miércoles, 20 de mayo de 2026

La vida es juego

Constantino Romero rodeado de las azafatas de "La vida es juego" en una de las primeras grabaciones.
Foto Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados.

Cuando "El tiempo es oro" se despidió, su fiel audiencia de La 2 no tuvo mucho tiempo de sentirse huérfana porque, apenas unas semanas después, en su lugar apareció un nuevo programa ideado por el mismo equipo, "La vida es juego". El nuevo concurso cultural estaba dirigido por el gran Sergi Schaaff y presentado por el añorado Constantino Romero, creador y presentador del famoso respectivamente del concurso aurífero. Quizás era un intento de revitalizar los concursos culturales apartando un formato que se había dado por amortizado en TVE pero confiando en los responsables que habían hecho de "El tiempo es oro" un éxito tan inesperado como merecido. Sin embargo esta vez la cuadrilla de Schaaff no dio en el clavo o, posiblemente, los programadores no mimaron esta producción de los estudios de Sant Cugat. En realidad el mayor problema es que ya tenían que competir abiertamente con las cadenas privadas, Antena 3 y Tele 5. 

Sergi Schaaff y Constantino Romero preparando "La vida es juego".
Foto Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados.

A pesar de no haber alcanzado la audiencia ni la longevidad de su predecesor, "La vida es juego" es digno de una reivindicación. Tal vez porque se ha perdido en la memoria televisiva se ha ganado que recordemos un concurso que aportó unas cuantas novedades. La fórmula era sencilla pero eficaz, como era habitual en la factoria Schaaff. Dos participantes enfrentaban sus conocimientos sobre un personaje histórico y la época en la que vivió. En una de las fases del programa tenían que olvidar que eran competidores para colaborar en la resolución de las preguntas. En la parte final el concursante con más puntos tenía que superar en solitario "La multipregunta" en un set que los miembros del equipo llamaban cariñosamente "la araña" y que suponía un gran adelanto técnico para la época. Ahí tenía que responder 5 preguntas de gran dificultad. El premio máximo superaba los cuatro millones de pesetas aunque era realmente complicado de conseguir. Entre los personajes abordados encontramos a Picasso, Cleopatra, J.F. Kennedy, Churchill, Napoleón y Elvis Presley. 

Elena y Mónica, las azafatas del concurso, con Constantino Romero.
Foto Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados.

El programa contaba con dos azafatas, la morena era Elena Menes, entonces con 21 años y con magisterio recién acabado. La rubia era Mónica Albert, estudiante de veterinaria. Ambas estaban encantadas con Constantino. Decía Mónica en un reportaje de Silvia Díez para "Tele Indiscreta": "Es muy gracioso y bromista pero también un gran profesional. En los ratos muertos, y en una grabación hay muchos, siempre te anima y además nos ayuda dándonos consejos sobre la entonación que tenemos que poner al hablar". Schaaff dirigió y produjo este concurso desde su productora Quart, la misma que produce "Saber y ganar", y delegó la realización en Josep Granell. Como dato curioso, Pilar Vázquez seleccionaba a los concursantes. Sí, la Pilar de "Saber y ganar" que trabajaba desde "Si lo sé no vengo" en los programas con la firma de Sergi. Otro habitual de sus equipos, Luis Gracia, diseñó la escenografía.

La "araña" del decorado de "La vida es juego". Sergi atento a una presentación de Constantino.
Foto Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados.

Comenzó el 5 de abril de 1992 los domingos a las 21 h después de "Documentos TV" pero no heredó su audiencia así que sufrío varios cambios en la programación, incluso un breve traslado a los sábados de TVE1 que supuso su sentencia de muerte porque no fue capaz de cumpir las expectativas de la cadena más competitiva del Ente público. A finales de marzo de 1993 se anunció su cancelación aludiendo a la nueva política de TVE de suspender espacios que no alcanzaban la media del canal. La cancelación fue tan repentina que ya había grabadas cinco entregas más que se decidió emitir de lunes a viernes a las 16.30 h en La 2 durante la Semana Santa, un final abrupto y poco elegante. Estaba claro que querían quitarse de encima un programa que había alcanzado una media de millón y medio de espectadores, algo insuficiente para los directivos de la época. No obstante, Schaaff y Constantino retornaron a La Primera con un espacio totalmente distinto, "Valor y coraje" (del que ya hablamos aquí) que tampoco tuvo mucha suerte. Aquel fue el último semanal de Romero antes de su fichaje por Antena 3 en 1996 para presentar "La parodia nacional". 


En la web de Archivo RTVE se pueden encontrar varias ediciones, como la dedicada a Elvis Presley que podéis ver pinchando aquí.

domingo, 3 de mayo de 2026

40 años de "Documentos TV"

"Un programa para espectadores como usted". Con esta coletilla introducía cada emisión de "Documentos TV" Pedro Erquicia, quien fuera su director y presentador desde 1990 hasta su jubilación en 2008. Esta semana el programa ha cumplido cuatro décadas en emisión y eso lo convierte en uno de los más longevos de su género en todo el mundo. La idea estaba clara desde el principio: ofrecer los mejores documentales internacionales. Revisando la lista de premios en estos cuarenta años es evidente que ha cumplido con creces el objetivo. Fue el 29 de abril de 1986 cuando se estrenó este título emblemático de la historia de TVE con un reportaje de larga duración coproducido entre la BBC y nuestra cadena pública sobre el rey Juan Carlos I con la excusa de la visita de los monarcas al Reino Unido. Aquella jornada fue histórica para los informativos, no sólo por el estreno de este formato que pretendía profundizar en temas de actualidad, sino porque ese día conocimos el desastre nuclear de Chernóbil que, por cierto, sería tres años después objeto de un documental de gran impacto emitido en este programa.

"El bebé de Alison" emitido en 2001

En realidad pocos temas de interés no han estado presentes en "Documentos TV" (si es que queda alguno). Desde el inicio se han ofrecido trabajos de televisiones de otros países sobre asuntos tan presentes hoy como el medio ambiente y el cambio climático, el machismo, la violencia de género (cuando aún no la conocíamos por ese nombre), el poder de las tecnológicas, los tejemanejes de las farmacéuticas, los refugiados... Y gracias a "Documentos TV" pudimos entender con más claridad la Perestroika, la caída de la URSS, el nacimiento del ISIS, las guerras balcánicas, las primaveras árabes, el conflicto palestino-israelí... si es que algo de todo esto es comprensible. Sus directores siempre han mirado más allá, buscaban en mercados internacionales o viajaban directamente a otras televisiones para encontrar aquello que sería importante en el futuro y que en el presente estaba, quizás, pasando desapercibido. 

Miguel Veyrat en 1990

Miguel Veyrat, ex corresponsal de TVE en distintas plazas, fue su creador y director. En los cuatro años en los que fue su responsable el programa gozaba de una ubicación privilegiada en la parrilla, eran otros tiempos en los que, a pesar de la inminente llegada de las televisiones privadas, la pública se podía permitir un programa como este en su primera cadena en un horario que variaba entre las 22 y las 22.45 h. En esas primeras temporadas no había una estructura fija y no sólo proyectaba reportajes de actualidad. De repente, podías encontrarte un especial sobre los "Spitting Image", los famosos muñecos que parodiaban con mucha acritud a los políticos y la monarquía británicos desde la emisora privada ITV. O un claro antecedente de "La Noche Temática" de ARTE en el verano del 87 con un especial dedicado a Orson Welles con tres contenidos: un documental del británico Channel 4, un montaje de unos 22 minutos sobre su película inacabada "It's All True" y una larga entrevista concedida a la francesa Antenne 2. 

Imagen de "La última cacería de Ceaucescu"

Más allá de estas extravagancias, la actualidad era el germen de la gran mayoría de los reportajes de largo alcance del programa y, generalmente, adelántandose a su tiempo. En 1987 emitió una crónica de la norteamericana CBS sobre el consumo de crack en EE.UU. y sus terribles consecuencias, algo similar a lo que sucede ahora con el fentanilo. La repercusión fue tal que se repuso poco después. Otro ejemplo: hace ya 36 años programó un trabajo de la holandesa NOS sobre la identidad sexual y cuándo comenzamos a adquirirla basado en los trabajos del doctor John Money que diferenciaba entre sexo aparente y género. Insisto, hace casi cuatro décadas, si esto aún genera debate imaginad lo que supuso entonces. Uno de los grandes hitos de esa primera etapa fue la emisión de "La última cacería de Ceaucescu" sobre la ejecución del dictador rumano y su esposa tras un juicio que, según el propio Veyrat "fue una mascarada, el mejor alegato contra la pena de muerte porque hasta un dictador como ese merecería un juicio justo." Para contextualizar la crueldad de aquel régimen y su trágico final baste una curiosidad: el programa tuvo serios problemas para encontrar traductores porque o bien se derrumbaban al ver las imágenes o no querían que sus voces fueran reconocidas, tal era el temor aún. En la propia emisión había autocrítica y se preguntaban por qué surgían precisamente en ese momento estas cintas y por qué faltaban varios minutos cruciales. 

Pedro Erquicia

A partir de julio del 90 pasa a emitirse en La 2 a horas tardías, generalmente en torno a la medianoche y con la nueva década llega también un nuevo director que revolucionaría el programa, Pedro Erquicia. El que fuera creador de "Informe Semanal", corresponsal en Nueva York y presentador y director de "Buenos días" y "48 horas", consiguió convertir "Documentos TV" en un clásico de nuestra televisión. Durante 18 años fue su cara visible y cimentó el prestigio del espacio. Es curioso que un programa en un horario generalmente marginal (dependía de la temporada) y en una cadena minoritaria tuviera una media de audiencia superior al millón de espectadores en plena competencia con las privadas, que varias veces a lo largo del año alcanzara un enorme impacto y que Erquicia fuera imitado en programas como "Homo Zapping" por José Corbacho. Está claro que tanto él como el título eran reconocibles para la audiencia general. 

"Las habitaciones de la muerte", 1995

Posiblemente el mejor ejemplo de la conmoción causada por una entrega fue el de "Las habitaciones de la muerte" en 1995. Aquella noche millones de españoles se enteraron de las miserables condiciones en las que niñas chinas huérfanas vivían en orfanatos que no merecían ese nombre mientras esperaban una adopción que casi nunca llegaba. "Se les deja en una habitación y se espera a que mueran" se escuchaba en aquel trabajo de investigación que supuso un cambio en nuestra sociedad hasta el punto de que cientos de familias españolas iniciaron trámites de adopción con aquel país. Meses después, en enero de 1996, "Documentos TV" no pudo emitir la segunda parte, "Regreso a las habitaciones de la muerte", porque los jefazos de TVE decidieron que era mejor hacerlo en el prime time de La Primera con un especial de Paco Lobatón. También generó mucho comentario "El bebé de Alison" en 2001 sobre la lucha de una mujer sin brazos que decide tener un hijo a pesar de la incomprensión general. Una historia de superación emocionante. 

"El caso 112", nominado a los Emmy.

Erquicia también potenció la producción propia y estimuló a los propios periodistas de la Casa para que investigaran y elaboraran documentales o reportajes de 55 minutos con una mirada más profunda y sobre temas originales. "Yoyes" (1988, aún en la etapa de Veyrat) sobre el asesinato de la ex etarra a manos de sus propios compañeros y "El caso 112" (1991) ambos con el Ondas Internacional son dos brillantes muestras. El segundo, además, fue candidato a los Emmy, y es uno de los documentales más recoredados no sólo del programa sino de la propia TVE por su impecable narrativa con un sorprendente (y dramático) giro final. La historia de la reconstrucción de la vida de una mendiga desconocida cuyo cadáver había sido sepultado en un nicho con el número 112 es puro periodismo de investigación. 

Manuel Sánchez Pereira, director entre 2008 y 2021

Manuel Sánchez Pereira sucedió a Erquicia y se mantuvo en el cargo hasta 2021, soportando las mareas de idas y venidas de directivos que no siempre comprendían el valor de este formato en la programación. A pesar de que sufrió importantes recortes presupuestarios se las apañó para adquirir para el programa títulos de enorme nivel multipremiados.

Pilar Requena, actual directora de "Documentos TV"

Desde hace cinco años es Pilar Requena, periodista de larga trayectoria en conflictos internacionales, su responsable que, tal y como decía en el programa especial emitido el pasado jueves, sigue empeñada en buscar "las claves fundamentales para entender mejor el mundo en el que vivimos". Aseguraba también en esa introducción que "hemos visto evolucionar el género documental" y es absolutamente cierto. Este programa cuarentón ha sido el escaparate más importante que ha tenido el periodismo de investigación y documental en nuestro país. Su historia refleja el devenir de la sociedad y brindo para que siga haciéndolo.

Ha estrenado nueva música, cabecera y línea gráfica pero para la audiencia más fiel siguen grabadas en su memoria las dos primeras sintonías, la de "París, Texas" de Ry Cooder para la película de Wim Wenders y "O Fortuna" de la cantata de Carl Orff. También la "nieve" (esa interferencia de la energía estática) de la pantalla sobre la que impresionaba el sello del programa es ya historia de nuestra televisión.