Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Doré. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Doré. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de abril de 2026

El crimen no es rentable

Sergio Doré (en el centro) en el papel del Inspector Peters.
Fotografía Museo RTVE. Todos los derechos reservados.

Pocas veces una serie española se presentó con tanto misterio como se hizo con "El crimen no es rentable" en la temporada 1965/66. Empezó casi de tapadillo, durante las emisiones en pruebas del Segundo Canal (el UHF como se le conocía popularmente entonces). Estos ensayos habían comenzado sólo para Madrid en enero del 65 pero en octubre ya alcanzaban Barcelona, Zaragoza y alrededores (gracias a sus dos antenas repetidoras). Apenas se emitían cuatro horas y había bastantes reposiciones de programas o series del Primer Canal (que se conocía en esos 60 simplemente como TVE y punto). Pues bien, en abril del año siguiente ya se había asentado en la inestable parrilla de la cadena experimental y fue motivo de un amplio reportaje de la revista "Tele Radio". Han pasado sesenta años y si en aquel momento el reportaje era esquivo en información, poco hemos avanzado porque los misterios que plantea siguen irresolubles.

Sergio Doré escucha a Isabel Pradas en el episodio "Muerte oficial". Foto J. Orriols.

Para empezar, el periodista firma con pseudónimo puesto que detrás del nombre "Luis de Tordehumos" se escondía Luis Tomás Melgar, futuro e influyente realizador y director. Tordehumos era la localidad vallisoletana en la que nació. En el citado reportaje nos cuenta que los guiones son de un tal John Oxford y que han sido adaptados previamente por la BBC y la ITV. Aquí comienzan las incógnitas y cito textualmente a Melgar: "Quién sea John Oxford parece que se ignora. Afirman unos que se trata del seudónimo de un célebre escritor sobre cuyo auténtico nombre nadie se pone de acuerdo. Piensan otros que no es sino el nombre colectivo adoptado por una serie de guionistas para presentar conjuntamente una serie de guiones sobre un planteamiento común y protagonizados todos por un mismo personaje. Creen algunos que el tal John Oxford existe de verdad, se llama así y es un escritor prolífico dedicado de lleno a esta tarea de abastecer de guiones policíacos a distintas televisiones de todo el mundo". Una búsqueda hoy en internet no aporta absolutamente ningún dato sobre un guionista con ese nombre que hubiera trabajado para la televisión pública británica ni para el canal privado pionero en los sesenta, ITV. Simplemente, no hay niguna referencia. Ninguna. 

Para seguir con las preguntas sin respuesta, aseguraba Melgar: "La verdad es que, con británica puntualidad, llegan a TVE a través de la agencia, uno o dos guiones para la serie y siempre con la firma de John Oxford. Lo cierto es que todos ellos tienen parecida calidad, la misma dosis de intriga, cierto humor, idéntico final en la tesis de que, puesto que el criminal nunca gana, 'el crimen no es rentable'."

Una escena de "El crimen no es rentable", serie grabada en Miramar.
Fotografía Museo RTVE. Todos los derechos reservados.

 ¿Era todo esto una fantasía del propio periodista o articulada desde los estudios de Miramar para darle un halo de prestigio e internacionalidad a unos guiones que, quizás, se escribían en Barcelona? Es fascinante que el reportaje insista en el misterio constantemente: "Hace bien poco, al contratarse la serie para uno de los canales de la televisión argentina en gestión realizada desde TVE, quiso saberse el número aproximado de guiones que podían contarse, aparte de los emitidos ya por nuestra televisión. La respuesta, arracanda, sin duda, de uno de esos guiones, no pudo ser menos concreta: Bastantes". Hasta finales de marzo se habían difundido aquí 23 episodios y se habían grabado dos más. He podido confirmar que la producción se mantuvo hasta mayo pero ignoro si se prolongó más allá e, incluso, si llegó a verse una vez inaugurada oficialmente la nueva cadena el 15 de noviembre de 1966. 

Vamos ahora con los datos contrastados: esta serie de misterio se emitía los martes en el UHF a las 21.45, después del Telediario (emitido simultáneamente en las dos cadenas). Después se podía ver un documental y "Alfred Hitchcock presenta..." (entonces la serie aquí se titulaba simplemente con su apellido). El actor de origen cubano pero asentado en Barcelona Sergio Doré intrepretaba al protagonista, el inspector John Peters y, adivinen, tampoco aparece ninguna serie con este personaje en los anales de la tele inglesa. El público aficionado al suspense televisivo ya conocía a Doré porque había protagonizado años antes una de las primeras series realizadas desde Cataluña, la innovadora "Los últimos cinco minutos". Peters trabajaba para la Policía Metropolitana de Londres y, por eso, la serie está plagada de referencias al trabajo metódico de sus agentes y aparecen "bobbies" (el apelativo de los agentes de este servicio cuyo uniforme está coronado por un casco que recuerda al típico bombín británico). 

Sergio Doré y Guillermo Marín en el capítulo "El enemigo". Foto J. Orriols.

Actores y actrices bien conocidos por el público de la época intervenieron como episódicos a lo largo de temporada, podemos destacar a Guillermo Marín, José María Caffarell, Marta Padovan, María Dolores Gispert, Josefina Tapias, Gabriel Agustí y Consuelo de Nieva. Los realizadores eran Gerardo N. Miró y Esteban Durán (que más adelante pudo recuperar su nombre en catalán, Esteve) que se alternaban aunque Miró fue el que firmó más emisiones. Los títulos son muy significativos porque, además de llamar la atención del espectador, podrían pertenecer a cualquier producto del género. Por señalar algunos: "Voces airadas" (el primero), "La delación", "Ángulo de tiro" (dividido en dos capítulos), "Minutos contados", "El chantaje", "Unas gotas para vivir", "Siempre falla algo", "Confesión al vacío" o "El círculo se ensancha". Me pregunto si "Las costumbres de la tía Agatha" era un poco disimulado guiño a la reina del crimen. Hasta donde he podido averiguar, no se conserva ningún capítulo (cosa nada extraña teniendo en cuenta el año y que Miramar contaba aún con menos presupuesto para conservación que Prado del Rey) pero el año pasado el director del Museo de RTVE, Nico Albéndiz consiguió localizar varias fotografías en un archivo personal de las que ofrecemos dos aquí. 

"El crimen no es rentable" fue serie pionera del aún no oficial UHF y una nueva muestra del interés por el género policíaco de los estudios catalanes.

martes, 19 de abril de 2022

"Los últimos cinco minutos", descubra al asesino

Esta foto borrosa es la única que he conseguido de esta serie pionera, fue publicada en la revista "TeleRadio" en marzo de 1963. Aquí, curiosamente, catalanizan al inspector con esa LL final. 

En octubre de 1962 un nuevo programa se asoma a la floreciente programación de TVE, se trata de una serie que incluye elementos de juego, un formato innovador proveniente de Francia y que es el verdadero pionero de la TV interactiva. Su título era "Los últimos cinco minutos" aunque en la revista TeleRadio a veces aparecía anunciado como "Los cinco últimos minutos". Fue este uno de los primerísimos espacios dramáticos producidos desde los estudios de Miramar en Barcelona que, ya desde el principio, se quiso distinguir de lo que se ofrecía desde Madrid. Con esta serie de intriga consiguió que el espectador se preguntara "¿quién es el asesino?" y respondiera, eso sí, desde su casa, que lo de la interactividad no podía llegar a más en aquella época. 

Raymond Souplex, el inspector Bourrel de la TV francesa entre 1958 y 1973 (a pesar de haber fallecido en noviembre del 72)

"Les Cinq Dernières Minutes" era una serie de la RTF (después sería la ORTF) que había iniciado su andadura en 1958 y que permanecería en antena, atención, hasta 1996 en diferentes etapas. El actor Raymond Souplex interpretó al inspector protagonista, Antoine Bourrel (que ascendería a comisario), hasta su fallecimiento en 1972 y, curiosamente, dos capítulos se emitieron tras el deceso puesto que se habían grabado antes del empeoramiento del cáncer de pulmón que padecía. 

Anuncio de un capítulo de diciembre de 1962 en la revista "TeleRadio"

Ramón Solanes fue el adaptador, director y realizador para España. Este pionero de Miramar se trajo los guiones de una reunión con directivos de Eurovisión. De ese encuentro también saldría la siguiente serie que versionaría así que, desde luego, fue productivo. Solanes sería nombrado jefe de programas del UHF (La 2) en 1965 y, poco después, también de la hermana mayor pero hasta entonces se bregó en todo tipo de espacios. "Los últimos cinco minutos" fue, sin duda, un auténtico reto para todo el equipo, por los pocos medios de los que disponían y por la dificultad de presentar algo que no se había hecho nunca antes. El cronista televisivo Baget-Herms explicaba en su "Historia de la TV en España" (suplemento "Tele-Día") que "la idea de la serie consistía un presentar un caso policíaco en el que el espectador disponía de los mismos datos que el inspector Bourrel para resolverlo. En "los últimos cinco minutos" Bourrel ofrecía la solución al enigma. Bajo esta apariencia de quiz o de rompecabezas, los autores de la serie proponían una serie de casos en los que brillaba un cierto humor y una aguda descripción de los personajes y de su contexto social." 

"Lo mejor de estos guiones no es la intriga policíaca, que la puede tener mejor o peor cualquier guión, sino el acierto de los autores al haber sabido reflejar unos tipos tan humanos como los que van apareciendo en los diferentes ambientes que sitúan la acción" aseguraba Ramón Solanes ("TeleRadio, nº 271, marzo 1963). La solución del enigma semanal, por cierto, no venía en el propio guión de la RTF sino a través de un envío aparte, según decía el adaptador como "medio preventivo contra la indiscreción periodística francesa". En alguna ocasión el sobre con el desenredo no llegaba a tiempo y el propio director se tenía que inventar uno propio. 

Sergio Doré en "El Televisor" (1974) de Chicho Ibáñez Serrador en un gesto que bien podría ser del inspector Bourrel

El actor de origen cubano Sergio Doré encarnaba al inspector protagonista: "Bourrel, tipo meridional que comprende los errores de los demás y las franquezas porque él también tiene muchos. Bourrel no es el clásico detective, un poco envarado, superinteligente, que los anglosajones nos han dado en el cine y la literatura" explicaba Solanes. Evidentemente era difícil de disimular que el inspector era un trasunto del Maigret de Simenon. El actor, por su parte, aseguraba: "Me encanta este inspector, a veces áspero y malhumorado, cuando las circunstancias lo exigen, pero siempre sencillo. Quizá su calidad humana reside, sobre todo, en el hecho de que Bourrel no es un sabueso infalible sino, simplemente, un hombre que trata de cumplir su deber y que lo logra aunque a veces cometa errores que tiene la valentía de reconocer" (TR, nº271). 

El realizador declaraba sin pudor que no habían conseguido atraer a actores conocidos porque eran papeles muy pequeños. Participaban, por tanto, actores que vivían en Barcelona y que, en muchos casos, eran debutantes. Josefina Güell, Ernesto Aura (Aramis en la versión de "Los Tres Mosqueteros" de 1971 y doblador de Schwarzenegger) y Enrique Vivó formaban parte de la pequeña compañía que se formó para la serie pero el único fijo, además de Doré, era Roberto Martín que interpretaba a su compañero, el inspector Dupuy. Fue en esta serie donde se estrenó como actriz ante las cámaras Mónica Randall en el episodio "Las cartas boca arriba" aunque todavía con su nombre real, Aurora Julià. También se inició aquí como ayudante de realización Esteve Duran (entonces firmaba como Esteban Durán) que en las décadas siguientes sería uno de los realizadores más finos de TVE en Cataluña. 

Anuncio del capítulo en el que debutó la actriz Mónica Randall pero con su nombre real, Aurora Julià

Cada martes, entre las 20.30 y las 21.25 h TVE conectaba con su señal de Barcelona para ofrecer estos misterios que no se resolverían hasta los últimos cinco minutos. En aquella época, por cierto, no era habitual que las series excedieran los 25 minutos así que también en eso fue esta pionera. Al principio no tuvo el apoyo de la crítica debido a los escasos medios con la que estaba realizada y es posible que también influyera que la adaptación, en realidad, era una mera traducción. Las historias y los personajes que aparecían eran franceses hasta la médula y eso (apuntaba Baget-Herms) no ayudó a que el espectador se identificara con ellos. Sin embargo, con el paso de los meses consiguió un cierto éxito y eso teniendo en cuenta que se realizaba absolutamente en directo con todos los inconvenientes que eso suponía. Cada semana había que tener listo un decorado totalmente nuevo en un espacio minúsculo. El colmo fue cuando tuvieron que reconstruir en el estudio un pequeño pueblo francés. Fue el 5 de febrero de 1963 y quedó grabado en la memoria de su realizador como un reto superado. 

"Los últimos cinco minutos" se mantuvo en emisión hasta mayo del 63 cuando es sustituido por otro programa realizado por el mismo equipo que adaptaba los guiones de una serie británica, "Sospecha", aquella de la que Solanes se había traído los guiones de la fructífera reunión de Eurovisión.  

No se conserva nada de esta serie pero sí de la original francesa, incluido el primer capítulo de 1958 que podemos verlo gracias al INA (Institut national de l'audiovisuel) francés. Emitido el 1 de enero incluía un "concurso" en el que dos jugadores debían exponer sus teorías al inspector antes de que este resolviera el caso. La fórmula no se mantuvo mucho tiempo y a España llegó ya sin esa parte. Podéis ver ese primer episodio francés pinchando aquí.