lunes, 26 de enero de 2026

"El Plumier", el programa de la vida escolar

En la temporada 1986/87 la Segunda Cadena tuvo en emisión un programa sobre educación escolar. Dicho así suena un poco raro pero no olvidemos que en esa época la televisión pública (a pesar de varios anuncios, intentos empresariales y hasta "amenazas") no se preocupaba aún por la futura competencia de las cadenas privadas y por eso cumplía con el compromiso de ofrecer contenidos más específicos. Pues bien, con esa idea nació "El Plumier" que, tal y como se publicó en prensa para anunciar su estreno el miércoles 8 de octubre, quería aproximar el mundo de la enseñanza al espectador. 

Almudena Solana y Paco Climent, presentadores de "El Plumier"

Es necesario que nos detengamos, aunque sea brevemente, en esa fecha porque aunque es la que figura como oficial tanto en la prensa como en el propio Anuario de TVE, el programa fue anunciado nada menos que seis meses antes en el programa "Espejo mágico" con las siguientes palabras: "el miércoles (21 de mayo) a las ocho un espacio que pretende acercar semanalmente el mundo de la educación a un público diverso: alumnos, profesores y padres, todos ellos protagonistas de la vida escolar". Se incluían imágendes de, como mínimo, dos grabaciones distintas pero... todo indica que su estreno se pospuso hasta el inicio de la temporada de otoño y, en realidad, tiene más sentido que un divulgativo sobre este tema se difundiera durante el periodo escolar. El programa estaba dirigido por Francisco Climent y Tacho de la Calle, que también ejercía de realizador, y presentado por Almudena Solana (hoy dedicada a la escritura y la pintura) y el propio Climent, un escritor, guionista y productor televisivo dedicado fundamentalmente al público infantil y juvenil. 

Sea como fuere, "El Plumier" era una revista televisiva que informaba sobre el curso y explicaba temas relacionados con la educación desde el preescolar hasta el Curso de Orientación Universitaria (COU) o la Formación Profesional (FP), pasando por la Educación General Básica (EGB) y el Bachillerato Unificado Polivalente (BUP). Y no sólo eso, también quiso difundir experiencias renovadoras en la escuela, bien las que se estaban probando en nuestro país (para eso contaban con el Ministerio Educación y las Comunidades Autónomas) o las que se vivían en otros países, generalmente europeos. Fundamentalmente se emitían reportajes aunque también contaban con la presencia en plató de expertos. 

En su estreno se habló sobre el comienzo del curso en nuestro país (pura lógica), la abolición de los castigos físicos en Reino Unido (cualquier niño de los ochenta puede confirmar que aquí tardaron un tiempo en prohibirse) y de invitado contaron con el ministro de Educación, José María Maravall. Entre los títulos de los temas de su única temporada destacan "Deberes, ¿sí o no?" (un debate muy activo en esa época, por cierto), "La escuela de Riaño" (la población leonesa que iba a ser inundada para hacer un pantano y reubicada en otra zona), "La escuela del circo" y "Teatro en la escuela". Tal como indicaba su título, en ese estuche cabía de todo y lo demostraron durante su escasa singladura.

Tan solo duró una temporada y se quedó en un interesante experimento que debería haber crecido.



miércoles, 7 de enero de 2026

Los años vividos

Los protagonistas del capítulo cuarto, dedicado a la posguerra. Entre otros, distinguimos a Sara Montiel, Amparo Rivelles, Corín Tellado, Juana Ginzo, Fraga, Berlanga o Paco Rabal.

Una serie documental emitida en horario de máxima audiencia, que alcanza una media de dos millones de espectadores y galardonada con el Premio Ondas Internacional es algo extraordinario, casi imposible hoy pero también lo era en 1992 cuando se estrenó "Los años vividos". Esta serie de diez capítulos de Mercedes Odina y Pere Joan Ventura pretendía ser una crónica audiovisual del siglo XX con  protagonismo absoluto de los testimonios de algunos de los más destacados personajes de aquella España. La decisión de emitirla en La Primera de TVE fue sorprendente a esas alturas de la batalla por la audiencia contra las privadas pero también era una operación de prestigio para la cadena pública, muy necesaria tras los primeros desmanes provocados por una competencia reciente y mal asimilada. El Ondas recayó en un capítulo concreto, "Tiempo de tragedia", dedicado a la Guerra Civil.

Mercedes Odina, directora y presentadora de "Los años vividos"

Odina, su directora y presentadora, provenía de la radio pero a mediados de los ochenta comenzó a trabajar en los servicios informativos de TVE y formaría parte del equipo de "Informe Semanal". Su gran proyecto audiovisual fue, sin duda, este documental en el que invirtió unos dos años de trabajo. Como premio por el éxito conseguiría ser directora de un programa de investigación periodística de emisión mensual, "Dossier 21". No tuvo larga vida a pesar de que varios de sus reportajes fueron emitidos en otros países. Más adelante sería corresponsal de TVE en Nueva York. El realizador era Pere Joan Ventura, con amplia experiencia como cámara, su sensibilidad visual le llevó a ser también realizador, editor e incluso ayudante de dirección cinematográfico. Su delicadeza a la hora de plasmar en imagen un relato y captar las emociones a través de un plano fue fundamental para la cuidada estética de este proyecto.

El escritor Gonzalo Torrente Ballester intervino en el segundo episodio, "Tiempo de ilusiones", dedicado a la primera mitad de la década de los treinta

Unas ciento cincuenta personas de la política, la cultura, el arte, la ciencia y el deporte sirvieron de hilo narrativo para explicar a las nuevas generaciones (y servir de recuerdo a las anteriores) cómo había sido nuestro país desde 1920 hasta el presente (ese presente, años noventa). Se hablaba de la sociedad de esas décadas, de los movimientos políticos, de los locos años veinte, de la cruenta guerra civil y su posguerra, del desarrollismo... pero sin aludir a fechas concretas o a análisis historiográficos, primaba el testimonio vivido y vívido en la memoria, la emoción de la realidad frente a la frialdad de los datos. Por eso se entremezclaban las últimas elecciones democráticas con los recuerdos de tal moda o el tarareo de una canción popular. 

La foto fina de la quinta entrega dedicada a los cincuenta, "Tiempo de paréntesis", con el entonces Rey en el centro rodeado, por citar algunos, de Adolfo Suárez, Jordi Pujol, Jesús Hermida, Nuria Espert, Montserrat Caballé, Lina Morgan, Julia Gutiérrez Caba, Vázquez Montalban y Luis del Olmo.

Mercedes Odina, su directora y guionista, introducía cada capítulo y en los dos primeros ejercía también de narradora con una voz en off para intentar contextualizar aquella sucesión de relatos personales enriquecidos con imágenes de archivo pero a partir del tercero se eliminó la narración para permitir que los testimonios cobraran aún más importancia. Odina había servido de transición para que el espectador entendiera de qué iba la cosa, para asentar las bases de su propuesta, pero después entendió que las entrevistas tenían fuerza suficiente para armar aquel relato. Aquellas charlas grabadas en fondos neutros (muy elegantes y que iban cambiando en cada entrega) se agruparon en generaciones. Ocho grupos de personas que tenían entre los 20 y los 30 años en la década tratada en cada entrega recordaban sus viviencias, unidas por un hilo invisible, el de haber compartido un momento de nuestra historia. Es decir, no eran los verdaderos protagonistas de esas generaciones, sino los jóvenes que triunfarán en los años siguientes. 

El Príncipe Felipe con representantes de su generación como Almudena Grandes, Bernardo Bonezzi, Alaska, Ángela Rodicio, María Barranco, Perico Delgado, Sito Pons, Jorge Sanz o Sito Pons

La lista de entrevistados era impresionante pero debía ser así para que la narración tuviera interés para el espectador. Algunos de ellos fallecieron antes de que emitiera la serie así que sus historias adquirían un valor especial. Una de las ideas más llamativas de "Los años vividos" se convirtió en el chimpún perfecto para cada episodio: la foto final con todos los participantes en cada entrega realizada en lugares emblemáticos por un fotógrafo o fotógrafa representativos de las sucesivas generaciones. Cada imagen se convirtió, con todos los honores, en un documento histórico en sí mismo. En dos de esas instantáneas aparecían el entonces rey Juan Carlos I y el príncipe Felipe con sus compañeros de generación. Eso sí, ellos no aportaron su testimonio "por sus especiales circunstancias" como tampoco lo hizo Adolfo Suárez que en aquel momento se había sumido en un silencio ante los medios pero sí que accedió a posar con sus compañeros de generación. 

El 19 de enero de 1992 se estrenó esta serie a las 22.30 y finalizó el 5 de abril. A partir del segundo capítulo los colegios e institutos recomendaban su visionado. Hoy es un documento de incalculable valor histórico y, afortunadamente, está disponible en la web de Archivo RTVE, se puede ver pinchando aquí. Urge una revisión con la esperanza de que podamos aprender algo de la experiencia de nuestros antepasados.