martes, 26 de febrero de 2013

Programas Eurovisivos

Esta noche la Uno seleccionará la canción que representará a TVE en Eurovisión, elegirá entre las tres que ha presentado El Sueño de Morfeo, lo cual ya implica una falta de variedad sospechosa pero ese es otro tema. En realidad para muchos este programa sólo destaca porque supone el regreso de Carolina Ferre a primera línea, aunque sea de forma precipitada y puntual, tal y como ya ocurrió en 2007 cuando tuvo que sustituir a última hora a Paula Vázquez en el programa especial del día del Festival. Una operación de vesícula de la ferrolana permitió a la valenciana demostrar que incluso en circunstancias adversas es capaz de defender un programa (si es en directo, mucho mejor).

 El Eurofestival, tal y como lo bautizó José Luis Barcelona en los 60, ha generado muchos réditos a la Casa y ha habido épocas en las que escoger un candidato adecuado era cuestión de vital importancia así que desde Prado del Rey (y alguna vez desde Miramar) se pergeñó un montón de programas relacionados con el concursito de marras. Algunos eran de selección y otros no así que toca recordar un puñado de ellos empezando por el especial presentado por Uribarri en 1968 y que festejaba el regreso de Massiel a Madrid tras su triunfo en el Royal Albert Hall de Londres. En el Estudio 1 cientos de fotógrafos esperaban a la cantante y al Dúo Dinámico, compositores del "La, la, la" pero también estaba la tuna, un grupo de niñas vestida como ella...

 En 1970 se organizó desde el Palau de la Música el Festival de la Canción Española del que salió Julio Iglesias con su canción "Gwendolyne" como representante patrio. En la gran final actuaron como artistas invitadas cuatro ganadoras del Festival: Massiel, Salomé, Sandie Shaw y Gigliola Cinquetti. Lo presentó la pareja de moda tras dos temporadas en "Galas del Sábado", Laurita Valenzuela y Joaquín Prat.

Al año siguiente Valerio Lazarov dirgió "Pasaporte a Dublín", concurso en el que un montón de cantantes famosos (Rocío Jurado, Nino Bravo, Jaime Morey, Los Mismos, Encarnita Polo, Cristina...) compitieron durante semanas. Finalmente fue Karina la elegida y no resultó mala elección porque quedó segunda en Irlanda.

  Uribarri merece mención aparte, claro, aparte de ser la voz más veterana del festival en toda Europa, dirigió y presentó un montón de preselecciones, desde el recital de presentación a nivel nacional de Serrat hasta los dos "Eurocanción" con los que se volvió a escoger públicamente al cantante o grupo, cosa que no sucedía desde hacía 23 años. Serafín Zubiri y David Civera fueron los elegidos en 2000 y 2001 respectivamente.
 Pero además de eso, José Luis Uribarri dirigió una serie documental sobre el propio festival, "Eurovisión siglo XX" que supuso la búsqueda de documentación en archivos de toda Europa y la compra de imágenes a varias televisiones, de tal manera que, por fin, TVE tenía en su poder las actuaciones de todos  los representantes españoles... excepto de los TNT porque de aquel festival ganado por la Cinquetti sólo queda el testimonio de un noticiario cinematográfico. Para esta serie se entrevistó a ganadores, participantes, directores de orquesta y presentadores relacionados con el evento así que constituye un documento excepcional.
 

 En 1998 Uribarri consiguió que le aceptaran un proyecto a priori con poco interés, un especial de plató al que acudieran todos los que habían intervenido en el Festival desde el principio, un programa nostálgico de gran producción. El invento se llamaba "Yo fui a Eurovisión" y lo presentaron Ana García Obregón y Pedro Rollán, se realizó en el Estudio 1 y cumplió con lo prometido. No sólo casi todos los españoles eurovisivos pasaron por allí, los espectadores se reencontraron, años después con Gigliola, Sandie, Katrina...
El programa tuvo un 34,8% de share, más audiencia que la del propio concurso de aquel año.
 En cuanto a las preselecciones, tras la etapa de "Operación Triunfo" (que merece entrada independiente) hubo varios experimentos, algunos interesantes y otros no tanto. En 2007 Paula Vázquez regresó a la pública para conducir "Misión Eurovisión", un programa con buenas intenciones pero que fracasó estrepitosamente. El jurado de famosos (Massiel y Mikel Herzog incluídos) no fue suficiente para elegir a unos representantes que llamaran la atención en Europa y los chicos de  D'Nash no obtuvieron muchos votos.
 Al año siguiente tuvimos una grata sorpresa, el fichaje de Raffaella Carrá para dos programas especiales, uno, "Europasión" con artistas reinterpretando temas eurovisivos e invitados como Uribarri, Salomé (en la foto) o Laura Valenzuela para cubrir la parte nostálgica.

 Y el otro fue "Salvemos Eurovisión", la preselección de la que salió ganador, a pesar de los mohines de Uribarri, Rodolfo Chikilicuatre, la invención del equipo del Terrat que se escapó de las manos y propició, eso sí, un momento hilarante en el Festival. Pena que La Casa Azul se quedara con dos palmos de narices aunque Guille Milkyway dijo que conocer a Raffaella era premio suficiente.
 Al año siguiente se optó por el moderneo y en una gala realizada desde el Teatro Casino de la Aliança del Poble Nou Alaska presentó a los candidatos y el deportivo Miguel Serrano los entrevistaba en la sala de espera. Lo único recordado de aquello fue el galletón que se metió un eurofan al desaparecer del escenario. Parece ser que después quiso denunciar.

 Anne Igartiburu también se ha encargado de programas de este tipo en varias ocasiones y, de nuevo, sin grandes audiencias. La Carrá fue la última que consiguió un buen resultado y, me temo, que era más por sí misma que por el propio festival.
 El año pasado TVE organizó un programa para el día del Festival muy modesto, presentado por Desireé Ndjambo con el asesoramiento de la experta Reyes del Amor y, sorprendentemente, fue un producto más que digno, por eso tuvo un buen share que sirvió de locomotora para el propio certamen.

Y he dejado para el final uno de mis favoritos: "Destino Eurovisión" en 2004. Ismael Agudo, al que muchos recuerdan del Canal OT y algunos menos de "Encadenados" en Localia, presentó estas 4 galas en las que se mezclaba la información sobre los contrincantes de Ramón del Castillo, vencedor de OT y, por lo tanto, representante del país en Eurovisión, con datos curiosos sobre la historia del festival y entrevistas a los protagonistas. Reyes del Amor era colaboradora del asunto y aportaba toda la documentación que tiene en la cabeza mientras que Ismael conducía todo aquello con mucha frescura pero sin aspavientos ni protagonismo innecesario. Aquel fue un programa modélico pero no se repitió la fórmula a pesar de que en su horario late-night había sido un éxito.


lunes, 25 de febrero de 2013

...And Debbie Makes Six



Debbie Reynolds es una de esas estrellas del Hollywood dorado que sigue en activo, de vez en cuando la vemos como invitada especial en alguna serie televisiva (como "Will y Grace") o una tv movie Disney pero hay que recordar que, además de su trabajo en musicales como "Cantando bajo lluvia", tuvo su propio show televisivo a finales de los 60 en la NBC y protagonizó algunos especiales como "...And Debbie Makes Six", una hora pensada para su lucimiento con invitados como Bob Hope (derecha), Jim Nabors (izquierda), Bobby Darin, Frank Gorshin (El Acertijo del Batman sesentero) o su antiguo compañero de la Metro Donald O'Connor.


En el programa la actriz demostró especialmente su vis cómica imitando a cuatro actrices a las que admiraba y que representaban diversas épocas del cine norteamericano, de la divina Garbo...


.. a la ganadora del Oscar a la mejor actriz principal en 1964 por "Mary Poppins", Julie Andrews.


Pasando por una estrella de los cuarenta y principios de los 50 como Judy Holliday...


... y una diva de los 30 como Mae West, aquella de "¿llevas una pistola en el bolsillo o es que te alegras de verme?".
   El especial se grabó en noviembre del 67 y se emitió en enero del año siguiente en la ABC. En aquella época era habitual que las cadenas ficharan puntualmente a grandes estrellas del cine para realizar variety shows de gran calidad. Desgraciadamente es dificílisimo encontrar vídeos de este programa y no se ha editado en DVD.

viernes, 22 de febrero de 2013

Miguel de los Santos

La cara y, sobre todo, la voz de Miguel de los Santos fue una constante en la tele y la radio desde los 60 a los 80. Programas de gran éxito tanto en TVE como en la SER, formatos pioneros y revolucionarios en su tiempo, retransmisiones de todo tipo, audiencia y prestigio. Este profesional reune esos elementos pero hoy, para las nuevas generaciones, es prácticamente un desconocido. Los fans de Eurovisión (que son  muchos y, en buena parte, muy jóvenes) le tienen muy bien situado porque fue quien contó lo que sucedía desde el escenario entre 1977 y 1982 pero posiblemente ellos no sepan que cuando la Casa le elegió para ese cometido ya era una estrella.


Ya contábamos en la anterior entrada que él fue finalista de "Caras nuevas", el primer concurso para buscar presentadores, en 1959. A pesar de no resultar ganador (de manera muy sospechosa, por cierto) colaboró puntualmente con TVE pero lo cierto es que por aquel entonces ya estaba trabajando en RNE. Más tarde, tras una etapa en Radio Intercontinental fue fichado por la SER donde se convirtió en un imprescindible de los musicales y pionero de los 40 Principales. Precisamente por eso en 1969 Valerio Lazarov requiere sus servicios para los comentarios "técnico-musicales" (sic) de "Especial Pop" presentado por Elsa Baeza y Manuel Galiana.
Poco después llegaría su oportunidad como presentador en solitario con el programa "Voces de oro" a inicios de la década de los 70. Un espacio con actuaciones grabadas de grandes intérpretes de la época. Un par de temporadas le consagraron como figura de TVE.

Sú mayor éxito de aquella época fue "La gran oportunidad", un concurso de cantantes noveles de distintas categorías (incluída la lírica) que partió de una premisa original: dar las mismas oportunidades a los participantes que a las estrellas, el programa los trataba como tales y cantaban en un gran decorado, vestidos por grandes modistas y con una realización adecuada. Hay que tener en cuenta que los programas tipo "Primer aplauso" tenían un presupuesto menor y los concursantes no recibían ayuda de TVE, llegaban allí vestidos por su cuenta y habitualmente sin participar en los ensayos o que alguien les indicara cómo moverse, a qué cámara mirar... La idea de don Miguel no era cuestión baladí.



A mediados de los 70 de los Santos es un valor cotizado en radio y televisión, comienza su larga trayectoria con el mundo de los documentales ("Con otro acento, en 1976) y su no menos dilatada relación con el festival de Eurovisión que lo lleva por media Europa para retransmitir el evento.

En 1979 la Segunda Cadena le pide un formato barato y musical y se saca de la manga "Retrato en vivo", entrevista íntima más concierto en plató que hoy en día constituye un archivo excepcional de la música en español. Sus invitados sabían que iban a cobrar muy poco pero que el programa era una promoción excepcional porque se dedicaba monográficamente a ellos, media hora para explayarse. Hasta 1982 se mantuvo en antena y lo compaginó el último año con un gran show en la Primera, "De ahora en adelante".

Más documentales, muchos de ellos relacionados con América Latina y el regreso en 1996 para dirigir "América Total" durante ¡ocho años! no dejaron a Miguel descansar ni un momento. Le ofrecieron volver a retransmitir Eurovisión pero él ya estaba en otro punto vital y profesional.

En realidad nunca ha dejado de trabajar, sigue pendiente de mil proyectos y dirigiendo documentales de todo tipo. Últimamente lo hemos visto en "Cine de Barrio" con Concha Velasco aunque yo recomiendo la entrevista de Miguel Herrero en Televisión Castilla y León para disfrutar de un repaso a su longeva trayectoria.


martes, 19 de febrero de 2013

"Caras nuevas" el primer concurso para presentadores


En 1959, tan sólo tres años después de su inauguración, TVE planteó a los espectadores un singular concurso, "Caras nuevas" quería hacerles partícipes de la selección de nuevos presentadores y durante todo el verano el programa examinó a los candidatos seleccionados como aptos para concurrir a la competición. Ya en septiembre se celebró la gran final. El programa estaba presentado por Blanquita Álvarez (izda. de la foto) y Adriano Rimoldi, un actor italiano al que podemos considerar la primera gran estrella en ser fichada por la tele como tal. A Blanquita la sustituyó en la final María José Valero, la razón era de fuerza mayor: se casaba.


Cuatro finalistas, dos mujeres y dos hombres, llegaron a la final. El jurado estaba compuesto por profesionales de la Casa, entre ellos Jesús Álvarez (a la dcha.), director de locutores y presentadores. Quien está con él es Rosana Ferrero, la que ganó por la parte femenina. Lo cierto es que no permaneció mucho tiempo en el Paseo de la Habana, poco después empezó a escribir para el diario "Pueblo" bajo el seudónimo de Soraya.


En cuanto al sector masculino el ganador fue Rafael Puertas (en la primera foto en el centro) que tampoco se quedó mucho tiempo trabajando allí. Merece la pena fijarnos en el finalista (en esta foto mirando a Rimoldi), nada menos que Miguel de los Santos, posterior estrella del Ente entre los 60 y los 80 y del que hablaremos próximamente.
   Hubo una segunda edición, celebrada inmediatamente después de la primera, de la que salió triunfador José Luis Uribarri.

   Huelga decir que no existen imágenes del programa, sólo unas cuantas fotos y los datos recogidos por el crítico e historiador Josep María Baget-Herms quedan como testigos de uno de los primeros talent shows de nuestra tele.


lunes, 18 de febrero de 2013

Teatro 10 con Mina


En 1972 la RAI presenta una tercera edición de uno de sus espectáculos de mayor audiencia: "Teatro 10". La primera había triunfado en 1964 con Lelio Lutazzi pero no renovaron el programa hasta 1971, esta vez con Alberto Lupo, actor y doblador italiano de voz suave y profunda que consiguió aupar, de nuevo a este show a los primeros puestos. Pero hoy queremos hablar de la siguiente y última temporada, la de 1972 en la que Lupo tuvo una compañera excepcional.


La cantante Mina ya tenía experiencia como presentadora, en 1967 había tenido su propio show, "Sabato Sera", pero también había sufrido el ostracismo por parte de la RAI tras haber anunciado que iba a ser madre soltera, castigo que la cadena tuvo que levantar después de dos años ante las constantes protestas del público. En 1972 era una estrella asentada e incluso respetada por aquellos que antes la habían vetado, era la elección ideal para acompañar a Lupo y reforzar el espectáculo.


Mina ya había iniciado ese cambio estético que sorprendió tanto a los italianos. Ya no era aquella chica morena con "copete" capilar, tal y como demandaba la década de los 60. Ahora lucía melena rubia suelta, se había depilado las cejas, usaba sombra de ojos muy exagerada y hasta se pintaba unas rayas a lo Nefertiti que hacían destacar, aún más si cabe, su mirada llena de intención.


El espectacular decorado de "Teatro 10" albergaba música, humor y breves entrevistas. Lupo ponía cierta ironía a todo y añadía su elegante presencia mientras Mina se esforzaba con la música con canciones propias y versiones de temas de todo tipo. Fue en este programa donde se presentó al compositor argentino Ástor Piazzola que, gracias a las interpretaciones de la "Tigresa de Cremona", tuvo un grandísimo éxito en el país de la bota.


Y fue aquí también donde surgió, de forma casi casual, uno de los sellos de Mina y el mayor éxito de Lupo músicalmente, "Parole Parole", que se utilizó como música de despedida.




domingo, 17 de febrero de 2013

625 líneas

 Un programa para avanzar los contenidos de TVE durante la semana, así de simple, esto era en definitiva "625 líneas", sin embargo lo sencillo a veces encierra grandes misterios, ¿cómo es posible que un espacio de promoción consiga audiencia y los primeros puestos en las listas de aceptación de los espectadores?

La clave está en su primer director y presentador, José Antonio Plaza, un periodista que ya había sido corresponsal de los Telediarios en Londres y copresentador de "35 millones de españoles" con Amestoy. Plaza tiene pendiente una recuperación de su memoria porque fue un profesional con una trayectoria interesante y poco reconocida. El caso es que infundió a un programa aparentemente de relleno como este una serie de elementos que lo convirtieron en una ventana al mundo de la televisión desde dentro de la propia tele. Además añadió contenidos propios de un magazine de tal modo que el ritmo era muy rápido para la época.


Como primera acompañante en pantalla eligió a Paca Gabaldón, actriz que comenzó su carrera en España como Mary Francis y que ya había debutado en la tele junto a José Luis Barcelona en "Musical 14.05". También la pudimos ver en "300 millones" en 1978 antes de volver definitivamente al mundo de la interpretación.
En la segunda temporada Plaza decidió renovar a los presentadores y se apartó de las cámaras para dejar paso a una pareja que estuvo dos años al frente del programa. Ella era Mayra Gómez Kemp en su primera oportunidad como presentadora tras haber intervenido como actriz en el "Un, dos, tres" de Kiko Ledgard. Tal fue la fama que alcanzó con este espacio que consiguió un TP de Oro.
Él era Juan Santamaría, un profesional de voz grave y sonrisa fácil que se retiró para dedicarse a la hostelería y que regresó hace unos años de manera puntual al Canal Cocina con un excelente programa sobre cocina tradicional española. No había perdido un ápice de sus dotes de comunicación, por cierto.
Una de las características más singulares de "625 líneas" fue la posibilidad de ver en un plató y chapurreando español a grandes estrellas internacionales, protagonistas de series como "Raíces", "La casa de la pradera" o "El nido de Robin". Por supuesto también acudían los nacionales e incluso ejercían de presentadores ocasionales.

La pléyade de colaboradores puntuales es enorme pero hay que destacar a la primera presentadora negra de TVE, Roxana Dupré, dominicana que daba la réplica a Plaza y Gabaldón en la primera época y que fue una revolución en su día.

Desde 1979 este informativo con dosis de entretenimiento fue presentado en temporadas sucesivas por locutoras de la casa, entre ellas Isabel Borondo.
Como presentador, Santiago Peláez sustituyó a Santamaría y asumió la dirección en el 79 reemplazando al creador, José Antonio Plaza, hasta el final del programa en 1981. Peláez se dedicó posteriormente al periodismo deportivo.
Además de los reportajes y las entrevistas también se ofrecían actuaciones musicales, humor (aquí fue donde Tip y Coll soltaron aquella coletilla de "Y la próxima semana, ¡hablaremos del Gobierno!") y pequeños concursos con famosos de TVE compitiendo y Marisa Medina como presentadora.
"625 líneas" no fue el primer promotor de la programación televisiva, le había precedido "TVE es noticia" y "La semana que viene" (ambos con Uribarri) y tuvo sucesores como "Vamos a ver" o "Próximamente" hasta que en los 80 "Y sin embargo... te quiero" (Salas y Summers) consiguió un éxito similar al del programa creado por Plaza.

jueves, 14 de febrero de 2013

La casa por la ventana


Si pregunto cuál fue el debut televisivo de Alfonso Arús la mayoría responderá que "Vídeos de Primera" pero no... lo cierto es que comenzó en un programa de la 2 que tuvo cierto éxito en la temporada 1989-90, ¿os suena "La casa por la ventana"?



Era un concurso de lo más raro, normal que se emitiera en la 2, y que unió a un presentador novel (televisivamente hablando porque en radio ya tenía un nombre) con colaboradores tan dispares como el señor Barragán (también su primera vez como fijo en un programa, después llegaría "No te rías que es peor") o Regina dos Santos.



Cada semana una familia al completo (incluída la mascota) concursaba para conseguir el premio del programa que al tener menor difusión que cualquiera de la Primera era más bien modesto, se trataba de jugar con sentido del humor y sin miedo al ridículo.



La familia tenía que superar 6 pruebas de habilidad (por definirlo de alguna manera), desde sortear unos obstáculos con una cuádriga a comer pasta hasta reventar, la cosa no era muy intelectual.



El concurso se alternaba con una telecomedia que sucedía en el mismo escenario y que presentaba a una familia encabezada por Paco Morán y Lloll Bertran. Los actores también intervenían en algunas de las pruebas del juego.


El programa se realizaba desde los estudios de Sant Cugat y el decorado central representaba una casa sin fachada al estilo de 13 Rúe del Percebe.