sábado, 21 de febrero de 2015

Encuentros con las artes y las letras

Una isla de libertad cultural, un erial en la programación televisiva de la transición española en el que convivían diferentes ideologías y, entre todos, se sacaba adelante un divulgativo digno, serio y profundo. Quizás demasiado profundo para ser un programa de televisión aunque quizás y gracias a ello, tal y como apunta la autora Laia Quílez: "Si por algo logra sobrevivir en la parrilla de programación es por la seriedad con la que enfoca su planteamiento de espacio difusor del pensamiento humanístico". "Encuentro con las artes y las letras" comenzó de forma discreta el 7 de mayo de 1976 en la 2, sin decorado ni promoción pero consiguió despertar el interés de un público ávido de cultura.

En los cinco años que estuvo en antena su director, Carlos Vélez (a la derecha de la fotografía), se enfrentó a la censura, a cambios imprevistos en horario y día de emisión, reducción de presupuesto, de tiempo y mil vicisitudes más pero hizo de este programa un "must" entre los artistas de la época y, por supuesto, entre los espectadores. La pluralidad fue su mayor virtud y también su maldición. Los políticos se habían hecho ya conscientes del poder de la televisión y querían influir en todo, no sólo en los Telediarios sino también en espacios como éste, que representaban a la clase cultural del país. Unos invitados fueron censurados por anticomunistas y otros por lo contrario. El carácter conciliador y diplomático de Vélez ayudó a capear los continuos incidentes con los mandamases de Prado del Rey y, con una actitud encomiable, siempre se atribuía las culpas de no saber "bregar" con ellos.

Durante la primera temporada Paloma Chamorro ejercía de coordinadora y se encargaba junto a Ramón Gómez Redondo de la sección artística elaborando concienzudos reportajes en los estudios de los más rompedores pintores o acudiendo a las performances de los nuevos artistas en las salas más "cool" de las grandes ciudades. También organizaban en plató tertulias a las que acudían los veteranos y los jóvenes y se producían momentos de gran intensidad creativa en aquellas discusiones. El 25 de marzo de 1977 esa parte del programa se independizó con el título "Trazos" (después "Imágenes"). Paloma se centró en este nuevo espacio y abandonó la nave nodriza dejando a Vélez sólo con los debates bizantinos con los gerifaltes de TVE.
En aquella época también se incluía una sección teatral dirigida por Miguel Bilbatúa y mensualmente se emitía una representación dramática con el título "Teatro Estudio".

Por "Encuentro con las letras", el nombre que adquirió el programa definitivamente, pasaron más de mil escritores que fueron entrevistados por los colaboradores habituales del programa: Jesús Torbado, Andrés Trapiello, Daniel Sueiro, Elena Escobar, Antonio Castro... Conversaciones no de 6 minutos como ya es norma hoy en día, sino de media hora, plano - contraplano, ni más ni menos. Un entrevistador documentado y un entrevistado con cosas que contar. Habitualmente se organizaban tertulias con hasta diez personajes de renombre. El realizador Roberto Llamas se las apañaba como podía para hacer de aquello algo visualmente atractivo ayudado por Mario Gómez en las filmaciones.

Uno de los guionistas y colaboradores del programa adquirió fama casi de inmediato, el inefable Fernando Sánchez Dragó se inició televisivamente en este espacio y los críticos alababan su soltura, su rapidez de reflejos, su ritmo en las entrevistas. Fue el único que consiguió hacer carrera televisiva (aparte de la literaria) tras la cancelación del programa. Otra cosa es que, con los años, se haya convertido en una parodia de sí mismo...

A finales de la década, "Encuentros con las letras" empezó a emitirse en color y su director luchaba para que las cintas con el archivo histórico del programa no se reutilizaran para grabar otros encima (como era norma por entonces). Vélez era muy consciente de que aquellas entrevistas eran un documento excepcional tal y como se demostró después.
En 1979 la prensa se hizo eco de una nueva censura, la que impidió el inicio de una serie de emisiones sobre las identidades autonómicas que se iniciaba con una entrevista a la escritora catalana Montserrat Roig. Unos meses antes el programa había pasado de las dos horas a los 55 minutos y poco después se reduciría su presupuesto de las 500.000 a las 200.000 pesetas por programa. Parecía el fin pero duró hasta el 10 de octubre de 1981 marcando un hito en los programas literarios de la televisión española.

Entrevista a Borges en 1978:



Debate sobre la crítica de arte en 1976 coordinador por la Chamorro:





jueves, 12 de febrero de 2015

El día después

El fútbol está unido a Canal Plus tanto como el cine de estreno. Desde sus inicios fue una de las apuestas de la cadena de pago, uno de los reclamos para que los españoles de los noventa se avinieran a pagar una cuota mensual para ver la televisión, ¡algo inconcebible! Si la cadena comenzó a emitir el 8 de junio de 1990, apenas 4 meses después lanzó un programa para informar sobre los resultados futboleros que llegaría a ser uno de los iconos no sólo del canal sino de la televisión noventera.
"El día después" nació de forma modesta, con un decorado casi ridículo que representaba un mini-estadio vacío tras un partido, lleno de periódicos y otros restos que demostraban el poco civismo de los forofos futboleros. Nacho Lewin, un periodista reconvertido a empresario futbolístico años después, de tez sospechosamente morena (claramente pertenecía a la "escuela Quique Guasch") y pelo canoso acaracolado, con dicción y tono de la BBC e ironía también británica, presentó la primera etapa acompañado, en la primera temporada, por Jorge Valdano. Al año siguiente llegaría (casi de casualidad) Michael Robinson y, al poco tiempo, el árbitro retirado Joaquín Ramos Marcos. El trío llegaría a alcanzar tal complicidad que poco a poco ese programita de una cadena que nadie veía empezó a adquirir popularidad y prestigio. Su emisión en abierto sirvió de publicidad para los que todavía se resistían a pagar, "si todos los programas son así, el canal tiene que ser la bomba" debieron pensar muchos. Los lunes a las 20.30 más de millón y medio de personas enchufaban el Plus para ver el informe desenfadado de la Liga. Lewin abandonó el espacio en 1994 y "Lobo" Carrasco le sustituyó. El programa no se resintió demasiado y siguió su marcha triunfal, todavía desde los bajos de Torre Picasso en Madrid.

Sin duda la avasalladora personalidad de Michael Robinson, futbolista retirado que ya era conocido por los oyentes de "El Larguero" de la SER donde ejercía de colaborador, fue fundamental para el crecimiento constante de "El día después". Su marcadísimo acento británico (del que todavía no ha podido o querido deshacerse) nunca fue un problema para entender sus sabios análisis. El sentido común adornado con un sarcasmo nunca hiriente fue su seña de identidad y demostró a la audiencia española que en la tele deportiva no todo estaba inventado.

En 1997 comienza la emisión de partidos de pago por visión y se inicia nueva etapa. Los platós de la cadena se trasladan a la Ciudad de la Imagen y el decorado se renueva, se amplía y se hace mucho más luminoso. "Lobo" es sustituido por Josep Pedrerol (no, no es el pequeño Nicolás aunque en la foto lo parezca) y a la ya famosísima sección "Lo que el ojo no ve" se añaden otras nuevas. El éxito provoca la aparición de "El día antes" con Nacho Aranda. En 2004 Pedrerol se va a Punto Radio para dirigir el Área de Deportes y Robinson se hace definitivamente con los mandos del programa ayudado por Maldini, el sabio de las Ligas Extranjeras. Una temporada más tarde llegaba Cuatro y Canal Plus decidía prescindir de su programa más visto (en toda su historia) para concentrar sus esfuerzos en "Maracaná 05" en el que también intervendría Robinson. Bien es sabido que el invento fue un fiasco y Sogecable perdió uno de sus baluartes. Por eso, en 2009, el Plus lo recuperó con Juamma Castaño y Santi Cañizares al frente y con José Antonio Ponseti en el lugar de Castaño desde 2011.
Si algo consiguió "El día después" durante sus años en abierto fue que incluso individuos ajenos al fútbol (como un servidor) lo viéramos. Un programa bien hecho no entiende de temáticas.

Así debutó Michael Robinson en el programa:



miércoles, 11 de febrero de 2015

Doctor Quién, ¿Doctor Who en la TVE de 1964?

El número 317 de la revista TeleRadio publicaba esta foto de William Russell (al que el redactor le quitó la L final) para ilustrar una noticia sobre el éxito que estaba teniendo en la BBC "Doctor Who". Si algún lector pensaba que esto era un anuncio de la próxima emisión en España de la serie a la que tanto bombo le daban en la publicación quedaría bastante decepcionado al comprobar que tardaría en llegar a las pantallas de nuestro país más de cuarenta años y no sería precisamente en una cadena nacional. El Doctor Who nunca sería el Doctor Quien y ni siquiera esta información que hoy recuperamos de la hemeroteca era exacta puesto que convertía a Russell en protagonista de estas aventuras, obviando por completo a William Hartnell. Por cierto, el William de la foto no sólo ha pasado a la historia de la tele como uno de los primeros "companions" del Time Lord sino que además tiene el honor de haber protagonizado la primera serie británica rodada en color, "The Adventures of Sir Lancelot", coproducción de la ITV con la NBC estadounidense.

domingo, 8 de febrero de 2015

25 años de Antena 3: El gran juego de la oca

Pocos concursos tan efímeros han generado tanta fama, recuerdos, clubs de fans y webs como "El gran juego de la oca". A pesar de que sólo estuvo tres temporadas en antena (dos en Antena 3 y una Telecinco) sólo la primera consiguió un triunfo rotundo, de hecho, aquella etapa de 1993/4 fue la más exitosa de todas las versiones realizadas del formato original de Jocelyn Hattab, incluida la primera, la italiana. Este macro-programa de gigantesco presupuesto (impensable hoy en día) fue una de las bazas de la cadena privada dirigida por entonces por Antonio Asensio en un momento en el que competía abiertamente por conseguir el primer puesto en la lista de audiencias, ya no sólo contra su competidor privado sino en clara rivalidad con la todopoderosa cadena pública.

Emilio Aragón sería la estrella de la función. Su llegada a Antena 3 para dirigir y presentar "Noche, noche" fue decepcionante, el programa no alcanzó la cuota esperada pero compensaría a los directivos con el concurso más recordado de toda su historia... y con sólo 36 emisiones.
   Para acompañarle se eligió a una actriz con experiencia en otro gran formato, "Un, dos, tres", y que había sido pionera de Antena 3 con el concurso "Los segundos cuentan" en el que sustituyó a Elisenda Roca cuando ésta fue fichada por TVE (el primer fichaje de la pública procedente de una privada) para presentar "Cifras y Letras", Lydia Bosch. La complicidad entre ambos se generó desde el primer momento y se alargó hasta "Médico de familia".

Un sensual ballet estaría presente durante todo el programa, dando paso a algunas pruebas con sus eficaces coreografías. Para los anales televisivos ha quedado esa cabecera con una pegadiza sintonía y las azafatas recorriendo el decorado para finalizar en la última casilla con un movimiento de alas que era repetido en los patios escolares desde el segundo programa.

Emilio y Lydia no eran los únicos presentadores. En un segundo plano estaba Patricia Pérez, de escasa experiencia en TVG pero que fue una apuesta muy inteligente. Supo aprovechar los momentos que le dejaban en pantalla al máximo y, sin restar nunca protagonismo a las estrellas, se hizo un hueco. Famosa se hizo su frase "¡Ay, qué riquiño!" repetida hasta la saciedad gracias a los efectos de sonido.

Había otro protagonista: el enorme decorado construido en los estudios de El Álamo. Para realizar un programa tan complejo y domar las cámaras, el equipo, los actores, el ballet, los extras, los concursantes y el público, Emilio Aragón confió en Dani Écija. Fue una buena decisión y ambos formarían (junto a otros socios) la productora Globomedia y, años después, serían fundadores de La Sexta.

El director  y presentador ha comentado recientemente, con motivo del XXV aniversario de Antena 3, que querían trasladar a un programa de televisión la emoción de las películas, que cada prueba pareciera un film de acción con espectaculares efectos especiales y con la intriga de si el concursante, cual Stallone o Schwarzenegger, saldría triunfante o no. La piscina del plató albergaría algunas de las pruebas más peligrosas.

Sin embargo, para muchos participantes la casilla más temida era la del Flequi, ese peluquero (real) andaluz que no tenía ningún remilgo en cortar la melena de una muchacha o hacer un ridículo rape a un caballero. Por cierto, el Flequi fue el único miembro del elenco original que permanecería en las tres etapas del concurso.


Aragón consiguió un programa de éxito, que revolucionó el género y superó su formato original. Esta versión fue emitida (con sonido original, subtítulos o doblada) en gran parte de Latinoamérica, Portugal, EE.UU y varios países del Este. La revista "Tiempo" publicó un artículo por aquel entonces en el que comparaba "El gran juego de la oca" con el "Un, dos, tres", presentado por Josep María Bachs y aseguraba que el veterano había sido relevado por el novato en el interés del público. El formato de Chicho había bajado su audiencia hasta los tres millones y medio y el de Aragón superaba los cinco. Pero aquello fue un espejismo, con la partida del equipo original se fueron los espectadores. La temporada 94/95 con Pepe Navarro, Yvonne Reyes y Eugenia Santana fue criticadísima y mejor no hablar de "El nuevo juego de la oca" en Telecinco dirigido por el propio Jocelyn y conducido por Andrés Caparrós, Elsa Anka y Paloma Marín.
Desde hace unos años, su creador intenta vender el formato a varios países con una versión más adaptada a los nuevos tiempos pero... aunque alguna cadena "pique" será difícil recuperar la esencia de ese juego que en 1993 sorprendió a medio mundo.

Así se iniciaba en Antena 3:


Y así en la RAI. Muy atentos al segundo 30 de este vídeo. ¿Reconocéis a Emilio Aragón y Dani Écija haciendo el mono? Supongo que estaban viendo in situ cómo se realizaba el programa y decidieron hacer un guiño a los frikis del futuro, esto es, a nosotros:



domingo, 1 de febrero de 2015

25 años de Antena 3: "Sabor a ti"

Ocho años en emisión, un share que en algunas temporadas superó el 25%, algunos de los momentos más recordados de la historia de la cadena... sin duda "Sabor a ti" es uno de los magazines emblemáticos de Antena 3 y en el vigésimo quinto aniversario del canal es justo que lo recordemos. Lo que nació en 1998 como sustituto veraniego para "Extra Rosa" se afianzó como uno de los emblemas de la privada, su éxito fue inesperado y por eso se alargó a la temporada de otoño... y de ahí a las siguientes. Fue el comienzo del imperio Ana Rosa y la primera oportunidad nacional para muchos profesionales como su primer copresentador, Mon Santiso, muy popular en Galicia donde dirigía y presentaba un magazine matinal en su autonómica, "Cada día". Este profesional de voz grave y profunda se convertiría en una de las caras del canal y presentaría formatos como "Otra dimensión", "El lugar del crimen" y "En la frontera de la realidad", todos ellos tras abandonar el magazine vespertino en 2000.

 
Su prometedor inicio en la parrilla y su pleno asentamiento en la audiencia (en su segunda temporada consiguió una media superior al 27% de share) permitió que la cadena apostara firmemente por el programa, cada año había un cambio de decorado, se le daba más medios, se cambió de estudio por otro más grande, se ampliaba la lista de colaboradores y, a veces, hasta la duración. Poco a poco las compañías discográficas vieron el filón de promocionar a sus artistas en un espacio que superaba los dos millones de espectadores y los actores aceptaban sentarse en el sofá para ser entrevistados amáblemente.

 
En 2000 Antonio Hidalgo, hasta entonces cantante de la banda musical del programa y presentador puntual de algunos concursos, sustituye a Santiso y asciende a copresentador y no sólo eso, Antena 3 confía en él para otros formatos, como "Showmatch" (un sonoro fracaso) y lanza dos discos. Deja "Sabor a ti" en 2002 para ser relevado por Jaime Cantizano, procedente de Localia donde el año anterior había acompañado a Concha Galán en "Cada mañana". El éxito de Cantizano es inmediato y pasa al prime-time con "¿Dónde estás, corazón?", producido por la compañía de la Quintana que se había hecho también con el control del propio magazine tras arrebatarle los derechos a Martingala, la productora original. Hidalgo regresó en la etapa final para ayudar a remontar los registros de audiencia que habían descendido vertiginosamente.

"Sabor a ti" fue pionero en tratar la crónica social de una manera amplia (y muy informal) en las tardes televisivas. Lo que se inició como una sección con colaboradores como Jorge Javier Vázquez pasó a ser la parte central del programa, con su propia mesa repleta de periodistas y paparazzi. En sus primeros años fue también un talk-show en el que se vivieron situaciones divertidas y otras tristes. La mismísima presentadora se sentó en cierta ocasión en uno de los sillones de los testimonios para hablar de su polémico libro. Posiblemente fue su momento más amargo en la larga trayectoria de este magazine.

La personalidad de esta comunicadora fue clave para el triunfo del programa. Su versatilidad en el cambio de las distintas secciones, su tono conciliador pero firme cuando era necesario ayudó a integrar los distintos contenidos. Por eso cuando la cadena lo canceló en verano de 2004 por la pujanza de "A tu lado" en la cadena rival, Ana Rosa apenas tardó 3 meses en regresar a la tele, precisamente en Telecinco, con otro magazine de corte similar pero en las mañanas, "El programa de AR" que todavía continúa con buena salud. Los siguientes intentos de Antena 3 por dominar la tarde con espacios similares no funcionaron pero encontraron otra fórmula que triunfa hoy en día: los seriales de producción propia, algo distinto a lo que ofrecen los demás... tal y como sucedió en 1998 cuando apostaron por "Sabor a ti".