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domingo, 27 de noviembre de 2022

Los primeros Telediarios

David Cubedo a punto de iniciar el Telediario en 1957

El día que TVE comenzó sus emisiones regulares, el exiguo estudio del Paseo de la Habana estaba al límite de su capacidad. Entre los trabajadores, los artistas invitados, el Ministro de Información y Turismo que inauguraba el invento y sus acólitos y todos los jefecillos que no querían perderse el evento y que iban acompañados de familiares o amigos... el aforo estaba completito. Ese era un día de fiesta, la programación que se convertiría en habitual comenzaría al día siguiente, 29 de octubre de 1956 y entre todo aquel jaleo uno de los locutores pioneros, David Cubedo, se hizo consciente de que nadie había pensado en los informativos. El periodista, proveniente de RNE, lo comentó a los directivos, según el mismo contaba años después, y le respondieron que ya habría tiempo para eso. Se lo tomaron con mucha calma, un año después, en otoño de 1957, se estrenaba el TELEDIARIO. 

Jesús Álvarez presentando el Telediario a principios de los sesenta

Cubedo presumía, con o sin razón, eso parece difícil de probar hoy, de que fue él quien insistió en la necesidad de montar unos servicios informativos para la tele pero el historiador Baget-Herms aseguraba que "los hombres que ponen en marcha el proyecto son Ángel Marrero, José de las Casas, Javier Alonso, Francisco Velázquez, Manuel Díaz y Jesús Álvarez, este último como locutor aunque si se hace preciso también puede "echar una mano" en la redacción" (Historia de TVE publicado en el suplemento "Tele-Día"). A los pocos meses el Telediario tiene ya dos ediciones, la primera en torno a las 15.20 h presentada por David Cubedo y la de las 21.45 h (también hora aproximada) por Jesús Álvarez. En 1958 el propio Cubedo presentaba también los lunes justo antes del cierre de la programación "Edición Especial" que fue el primer ensayo para la tercera edición. 

El primer control del Paseo de la Habana durante la emisión de un TD en 1957

En realidad muchos tenían dudas de que fuera necesario tener unos servicios informativos, total, en plena dictadura poco se podía informar. Hablamos de una época en la que todas las cadenas de radio tenían que conectar con “El Parte” de RNE autorizado por la Censura, no se permitían boletines propios, no fuera a ser que contaran algo no permitido. De ahí que nuestros abuelos sigan diciendo eso de “voy a ver qué dice el Parte”, como si de un servicio militar se tratara. Aquel primer noticiario de la tele era más bien radiofónico porque realmente no tenía imágenes, un motorista llevaba los papeles con la información pautada desde RNE hasta el chalecito del Paseo de la Habana y los presentadores leían “a pelo” esa información. Poco a poco se fueron añadiendo fotos, mapas, algún dibujo o rótulos en el atril que servían para complementar las palabras del locutor de turno. 

¿Quién era esta buena mujer al lado del rótulo del Telediario?
Posiblemente la protagonista de una noticia que era entrevistada en directo. Foto de Bariego.

Para evitar que el programa consistiera simplemente en un señor leyendo de un papel se ofrecían entrevistas en el propio plató a alguno de los protagonistas de las noticias del día (o de la jornada anterior, que en esto no eran muy estrictos) y también "comentaristas" (todos afectos al régimen, casualmente). A esos señores, todos muy serios, se les comenzó a llamar popularmente "bustos parlantes" aunque con el tiempo eso se extendió también a los locutores... que no eran precisamente simpáticos. Es importante recalcar que esa corrección y encorsetamiento eran exigencia de la Casa y que incluso existían multas por “salirse del tiesto”. Si había una equivocación y se consideraba “falta”, multa al canto. No se andaban con chiquitas, por eso cuando vemos fragmentos conservados de aquellos telediarios nos parezcan “casi artificiales”.

Un locutor (¿Jesús Álvarez?) preparado para leer noticias "en off" (sin aparecer en pantalla). 

Al poco tiempo la Casa América les ofreció gratuitamente imágenes pero no siempre eran de actualidad así que las aprovechaban cuando podían aunque fuera con excusas peregrinas. Más tarde se suscribieron a los servicios de alguna agencia y también a los de imágenes de la poderosa CBS, cadena estadounidense que era la referencia informativa en aquella época. Eso en cuanto a lo internacional, que era lo menos controlado por la estricta censura. Lo nacional estaba absolutamente dirigido por la Dictadura así que se usaban las imágenes que mandaba el famoso NO-DO. Tardarían unos años en mandar reporteros a la calle con cámaras de cine de formato casi aficionado y eso precisaba un revelado y montaje, así que normalmente no se emitían hasta uno o dos días después. Se montaban a mano y hacían cálculos de la vieja: unos 10 metros de celuloide equivalían a un minuto de imagen. Si querían sonido tenían que llevar un aparato aparte que pesaba varios kilos y luego sincronizar la banda sonora con la de imagen. 

Una de las primeras versiones de la cabecera del Telediario animada por los Estudios Moro

Poco a poco el Telediario, a pesar de todas sus limitaciones, se iba haciendo un hueco entre la audiencia y la bola del mundo sobre la que giraba el título se hizo popular. Aquella cabecera, una de las primeras filmadas de TVE, fue animada por los Estudios Moro, famosos en toda Europa por sus anuncios y que a mediados de los sesenta conseguirían un enorme impacto con la familia Telerín. Durante varios lustros fue esta compañía la que animó todas las cabeceras del informativo, evolucionando al mismo tiempo que la tecnología lo permitía. 

   En cuanto a la puesta en escena, más simple imposible: una mesa con un micrófono y un panel de madera fue el primer decorado. Enseguida llegó el famoso mapamundi en diferentes formas, pintado, en relieve... 

Eduardo Sancho a principios de los sesenta

Enseguida se añadió una tercera edición que se emitiría a partir de las 23.30 h pero dependía de la duración del programa estrella de la noche o la serie de turno. El periodista Eduardo Sancho fue el encargado de ese último Telediario. El tele-prompter o autocue, ese aparatito que nos permite leer los textos directamente de la cámara no se incorporó a los estudios de TVE de forma generalizada hasta… ¡mediados de los ochenta! Todos los presentadores utilizaban la técnica que el propio  Sancho definía como “el bebe-patos”, es decir, leer del papel directamente y levantar la vista tanto como fuera posible para no perder el contacto visual con el espectador. En esto los había mejores y peores y algunos habían perfeccionado la técnica o bien tenían una extraordinaria memoria que les permitía aprenderse una parte del texto hasta que las “colas” decidían entrar en imagen. 

Eugenio Rubio (izda.) y Federico Gallo, los primeros presentadores del TD desde Barcelona

En 1959 se inauguran los estudios de TVE en Barcelona, Miramar, que ayudan a descongestionar la sede madrileña del Paseo de la Habana, que además era minúscula. Con ello nace la conexión con Barcelona para los informativos, gran avance. En realidad funcionaban como dos boletines diferentes, no había una comunicación fluida entre ambos estudios porque la técnica lo impedía así que se daba paso a Miramar donde Federico Gallo y Enrique Rubio esperaban pacientemente a que el enlace hertziano funcionara sin demasiadas interferencias para contar lo suyo. Parece poca cosa pero esta conexión permitía una información más plural (dentro de lo que permitía el Franquismo, claro) y una ampliación del territorio tanto en la difusión de la señal como en la propiamente periodística, ahora era posible ofrecer noticias de Cataluña y alrededores el mismo día. 

   Los primeros tiempos del Telediario fueron realmente heroícos, un pequeño grupo de periodistas luchaban (en general) por ofrecer información a pesar de la censura y los técnicos intentaban solventar con más ingenio que presupuesto todos los problemas tecnológicos que se presentaban y que limitaban enormemente su labor diaria. De todo aquello sólo nos quedan imágenes de reportajes grabados para explicar cómo se hacía un informativo. Eduardo Sancho es el único que queda vivo del trío inicial de presentadores y su testimonio es fundamental para recordar el inicio de todo. 

viernes, 21 de octubre de 2022

50 años de TVE Valencia

La actual sede de RTVE en Valencia

RTVE Valencia celebra hoy su quincuagésimo aniversario con un documental de una hora de duración en el que se recuerda su historia y también la de la Comunidad a la que ha servido y sirve. Miles de horas de grabación han sido revisadas para presentar a su audiencia, que todavía es considerable a pesar de lo que algunos crean, un recuerdo entrañable pero inmisericorde porque por sus cámaras han reflejado tantos buenos momentos como malos. Valencia es una tierra que ha sufrido terribles inundaciones, pavorosos incendios, escándalos políticos... todo eso ha quedado plasmado para siempre en el Archivo y esas desgracias conviven con fiestas de relevancia internacional, grandes triunfos deportivos y la recuperación etnográfica de costumbres y cánticos que podrían haberse perdido para siempre de no ser por las cámaras, micrófonos y, sobre todo, por un grupo de periodistas y técnicos empeñados en captar la realidad de su tierra. 

Jesús De Val, Juanjo Fernández y Paco Sánchez Valenciano, reporteros gráficos desde los 70 hasta los 2000, han vivido los cambios tecnológicos y lo han contado en el documental

Durante meses RTVE Valencia ha preparado este programa especial con mimo y, para tener testimonios de primera mano, ha organizado reencuentros entre esos profesionales que durante décadas han trabajado en la Casa. Algunos de ellos no se veían desde hacía años, otros habían desaparecido de la pantalla y hoy reaparecerán ante su audiencia. 

Antes de continuar hemos de aclarar algo. TVE inauguró sus instalaciones propias en Valencia en el verano de 1971, ¿por qué entonces celebra ahora su 50 aniversario? El año pasado decidieron aplazarlo por mor de la pandemia y este año han echado el resto para hacer de la conmemoración un evento. 

Así contó la prensa local la inauguración del Centro Regional de TVE en julio de 1971

Las primeras señales de TVE a la Comunitat llegaron en 1959 gracias al amplio alcance de la torre repetidora de Miramar en Barcelona. En 1961 se instala una emisora en la sierra de Aitana para poder recibir con más claridad la señal. La primera delegación propia en la región se inauguró en 1969 y se situó en las oficinas del Ministerio de Información y Turismo. Un par de años más tarde consiguieron la primera sede propia, en la calle Navarro Reverter. Por entonces se cubría las noticias no sólo de las tres provincias valencianas sino también de Ibiza, Murcia y Albacete, donde tardarían años en tener su propio centro regional. 

Eduardo Sancho, pionero de los informativos de TVE en 1957 y pionero también del Centro Regional de Valencia, su tierra 

En 1974 comenzaron a producir sus propios informativos regionales que se emitían durante la desconexión de la señal nacional. Aquel primer noticiario recibió el nombre de "Aitana" en honor de la sierra donde se ubicaba el repetidor de la señal. El título alcanzó fortuna y popularmente sirvió para denominar a la propia sede de TVE en Valencia. Entre los primeros presentadores, todos hombres, encontramos a un pionerísimo de la tele en nuestro país, Eduardo Sancho, presentador del Telediario desde sus orígenes haciendo terna con David Cubedo y Jesús Álvarez. Además, Sancho fue director del Centro durante años y en etapas distintas. En esa primera temporada le acompañaban ante las cámaras Toni Lara, Florencio Lozano y Toni Gómez. 

Florencio Lozano, uno de los primeros locutores de "Aitana"

Desde el principio y bajo la dirección de José Llorca primero y de Sancho después, se puso de manifiesto el interés por tratar temas que podían interesar a los valencianos y lo que en aquel momento fue importantísimo y un acto de valentía en plena Dictadura: en valenciano aunque no de manera habitual. Por cierto, aquellas pequeñas partes en la lengua propia provocaron las protestas de las otras poblaciones donde se recibía y en las que no se hablaba: Murcia y Albacete.

José María Antolín, Miguel Tejedor, Eduardo Sancho y José Llorca, cuatro de los fundadores de TVE Valencia reunidos para el documental del 50 aniversario

La evolución fue rápida, los medios mínimos que tenían al principio habían ascendido en 1976, cuando ya contaban con cincuenta trabajadores. En al anuario de TVE se presumía entonces de que disponían nada menos de cinco cámaras con sonido, un lujo en una época en la que las noticias se filmaban en formato cine. 4.222 filmaciones aquel año de las que más de 500 se emitieron en los programas nacionales. Y es que, además de informar a los valencianos, tenían que seguir sirviendo como delegación en la zona para los Telediarios, una labor que cada vez se hacía más difícil de compatibilizar por la falta de recursos, algo que con los años no sólo no mejoró sino que fue complicándose más. El director del Centro, Eduardo Sancho, reconocía a "El País" en 1983 que: "nos encontramos en la disyuntiva de hacer emisiones propias regionales y contribuciones a la programación informativa nacional. Lo cierto es que preparados no estamos para ninguna de las dos cosas. La propia inercia del equipo nos lleva a cuidar más lo regional, que es nuestra emisión original, que la contribución a la programación nacional". Y aún iba más lejos al confesar que "aunque sea mala, la información regional es muy apreciada y registra una audiencia masiva".

El incendio de 1980 dejó las instalaciones totalmente inservibles y el destrozo de material técnico fue superior a los 600.000 euros

El 6 de febrero de 1980 un incendio, cuyo origen nunca fue aclarado y que ha dado pie a numerosas teorías, destruyó las ya de por sí precarias instalaciones. Se calculó que los daños ascendieron a 100 millones de pesetas y todo el equipo de transmisión en blanco y negro quedó totalmente destrozado, desde las cámaras (de vídeo y cine) hasta el control de emisión. Os puede sorprender pero el color no se generalizó en los centros territoriales hasta unos años después. Sin embargo, lo que más dolió al equipo, porque todo aquello al fin y al cabo era reemplazable, fue la pérdida para siempre del archivo. Imágenes de gran valor que nunca pudieron ser recuperadas. Eso sí, la profesionalidad de los trabajadores no pudo ser puesta en duda porque a pesar de la situación ese mismo día emitieron el informativo Aitana, con una duración menor, desde el centro emisor de Torrente. El 16 de marzo el Centro comenzó a emitir desde un local cedido por la Caja de Ahorros de Valencia en la calle Lebón donde disponían de bastante más espacio. 

José Luis Cañamero informando desde Valencia para el Telediario en 1982

En la temporada 82-83, además del informativo regional de lunes a viernes de media hora de duración, ofrecían diversos programas: los lunes el musical "Pentagrama" especialmente dedicado a las bandas (una importantísima tradición en Valencia), "Deportes" los martes, el divulgativo "Encuentros" los miércoles, los jueves "Alrededor de...", monográfico de un tema de actualidad y los viernes el magazine "Aquí estamos". La temporada siguiente todos esos espacios se unificaron en uno solo, "Parle vosté" que prestó especial interés a las costumbres regionales. 

El estudio de TVE Valencia en 1983

Y todo esto en unas instalaciones claramente insuficientes y con unos recursos humanos y técnicos escasos. Declaraba a "El País" Eduardo Sancho, el director: "Tenemos un equipo suficiente en lo humano, pero desequilibrado. En lo técnico también hay desequilibrio en la dotación, y el estudio es muy pequeño para realizar cualquier producción, incluso informativa, pues no llega a 80 metros cuadrados y tenemos que tener siempre dos decorados. Los equipos de captación de imagen tampoco son adecuados, pues hay menos cámaras que operadores, lo que es una desproporción inadmisible."

Manuel Bernardos (izda.), Inés Ballester y un invitado de "Aitana" a principios de los 80

En 1985 se apuesta por ofrecer más información en valenciano y en reducir el tiempo de cada reportaje de tal manera que se aumentaba el número de noticias en cada "Aitana", un esfuerzo ímprobo para una redacción sobresaturada pero con una gran implicación, como era habitual, por cierto, en todos los centros territoriales. El informativo estaba presentado por Manuel Bernardos bajo la dirección de Eliseo Lizarán pero hay una redactora que comienza a hacer pantalla y que llama la atención, Inés Ballester. Con los años se convertiría en una de las caras más reconocidas de la región y daría el salto  más tarde a Telemadrid y, ya en el nuevo siglo, a TVE donde presentaría "Por la mañana" varios años y "Cine de barrio", entre otros programas. 

El programa "Cita a las dos" se realizaba en verano desde la playa de la Malvarrosa

En esa temporada el magazine diario recibe el nombre de "Cita a las dos" y lo presentan Carmen Dolz y Paco Sanchís. Es en ese momento cuando comienza una costumbre que se alargará en el tiempo, realizar los programas de verano desde la playa de la Malvarrosa. También en esa época se "institucionaliza" la retransmisión para todo el país de fiestas como las Fallas de Valencia, las de Moros y Cristianos de Alcoy o las Hogueras de San Juan de Alicante. 

Rosa Balaguer, presentadora del Avanç Informatiu en valenciano en los 80

A mediados de la década de los ochenta los centros regionales viven una edad de oro. TVE entiende que la descentralización no sólo es necesaria sino que aporta una visión más plural y un enriquecimiento de la programación nacional con contenidos que vienen desde todas las partes del país y, además, refuerzan la identificación del espectador con la tele pública que les ofrece también la información más cercana. Comienzan a funcionar las cadenas autonómicas y hay que competir aunque no sea en igualdad de condiciones. En Valencia la emisión diaria comienza con un informativo matinal presentado por Rosa Solbes. Antes del magazine diario, el "Avanç Informatiu" con Rosa Balaguer. A "Cita a las dos" se suma "Gente de aquí" en el que cinco mujeres entrevistan a personajes conocidos de la comunidad como el actor Ovidi Montllor, el bailarín Antonio Gades, el diseñador Francis Montesinos o monseñor Tarancón. 

El decorado del magazine "Mirador" 

En 1987 TVE Valencia emite ya casi 450 horas de programación de las que más de 10 se dedican a retransmisiones nacionales deportivas y religiosas y casi 13 a noticias enviadas al Telediario estatal. Se reestructura la parrilla regional con nuevas propuestas. "Los lunes Deportes", "Mirador" martes y jueves, "Música Maestro" dedicado a las bandas de música, "Generalitat" divulgativo institucional y "Línea Abierta" debate con participación del público a través del teléfono. Además se dobla al valenciano la serie sobre naturaleza "El Arca de Noé". 

Eliseo Lizarán fue director de "Aitana" en los ochenta y de RTVE Valencia a principios de los 2000

A lo largo de estos años RTVE Valencia ha cubierto tragedias como la provocada por la "pantanada" de Tous de la que ayer precisamente se cumplieron cuarenta años. La presa cedió e inundó varios pueblos de la Ribera. Aún hoy no se sabe exactamente cuántas víctimas mortales produjo, se habla de una treintena. Las pérdidas económicas ascendieron a unos 300 millones de euros y hasta 1997 el Supremo no determinó que hubo un fallo en las compuertas aunque los ingenieros fueron absueltos. 

En comunidades como la valenciana el cambio climático se ha hecho evidente en estas cinco décadas y sus cámaras lo han reflejado. Sus reporteros y técnicos han recorrido cada pueblo para contar lo que pasaba a sus paisanos y también al resto de habitantes del país, creando esa extraña empatía que se produce cuando vemos a nuestros vecinos (aunque estén a cientos de kilómetros) sufrir. 

Inés Ballester en las Fallas de 1989

Valencia ha exportado imágenes espectaculares de sus tradiciones gracias al Centro Territorial en informativos, programas o a través de grandes retransmisiones. Las Fallas son, sin duda, las más famosas y desde hace mucho la Cremá se puede ver en directo no sólo en España sino en todo el mundo gracias a la señal de TVE Internacional. Esa transmisión suele alcanzar grandes cuotas de share y hoy resulta emotivo recordar que un valenciano orgulloso como Joaquín Prat, una de las grandes estrellas de la radio y televisión que ha dado este país, "se pedía" cada año ser la cara visible de este gran evento televisivo durante su última y fructífera etapa en la Casa. 

Gabi Pareja en "L'Informatiu" en los noventa

En 1994 se produjo la ansiada mudanza a unas instalaciones pensadas específicamente para el Centro Territorial después de once años de cesión primero y alquiler después en la calle Lebón. El Parque Tecnológico de Paterna acoge la sede de la cadena pública y ha ido renovándose tecnológicamente aunque en este momento esté infrautilizada, como todos los centros de producción regionales. La revolución que vivieron a mediados de los 90 en todos los aspectos se quedó en un último esfuerzo por dignificarlos. Se amplió la programación diaria con nuevos espacios, se crearon programas para la emisión nacional como "España en comunidad" que requería reportajes semanales de todas las delegaciones, se reforzaron las plantillas... aunque con personal temporal. 

Enrique Pallás, periodista de TVE Valencia en la actualidad

La competencia de las autonómicas esos años, la pujanza creciente de las primeras cadenas privadas, la progresiva pérdida de liderazgo de TVE, la llegada de más privadas y la TDT... fueron mermando poco a poco la importancia de los Centros Territoriales injustamente pero sus trabajadores siguen luchando por cumplir sus objetivos: informar a sus paisanos y contarles al resto de españoles lo que pasa allí. 

Imma Canet en el decorado actual de "L'Informatiu"

En estos últimos meses se está viviendo una tímida pero férrea reivindicación de estas sedes y se ha demostrado con datos que las audiencias de los Informativos Territoriales han subido a pesar de los continuos cambios en la programación nacional, incluidos sus nuevos horarios o la falta de espacios que les precedan que consigan anclar al espectador y no hacerlo huir. Es difícil conseguir un share digno en apenas veinte minutos si el programa anterior te deja un porcentaje ridículo. 

José Luis Cañamero, Inés Ballester, Lola Johnson e Imma Canet, cuatro generaciones de presentadores de "Aitana" primero e "L'Informatiu" después reunidas para esta ocasión especial

Hoy RTVE Valencia está de celebración y hacen suya esa famosa frase de "los de Bilbao nacemos donde queremos". La pandemia impidió festejarlo en julio del año pasado con el boato que merecía y el aplazamiento no debe importar. Cincuenta años informando, formando y entreteniendo por, para y desde Valencia para los valencianos y el resto del mundo merece nuestras felicitaciones y un sincero brindis por un buen futuro. 

Podéis ver el documental pinchando aquí. 

Agradezco efusivamente la inestimable colaboración del periodista de RTVE Valencia Enrique Pallás, entre otras cosas por la cesión de la mayoría de las imágenes que acompañan este post. 

domingo, 6 de noviembre de 2016

Eduardo Sancho

 

Cuando se inauguró TVE nadie pensó que tener unos informativos diarios fuera algo necesario. Por eso tardaron unos meses en poner en marcha lo que en principio se llamó TeleParte (aludiendo al Parte obligatorio de RNE) y, más adelante, en imitación al Journal Télevisé francés o el TeleGiornale italiano, Telediario. En aquellos primeros años había tres presentadores, uno para cada edición: David Cubedo y Jesús Álvarez ponían cara a las dos principales, la de mediodía y la de la noche. Para la tercera edición, la de medianoche, se eligió a un joven pero experimentado periodista, Eduardo Sancho.  


Este valenciano del 26 formaba parte de una nueva hornada de informadores, poco afectos al régimen, con grandes ganas de innovar, conocimientos de idiomas y mucha cultura. Reunían lo mejor de la generación anterior, voz grave de cuidada dicción y una apostura rayana en la diligencia militar, y añadían otros méritos. En definitiva, eran periodistas modernos, los más adecuados para un nuevo medio: la televisión. Cuando Sancho llegó al Paseo de la Habana ya había trabajado dos años en el "Houston Chronicle" tras una primera etapa formativa en el diario "Las Provincias". Era de los pocos españoles que conocía la tele como espectador, la norteamericana nada menos. 


A lo largo de los diez primeros años de emisiones Sancho "ascendió" a la segunda edición del Telediario en sustitución de Jesús Álvarez en numerosas ocasiones y periódicamente realizaba entrevistas en directo en el mismo set del informativo a estadistas, políticos, escritores, artistas y personalidades de distintos ámbitos como Shakuntala Devi, "el cerebro electrónico", escritora y calculadora humana india de gran fama en la época (en la foto).


En 1960 a Sancho le encargaron un programa de entretenimiento pero con poso divulgativo, "La aventura de la música". Durante una temporada y en el escueto plató del Paseo de la Habana se organizaba un concierto con una pequeña orquesta sinfónica. Los episodios más celebrados por la crítica fueron aquellos en los que se homenajeaba a compositores como José Padilla (en la foto) que acudían a la cita y eran entrevistados por el siempre bien documentado Sancho que, además, tenía que compaginar esta ardua labor con la de los informativos y retransmisiones de todo tipo. Precisamente fue una de ellas la que le catapultó definitivamente al parnaso de los grandes periodistas televisivos. 


El 15 de diciembre de 1960 y junto a otro grande, Federico Gallo, retransmitió desde la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas la boda de Balduino de Bélgica y Fabiola de Mora y Aragón. Fue el primer evento social de relevancia europea que emitía en directo a través de Eurovisión TVE y, según cuentan las crónicas, disparó la venta de televisores. Por supuesto no se conserva el sonido de aquel programa especial pero si nos fiamos de las críticas y crónicas de la época, Gallo y Sancho realizaron un trabajo extraordinario que sirvió de ejemplo para las siguientes emisiones de ese tipo. Eduardo siguió ligado a la presentación de informativos y a las retransmisiones hasta 1966, año en el que se estrenan las primeras corresponsalías. Él inauguraría la de Londres.


Sus crónicas telefónicas en directo se alternaban con los reportajes filmados por toda la geografía británica tratando temas políticos pero también de interés social. Gracias a Sancho los españoles de los sesenta aprendieron algunas costumbres puramente británicas o se enteraban de las novedades tecnológicas presentadas en ferias internacionales celebradas en Londres. Y todo eso sin perder su galanura porque Eduardo, no podemos olvidarlo, fue el primer "tele-bombón" de nuestra tele. Después el título lo heredaría otra joven promesa, Pedro Macía y sus ojos claros, pero nuestro homenajeado fue el primero. 


Más adelante se encargó también de las corresponsalías de la República Federal Alemana y de Estados Unidos. En estos países tuvo la oportunidad de entrevistar a importantes personalidades. Algunas de esas conversaciones han sido recuperadas en los últimos años gracias a la digitalización sistemática del archivo cinematográfico de TVE. No olvidemos que hasta los 80 todas las noticias se filmaban en este soporte y, gracias a eso, han sobrevivido buena parte de ellas. El celuloide no se podía reutilizar, como sí el vídeo, razón por la cual (como ya hemos repetido hasta la saciedad aquí) no se conservan tres cuartas partes (cálculo totalmente arbitrario) de los programas de los primeros 30 años. 


En los 70 regresa a España para dirigir el Centro Territorial de su Valencia natal y, durante un tiempo, RNE en la misma región. Allí puso en marcha el primer informativo en valenciano. En el 78 es reclamado de nuevo en la delegación de Londres y desde allí le toca retransmitir otro importante bodorrio, el de Carlos de Inglaterra con Diana Spencer en 1981

Foto de Silvia Domínguez durante la grabación de "Las caras de la noticia" para Canal +

En 1982 retorna, una vez más, a Valencia para dirigir el Centro Territorial del que le habían destituido, aparentemente, por su procatalanismo  y su "excesiva" cercanía al PSOE. Allí tuvo que hacer frente a una evidente falta de medios técnicos y la constante vigilancia de aquellos cercanos a la derecha que no le perdonaban una. Absurda presión para un profesional que había tenido que bregar con la censura, ser la cara de unos informativos claramente serviles al franquismo y que se había presentado voluntario para irse al extranjero y ofrecer así información más veraz y con menos cortapisas. En 1985 fue destinado de nuevo a Madrid pero ya a Torrespaña donde se jubilaría como redactor de los informativos de fin de semana. 
   En los últimos años ha reaparecido para dos documentales, "La noche del Telediario" en la Uno y "Las caras de la noticia" en Canal Plus (en la foto) para recordar sus primeros años en los primitivos noticiarios de nuestro país. Más recientemente ha recibido varios homenajes en su tierra muy merecidos. Eduardo Sancho es el único superviviente de esa primera etapa del Telediario y sólo por eso merece una reivindicación pero si además valoramos su carrera posterior y su valentía a la hora de abordar ciertos temas desde el exterior, más aún. 

viernes, 19 de diciembre de 2014

Las caras de la noticia




Son los que dan la cara por un equipo de profesionales que lo único que pretende es contar qué ocurre en el mundo (cuando les dejan). Desde el pionero Eduardo Sancho, uno de los tres presentadores de los primeros Telediarios de 1957, hasta las últimas estrellas de las nuevas cadenas, todos han pasado por los mismos problemas para contar una última hora y todos conocen la responsabilidad de ponerse ante las cámaras para explicar lo inexplicable, desde guerras hasta atentados, desde la corrupción hasta el abuso del poder pero también, de vez en cuando, hallazgos científicos, treguas y triunfos deportivos. Son “Las caras de la noticia”, protagonistas de la serie documental de Canal Plus y también del libro del mismo nombre de Esther Cervera, periodista vinculada durante más de una década a CNN+ que ha tenido la difícil tarea de ordenar horas y horas de entrevistas para convertirlas en un texto ameno y muy divulgativo.

 
 Desde los deportes de la SER hasta su puesto como profesora en la Universidad San Pablo CEU, Esther Cervera ha pasado por diversos medios, entre ellos CNN+ y Cuatro, donde ha sido una de las caras de la noticia 
Este libro nace como un encargo para plasmar en papel la magnífica serie documental de Canal Plus del mismo nombre, ¿tenías claro desde el primer momento cómo ibas a crear tu propio proyecto desde un trabajo ya realizado por tus compañeros?
Lo que pretendía y además fue lo que me pidieron tanto el Jefe de Producción de Canal +, José Bustos, como el Director de Contenidos, Jorge Ortiz, era que resultara fácil de leer y de comprender por cualquier persona. El documental igualmente llega a todos los públicos, no solo al especializado, y yo quise lograr lo mismo al escribir el libro.


¿Fue difícil encontrar la forma de estructurarlo? ¿Cómo fue tu método de trabajo?
Trabajé de manera coordinada con el guionista y el responsable de las entrevistas, José María Clemente, que es además el Director del programa de Canal + 'Tentaciones'. Me descubrió su manera de estructurar los capítulos y, salvo el segundo, todos coinciden. En este sentido disponía de libertad absoluta para imponer mi propio criterio, pero me pareció importante, ya que el libro es un complemento de la serie documental, respetar el guión, que por cierto es muy bueno.

Matías Prats es el presentador más veterano de la tele actualmente. Desde 1975 presenta informativos, primero en TVE y desde 1998 en Antena 3. Desde hace lustros es uno de los más valorados por la audiencia. 


Lo que nace como una especie de "complemento" de una serie documental ha conseguido entidad propia, ¿tuviste alguna limitación, te marcaron un camino a seguir? No, en absoluto, me dieron las entrevistas, que ya estaban grabadas todas, y lo único que tenía que hacer era ceñirme a ese contenido , después establecí una línea argumental.

Pedro Piqueras presenta y edita el informativo más visto del país en estos momentos. Antes pasó por TVE y Antena 3. También ha dirigido RNE.


Tengo entendido que tuviste un margen de tiempo muy estrecho, ¿ahora echas de menos algo? ¿si hubieras tenido más tiempo qué cambiarías? 
Disponía de poco tiempo porque el encargo me lo hicieron en julio y el libro tenía que estar listo para septiembre. Conseguí entregarlo un mes antes. Todo me resultaba muy familiar gracias a haber presentado informativos en un canal de noticias como era CNN+ durante doce años y las historias que contaban los protagonistas eran muy interesantes. Hubiera podido escribir tres libros porque había testimonios (las entrevistas duraban unos cuarenta y cinco minutos) muy valiosos.

 
Susanna Griso ha conseguido revolucionar las mañanas con un programa mucho más informativo de lo habitual en esa franja. Con "Espejo Público" ha demostrado su versatilidad después de haber presentado las Noticias en Antena 3 desde 1998. 

Para esta serie se han realizado entrevistas con más de 60 personalidades de los informativos de este país de los últimos 58 años, ¿ha habido alguno de esos testimonios que te haya llamado especialmente la atención?
He disfrutado con todos, cada uno aporta algo de interés, es complicado elegir porque además los hay que son tremendamente sinceros y eso es de agradecer. Hay mucha pluralidad de opiniones, quizá por lo que representó para mí cuando era estudiante, me quedo con la del maestro Carrascal.


 Rosa María Calaf es, sin duda, la corresponsal más famosa de la historia de los informativos en nuestro país. Durante tres décadas ha informado desde Nueva York, Moscú, Buenos Aires y Pekín de forma estable pero también ha sido enviada especial a multitud de conflictos.


De todos estos profesionales representativos de la historia de los noticiarios de nuestra tele, ¿cuáles te han influido más y, por lo tanto, has leído con mayor atención sus declaraciones?
Bueno he leído y en otros casos he visto y oído porque la mitad de las entrevistas no estaban transcritas. Es complicado elegir pero sí que me quedo con testimonios como el de Vicente Vallés explicando cómo la explosión de Atocha del 11-M fue cerca de su casa y cubrió la noticia desde el minuto uno, y en general todos los que hacen referencia a los grandes momentos al frente de un informativo, a esas noticias inolvidables, fuesen malas o buenas, que también las hubo. 

 
Eduardo Sancho inauguró los Telediarios en TVE en 1957 junto a Jesús Álvarez y David Cubedo. Posteriormente fue corresponsal en Londres y Nueva York. Retransmitió las bodas de Balduino con Fabiola y Diana Spencer con Carlos de Inglaterra. 


Uno de los puntos más interesantes es la convergencia de opiniones de periodistas de distintas generaciones que, en realidad, no están muy alejadas entre sí. Es curioso observar como veteranos como Eduardo Sancho no están precisamente obsoletos.
En absoluto y ese justo es el valor de este documental y del libro, que al final los presentadores son periodistas y son relatores de historias que forman parte de nuestras vidas.


 Mari Carmen Gª Vela encabezó durante años la lista de los comunicadores más valorados gracias a su excepcional labor como presentadora de "Informe Semanal". También presentó Telediarios y fue una de las pioneras de los informativos matinales en los 80.


El primer capítulo del libro (y de la serie) se dedica a los presentadores, tú también has dado la cara en CNN + ¿hasta qué punto es importante quién nos comunica las noticias? ¿qué debe tener un buen presentador de informativos?
Es el representante del trabajo de muchos profesionales y tiene una gran responsabilidad en ese sentido. Lo esencial es que sepa comunicar pero a la vez que tenga claro de lo que está hablando. No es solo una imagen, una cara bonita, es un periodista que sabe hablarle a los espectadores, que conecta con ellos y que puede hacer llegar la labor profesional de todos los que hacen posible el informativo. 

Ana Blanco está a punto de cumplir 25 años en los Telediarios de TVE. Es el ejemplo perfecto de presentadora de televisión pública, correcta, segura y sin afán de protagonismo.


¿Cuál es la noticia que tuviste que dar a los espectadores que más te ha marcado? (Una pregunta que es respondida por tus compañeros en el libro)
Hubo muchas porque estábamos rompiendo la programación a causa de una última hora, hacíamos  breaking  news constantemente, pero en sentido negativo, sin duda, los atentados de la banda terrorista ETA eran lo más complicado de relatar, por el dolor y porque además en lo personal me tocaba de cerca.  Mi padre fue militar e incluso estuvo amenazado.

Marta Fernández formó parte del equipo fundador de CNN+ y presentó el primer boletín de la cadena. Ha presentado noticias en Telemadrid, Telecinco y actualmente trabaja en Cuatro.


Finalmente se aborda el futuro de la profesión y realmente nadie parece tener la clave de lo que pasará y precisamente por eso resulta especialmente interesante leer las reflexiones de tantos profesionales.
Es pura especulación pero el argumento de una televisión informativa a la carta gana peso y en mi opinión va a ser la clave en no demasiado tiempo. 

Iñaki Gabilondo será para siempre uno de los periodistas radiofónicos más influyentes del medio pero además dirigió los Servicios Informativos de TVE y debutó el 23F. Muchos no supieron entender que su "Noticias Cuatro" no era un informativo al uso sino un programa de análisis de la actualidad.


Este libro es ya una lectura imprescindible para estudiantes de periodismo pero ¿crees que puede interesar a un público más heterogéneo?
La idea es que llame la curiosidad del espectador que ve los informativos porque va a descubrir muchas historias que tienen que ver con esas caras que cada día le cuentan lo que está pasando. No es en absoluto un manual ni un libro sólo para periodistas, es un documento testimonial repleto de anécdotas y vivencias de muchos profesionales a los que vemos por la calle y les ponemos cara, pero aquí desvelan cómo es su trabajo y las vivencias por las que han pasado que forman parte de nuestra propia historia. 

Todas las fotografías son de Silvia Domínguez (@Silviadvphoto) excepto la de Esther Cervera (@EstherCerveraB), que es de Sara Padín (@sarapadin). Cedidas por la editorial.
"Las caras de la noticia" está editado por Léeme. La serie documental en la que se basa es una obra de José María Clemente (entrevistas y guión), Elena Pascual (realización y montaje) , Raúl de Lamo (producción) y Eduardo Mangada (dirección de fotografía). Se puede ver gratuitamente en yomvi hasta febrero.