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miércoles, 23 de julio de 2025

Los veranos viajeros de "Estudio Abierto"

Raf Vallone entrevistado por Íñigo en el Palacio de la Diputación de Barcelona (actual Generalitat).
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

Hay capítulos de la historia de TVE que están olvidados a pesar de que en su día tuvieran una gran popularidad. Son esos momentos los que me gusta especialmente rescatar en este blog y hoy toca desempolvar una historia que cumple ahora 55 años y de la que no se habla simplemente porque  (hasta donde yo sé) no se conserva ninguna grabación completa. En los veranos de 1970 y 1971 el programa "Estudio Abierto" realizó sus programas de verano en localizaciones en exteriores. Gracias a unas magníficas fotos de Gabriel Sendra, digitalizadas recientemente por Nicolás Albéndiz para el Museo de RTVE en Sant Cugat, podemos hacernos una idea de cómo eran aquellos programas y del dispositivo técnico que se montaba. Los negativos de estas instantáneas han permanecido ocultos desde 1971, tan sólo alguna de ellas se había publicado en su día pero hoy, gracias a la generosidad de su autor, las disfrutamos en exclusiva para este blog. 

Una cantante en el Patio de los Naranjos en 1971.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

"Estudio Abierto" era el programa más seguido, con mucha diferencia, de la Segunda Cadena de TVE. La idea de mezclar entrevistas y música en directo y en un tono mucho más informal del que era norma en la tele patria de aquellos tiempos fue del argentino Solly Wolodarsky que recluto a José María Íñigo en los pasillos de TVE donde llevaba un tiempo copresentando "Ritmo 70" con Pepe Palau. Se había fijado en él para su nuevo proyecto y no sólo por aquel trabajo sino por su experiencia previa como DJ en la Cadena SER y su fama como crítico musical implacable. A pesar de su juventud tenía experiencia, había visto cómo se hacía televisión en el extranjero durante su etapa transmitiendo para España desde la BBC... Solly tuvo buen ojo. Realizaba el francés Pierre Baldie hasta que en otoño de 1971 tomó el relevo el que era su ayudante, Fernando Navarrete que se convertiría en el socio habitual de Íñigo en sus siguientes programas ("Esta noche... fiesta", "Fantástico", el nuevo "Estudio Abierto" de los ochenta...). 

Actuación en el salón Sant Jordi de la Generalitat.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados.

Desde septiembre a junio el programa se realizaba en el Estudio 1 de Prado del Rey con todas las comodidades que eso suponía, así que la decisión de llevárselo fuera en plena canícula, con toda la complicación técnica que eso implicaba, sonaba arriesgada. Si hoy en día sigue siendo un jaleo importante montar un set fuera de plató para emitir todo un programa en directo, imaginaos hace más de medio siglo. Pero el equipo de aquel espacio que estaba rompiendo techos desde la Segunda Cadena de TVE no se arredraba ante las dificultades. Eran jóvenes, irreverentes y querían innovar... y a buena fe que lo hicieron. 

Íñigo con algunos de sus invitados en los jardines del palacete Albéniz.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

A lo largo de la temporada regular hicieron varios experimentos, presentando algunos segmentos fuera de los estudios de Prado del Rey pero en las cercanías, a tiempo para que Íñigo pudiera llegar en coche mientras un intérprete cantaba tres o cuatro temas a lo sumo.  Tras esas pruebas, exitosas a pesar de andar siempre jugando al límite con los tiempos de traslado, se atrevieron a lanzarse definitivamente a llevar todos los bártulos a exteriores y fuera de la capital durante el estío. Una prueba de fuego fue la que se llevó a cabo desde el primer Jumbo adquirido por Iberia. La cantante francesa Nicoletta fue una de las invitadas aquel día y la visita se saldó con un mareo a pesar de que no despegaron. "Pierre se las había ingeniado para llenar de cámaras cada rincón del más grande plató móvil que hemos tenido" cuenta Íñigo en el libro homónimo del programa que publicó Ediciones 99 en 1972. 

En esta fotografía podemos ver que se usaban dos cámaras para las entrevistas. También distinguimos el atril para los rótulos, que se hacían en directo y no con tituladora electrónica.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

Uno de los secretos del éxito del espacio era la combinación de famosos, música y personajes anónimos pero peculiares. Por primera vez en la historia de nuestra televisión esas personas que en su pueblo eran catalogadas de "raras" por sus aficiones, sus talentos, sus historias... eran llevadas a un plató en directo. Eran los famosos 15 minutos de fama que (supuestamente) había pronosticado Andy Warhol para todo el mundo. "En los programas de verano, procurando no caer en el tópico folclorista, hemos buscado hombres de alguna significación en la ciudad visitada. Así hemos entrevistado a Genero Penín Valdomar, vigilante del Faro de Finisterre; a Daniel "El Guardia", camarero de la Facultad de Santiago; a don Francisco López, cuidador de unos preciosos caballos cartujanos (que, por cierto, cocearon a uno de los mozos a causa de los focos); a Joaquinito, campanero de La Giralda y Antonio, el florero más antiguo de Sevilla; al "tío Gatica", pescador más viejo de El Cabañal (Valencia), etc." (Íñigo en el libro ya citado). Hubo, sin embargo, una emisión sin entrevistas, la emitida desde el Parque de Atracciones de Madrid con motivo de la Primera Muestra de la Canción del Verano en 1970. 

Los Mustang actuando para "Estudio Abierto" desde el exterior del palacete Albéniz.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

La complejidad de realizar un programa como "Estudio Abierto", siempre en directo, se multiplicaba en exteriores. Hasta el viaje era una aventura, tal y como contaba el comunicador en el libro al que hemos aludido anteriormente: "Uno de los viajes a Santiago fue catastrófico. En la agencia se habían equivocado y cuando llegamos al aeropuerto nos encontramos que el avión había salido media hora antes. Los de Iberia comprendieron nuestro apuro y nos embarcaron en un avión que iba a La Coruña (sic), un avión de la compañía Spantax. De hélice. Antiguo. Lento". Total, que casi no llegan para el directo pero a cambio de tanta confusión y nerviosismo descubrieron que el piloto era una piloto, la única mujer en líneas comerciales españolas. Aquel día no pudo asistir al programa a pesar de los intentos del equipo pero ya la habían fichado y acudió en otra ocasión. Su nombre, para la historia, es Bettina Kadner. 

Entrevistas en una de las salas de la actual Generalitat con dos Mossos con el traje histórico y, en primer término, el atril con los rótulos y las fotos que ilustraban algunas de las charlas.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

Desde Barcelona se realizaron, como mínimo, dos programas en 1971 y a ellos pertenecen las fotos que ofrecemos en primicia gracias al fotógrafo Gabriel Sendra, y a quien las ha recuperado, Nicolás Albéndiz. Una de las entregas se realizó desde el entonces Palacio de la Diputación que hoy es el edificio de la Generalitat, no olvidemos que durante el Franquismo esta institución fue abolida. Las entrevistas se produjeron en sus espectaculares interiores y las actuaciones se dividían entre el Salón de Sant Jordi y el Patio de los Naranjos. Eso suponía un obstáculo más porque impedía usar todas las cámaras al mismo tiempo por la imposiblidad de un traslado rápido de una ubicación a otra. Entre los invitados de aquel día reconocemos a la entrañable actriz y vedette humorística catalana Mary Santpere y el actor italiano Raf Vallone. En una de las fotos también aparecen dos Mossos d'Esquadra con el traje histórico que hoy es el de gala, tal y como nos apunta el historiador del arte y escritor Roger Bastida. Él mismo nos llama la atención sobre unas pinturas del salón Sant Jordi que precisamente el verano pasado fueron eliminadas por "españolistas". 

Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

El otro programa desde la Ciudad Condal del que tenemos constancia gracias al testimonio gráfico aportado por Sendra se emitió desde el palacete Albéniz el 2 julio de 1971. Cuenta José María Íñigo en su libro que estuvo a punto de no realizarse ante la negativa de un sargento a permitirles el acceso porque se estaban entrenando unos corredores de moto. En este caso todo el programa se realizó en el exterior, tanto las charlas como la parte musical aunque en sets diferentes. Los famosísimos Mustang interpretaron varias canciones con la fuente de fondo.

Aquellos programas veraniegos mantuvieron el interés de "Estudio Abierto" en "temporada baja". No sólo no había descanso para el equipo sino que, por añadidura, tenían que redoblar sus esfuerzos para viajar con la unidad móvil, montar equipos en las localizaciones, tirar cables, colocar focos... Es una pena que aún no haya aparecido ninguna grabación de aquellas emisiones (nunca debemos de perder la esperanza) pero hoy recuperamos aquí su pequeña historia con el atractivo de unas fotos inéditas. 

Nota: Las fotografías no pueden ser usadas en otros medios sin expreso consentimiento del autor. 

sábado, 5 de mayo de 2018

José María Íñigo, el bigote que modernizó la tele


El anuncio de que este año José María Íñigo no retransmitiría Eurovisión causó sorpresa pero aún más llamativo fue que el propio comunicador aclarara que fue él mismo quien decidió renunciar a la tarea. A eso se sumaba un evidente cambio físico en sus recorridos gastronómicos en "Aquí la tierra" y sus intermitentes ausencias del programa del fin de semana de RNE "No es un día cualquiera". Precisamente ha sido la directora Pepa Fernández quien ha informado esta mañana del fallecimiento de su "maestro, amigo y cómplice". 


La primera vez que lo vimos en un programa de televisión fue en un invento de Pedro Olea e Iván Zulueta emitido en la UHF en 1968 con el poderoso título de "Último grito". Aquello era lo más revolucionario que se podía ver en una pacata televisión, los grupos más modernos eran presentados a la audiencia juvenil que lo seguía casi a escondidas de una manera totalmente rompedora. Aquella primera experiencia ante las cámaras, tras una larga etapa en la radio que incluso le llevó a "la BBC de Londres", fue premonitoria: sus siguientes programas fueron agitadores de fórmulas anquilosadas.


Podemos obviar su siguiente programa, "Ritmo 70", porque fue simplemente un paso previo sin apenas repercusión pero que le permitió practicar en un plató porque su anterior proyecto se grababa en formato cine y en localizaciones. "Estudio Abierto" fue su verdadero bautismo para el público general... y eso que se emitía en la por entonces (eso no ha cambiado mucho) marginal Segunda Cadena. Nunca la UHF había tenido tanta audiencia y posiblemente nunca más la tuvo. Se calcula que en aquellos primeros setenta alcanzó la increíble cifra de los 15 millones de espectadores y eso que ni siquiera se podía ver en todo el territorio nacional. Él fue quien trajo a España un formato clásico de la tele mundial, el talk show. Entrevistas y música, nada más... y nada menos. Lo importante era cómo hacerlo y el bilbaíno supo encontrar el punto perfecto de cocción. Aunque las nuevas generaciones puedan encontrarlo muy sobrio al revisar las viejas grabaciones en la web ArchivoRTVE hay que ponerlo en contexto. Era la primera vez que en un estudio de TVE se unían en un mismo espacio famosos con anónimos y estos eran mucho más naturales que los primeros. Eso, señores, se hacía en directo y en esos días te ponían una multa o te suspendían de empleo y sueldo a la mínima.


A Íñigo eso le afectaba lo justo, forzó la máquina hasta la máxima potencia, engañó continuamente al censor y se hacía el ingenuo cuando algo se salía de madre. A pesar de los "disgustos" que ocasionaba a los jefes con tanta libertad autoconcedida (pero conociendo muy bien los límites que no podía cruzar), enseguida se hizo evidente que había nacido una estrella. Hubo un "ascenso" a primera división con "Hoy 14.15", un magazine matinal previo al TD1, también en directo pero ya en la 1. Funcionó y le dieron el prime-time de los sábados en 1975, "Directísimo". Sólamente una temporada en antena sirvió para pasar al ideario colectivo. El día que Uri Geller dobló cucharas y arregló a distancia miles de relojes en todo el país supuso un hito para la historia de TVE. Por cierto, ese programa no se conserva, las imágenes que hemos visto mil y una veces son de un informativo. 


En sus programas siempre había famosos, de hecho, consiguió llevar al Estudio 1 de Prado del Rey a los más populares y prestigiosos actores, escritores, cantantes y hasta astronautas del mundo entero. Por primera vez el español medio podía ver en directo a personajes de renombre internacional y algunos hasta chapurreaban en español para deleite de todos. La lista es interminable así que mejor no citar a nadie pero es muy posible que si piensas en alguien importante de los últimos 50 años haya sido entrevistado por José María. 


Su siguiente proyecto fue también una innovación total. Sacó las cámaras de la comodidad del plató a la sala de fiestas Florida Park del Retiro madrileño para montar un espectáculo de variedades en el que no se sabía si eran mejor mirar al escenario o a las mesas del público. Cada martes se congregaba allí la "beautiful people" para disfrutar de la música, la magia y el humor más populares en 1976/77 o para arropar a su hijo en su debut televisivo, caso de Lucía Bosé y su ex marido Dominguín reunidos para morbo de la audiencia para ver a su hijo Miguel cantando. Allí pasó de todo, desde que Lola Flores perdiera un pendiente a que un torero se liara a bofetadas con los que había por allí indignado por una actuación de Raffaella Carrà que él consideraba una burla al flamenco. Por cierto, no era la primera vez que en uno de sus programas, un matador la montara gorda. El año anterior, en "Directísimo", Sebastián Palomo Linares y Paco Camino terminaron en comisaría tras un enfrentamiento ante las cámaras.


En esa época comenzó su colaboración con Hispano América. Su programa se emitía en varios países de EE.UU., Centro América y Sudamérica y además viajaba cada semana a Puerto Rico para presentar allí "Estudio 2" en el Canal 2 de Telemundo. En 1978 dio un paso más en su carrera al encargarse de la larga tarde del domingo con "Fantástico", un ómnibus en directo, cómo no, que duraba horas y horas y que se mantuvo cuatro años en emisión. Y después, vuelta a su formato más popular, "Estudio Abierto" en una nueva etapa ochentera que dio una vez más en la diana y que le afianzó como uno de los presentadores más populares. Pero no se acomodó, implantó algunas novedades a la vieja fórmula, la más impactante en el momento fue la incorporación de las preguntas de los espectadores a través del teléfono... sin censura. El invento nos dejó momentos impagables como la cara de Rocío Jurado al escuchar que una señora le decía que "a veces parece tontita". Mención aparte merece su afeitado de bigote, del que ya hemos hablado aquí. 


Íñigo también fue un pionero de los autonómicas, tuvo su propio programa a mediados de los ochenta en una primitiva ETB. El porqué fue apartado de la primera línea es un tema un tanto oscuro. Tuvo que ser precisamente en plena libertad democrática (o eso parecía) cuando le prohibieron, por ejemplo, un debate entre el fachoso Blas Piñar y el comunista Santiago Carrillo que ambos habían aceptado mantener ante las cámaras. Ser de Bilbao marca carácter y eso ayudó a que supiera reconvertirse. Aunque tuvimos que esperar a 1993 para verlo de nuevo a nivel nacional con las mañanas de Telecinco y después en Antena 3, dedicó esos años a escribir libros, editar revistas sobre viajes y gastronomía y presentar mil y un proyectos a varias cadenas. 


La radio volvió a su vida y se convirtió en la mano derecha ante el micrófono de Pepa Fernández durante lustros. Su aparición como invitado en la nueva década en "El Show de Flo" demostró que aún estaba en forma y en 2003 copresentó con Jesús Vázquez "Vivo cantando" en Telecinco. Al año siguiente regresó a la pública con "Carta de ajuste", una revisitación a sus clásicos programas de entrevistas pero con un puntito más canalla y un toque nostálgico muy autocrítico. 


En 2006 apareció con la cabeza totalmente descubierta en "Supervivientes: Perdidos en el Caribe" encargándose de la parte de la Isla, parece ser que a petición de Jesús Vázquez que presentaba desde plató. De nuevo sorprendía a sus seguidores, no había registro que no fuera capaz de asumir. También regresó a las autonómicas en 2012, en concreto a la Castilla -La Mancha y lo veíamos en "¡Qué tiempo tan feliz!" junto a la Campos por citar sólo dos de sus últimos trabajos ante las cámaras. 


Con José María Íñigo se va un rebelde, un innovador, un entrañable gruñón pero sobre todo, un profesional honesto que en una época en la que la tele era en blanco y negro consiguió sacarle los colores. Él, siempre tan realista y pragmático, decía que uno en la tele vale lo que su último programa. No, maestro, usted vale mucho más.


lunes, 19 de junio de 2017

Raffaella en "Estudio Abierto"


Raffaella Carrà es casi tan española como italiana o, al menos, así lo percibimos muchos de los que hemos crecido no sólo con sus canciones sino con sus programas en televisión. Ese trabajo como show woman es el que nos ha permitido descubrirla más allá de sus festivos temas musicales y quererla como una comunicadora más del país. Desde que debutara en TVE como invitada de "Señoras y señores" en marzo de 1975, su contribución al mundo del espectáculo televisivo patrio ha sido intermitente pero muy valiosa, por eso cada vez que regresa a nuestras pantallas es un acontecimiento. En mayo de 1982 se produjo una de esas rentrées en el programa dirigido y presentado por José María Íñigo en la Segunda Cadena, "Estudio abierto". El vasco y la italiana se conocían ya porque ella había sido la estrella de una memorable actuación en "Esta noche fiesta" en 1977 que incluso terminó en comisaria (tal y como contamos aquí). 


Su reencuentro con el público español en este programa no era casual, aunque se emitiera en la cadena minoritaria, este programa era uno de los más populares de la época y solía alcanzar cifras de audiencia espectaculares, cercanas a los ocho millones de espectadores. Raffaella sabía que ser entrevistada por Íñigo era un baluarte, una garantía de prestigio, si no aparecías en su espacio, tu espectáculo no iba a tener éxito. Supo aprovechar esta oportunidad al máximo, en la breve entrevista con la que se iniciaba aquella emisión informaba a los espectadores de su larga gira por Latinoamérica donde había recibido el cariño de todos los países visitados pero también recalcaba que "esta noche me siento particularmente emocionada porque Madrid ha sido mi primera ciudad después de Italia donde he actuado y he empezado aquí mi carrera internacional y, entonces, desde aquí he tenido muchos éxitos después pero nunca olvido mi primer amor" (sic).


Tras la entrevista llegaban otros contenidos del programa pero se anunciaba que la Carrà actuaría más tarde, no podía ser de otra manera y ella no decepcionó. Vestida con un largo traje dorado de hombreras que harían palidecer de envidia a Joan Collins y Linda Evans en "Dinastía" (cuando no lanzarse a arrancárselas en un claro precedente de la maldita lisiada) interpretó un primer popurrí de sus últimos éxitos en español, algunos inéditos en aquel momento en España. Destacó la loca puesta en escena para ese tema inmortal que nos hablaba de una infedilidad oculta dentro de un armario. Aplausos emocionados del público presente en el Estudio 1 de Prado del Rey y también del  genial humorista Miguel Gila, cuyas manos se colaban en el primer plano del presentador cuando agradecía la primera intervención musical de Raffaella e iba a dar paso a la entrevista con el cómico que regresaba de Buenos Aires y anunciaba su retorno a España tras un exilio de varios años.


En el larguísimo programa de Íñigo se sucedían las entrevistas y las actuaciones durante casi tres horas de directo (contando las pausas de publicidad porque sí, todavía la había entonces). Raffaella ofrecía un segundo popurrí con éxitos como "Caliente" o aquello de "Mamá, dame cien pesetas" acompañada de su grupo de bailarines que tan pronto aparecían semidesnudos y sin conocer el concepto "depilación", como vestidos de niños o con un imposible frac azul y rosa. El último tema de aquel reencuentro fue, cómo no, "Adiós, amigo". Da igual que aquel día también actuara la brasileña Gal Costa o el grupo Bordón 4 o la reunión ante las cámaras de los futbolistas Zarra y Panizo, no importa que los rotulistas del programa no supieran escribir bien el nombre de Raffaella y le quitaran una L; aquella noche, la Carrà conseguía otro éxito y que los españoles desearan que pronto volviera a tener su propio programa aunque para eso tendríamos que esperar casi una década. 


Nota: Siento que la calidad de las imágenes no sea superior pero esto es lo que hay, amigos.

jueves, 23 de enero de 2014

Hoy 14.15

"Por fin Íñigo en la Primera Cadena y no sólo habrá un Estudio Abierto, habrá cinco". Así de entusiasmada se mostraba la prensa en noviembre de 1974 ante el estreno de "Hoy 14.15" presentado por José María Íñigo, la estrella de la 2 gracias a su magazine semanal "Estudio Abierto", el programa que había convertido la U.H.F. en una cadena no sólo para progres e intelectuales (tal y como se decía entonces). Su discreta pero incisiva manera de preguntar a sus invitados habían sido una revolución en una tele encorsetada y los gerifaltes (que no eran tan tontos como parecía) se dieron cuenta de que eso había que aprovecharlo en el canal con más difusión. Muchos recordarán "Directísimo", la adaptación del show de la 2 para la 1, con más presupuesto y ambiciones pero antes de ese paso hubo uno intermedio: este programa del que hablamos hoy.

Su nombre indicaba la hora de emisión, justo antes de la primera edición del Telediario, una franja que desde entonces se usaría habitualmente para magazines similares. El formato era muy parecido al de "Estudio Abierto", entrevistas, actuaciones musicales y algo de humor pero en este caso era un programa diario, de lunes a viernes, así que el presupuesto se dividía y el resultado era más modesto en forma aunque no tanto en contenido.
   Habitualmente acudían actores con obras de teatro en cartel o películas de estreno, escritores populares de promoción, toreros y cantantes de gira... pero de vez en cuando se las arreglaban para conseguir algún invitado de campanillas, una estrella internacional como Roger Moore de plena actualidad por "Los Persuasores" y de fama planetaria gracias a "El Santo".

Por supuesto no faltó la "gente peculiar", una de las secciones que más había sorprendido en su programa anterior y que mantendría también en "Directísimo". Aquí vemos al presentador bilbaíno junto al "rompebotellas", un buen hombre cuya máxima pericia era la de recibir botellazos en la cabeza con una sonrisa.
   Una temporada duró en antena "Hoy 14.15" con buenas críticas, esto demostró a TVE que Íñigo también podía triunfar en la Primera así que el prime-time sería suyo hasta final de la década con distintos proyectos.

martes, 2 de abril de 2013

Christopher Lee en "Estudio Abierto"

Se ha ido el cineasta Jesús Franco, el que más ha tocado la muerte en su amplísima cinematografía, no en vano tuvo especial predilección a lo largo de su carrera por los vampiros, los zombies, los monstruos y todo tipo de seres del más allá. Aunque su cine fue, principalmente, de bajo o bajísimo presupuesto, tuvo la oportunidad de dirigir a grandes actores internacionales, posiblemente el más famoso, en activo hoy todavía, es Christopher Lee quien, por aquella época, visitó "Estudio Abierto" para promocionar uno de aquellos trabajos.
Lee interpretó para Jess Franco a Drácula y Fumanchú, dos personajes que le marcaron en aquella etapa de su carrera post-Hammer. En 1974 se pasó por Prado del Rey para hablar con José María Íñigo de aquellas películas pensadas para un público adolescente con ganas de aventuras, terror, sangre y alguna tetilla...

martes, 19 de julio de 2011

De cuando Íñigo se afeitó el bigote

Los bigotones setenteros de Íñigo, aquellos con (pero no gracias a) los que triunfó en programas como "Directísimo" formaban parte de su imagen pública así que cuando en el verano de 1983 aceptó una oferta de la revista "Diez minutos" para afeitarse y ser portada se convirtió en un notición. Para él no fue una decisión tan difícil, le dieron un pastón por tan sencilla operación estética y su bigote se había convertido en algo esencial para sus espectadores pero no para sí mismo.
La cuestión es que lo iba a ser algo temporal se convirtió en la imagen de la nueva temporada de "Estudio abierto" que volvía triunfante a la 2 y se mantuvo dos años en antena reverdeciendo viejos éxitos, de hecho, dejó de emitirse por cuestiones ajenas a la audiencia.
Sin bigote Íñigo entrevistó a artistas, políticos, aristócratas y desconocidos. Su cara imberbe fue incluso motivo de inspiración para Joaquín Sabina para su canción "Telespañolito".
Hoy, don José María tiene bigote pero luce calva, todo cambia, nada permanece... excepto su mostacho y el de Miguel de la Quadra.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Estudio Abierto

En 1970 José María Íñigo era un disc-jockey (así se llamaban entonces) muy conocido, crítico musical cínico en la revista "Mundo joven" (cuando Karina sacó un disco nuevo al mercado él tituló su columna "¿Por qué?") y rostro conocido por los jóvenes gracias a sus programas televisivos "Último grito" y "Ritmo 70" pero todavía no era el Íñigo que todos conocemos hoy. Tras paso previo por peluquería y vestuario pasó de ser un chico de greñas, con fulares y saharianas a un jovencito bigotudo pero con corbata y de exquisito verbo para entrevistar a populares y anónimos en un nuevo programa del UHF llamado "Estudio Abierto", estamos en marzo. El programa dirigido por el argentino Solly y realizado por el francés Pierre Baldie (por supuesto tenía que presentarlo un bilbaíno) se estructuraba en 3 puntales: las entrevistas a famosos, la música y la sección "Mundo curioso" donde aparecían personajes como estas dos señoras de la foto, la Pulga y la Melitona cuyo mérito consistía en correr en los encierros de toros de su pueblo y adelantar a las niñitas y a los zagales. Entre los invitados famosos no sólo estaban los nacionales, de repente un día ponías la Segunda Cadena y allí estaba Catherine Deneuve, Charlton Heston, Anthony Quinn o Telly Savallas (Kojak). El programa se mantuvo en antena casi cinco años y fue el primero en hacer gira veraniega emitiéndose desde las plazas principales de pueblos o ciudades. Gran parte del mérito estaba en la capacidad de Íñigo para adaptar un formato clásico en EE.UU. o Reino Unido a las especiales circunstancias que se vivían en España. Su secreto, según él mismo, era preguntar lo que el espectador se estaba preguntando, por muy incómodo que fuera para el invitado. El espacio tuvo una segunda época entre 1.982 y 1.985, ya en color y con la misma estructura aunque con nuevo equipo de guionistas y la dirección del famoso Navarrete (que ya había trabajado con él en "Directísimo"). Cuando fue cancelado era uno de los diez programas más vistos pero dicen algunas fuentes que Alfonso Guerra no quería que en alguno de los debates organizados por el presentador se hablara en contra de la OTAN.