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jueves, 14 de enero de 2016

Esto es Joyibú, Salas y Summers presentan temporada



Imágenes de Prado del Rey, Torrespaña, Sant Cugat y los Centros Territoriales... de los controles de realización y de los platós... de la última tecnología llegada a la Casa a ritmo de rock duro. Ana Obregón con mirada sensual (o algo así) diciendo: "Mírame" y tras ella, Teresa Viejo y Laura Valenzuela. La dulce voz de Andrea Bronston cantando esa famosa cancioncilla pero adaptada a la tele y de nuevo rostros de la Pública pidiéndonos lo mismo que el tema musical, que les miremos: Concha Galán, Karlos Arguiñano, Bermúdez, Paco Montesdeoca, Joaquín Kremel... y aparece esplendorosa Marlène Mourreau para continuar con la petición a los espectadores entonando el "Mírame". Matías Prats asegura que tenemos dos ojos para ver las cosas en relieve, por ejemplo, a la francesa copresentadora de "El semáforo".


El llorado Ignacio Salas otea el horizonte, ¡primera pista para saber a qué responde este batiburrillo de imágenes promocionales y estrellas de la Primera y la 2 insistiendo en que les miremos! Guillermo Summers enseguida acompaña a su cómplice de programas como "Y sin embargo te quiero" y entendemos que éste es uno de sus inventos. Por fin se nos explica que nos van a presentar la programación de otoño de TVE de 1996 y proclaman triunfales "¡Esto es Joyibú!".


Y como si todavía estuvieran anunciando la programación pero 20 años después y sin Pastora Vega, Salas y Summers, que habían regresado como pareja en "Objetivo indiscreto", nos desgranan cómo será la parrilla usando esos montajes acelerados a los que nos tenían acostumbrados desde "Segundos fuera" y "Si te he visto, no me acuerdo". Nada de una espectacular Gala, nada de cantantes presentando su último single para endulzar el prolongado anuncio, éste es un espacio promocional sin disimulo pero con mucho ingenio. Como guionistas transgesores de valía demostrada colaron frasecitas relacionadas con los ojos y la mirada como "Y habrá quien piense que D'Artacán es un hijo de perra" en boca del doctor Claudio Mariscal (entonces presentando "A su salud") respondido por una escena de "Los Tres Mosqueperros" en la que el pobre protagonista pregunta: "¿Es verdad, mamá?", "Sí, hijo", responde ella. 


Salas y Summers volvieron a usar la fórmula de acompañarse de una bella copresentadora para "potenciar su imagen, en comparación con la nuestra". La curvilínea Marlène recitó con aplomo, y marcando aún más su acento francés de lo normal, su parte en los diálogos escritos por los irreverentes locutores. Por cierto, ellos aparecían hasta en la pausa publicitaria porque en aquel momento estaban en plena campaña de una conocida marca automovilística.


Cruz y Raya ponían el humor (más si cabe) en este especial sobre la temporada 96-97 que sería, además, la del 40 aniversario de TVE. En la temporada anterior la audiencia media de la Primera había sido del 27,7% de share y la de la 2 de un 8,3 y la Directora del Ente, Mónica Ridruejo, se planteaba en una embarullada Comisión de Control Parlamentario que iban a perder audiencia, publicidad y por lo tanto, que aumentaría el gasto. Eso es confianza en el producto que una dirige, oiga. A pesar de la anunciada debacle, la Casa seguiría líder con programas como "¿Qué apostamos?" y series tan populares como "Hostal Royal Manzanares". Salas y Summers fueron el mejor modo de dar comienzo a la nueva etapa.

miércoles, 13 de enero de 2016

Adiós a Ignacio Salas

 

Su presencia fue constante en la tele de los ochenta, aquella que no tenía miedo a reinventarse, esa que se atrevía a  darle la vuelta a los géneros más clásicos y convertirlos en productos de autor. Ignacio Salas, periodista, director y presentador de decenas de formatos desde los 70 hasta finales de los 90, ha fallecido hoy a los 70 años a consecuencia de un cáncer. Hacía años que vivía apartado del boato televisivo (y de lo que no es boato también, no olvidemos que él era un profesional fijo de TVE y que ahí le tocó hacer de todo), por eso cuando hace un año Miguel Herrero le pidió (encarecidamente) que escribiera el prólogo de su libro "Los 80 responden otra vez" se mostrara bastante reacio. "Estoy muy poco cualificado como analista de la época pero, desde esta particular atalaya, sospecho que la clave del éxito de los 80 fue la libertad. Una libertad que se venía gestando desde que a la tele se le subieron los colores y se empezó a enterrar a la España en blanco y negro, y que llegó acompañada de ilusión, ganas, entrega, espíritu de equipo y complicidad" dice en ese libro y es aplicable a todos los trabajos de los que fue responsable en esa época dorada de TVE.


En realidad el camino de Salas se había iniciado mucho antes, en los setenta, como redactor de informativos. Comenzar carrera televisiva en plena Transición marcó su forma de hacer. Se había jubilado a los locutores de los Telediarios y gente como Lalo Azcona, Eduardo Sotillos o Joaquín Arozamena llenaban la pantalla de explicaciones, gestos y afán divulgativo. Curiosamente a Salas le tocó durante un tiempo trabajar para "Última hora", el informativo de medianoche dirigido y presentado por el único superviviente de los noticiarios institucionales de la década anterior, Pedro Macía. Su voz, fácilmente reconocible, esa forma de locutar casi sin pausa, comenzó a escucharse en los reportajes y, ocasionalmente, reconocíamos su figura en las encuestas a la gente de la calle, muy populares en esa etapa, por fin se daba presencia a los ciudadanos. 
   Un poco más tarde, en 1980, Ignacio ya había ascendido a subdirector de "Tribuna de la Historia", presentado por José Antonio Silva (a la izquierda de la foto) e incluso durante una breve temporada, a director. Con motivo del programa nº 100 escribía en TeleRadio: "Se han logrado romper ciertos prejuicios académicos hacia la "caja tonta", transformar el recelo -de los que han participado- en generosa y entusiasta colaboración, limar asperezas nacidas de distintas interpretaciones o posturas profesionales encontradas, dar a conocer la presencia y el verbo de las más destacadas figuras del conocimiento histórico, demostrar que con altura científica pueden, y deben, ser tratados los más controvertidos temas desde las posturas más antagónicas... en definitiva, lograr que un programa experimental alcance su mayoria de edad". Sí, son palabras del cachondo presentador que conocimos poco después. Ignacio Salas Lamamié de Clayrac (así firmaba entonces) era capaz de disociar su trabajo como director de una tertulia seria de su labor posterior como showman.

Tan sólo tres años después llegó su particular salto a la fama acompañado de otro guionista de la Casa, Guillermo Summers. Ambos se pusieron al frente del nuevo programa de avance de la programación de TVE. Partiendo de la base de "625 líneas", que había triunfado en los 70 clamorosamente, y olvidándose de sus inmediatos (y sosos) predecesores, decidieron aprovechar la oportunidad para ejercer la autocrítica más bestia. Anunciaban la parrilla de la siguiente semana, sí, pero además se reían de ella... y también de ellos mismos. "Y sin embargo te quiero" debería haber sido un programilla de relleno y se convirtió en la sorpresa de la temporada 1983-84. Confesaba Salas en el prólogo ya citado: "Queríamos ser dignos herederos de "625 líneas" pero salpicándolo de guiños al espectador, complicidades, participación colectiva y autocrítica gamberra". A buena fe que lo consiguieron y, de paso, se convirtieron sin quererlo en las nuevas estrellas de la tele. Tanto éxito tuvieron que realizaron el programa de Año Nuevo del 85 al 86, "Si te he visto, no me acuerdo", una locura maravillosa que casi mata a Salas por exceso de horas en la sala de edición. Al finalizar esta etapa, TVE no quiso dejar escapar a estos nuevos e inesperados iconos de la transgresión ochentera y continuaron formando dúo en "Segundos fuera" (en la foto) al año siguiente aprovechando las posibilidades infinitas del montaje y en "Juegos sin fronteras" en el 88.


Aquel mismo año acompañaron a José Luis Coll en "La hora del TPT", un ambicioso proyecto de microconcursos diarios que se solucionaban en una larga edición dominical y en la que Salas y Summers colaboraban como humoristas. Nunca se sintieron cómodos con aquella definición. Varias salas de fiestas quisieron contratarlos para que hicieran su numerito, al estilo Martes y Trece en Cleofás, pero ellos se negaron, de la misma manera que rechazaban el apelativo de los nuevos Tip y Coll que empezó a repetirse en la prensa de la época. Se consideraban guionistas profesionales a los que les tocaba dar la cara puntualmente. Por cierto, lo del TPT fue un fracaso que separó a la pareja provisionalmente o, más bien, los separaron (ya sabemos cómo son los directivos televisivos) aunque siguieron apareciendo como dúo en varias campañas publicitarias.


Para Ignacio llegó una nueva oportunidad ante las cámaras en 1989, "Juego de niños", sucediendo a Amparo Soler Leal y Tina Sáinz: "Por vez primera era el "prota" de un programa de la tele y eso multiplicó peligrosamente mi popularidad. Yo no había nacido para popularidad televisiva y la fama era un traje que me venía demasiado grande. Decidí no estar más de un curso de profe en ese cole y después de los exámenes sugerí el nombre de Sardá para que me sustituyese" confesaba en el texto introductorio de "Los 80 responden otra vez". Comenzó entonces un largo caminar por destinos absurdos para el genial guionista. Posiblemente el más injusto fue en "Cartelera TVE" donde realizaba un resumen semanal de vertiginoso montaje de la semana anterior en las dos cadenas del Ente. Totalmente insuficiente para un hombre con tanta creatividad. 


Los noventa volvieron a unirle a su gran amigo y cómplice de mil batallas Guillermo Summers. Se pusieron una vez más en la piel de anunciadores de la programación en el especial "Esto es Joyibú" y en 1993 regresaron triunfales a la 1 con "Objetivo Indiscreto". Audiencias millonarias que fueron premiadas en la siguiente temporada... con el paso a la 2 los lunes. En 1996 Salas tuvo que comerse un marrón importante al dirigir "Mañanas de Primera", un engendro matinal con Laura Valenzuela, su hija Lara Dibildos, Tate Montoya y Teresa Viejo intentando competir contra María Teresa Campos, recién emigrada a Telecinco. Apenas duró unos meses en el cargo... cosa que debió agradecer a los hados televisivos. En 2000 esos mismos hados le reunieron una vez más con Summers en "Al habla", un concurso sobre el lenguaje en el que también ejercía de guionista. Más interesante le resultaría su nombramiento como Presidente de la casi recién nacida Academia de la Televisión, cargo que ocupó con la mayor dignidad posible (y no era fácil) hasta 2006, año en el que volvimos a verlo (más bien distinguirlo) con su inseperable Guillermo en la Gala de los 50 años de TVE. 
   Discretamente se alejó de los espectadores y ahora nos enteramos de su fallecimiento. La noticia nos ha traído a los que superamos la treintena muchas imágenes a la memoria, y todas buenas. De una época en la que un guionista podía ponerse delante de la pantalla para hablarnos de la tele desde la autoparodia. Si te he visto, Ignacio, lo recuerdo perfectamente. Gracias por enseñarnos a ver la tele de una manera distinta. 


Fotos: revistas Tele Radio, TP y TeleIndiscreta

domingo, 8 de marzo de 2015

"Al habla", el concurso de las palabras de la 2

Comenzó como un espacio divulgativo sobre el lenguaje con un breve concurso a modo sección pero a lo largo de sus siete temporadas en la 2 se transmutó en un concurso acompañado de varias secciones, eso sí, todo alrededor del uso correcto del castellano. "Al habla" fue la revista televisiva de sobre la lengua desde noviembre de1998 hasta diciembre de 2004.
   Jesús Marchamalo, veterano periodista de TVE y también escritor, presentó el programa e intentó insuflarle entusiasmo a un formato que, aparentemente podría resultar árido. En realidad no lo fue, el tema no era para todos los públicos, evidentemente, pero sus directores a lo largo de sus siete temporadas se esforzaron por "vestirlo" con las mejores galas televisivas que permitían los escasos recursos destinados a un programa que se emitía semanalmente en un horario tan poco atractivo como las 17.15h.

La conocida periodista Clara Isabel Francia, presentadora de Telediario durante la Transición, dirigió la primera temporada que se centraba más en la divulgación con un punto ameno a través de secciones como "La picota", en la que se destacaban errores cometidos por personajes públicos, "El inventor de palabras", reportajes sobre escritores, o "El consultorio" con Ángeles Macua interpretando el papel de doña Nebrija (por aquello de que Antonio de Nebrija había escrito la primera gramática del español). Entrevistas y reportajes se alternaban a lo largo de media hora y la parte del concurso apenas ocupaba unos minutos pero poco a poco fue ganando importancia. No es de extrañar porque quienes se encargaban de "El juego del diccionario" eran nada menos que Guillermo Summers e Ignacio Salas. Su humor surrealista fue calando y el concurso se convirtió en la amalgama del espacio en los siguientes años, el resto de secciones pivotaban a su alrededor.
   En la segunda temporada tomó las riendas de la dirección Federico G. Serrano que ya había dirigido a Salas y Summers en "Objetivo indiscreto" y "Mitomanía" y reforzó su papel hasta que Guillermo abandonó el programa (o le hicieron abandonar, por aquello de las jubilaciones anticipadas). A Salas le acompañaron a partir de entonces Susana Hernández (ex compañera de Summers en tantos programas) y Cristina Cossío y hasta se convirtieron en una especie de Tacañones, trajes de época incluidos.

El programa contaba con la colaboración y apoyo del Instituto Cervantes, académicos como Francisco Rico y José Manuel Blecua y lingüistas del prestigio de Victoria Escandell, Violeta Demonte o Leonardo Gómez Borrego fueron consultores de honor para responder las dudas de los espectadores.
   Cuando había sobrepasado las 200 emisiones "Al habla"finalizó su trayectoria el miércoles 29 de diciembre de 2004 a las 19.30h con un especial sobre las despedidas. El por qué lo ignoro pero lo cierto es que al tiempo que decía adiós TVE anunciaba el estreno de un programa similar, "Palabra por palabra" presentado por Franzine Gálvez y que contaría también con uno de los colaboradores del anterior, Xosé Castro, nexo de unión entre ambos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Esto es Joyibú

TVE estrena hoy oficialmente nueva temporada con la incorporación de María Casado a "Los desayunos", el estreno del remozado "+Gente", la serie "Isabel" y el anuncio de otros estrenos como el de "Estamos Okupa2" el viernes. Hace unos años, posiblemente el domingo se hubiera realizado una gran gala con la presencia de todos las estrellas de la Casa, con humor y música para acompañar a los anuncios de los nuevos programas y ficciones de la cadena. Hoy no hay pasta para eso y parece que también falta ingenio porque hay soluciones muy baratas para explicar a los espectadores qué novedades se van a encontrar. En 1996 el tándem Salas y Summers se reunió de nuevo ante la pantalla para presentar "Esto es Joyibú" con la colaboración de otros comunicadores como Cruz y Raya o Marlene Mourreau dando paso a divertidos vídeos sobre los estrenos. ¿Tan complicado sería algo así hoy?

sábado, 27 de noviembre de 2010

Salas y Summers antes de Salas y Summers

En 1983 debuta un dúo que no pretendía ser dúo, Salas y Summers, dos profesionales de TVE con trabajos dispares a sus espaldas comienzan un programita para anunciar la programación de las dos cadenas que se convierte, de forma inesperada, en un éxito, se llamaba "Sin embargo... te quiero". Ya hablaremos con calma de él porque éste fue sólo el inicio de una serie de programas que ambos presentaron al alimón, "Segundos fuera" (1986), "Juegos sin fronteras" (1988), "La hora del TPT" (1988) y "Objetivo indiscreto" además de varios especiales como "Esto es Jolibú". Fue tal su fama que las salas de fiestas les querían contratar, ellos intentaban explicar que lo suyo era cuestión de guión, que no eran humoristas... pero nada, lo que importaba era su popularidad. El caso es que antes de unirse, Salas y Summers ya habían hecho muchas guardias en el Ente.
Guillermo Summers entró en TVE ya en los 60 y trabajó en el departamento de decoración y en el de rotulación haciendo dibujos para programas hasta que comenzó su carrera como guionista especializándose en programas infantiles. De su mano salieron "El juego de la foca", "El monstruo de Sanchezstein" o "La locomotora". Tras su etapa con Salas se unió profesionalmente a Susana Hernández en "Devórame otra vez" (1991) y "Mitomanía" (1995-2001).
La foto pertenece al programa de Íñigo "Fantástico" donde Summers apareció para demostrar que era capaz de mover su nuez a gran velocidad (para eso lleva pajarita, para que se note el movimiento).
Ignacio Salas trabajó como reportero, guionista, realizador y director de multitud de programas hasta que se unió con Guillermo. Después de aquella andadura común continuó en TVE sin destino fijo, haciendo secciones para programas como "Cartelera" o haciéndose cargo in extremis, por el fallecimiento del primer director, de "Mañanas de Primera" (1996) presentado por Laura Valenzuela. En 2000 fue nombrado de la Academia de la Televisión donde se mantuvo hasta 2006.
La foto es de finales de los 70, ahí vemos a Salas de reportero para el informativo "Última hora".

He dejado para el final el último programa en el que vimos juntos a Salas y Summers (de forma periódica, si no fuera así me remito a la Gala de los 50 años de TVE), "Al habla", un concurso sobre el lenguaje presentado por Jesús Marchamalo en el que ambos colaboraban.

lunes, 18 de octubre de 2010

Juegos sin fronteras

Hace unas semanas un blogger de Jaca me pedía que hablara de "Juegos sin fronteras" para recordar el aniversario de la victoria de su población en el concurso. Si hablamos de la participación española la historia es breve, sólo estuvimos presentes en 1988 y de 1990 a 1992. El primer año los presentadores seleccionados por TVE fueron Salas, Summers y Carmen Otero. En 1990 fue Daniel Vindel el elegido, un hombre con muchísima experiencia en concursos, no en vano fue el creador y presentador del mítico "Cesta y Puntos". Vindel repitió al año siguiente pero acompañado de Isabel Gemio (ambos en la foto) y en el 92 se dió la oportunidad a dos jóvenes: Elisa Matilla y César Heinrich. No tengo datos sobre la razón para abandonar el juego pero a partir de 1995 el "Gran Prix" fue un sustituto cañí. "Jeux sans frontières" comenzó en realidad en 1965 como un macro-concurso europeo, era una forma de crear sinergias entre las televisiones pertenecientes a la red de Eurovision. La idea básica era que los países enviaran delegaciones al lugar donde se celebraba cada semana el programa (el país ganador de la anterior emisión) para competir en un montón de pruebas físicas absurdas. ¿Os suena de algo? Sí, a "Humor amarillo" pero se adelantó 21 años al famoso "Takeshi´s Castle". España no quiso participar al principio porque suponía un desenvolso importante y porque la televisión franquista tenía cierto miedo a cualquier salida de tono de los presentadores de otros países que sí disfrutaban de democracia. Eso sí, creó su propia versión del concurso, "La unión hace la fuerza" con el añadido de pruebas intelectuales. "Jeux sans frontières" o "Games without frontiers" estuvo en pantalla hasta 1999 y ha habido varios intentos de resucitarlo, como en 2007 cuando se anunció una nueva edición en la que se aseguraba que participaría nuestro país pero aquello se quedó en nada. En internet hay una plataforma de fans (sí, no me lo invento) que pide su vuelta a la tele. Así iniciaban un programa Salas y Summers en 1988, atentos a Guillermo diciendo "hala chicos, ya podéis cantar esa tontería" al equipo de A Coruña:

martes, 10 de agosto de 2010

Juego de niños

La imaginación surrealista del creador Miquel Obiols desembocó en 1988 en un programa llamado "Juego de niños" que era peculiar en todos sus extremos. Obiols ya había demostrado su creatividad en "Terra d'Escudella" y "Planeta imaginario" y si se decidía a dirigir un concurso, éste no iba a ser típico. Para empezar Obiols se inventó el "Gallifante" que se convertiría en símbolo del espacio y premio para los participantes.

El aspecto gráfico fue obra de Mariscal y cada temporada nos trasladaba a un decorado en el que su estilo era fácilmente reconocible. Allí se sentaban los concursantes, dos, acompañados de famosos que les ayudaban a descifrar las definiciones de los niños grabados previamente en colegios de toda España. Ese era el objetivo del concurso, algo sencillo pero no exento de dificultad. Las declaraciones de esos infantes, el desconcierto de los participantes, el grafismo... todo destilaba cierta poesía.

La elección de los presentadores no estaba exenta de originalidad también. La primera fue la veterana actriz Amparo Soler Leal en su primera experiencia en estas lides.

Para sustituirle otra excelente actriz de larga trayectoria en teatro y televisión, Tina Sáinz.

Le continuó Ignacio Salas al que le tocó el papel de profe. Mapamundi de fondo en un decorado que simulaba un aula dibujada por un niño.

Y por último Xavier Sardá (por aquel entonces todavía era Javier) en su primera experiencia ante las cámaras tras haberse bregado como guionista en el programa de su hermana "Ahí te quiero ver".
Hasta 1992 duró el invento aunque después se ha copiado el formato hasta la saciedad y el propio Obiols lo adaptó para Canal Plus con el nombre de "El juego de la luna".
Parece que me estoy olvidando de los verdaderos protagonistas del programa, los niños, no, lo mejor para el final, una definición escatológica: