sábado, 30 de julio de 2016

Mondovision, la primera vez del Telstar


El 23 de julio de 1962 EE.UU y Europa se unían a través de un satélite, el flamante Telstar lanzado al espacio 13 días antes y con el que se pretendía emular (y perfeccionar) el sistema de intercambio de imágenes y programas en directo que ya se había probado con éxito con Eurovisión, la organización de televisiones europeas creadas a tal fin (y no sólo con el de realizar un festival de la canción anual, amiguitos). Las tres grandes cadenas norteamericanas (NBC, CBS y ABC) aunaban esfuerzos en un programa especial que conectaría directamente con Europa en una operación comandada por la BBC pero que implicaba a todas las teles del continente que ya pertenecían a la red eurovisiva. Sin embargo y aunque esa fecha ha quedado para la historia, unos días antes, un ensayo de la francesa ORTF sería, realmente, la primera emisión conjunta de lo que recibiría el pomposo nombre de  "Mondovision". El bello rostro de la actriz y cantante Michelle Arnaud sería uno de los primeros en traspasar el Atlántico. 



Yves Montand, ya muy popular en EE.UU. gracias a la película "El millonario" que protagonizó junto a Marilyn Monroe, fue otra de las estrellas de ese programa aunque el que chupó más pantalla fue el ministro frances de Telecomunicaciones, Monsieur Marette. Insisto en que todo esto era en realidad una prueba de control. Los técnicos franceses de la localidad bretona de Pleumer-Boudou recibieron imágenes desde EE.UU para comprobar que todo estaba correcto para el gran día de la inauguración de la Mondovision. Lo recibido fue grabado y emitido al día siguiente en el "Journal Télévisé" y y posteriormente respondieron con el envío de otras imágenes para confirmar que la señal funcionaba en ambos sentidos. Parece ser que la calidad de la recepción en Andover era tan buena que los norteamericanos "optaron por olvidar la medida de precaución que consistía en recibir solamente en receptores de control y la emisión de Pleumer-Bodou fue transmitida en directo en todo el territorio" según se comentaba días después en la revista "TeleRadio".


Este éxito no fue bien visto por la BBC que envió una nota a París en protesta por haber roto el acuerdo del inicio oficial de las transmisiones el 23 de julio. Los franceses contestaron con flema británica (curiosa ironía) asegurando que ellos no habían transtimido nada, que aquello era cosa del Ministerio de Telecomunicaciones y no de la ORTF... lo que era cierto en puridad pero bien que se apuntaron al carro. 
   En cuanto al primer programa de Mondovision se pudo ver aquí a través de TVE en conexión con Eurovisión a las 20 h. Toda Europa vio a los grandes comunicadores de las tres majors norteamericanas en el mismo estudio aunque aquí no se entendía cuán histórico era ese encuentro. Walter Cronkite (CBS) comandaba el especial dando el relevo a Chet Huntley (NBC) primero y a Howard K. Smith (ABC) después. Las cataratas del Niágara, Nueva York, Washington y la conferencia del Presidente Kennedy desde la sede neoyorquina de la ONU fueron los platos fuertes de esta transmisión. A las 23 h comenzaba el envío europeo con las campanadas del Big Ben londinense. TVE había sido invitada a participar con vistas de las cuevas de Altamira y de Palos de Moguer pero debido a que Francia y Gran Bretaña usaban unas instalaciones distintas no fue posible. 


Semanas después, a principios de agosto, Francia volvió a solicitar el uso del satélite Telstar para conectar con el periodista Jacques Sallebert que se convertía así el primer europeo en realizar una crónica en directo desde EE.UU. aunque hay que decir que esta vez no fue tan fácil como aquella primera emisión (muy organizada y ensayada) del 23 de julio. El locutor Georges Penchenier (en la foto) era el encargado de conectar con Nueva York. Durante varios minutos intentó, sin éxito hablar con su colega. Se usó el teléfono como medida provisional hasta que la señal llegara a París pero tampoco funcionaba así que los espectadores demostraron gran paciencia siendo testigos de un diálogo de besugos.


Finalmente se pudo ver a Sallebert desde la azotea de un rascacielos de Nueva York mostrando la ciudad desde tan privilegiada posición. Eran las 15.30 h. y el sol creaba unas sombras bajo los ojos y la nariz que impedían ver bien el rostro del locutor y su invitado, un soldado estadounidense nacido en Hiroshima con el que habló del aniversario del lanzamiento de la bomba atómica. Sin embargo el tema principal de aquella crónica de unos 25 minutos fue la muerte de Marilyn Monroe.

Así fue el primer programa de Mondovision (tras las explicaciones de un teórico tan pesado como un servidor): 

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