domingo, 28 de abril de 2019

La gran decisión, el especial electoral de Antena 3 en 1996


El 3 de marzo de 1996 se celebraban elecciones nacionales y andaluzas así que las cadenas tenían que demostrar su potencial informativo. TVE era el referente en estas fechas (y lo seguiría siendo durante muchos años, ahora ya no podemos decir lo mismo) y las privadas apenas llevaban seis años funcionando así que no competían en igualdad de condiciones. No obstante, aquel año Antena 3 decidió echar el resto y probar que podía ofrecer algo nuevo al panorama electoral televisivo. Bajo el épico título "La gran decisión" se escondía una apuesta brutal del vicepresidente y antiguo director de informativos de la cadena, Manuel Campo Vidal.


Él mismo se encargaría de coordinar el equipo delante de las cámaras. En la introducción lo dejaba claro: "la noche electoral más interesante, más viva, acaso más trascendental de los últimos 14 años" e iba a aprovechar esa cita para renovar un formato que parecía anquilosado, el de las noches electorales. Nada de un programa con datos desde el estudio, gráficos más o menos clarificadores y conexiones con las sedes de los partidos, eso se lo dejó a la pública que, precisamente aquel año, realizó un programa especialmente formal, casi encorsetado. Ana Blanco y Ramón Pellicer desde un chroma sólo aportaron la información básica, nada nuevo bajo el sol, ninguna innovación, más bien lo contrario, si no fuera por la cantidad de conexiones y una mayor seguridad técnica ese especial podría haberse emitido 15 años antes.


Campo Vidal sabía que había llegado el momento de evolucionar y de aportar algo más que pura información. Basándose en lo que se estaba haciendo en Reino Unido o Francia y también, desde hacía décadas, en Estados Unidos decidió apostar por una mezcla entre la opinión, el análisis y hasta el entretenimiento. Acompañado de algunos de los presentadores más populares de los servicios informativos del canal, el director se presentaba ante los espectadores presumiendo de equipo: 600 profesionales y más de 100 cámaras repartidas por el país. Jesús Hermida, Olga Viza, María Rey y Carlos Gª Hirschfeld tendrían distintas funciones en este especial que comenzaría a las 19.30 h. 


En la presentación presumían de tener cinco estudios funcionando para esta emisión aunque en realidad había al menos tres sets en un mismo plató. Aún así eso no resta valor al despliegue técnico, es más, el tener esos decorados en un mismo espacio favorecía al realizador que podía relacionar unos con otros y otorgar unión visual a las conexiones. Campo Vidal se encargaba de la coordinación general desde el denominado Estudio 0. Olga Viza desde el Estudio 1 (siguiendo con su denominación) centralizaba la información: "tenemos un sondeo, también línea abierta con las sedes de los principales partidos políticos y conexión en directo con diversos puntos del país" decía. Nada menos que 35 puntos de conexión, no era poca cosa. El set principal estaba en el centro y el de información, que en realidad utilizaba infografía virtual muy bien integrada con el resto de decorados, estaba a la derecha de la pantalla. 


A la izquierda estaba el tercer set en el que Jesús Hermida moderaba debates con los datos que iban apareciendo tras el sondeo y los posteriores recuentos sobre voto real. Una cincuentena de contertulios que se iba turnando en grupos de cuatro analizaba el cambio de partido en el Gobierno que poco a poco se iba confirmando. Victoria Prego, Nativel Preciado, Consuelo Álvarez de Toledo, Amando de Miguel, Juan Echanove... todos colaboradores habituales de "Con Hermida y Compañía" estaban entre aquella pléyade de "expertos" tal como los definía Campo Vidal. 


En el Estudio 3 María Rey y Carlos Gª Hirschfeld intentaban aportar una visión distinta, "un retrato sociológico de España" (nada más y nada menos). "Queremos saber cómo nos afectan estas elecciones, qué esperan los españoles, qué va a cambiar en sus vidas" afirmaba Rey, y para ello contaban con 60 invitados anónimos que representaban los distintos estratos de la sociedad y además, a través de 15 unidades móviles, conectarían con lugares poco habituales en estos programas como "un faro, un seminario, un colegio mayor o una peña futbolística" anunciaba Carlos. El quinto estudio era el de Andalucía, comandado por Manuel Prieto que iba aportando los resultados electorales de la comunidad puntualmente. 
   A pesar de haber sido criticado por medios como el ABC por haberse entretenido demasiado en los debates y llegar tarde en ocasiones a las conexiones con las sedes de los partidos, lo cierto es que este especial innovó en la forma de ofrecer información sobre la jornada electoral y el resto de cadenas tomaron nota en las siguientes citas. La prueba de que el arriesgado experimento funcionó es que aunque quedó segundo en audiencia detrás de TVE 1, la diferencia en share fue poca e incluso fueron ellos los que se llevaron el minuto de oro con más de 5.900.000 espectadores. Si la Primera tuvo una cuota del 29,1 % en la primera parte y del 27 en la segunda (datos de Sofres), Antena 3 consiguió un 26,4 en la segunda parte, creciendo varios puntos con respecto a la primera. Fue además el que tuvo mayor duración y consiguió ser líder, atención, entre las 22 y las 2.11 de la madrugada. Tele 5 tuvo con conformarse con 1.391.000 en su último tramo si bien había rondado los dos millones al principio. 

   Gracias al canal de youtube InformativosTV podemos ver un resumen de aquel programa. De ese vídeo hemos extraído las imágenes para ilustrar este texto:

martes, 23 de abril de 2019

El debatito decisivo


En febrero de 1993 Emilio Aragón se estrenó en Antena 3. Fue el fichaje más caro de aquellos inicios de la contraprogramación y el "robo de estrellas" entre canales... o eso se publicitó en aquel momento. Pasaría de ser el rostro principal de la "cadena amiga" con el "VIP Noche" como baluarte (también llegó a presentar su edición diaria infantil, "VIP Guay") a comandar el entretenimiento en la otra privada. El programa, más personal y sin centrarse en el concurso importado de EE.UU. "The Hollywood Squares" y sus famosas casillas, se denominaría "Noche, noche" y sería un sonado fiasco que apenas duraría 6 meses en antena. Por cierto, para sustituir a Emilio, Telecinco contrataría a Gomaespuma para el "VIP Noche" y el experimento tampoco funcionó. Dos fracasos entrelazados.


La razón por la que traigo aquí un programa fallido (aunque con buenas intenciones, todo sea dicho), es porque también tuvo sus aciertos. Tras el famoso cara a cara entre Felipe González y José María Aznar en la misma cadena el 24 de mayo de 1993, el equipo de Emilio Aragón aprovechó la ocasión para montar el suyo propio, "El debatito". Esta vez no serían dos aspirantes al Gobierno de la Nación los que comparecerían sino dos niños, eso sí tan circunspectos como los adultos. La realización imitaba la del famoso (y hasta ese momento inédito) encuentro entre los políticos: entrada en plató haciendo el paseíllo y posado ante los fotógrafos aunque en este caso todos eran también tiernos infantes.


Pero ojo, que no os confunda su aparente bisoñez, estos mini-políticos traían la lección mejor aprendida que sus sosias adultos. Su entrada en el Estudio 10 de las instalaciones de Antena 3 en San Sebastián de los Reyes (considerado durante años un plató gafado lo cual sirvió de débil excusa a muchos para sus derrotas en los audímetros) fue con aplomo. El señor García prometía que si votaban a su partido, el curso comenzaría en enero y finalizaría en marzo, una promesa potente, sin duda. 


El señor López contraatacó poniendo sobre la mesa las mentiras de su adversario: "Dijo usted que me da vergüenza hablar con las chicas y traigo aquí el vídeo de la Comunión de mi primo donde se puede ver cómo hablo tranquilamente con mi vecina Vanessa". Un fact check en toda regla avanzado a su tiempo. "El debatito decisivo" fue, sin duda, una inspiración genial del equipo de guionistas y, además, ejecutado con la rapidez a la que hoy nos tiene acostumbrado el equipo de "Polònia" en TV3 pero que hace 26 años no era tan común. 
   A pesar de fugaces destellos de un humor inteligente y bien tratado, "Noche, noche" no consiguió su hueco entre la audiencia. Antes del verano terminó temporada y nunca más se supo de él. Sin embargo, Emilio Aragón tenía un as en la manga que sería uno de los mayores éxitos de la cadena el siguiente curso, "El gran juego de la oca". 

viernes, 19 de abril de 2019

Teresa de Jesús


Tres meses de ensayo, diez de rodaje en cine, localizaciones en Ávila, Baeza, Burgos, Cáceres, Salamanca, Segovia, Sevilla, Toledo y Úbeda, casi 10.000 metros cuadrados de decorados construidos en los derruidos Estudios Buñuel, un reparto excepcional encabezado por Concha Velasco y Emilio Gutiérrez Caba. "Teresa de Jesús" es la serie de la Semana Santa de TVE por excelencia. Estrenada el 12 de marzo de 1984 consta de ocho episodios. En su emisión original finalizó el 30 de abril. 


Este fue un empeño casi personal de la directora Josefina Molina, una amante de la estética que siempre concibió su trabajo televisivo y cinematográfico como una oportunidad divulgativa. Desde que entró en TVE por casualidad proveniente de la Escuela Oficial de Cine fue la ayudante del genial y malogrado Claudio Guerín. Quizás también fue su más digna sucesora en aquella UHF (hoy la 2) con obras como  "Metaformosis" de Kafka en 1969 o "Casa de muñecas" dos años más tarde. Con la colaboración indispensable de Carmen Martín Gaite en el guión se dispuso a reflejar las dudas y también el martirio al que se sometió a sí mismo la famosa mística española. 


Una asombrosa Concha Velasco protagonizó una de nuestras ficciones más prestigiosas. También la elección de la actriz fue una obstinación de la directora y a tesón no le iba a la zaga la Velasco que, como ella misma reconoce, cuando quiere un papel, lucha por él hasta el final. De aquel tesón compartido nació una serie hoy difícilmente repetible, no sólo por su ambición y medios, sino también por su contenido y forma de enfocarlo. Una ficción personalísima pero pensada para un amplio público heterogéneo. Desde su estreno ha sido repuesta en múltiples ocasiones. La última (si no me equivoco) fue en 2015 para conmemorar el V centenario del nacimiento de la monja santificada. El reparto lo completaban Emilio Gutiérrez Caba como San Juan de la Cruz, Francisco Rabal, Héctor Alterio, María Massip (la voz de Ingrid Bergman en "Casablanca"), Silvia Munt y, curiosidad, Gracita Morales, una sorpresa en un dramático. 
   Por cierto, todos aquellos críticos que aplaudieron a la estrella vallisoletana por su impecable trabajo y reconocieron que se habían equivocado al prejuzgarla como una actriz incapaz de abordar semejante rol, no tardaron nada en ponerla a parir por aparecer en octubre del año siguiente luciendo piernas y cantando frivolidades en la revista "El águila de fuego" en la misma pantalla. Quizás no se daban cuenta de que para ella había pasado mucho tiempo desde que había finalizado su labor como Teresa. El montaje se había alargado más de lo previsto y su emisión tenía que coincidir con la Semana Santa. En todo caso, ella siempre defendió que precisamente eso demostraba su versatilidad. Y tenía toda la razón.


domingo, 14 de abril de 2019

Felipe vs Aznar. Round 2


El 31 de mayo de 1993 se celebró la segunda convocatoria del debate electoral entre los dos candidatos a la presidencia, Felipe González y José María Aznar, una semana después del primer round de esta lucha verbal por el Gobierno de la nación. A la sazón era el segundo cara a cara televisado de este tipo de la historia de nuestra tele, demasiado retardo si lo comparamos con otros países europeos y no digamos ya con respecto a EE.UU. Si el primero fue en los estudios de Antena 3 (como ya hemos contado aquí), éste fue en Tele 5 (lo de "Telecinco" es posterior), en aquel momento se ninguneó a la cadena pública... como parece que va a suceder esta vez también si no se le pone remedio. 


Luis Mariñas, el director de informativos del canal, fue la elección lógica para moderar el encuentro aunque como ya le había sucedido a Manuel Campo Vidal siete días antes, su trabajo estaba tan constreñido por los acuerdos a los que habían llegado PSOE y PP para aceptar el duelo que prácticamente se limitaba a dar paso a los distintos temas y controlar que los tiempos fueran equilibrados. El presentador recordaba años después que tuvo un sufrimiento extra: había tanto nerviosismo en aquel plató que el técnico de sonido le incrustó (literalmente) el pinganillo en su oreja. Tuvo que esperar a la brevísima pausa de cinco minutos para que una maquilladora le extrajera el molesto objeto con unas pinzas. 


Si en el anterior debate la prensa había llegado a la conclusión unánime de que el Presidente de Gobierno había quedado en evidencia ante el aspirante popular, esta vez Felipe se tomó en serio su comparecencia ante las cámaras y se preparó a conciencia. Hasta eligió mejor su camisa, una azul que daba mejor en pantalla que la blanca que había lucido en Antena 3. 


El líder del Partido Popular había sido beligerante en el primer enfrentamiento mientras que un González cansado de un viaje y sin prepararse los datos necesarios (y previsibles) para defender su gestión se vio acorralado. Esta vez se invirtieron los papeles, Aznar decidió adoptar un tono más sosegado, más "presidenciable" le dijeron sus asesores. Fue un error porque Felipe decidió atacar, responder con cifras lo que no había contestado en la cita anterior y dejar en evidencia a su contrincante al recordarle que en su programa no se incluía ni una sola línea que explicara qué harían con los desempleados, 3.300.000 en aquel momento, a pesar de criticar continuamente al Gobierno por su inoperancia en este asunto. También le echó en cara su postura cambiante con respecto a la ley del aborto. 


Más de diez millones de espectadores, un 75,3% de la audiencia, vieron aquel debate que comenzó a las 22.36 y se alargó hasta la 1.15 de la madrugada, más de una hora con respecto a lo previsto. Un enorme decorado basado en una estación de Metro de Nueva York que había llamado la atención de Valerio Lazarov (el director de la cadena) y que pidió reproducir fue el escenario; dos mesas frente a frente para evitar que se repitiera la situación del debate anterior, ante el continuo desprecio visual de González a Aznar que provocaba un continuo salto de eje en la realización. Lazarov quería organizar el primer encuentro pero al final le convencieron de que conseguiría más share si se encargaba del segundo, así fue. En cuanto al ganador de aquellas elecciones, fue el PSOE aunque el agotamiento de aquel Gobierno era evidente y los siguientes comicios se adelantaron. En 1996 no hubo debate y Aznar consiguió la Presidencia. 

sábado, 6 de abril de 2019

Arozamena y Prego. "Al cierre" y sus reencuentros"


Menos de un año en antena fue suficiente para convertir "Al cierre" en uno de los programas informativos más importantes de la Transición. Aquel espacio con el que se cerraba (literalmente) la programación de la Primera Cadena de TVE y que duraba entre cinco y quince minutos era una especie de cita obligada entre los españoles que querían una traducción sencilla de los cambios que se estaban produciendo a toda velocidad en la España de 1981/82. El éxito radicaba, sin duda, en sus dos presentadores, Victoria Prego y Joaquín Arozamena que, por primera vez en nuestra tele, no leían las noticias, las contaban. Por eso fueron portada de varias revistas de la época, entre ellas, "TP" y eso era todo un símbolo. Decía la revista en julio de 1981, apenas cuatro meses después de la puesta en marcha del programa:"Su Al cierre encanta a todo el mundo, tanto por la habilidad del resumen de noticias como por el desparpajo y al mismo tiempo la seguridad con que lo presentan. Aquello del "si breve, dos veces bueno" es sentencia que se cumple con creces en el caso de Victoria Prego (las señoras primero) y de Joaquín Arozamena. La concisión con que él presenta en resumen el tema del día y la facilidad con que ella cuenta las cosas sin mirar casi nunca al papel, nos encanta al personal, que esperamos hasta el final de la emisión para saber "de qué ha ido la guerra" y cómo nos la explican ellos". Y de eso iba el asunto, de explicar y no de recitar, nada más y nada menos, por eso crearon escuela. Aquella pareja fue el reflejo ante las cámaras de lo que se estaba viviendo en la sociedad, una nueva personalidad, más natural, menos encorsetada, más liberada estaba dirigiendo el país, dejando en el camino lo más carpetovetónico de los años precedentes. Ambos no sólo presentaban sino que además él era director y ella subdirectora y además... los únicos integrantes de la redacción del programa.


Un mínimo decorado, con un par de paneles de madera delante de un ciclorama. Dos mesas de profesor de colegio. Arozamena y Prego. Lo preciso, lo indispensable. Con un horario que variaba entre las 23.30 y las 00 h se presentaban cada día con unos medios mínimos pero con unas ganas tremendas de hacer su trabajo. "La mayor dificultad con la que nos encontramos para elaborar Al cierre se debe a la infraestructura técnica de los informativos, que creo que es insuficiente. Las satisfacciones que obtenemos son, al mismo tiempo, fruto de los problemas que atravesamos a diario. Siendo un equipo tan reducido de personas, sólo nos queda una posibilidad, ser como un matrimonio. O te llevas bien o terminas a bofetadas. De momento, nos llevamos estupendamente. La pena es que, dada la cantidad de trabajo que tenemos que realizar, apenas si tenemos tiempo para comunicarnos personalmente. Son pocos los momentos que tienes para reflexionar sobre tu propio trabajo, y esto puede conducir a perder un poco la perspectiva de conjunto. Tanto Victoria como yo tenemos un sentimiento numantino y autónomo. Los errores los podemos repartir y tocamos a más en las alegrías. La escasez de tiempo con la que trabajamos repercute en la falta de planificación. Somos un comando que todos los días da un golpe de mano. Tengo mi planteamiento teórico sobre cómo debería hacerse este trabajo pero volvemos a chocar con el escaso tiempo que tenemos. ¿Cómo vamos a planificar una gran batalla si tenemos que estar todo el día corriendo?" confesaba Joaquín en el número de "TP del que era portada.


Y continuaba Victoria con la autocrítica en la misma revista: "Nosotros damos noticias que no se han dado en otros informativos, porque las noticias que se producen a última hora de la noche no las podemos cubrir si tenemos que realizar los 15 minutos del programa, seleccionando imágenes, dejando tiempo para el maquillaje y la elaborando las informaciones. A este respecto se podría decir que estamos desprotegidos". La mayor preocupación del director estaba muy clara: "Encontrar el equilibrio entre precisión, exactitud y sencillez para que nos entiendan todos, sobre todo aquellos a quienes sólo les llega la información televisiva. Para conseguirlo, me preocupa la selección de las noticias, su valoración y su ordenamiento. Hay que respetar las exigencias de la audiencia. A esa hora, el espectador está muy fatigado, lo cual disminuye su capacidad de atención. Hay que darle un crucigrama de noticias resuelto". Tanta profesionalidad y empatía con el televidente dieron como resultado que el espectador, por fin, entendiera la actualidad y eso se reconoció en premios, artículos y portadas como la de la revista "Antena TV" que lo definía sin rubor como "El mejor informativo". Ojo, el mejor en unos años en los que el horario de late-night no existía y para un espacio de un cuarto de hora. Posiblemente esto escociera a los compañeros que contaban con más presupuesto, equipo y duración. 


El por qué un espacio que estaba siendo tan popular y acaparando un prestigio inusual para los informativos de la Casa no continuó tras el cese de Fernando Castedo como director general de RTVE (fue él quien lo puso en marcha) es incomprensible. Quizás los nuevos gerifaltes querían revolucionar con otras armas pero la medida fue un error, a tenor de lo que vino después. Meses más tarde se anunció que la pareja repetiría pero ya como responsables del noticiario de la Segunda Cadena y a las 22 h. De ese proyecto nunca más se supo. A Joaquín le tocó volver al Telediario y a ella compaginar el cultural "El arte de vivir" y las entrevistas de "Españoles" en la siguiente temporada. Nunca más volvieron a presentar juntos pero sí que se reencontraron en los estudios de TVE en dos memorables ocasiones ante las cámaras. La primera en 2004 en el "Carta de Ajuste" de José María Íñigo. Allí Prego reconoció que si tuviera que elegir un compañero de andanzas televisivas sería Arozamena por lo mucho que se había reído con él.


En 2016 volvimos a verlos al alimón. Fue en la "Gala 60 años juntos" que celebraba el aniversario de TVE y que presentaba Raffaella Carrà. Durante ese especial se fueron sucediendo unos breves vídeos paródicos recordando la actualidad de cada década recreando los Telediarios de cada época con presentadores actuales. Para el último reapareció esta mítica pareja en el estudio actual del informativo de la 1. Fue un momento especial que nos recordó que la honradez con el espectador es el mejor instrumento para un periodista. 
   Elijo para finalizar este artículo la inteligente (y humilde) reflexión que dejó Arozamena en el libro"Las cosas que hemos visto. 50 años y más de TVE" (Manuel Palacio  (Ed). IORTV 2006): "Los que hacíamos televisión y el mundo periodístico en general se atribuye una función trascendental en la transición democrática más allá del tradicional cuarto poder atribuido a la información. Quizás tendemos por una entrañable solidaridad corporativa a exagerar nuestro papel. En el caso de televisión creo que se jugó un doble papel: ansiolítico para las mareas sociopolíticas que se ponían en marcha y pedagógico para transmitir conceptos elementales y a través de ellos valores fundamentales. Se contó (algo que se tiende a ignorar) con la receptividad de la sociedad española que era un campo sediento, abierto y bien dispuesto a la lluvia de conceptos y valores". 

Revivamos su reencuentro en "Carta de Ajuste":



Agradezco a @ColeccionTV la cesión de las portadas de las revistas Antena TV y TP y el reportaje de esta última