domingo, 8 de diciembre de 2019

"Consumo", comparando marcas en los 80


En 1981 nace "Consumo", un programa que siguiendo la estela del famoso y pionero "35 millones de españoles. Mirando la peseta" pretendía informar a los españoles de sus derechos como consumidores. Si el programa dirigido por Amestoy y Plaza en los setenta apostó (todavía en plena Dictadura) por un estilo agresivo, el espacio comandado por Rafael Romero en la década siguiente pretendía ser un divulgativo basado sobre todo en la fuerza de los reportajes y con un tono más bien informativo. Éste espacio sucedía a "La bolsa o la vida" en el que Romero era uno de los redactores/presentadores junto a Isabel Tenaille y Enrique Meneses (director además) y que tuvo una efímera vida. 


El objetivo desde el principio estaba claro: confirmar que los servicios prometidos por las empresas a los consumidores eran de calidad y analizar diferentes productos para informar de cuáles eran los mejores y por qué. Es decir, se adelantaron unos años a varias asociaciones que editarían sus revistas con esta misma fórmula de las comparaciones objetivas. Si en una primera época Romero y su equipo se centraron en los "productos en sí" y se atrevieron a enfrentarse a grandes compañías que, según sus investigaciones, estaban engañando al ciudadano, posteriormente evolucionaron hacia un programa de denuncia en el que se aconsejaba paso a paso cómo luchar por nuestros derechos como consumidores. 


Con los años el programa fue ganando en dinamismo y a los reportajes (muchos grabados en formato cine, como era habitual en los primeros años 80, cuando las cámaras ENG de vídeo no se habían generalizado) se sumaron entrevistas y demostraciones en plató. Asumiendo fórmulas vistas en la BBC comenzaron a probar eso que hoy los profesionales de la tele llaman "acting", es decir, explicar de forma muy gráfica y metafórica en plató conceptos que con una simple entrevista resultarían farragosos y de difícil comprensión. 


En sus últimas temporadas la colaboración con las asociaciones de consumidores era fundamental y además establecieron línea directa con el Ministerio de Sanidad y Consumo, creando una sinergia muy interesante, algo que ya había conseguido Ramón Sánchez-Ocaña con su "Más vale prevenir". En su última etapa, ya con el país dentro de la Comunidad Económica Europea, el programa asumió una nueva y ambiciosa labor: explicar la legislación comunitaria y comparar las marcas españolas con otras extranjeras. 
   "Consumo" recibió varios premios a lo largo de sus seis años en antena, pasó por diversos horarios, algunos tan privilegiados como la franja de las 20.30 de los lunes en la Primera Cadena y se benefició del apoyo de la crítica y de un público fiel. Al mismo tiempo, sufría la presión constante de grandes compañías que no veían con buenos ojos las comparaciones entre marcas (por muy objetivas que fueran) e incluso las peticiones de su cese (por ejemplo la de la Federación Provincial del Comercio de Ourense en 1982). El caso es que en 1987 finalizó su andadura por motivos no aclarados públicamente y aunque hubo otros espacios dedicados al tema, nunca más volvieron a un horario previo al Telediario y ninguno de ellos se alargó tanto en la parrilla como éste. 

domingo, 1 de diciembre de 2019

Peligrosamente juntas o Inka vs Marisol


Las combinaciones de polos (aparentemente) opuestos siempre han funcionado en pantalla, primero en el cine y luego en la tele y no sólo en la ficción, también en formatos de entretenimiento. Partiendo de esa premisa básica, aparece en La 2 el magazine "Peligrosamente juntas" que desde su título dejaba claro que la unión de Marisol Galdón e Inka Martí podía resultar explosiva y así fue. Para el espectador aquellos dos estilos tan alejados entre sí formaban una pareja que enganchaba. Tras las cámaras parece que la explosión se produjo en otro sentido y no tan divertido. Nos lo ha contado Marisol Galdón y, como es habitual en ella, sin cortarse un pelo: la relación con su compañera no fue precisamente idílica. Pero empecemos por el principio, estamos a finales de 1991 y tras una larga etapa en el irreverente y rompedor programa musical "Plástic" (la definición en realidad se queda corta) a Marisol le llega una interesantísima propuesta que podía suponer una evolución brutal en su trayectoria televisiva: "Peligrosamente Juntas surge en el departamento de programas de TVE-Catalunya (Sant Cugat) como una opción refrescante e innovadora de programa cultural vespertino diario para la inmensa minoría de La 2". El objetivo del programa estaba claro: "Ofrecer contenidos culturales sólidos de forma amena. Para eso contamos siempre con un elenco de colaboradores excepcional: Berlanga (que hablaba de erotismo), Luis Carandell, Néstor Luján, Margarita Rivière; Jorge Wagensberg (que difundía ciencia de forma magistral), Alaska... Una selección de invitados ecléctica y heterogénea, que podía ir desde el director de orquesta Ros Marbá, hasta Rosario Flores, Jordi Villacampa, Alejandro Jodorovsky, La Fura dels Baus, Antonio Banderas, Pilar Miró, Vázquez Montalbán o Sánchez Dragó, por ejemplo. Cada día había una actuación en vivo de todo tipo de artistas y, semanalmente, el plató ejercía como una galería en la que se exponía la obra (pinturas, esculturas, fotos...) de alguno o varios artistas."


La implicación de las presentadoras en los contenidos era total y no se limitaba simplemente a aprenderse guiones escritos por otros: "Tanto Inka Martí como una servidora éramos subdirectoras y Xavier Gassió (que venía de dirigir La Palmera), director. Formábamos un triunvirato inicialmente muy bien avenido. Consideraron que optar por dos presentadoras tan contrapuestas físicamente, aunque no intelectualmente, tendría un gancho de cara al espectador." Y, efectivamente, así fue. Quizás esa mezcla de estilos muy distintos entre sí aportaba variedad y personalidad propia al formato y también, por qué no decirlo, cierto aire de realidad porque eran dos chicas que te podías encontrar en la calle, en el trabajo, cada una con su propia manera de expresarse (en todos los sentidos). "El programa fue bastante bien de audiencia, a pesar de que lo hicimos en 1992, el año de las Olimpiadas, y, en alguna ocasión, los eventos deportivos nos obligaron a acortar el programa o alterar el horario." Galdón estaba tan inmersa en la redacción del espacio que dos de los signos de identidad más evidentes fueron cosa suya: "Tanto el título del programa Peligrosamente Juntas, como la sintonía, "Quatre roses pour Marie", de Pascal Comelade (que estuvo actuando en el programa), tuve el placer de escogerlos yo misma."


¿Y qué pasaba en esa redacción y en el plató? ¿Cómo se llevaban Inka y Marisol? Esa fue una pregunta frecuente en las revistas televisivas de la época y, para qué negarlo, entre la audiencia. Producía morbo pensar que entre las dos volaban cuchillos, era lo que se esperaba pero ellas lo negaban constantemente. Ahora, veintisiete años después, Marisol nos confiesa que "la relación con Inka parecía ir por buenos cauces, siempre y cuando cada una efectuara sus propias entrevistas e interacciones con los colaboradores; ese fue un requisito impuesto por Inka, que nunca quiso de ninguna manera que entrevistáramos a dúo, por más que Gassió y yo insistiéramos al respecto. El único momento en que aparecíamos juntas era en el inicio y la tertulia final con colaboradores e invitados. Aparte de eso, todo parecía fluir bien hasta que descubrí que su buen trato no era más que un postureo aparente ya que, un buen día, Gassió me informó de que ella se había quejado de mi excesiva desenvoltura ante la cámara y que, siempre según Inka, mi actitud la hacía parecer más parada y aburrida. Yo me quedé a cuadros."


Galdón pensaba que todo iba bien porque, aparentemente, era así, en aquellas entrevistas del momento no mentían, la relación era cordial y (posiblemente) había respeto y admiración mutuas... pero también inseguridades. Cuando finalizó la temporada y con la renovación sin confirmar se enteró de algo más: "Debo decir, con total franqueza, que nunca se me ha dado bien alternar en los despachos, ni urdir proyectos a escondidas. "Peligrosamente Juntas" terminó sus emisiones justo antes de los JJOO y la vuelta quedó en el aire. Más tarde, me enteré de que Inka había conseguido hacerse con un espacio de seguimiento de los acontecimientos olímpicos, para el que no se contó conmigo. Como he dicho, la relación personal entre nosotras, una vez descubierto su juego, se deterioró."


Si se le pregunta a Marisol qué opina de un hipotético retorno del formato a la cadena responde entusiasta: "¡Claro que sería posible! Posible y necesario. Hallar formatos que ayuden a difundir cultura y contenidos edificantes a los espectadores, de forma amena y con buen rollo, debería ser un objetivo primordial de toda buena televisión pública que se precie. Divulgar conocimiento y divertirse en el intento es uno de los mayores placeres que he tenido el honor de desarrollar en el mundo mediático."


domingo, 24 de noviembre de 2019

El Grand Prix de la Realeza Británica


¿Qué hacen cuatro miembros de la familia real británica vestidos de esta manera? ¿Por qué Fergie, Edward, Andrew y Anne se prestarían a una mascarada pública? Si os digo que no se trataba de un Carnaval y que eran capitanes de equipos que participarían en una especie de Grand Prix posiblemente os costaría creerlo pero esto es absolutamente cierto. El 15 de junio de 1987 se grababa un programa especial de "It's a Knockout!" o sea, el título inglés para "Juegos sin fronteras" (del que tanto bebería el mencionado programa veraniego presentado por Ramón García). Se emitiría cuatro días después en varios canales británicos con el nombre "The Grand Knocout Tournament" aunque para el público british es más recordado como "It's a Royal Knock Out!".


El formato era el mismo pero con la diferencia de que en vez de países competían equipos liderados por los Príncipes Ana y Eduardo y los Duques de York. Por supuesto, los Royals no se enfangaban sólo capitaneaban y daban órdenes a sus súbditos, todos ellos grandes figuras del mundo del espectáculo y del deporte: Christopher Reeve y Margot Kidder (famosísimos como Superman y Lois Lane en aquel momento), John Travolta, Cliff Richard, Tom Jones, Gary Lineker, Kevin Kline, George Lazenby (el segundo James Bond), Jane Seymour (la doctora Quinn) y así hasta casi cincuenta participantes a los que hay que añadir otras figuras como Rowan Atkinson como heraldo y otros cuatro Duques (allí sobran) como "imparciales jueces". Vamos, una astracanada que ni "La venganza de Don Mendo" aunque los británicos preferirían que esto se denominara "stravaganza" o quizás "pantomime". 


¿Y cómo es posible que el programa consiguiera esta lista impresionante de concursantes? En realidad, el formato llevaba unos años de descanso en el Reino Unido pero fue resucitado para esta ocasión por, atención, el Príncipe Eduardo que por aquellas épocas había creado una productora de televisión y no se le ocurrió nada mejor para promocionarla que convencer a sus familiares para que participaran en este chiste visual con la excusa de que todas las ganancias se destinarían a la beneficiencia, cada equipo luchaba por una organización distinta (aunque también estaba incluida en esa categoría la fundación que otorgaba los premios Duque de Edimburgo, ejem). Por supuesto, las cadenas estaban entusiasmadas con el evento y no sólo en el país sino también en el resto de Europa y Estados Unidos donde se emitiría poco después. 


El programa, por supuesto, fue un éxito de audiencia pero la crítica lo puso pingando y la prensa tradicional y "seria" llamó la atención sobre el papel que querían jugar las nuevas generaciones reales y si era el adecuado para su posición. En realidad no habían conseguido acercarse al vulgo sino que se habían ridiculizado, se habían reído de ellos, no con ellos. El autor de la biografía "Elizabeth II, The Queen" Ben Pimlott cita a un amigo de la Reina para asegurar que ella misma lo consideró un error. Su incapacidad para decir no unida a la "indulgencia materna" y el "entusiasmo juvenil" de Eduardo fueron una mala combinación. Por cierto, hablando de entusiasmo, el de la Duquesa de York fue el más criticado y ahí se notaba que hasta en eso hay clasismo. No es lo mismo un Duque por herencia que una consorte que adquiere el título, una vez más Fergie era vapuleada por la prensa. 
   Hace poco la presentadora del programa Su Pollard (junto a Stuart Hall y Les Dawson) recordaba aquella grabación en Alton Towers como una situación surrealista, complicada por las lluvias de los días anteriores y con una cena posterior (sin cámaras) en la que los miembros de la Realeza iniciaron una guerra de comida. Lovely!


domingo, 17 de noviembre de 2019

Palabra de Bachs


El 16 de noviembre de 2014 fallecía con tan sólo 70 años Josep María Bachs, comunicador bien conocido en Cataluña y con un breve período de popularidad nacional gracias a (o por culpa de) la temporada 1993/94 del "Un, dos, tres". Su paso por el celebérrimo concurso fue agridulce tanto para él como para el propio director, Chicho Ibáñez Serrador, que a pesar de su reconocida mutua admiración y las ganas de ambos de trabajar juntos no se tradujo en una relación tan cómplice como se esperaba. Su etapa al frente del show fue de cambios y no todos funcionaron, además, llegó en pleno auge de las privadas y su audiencia fue bajando poco a poco (aunque hoy sus registros, por comparación, nos parecen altísimos). 

En una retransmisión en directo para TVE Catalunya. Foto @arxiusendra

En aquella época yo era un ingenuo adolescente que estudiaba en un instituto de Ponferrada y que formaba parte de la pequeña redacción de la revista del centro (que nunca llegó a editarse, por cierto). Propuse al director entrevistar a Bachs y no sé cómo lo convencí porque realmente no tenía nada que ver con los temas que, supuestamente, debíamos tratar en aquella imaginaria publicación. No recuerdo cómo conseguí su teléfono, posiblemente a través del teléfono de información de Telefónica que por aquel entonces era una mina, y tampoco tengo claro si en algún momento hablé con él o todo fue a través de su mujer Lola Cuadrado, también periodista. El caso es que aceptó, le envié las preguntas por correo postal (no había otra posibilidad) y me respondió al poco tiempo. Respuestas breves, concisas y, de vez en cuando, destilando esa ironía tan británica que fueron su sello. Hoy recupero esas palabras inéditas como homenaje a un profesional que no debemos olvidar. 

Presentando el informativo catalán con Aurora Claramunt, ex azafata del "Un, dos, tres". Foto @arxiusendra

En aquellos años noventa Internet era un concepto del que ni siquiera habíamos oído hablar y lo de ver cadenas autonómicas a través del satélite era impensable así que lo único que sabía de su carrera anterior era lo leído en alguna revista. Él mismo me aclaró que sus comienzos televisivos fueron "a través de TVE Cataluña, al principio de la década de los 70, mediante un programa llamado "Giravolt". Algo así como "Informe Semanal" pero en catalán y sobre temas de Cataluña y Baleares. Mi labor era la de presentador y guionista. Un trabajo puramente periodístico. Lo hice durante más de tres años." Sobre cómo había llegado allí fue tan humilde como sarcástico: "Simplemente me llamó el director del programa que es amigo mío, con lo cual se demuestra que es necesario tener buenos amigos. Pero me hizo trabajar duro, lo confieso."


En el circuito catalán de TVE hizo carrera en informativos, un ámbito muy alejado de aquel en el que triunfó en TV3 posteriormente. Fue reportero, presentador de los primeros noticiarios en catalán y de debates más o menos profundos. Su voz ya se había hecho popular en Barcelona gracias a sus locuras en Radio Juventud. Sus irreverentes programas en la emisora donde conoció a algunos de sus grandes amigos y compañeros, llegaron hasta donde la censura lo permitió. Si se le preguntaba en qué medio prefería trabajar respondía: "En la radio, sin duda, pero en televisión se cobra un mejor sueldo. Me siento un poco mercenario pero no me lo tengo en cuenta."

En el concurso "2/4 de Bachs" de TV3

Desde los 60 y hasta su ingreso en TVE a mediados de los setenta marcó tendencia en aquella radio taller pensada para crear cantera y que, en realidad, funcionaba como una emisora más y que era muy escuchada por las nuevas generaciones. Sus comienzos en la profesión fueron tan interesantes como opuestos: "En radio un programa llamado "Quisicosas", una especie de magazine con mucha coña, noticias, música y entrevistas. En televisión los reportajes que ya he mencionado. Eran la antítesis los unos de los otros, sin duda." La llegada de la tele autonómica a Cataluña cambió su carrera. De las noticias se pasó al entretenimiento. "Filiprim" fue el primer gran éxito de la cadena, un concurso con tantas secciones que al final era más un programa de humor que otra cosa. De ahí salió "La Parada", un spin off de lujo (más que nada por el título que enlazaba con su coletilla de despedida, "tanquem la paradeta") con entrevistas a grandes estrellas de Hollywood y colaboradores como Jaume Perich. Y más adelante, otros concursos con grandes toques de ironía como "2/4 de Bachs", "Dicciopinta" o "10 del 3". 


Cuando Chicho anunció que la pareja Jordi Estadella-Miriam Díaz-Aroca sería sustituida por Josep María Bachs la prensa de fuera de Cataluña se apresuró a buscar información sobre este comunicador totalmente desconocido en el territorio nacional. La sorpresa fue grande a pesar de que su nombre ya había sonado en 1991 como sucesor de Mayra. ¿Cómo lo vivió él? "Con una enorme satisfacción, ya me lo habían ofrecido unos años antes pero no interesó. Ahora me arrepiento de no haberlo aceptado en su momento puesto que la última etapa del "Un, dos, tres" ha sido más floja." El nuevo presentador formaba parte de la estrategia de cambio que Ibáñez Serrador quería implantar en el show, quizás aquella metamorfosis fue demasiado radical o no llegó en el momento oportuno, el caso es que el resultado fue irregular y no satisfizo a casi nadie de los implicados. Josep María me describió su etapa con causticidad: "Cualquier experiencia nueva es positiva... aunque duela."

Foto @ProintelTV

En cuanto a una posible vuelta, él lo tenía claro: "Volvería, lo que no es seguro es que deseen mi repetición. Hay que cambiar aunque sólo sean las caras." Pasarían diez años para que el "Un, dos, tres" regresara a la pantalla. Ni Bachs ni su amigo Estadella retornaron a su papel de anfitriones. Ambos, por cierto, eran amigos desde los tiempos de Radio Juventud y Jordi le había sustituido en "Filiprim", un espacio que seguía siendo un referente en la memoria de nuestro homenajeado: "En el programa en el que más he disfrutado ha sido "Filiprim" donde me divertí mucho y parece que la audiencia de Cataluña también. Lo importante es hacer algo en lo que uno disfrute y lo transmita a los demás." Me hubiera gustado ver juntos a los dos presentadores en el plató de Buñuel donde se grababa el espectáculo de la Ruperta en un especial aniversario del concurso. Ya ni siquiera existen aquellos estudios. 

Silvia Abascal en su papel de la sobrina poseída en el "Un, dos, tres". Foto @ProintelTV

El porqué del descenso de audiencia durante su etapa estaba claro para Bachs: "El público está cansado del humor grosero, basto e irrespetuoso pero no lo suficientemente maduro para aceptar un humor blanco e inteligente. Evidentemente no es mi hora. Estamos en un esperanzador intermedio. En Cataluña, afortunadamente, el público está más cerca de ese humor británico y sé que diciendo esto voy a molestar a alguien pero es la verdad, la audiencia en Cataluña ha sido superior a la del resto del Estado español."

Foto @ProintelTV

En aquellos años noventa triunfaban "¿Quién sabe dónde?" en la Primera y "Cita con la vida" en Antena 3, entre otros "realities", un término que hoy tiene otras connotaciones televisivas. ¿Estaba dispuesto a presentar algo similar? "Un programa de sucesos sí, un programa de vergüenzas y confesiones de barrio no." ¿Cuál sería su formato ideal? "Si me dejaran hacer un programa a mi manera sería un Telediario en tono de humor. Sería un buen ejercicio desengrasante intelectual. Pero ya tengo tres cadenas asustadas con el proyecto de modo que..."

Con su querido amigo Lázaro Escarceller con el que ya había trabajado en "Filiprim". Foto @ProintelTV

"La TV, evidentemente, está pasando un mal momento en España. Las televisiones públicas han perdido el norte y las privadas temen perder el norte de su cuenta de beneficios, de modo que en ambos casos el norte oscila a bandas entre la basura y la incorrección. Pero soy optimista y creo que algún día prime la calidad sobre la oportunidad. Lamentablemente yo ya no podré participar de esa serenidad. Soy un profesional del medio y me duele esta situación, odio la competitividad de la sociedad y de la televisión, no creo en esa jungla y odio a los domadores que se invisten como dioses del medio pero, de momento, no hay más remedio que doblegarse a sus latigazos de márketing. Pero se que algún dios vengativo, desde su Olimpo, nos lo pasará en bandeja antes de que finalice el siglo. Amén." 

Con la actriz Luisa Martín (a la derecha) en la eliminatoria del "Un, dos, tres". Foto @ProintelTV

Tras el "Un, dos, tres" no volvió a trabajar para toda España, TV3 le ofreció un nuevo contrato tras un par de años de castigo. "Si l'encerto, l'endevino", un concurso diario que tenía versiones en Canal 9, TVG y Telemadrid, fue otro éxito en su currículum al que le seguiría "A+a+". Después, la radio, su origen y su verdadero amor, primero en Catalunya Ràdio y luego en Ràdio 4 de RNE. Ya en la década de 2000 colaboró en RAC1 y aceptó la propuesta de su amigo Àngel Casas para presentar el matinal "Connexió Barcelona" en la televisión de la capital catalana BTV. 
   En aquella carta que le envié con la entrevista se incluía una pregunta más, ¿es tal como parece en la tele? Me respondió: "Soy irónico, mordaz, incisivo, amable, cortés pero nunca cínico. Sí, soy así." Palabra de Bachs. 

domingo, 10 de noviembre de 2019

La mujer que inventó las noches electorales


El 23 de febrero de 1950 los británicos debían votar si respaldaban el gobierno de Clement Attlee o si daban una oportunidad a Winston Churchill. Era una jornada importante pero no sólo para el propio país sino para la cadena pública, la BBC. En la anterior cita con las urnas, 1945, la tele no había organizado nada, la radio se había encargado de informar de cómo había transcurrido la jornada y de la apabullante victoria de Attlee... al día siguiente. Pero esta vez sería diferente, aquella noche se emitiría un programa especial que marcaría un hito y que sería la guía a seguir durante las décadas siguientes. Lo que se hizo aquella noche de hace casi setenta años (¡SETENTA!) es lo mismo que se sigue haciendo hoy en día con el único cambio que ha permitido el avance tecnológico: un presentador (o presentadora) de fuste y temple para coordinar la información ante las cámaras y expertos en política y elecciones para interpretar los resultados según iban llegando, un grupo de rotulistas (voluntarios) que iban pintando en directo los resultados en una cuadrícula sobre un mapa del país, un precedente del hoy famoso "Swingometer" (muy práctico para la época de bipartidismo y que ahora aquí se ha hecho famoso con el nombre de "Pactómetro"), conexiones con un reportero en Trafalgar Square donde el Daily Mail había instalado una pantalla gigante... Lo que antes se hacía con tres cámaras en estudio hoy se hace con el triple, los paneles de tres metros de alto con los pintores moviéndose en escaleras de biblioteca son hoy enormes pantallas diseñadas por grafistas que usan rápidos programas informáticos preparados meses antes, si antes había un reportero hoy hay centenares... pero la base sigue siendo la misma y eso se lo debemos a una mujer que tuvo que luchar contra sus jefes que no confiaban en esta apuesta. Todos eran hombres, por cierto. 


Grace Wyndham Goldie. Ella es a quien le debemos la concepción de los programas de actualidad tal y como los conocemos en Europa y, sin ninguna duda, fue la que inventó (literalmente) las noches electorales televisivas. Nadie en la BBC creía que la tele debiera organizar un programa especial aquel día histórico de 1950. Nadie consideraba que eso fuera a interesar y confiaban en que la audiencia preferiría los boletines puntuales en la poderosa (y mucho más veterana) hermana radio. Aún menos se entendía que fuera necesario alargar el programa más allá de la hora de cierre habitual, las 22.30 h y los jefes técnicos aseguraban que eso iba a suponer un recalentamiento de los transmisores que terminarían estallando. No se apoyaba la idea en los despachos de los jefes pero los trabajadores, sus trabajadores, sí que creían en la visión de Grace y gracias a que varias decenas de ellos se prestaron voluntarios para currar en unas condiciones ínfimas sin saber si aquello iba a funcionar o se irían "a negro" a la media hora, se hizo historia. El programa especial finalizó a las 2.13 h y a partir de aquel día ya no habría vuelta atrás. Una mujer de carácter, graduada en Historia, con estudios en filosofía, política y económicas (Somerville College, Oxford) que comenzó su relación con la BBC de forma casual tras una cena en la que se le ofreció escribir las críticas en la revista de BBC Radio "The Listener," había conseguido un hito. Ni ella misma podía imaginar cuando aceptó la propuesta de trabajar para la televisión en 1947 que en sólo tres años iba a convertirse en una pionera a la que le debemos mucho los que trabajamos en este medio. Hasta su retirada en 1965 reforzó hasta puntos inimaginables entonces el departamento de programas de actualidad. La lucha de Grace contra los prejuicios por ser mujer (y además de mente brillante) la he descubierto gracias a Charlotte Higgins, jefa de Cultura de "The Guardian", que hace unos años escribió una serie de artículos sobre el nacimiento de la BBC que después se convirtieron en un magnífico libro, "This New Noise" que recomiendo vívamente, eso sí, no está editado en España. 
   Wyndham Goldie falleció en 1986, a los 86 años. Hoy la BBC le rinde tributo con una Fundación con su nombre que ayuda a personas dedicadas a la comunicación.

lunes, 4 de noviembre de 2019

TVE Castilla y León, creando comunidad

El Informativo Regional de Castilla y León en 1984
Un millenial no entenderá que sus padres se empeñen en ver el "Informativo Territorial" de TVE a la hora de comer. Tampoco comprenderá que esa fidelidad como espectadores tenga un sentido y es que hubo un tiempo en el que no existía la TDT, ni (aunque parezca increíble) cadenas privadas y es que en realidad tampoco existían las teles autonómicas. A principios de los ochenta, la audiencia sólo tenía la Primera y La 2 pero poco a poco fueron implantándose los Centros Territoriales que durante décadas fueron fundamentales en la creación de una identidad regional y además se convirtieron en excelente cantera de profesionales. A Castilla y León la programación regional llegó incluso antes de que se firmara el Estatuto de Autonomía. Su apasionante (y complicada) historia ha sido recogida por la periodista Carmen Domínguez en un libro. Durante más de veinte años formó parte de su plantilla así que este texto no sólo es un compendio de datos, es un cariñoso homenaje a sus compañeros y, de paso, a los espectadores.

- Para empezar creo que debemos poner en contexto el Centro Regional en Castilla y León, tiene una historia relativamente breve porque se inauguró el 4 de junio de 1982. ¿Qué fórmula utilizaba antes TVE para informar a los castellanos y leoneses y además para informar sobre la comunidad al resto de España? 
En efecto, el Centro Regional de TVE en Castilla y León se inauguró en junio de 1982, con motivo de la celebración del Mundial de Fútbol, y se puso en marcha el 22 de octubre de ese mismo año la emisión experimental de un informativo regional semanal hasta que el 21 de febrero de 1983 se iniciaron sus emisiones regulares. Antes de ese momento Castilla y León compartió algunos años un Programa Regional Simultáneo con Castilla-La Mancha y Madrid y tuvo algunos corresponsales para cubrir la información provincial puesto que hasta 1983 no se aprobó su Estatuto de Autonomía y no existía la Comunidad Autónoma. 

- El Centro Regional se estrenó cuando en otras comunidades ya se estaban preparando las televisiones autonómicas y en un momento de desarrollo definitivo de las delegaciones territoriales de la pública. En tu libro analizas paso a paso esa compleja historia de las luchas por un tercer canal y del asentamiento de TVE CyL, sobre todo teniendo en cuenta que cuando se inauguró no se había aprobado todavía el Estatuto de Autonomía… 
El Estatuto de Autonomía de Castilla y León se aprobó unos días después del inicio de las emisiones regulares. La ausencia de una televisión autonómica en esta Comunidad hizo que la programación del Centro Regional de TVE fuese un importante referente informativo para los ciudadanos que empezaron a familiarizarse en su pantalla con la identidad de su propio entorno autonómico. Sus programas dieron a conocer tradiciones, costumbres y personajes propios de la Comunidad e influyeron en la identificación autonómica de Castilla y León en una labor similar a la de otras televisiones de proximidad en España. Un papel que llevó a cabo durante un largo período de tiempo ya que fue el único escenario televisivo en la Comunidad prácticamente durante veinte años, desde su nacimiento hasta casi el año 2002, en que se consolidaron algunas redes de las televisiones locales que emitían en Castilla y León. Su difusión regional constituiría el germen de la televisión privada de difusión autonómica puesta en marcha a partir del año 2009. Se ha estudiado y valorado muy poco el papel jugado por los centros territoriales de TVE y sobre todo la labor realizada por Centros, como el caso del de TVE en Castilla y León que vino a sustituir el espacio público no regulado de un Tercer Canal de Televisión en esta Comunidad Autónoma.

Dos de los primitivos carteles de bienvenida de TVE CyL
- ¿Es quizás uno de los papeles más importantes de TVE CyL el “haber creado comunidad”? En realidad a uno de Soria le da igual lo que pase en León y no había un sentimiento de tradición y folklore común… 
No sólo no había un sentimiento de comunidad sino que cuando el 25 de febrero de 1983 las Cortes Generales aprobaron el Estatuto de Autonomía de Castilla y León se culminaba un largo y difícil proceso preautonómico entre provincias que incluso no querían formar parte de esa nueva realidad autonómica. Como señaló en sus memorias Demetrio Madrid, primer presidente de la Junta de Castilla y León: “Fue menester levantar, prácticamente de la nada, una Administración y un Parlamento regionales sin tradición ni antecedentes, debíamos elaborar el ordenamiento jurídico, ejercer las competencias transferidas en la etapa preautonómica… con una ciudadanía muy poco identificada y con un partido, Alianza Popular, que no compartía el proyecto de Comunidad”. Retos ante los que también la televisión jugó un papel determinante. TVE en Castilla y León cumplió dos funciones básicas, una divulgativa, que se realizó sobre todo a través de los programas informativos y que permitió dar a conocer a los ciudadanos de Castilla y León la nueva estructura territorial, administrativa, económica y a los que eran sus nuevos protagonistas y otra importante labor que fue la del fortalecimiento de una incipiente identidad regional y la vertebración de una nueva imagen como era la de de Castilla y León mediante programas específicos dedicados a su cultura, costumbres, tradiciones, historia, economía, gastronomía etc.

- El primer espacio emitido fue un informativo y ese género ha sido el que ha vertebrado siempre la actividad del centro y en varias temporadas (como ahora) lo único producido allí. La dotación técnica (y humana) con la que se comenzó hoy nos hace sonreír pero lo increíble es que se pudiera sacar adelante una mínima programación con tan poco cosa.
El Informativo Regional/Territorial ha sido la columna vertebral de su programación y se ha emitido ininterrumpidamente durante todo este tiempo y, como muy bien dices, hasta este momento que es lo único que se mantiene en toda la programación territorial de TVE. La dotación de personal de los Centros siempre ha estado en torno a las 30-40 personas, aunque naturalmente con el aumento de horas de emisión también fue creciendo el personal contratado puntualmente. Bien es cierto que en su puesta en marcha las múltiples carencias técnicas se suplieron muchas veces con un entusiasmo que ahora nos hace sonreír. Recuerdo la primera transmisión de la fiesta de la Comunidad en la campa Villalar en 1984 que se hizo desde la autocaravana del jefe técnico del Centro. 

Marisa Naranjo presentó programas en el período inicial
- En realidad, aumentar la plantilla y mejorar las instalaciones fue un proceso lento y costoso, sobre todo de lucha de los propios directivos con la Casa.
Ha sido un proceso de años que ha ido paralelo al proyecto político del diseño territorial de TVE. No fue igual el desarrollo de los Centros de TVE en la década de los ochenta, cuando no todas las Comunidades contaban con su televisión autonómica, que la de los noventa en la que el escenario audiovisual y político había cambiado totalmente. Además, para hacerse una mejor idea de esas dificultades, hay que pensar que la instalación del Centro de TVE en Castilla y León se hizo a partir de la cesión temporal de un espacio por parte de la Diputación provincial de Valladolid y allí siguen sus instalaciones treinta y siete años después de forma provisional.


- Al poco tiempo comenzaron los primeros programas que en realidad eran debates o entrevistas, la cosa no daba para más.
Junto al Informativo Regional llegaron los magazines con entrevistas y actuaciones musicales y enseguida se dio paso a programas más especializados como el primer programa de debate realizado en el Centro. En 1984 se empezó a emitir "De Par en Par" en la línea del mítico "La clave". Los dos tenían una misma estructura: presentación del asunto a debatir, emisión de una película y debate. En la televisión regional se adoptó la misma escenografía y estructura pero la limitación de medios y horario, el programa duraba sólo una hora, sólo permitía contar con la proyección de un breve reportaje para ilustrar el debate. 


- Tendríamos que esperar un par de años para ver crecer las horas de programación y apuestas más “elaboradas”, casi todas destinadas a un mayor conocimiento de la comunidad. En esos primeros programas ya encontramos espacios destinados específicamente al folklore y la música tradicional, género que se convertiría en un clásico durante los siguientes años. 
El primer programa musical emitido en el Centro regional fue "La Corrobla" que contenía actuaciones musicales e información sobre el folklore, las costumbres y las tradiciones de Castilla y León. El título del programa es una expresión popular que hace referencia a la hermandad o agrupación de amigos para beber, cantar, bailar y charlar. Otra de las apuestas más destacadas de aquellos años fue un programa de entrevistas a personajes relevantes de la Comunidad, que se llamó "Paisanos". El primer programa se dedicó a Miguel Delibes, y fueron entrevistados, otros personajes destacados del mundo de las letras, las artes, el deporte, el espectáculo etc., nacidos en Castilla y León o con alguna vinculación con ella como Charo López, Basilio Martín Patino, Peridis, Mariano Haro, Rosa Chacel o Luis Mateo Díez. 

- Los informativos se tenían que hacer en condiciones difíciles porque no había delegaciones en todas las provincias, ¿cómo os organizabais?  
Cubrir una comunidad autónoma de nueve provincias y la más extensa de toda España fue un reto. Al principio se cubría, con muchas dificultades, toda la información con los desplazamientos de los equipos desde Valladolid y luego se fueron creando corresponsalías provinciales con un reportero y un periodista que grababan sus informaciones y las enviaban en autobús para su emisión. ¡Ya se puede imaginar uno los problemas que había para hacer un informativo de actualidad! Después llegaría la fibra óptica, la digitalización y todo lo demás pero los comienzos fueron todo un desafío y sin embargo se consiguió hacer con mucha profesionalidad y mucho esfuerzo. 

Carmen Domínguez en sus primeros tiempos en el Centro Territorial
- En qué año comenzaste a trabajar allí? ¿Cómo recuerdas tu llegada y esos primeros tiempos? 
Comencé a trabajar en el Centro en 1985 después de aprobar unas oposiciones que se hicieron para ampliar las primeras plantillas territoriales. Recuerdo aquellos exámenes junto a otros compañeros de producción, de realización y otras categorías y creo que la sensación común era de ilusión y expectación.

Charo Pascual fue famosa chica del tiempo tras su paso por los magazines de TVE CyL
- TVE CyL se convirtió, como los otros centros, en cantera de profesionales. Al igual que Ángeles Caso, Isabel Gemio o Inés Ballester presentaban magazines o informativos en otras sedes regionales, Charo Pascual presentaba “Panorama” y “Cita a las dos” antes de ser una famosísima chica del tiempo para toda España. 
El Estatuto de RTVE de 1980 impulsó la definitiva renovación de la organización territorial de TVE dentro de la España autonómica al establecer la obligación de elaborar una programación específica en el ámbito territorial para cada nacionalidad o región. Ese momento fue una importante cantera de profesionales que crecieron en la televisión regional para luego dar el salto a Madrid. Con Alicia Gómez Montano he recordado esos momentos cuando ella se fue a Navarra y acabó como jefa de informativos de ese Centro y con un ‘máster’ en televisión que fue fundamental para sus pasos siguientes en los servicios centrales de TVE. La cantera de nuevos profesionales fue abundante en todos los centros regionales. En Castilla y León Charo Pascual encontró su plataforma televisiva después de apostar por una imagen distinta en los magazines del Centro en Vallladolid.

Aniano Gago (a la derecha de la foto), figura primordial en los inicios de TVE CyL
- Miguel Ángel García, que a finales de los 80 dirigió varios programas del centro, sería años después editor de “La 2 Noticias” y desde hace tiempo uno de los corresponsales más reconocidos (y reconocibles) de TVE... 
En efecto, el leonés Miguel Ángel García formó parte de la primera plantilla del Centro de Castilla y León en 1982 junto a Matías Montero, que en la actualidad dirige el programa "Crónicas" en La 2. Ellos y Fran Llorente, que también estuvo destinado algunos meses en Valladolid, acabaron renovando el perfil de los informativos de TVE. En otra línea, el periodista Aniano Gago, que también formó parte de aquellos primeros profesionales del Centro, como jefe de informativos y programas, fue el encargado de diseñar las primeras parrillas de programación del Centro. Tras pasar varios años trabajando en los telediarios fue luego también el responsable de diseñar la televisión local de Valladolid y sus primeros pasos regionales.

Antes de ser corresponsal de TVE en Berlín y Lisboa, Miguel Ángel García dirigió multitud de programas en el centro regional de TVE CyL
- Con la llegada de la televisión matinal se amplía la contribución a la programación nacional con conexiones con el “Buenos días”, y también se envían cada vez más noticias para los TD. Ese será uno de los objetivos principales de los años de asentamiento, convertirse en un centro productor de contenidos para nacional (aunque la información de CyL no parecía interesar mucho a los editores de los TD)
La televisión regional de Castilla y león creció de la mano de muchos de los profesionales que acabamos de citar y, en efecto, Valladolid se convirtió en un centro de producción de contenidos que muchas veces tuvieron cabida en la emisión nacional. Es cierto que en los TD las noticias de Castilla y León, como la de otras regiones, entran con dificultad si no son sucesos o noticias del tiempo, ¡algo que es incomprensible! También hay que decir, en honor a la verdad, que muchos y magníficos programas realizados en Valladolid se emitieron para toda España e incluso para todo el mundo, a través del Canal Internacional de TVE como, por ejemplo, la exposición de Las Edades del Hombre en Nueva York que yo misma grabé junto a un equipo de cinco personas que nos desplazamos durante una semana a la capital que nunca duerme y que aquellos días se despertó con una insólita muestra del arte de Castilla y León en la catedral episcopaliana de San Juan el Divino. 

- Con el aumento de la producción (y de los medios) vemos un interés por ofrecer programas de distintos géneros y hasta se prueba ¡con los infantiles! 
La diversidad de los programas ofrecidos en la parrilla fue creciendo en los años ochenta y principios de los noventa hasta alcanzar cerca de medio centenar de cabeceras. Una de esas ofertas se dirigió también al público infantil para el que se realizó el programa El Columpio con el grupo de teatro la Quimera de Plástico y que se emitía los viernes. 

Uxi Garrido entrevista al actor Agustín González en "Mirador" a mediados de los 80
- También se sacan los programas a la calle, si hasta mediados de los 80 nos acostumbramos a ver todos los espacios en sets mínimos repartidos en el mismo plató, a partir de entonces nos encontramos con emisiones grabadas íntegramente en exteriores.
Uno de esos programas fue "Tierra", en el que se utilizaría por primera vez la fórmula de presentar varios reportajes y entrevistas para abordar la actualidad no diaria. El programa trató asuntos muy diversos relacionados con la cultura, la economía, la agricultura o la industria, siempre teniendo en cuenta la actualidad y su relación con la Comunidad. Otro programa que se grababa en exteriores fue "Nosotros mismos" un programa musical con actuaciones y entrevistas que dirigió el periodista Carlos Blanco.


- Con la llegada de Heras Lobato a la dirección del centro se produce un cambio notable en los contenidos. Él, veterano y muy bregado profesional de la Casa desde Prado y Torrespaña, apuesta por la información sobre agricultura y ganadería y también por espacios para conocer mejor el Parlamento.
Así es, fue un período de crecimiento de la parrilla y se suman nuevas ofertas televisivas como "En el campo" sobre la agricultura y ganadería de la región con la periodista zamorana Marga Gallego, "Las Cosas de la Vida" sobre consumo, salud y calidad de vida que dirigió la también periodista Ana Ruiz y el primer programa dedicado a la divulgación institucional e historia de Castilla y León, "En Comunidad", que diseñó el segoviano Pedro Vicente. 

Esmeralda Marugán y su "Con V de Viernes" revolucionaron el plató de TVE CyL 
- Y poco a poco los magazines se van “profesionalizando”, ya no parecen productos de tele local. “Mirador”, por ejemplo, comienza a ser cita obligada de los espectadores de la tierra, aunque si hablamos de programas populares quizás deberíamos destacar “Con V de Viernes” presentado por Esmeralda Marugán (que ya había trabajado en “Por la mañana” de Hermida y presentado “Nueva Gente” por entonces) y que exprimía las posibilidades del pequeño plató al máximo.
Fueron las primeras apuestas de una televisión que además de informar o formar tenía que entretener y esos magazines fueron en cierta manera los primeros balbuceos de una televisión que iba también a apostar por el espectáculo. Recuerdo a Esmeralda cuando metió una camilla en el plató para hablar de cirugía estética o disfrazada de paje en Reyes y vestida sólo con un mantón de manila y un imperdible para presentar las actuaciones musicales de aquel día. 

Marugán entrevista al humorista Manolo de Vega en "Con V de Viernes" 
- En esa misma temporada (quizás la de mayor desarrollo del Centro) tú dirigías y presentabas “Tele-Informe” además de tu trabajo diario para el informativo. ¿Cómo era aquel espacio? ¿Cómo te organizabas para compaginar todo? 
No sólo yo, los redactores del Centro compaginaban en general su labor en el informativo regional con un programa que les permitía salir de la rutina informativa diaria aunque nos los sacáramos del cuerpo. Fue un programa de reportajes realizados de forma más cuidada y con mayor duración que los emitidos en un informativo diario. Se realizaba al estilo de "Informe Semanal" o "30 minuts" (TV3) y yo lo coordinaba porque en él trabajaban redactores y corresponsales de todas las provincias para ampliar la actualidad de Castilla y León y abordarla a fondo. Recibió en 1989 el premio de periodismo Francisco de Cossío, en la modalidad de televisión, que se otorga en esta Comunidad.

Mino Moral en el "Informativo Territorial" en 1995
- En 1998 tú eras jefa de informativos y pediste tu dimisión, ¿qué pasó exactamente? 
Fue un tiempo difícil que es complicado sintetizar en unas líneas. Seguramente respondió también al momento final del modelo de televisión de cercanía de los centros territoriales de TVE frente a la competencia de las privadas y autonómicas y al cambio de modelo político con algunas formas y directrices que no quise compartir. 

- El final de los 90, tras una etapa de trabajo intenso, supuso una merma de la producción, ¿cómo se vivió aquello en la redacción? 
Esta pregunta está en relación en parte con la anterior porque sin duda el recorte de la producción y el cambio de modelo televisivo fue una fuente de conflictos también para la mayoría de los redactores del Centro.

-La llegada del nuevo milenio trajo un espejismo y se amplió la programación durante un breve período de tiempo durante el cual se produjo un magazine matinal “Vivir Castilla y León”.
Fue un tiempo en que los gobiernos regionales del PP realizaron diversos convenios para ampliar la programación de los Centros y en Castilla y León se apostó por la contratación de un equipo al igual que se apostó por productoras para la realización de otros programas en TVE. Sin duda fue el principio del fin de una época en televisión. 


- Ahora que ya no estás en el Centro Territorial y que has dedicado años a investigar su historia para tu tesis y el libro posterior ¿cómo lo ves? ¿Hay nostalgia o cierta pena por su situación actual? 
Al salir con el ERE de 2006 con más de 4.300 compañeros de RTVE y estar dando clases como profesora asociada en Periodismo en la Universidad de Valladolid me encontré con una posibilidad inmejorable para investigar sobre aquello a lo que había dedicado casi veinticinco años de mi vida profesional. Fruto de mis estudios de doctorado fue la tesis titulada "TVE EN CASTILLA Y LEÓN, MODELO DE TELEVISIÓN DE PROXIMIDAD EN UNA AUTONOMÍA SIN TERCER CANAL. Historia del Centro Territorial de TVE y análisis de su programación (1982-2009)".  Un trabajo movido por la nostalgia pero sobre todo por el deseo de rendir homenaje al trabajo de tantos profesionales que casi sin saberlo ayudaron a poner las bases de una Comunidad que estaba en pañales cuando empezaron a trabajar en ella. En 2018 la Universidad de Valladolid y las Cortes de Castilla y León publicaron mi el libro "TELEVISIÓN Y AUTONOMÍA. El testimonio audiovisual de TVE en Castilla y León", un título suficientemente ilustrativo de su contenido. 

- ¿Qué papel crees que debería jugar hoy en día? 
Actualmente está totalmente abierto el debate sobre el futuro de la televisión pública y dentro de ella la de su propio diseño territorial. La crisis económica y los vaivenes de la situación política no ayudan a pensar en su futuro. Sólo espero que la televisión pública encuentre su verdadero espacio en el futuro escenario audiovisual.

lunes, 28 de octubre de 2019

Celebrando los 40 años de TVE en la Mañana de Valenzuela


28 de octubre de 1996, se cumplen 40 años de TVE, es un día especial y la Casa ha querido que toda su programación esté llena de guiños. La anunciada gala que celebrará a lo grande el aniversario ni siquiera se ha grabado, se emitirá doce días después, y en realidad es la 2 la que conmemora la fecha emitiendo desde primera hora y hasta la madrugada programas históricos de la Casa: "Un, dos, tres" con Kiko Ledgard, "La bola de cristal", "Los Chiripitifláuticos", "El arca de Noé", "La cabina", "Historia de la frivolidad" o "Curro Jiménez". ¿Y en la Primera? ¡Qué pasaba en la cadena principal del grupo! Serían los espectadores del programa matinal los que asistirían a una serie de reencuentros entrañables e inéditos, una reunión de grandes profesionales que pasó desapercibida para la mayoría. 


"Mañanas de Primera" era la nueva apuesta de la pública para cubrir la franja que iba desde las 11.30 hasta las 14 para cubrir el importante hueco dejado por María Teresa Campos que había sido fichada por Telecinco. Este espacio suponía el regreso de Laura Valenzuela que no tenía programa propio en TVE desde los lejanos tiempos de "Canción 71" (si exceptuamos los especiales del 25 aniversario y alguna otra colaboración puntual). Estaba acompañada por su hija, Lara Dibildos, Teresa Viejo y Tate Montoya. Había comenzado su emisión el 9 de septiembre y apenas dos meses después al equipo le tóco improvisar (sí, improvisar) un especial para festejar las cuatro décadas de tele en España. 


Mientras que el resto del equipo se encargaba de las secciones habituales Laura se ocupaba de ir entrevistando a los invitados relacionados con el aniversario. Tenía su lógica porque ella era la primera locutora oficial de la Casa aunque a lo largo del programa se hizo evidente que quizás esa labor tenía que haber sido compartida con Teresa Viejo, periodista de grandes reflejos y capaz de asimilar rápidamente la extensa documentación necesaria para esta tarea. Valenzuela estaba tan emocionada como despistada, confundía nombres, no era capaz de hacer preguntas concretas y se dejaba llevar por la buena disposición de los profesionales que habían acudido a la repentina llamada de los productores para acudir a Prado del Rey. Ignoro si había un guión cerrado, lo que quedaba claro es que Laura no se lo había aprendido e intentaba pasar de una conversación a otra con la mayor elegancia posible y con su sempiterna sonrisa como arma de disimulo. 


¿Qué nos aporta, pues, aquel programa? Una serie de reencuentros que hoy en día son, en buena parte, irrepetibles y que nos dejan con una agridulce sensación de nostalgia entrañable pero incompleta. Desde un emocionante saludo entre las dos primeras presentadoras de la Casa, Laura y Blanquita, ("la cara más bonita, más guapa y los ojos más preciosos que aparecieron por primera vez en televisión" decía Valenzuela de su compañera de andanzas en 1956) y el homenaje sentido al pionerísimo Jesús Álvarez a través de su hijo hasta la reunión de hombres clave en informativos como Pedro Erquicia, Eduardo Sotillos, Pedro Macía, Miguel de la Quadra-Salcedo o José Luis Balbín y de divulgativos como Soler Serrano, Ramón Sánchez Ocaña y Alfredo Amestoy. 


Y entre ambos grupos, vimos a participantes de Eurovisión (Conchita Bautista y Salomé), realizadores y directores (Lazarov y Chicho Ibáñez Serrador, este último desde un estudio de RNE) actores como Julita Martínez, Sancho Gracia y Mari Carmen Goñi (la Valentina de los Chiripitifláuticos), hombres del deporte como Matías Prats, Juan José Castillo, Pedro Ruiz (que comenzó su carrera junto a Prats retransmitiendo partidos y fue el primer director de "Estudio Estadio" aunque muchos lo hayan olvidado) o el propio tenista Manolo Santana.También estaban las viudas de Joaquín Prat y Félix Rodríguez de la Fuente y los veteranos locutores José Luis Barcelona y Marisa Medina que aprovechó para aclarar que no estaba retirada sino apartada. 


Por supuesto no podía faltar una tarta pero no con cuarenta velas, sólo había una. Tate Montoya explicó que la dirección había decidido que eso se debía a que querían que fuera la propia Laura la que soplara la candela de forma simbólica, como la más veterana, junto a su hija como representante de la nueva generación. Valenzuela, que no tiene un pelo de tonta, se dio cuenta de que aquello podía sonar a agravio para todos los que allí estaban y tuvo los suficientes reflejos para solicitar la ayuda de Amestoy, al que antes había confundido con su compañero José Antonio Plaza. Fue precisamente Alfredo el que pronunció las últimas palabras, ya con la sintonía de fondo y con el copyright de TVE sobreimpresionado: "lo hemos hecho todo esto y lo seguiremos haciendo por los mismos por los que trabajábamos cuando teníamos 20 años, por los espectadores. Esta es la auténtica verdad, que lo sepan los que están al otro lado de la pantalla, que todo ha sido hecho por ellos. Así nos han salido las canas y es el momento de que todos echemos una cana al aire".