Si en la entrada anterior decíamos que Ana de Roque aparece en los foros como una de las presentadoras más sexies de la sección meteorológica hoy debemos hablar de una mujer que causó una auténtica revolución en 1988, Charo Pascual. Su llegada al departamento dejó a los espectadores atónicos. Acostumbrados a la imagen de Pilar Sanjurjo, profesional de gran credibilidad pero con una imagen más bien monjil el coqueteo con la cámara (me temo que inconsciente) de Charo provocó fantasias sexuales en el españolito espectador, ese que todavía pensaba que las chicas de informativos no podían provocar nada que no fuera el aburrimiento.En 1993, de repente, lo dejó todo para irse a un convento de Londres, así lo publicaba la revista "Lecturas" y lo recogía más tarde "El País" dándole credibilidad a la noticia. Parece ser que la periodista había sufrido una gran decepción vital y tras un intento frustrado de ir a Somalia decidió recogerse y huir de una vida que le resultaba demasiado pública. Desde entonces no hemos vuelto a saber de ella.
Tal fue la fama que alcanzó en tan sólo dos años de pantalla que Martes y Trece (en concreto Josema) imitó su peculiar forma de colocarse ante la cámara y señalar el mapa.