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domingo, 17 de noviembre de 2019

Palabra de Bachs


El 16 de noviembre de 2014 fallecía con tan sólo 70 años Josep María Bachs, comunicador bien conocido en Cataluña y con un breve período de popularidad nacional gracias a (o por culpa de) la temporada 1993/94 del "Un, dos, tres". Su paso por el celebérrimo concurso fue agridulce tanto para él como para el propio director, Chicho Ibáñez Serrador, que a pesar de su reconocida mutua admiración y las ganas de ambos de trabajar juntos no se tradujo en una relación tan cómplice como se esperaba. Su etapa al frente del show fue de cambios y no todos funcionaron, además, llegó en pleno auge de las privadas y su audiencia fue bajando poco a poco (aunque hoy sus registros, por comparación, nos parecen altísimos). 

En una retransmisión en directo para TVE Catalunya. Foto @arxiusendra

En aquella época yo era un ingenuo adolescente que estudiaba en un instituto de Ponferrada y que formaba parte de la pequeña redacción de la revista del centro (que nunca llegó a editarse, por cierto). Propuse al director entrevistar a Bachs y no sé cómo lo convencí porque realmente no tenía nada que ver con los temas que, supuestamente, debíamos tratar en aquella imaginaria publicación. No recuerdo cómo conseguí su teléfono, posiblemente a través del teléfono de información de Telefónica que por aquel entonces era una mina, y tampoco tengo claro si en algún momento hablé con él o todo fue a través de su mujer Lola Cuadrado, también periodista. El caso es que aceptó, le envié las preguntas por correo postal (no había otra posibilidad) y me respondió al poco tiempo. Respuestas breves, concisas y, de vez en cuando, destilando esa ironía tan británica que fueron su sello. Hoy recupero esas palabras inéditas como homenaje a un profesional que no debemos olvidar. 

Presentando el informativo catalán con Aurora Claramunt, ex azafata del "Un, dos, tres". Foto @arxiusendra

En aquellos años noventa Internet era un concepto del que ni siquiera habíamos oído hablar y lo de ver cadenas autonómicas a través del satélite era impensable así que lo único que sabía de su carrera anterior era lo leído en alguna revista. Él mismo me aclaró que sus comienzos televisivos fueron "a través de TVE Cataluña, al principio de la década de los 70, mediante un programa llamado "Giravolt". Algo así como "Informe Semanal" pero en catalán y sobre temas de Cataluña y Baleares. Mi labor era la de presentador y guionista. Un trabajo puramente periodístico. Lo hice durante más de tres años." Sobre cómo había llegado allí fue tan humilde como sarcástico: "Simplemente me llamó el director del programa que es amigo mío, con lo cual se demuestra que es necesario tener buenos amigos. Pero me hizo trabajar duro, lo confieso."


En el circuito catalán de TVE hizo carrera en informativos, un ámbito muy alejado de aquel en el que triunfó en TV3 posteriormente. Fue reportero, presentador de los primeros noticiarios en catalán y de debates más o menos profundos. Su voz ya se había hecho popular en Barcelona gracias a sus locuras en Radio Juventud. Sus irreverentes programas en la emisora donde conoció a algunos de sus grandes amigos y compañeros, llegaron hasta donde la censura lo permitió. Si se le preguntaba en qué medio prefería trabajar respondía: "En la radio, sin duda, pero en televisión se cobra un mejor sueldo. Me siento un poco mercenario pero no me lo tengo en cuenta."

En el concurso "2/4 de Bachs" de TV3

Desde los 60 y hasta su ingreso en TVE a mediados de los setenta marcó tendencia en aquella radio taller pensada para crear cantera y que, en realidad, funcionaba como una emisora más y que era muy escuchada por las nuevas generaciones. Sus comienzos en la profesión fueron tan interesantes como opuestos: "En radio un programa llamado "Quisicosas", una especie de magazine con mucha coña, noticias, música y entrevistas. En televisión los reportajes que ya he mencionado. Eran la antítesis los unos de los otros, sin duda." La llegada de la tele autonómica a Cataluña cambió su carrera. De las noticias se pasó al entretenimiento. "Filiprim" fue el primer gran éxito de la cadena, un concurso con tantas secciones que al final era más un programa de humor que otra cosa. De ahí salió "La Parada", un spin off de lujo (más que nada por el título que enlazaba con su coletilla de despedida, "tanquem la paradeta") con entrevistas a grandes estrellas de Hollywood y colaboradores como Jaume Perich. Y más adelante, otros concursos con grandes toques de ironía como "2/4 de Bachs", "Dicciopinta" o "10 del 3". 


Cuando Chicho anunció que la pareja Jordi Estadella-Miriam Díaz-Aroca sería sustituida por Josep María Bachs la prensa de fuera de Cataluña se apresuró a buscar información sobre este comunicador totalmente desconocido en el territorio nacional. La sorpresa fue grande a pesar de que su nombre ya había sonado en 1991 como sucesor de Mayra. ¿Cómo lo vivió él? "Con una enorme satisfacción, ya me lo habían ofrecido unos años antes pero no interesó. Ahora me arrepiento de no haberlo aceptado en su momento puesto que la última etapa del "Un, dos, tres" ha sido más floja." El nuevo presentador formaba parte de la estrategia de cambio que Ibáñez Serrador quería implantar en el show, quizás aquella metamorfosis fue demasiado radical o no llegó en el momento oportuno, el caso es que el resultado fue irregular y no satisfizo a casi nadie de los implicados. Josep María me describió su etapa con causticidad: "Cualquier experiencia nueva es positiva... aunque duela."

Foto @ProintelTV

En cuanto a una posible vuelta, él lo tenía claro: "Volvería, lo que no es seguro es que deseen mi repetición. Hay que cambiar aunque sólo sean las caras." Pasarían diez años para que el "Un, dos, tres" regresara a la pantalla. Ni Bachs ni su amigo Estadella retornaron a su papel de anfitriones. Ambos, por cierto, eran amigos desde los tiempos de Radio Juventud y Jordi le había sustituido en "Filiprim", un espacio que seguía siendo un referente en la memoria de nuestro homenajeado: "En el programa en el que más he disfrutado ha sido "Filiprim" donde me divertí mucho y parece que la audiencia de Cataluña también. Lo importante es hacer algo en lo que uno disfrute y lo transmita a los demás." Me hubiera gustado ver juntos a los dos presentadores en el plató de Buñuel donde se grababa el espectáculo de la Ruperta en un especial aniversario del concurso. Ya ni siquiera existen aquellos estudios. 

Silvia Abascal en su papel de la sobrina poseída en el "Un, dos, tres". Foto @ProintelTV

El porqué del descenso de audiencia durante su etapa estaba claro para Bachs: "El público está cansado del humor grosero, basto e irrespetuoso pero no lo suficientemente maduro para aceptar un humor blanco e inteligente. Evidentemente no es mi hora. Estamos en un esperanzador intermedio. En Cataluña, afortunadamente, el público está más cerca de ese humor británico y sé que diciendo esto voy a molestar a alguien pero es la verdad, la audiencia en Cataluña ha sido superior a la del resto del Estado español."

Foto @ProintelTV

En aquellos años noventa triunfaban "¿Quién sabe dónde?" en la Primera y "Cita con la vida" en Antena 3, entre otros "realities", un término que hoy tiene otras connotaciones televisivas. ¿Estaba dispuesto a presentar algo similar? "Un programa de sucesos sí, un programa de vergüenzas y confesiones de barrio no." ¿Cuál sería su formato ideal? "Si me dejaran hacer un programa a mi manera sería un Telediario en tono de humor. Sería un buen ejercicio desengrasante intelectual. Pero ya tengo tres cadenas asustadas con el proyecto de modo que..."

Con su querido amigo Lázaro Escarceller con el que ya había trabajado en "Filiprim". Foto @ProintelTV

"La TV, evidentemente, está pasando un mal momento en España. Las televisiones públicas han perdido el norte y las privadas temen perder el norte de su cuenta de beneficios, de modo que en ambos casos el norte oscila a bandas entre la basura y la incorrección. Pero soy optimista y creo que algún día prime la calidad sobre la oportunidad. Lamentablemente yo ya no podré participar de esa serenidad. Soy un profesional del medio y me duele esta situación, odio la competitividad de la sociedad y de la televisión, no creo en esa jungla y odio a los domadores que se invisten como dioses del medio pero, de momento, no hay más remedio que doblegarse a sus latigazos de márketing. Pero se que algún dios vengativo, desde su Olimpo, nos lo pasará en bandeja antes de que finalice el siglo. Amén." 

Con la actriz Luisa Martín (a la derecha) en la eliminatoria del "Un, dos, tres". Foto @ProintelTV

Tras el "Un, dos, tres" no volvió a trabajar para toda España, TV3 le ofreció un nuevo contrato tras un par de años de castigo. "Si l'encerto, l'endevino", un concurso diario que tenía versiones en Canal 9, TVG y Telemadrid, fue otro éxito en su currículum al que le seguiría "A+a+". Después, la radio, su origen y su verdadero amor, primero en Catalunya Ràdio y luego en Ràdio 4 de RNE. Ya en la década de 2000 colaboró en RAC1 y aceptó la propuesta de su amigo Àngel Casas para presentar el matinal "Connexió Barcelona" en la televisión de la capital catalana BTV. 
   En aquella carta que le envié con la entrevista se incluía una pregunta más, ¿es tal como parece en la tele? Me respondió: "Soy irónico, mordaz, incisivo, amable, cortés pero nunca cínico. Sí, soy así." Palabra de Bachs. 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El primer "Un, dos, tres" de Bachs


Una triste casualidad ha querido que el vigésimo primer aniversario del inicio de la novena etapa del "Un, dos, tres" coincida con la muerte el pasado domingo de su presentador, Josep María Bachs. Unos días antes de su emisión, el viernes 19 de noviembre de 1993, la prensa era invitada a la grabación y todos los fotógrafos podían captar la foto de familia del flamante equipo.


Casi sin respiro con respecto a la etapa anterior, dos temporadas presentadas por Jordi Estadella y Miriam Díaz-Aroca, regresaba el más veterano concurso de la parrilla a la Primera pero con varios cambios. El más llamativo fue el nuevo conductor que era anunciado en la cabecera con su nombre en castellano a pesar de que el espectador catalán lo conocía desde los 70 como "Josep María".


Tendrían que pasar unos cuantos minutos hasta que Bachs hiciera acto de presencia. Antes de la cabecera Chicho bromeaba, como era habitual, con el fin de una era (que esta vez sí se cumplió) y tras la sintonía era el ballet quien daba comienzo al programa en un colorido decorado que representaba un parque de atracciones, el tema de aquella primera emisión rompiendo la tónica habitual de "El circo" o "Las mil y una noches".


Tampoco serían las azafatas quienes presentarían a los concursantes, atrás quedaba la famosa coletilla "amigos y residentes en..." que se había convertido en un clásico. Era la propia Ruperta con la ayuda de una voz en off quien se encargaba de ello.


Y por fin aparecía Bachs, con su bigote falso (ya popular en TV3), su máscara para evitar una profunda timidez que disimulaba a la perfección ante el público. Este periodista era un viejo conocido de los espectadores de TVE Cataluña, donde había sido uno de los primeros en presentar informativos en catalán, y, sobre todo, de TV3, de donde fue una de las primeras y más longevas estrellas con éxitos como "Filiprim". Al "Un, dos, tres" aportaba esa ironía y flema británicas que tanto gustaban a Ibáñez Serrador. De hecho, Bachs era el elegido en un primer momento para sustituir a Mayra en el 91 pero el contrato se retrasó un par de años. Por segunda vez en la historia del programa, no había un set específico para la tanda de preguntas, el fondo era el decorado del tema semanal con una iluminación más intimista.


Las azafatas seguían siendo prácticamente las mismas (Carolina, Lucy, Alejandra, Mayte y Nieves) pero con dos incorporaciones: Diana Lázaro, conocida después por su papel de Cybercelia en el "Cyberclub" de Telemadrid) y por sus intervenciones en series como "Hospital Central". Ella ejercería de contable junto a Mayte, primera vez en la historia del concurso en el que esta tarea es compartida.


Y Paula Vázquez, de la que sobra repasar su curriculum porque es harto conocido por los espectadores. Ella es presentada como la sobrina del presentador, ficción que se repite con otros colaboradores del programa y "no por nepotismo" según el propio Bachs.


Esta vez las Tacañonas trasladan su set al final de las escaleras que separan las gradas del público y no será el único cambio que sufran. Debido a un grave accidente Paloma Hurtado no puede reincorporarse a su puesto hasta el año siguiente. Hasta entonces, dos actrices del grupo La Cubana (Mercè Comes y Vicky Plana) la suplen bajo los papeles de Virtudes y María de la Purificación estableciendo una lucha de "catalanas a catalán, usted dará las pesetas y nosotras lo evitaremos". Teresa y Fernanda Hurtado mantenían la tradición y seguían en sus roles habituales.


El pobre Bachs sufría las continuas interrupciones de su supuesto abuelo, Lázaro Escarceller, para dar paso a publicidad y no sería el único que le cortaría; parodiando el microespacio "La noticia 5" de Telecinco, "La noticia 1, 2, 3" solía trufar el programa con informaciones falsas y (aparentemente) cómicas.


Al pobre Bachs no le gustaba la violencia así que le pasaba el marrón de la eliminatoria a su sobrina, una militar con muy malas pulgas que no tenía ningún tipo de reparos en hacerle el paso a la subasta mucho más difícil a los concursantes.


Al principio de aquel primer programa, el presentador avisaba de que su propósito seguía siendo entretener sin molestar a nadie pero que el show sería más divulgativo. Claramente era un paso previo hacia el nuevo sesgo que tomaría diez años después. Dentro de ese propósito, el tema del programa no se presentaría con un gran número musical sino con un monólogo escrito por prestigiosos autores y representado por no menos prestigiosos actores como Adolfo Marsillach, Amparo Baró o María Fernanda D'Ocon, que fue quien abrió la veda.


La subasta continuaba como siempre pero no repetía ninguno de los cómicos y actores habituales. De entre esos nuevos valores destacaban dos: Silvia Abascal como sobrina poseída del presentador y Luisa Martín (sí, la gran actriz antes de ser famosa por su papel de chacha en "Médico de familia") en múltiples roles.


Posiblemente uno de los fichajes que mejores momentos dejó en aquella etapa fue el mentalista Anthony Blake al que Chicho permitía crear el suspense necesario para sus números con minutos de lento ritmo y música ad hoc.


Y para compensar ese tono más divulgativo del programa, un espectacular desfile casi al final de aquel primer día servía para anunciar los programas de las próximas semanas, algo también inaudito en la dinámica del concurso.


Ese viernes el "Un, dos, tres" tuvo casi seis millones de espectadores y un 39,3% de share. A lo largo de las siguientes semanas no se pudo mantener ese excepcional registro y la audiencia se estabilizó en torno al 20%, dato que quedaba lejos de la media de la cadena y que, por entonces, fue considerado un fracaso. Tras 18 programas llegó la despedida con el "El gran Boom" en el que el decorado era dinamitado.


Podéis ver el programa en este enlace de la web de TVE:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/un-dos-tres/dos-tres-responda-otra-vez-parque-atracciones-1993/2863791/



miércoles, 20 de marzo de 2013

Informativo con toque de "Un, dos, tres"


Atentos a esta foto, se trata del informativo "Crònica" que entre 1979 y 1981 sustituyó a "Miramar" en el circuito catalán de TVE. Si nos centramos en esta instantánea vemos a la izquierda a Ricardo Fernández Deu en plena lectura de una noticia y a su lado a Aurora Claramunt y Josep María Bachs atentos al monitor y esperando su turno. Estos dos nombres estuvieron ligados en etapas muy distintas al concurso espectáculo "Un, dos, tres".


Aurora fue una de las azafatas de la primerísima etapa del programa, presentado entonces por Kiko Ledgard. Aquí la vemos a la derecha de la imagen con el uniforme de 1972. Claramunt se asentaría como locutora fija en los estudios de Miramar primero y de Sant Cugat después e incluso llegaría a dirigir programas como "No me cortes".


Y Bachs, tras una larga y exitosa carrera en TV3, donde fue pionero de los concursos, es, hasta ahora, el último presentador del "Un, dos, tres... responda otra vez" porque no olvidemos que la etapa de Luis Roderas tenía la coletilla "... a leer esta vez".
   Ambos estuvieron ligados a los informativos en alguna etapa de su trayectoria profesional y también al concurso más recordado de la historia de nuestra tele, es eso que se llama "versatilidad".

La fotografía de "Crònica" ha sido cedida por Arxiu Sendra, todos los derechos reservados

jueves, 29 de noviembre de 2012

De "Informe Semanal" al "Un, dos, tres..."

Puede sonar extraño que un periodista de "Informe Semanal" se pase al programa de entretenimiento por excelencia de nuestra tele, el "Un, dos, tres", pero en realidad ha habido casos aún más curiosos, como el de Mercedes Milá que ahora presenta "Gran Hermano" o el de Karmele Marchante que también fue redactora del veterano informativo y ahora... en fin, lo de ahora mejor no comentarlo. El caso es que este joven de la imagen, micrófono en ristre y pelos al viento es un conocido comunicador catalán que cuando llegó a los estudios de Miramar de TVE ya era popular en la radio. En los setenta realizó alguna colaboración para "Informe" y más adelante en "Giravolt" una versión a la catalana del mismo. Más adelante se convirtió en una de las figuras clave de TV3 en sus inicios con programas como "Filiprim" donde coincidiría con otro presentador del famoso concurso dirigido por Chicho.
Los más avezados ya se habrán dado cuenta de que hablábamos de Josep María Bachs, sucesor de su amigo y compañero Jordi Estadella en "Un, dos, tres", programa que presentó en la temporada 93/94 coincidiendo con una etapa de discordancia con los directivos de la autonómica catalana a la que volvería después con otros concursos diarios.

Josep María falleció el domingo 16 de noviembre de 2014 a los 70 años.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Navidad en el "Un, dos, tres"

El programa estrella de TVE durante lustros solía realizar un especial navideño dedicado a los infantes. El decorado se vestía de blanco nieve y hasta los chistes eran menos picantones. Y eso desde la primera etapa, la presentada por Kiko Ledgard.
En las etapas de Mayra ya se hizo habitual que cada año los niños fueron los participantes en estas fechas y que las gradas estuvieran ocupadas por tiernos rapaces que en realidad babeaban con las mamá noeles que enseñaban pierna.
Aquí podéis distinguir, entre otras, a Lydia Bosch y Kim, la jefa de las secretarias, rodeando a la gran Mayrucha.
Y en la etapa presentada por Josep María Bachs (la penúltima del programa) el programa coincidió justo con la Navidad pero decidieron adelantar su horario y emitirlo antes de la Segunda Edición del Telediario de forma extraordinaria.
El programa navideño nos ha dado algunos momentos míticos, como la actuación de la repelente Nika Costa cantando rodeado de jóvenes patinadores o el anuncio de la separación de Enrique y Ana ¡horreur!



Y aquellos números musicales en ciudades nevadas... o no... hubo un año en el que las Navidades fueron... ¡rojas!