domingo, 17 de noviembre de 2019

Palabra de Bachs


El 16 de noviembre de 2014 fallecía con tan sólo 70 años Josep María Bachs, comunicador bien conocido en Cataluña y con un breve período de popularidad nacional gracias a (o por culpa de) la temporada 1993/94 del "Un, dos, tres". Su paso por el celebérrimo concurso fue agridulce tanto para él como para el propio director, Chicho Ibáñez Serrador, que a pesar de su reconocida mutua admiración y las ganas de ambos de trabajar juntos no se tradujo en una relación tan cómplice como se esperaba. Su etapa al frente del show fue de cambios y no todos funcionaron, además, llegó en pleno auge de las privadas y su audiencia fue bajando poco a poco (aunque hoy sus registros, por comparación, nos parecen altísimos). 

En una retransmisión en directo para TVE Catalunya. Foto @arxiusendra

En aquella época yo era un ingenuo adolescente que estudiaba en un instituto de Ponferrada y que formaba parte de la pequeña redacción de la revista del centro (que nunca llegó a editarse, por cierto). Propuse al director entrevistar a Bachs y no sé cómo lo convencí porque realmente no tenía nada que ver con los temas que, supuestamente, debíamos tratar en aquella imaginaria publicación. No recuerdo cómo conseguí su teléfono, posiblemente a través del teléfono de información de Telefónica que por aquel entonces era una mina, y tampoco tengo claro si en algún momento hablé con él o todo fue a través de su mujer Lola Cuadrado, también periodista. El caso es que aceptó, le envié las preguntas por correo postal (no había otra posibilidad) y me respondió al poco tiempo. Respuestas breves, concisas y, de vez en cuando, destilando esa ironía tan británica que fueron su sello. Hoy recupero esas palabras inéditas como homenaje a un profesional que no debemos olvidar. 

Presentando el informativo catalán con Aurora Claramunt, ex azafata del "Un, dos, tres". Foto @arxiusendra

En aquellos años noventa Internet era un concepto del que ni siquiera habíamos oído hablar y lo de ver cadenas autonómicas a través del satélite era impensable así que lo único que sabía de su carrera anterior era lo leído en alguna revista. Él mismo me aclaró que sus comienzos televisivos fueron "a través de TVE Cataluña, al principio de la década de los 70, mediante un programa llamado "Giravolt". Algo así como "Informe Semanal" pero en catalán y sobre temas de Cataluña y Baleares. Mi labor era la de presentador y guionista. Un trabajo puramente periodístico. Lo hice durante más de tres años." Sobre cómo había llegado allí fue tan humilde como sarcástico: "Simplemente me llamó el director del programa que es amigo mío, con lo cual se demuestra que es necesario tener buenos amigos. Pero me hizo trabajar duro, lo confieso."


En el circuito catalán de TVE hizo carrera en informativos, un ámbito muy alejado de aquel en el que triunfó en TV3 posteriormente. Fue reportero, presentador de los primeros noticiarios en catalán y de debates más o menos profundos. Su voz ya se había hecho popular en Barcelona gracias a sus locuras en Radio Juventud. Sus irreverentes programas en la emisora donde conoció a algunos de sus grandes amigos y compañeros, llegaron hasta donde la censura lo permitió. Si se le preguntaba en qué medio prefería trabajar respondía: "En la radio, sin duda, pero en televisión se cobra un mejor sueldo. Me siento un poco mercenario pero no me lo tengo en cuenta."

En el concurso "2/4 de Bachs" de TV3

Desde los 60 y hasta su ingreso en TVE a mediados de los setenta marcó tendencia en aquella radio taller pensada para crear cantera y que, en realidad, funcionaba como una emisora más y que era muy escuchada por las nuevas generaciones. Sus comienzos en la profesión fueron tan interesantes como opuestos: "En radio un programa llamado "Quisicosas", una especie de magazine con mucha coña, noticias, música y entrevistas. En televisión los reportajes que ya he mencionado. Eran la antítesis los unos de los otros, sin duda." La llegada de la tele autonómica a Cataluña cambió su carrera. De las noticias se pasó al entretenimiento. "Filiprim" fue el primer gran éxito de la cadena, un concurso con tantas secciones que al final era más un programa de humor que otra cosa. De ahí salió "La Parada", un spin off de lujo (más que nada por el título que enlazaba con su coletilla de despedida, "tancamos la paradeta") con entrevistas a grandes estrellas de Hollywood y colaboradores como Jaume Perich. Y más adelante, otros concursos con grandes toques de ironía como "2/4 de Bachs", "Dicciopinta" o "10 del 3". 


Cuando Chicho anunció que la pareja Jordi Estadella-Miriam Díaz-Aroca sería sustituida por Josep María Bachs la prensa de fuera de Cataluña se apresuró a buscar información sobre este comunicador totalmente desconocido en el territorio nacional. La sorpresa fue grande a pesar de que su nombre ya había sonado en 1991 como sucesor de Mayra. ¿Cómo lo vivió él? "Con una enorme satisfacción, ya me lo habían ofrecido unos años antes pero no interesó. Ahora me arrepiento de no haberlo aceptado en su momento puesto que la última etapa del "Un, dos, tres" ha sido más floja." El nuevo presentador formaba parte de la estrategia de cambio que Ibáñez Serrador quería implantar en el show, quizás aquella metamorfosis fue demasiado radical o no llegó en el momento oportuno, el caso es que el resultado fue irregular y no satisfizo a casi nadie de los implicados. Josep María me describió su etapa con causticidad: "Cualquier experiencia nueva es positiva... aunque duela."

Foto @ProintelTV

En cuanto a una posible vuelta, él lo tenía claro: "Volvería, lo que no es seguro es que deseen mi repetición. Hay que cambiar aunque sólo sean las caras." Pasarían diez años para que el "Un, dos, tres" regresara a la pantalla. Ni Bachs ni su amigo Estadella retornaron a su papel de anfitriones. Ambos, por cierto, eran amigos desde los tiempos de Radio Juventud y Jordi le había sustituido en "Filiprim", un espacio que seguía siendo un referente en la memoria de nuestro homenajeado: "En el programa en el que más he disfrutado ha sido "Filiprim" donde me divertí mucho y parece que la audiencia de Cataluña también. Lo importante es hacer algo en lo que uno disfrute y lo transmita a los demás." Me hubiera gustado ver juntos a los dos presentadores en el plató de Buñuel donde se grababa el espectáculo de la Ruperta en un especial aniversario del concurso. Ya ni siquiera existen aquellos estudios. 

Silvia Abascal en su papel de la sobrina poseída en el "Un, dos, tres". Foto @ProintelTV

El porqué del descenso de audiencia durante su etapa estaba claro para Bachs: "El público está cansado del humor grosero, basto e irrespetuoso pero no lo suficientemente maduro para aceptar un humor blanco e inteligente. Evidentemente no es mi hora. Estamos en un esperanzador intermedio. En Cataluña, afortunadamente, el público está más cerca de ese humor británico y sé que diciendo esto voy a molestar a alguien pero es la verdad, la audiencia en Cataluña ha sido superior a la del resto del Estado español."

Foto @ProintelTV

En aquellos años noventa triunfaban "¿Quién sabe dónde?" en la Primera y "Cita con la vida" en Antena 3, entre otros "realities", un término que hoy tiene otras connotaciones televisivas. ¿Estaba dispuesto a presentar algo similar? "Un programa de sucesos sí, un programa de vergüenzas y confesiones de barrio no." ¿Cuál sería su formato ideal? "Si me dejaran hacer un programa a mi manera sería un Telediario en tono de humor. Sería un buen ejercicio desengrasante intelectual. Pero ya tengo tres cadenas asustadas con el proyecto de modo que..."

Con su querido amigo Lázaro Escarceller con el que ya había trabajado en "Filiprim". Foto @ProintelTV

"La TV, evidentemente, está pasando un mal momento en España. Las televisiones públicas han perdido el norte y las privadas temen perder el norte de su cuenta de beneficios, de modo que en ambos casos el norte oscila a bandas entre la basura y la incorrección. Pero soy optimista y creo que algún día prime la calidad sobre la oportunidad. Lamentablemente yo ya no podré participar de esa serenidad. Soy un profesional del medio y me duele esta situación, odio la competitividad de la sociedad y de la televisión, no creo en esa jungla y odio a los domadores que se invisten como dioses del medio pero, de momento, no hay más remedio que doblegarse a sus latigazos de márketing. Pero se que algún dios vengativo, desde su Olimpo, nos lo pasará en bandeja antes de que finalice el siglo. Amén." 

Con la actriz Luisa Martín (a la derecha) en la eliminatoria del "Un, dos, tres". Foto @ProintelTV

Tras el "Un, dos, tres" no volvió a trabajar para toda España, TV3 le ofreció un nuevo contrato tras un par de años de castigo. "Si l'encerto, l'endevino", un concurso diario que tenía versiones en Canal 9, TVG y Telemadrid, fue otro éxito en su currículum al que le seguiría "A+a+". Después, la radio, su origen y su verdadero amor, primero en Catalunya Ràdio y luego en Ràdio 4 de RNE. Ya en la década de 2000 colaboró en RAC1 y aceptó la propuesta de su amigo Àngel Casas para presentar el matinal "Connexió Barcelona" en la televisión de la capital catalana BTV. 
   En aquella carta que le envié con la entrevista se incluía una pregunta más, ¿es tal como parece en la tele? Me respondió: "Soy irónico, mordaz, incisivo, amable, cortés pero nunca cínico. Sí, soy así." Palabra de Bachs. 

domingo, 10 de noviembre de 2019

La mujer que inventó las noches electorales


El 23 de febrero de 1950 los británicos debían votar si respaldaban el gobierno de Clement Attlee o si daban una oportunidad a Winston Churchill. Era una jornada importante pero no sólo para el propio país sino para la cadena pública, la BBC. En la anterior cita con las urnas, 1945, la tele no había organizado nada, la radio se había encargado de informar de cómo había transcurrido la jornada y de la apabullante victoria de Attlee... al día siguiente. Pero esta vez sería diferente, aquella noche se emitiría un programa especial que marcaría un hito y que sería la guía a seguir durante las décadas siguientes. Lo que se hizo aquella noche de hace casi setenta años (¡SETENTA!) es lo mismo que se sigue haciendo hoy en día con el único cambio que ha permitido el avance tecnológico: un presentador (o presentadora) de fuste y temple para coordinar la información ante las cámaras y expertos en política y elecciones para interpretar los resultados según iban llegando, un grupo de rotulistas (voluntarios) que iban pintando en directo los resultados en una cuadrícula sobre un mapa del país, un precedente del hoy famoso "Swingometer" (muy práctico para la época de bipartidismo y que ahora aquí se ha hecho famoso con el nombre de "Pactómetro"), conexiones con un reportero en Trafalgar Square donde el Daily Mail había instalado una pantalla gigante... Lo que antes se hacía con tres cámaras en estudio hoy se hace con el triple, los paneles de tres metros de alto con los pintores moviéndose en escaleras de biblioteca son hoy enormes pantallas diseñadas por grafistas que usan rápidos programas informáticos preparados meses antes, si antes había un reportero hoy hay centenares... pero la base sigue siendo la misma y eso se lo debemos a una mujer que tuvo que luchar contra sus jefes que no confiaban en esta apuesta. Todos eran hombres, por cierto. 


Grace Wyndham Goldie. Ella es a quien le debemos la concepción de los programas de actualidad tal y como los conocemos en Europa y, sin ninguna duda, fue la que inventó (literalmente) las noches electorales televisivas. Nadie en la BBC creía que la tele debiera organizar un programa especial aquel día histórico de 1950. Nadie consideraba que eso fuera a interesar y confiaban en que la audiencia preferiría los boletines puntuales en la poderosa (y mucho más veterana) hermana radio. Aún menos se entendía que fuera necesario alargar el programa más allá de la hora de cierre habitual, las 22.30 h y los jefes técnicos aseguraban que eso iba a suponer un recalentamiento de los transmisores que terminarían estallando. No se apoyaba la idea en los despachos de los jefes pero los trabajadores, sus trabajadores, sí que creían en la visión de Grace y gracias a que varias decenas de ellos se prestaron voluntarios para currar en unas condiciones ínfimas sin saber si aquello iba a funcionar o se irían "a negro" a la media hora, se hizo historia. El programa especial finalizó a las 2.13 h y a partir de aquel día ya no habría vuelta atrás. Una mujer de carácter, graduada en Historia, con estudios en filosofía, política y económicas (Somerville College, Oxford) que comenzó su relación con la BBC de forma casual tras una cena en la que se le ofreció escribir las críticas en la revista de BBC Radio "The Listener," había conseguido un hito. Ni ella misma podía imaginar cuando aceptó la propuesta de trabajar para la televisión en 1947 que en sólo tres años iba a convertirse en una pionera a la que le debemos mucho los que trabajamos en este medio. Hasta su retirada en 1965 reforzó hasta puntos inimaginables entonces el departamento de programas de actualidad. La lucha de Grace contra los prejuicios por ser mujer (y además de mente brillante) la he descubierto gracias a Charlotte Higgins, jefa de Cultura de "The Guardian", que hace unos años escribió una serie de artículos sobre el nacimiento de la BBC que después se convirtieron en un magnífico libro, "This New Noise" que recomiendo vívamente, eso sí, no está editado en España. 
   Wyndham Goldie falleció en 1986, a los 86 años. Hoy la BBC le rinde tributo con una Fundación con su nombre que ayuda a personas dedicadas a la comunicación.

lunes, 4 de noviembre de 2019

TVE Castilla y León, creando comunidad

El Informativo Regional de Castilla y León en 1984
Un millenial no entenderá que sus padres se empeñen en ver el "Informativo Territorial" de TVE a la hora de comer. Tampoco comprenderá que esa fidelidad como espectadores tenga un sentido y es que hubo un tiempo en el que no existía la TDT, ni (aunque parezca increíble) cadenas privadas y es que en realidad tampoco existían las teles autonómicas. A principios de los ochenta, la audiencia sólo tenía la Primera y La 2 pero poco a poco fueron implantándose los Centros Territoriales que durante décadas fueron fundamentales en la creación de una identidad regional y además se convirtieron en excelente cantera de profesionales. A Castilla y León la programación regional llegó incluso antes de que se firmara el Estatuto de Autonomía. Su apasionante (y complicada) historia ha sido recogida por la periodista Carmen Domínguez en un libro. Durante más de veinte años formó parte de su plantilla así que este texto no sólo es un compendio de datos, es un cariñoso homenaje a sus compañeros y, de paso, a los espectadores.

- Para empezar creo que debemos poner en contexto el Centro Regional en Castilla y León, tiene una historia relativamente breve porque se inauguró el 4 de junio de 1982. ¿Qué fórmula utilizaba antes TVE para informar a los castellanos y leoneses y además para informar sobre la comunidad al resto de España? 
En efecto, el Centro Regional de TVE en Castilla y León se inauguró en junio de 1982, con motivo de la celebración del Mundial de Fútbol, y se puso en marcha el 22 de octubre de ese mismo año la emisión experimental de un informativo regional semanal hasta que el 21 de febrero de 1983 se iniciaron sus emisiones regulares. Antes de ese momento Castilla y León compartió algunos años un Programa Regional Simultáneo con Castilla-La Mancha y Madrid y tuvo algunos corresponsales para cubrir la información provincial puesto que hasta 1983 no se aprobó su Estatuto de Autonomía y no existía la Comunidad Autónoma. 

- El Centro Regional se estrenó cuando en otras comunidades ya se estaban preparando las televisiones autonómicas y en un momento de desarrollo definitivo de las delegaciones territoriales de la pública. En tu libro analizas paso a paso esa compleja historia de las luchas por un tercer canal y del asentamiento de TVE CyL, sobre todo teniendo en cuenta que cuando se inauguró no se había aprobado todavía el Estatuto de Autonomía… 
El Estatuto de Autonomía de Castilla y León se aprobó unos días después del inicio de las emisiones regulares. La ausencia de una televisión autonómica en esta Comunidad hizo que la programación del Centro Regional de TVE fuese un importante referente informativo para los ciudadanos que empezaron a familiarizarse en su pantalla con la identidad de su propio entorno autonómico. Sus programas dieron a conocer tradiciones, costumbres y personajes propios de la Comunidad e influyeron en la identificación autonómica de Castilla y León en una labor similar a la de otras televisiones de proximidad en España. Un papel que llevó a cabo durante un largo período de tiempo ya que fue el único escenario televisivo en la Comunidad prácticamente durante veinte años, desde su nacimiento hasta casi el año 2002, en que se consolidaron algunas redes de las televisiones locales que emitían en Castilla y León. Su difusión regional constituiría el germen de la televisión privada de difusión autonómica puesta en marcha a partir del año 2009. Se ha estudiado y valorado muy poco el papel jugado por los centros territoriales de TVE y sobre todo la labor realizada por Centros, como el caso del de TVE en Castilla y León que vino a sustituir el espacio público no regulado de un Tercer Canal de Televisión en esta Comunidad Autónoma.

Dos de los primitivos carteles de bienvenida de TVE CyL
- ¿Es quizás uno de los papeles más importantes de TVE CyL el “haber creado comunidad”? En realidad a uno de Soria le da igual lo que pase en León y no había un sentimiento de tradición y folklore común… 
No sólo no había un sentimiento de comunidad sino que cuando el 25 de febrero de 1983 las Cortes Generales aprobaron el Estatuto de Autonomía de Castilla y León se culminaba un largo y difícil proceso preautonómico entre provincias que incluso no querían formar parte de esa nueva realidad autonómica. Como señaló en sus memorias Demetrio Madrid, primer presidente de la Junta de Castilla y León: “Fue menester levantar, prácticamente de la nada, una Administración y un Parlamento regionales sin tradición ni antecedentes, debíamos elaborar el ordenamiento jurídico, ejercer las competencias transferidas en la etapa preautonómica… con una ciudadanía muy poco identificada y con un partido, Alianza Popular, que no compartía el proyecto de Comunidad”. Retos ante los que también la televisión jugó un papel determinante. TVE en Castilla y León cumplió dos funciones básicas, una divulgativa, que se realizó sobre todo a través de los programas informativos y que permitió dar a conocer a los ciudadanos de Castilla y León la nueva estructura territorial, administrativa, económica y a los que eran sus nuevos protagonistas y otra importante labor que fue la del fortalecimiento de una incipiente identidad regional y la vertebración de una nueva imagen como era la de de Castilla y León mediante programas específicos dedicados a su cultura, costumbres, tradiciones, historia, economía, gastronomía etc.

- El primer espacio emitido fue un informativo y ese género ha sido el que ha vertebrado siempre la actividad del centro y en varias temporadas (como ahora) lo único producido allí. La dotación técnica (y humana) con la que se comenzó hoy nos hace sonreír pero lo increíble es que se pudiera sacar adelante una mínima programación con tan poco cosa.
El Informativo Regional/Territorial ha sido la columna vertebral de su programación y se ha emitido ininterrumpidamente durante todo este tiempo y, como muy bien dices, hasta este momento que es lo único que se mantiene en toda la programación territorial de TVE. La dotación de personal de los Centros siempre ha estado en torno a las 30-40 personas, aunque naturalmente con el aumento de horas de emisión también fue creciendo el personal contratado puntualmente. Bien es cierto que en su puesta en marcha las múltiples carencias técnicas se suplieron muchas veces con un entusiasmo que ahora nos hace sonreír. Recuerdo la primera transmisión de la fiesta de la Comunidad en la campa Villalar en 1984 que se hizo desde la autocaravana del jefe técnico del Centro. 

Marisa Naranjo presentó programas en el período inicial
- En realidad, aumentar la plantilla y mejorar las instalaciones fue un proceso lento y costoso, sobre todo de lucha de los propios directivos con la Casa.
Ha sido un proceso de años que ha ido paralelo al proyecto político del diseño territorial de TVE. No fue igual el desarrollo de los Centros de TVE en la década de los ochenta, cuando no todas las Comunidades contaban con su televisión autonómica, que la de los noventa en la que el escenario audiovisual y político había cambiado totalmente. Además, para hacerse una mejor idea de esas dificultades, hay que pensar que la instalación del Centro de TVE en Castilla y León se hizo a partir de la cesión temporal de un espacio por parte de la Diputación provincial de Valladolid y allí siguen sus instalaciones treinta y siete años después de forma provisional.


- Al poco tiempo comenzaron los primeros programas que en realidad eran debates o entrevistas, la cosa no daba para más.
Junto al Informativo Regional llegaron los magazines con entrevistas y actuaciones musicales y enseguida se dio paso a programas más especializados como el primer programa de debate realizado en el Centro. En 1984 se empezó a emitir "De Par en Par" en la línea del mítico "La clave". Los dos tenían una misma estructura: presentación del asunto a debatir, emisión de una película y debate. En la televisión regional se adoptó la misma escenografía y estructura pero la limitación de medios y horario, el programa duraba sólo una hora, sólo permitía contar con la proyección de un breve reportaje para ilustrar el debate. 


- Tendríamos que esperar un par de años para ver crecer las horas de programación y apuestas más “elaboradas”, casi todas destinadas a un mayor conocimiento de la comunidad. En esos primeros programas ya encontramos espacios destinados específicamente al folklore y la música tradicional, género que se convertiría en un clásico durante los siguientes años. 
El primer programa musical emitido en el Centro regional fue "La Corrobla" que contenía actuaciones musicales e información sobre el folklore, las costumbres y las tradiciones de Castilla y León. El título del programa es una expresión popular que hace referencia a la hermandad o agrupación de amigos para beber, cantar, bailar y charlar. Otra de las apuestas más destacadas de aquellos años fue un programa de entrevistas a personajes relevantes de la Comunidad, que se llamó "Paisanos". El primer programa se dedicó a Miguel Delibes, y fueron entrevistados, otros personajes destacados del mundo de las letras, las artes, el deporte, el espectáculo etc., nacidos en Castilla y León o con alguna vinculación con ella como Charo López, Basilio Martín Patino, Peridis, Mariano Haro, Rosa Chacel o Luis Mateo Díez. 

- Los informativos se tenían que hacer en condiciones difíciles porque no había delegaciones en todas las provincias, ¿cómo os organizabais?  
Cubrir una comunidad autónoma de nueve provincias y la más extensa de toda España fue un reto. Al principio se cubría, con muchas dificultades, toda la información con los desplazamientos de los equipos desde Valladolid y luego se fueron creando corresponsalías provinciales con un reportero y un periodista que grababan sus informaciones y las enviaban en autobús para su emisión. ¡Ya se puede imaginar uno los problemas que había para hacer un informativo de actualidad! Después llegaría la fibra óptica, la digitalización y todo lo demás pero los comienzos fueron todo un desafío y sin embargo se consiguió hacer con mucha profesionalidad y mucho esfuerzo. 

Carmen Domínguez en sus primeros tiempos en el Centro Territorial
- En qué año comenzaste a trabajar allí? ¿Cómo recuerdas tu llegada y esos primeros tiempos? 
Comencé a trabajar en el Centro en 1985 después de aprobar unas oposiciones que se hicieron para ampliar las primeras plantillas territoriales. Recuerdo aquellos exámenes junto a otros compañeros de producción, de realización y otras categorías y creo que la sensación común era de ilusión y expectación.

Charo Pascual fue famosa chica del tiempo tras su paso por los magazines de TVE CyL
- TVE CyL se convirtió, como los otros centros, en cantera de profesionales. Al igual que Ángeles Caso, Isabel Gemio o Inés Ballester presentaban magazines o informativos en otras sedes regionales, Charo Pascual presentaba “Panorama” y “Cita a las dos” antes de ser una famosísima chica del tiempo para toda España. 
El Estatuto de RTVE de 1980 impulsó la definitiva renovación de la organización territorial de TVE dentro de la España autonómica al establecer la obligación de elaborar una programación específica en el ámbito territorial para cada nacionalidad o región. Ese momento fue una importante cantera de profesionales que crecieron en la televisión regional para luego dar el salto a Madrid. Con Alicia Gómez Montano he recordado esos momentos cuando ella se fue a Navarra y acabó como jefa de informativos de ese Centro y con un ‘máster’ en televisión que fue fundamental para sus pasos siguientes en los servicios centrales de TVE. La cantera de nuevos profesionales fue abundante en todos los centros regionales. En Castilla y León Charo Pascual encontró su plataforma televisiva después de apostar por una imagen distinta en los magazines del Centro en Vallladolid.

Aniano Gago (a la derecha de la foto), figura primordial en los inicios de TVE CyL
- Miguel Ángel García, que a finales de los 80 dirigió varios programas del centro, sería años después editor de “La 2 Noticias” y desde hace tiempo uno de los corresponsales más reconocidos (y reconocibles) de TVE... 
En efecto, el leonés Miguel Ángel García formó parte de la primera plantilla del Centro de Castilla y León en 1982 junto a Matías Montero, que en la actualidad dirige el programa "Crónicas" en La 2. Ellos y Fran Llorente, que también estuvo destinado algunos meses en Valladolid, acabaron renovando el perfil de los informativos de TVE. En otra línea, el periodista Aniano Gago, que también formó parte de aquellos primeros profesionales del Centro, como jefe de informativos y programas, fue el encargado de diseñar las primeras parrillas de programación del Centro. Tras pasar varios años trabajando en los telediarios fue luego también el responsable de diseñar la televisión local de Valladolid y sus primeros pasos regionales.

Antes de ser corresponsal de TVE en Berlín y Lisboa, Miguel Ángel García dirigió multitud de programas en el centro regional de TVE CyL
- Con la llegada de la televisión matinal se amplía la contribución a la programación nacional con conexiones con el “Buenos días”, y también se envían cada vez más noticias para los TD. Ese será uno de los objetivos principales de los años de asentamiento, convertirse en un centro productor de contenidos para nacional (aunque la información de CyL no parecía interesar mucho a los editores de los TD)
La televisión regional de Castilla y león creció de la mano de muchos de los profesionales que acabamos de citar y, en efecto, Valladolid se convirtió en un centro de producción de contenidos que muchas veces tuvieron cabida en la emisión nacional. Es cierto que en los TD las noticias de Castilla y León, como la de otras regiones, entran con dificultad si no son sucesos o noticias del tiempo, ¡algo que es incomprensible! También hay que decir, en honor a la verdad, que muchos y magníficos programas realizados en Valladolid se emitieron para toda España e incluso para todo el mundo, a través del Canal Internacional de TVE como, por ejemplo, la exposición de Las Edades del Hombre en Nueva York que yo misma grabé junto a un equipo de cinco personas que nos desplazamos durante una semana a la capital que nunca duerme y que aquellos días se despertó con una insólita muestra del arte de Castilla y León en la catedral episcopaliana de San Juan el Divino. 

- Con el aumento de la producción (y de los medios) vemos un interés por ofrecer programas de distintos géneros y hasta se prueba ¡con los infantiles! 
La diversidad de los programas ofrecidos en la parrilla fue creciendo en los años ochenta y principios de los noventa hasta alcanzar cerca de medio centenar de cabeceras. Una de esas ofertas se dirigió también al público infantil para el que se realizó el programa El Columpio con el grupo de teatro la Quimera de Plástico y que se emitía los viernes. 

Uxi Garrido entrevista al actor Agustín González en "Mirador" a mediados de los 80
- También se sacan los programas a la calle, si hasta mediados de los 80 nos acostumbramos a ver todos los espacios en sets mínimos repartidos en el mismo plató, a partir de entonces nos encontramos con emisiones grabadas íntegramente en exteriores.
Uno de esos programas fue "Tierra", en el que se utilizaría por primera vez la fórmula de presentar varios reportajes y entrevistas para abordar la actualidad no diaria. El programa trató asuntos muy diversos relacionados con la cultura, la economía, la agricultura o la industria, siempre teniendo en cuenta la actualidad y su relación con la Comunidad. Otro programa que se grababa en exteriores fue "Nosotros mismos" un programa musical con actuaciones y entrevistas que dirigió el periodista Carlos Blanco.


- Con la llegada de Heras Lobato a la dirección del centro se produce un cambio notable en los contenidos. Él, veterano y muy bregado profesional de la Casa desde Prado y Torrespaña, apuesta por la información sobre agricultura y ganadería y también por espacios para conocer mejor el Parlamento.
Así es, fue un período de crecimiento de la parrilla y se suman nuevas ofertas televisivas como "En el campo" sobre la agricultura y ganadería de la región con la periodista zamorana Marga Gallego, "Las Cosas de la Vida" sobre consumo, salud y calidad de vida que dirigió la también periodista Ana Ruiz y el primer programa dedicado a la divulgación institucional e historia de Castilla y León, "En Comunidad", que diseñó el segoviano Pedro Vicente. 

Esmeralda Marugán y su "Con V de Viernes" revolucionaron el plató de TVE CyL 
- Y poco a poco los magazines se van “profesionalizando”, ya no parecen productos de tele local. “Mirador”, por ejemplo, comienza a ser cita obligada de los espectadores de la tierra, aunque si hablamos de programas populares quizás deberíamos destacar “Con V de Viernes” presentado por Esmeralda Marugán (que ya había trabajado en “Por la mañana” de Hermida y presentado “Nueva Gente” por entonces) y que exprimía las posibilidades del pequeño plató al máximo.
Fueron las primeras apuestas de una televisión que además de informar o formar tenía que entretener y esos magazines fueron en cierta manera los primeros balbuceos de una televisión que iba también a apostar por el espectáculo. Recuerdo a Esmeralda cuando metió una camilla en el plató para hablar de cirugía estética o disfrazada de paje en Reyes y vestida sólo con un mantón de manila y un imperdible para presentar las actuaciones musicales de aquel día. 

Marugán entrevista al humorista Manolo de Vega en "Con V de Viernes" 
- En esa misma temporada (quizás la de mayor desarrollo del Centro) tú dirigías y presentabas “Tele-Informe” además de tu trabajo diario para el informativo. ¿Cómo era aquel espacio? ¿Cómo te organizabas para compaginar todo? 
No sólo yo, los redactores del Centro compaginaban en general su labor en el informativo regional con un programa que les permitía salir de la rutina informativa diaria aunque nos los sacáramos del cuerpo. Fue un programa de reportajes realizados de forma más cuidada y con mayor duración que los emitidos en un informativo diario. Se realizaba al estilo de "Informe Semanal" o "30 minuts" (TV3) y yo lo coordinaba porque en él trabajaban redactores y corresponsales de todas las provincias para ampliar la actualidad de Castilla y León y abordarla a fondo. Recibió en 1989 el premio de periodismo Francisco de Cossío, en la modalidad de televisión, que se otorga en esta Comunidad.

Mino Moral en el "Informativo Territorial" en 1995
- En 1998 tú eras jefa de informativos y pediste tu dimisión, ¿qué pasó exactamente? 
Fue un tiempo difícil que es complicado sintetizar en unas líneas. Seguramente respondió también al momento final del modelo de televisión de cercanía de los centros territoriales de TVE frente a la competencia de las privadas y autonómicas y al cambio de modelo político con algunas formas y directrices que no quise compartir. 

- El final de los 90, tras una etapa de trabajo intenso, supuso una merma de la producción, ¿cómo se vivió aquello en la redacción? 
Esta pregunta está en relación en parte con la anterior porque sin duda el recorte de la producción y el cambio de modelo televisivo fue una fuente de conflictos también para la mayoría de los redactores del Centro.

-La llegada del nuevo milenio trajo un espejismo y se amplió la programación durante un breve período de tiempo durante el cual se produjo un magazine matinal “Vivir Castilla y León”.
Fue un tiempo en que los gobiernos regionales del PP realizaron diversos convenios para ampliar la programación de los Centros y en Castilla y León se apostó por la contratación de un equipo al igual que se apostó por productoras para la realización de otros programas en TVE. Sin duda fue el principio del fin de una época en televisión. 


- Ahora que ya no estás en el Centro Territorial y que has dedicado años a investigar su historia para tu tesis y el libro posterior ¿cómo lo ves? ¿Hay nostalgia o cierta pena por su situación actual? 
Al salir con el ERE de 2006 con más de 4.300 compañeros de RTVE y estar dando clases como profesora asociada en Periodismo en la Universidad de Valladolid me encontré con una posibilidad inmejorable para investigar sobre aquello a lo que había dedicado casi veinticinco años de mi vida profesional. Fruto de mis estudios de doctorado fue la tesis titulada "TVE EN CASTILLA Y LEÓN, MODELO DE TELEVISIÓN DE PROXIMIDAD EN UNA AUTONOMÍA SIN TERCER CANAL. Historia del Centro Territorial de TVE y análisis de su programación (1982-2009)".  Un trabajo movido por la nostalgia pero sobre todo por el deseo de rendir homenaje al trabajo de tantos profesionales que casi sin saberlo ayudaron a poner las bases de una Comunidad que estaba en pañales cuando empezaron a trabajar en ella. En 2018 la Universidad de Valladolid y las Cortes de Castilla y León publicaron mi el libro "TELEVISIÓN Y AUTONOMÍA. El testimonio audiovisual de TVE en Castilla y León", un título suficientemente ilustrativo de su contenido. 

- ¿Qué papel crees que debería jugar hoy en día? 
Actualmente está totalmente abierto el debate sobre el futuro de la televisión pública y dentro de ella la de su propio diseño territorial. La crisis económica y los vaivenes de la situación política no ayudan a pensar en su futuro. Sólo espero que la televisión pública encuentre su verdadero espacio en el futuro escenario audiovisual.

lunes, 28 de octubre de 2019

Celebrando los 40 años de TVE en la Mañana de Valenzuela


28 de octubre de 1996, se cumplen 40 años de TVE, es un día especial y la Casa ha querido que toda su programación esté llena de guiños. La anunciada gala que celebrará a lo grande el aniversario ni siquiera se ha grabado, se emitirá doce días después, y en realidad es la 2 la que conmemora la fecha emitiendo desde primera hora y hasta la madrugada programas históricos de la Casa: "Un, dos, tres" con Kiko Ledgard, "La bola de cristal", "Los Chiripitifláuticos", "El arca de Noé", "La cabina", "Historia de la frivolidad" o "Curro Jiménez". ¿Y en la Primera? ¡Qué pasaba en la cadena principal del grupo! Serían los espectadores del programa matinal los que asistirían a una serie de reencuentros entrañables e inéditos, una reunión de grandes profesionales que pasó desapercibida para la mayoría. 


"Mañanas de Primera" era la nueva apuesta de la pública para cubrir la franja que iba desde las 11.30 hasta las 14 para cubrir el importante hueco dejado por María Teresa Campos que había sido fichada por Telecinco. Este espacio suponía el regreso de Laura Valenzuela que no tenía programa propio en TVE desde los lejanos tiempos de "Canción 71" (si exceptuamos los especiales del 25 aniversario y alguna otra colaboración puntual). Estaba acompañada por su hija, Lara Dibildos, Teresa Viejo y Tate Montoya. Había comenzado su emisión el 9 de septiembre y apenas dos meses después al equipo le tóco improvisar (sí, improvisar) un especial para festejar las cuatro décadas de tele en España. 


Mientras que el resto del equipo se encargaba de las secciones habituales Laura se ocupaba de ir entrevistando a los invitados relacionados con el aniversario. Tenía su lógica porque ella era la primera locutora oficial de la Casa aunque a lo largo del programa se hizo evidente que quizás esa labor tenía que haber sido compartida con Teresa Viejo, periodista de grandes reflejos y capaz de asimilar rápidamente la extensa documentación necesaria para esta tarea. Valenzuela estaba tan emocionada como despistada, confundía nombres, no era capaz de hacer preguntas concretas y se dejaba llevar por la buena disposición de los profesionales que habían acudido a la repentina llamada de los productores para acudir a Prado del Rey. Ignoro si había un guión cerrado, lo que quedaba claro es que Laura no se lo había aprendido e intentaba pasar de una conversación a otra con la mayor elegancia posible y con su sempiterna sonrisa como arma de disimulo. 


¿Qué nos aporta, pues, aquel programa? Una serie de reencuentros que hoy en día son, en buena parte, irrepetibles y que nos dejan con una agridulce sensación de nostalgia entrañable pero incompleta. Desde un emocionante saludo entre las dos primeras presentadoras de la Casa, Laura y Blanquita, ("la cara más bonita, más guapa y los ojos más preciosos que aparecieron por primera vez en televisión" decía Valenzuela de su compañera de andanzas en 1956) y el homenaje sentido al pionerísimo Jesús Álvarez a través de su hijo hasta la reunión de hombres clave en informativos como Pedro Erquicia, Eduardo Sotillos, Pedro Macía, Miguel de la Quadra-Salcedo o José Luis Balbín y de divulgativos como Soler Serrano, Ramón Sánchez Ocaña y Alfredo Amestoy. 


Y entre ambos grupos, vimos a participantes de Eurovisión (Conchita Bautista y Salomé), realizadores y directores (Lazarov y Chicho Ibáñez Serrador, este último desde un estudio de RNE) actores como Julita Martínez, Sancho Gracia y Mari Carmen Goñi (la Valentina de los Chiripitifláuticos), hombres del deporte como Matías Prats, Juan José Castillo, Pedro Ruiz (que comenzó su carrera junto a Prats retransmitiendo partidos y fue el primer director de "Estudio Estadio" aunque muchos lo hayan olvidado) o el propio tenista Manolo Santana.También estaban las viudas de Joaquín Prat y Félix Rodríguez de la Fuente y los veteranos locutores José Luis Barcelona y Marisa Medina que aprovechó para aclarar que no estaba retirada sino apartada. 


Por supuesto no podía faltar una tarta pero no con cuarenta velas, sólo había una. Tate Montoya explicó que la dirección había decidido que eso se debía a que querían que fuera la propia Laura la que soplara la candela de forma simbólica, como la más veterana, junto a su hija como representante de la nueva generación. Valenzuela, que no tiene un pelo de tonta, se dio cuenta de que aquello podía sonar a agravio para todos los que allí estaban y tuvo los suficientes reflejos para solicitar la ayuda de Amestoy, al que antes había confundido con su compañero José Antonio Plaza. Fue precisamente Alfredo el que pronunció las últimas palabras, ya con la sintonía de fondo y con el copyright de TVE sobreimpresionado: "lo hemos hecho todo esto y lo seguiremos haciendo por los mismos por los que trabajábamos cuando teníamos 20 años, por los espectadores. Esta es la auténtica verdad, que lo sepan los que están al otro lado de la pantalla, que todo ha sido hecho por ellos. Así nos han salido las canas y es el momento de que todos echemos una cana al aire". 


martes, 22 de octubre de 2019

Gran Festival Musical Philips 1961


Era un sábado 22 de octubre. Año 1961. La marca Philips, una de las más interesadas en publicitarse en la propia televisión que ellos comercializan organiza un nuevo festival. A las diez y media de la noche (suponemos que la puntualidad era teórica) comenzaba en el Palacio de Deportes de Madrid un espectáculo para los doce mil espectadores que allí se encontraban y (quizás) el millón que lo vería a través de sus pequeños monitores en casa o a través del escaparate de una tienda de electrodomésticos.


Tres escenarios para albergar los diferentes números preparados para entretener al personal y, de paso, hacerse una autopromoción no disimulada. La Orquesta Filarmónica dirigida por Odón Alonso y con Jesús Tordesillas al piano, malabaristas, Los Tres de Castilla (imprescindibles en cualquier musical de TVE de la época, eran fijos), el Ballet Olaeta, Los Paladines de París, los Coros de Concierto de RNE y un desfile de carrozas en el que se soltaron mil globos de colores (sólo visibles para los que estaban en el propio Palacio) constituyeron el programa de este especial.


Estas emisiones especiales servían para sacar pecho, demostrar que esa tele casi de juguete podía permitirse ciertos lujos para su audiencia fiel pero en realidad estaban más destinadas a aquellos españoles que todavía no habían adquirido un receptor. Con programas tan apabullantes se intentaba convencer de la comodidad de acudir a una gala exclusiva desde el sofá y con la bata puesta, por eso las empresas fabricantes de televisores, como la Philips, estaban especialmente interesadas en promocionar eventos que se pudieran retransmitir a pesar de que, como advertía la página de autocrítica de la revista TeleRadio (la publicación oficial del Ente): "Un espectáculo que no estaba destinado únicamente a los espectadores de TVE y que, sin embargo, se plegó a las exigencias técnicas de la televisión".


Esa misma crítica (sin firma) nos dejaba jugosas perlas: "Seguramente quienes vieron el espectáculo en el Palacio de Deportes encontrarían más brillante y más a tono con el ambiente del gran local el desfile de bandas militares, los cuadros de gimnasia y la presencia de más de un centenar de señoritas ataviadas, según se nos ha explicado, de manera multicolor. Pero a través de las cámaras nos gustó más el resto de las actuaciones, menos espectaculares, menos multitudinarias, más de acuerdo con el carácter íntimo que reviste siempre cuanto vemos a través de la pantalla. Fue una lástima que el final de la retransmisión quedara deslucido por el desfile de carrozas que, tomado en planos generales, dejaba ver algo que tenía la apariencia de desorganización". Como ven, en esos primeros años los propios profesionales de la Casa no se cortaban en analizar sus errores. 

domingo, 20 de octubre de 2019

El decorado eterno de "CBS Sunday Morning"

 

Cuando en 1979 Charles Kuralt presentó por primera vez el madrugador "CBS Sunday Morning" no podía imaginar (posiblemente los jefes de la cadena tampoco) que este espacio que trasladaba a televisión los contenidos de los dominicales de la prensa (especialmente del "New York Times") iba a perpetuarse en pantalla. En realidad, en EEUU que un programa permanezca años y años en antena no es tan raro ("Today Show" ha cumplido ya los 67 años en la NBC) pero sí que resulta peculiar que su decorado no cambie. Y eso sucede con este matinal. 


Cuando Kuralt se retiró y fue sucedido por Charles Osgood (no creo que fuera condición sine qua non llamarse Charles para cubrir el puesto) en 1994, se mantenía esa escenografía que, por sencilla, no había pasado de moda. El ciclorama, las columnas transparentes con palabras y los soles del logotipo impresos y el suelo multiplataforma que permitía la integración de los colaboradores en distintos niveles potenciando una realización casi dramática, todo seguía incólume. Lo único visiblemente distinto era el tablero en el que el presentador apoyaba el guión, primero de madera luego de metacrilato (o un material similar). También había variado la iluminación y de los tones ocres se había pasado a los azules. 


Jane Pauley (famosa por su etapa  de trece años en el "Today Show" y de doce en "Dateline" ambos en la NBC) tomó el relevo de Osgood en 2016 y un año después se anunció el primer cambio de escenografía del programa en casi cuatro décadas. No fue algo traumático, se actualizó la idea original, se cambiaron los materiales pero... lo básico seguía ahí... y continúa funcionando. 

sábado, 12 de octubre de 2019

No te olvides el cepillo de dientes


"No te olvides el cepillo de dientes" fue una de las grandes apuestas para el primer trimestre de 1995 de Antena 3. Este formato venía avalado por el éxito en países como Reino Unido (el de origen), Alemania, Italia y Francia y su título ya daba una pista clara de la locura que se iba a adueñar del plató. En realidad ese rocambolesco nombre aludía a uno de los requisitos para participar y el presentador Àlex Casanovas (chico Almodóvar en "Kika") lo preguntaba al comenzar cada emisión: "¿Habéis traído la maleta? ¿Y el pasaporte? ¡Espero que no os hayáis olvidado del cepillo de dientes!" a lo que un público enfervorizado respondía mostrándolo. 


Esas eran las tres condiciones imprescindibles que debían cumplir las 250 personas que ocupaban las gradas y que eran concursantes en potencia: llevar una maleta con el equipaje imprescindible, el pasaporte en regla y, por supuesto, el cepillo de dientes. De entre todos, se elegía una pareja que si superaba todas las pruebas conseguía un viaje a un destino exótico para ellos y además otro a Canarias para todo el público. Eso sí, no habría tiempo para pasar por casa, del plató eran trasladados directamente al aeropuerto, la pareja ganadora en limusina y el resto en autobús. 


Las pruebas eran surrealistas (y por eso muy divertidas) y cambiaban cada semana, de ahí que el concurso fuera una sorpresa continua. Casanovas estaba acompañado de Paula Vázquez. En la temporada anterior no sólo había sido una de las azafatas más llamativas del "Un, dos, tres" presentado por Josep María Bachs sino que además había co-presentado con Ángeles Martín "La vuelta a la fama", un concurso diario para TVE relacionado ligeramente con La Vuelta Ciclista a España. Era, en definitiva, una profesional en pleno ascenso. 


Formato de éxito en Europa, presentadores jóvenes y eficaces, un plató espectacular, pruebas divertidas, ritmo desenfrenado... pero "No te olvides el cepillo de dientes" no llegó a completar temporada, de los trece programas firmados sólo se emitieron ocho. Quizás fue un fallo de programación, su primer día de emisión coincidió con el estreno de "Pepe y Pepa" en la Primera que superó el 30% de share. Ante eso los programadores decidieron trasladarlo al viernes ya la segunda semana pero entonces tenía que enfrentarse con "¿Qué apostamos?", otro exitazo de la pública. Poco después fue recolocado en la tarde de los domingos donde, desgraciadamente, parecía perdido; este era un show de prime-time y ahí, definitivamente, no encajaba. Aunque la media que alcanzó nos parecería hoy alta, algo más del 20%, en aquella época no era suficiente, Antena 3 aseguraba que por debajo del 25 no resultaba rentable. Se anunció una pausa en la emisión para replantearse el programa pero al poco tiempo se cancelaron las grabaciones, tan sólo ocho entregas de un concurso que aún permanece en la memoria de aquellos que eran chavales en 1995. 

viernes, 4 de octubre de 2019

"Letra pequeña" con Isabel Tenaille


¿Qué pasa en la tele con esos temas que en la prensa aparecen en letra pequeña? Esas historias de la vida cotidiana que, sin ser trascendentales, tienen su importancia en el día a día pero que nunca serían titulares de un informativo. Con intención de solucionar la ausencia de esos temas "modestos" en la parrilla televisiva nació en septiembre de 1984 "Letra pequeña", un programa semanal dirigido por Clara Isabel Francia y presentado por Isabel Tenaille. Dos mujeres que en los setenta habían vivido una etapa de oro en sus respectivas carreras y que a mediados de los ochenta seguían muy presentes en proyectos interesantes pero alejados del prime-time. 


"El espacio no pretende ser más que un reflejo de la vida diaria, una ventana abierta a la sencilla importancia de lo habitual" según constaba en el Anuario 1986 de TVE. Se aseguraba que cualquier historia podría caber en la escaleta con tal de que fuera parte de la cotidianidad. Con esa amplitud de miras, unos temas podrían ser totalmente frívolos pero otros tenían cierta trascendencia: relación entre padres e hijos, el papel de la mujer en el arte, los problemas generados en el colegio, la ley de familia y sus consecuencias para la mujer, la ropa interior (con el sugerente título de "Noches de suave satén"), todas las propuestas eran válidas para armar un programa interesante y, al mismo tiempo, práctico para el espectador. A lo largo de sus dos años de historia tuvo varias ubicaciones en la parrilla, comenzó con sesenta minutos de duración en horario de tarde pero poco después se redujo en media hora y se colocó justo antes del TD los martes (una franja habitual para los divulgativos en aquella época). Finalmente se asentó en torno a las 18 h los miércoles. En el Anuario citado se especifica algo que hoy resulta especialmente significativo por su redacción: "Junto a la directora trabaja un equipo casi íntegramente formado por mujeres, aunque esta es una circunstancia casual que no significa en absoluto que el programa tenga un cariz feminista". Excusatio non petita...

viernes, 27 de septiembre de 2019

A prueba de mandos, el cambio de Antena 3 en 1992


El 27 de septiembre de 1992 una gran gala anunciaba la nueva etapa de Antena 3. El cambio de accionariado en junio había supuesto la marcha del fundador, Manuel Martín Ferrand, y la llegada a la presidencia de Antonio Asensio que era el máximo responsable del Grupo Z, el nuevo grupo que comandaría la cadena privada. La ceremonia en la que se presentaría la nueva tribu a los espectadores estuvo a cargo de Jesús Hermida, flamante director de imagen de la compañía, que se rodeó de todas las estrellas de la cadena, las que ya estaban (aunque eran pocos los que se quedaban de la etapa anterior) y los grandes fichajes procedentes de la pública y de la competidora privada. 


La audiencia fiel de Antena 3 (que no era mucha por aquel entonces a decir verdad) notaría los cambios a partir del día siguiente, lunes. Los informativos estrenaban decorado, sintonía, grafismos... y presentadores. Olga Viza se ocuparía de la primera edición, Manuel Campo Vidal de la segunda y José María Carrascal seguiría "al filo de la medianoche". Pero, además, la programación matinal también viviría su propia revolución con la llegada de Pepe Navarro y su "Vivir, vivir... ¡qué bonito!" que al poco tiempo se convertiría en líder.


Campo Vidal era también director de la cadena así que asumió su puesto en las Noticias de forma provisional y casi obligado por Asensio. Se trataba de ponerlas en marcha aprovechando la credibilidad que había ganado en TVE. En la gala aseguró que la programación "será seria y divertida e informará con veracidad y pluralidad. Queremos ser la televisión del futuro". Si en los informativos la apuesta era clara y potente, en entretenimiento no lo era menos. Nieves Herrero seguiría con su ya exitoso "De tú a tú" versión nocturna (había comenzado como matinal) y llegaba Alfonso Arús que con su "Al ataque" conseguiría una popularidad increíble.


En aquel evento especial se formaron curiosas parejas, dos ejemplos: Irma Soriano le propondría telas para las próximas corbatas a Carrascal y Normal Duval (que presentaría el efímero "Los domingos por Norma") junto a Balbín (que permanecería una temporada más en antena con su clásico "La clave", un mítico espacio que había comenzado a mediados de los setenta en la 2).


Belén Rueda recalaba en el canal procedente de Tele 5 al mismo tiempo que su jefe allí, Emilio Aragón. Ambos abandonaban "VIP Noche" para encargarse respectivamente de "La ruleta de la fortuna" y de "Noche Noche" aunque ninguno de los dos tuvo suerte con estos proyectos. A ella le robó el programa su anterior cadena en un sorprendente cambio de derechos y a él su show no le funcionó en audiencia. En cuanto a Enrique Simón (en la foto con Rueda), aguantaría un poco más con su concurso diario "Supermarket" que llevaba en antena desde febrero y que incluso tenía su propio imitador en TVE, "Carros de juego" con... ¡Jordi Hurtado! y que había comenzado un par de meses después. Mercedes Milá estrenaría el exitoso "Queremos saber" mientras que Carmen Maura un programa con Tola (quien le había catapultado a la fama con "Esta noche" una década antes) que finalmente no presentaría. Ángel Garó hablaría de "Por ti sería capaz de matar", otro espacio que ni siquiera llegó a existir y Pedro Ruiz de su espacio de access diario que tampoco consiguió asentarse en la parrilla.


Hasta hubo espacio para la presencia de la estrella internacional Sharon Gless, protagonista de "Los juicios de Rosie O'Neill" pero que debía su popularidad en nuestro país a "Cagney y Lacey", primera serie policíaca con dos agentes femeninas. Curiosamente, la ficción que se estrenaría en Antena 3 esa temporada ya había sido cancelada unos meses antes en la CBS. En realidad una serie española fue la que se alzó con el favor del público, "Farmacia de guardia", que había comenzado tímidamente el año anterior y hoy en día mantiene el honor de ser una de las más vistas de la historia. Mercero, su director, y los actores no estarían en el escenario pero sí que se conectaría con el estudio de San Sebastián de los Reyes donde se grababa.
   Aquella gala fue una declaración de intenciones y muy significativa, esa noche la cadena fue líder. Si bien no todos los programas presentados superaron la prueba de los audímetros en los siguientes meses, se había puesto en marcha una operación de afianzamiento de una oferta distinta que poco a poco fue asentándose y llevó a Antena 3 a superar a Tele 5 en 1994.

Las imágenes han sido cedidas por @DiexistaFM