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lunes, 30 de marzo de 2020

Desde España, "Juegos sin fronteras 1991"


En 1991 "Juegos sin fronteras" regresaba a la programación veraniega de TVE y lo hacía con todos los honores puesto que el año anterior había sido el país ganador de esta festiva competición. Aquella victoria había pillado de sorpresa al Ente puesto que no habían puesto un interés especial, de hecho sólo habían enviado cuatro equipos frente a las ocho delegaciones del resto de países y, además, ni siquiera fuimos anfitriones, ninguna de las emisiones se realizó aquí.

La espectacular infraestructura montada en un terreno cercado a los estudios de Prado del Rey para "JSF 1991"

Esta vez España participaba con todas las de ley, diez ciudades mandaron representación y dos programas se organizaron en nuestro país. En cuanto a la presentación, a Daniel Vindel se le sumaría  Isabel Gemio en las tareas de presentación. Aquel año también fue el primero para un guionista que se estaba iniciando en el mundo de la televisión y que tuvo en este programa su primera gran oportunidad, Carlos Muriana, que después estaría asociado a los programas que Chicho Ibáñez Serrador dirigió en la década de los noventa. En 2017 codirigió con Marisa Panigua el documental "Historias para pensar" sobre el creador del "Un, dos, tres" de la serie “Imprescindibles” de la 2. 

De izquierda a derecha: Carlos Muriana (creador de los juegos y guionista), César Gil (productor ejecutivo), la responsable de vestuario (¿Sonia Grande?), Carmen Martín (decoradora), Antonio Sanabria (escenógrafo) y Manuel Guijarro (productor) posan en uno de  los decorados preparados para el programa sobre el circo

“Yo fui contratado para idear los juegos que componían los dos programas españoles de la temporada 1991. El año anterior participé en un programa especial que se hizo sobre el equipo de Jaca, el primer equipo español, creo, en participar en una final de JSF. Al año siguiente Televisión Española debía producir dos de los programas de la serie. El productor ejecutivo de TVE, César Gil, había sido profesor mío en el Instituto de Radio Televisión, me propuso que idease los diez juegos (si no me equivoco) que componían cada uno de los dos programas. Se decidió dedicar uno de los programas al circo y otro a la historia de Madrid, como ciudad anfitriona. Realmente, fue uno de mis primeros trabajos profesionales como guionista de televisión, así que para mí fue una sorpresa y, por supuesto, un reto. Evidentemente, era uno de los programas destacados de la programación veraniega, y, además, había que "quedar bien" delante de las televisiones de otros países europeos así que la exigencia era grande pero conté con muy buenos apoyos de todo el personal de TVE” nos cuenta Carlos. 

El mismo equipo posa en otro de los rincones del decorado

Han pasado casi treinta años y sus recuerdos se desdibujan pero las sensaciones permanecen casi intactas, la emoción de haber sido elegido para idear las pruebas y la responsabilidad que conllevaba siguen ahí. “Al menos en la edición de 1991, que es la que yo viví, cada uno de los seis países participantes estaba encargado de la producción de dos programas, excepto Italia, que también se encargaba de producir la final (en total, trece programas en la temporada). Como he dicho, desde meses antes tenían lugar una serie de reuniones en la que cada país enviaba uno o dos representantes. No recuerdo muy bien qué país se encargaba de coordinar todo ese trabajo. Curiosamente, el idioma de referencia era el francés, y no el inglés. Cada país anfitrión se encargaba de la producción completa de sus dos programas (decorados, vestuario, producción, realización, logística...). Además, había un equipo fijo que viajaba a todos los países: árbitros, responsables de la informática, productores de la UER, presentadores de los distintos países... Los dos programas de cada país se grababan en días sucesivos, aunque en emisión fueran salteados. Evidentemente, el coste de esos dos programas era muy alto, pero implicaba la emisión de los trece”.


"Hay que tener en cuenta que, al ser una coproducción entre varios países, los trabajos comenzaron muchos meses antes, de manera que, cuando yo empecé a idear los juegos, ya había algunos países que habían presentado sus propuestas y pudimos verlas. Creo que también me pasaron algún VHS con programas de la temporada anterior, para ver el tipo de juegos que se buscaban.  El formato apenas había sufrido cambios en los últimos años, así que era conocido por todos. Algunas novedades que se incorporaron ese año se decidieron en las reuniones previas que se organizaron meses antes.”


¿Y dónde se podían ubicar las impresionantes escenografías que se construyeron para los dos programas que se realizarían desde España? TVE no tenía ningún estudio con las dimensiones suficientes y además, la tradición requería que se grabara en decorados exteriores: “Se grabó en Prado del Rey... ¡aunque no exactamente! En realidad, todo el decorado se montó en un terreno colindante con Prado del Rey en el que hay un cuartel militar. Se necesitaba un solar muy grande y los militares tenían un campo de fútbol con una pista de atletismo que se convirtió, de repente, en un improvisado plató exterior de televisión.  Uno de los requisitos que necesitaban muchos de los juegos es que hubiera una piscina bastante grande... y esa piscina se construyó, de manera provisional, para la grabación de esos dos programas (luego se tapó)."


"En realidad, se necesitaba mucho espacio, y aunque se intentó conseguir una piscina ya construida, no era fácil ocuparla durante semanas en pleno verano para grabar un programa, así que se optó por esta solución. Hubo que hacer las gestiones con el Ministerio de Defensa para que nos permitieran utilizar este terreno, pero al final se consiguió y fue un acierto, porque contábamos con toda la infraestructura de TVE allí mismo. El trabajo, sobre todo por parte de los equipos de decorados, vestuario, ambientación, etc. fue brutal. El decorado era espectacular, y pocas veces se ha visto un despliegue como ese para tan solo dos programas (el decorado de "Grand Prix", por ejemplo, era el mismo para toda la serie). Quizá fue la razón por la que TVE no produjo programa en la edición del año siguiente (el presupuesto era muy alto). Pero hay que decir que todos los países quedaron impresionados y felicitaron a TVE por el resultado. En la parte que me toca, los juegos en su mayoría funcionaron muy bien y no hubo fallos reseñables. Todo el mundo quedó muy satisfecho.”


Daniel Vindel e Isabel Gemio fueron los conductores de aquella fastuosa edición. Un veterano con prestigio y una presentadora emergente, con cierta experiencia pero no en formatos mastodónticos como este. “A Daniel Vindel tuve la ocasión de conocerle el año anterior, con motivo del programa especial dedicado al equipo de Jaca. En 1990, España no produjo ningún programa, sin embargo, Daniel Vindel viajaba a todos los países para hacer una retransmisión personalizada del programa (además, los presentadores tomaban parte siempre en uno de los juegos, ayudando al equipo de su país). Daniel era un grandísimo profesional, muy eficaz con las narraciones y con los resortes adecuados para arrancar un aplauso del público, aunque no entendiesen su idioma. En la edición de 1991 se le agregó la figura de una Isabel Gemio que comenzaba en aquel momento su carrera, supongo que por aportar algo de juventud."


"La verdad es que Isabel siempre fue más periodista que presentadora, y no acababa de encontrarse del todo cómoda en aquel formato. Pero también tenía una simpatía especial para ganarse al público. La relación entre ellos, hasta donde yo sé, fue muy cordial. Daniel Vindel era una bellísima persona y con mucha trayectoria en TVE (y ya conocía bien JSF), de manera que era él el que llevaba el peso de la retransmisión y ayudaba en lo que podía a una Isabel Gemio todavía algo "novata". Aunque también escribí el guión de continuidad, en realidad mi trabajo estaba más cerca del desarrollo de los juegos, y no estuve demasiado pendiente de los presentadores. Las anécdotas que yo recuerdo son las que me afectaban a mí directamente:  un disfraz de oso que no le cabía a un concursante demasiado grande, una cuádriga romana que se rompió en medio de la prueba y que los carpinteros de Prado del rey lograron arreglar en un tiempo récord... ”.


¿Y qué opina sobre el regreso del programa en otra cadena? “La verdad es que me he sentido muy sorprendido con el anuncio de su vuelta. Tengo mucho cariño por este programa, porque fue una de las primeras oportunidades profesionales que tuve. Este renacimiento viene de Italia, donde, al parecer, el programa era de un tremendo éxito (mucho más que en España). La verdad es que no sé si el público de hoy en día responderá de la misma manera, pero sigue siendo muy interesante la idea de un programa coproducido entre varios países europeos (aunque la idea de una Europa unida no esté en su mejor momento) pero, convenientemente adaptado a los ritmos actuales. Podría funcionar, ¿por qué no? Al fin y al cabo, era una mezcla de deporte y espectáculo que atraía la atención del espectador. ¡Quién sabe!”

domingo, 24 de noviembre de 2019

El Grand Prix de la Realeza Británica


¿Qué hacen cuatro miembros de la familia real británica vestidos de esta manera? ¿Por qué Fergie, Edward, Andrew y Anne se prestarían a una mascarada pública? Si os digo que no se trataba de un Carnaval y que eran capitanes de equipos que participarían en una especie de Grand Prix posiblemente os costaría creerlo pero esto es absolutamente cierto. El 15 de junio de 1987 se grababa un programa especial de "It's a Knockout!" o sea, el título inglés para "Juegos sin fronteras" (del que tanto bebería el mencionado programa veraniego presentado por Ramón García). Se emitiría cuatro días después en varios canales británicos con el nombre "The Grand Knockout Tournament" aunque para el público british es más recordado como "It's a Royal Knock Out!".


El formato era el mismo pero con la diferencia de que en vez de países competían equipos liderados por los Príncipes Ana y Eduardo y los Duques de York. Por supuesto, los Royals no se enfangaban sólo capitaneaban y daban órdenes a sus súbditos, todos ellos grandes figuras del mundo del espectáculo y del deporte: Christopher Reeve y Margot Kidder (famosísimos como Superman y Lois Lane en aquel momento), John Travolta, Cliff Richard, Tom Jones, Gary Lineker, Kevin Kline, George Lazenby (el segundo James Bond), Jane Seymour (la doctora Quinn) y así hasta casi cincuenta participantes a los que hay que añadir otras figuras como Rowan Atkinson como heraldo y otros cuatro Duques (allí sobran) como "imparciales jueces". Vamos, una astracanada que ni "La venganza de Don Mendo" aunque los británicos preferirían que esto se denominara "stravaganza" o quizás "pantomime". 


¿Y cómo es posible que el programa consiguiera esta lista impresionante de concursantes? En realidad, el formato llevaba unos años de descanso en el Reino Unido pero fue resucitado para esta ocasión por, atención, el Príncipe Eduardo que por aquellas épocas había creado una productora de televisión y no se le ocurrió nada mejor para promocionarla que convencer a sus familiares para que participaran en este chiste visual con la excusa de que todas las ganancias se destinarían a la beneficiencia, cada equipo luchaba por una organización distinta (aunque también estaba incluida en esa categoría la fundación que otorgaba los premios Duque de Edimburgo, ejem). Por supuesto, las cadenas estaban entusiasmadas con el evento y no sólo en el país sino también en el resto de Europa y Estados Unidos donde se emitiría poco después. 


El programa, por supuesto, fue un éxito de audiencia pero la crítica lo puso pingando y la prensa tradicional y "seria" llamó la atención sobre el papel que querían jugar las nuevas generaciones reales y si era el adecuado para su posición. En realidad no habían conseguido acercarse al vulgo sino que se habían ridiculizado, se habían reído de ellos, no con ellos. El autor de la biografía "Elizabeth II, The Queen" Ben Pimlott cita a un amigo de la Reina para asegurar que ella misma lo consideró un error. Su incapacidad para decir no unida a la "indulgencia materna" y el "entusiasmo juvenil" de Eduardo fueron una mala combinación. Por cierto, hablando de entusiasmo, el de la Duquesa de York fue el más criticado y ahí se notaba que hasta en eso hay clasismo. No es lo mismo un Duque por herencia que una consorte que adquiere el título, una vez más Fergie era vapuleada por la prensa. 
   Hace poco la presentadora del programa Su Pollard (junto a Stuart Hall y Les Dawson) recordaba aquella grabación en Alton Towers como una situación surrealista, complicada por las lluvias de los días anteriores y con una cena posterior (sin cámaras) en la que los miembros de la Realeza iniciaron una guerra de comida. Lovely!

lunes, 18 de octubre de 2010

Juegos sin fronteras

Hace unas semanas un blogger de Jaca me pedía que hablara de "Juegos sin fronteras" para recordar el aniversario de la victoria de su población en el concurso. Si hablamos de la participación española la historia es breve, sólo estuvimos presentes en 1988 y de 1990 a 1992. El primer año los presentadores seleccionados por TVE fueron Salas, Summers y Carmen Otero. En 1990 fue Daniel Vindel el elegido, un hombre con muchísima experiencia en concursos, no en vano fue el creador y presentador del mítico "Cesta y Puntos". Vindel repitió al año siguiente pero acompañado de Isabel Gemio (ambos en la foto) y en el 92 se dió la oportunidad a dos jóvenes: Elisa Matilla y César Heinrich. No tengo datos sobre la razón para abandonar el juego pero a partir de 1995 el "Gran Prix" fue un sustituto cañí. "Jeux sans frontières" comenzó en realidad en 1965 como un macro-concurso europeo, era una forma de crear sinergias entre las televisiones pertenecientes a la red de Eurovision. La idea básica era que los países enviaran delegaciones al lugar donde se celebraba cada semana el programa (el país ganador de la anterior emisión) para competir en un montón de pruebas físicas absurdas. ¿Os suena de algo? Sí, a "Humor amarillo" pero se adelantó 21 años al famoso "Takeshi´s Castle". España no quiso participar al principio porque suponía un desenvolso importante y porque la televisión franquista tenía cierto miedo a cualquier salida de tono de los presentadores de otros países que sí disfrutaban de democracia. Eso sí, creó su propia versión del concurso, "La unión hace la fuerza" con el añadido de pruebas intelectuales. "Jeux sans frontières" o "Games without frontiers" estuvo en pantalla hasta 1999 y ha habido varios intentos de resucitarlo, como en 2007 cuando se anunció una nueva edición en la que se aseguraba que participaría nuestro país pero aquello se quedó en nada. En internet hay una plataforma de fans (sí, no me lo invento) que pide su vuelta a la tele. Así iniciaban un programa Salas y Summers en 1988, atentos a Guillermo diciendo "hala chicos, ya podéis cantar esa tontería" al equipo de A Coruña: