Mostrando entradas con la etiqueta Uribarri. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Uribarri. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de abril de 2018

"Tribunal", el concurso para bachilleres con José Luis Uribarri


En la temporada 1959/60 un centenar de estudiantes de los últimos cursos de Bachillerato se presentaron a un concurso que durante ocho meses iría pasando distintas fases para encontrar a los más sabios en Historia, Música y Literatura. En realidad no era un programa sino una sección dentro del espectáculo "Pantalla amiga" primero y "Primer aplauso" después. A pesar de eso, consiguió entidad propia por la relevancia que alcanzó entre la, por entonces, escasa pero fiel audiencia de TVE. 


De las centenares de solicitudes que llegaron al Paseo de la Habana, se seleccionaron 35 concursantes de Historia, 34 de Música y 39 de Literatura que se presentaron ante el público del Teatro del Fomento de las Artes desde donde se realizaba "Pantalla Mágica" el 5 de diciembre de 1959. Convenientemente ataviados con traje de mayor y vestido de señorita fina, los participantes vencían sus nervios y durante esa larga temporada se iban eliminando unos a otros en distintas fases que hoy nos parecerían interminables pero que entonces servían para que el espectador se fuera familiarizando con ellos y eligiera a sus favoritos, algo fundamental en cualquier concurso de larga duración.


El todoterreno José Luis Uribarri presentaba esta sección que, como decíamos, se pasó de un programa a otro y que definitivamente se asentó en el concurso de noveles (hoy diríamos talent show) "Primer aplauso". Los miércoles a eso de las 22.30 h (la puntualidad era sólo teórica en aquella época) se alternaban las actuaciones de cantantes de música ligera, zarzuela y regional con esta competición cultural. El 29 de junio de 1960 finalizaron ambos concursos y de "Tribunal" resultaron vencedores Luis Álvarez Mata en Historia, Luis de la Paz en Música y Manuel Taramona en Literatura, que quede registro por si algún familiar se encuentra en la sala.

domingo, 17 de julio de 2016

El día del Carmen en TVE 1960


El 16 de julio de 1960 una TVE muy adherida a todo lo militar (lógico teniendo en cuenta la férrea vigilancia de los censores franquistas) celebró el día de Nuestra Señora del Carmelo "Patrona de todas las gentes del mar, patrona de nuestra arma naval" en palabras de la propia tele de la época. Hoy en día, el Carmen, tal y como lo conocemos hoy, no tiene ninguna relevancia en la programación pero hace 56 años este tipo de conmemoraciones desplazaban a los equipos televisivos al escenario del Teatro del Fomento de las Artes para organizar alguna emisión especial que contentara a los gerifaltes del régimen. Ese teatro era el que se usaba para los "grandes programas" puesto que el mínimo plató del Paseo de la Habana no daba para más en aquel 1960 en el que TVE se iba implatando lenta pero fírmemente y tenía que dar un paso de calidad en su imagen. 
   Aquel día festivo el programa "Música en su pantalla" presentado por José Luis Uribarri recibía a la banda de la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid. 


Dirigida por el comandante Adana, la banda interpretó "seis composiciones de impecable factura"  ("TeleRadio" dixit) entre las que se encontraban "La oración" ("que la marinería española canta en todos los barcos nacionales a la puesta del sol" aseguraba la misma publicación), un par de himnos de la Naval, la "Marcha liliputiense" y "La salve", que finalizó el concierto. Además de este musical los programadores cedieron la pantalla para ofrecer varios documentales sobre "la vida marinera, la procesión sobre el mar y escenas de la Academia Naval". Tan contentos quedaron los de la Marina que se llegó a un acuerdo para realizar programas sobre su día a día  "que resulten atractivos e interesantes para los espectadores". Sinceramente, no creo que al televidente medio aquello le resultara muy divertido pero... era lo que había. 

lunes, 21 de diciembre de 2015

El primer Sorteo Navideño retransmitido por TVE


Tres cámaras, sólo tres cámaras se utilizaron para la primera retransmisión del Sorteo Extraordinario de Navidad. En 1962 TVE estaba prácticamente en pañales pero cada año sus profesionales se retaban a sí mismos para conseguir sorprender a sus escasos televidentes (como se les llamaba entonces). Aquella temporada la tele patria ya tenía unos cuantos éxitos en su parrilla: "Gran Parada" y "Amigos del lunes" se disputaban el título de "mejor programa de variedades". "Ésta es su vida" tenía enganchados a los espectadores los miércoles y las series "Bonanza" y "Perry Mason" encantaban a la chavalada y a los adultos respectivamente. Los jefazos decidieron que era hora de ofrecer en directo y para toda España el Sorteo Navideño y lo hicieron como pudieron. Hoy en día tres cámaras nos pueden parecer insuficientes pero la mayoría de los programas que se realizaban en directo desde el Paseo de la Habana usaban dos. Sólo los grandes formatos nocturnos tenían tres operadores, uno de ellos manejando una grúa, epítome del lujo técnico televisivo.


La unidad móvil se apostó a la entrada en el primigenio salón de sorteos lo que acaparó la atención de los curiosos. En la programación enviada a las revistas no se había anunciado la retransmisión, algo habitual en la época donde se tomaban decisiones de este tipo con cierta improvisación, así que la campaña dentro de la propia TVE fue primordial en los días previos. Al año siguiente se inauguraría el nuevo edificio de Loterías y los propios locutores se preguntaban si el nuevo sistema del que tan misteriosamente se hablaba por entonces significaría la desaparición de los niños de San Ildefonso en el Sorteo, afortunadamente no fue así.


Jesús Álvarez, la estrella asentada y todoterreno de la Casa, y José Luis Uribarri, el joven profesional que ya apuntaba maneras, fueron los locutores elegidos para retransmitir este evento por primera vez. Sería el comienzo de una larga (y muy fructífera) relación entre la tele y la Lotería. Tanto Álvarez como Uribarri repetirían en esta tarea en varias ocasiones. En aquel año hubo 29 premios mayores y más de 2.000 menores. El primero y el último que sonaron en las voces de los niños canoros se llevaron 20.000 pesetas por tal honor. El sorteo duró algo más de tres horas y fue considerado un éxito técnico. Decía un cronista de la revista "TeleRadio" dos semanas después: "La gente, la poca gente que asiste personalmente a los movimientos de bombos, saltos de bolitas, está más atenta a las enormes cámaras de Televisión Española que al sorteo en sí. En la calle, el coche, unidad móvil de TVE, con una gran maraña de cables que trepan edificio arriba, es objeto de la curiosidad de los tranquilos viandantes de la mañana madrileña". 

Fotos: Calderón para "TeleRadio"

lunes, 4 de mayo de 2015

Aplauso

"Aplauso", el programa para la juventud, el de los fans, el espacio "de discos" y no de música en directo, el reemplazo veraniego que se convirtió en el espectáculo de TVE más premiado en sus cinco años de emisión. Hoy, además, podemos decir que este show dirigido por José Luis Uribarri constituye un impagable archivo de la música popular entre 1978 y 1983, es decir, la época de estallido de la música disco pero también del punk y del heavy y todo eso estuvo reflejado en su nómina de invitados. Por eso cuando programas nostálgicos como "Cachitos" u "Ochéntame otra vez" quiere incluir una canción de los Depeche Mode o de Duran Duran o de ABBA o AC/DC tienen que acudir a las cintas de "Aplauso". Sus decorados llenos de lucecitas, perfectamente identificables para el espectador ochentero, siguen llenando la pantalla.
 
Uribarri recibió el encargo de llenar la tarde del domingo el verano de 1978 y se le ocurrió organizar un programa musical dedicado a la juventud, esa que ya tenía sus propias películas y publicaciones. El buen olfato de este pionero de TVE para escoger el tema, el público y los profesionales a los que convenció para quedarse sin vacaciones hizo que el invento fuera un exitazo. Ante los datos del panel de aceptación y las cientos de miles de cartas que cada semana llegaban a Prado del Rey solicitando participar, asistir como público o sugiriendo la presencia de ciertos grupos, los directivos tomaron la única solución posible: prorrogar. A partir de entonces pasaría a la tarde de los sábados y en esa ubicación permanecería hasta su final.

 
"Aplauso" se estructuraba como una revista, con su portada, páginas interiores, secciones fijas y contraportada. José Asensi maquetaba semanalmante esta revista de la que sólo se publicaba un ejemplar, el que sostenían en las manos los presentadores o aparecía en el fondo chroma que se usaba para algunas introducciones. La portada solía estar ocupada por un cantante o grupo extranjero de éxito, la lista es increíble: desde The Jacksons 5 hasta Demis Roussos pasando por Al Stewart, Dire Straits, Patrick Hernández o Umberto Tozzi. Desde el pop más pegadizo hasta el rock más cañero, desde los ídolos de adolescentes como Miguel Bosé o Leif Garrett a los heavys de The Scorpions sin olvidar pianistas melosos como Richard Clayderman.

 
Por los distintos decorados (todos muy reconocibles) que Paco Bello diseñó (iluminados por Corrales, muy importante el uso de los focos en este programa) pasaron grupos inauditos en los programas musicales televisivos de la época. En ningún otro show mainstream hubieran aparecido The Ramones, por ejemplo, pero sí en "Aplauso" donde actuaron con la famosa rueda de lucecitas de colores de fondo y rodeados por una juventud mucho más formalita que cuando acudían Los Pecos o Pedro Marín a los que, a pesar de los trabajadores de Prado del Rey, acosaban sin pudor.
 
Hasta 1981 el programa se grabaría en el Estudio 1. Ese año sería trasladado al Estudio 11 (del Edificio de Color, ahora clausurado) aunque también se grababan algunos bloques en la discoteca Joy Eslava. El epítome de la "Fiebre del Sábado Noche" de Travolta en la televisión pública española.
   Fundamental para el éxito de este programa fue la elección de su realizador: Hugo Stuven que ya llevaba unos cuantos años de meritoriaje en la tele en todo tipo de funciones, desde ayudante de realización de Pilar Miró a coordinador de "Más allá". Este chileno había demostrado sus aptitudes visuales en "Voces a 45", presentado por Pepe Domingo Castaño. De los reportajes filmados (sí, en cine) se encargaba Eduardo Stern. El carácter de Uribarri combinado con el de Stuven, ambos hombres de fuerte personalidad, desencadenó una serie de desencuentros que no se pudieron solucionar y a Stuven le sucedió en el cargo Lisardo García y más adelante Mauricio Rico (que realizará los sustitutos de "Aplauso": "Tocata" y "A tope").
 
La página Fans era, sin duda, una de las preferidas de la audiencia, en especial de la femenina. Gracias a este programa Los Pecos consiguieron su primer disco de oro y, como ellos, otros tantos ídolos de quinceañeras que encontraron en este musical su mejor plataforma. Era habitual que se usara el plató de "Aplauso" para hacerles entrega de sus discos conmemorativos pero no sólo a grupos o cantantes españoles, ABBA también fue merecedor de esta distinción ante las cámaras.
 
La otra sección que catapultaba al resto del show era "La juventud baila" comandada por José Luis Fradejas, hombre de radio, animador de discotecas, personaje difícilmente comprensible desde la perspectiva actual pero que durante esos cinco años supo conectar con un sector de la población que lo convirtió en un héroe aclamado en las boites de pueblo a las que iba a seleccionar a los participantes de este concurso. Fue el único presentador de todo el amplio elenco que permaneció inmarcesible desde el primer hasta el último día. Su pelo cardado (de nacimiento lejano a la frente), su voz siempre animosa, sus trajes, sus camisas abiertas, su micrófono con espumilla naranja o verde... todo parecía alejarle de los protagonistas de esta parte del programa, parecía un cuñado graciosete entre las sobrinas potentorras de la familia, pero de forma sorprendente se hizo con el público, su público y durante un lustro dominó a las masas bailongas. Concursantes fueron Miriam Díaz Aroca y Poty (el coreógrafo de OT, no el dinosaurio de "Los Aurones").

Ninguna de sus compañeras en las presentaciones consiguió esa comunión con el target de "Aplauso" aunque muchas de ellas adquirieran un gran éxito y una enorme popularidad. Tras aquella inicial etapa veraniega en la que el propio Uribarri se puso al frente acompañado de locutoras de la Casa como Isabel Borondo o Eva Gloria y actrices como María Salerno o Isabel Luque, llegaría Silvia Tortosa, actriz de experiencia en series de todo tipo que incluso había intervenido en una peli de terror protagonizada por Peter Cushing y Christopher Lee. Esta bella profesional aprovechó la oportunidad para abrirse un nuevo camino en su profesión y además demostró su versatilidad imitando a famosas cantantes en la sección de dobles. Dio ejemplo con Marilyn Monroe, Edith Piaf y Josephine Baker y los anónimos imitaron a Travolta-Olivia Newton-John, Demis Roussos, Rocío Jurado... La Tortosa también solía sufrir a algunos de los humoristas que pasaron por allí, especialmente a Bigote Arrocet, que la acosó mucho antes que a la pobre Mayrucha. Martes y Trece, Gila, los hermanos Calatrava, Arenas y Cal, Zorí y Santos y Fernando Esteso fueron algunos de los cómicos habituales.

Mercedes Rodríguez fue la tercera presentadora que más tiempo duró en el espacio. Había debutado en TVE en los 60 y su dulce voz y cándida presencia había acompañado a los espectadores de programas culturales. La decisión de ubicarla en un programa como éste fue sorprendente pero... fue un acierto. La revista "TeleRadio" decía en su número 1.127 de julio de 1979 que la locutora había sido "ganada para un programa juvenil". En 1981 fue trasladada a "Gente Joven" para suceder a Marisa Abad y allí permaneció nada menos que siete años. Desde luego, su paso por "Aplauso" cambió una carrera que podría haber sido anodina.

Elena Gutiérrez, la más joven de aquel equipo de cuatro presentadores, era de la última hornada de locutoras. Su paso por "625 líneas" fue breve y no dejó huella pero su elección para "Aplauso" le ofreció una popularidad inmensa, tanta que sufrió las consecuencias: fans que no la dejaban pasear tranquila durante sus años en el programa y un olvido injusto tras su partida. Elena siguió trabajando para TVE, fundamentalmente para su Canal Internacional. En los últimos años también ejerció como profesora en cursos para presentadores en la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid.

A ese cuarteto se añadió como colaborador Nacho Dogan que animaba al público de plató a bailar y presentaba diversas secciones, a veces oculto tras el maquillaje y otras a cara descubierta. Era el precursor de los DJ y su papel no estaba bien dibujado en el esquema del programa aunque se mantuvo. También aparecieron de forma periódica Enrique y Ana en la Página Infantil, sustituidos por Ana María Molano.
   En 1981 hubo un cambio radical en la plantilla. Las tres presentadoras veteranas son sustituidas por las jovencísimas actrices Amparo Larrañaga y María Casal. Ambas eran hijas de grandes actores y no sé si esto tendría algo que ver en la formación de este nuevo equipo. Casal tenía ya bastante experiencia televisiva, había sido secretaria del "Un, dos, tres" y copresentadora de la primera etapa de "Gente Joven" junto a Antolín García. Larrañaga había debutado en el teatro tres años antes siendo una quinceañera. Apenas duró unos meses en el programa y tuvo que esperar hasta los 90 para probar de nuevo suerte como presentadora.

Para suplir a Amparo llegó Adriana Ozores, también hija de un ilustre actor (José Luis Ozores). Su naturalidad contrastó inmediatamente con la mal disimulada timidez de su antecesora. El trío Fradejas (que ahí seguía el tío), Casal, Ozores funcionó a la perfección y sería el que se mantendría hasta el 1 de enero de 1983, fecha en la que el programa se despidió de su, todavía, millonaria audiencia.

Este de la foto fue el equipo que llegó a esa postrera cita: Uribarri en la dirección, Mauricio Rico en la realización y los presentadores mencionados. Los guionistas y técnicos no habían cambiado mucho desde 1978 y tampoco cambiarían en los siguientes programas que ocuparían las tardes de los sábados ofreciendo música para la juventud. El guionista José Ramón Pardo afirma siempre que le preguntan que "Aplauso" acabó porque así lo quiso el PSOE, partido que, según él, no apreciaba en demasía a Uribarri.
   Al final de cada emisión el programa se despedía con la Contraportada, una actuación tan potente como la de la Portada: Village People, Roberto Carlos, Donna Summer... más los nacionales, por supuesto. Cientos de artistas de todo tipo pisaron su escenario y pocos programas pueden presumir de una nómina así... aunque fuera en play-back.

jueves, 6 de febrero de 2014

Cameos en "Historias de la Televisión"


"Historias de la radio", estrenada en 1955, es una de las películas españolas más exitosas de aquella década y toda una referencia en el género de la comedia patria por su acertada combinación de episodios, absurdos unos, tiernos otros, unidos de alguna forma con la radio, el gran medio de comunicación de masas por entonces. Su director, José Luis Sáenz de Heredia, se atrevió a realizar una segunda parte diez años más tarde pero esta vez con la televisión como hilo conductor. Los tiempos habían cambiado y ya buena parte del territorio podía acceder a la cadena (y media), sus presentadores eran estrellas reconocibles por todo el mundo y se habían profesionalizado las emisiones gracias a la inauguración de los estudios de Prado del Rey.



Los protagonistas eran Conchita Velasco y Tony Leblanc, ambos con necesidad de fama televisiva aunque por distintas razones. El primero es un asiduo concursante que siempre se queda a las puertas del gran premio y ella es una cantante que intenta alcanzar el éxito. Precisamente es en esta película donde se estrenó la celebérrima canción "La chica ye-yé". 
   Además de un nutrido grupo de actores en esta película aparecen varios presentadores de la Casa haciendo de sí mismos. José Luis Uribarri enfrenta a Tony contra José Luis Coll en un concurso precedente de "Si lo sé, no vengo" en el que los participantes han de contestar preguntas mientras realizan pruebas físicas.


Jesús Álvarez conduce un festival de la canción con la ayuda de Isabel Bauzá (izquierda de la foto) y Carmina Alonso. Isabel, a pesar de su fama, aparece con el apellido "Bouzas" en los títulos de crédito.


Antolín García dirige otro concurso al que se presenta Leblanc. "La fama y algo más" es su título y Antolín demuestra una gran paciencia ante un supuesto mago chino que no da una.


Y también hay sitio para los informativos, David Cubedo es un cameo aún más especial porque se le ve a través de un televisor.
   Hay unos cuantos más televisivos y famosos como Perico Chicote o Fernando Sancho que intervienen en esta película que podríamos asegurar que es un escaso ejemplo de film con intervenciones estelares... antes de Torrente.

Aquí tenéis la peli completa:


sábado, 21 de diciembre de 2013

El Sorteo Navideño

El 22 de diciembre hay una imagen que se repite en todas las cadenas desde hace 51 años, la del Sorteo Extraordinario de la Navidad. La esperanza de cambiar de vida gracias a la Lotería se mantiene desde hace más de 250 años pero ha evolucionado la forma de enterarse del resultado; los periódicos primero, la radio después, el NO-DO (aunque con cierto retraso) y la televisión han sabido transmitir a los que no podían acercarse al Salón donde se celebra, la emoción de la suerte y la banda sonora repetitiva del soniquete de los niños de San Ildefonso.

Al año de su creación TVE ya retransmitió el primer sorteo ordinario de lotería, hubo que esperar un poco más, hasta 1962, para ver en directo el Navideño. Fue el ubícuo Jesús Álvarez quien abrió fuego y se convirtió en su voz habitual hasta su fallecimiento prematuro. En aquel entonces los locutores no tenían protagonismo en las retransmisiones y sólo se les veía cuando hacían alguna entrevista in situ, por ejemplo a los niños cantores. Su voz era constante, casi como si fuera una retransmisión radiofónica pero tendríamos que esperar casi dos décadas a que hicieran una presentación a cámara.

Hablando de cámaras, el dispostivo que se montaba en aquellos años suponía un gran esfuerzo para una TVE todavía balbuceante. Con la inauguración de Prado del Rey y la compra de equipos y más unidades móviles se facilitó (sólo un poco) la labor de los técnicos a los que hoy debemos rendir homenaje. Los realizadores más seguros de la Casa, como Ramón Díez, eran destinados para tamaño reto.

Tras la muerte de Jesús Álvarez otros locutores se encargaron de este evento. Uno de los primeros en suceder al maestro fue Joaquín Díaz Palacios, famoso especialmente por su faceta radiofónica y por poner voz a Radiogaceta de los deportes de RNE y a varios Juegos Olímpicos. Precisamente debido a su experiencia retransmiendo encuentros deportivos, Joaquín supo insuflarle un nuevo ritmo al Sorteo.

Isidoro Fernández, a quien muchos niños de los 80 lo recordamos por ser aquel señor que en la última etapa de "La bola de cristal" informaba satíricamente, era otro de esos timbres reconocibles en la tele. Tan pronto le escuchábamos en una locución de continuidad como dando las Campanadas así que no es de extrañar que a finales de los 70 también se encargara de la lotería.

Ya en los 80, y en color, hubo cierto baile de presentadores. Florencio Solchaga, que había presentado el Telediario y que quedó marcado el 20N de 1975 por dar paso a un lloroso Arias Navarro, conducía por entonces magazines amables y, por supuesto, también cubrió este Sorteo.

Daniel Vindel, famoso por sus concursos juveniles "Cesta y puntos", "Subasta de Triunfos", "Torneo" y "Camino del récord", prestó su grave voz a la retransmisión en esta misma época hasta que en 1984 el periodista de informativos Manuel Almendros toma el relevo de forma estable hasta 1989 tal y como hemos comentado ya aquí previamente.

En esos años los centros territoriales estaban comenzando a implantarse en toda España y eso permitió que se pudiera conectar en directo casi con cualquier punto de España con cierta rapidez. Por fin podíamos conocer a los ganadores sin ningún pudor. La retransmisión se ampliaba más allá del propio sorteo con programas especiales.

En 1990 llega a este puesto de comentarista la presentadora Marisa Abad y ahí se quedó hasta 2007, año de su jubilación. De este aspecto hemos hablado en este blog varias veces así que no me repito.

En algunas ocasiones estuvo acompañada de otros veteranos de la Casa como José Luis Uribarri, otro clásico de las retransmisiones: Eurovisión, OTI, Cabalgatas de Reyes, conciertos...

También Sandra Daviú (que ahora informa de Sorteos de todo tipo en la 2) compartió pantalla con Marisa.

Desde 2009 es Ana Belén Roy (actualmente en el TD Matinal pero a quien hemos podido ver en el magazine "Así son las cosas" junto a Manolo Giménez o en el concurso "Sacalalengua" además de en "El Tiempo") quien comanda la transmisión auxiliada por Miguel Ángel Box.
Mañana muchos serán más felices gracias a la suerte y será un equipo televisivo quien le informe.

jueves, 10 de octubre de 2013

Walter y la familia Corchea

Walter con el inefable Pedrito Corchea y Blanquita Álvarez, una de las primeras locutoras

Nuestro recuerdo televisivo de hoy se remonta a los orígenes de TVE y precisamente por eso apenas hay documentación. Sólo aquellos primeros cientos de espectadores de la protohistoria de la tele podrán recordar a un curioso showman de nombre Walter y apellido desconocido que alegró las noches primero y las tardes después de adultos y niños. Este vienés llegó al Paseo de la Habana antes de que esta nacionalidad se hiciera famosa gracias al Clan de los Vieneses que se hizo fuerte en Miramar en los 60. Que yo sepa no tenía ninguna relación con Artur Kaps, su esposa Herta Frankel o Franz Johan pero, como ellos, supo aprovechar las armas audiovisuales para conseguir fama a finales de los 50 y principios de la década siguiente. Los que guarden en su memoria alguna pista sobre Walter estará seguramente unida a una marioneta, Pedrito Corchea.

La pequeña pero simpática agrupación musical del enérgico Walter

Walter comenzó a aparecer en TVE como director de su orquesta o, para ser más exacto, de su "orquestina" como decían los propios locutores de la Casa cuando lo presentaban. Efectivamente, su agrupación se componía de su propio violín, un contrabajo, un acordeón, una batería y, ocasionalmente, un piano. Su perpetua sonrisa y buen humor se fueron abriendo paso en las actuaciones y ya en 1957 tenía su propio programa, "Walter y las 100.000 melodías".

Pedrito Corchea charla con Walter, Jesús Álvarez, Blanquita Álvarez y Maruja Callaved

En aquel programa hizo su aparición Pedrito Corchea, un niño repelente y con mal genio que soltaba verdades a los mayores, vamos, Monchito con 20 años de antelación. Walter mantenía conversaciones con este títere con voz del actor David Marina y poco a poco la fama de Pedrito superó a la del propio músico. Las estrellas de la tele acudían al programa para dialogar con este personaje al que debemos considerar la primera marioneta con fama de la primigenia TVE.

Pedrito a punto de probar su primer gota de alcohol azuzado por las estrellas de TVE

Tal fue la fama de Corchea (lo del apellido viene, lógicamente, del programa musical en el que se originó) que en la Navidad de 1957 posaba con el stablishment oficial de la época en los estudios del Paseo de la Habana. En esta foto promocional reconocemos a Jesús Álvarez, Blanquita Álvarez (a la derecha de la foto) y María José Valero (casi oculta por el micrófono).

Uribarri, alias "Pepuchi" se reencuentra con Pedrito en 1977

Ya en los 60 Walter seguía al frente de su orquestina y discutiendo con el chaval de apellido musical pero en programas claramente infantiles como "Walter y la familia Corchea", espacio al que se incorporaron otros miembros del clan de Pedrito. Ahí también aparecían los nuevos locutores como José Luis Uribarri a quien el niño insoportable apodaba "Pepuchi". 
Tenemos noticia de espacios dirigidos por Walter hasta 1963 y sabemos que murió prematuramente aunque no he conseguido la fecha del suceso. El músico fue, sin duda, uno de los primeros famosos netamente televisivos y acompañó a muchos televidentes durante los primeros 6 años de una tele de la que no quedan imágenes, quizas por eso su nombre es hoy una ligera brisa en la frágil memoria visual española.

martes, 26 de febrero de 2013

Programas Eurovisivos

Esta noche la Uno seleccionará la canción que representará a TVE en Eurovisión, elegirá entre las tres que ha presentado El Sueño de Morfeo, lo cual ya implica una falta de variedad sospechosa pero ese es otro tema. En realidad para muchos este programa sólo destaca porque supone el regreso de Carolina Ferre a primera línea, aunque sea de forma precipitada y puntual, tal y como ya ocurrió en 2007 cuando tuvo que sustituir a última hora a Paula Vázquez en el programa especial del día del Festival. Una operación de vesícula de la ferrolana permitió a la valenciana demostrar que incluso en circunstancias adversas es capaz de defender un programa (si es en directo, mucho mejor).

 El Eurofestival, tal y como lo bautizó José Luis Barcelona en los 60, ha generado muchos réditos a la Casa y ha habido épocas en las que escoger un candidato adecuado era cuestión de vital importancia así que desde Prado del Rey (y alguna vez desde Miramar) se pergeñó un montón de programas relacionados con el concursito de marras. Algunos eran de selección y otros no así que toca recordar un puñado de ellos empezando por el especial presentado por Uribarri en 1968 y que festejaba el regreso de Massiel a Madrid tras su triunfo en el Royal Albert Hall de Londres. En el Estudio 1 cientos de fotógrafos esperaban a la cantante y al Dúo Dinámico, compositores del "La, la, la" pero también estaba la tuna, un grupo de niñas vestida como ella...

 En 1970 se organizó desde el Palau de la Música el Festival de la Canción Española del que salió Julio Iglesias con su canción "Gwendolyne" como representante patrio. En la gran final actuaron como artistas invitadas cuatro ganadoras del Festival: Massiel, Salomé, Sandie Shaw y Gigliola Cinquetti. Lo presentó la pareja de moda tras dos temporadas en "Galas del Sábado", Laurita Valenzuela y Joaquín Prat.

Al año siguiente Valerio Lazarov dirgió "Pasaporte a Dublín", concurso en el que un montón de cantantes famosos (Rocío Jurado, Nino Bravo, Jaime Morey, Los Mismos, Encarnita Polo, Cristina...) compitieron durante semanas. Finalmente fue Karina la elegida y no resultó mala elección porque quedó segunda en Irlanda.

  Uribarri merece mención aparte, claro, aparte de ser la voz más veterana del festival en toda Europa, dirigió y presentó un montón de preselecciones, desde el recital de presentación a nivel nacional de Serrat hasta los dos "Eurocanción" con los que se volvió a escoger públicamente al cantante o grupo, cosa que no sucedía desde hacía 23 años. Serafín Zubiri y David Civera fueron los elegidos en 2000 y 2001 respectivamente.
 Pero además de eso, José Luis Uribarri dirigió una serie documental sobre el propio festival, "Eurovisión siglo XX" que supuso la búsqueda de documentación en archivos de toda Europa y la compra de imágenes a varias televisiones, de tal manera que, por fin, TVE tenía en su poder las actuaciones de todos  los representantes españoles... excepto de los TNT porque de aquel festival ganado por la Cinquetti sólo queda el testimonio de un noticiario cinematográfico. Para esta serie se entrevistó a ganadores, participantes, directores de orquesta y presentadores relacionados con el evento así que constituye un documento excepcional.
 

 En 1998 Uribarri consiguió que le aceptaran un proyecto a priori con poco interés, un especial de plató al que acudieran todos los que habían intervenido en el Festival desde el principio, un programa nostálgico de gran producción. El invento se llamaba "Yo fui a Eurovisión" y lo presentaron Ana García Obregón y Pedro Rollán, se realizó en el Estudio 1 y cumplió con lo prometido. No sólo casi todos los españoles eurovisivos pasaron por allí, los espectadores se reencontraron, años después con Gigliola, Sandie, Katrina...
El programa tuvo un 34,8% de share, más audiencia que la del propio concurso de aquel año.
 En cuanto a las preselecciones, tras la etapa de "Operación Triunfo" (que merece entrada independiente) hubo varios experimentos, algunos interesantes y otros no tanto. En 2007 Paula Vázquez regresó a la pública para conducir "Misión Eurovisión", un programa con buenas intenciones pero que fracasó estrepitosamente. El jurado de famosos (Massiel y Mikel Herzog incluídos) no fue suficiente para elegir a unos representantes que llamaran la atención en Europa y los chicos de  D'Nash no obtuvieron muchos votos.
 Al año siguiente tuvimos una grata sorpresa, el fichaje de Raffaella Carrá para dos programas especiales, uno, "Europasión" con artistas reinterpretando temas eurovisivos e invitados como Uribarri, Salomé (en la foto) o Laura Valenzuela para cubrir la parte nostálgica.

 Y el otro fue "Salvemos Eurovisión", la preselección de la que salió ganador, a pesar de los mohines de Uribarri, Rodolfo Chikilicuatre, la invención del equipo del Terrat que se escapó de las manos y propició, eso sí, un momento hilarante en el Festival. Pena que La Casa Azul se quedara con dos palmos de narices aunque Guille Milkyway dijo que conocer a Raffaella era premio suficiente.
 Al año siguiente se optó por el moderneo y en una gala realizada desde el Teatro Casino de la Aliança del Poble Nou Alaska presentó a los candidatos y el deportivo Miguel Serrano los entrevistaba en la sala de espera. Lo único recordado de aquello fue el galletón que se metió un eurofan al desaparecer del escenario. Parece ser que después quiso denunciar.

 Anne Igartiburu también se ha encargado de programas de este tipo en varias ocasiones y, de nuevo, sin grandes audiencias. La Carrá fue la última que consiguió un buen resultado y, me temo, que era más por sí misma que por el propio festival.
 El año pasado TVE organizó un programa para el día del Festival muy modesto, presentado por Desireé Ndjambo con el asesoramiento de la experta Reyes del Amor y, sorprendentemente, fue un producto más que digno, por eso tuvo un buen share que sirvió de locomotora para el propio certamen.

Y he dejado para el final uno de mis favoritos: "Destino Eurovisión" en 2004. Ismael Agudo, al que muchos recuerdan del Canal OT y algunos menos de "Encadenados" en Localia, presentó estas 4 galas en las que se mezclaba la información sobre los contrincantes de Ramón del Castillo, vencedor de OT y, por lo tanto, representante del país en Eurovisión, con datos curiosos sobre la historia del festival y entrevistas a los protagonistas. Reyes del Amor era colaboradora del asunto y aportaba toda la documentación que tiene en la cabeza mientras que Ismael conducía todo aquello con mucha frescura pero sin aspavientos ni protagonismo innecesario. Aquel fue un programa modélico pero no se repitió la fórmula a pesar de que en su horario late-night había sido un éxito.