domingo, 26 de mayo de 2019

Especial elecciones municipales y autonómicas 1983


El 8 de mayo de 1983 se celebraban elecciones municipales y autonómicas en nuestro país y TVE había preparado un especial que tenía previsto comenzar a las 20 h y durar unas siete horas y media. Al final se alargó una hora más y se saldó con lo que la propia cadena definió como "un hito". Tan sólo siete meses antes se habían celebrado unas generales así que la máquina estaba bien engrasada aunque los responsables de este programa fueron otros. Si en la anterior ocasión habían sido Lalo Azcona y Jesús Hermida sus estrellas en pantalla y Juan Roldán el coordinador, esta vez el director sería Ramón Colom y Luis Mariñas el conductor principal acompañado de Secundino González, Joaquín Arozamena, Manuel Campo Vidal y Rosa María Mateo. Cada uno tenía su labor, mientras que Mariñas coordinaba toda la información, Secundino se centraba en las municipales, Joaquín  en las autonómicas y la pareja formada por Manuel y Rosa María se encargaba de realizar entrevistas en un estudio de las recién inauguradas instalaciones de Torrespaña. Además, Julio Bernárdez (futuro corresponsal en París y Bruselas) era quien avanzaba los resultados oficiales desde el Palacio de Congresos de Madrid. 


Hace poco recordábamos que Luis Mariñas había sufrido un intenso dolor durante el debate entre Felipe González y José María Aznar. Pues bien, en este especial electoral tuvo que aguantar como un jabato las molestias que le ocasionaba una calcificación intestinal. El realizador Mauricio Rico, por su parte, luchaba para que las 26 señales que llegaban de toda España tuvieran cierto orden. La jornada comenzó con problemas de sonido con las conexiones de País Vasco, Cantabria y Asturias que fueron corregidos más tarde. Más de mil profesionales de la Casa asumieron el reto de informar sobre lo que ocurría en todos los municipios y en las trece comunidades autónomas que celebraban comicios. Pero además de eso, había que pinchar la señal de otro plató y no uno cualquiera, el Estudio 1 era toda una fiesta presentada por Mari Carmen y sus Muñecos con las actuaciones de humoristas como Martes y 13 y cantantes como Rosa León, Hilario Camacho, María Jiménez, Patxi Andión, Micky o Dyango. Se mantenía pues la fórmula iniciada a finales de los 70 de combinar entretenimiento e información, "la fiesta de la democracia". 

martes, 21 de mayo de 2019

Novela: La pródiga con Analía Gadé


El comienzo de la temporada 1975/76 en septiembre supuso dos retornos: el del espacio "Novela", adaptaciones de grandes clásicos literarios en formato de serie diaria, y el de la gran actriz Analía Gadé. La intérprete de origen argentino, fallecida el pasado 18 de mayo, no había pisado demasiado los platós de TVE así que la noticia de que iba a protagonizar "La pródiga" fue portada de las revistas "TeleRadio" y "TP", las dos más importantes del género. 


Su anterior serie televisiva databa nada menos que de 1961, "Analía Gadé nos cuenta", un curioso experimento que pretendía ser un remedo de otras antologías venidas de EE.UU. como la que encabezaba Loretta Young, capítulos independientes con el único enlace de tener a la misma protagonista, una estrella de la pantalla demostrando su versatilidad. 
   "La pródiga" era una adaptación del texto de Pedro Antonio de Alarcón, autor también del relato "El sombrero de tres picos" que dio pie a una de las más bellas obras musicales de Manuel de Falla. Otra de sus obras, "El capitán Veneno", había tenido versión cinematográfica protagonizada, atención a la casualidad, por quien fuera pareja sentimental de Analía durante años, Fernando Fernán Gómez. En cuanto a la que hoy nos ocupa, también había pasado por las pantallas en los años 40 con Fernando Rey en el papel del criado enamorado, que ahora encarnaba Ramón Pons. Parece ser que otra argentina, la mismísima Eva Duarte, rodó una suntuosa película basada en el mismo libro pero que no llegó a estrenarse porque en el ínterin se convirtió en señora de Perón y se decidió que no era de recibo que la primera dama apareciera en un papel así. La leyenda dice que se destruyeron todas las copias y hasta los negativos. El film estaría perdido si no fuera por un distribuidor de Montevideo que decidió no acatar el veto y guardarse una que fue recuperada a mediados de los 80, lo que permitió su restauración y reestreno en televisión.  


"La pródiga" de TVE constaba de 20 episodios de media hora dirigidos y realizados por Manuel Aguado y emitidos de lunes a viernes a las 16 h, justo después del "Revistero" de Tico Medina. El regreso del espacio "Novela" a la parrilla se situó en la tabla media del panel de aceptación de la audiencia, con notas que rondaban el 7,5. El reparto, además de los ya citados Analía y Pons,incluía al ubicuo Víctor Valverde, Blanca Sendino, Venancio Muro, José Caride, Pilar Muñoz, Pastor Serrador, Mary Delgado, José María Escuer, Antonio Moreno, Nélida Quiroga y Pepe Calvo.  La crítica, cómo no, alabó a la gran dama que era la Gadé que sabía pasar del drama a la comedia con enorme naturalidad. La cuidada ambientación trasladaba al elenco al siglo XIX y entre abigarrados salones se movió con pelucones y miriñaques una actriz que buscaba nuevos territorios que explorar en una época en la que el cine no le daba demasiadas alegrías. Aquel mismo año protagonizaría un Estudio 1, "La hora de la fantasía" junto a Ricardo Merino.
   En diciembre de 2013 "Cine de barrio" recibió a Analía en su decorado y allí se sorprendió al ver imágenes de ambos trabajos televisivos, los había olvidado totalmente. Emocionaba su cara de sorpresa e ilusión al recuperar de su memoria esas imágenes. Fue su última entrevista. 




sábado, 18 de mayo de 2019

Eurofestival 1965


¿Qué habría pasado si en vez de Conchita Bautista nos hubieran representado en Eurovisión 1965 el Dúo Dinámico o Raphael? Esta hipótesis no es baladí puesto que ellos también participaron en la preselección que realizó TVE aquel año para el ya famoso certamen musical organizado por la Unión Europea de Radiodifusión (UER). El título de aquel programa que se emitió toda la temporada fue "Eurofestival 65", feliz ocurrencia de su presentador, José Luis Barcelona. 


Y sí, pudo ocurrir. En vez de "¡Qué bueno, qué bueno!" pudimos acudir al concurso con "Esos ojitos negros" de Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, canción que después se hizo célebre y que forma parte del repertorio ineludible de los conciertos del Dúo Dinámico y de cualquiera de sus recopilaciones. 


La otra gran rival (de hecho quedó en tercer lugar) en aquella preselección, fue "Feriantes" interpretada con pasión por un Raphael tan excesivo como siempre y que, precisamente, por eso gustaba a público y, sobre todo, a crítica. En realidad tanto unos como otro tuvieron su oportunidad posterior en Eurovisión. Ellos fueron los compositores del famoso "La, la, la" con el que Massiel resultó vencedora en 1968. Además, en varios medios se aseguró que habían compuesto un tema para acudir a la presente edición y que su intención es que la cantara Noelia del último OT. En cuanto a Raphael, no tardaría mucho en ser elegido para representar a TVE, sólo un año... y repitió al siguiente. Quizás muchos no lo recuerden (o no lo sepan) pero efectivamente participó en dos ocasiones: 1966 con "Yo soy aquel" y 1967 con "Hablemos del amor". 


"Eurofestival 1965" se emitió entre noviembre de 1964 y febrero del año siguiente desde los estudios de Miramar en Barcelona en un horario un tanto raro, domingos a las 11 de la mañana. Más de 300 canciones fueron presentadas pero casi cien no cumplían los requisitos exigidos así que finalmente participaron 242. El jurado de esa selección inicial estaba formado por miembros de casas de discos y representantes de la propia cadena. De ese primer barrido se quedaron con 54 temas que fueron presentados al público semanalmente. Para ser jurado del programa había que enviar una carta a TVE y "a cada uno de los solicitantes se le asignó un número y semanalmente ciento, y en ocasiones doscientos, de estos números y personas participaban como jurado de las canciones presentadas en cada día determinado. El sistema de votación: una tarjeta con el nombre de la canción seleccionada" (TeleRadio, nº 373). José Luis Barcelona y Montserrat Cierco eran los presentadores y Ricardo Soria lo dirigía. En la gran final, está sí emitida de noche, Cierco fue sustituida por Irene Mir por enfermedad y Federico Gallo se encargó de coordinar los votos del jurado profesional (en la foto) que se combinaba con cinco de los 635 aficionados que habían ejercido como tal previamente. 


La ganadora de aquella clasificación fue Conchita Bautista con la canción ya mencionada compuesta por Antonio Figueroa. La racial cantante había sido nuestra pica en Flandes, la que inauguró nuestra participación en el Festival en 1961 con "Estando contigo". En esta ocasión el resultado fue catastrófico, 0 puntos. Pero no nos engañemos, quizás ni el Dúo Dinámico, ni Raphael ni otros contendientes  como Jaime Morey (que acudiría siete años más tarde), Lorenzo Valverde (padre de Loreto y Marta), Franciska (madre de Rebeca, la de "Duro de pelar") o Víctor Balaguer (que ya había fracasado tres años antes con "Llámame") tenían posibilidades con aquel pelotazo que fue "Poupée de cire, poupée de son" de Serge Gainsbourg interpretado con una mezcla perfecta de inocencia y picardía por France Gall. 

martes, 14 de mayo de 2019

Encuentros en libertad


Hablar de economía ante un público profano es complicado, hacer un programa de televisión sobre el tema parece misión casi imposible si nos dirigimos a una audiencia heterogénea y no al espectador de un canal especializado pero TVE lo ha intentado en varias ocasiones a lo largo de su historia. Quizás "El canto de un duro" presentado por Mari Carmen García Vela en los setenta es el ejemplo más recordado pero a principios de los ochenta hubo otro intento destacado que comenzó con polémica. 
   "Encuentros con la libertad" fue un espacio divulgativo dirigido por Sibely Valle y Fernando Navarrete, que además se encargaban del guión, la presentación (ella) y la realización (él). Aunque al principio se había presentado a la prensa como una serie divulgativa para hacer comprender la economía al gran público, finalmente comenzó como "envoltorio para la emisión de otro programa, inicialmente titulado Libertad de elegir: diez espacios de media hora protagonizados por Milton Friedman, premio Nobel de Economía, que pronunciará sus lecciones de liberalismo puro o, según otros, de ultraliberalismo, aplicadas ya por las dictaduras de Chile y Argentina" (J.R. Pérez Ornia, "El País", 21 abril 1982). En realidad lo que había sucedido es que durante el desarrollo del programa decidieron que era más fácil asumir el formato de "La Clave" para facilitar la comprensión, es decir, emitir una película (en este caso, un documental) y después llevarlo a debate. Llegados a ese punto se dieron cuenta de que no había demasiados cortos didácticos disponibles y a eso se unió que recientemente TVE había comprado al Instituto de Economía de Mercado esa serie de Friedman que en su día había emitido la BBC (poco sospechosa de apoyar a las dictaduras mencionadas). La compra a través del director del Instituto, Pedro Schwartz (hermano de Fernando y que décadas más tarde presentaría su propio programa sobre economía en la 2) no estuvo exenta de críticas ni se aclaró cuánto había costado aunque en la prensa se llegó a publicar que la cantidad superaba los tres millones de pesetas. Ante la polémica, Jesús Moneo, director del Gabinete Técnico de TVE aseguró que tras esa serie se emitiría otra con las tesis opuestas de J.K. Galbraith.
   Esta fórmula varió a los pocos meses y hasta el final de su singladura, el programa se quedaría sin la película introductoria y se ocuparía de "destacar temas más en consonancia con la vida diaria" (Anuario TVE) y no con la macroeconomía. Emitido en su primera temporada los miércoles a las 20 h (antes del TD2, excelente horario) y en la segunda los martes en la misma franja, siempre en la Primera Cadena, no pasó a la historia por su innovación ni por haber hecho entender estos complejos conceptos a la ciudadanía pero sí que fue otro digno empeño de ofrecer programas divulgativos en una España en Transición. Recordemos que en esa misma temporada convivían en la parrilla programas como "La Clave", "La víspera de nuestro tiempo", "Su turno", "En paralelo" y "Usted, por ejemplo", todos con debates o coloquios en su estructura. No sé si hoy el espectador aguantaría a las ocho de la tarde una tertulia sobre el Marxismo, la revolución de los Mandarines o la reconversión industrial pero a principios de los ochenta esto no era raro. 

martes, 7 de mayo de 2019

"Club Miramar"


El 14 julio de 1959 los estudios de Miramar se inauguraban y con ellos la tele realizada desde Barcelona para toda España. Con un programa denominado "Balcón del Mediterráneo" (del que ya hemos hablado aquí) se dio el pistoletazo de salida a la programación realizada desde unas instalaciones cedidas por el Ayuntamiento y que superaban en todo a las minúsculas del Paseo de la Habana en Madrid. Pero además de contar con varios estudios y de mayores dimensiones, tenía algo que lo distinguiría desde el primer momento: una espectacular terraza con unas impresionantes vistas. Aprovechando esa ventaja, comenzaron su primer programa semanal montando el decorado precisamente en el exterior. El título estaba muy bien elegido: "Club Miramar". Aquellas noches veraniegas del 59 los espectadores eran invitados a un mirador muy especial, uno en el que grandes estrellas de la música actuaban ante un selecto público que se acomodaba en sillas y mesitas de cafetería postinera, con cocktails de atrezzo. Por supuesto, la clientela iba vestida de noche, con sus mejores galas. El anfitrión era el torero, actor y poeta Mario Cabré pero también andaba por allí  Federico Gallo demostrando su arte con las entrevistas a los famosos asistentes. Ambos debutaban ante las cámaras. Cada martes a las 22.30 h y durante una media hora aproximadamente se conectaba con Barcelona para disfrutar del show. 


El espacio fue un éxito y con razón, de repente la audiencia veía algo novedoso, con una imagen fresca y, además, realizado en directo y en exteriores, con un galán que todos sabían que había tenido una affaire nada menos que con Ava Gardner y con un periodista que había mostrado su pericia ante los micrófonos de RNE. Los dos triunfarían posteriormente con otros formatos pero este fue el primero y, aunque olvidado, fue primordial en sus carreras. No obstante, a pesar de la excelente acogida, con la llegada de la temporada de otoño ambos se desvincularían del programa. No fue el único cambio que tuvo que afrontar, con las lluvias y el frío era imposible mantener el estaribel exterior así que se optó por llevar el Club al interior, al más grande estudio que poseía en aquel momento TVE. El nuevo presentador para el remozado espacio sería José Luis Barcelona, el mismo que había estrenado con su voz Miramar. 


Aunque se mantenía la misma fórmula y el decorado imitaba la ya famosa terraza de Miramar con vistas nocturnas de toda la ciudad (o lo que las primigenias cámaras de entonces dejaban intuir), los espectadores que escribían a la revista "Tele Radio" (que además era la única dedicada al medio) se quejaban de que ya no era lo mismo, se había perdido la naturalidad que propiciaba la realización en exteriores. A finales de mayo, los jefes volvieron a colocar las mesas en la terraza a pesar de que las noches todavía eras frescuelas. Los críticos lo agradecieron: "Ha vuelto al su escenario primero, al que nos sorprendió el año pasado y le dio una personalidad indudable. Nos alegramos de su salida al aire libre, refrescante y acogedora, y deseamos que siga pareciéndose (y si es posible, superándolo) al "Club Miramar" de hace un año" (sección "Aquí TVE" de "Tele Radio" nº 128). 
   En septiembre, cuando ya era obligado volver a cerrar el chiringuito, se decidió que lo mejor era cambiar el nombre por "Club del martes" para evitar comparaciones odiosas si bien poco cambió la cosa, José Luis Barcelona seguía al frente, Ramón Solanes se encargaba de la realización, había música, entrevistas, algún concursito y pinceladas humorísticas para cubrir la hora completa asignada en la parrilla para la nueva temporada. Unos meses más tarde sí que se produjo una revolución con la aparición del clan de los Vieneses que tomaría el mando y hasta cambiaría el nombre del programa por "Amigos del martes" pero esa es otra historia. Por cierto, que quede para el anecdotario de nuestra tele que "Club Miramar" fue presentado por Cabré y Barcelona en distintas etapas, una pareja que triunfaría años después en "Reina por un día".