lunes, 15 de septiembre de 2014

El Holmes de Miyazaki

Conan Doyle debería ser nombrado guionista emérito con honores de la televisión mundial. Su personaje más celebre, Sherlock Holmes, ha nutrido cientos de series y tv movies e, incluso, un anime. La serie homónima emitida en España a mediados de los 80 permanece en la memoria de los que éramos chavales en la época en un lugar escogido. En realidad no es de extrañar ese buen recuerdo si tenemos en cuenta que su director fue, nada más y nada menos, que el mismísimo maestro Hayao Miyazaki.

En esta coproducción entre un estudio japonés y la RAI, televisión pública italiana, los personajes ideados por Doyle son perros que se comportan como humanos. Muy adecuado para el mejor "sabueso" del mundo. Un joven y dinámico Holmes, un viejo, entrañable, simpático y cachazudo Watson y un torpe y engolado inspector Lestrade (doblado por el presentador Antolín García) luchaban cada semana contra un enemigo terrible.

Terrible pero estúpido, para qué vamos a engañarnos. El Moriarty de esta serie producía simpatía por su perenne incapacidad para conseguir que sus elaboradísimos planes para dominar el mundo llegaran a buen puerto. Su "JA JE JI JO JU" (magníficamente interpretado por el actor de doblaje Luis González Páramo) precedió al "MUAHAHAHAHA" que hoy se considera epítome de la risa malévola. Nada que ver.
   Hay que reconocer que Moriarty no tenía una gran ayuda en sus esbirros Todd y Smiley, este útimo doblado por Fernando Chinarro, el perpetuo damnificado de las aventuras de los Payasos de la Tele.

Miyazaki dejó su sello en esta serie a pesar de que sólo dirigió 6 capítulos. Su amor por las máquinas y las persecuciones se plasma en unas cuantas aventuras. Por cierto, apenas dos de los episodios están (ligeramente) basados en los relatos de Sir Arthur. Merece la pena destacar que aquí la señora Hudson no era una venerable anciana sino una joven atractiva y valiente.

Este anime no lo tuvo fácil, comenzó su producción a principios de los 80 y fue paralizada por problemas con los derechos de autor. Tiempo después fue reanudada pero Miyazaki cedió su puesto a Kiosuke Mikuriya y la calidad se resintió notablemente. De manera muy hábil, en su estreno en 1984 la RAI dispersó los capítulos originales a lo largo de las dos temporadas y así el espectador nunca sabía cuándo iba a ver uno que mereciera la pena o cuándo acabaría decepcionado.

Recordemos la sintonía, interpretada por los insufribles Nins:



Aquí tenéis, como extra, la versión inglesa, "Our detective, so supreme!":



Y para finalizar, su primer capítulo, disfrutadlo:








lunes, 8 de septiembre de 2014

Novela: El collar de la Reina

 El director y realizador Alfredo Castellón da instrucciones a la actriz Amparo Pamplona

Un collar. Una estafa relacionada con un collar que afectará tan negativamente a la imagen de la monarquía que muchos consideran este asunto como uno de los desencadenantes de la Revolución Francesa. Contar aquí los complicados tejemanejes de Jeanne Valois de La Motte y su marido contra el ingenuo (por no decir estúpìdo) Cardenal de la Rohan, deseoso de congraciarse con la Reina María Antonieta, supondría un spoiler del libro escrito por Alejandro Dumas padre en 1849 que inspiró esta serie de 1976 y una película de 2001 protagonizada por Hillary Swank y no quiero perjudicar a los posibles lectores/espectadores o a los aficionados a la historia que tengan curiosidad por esta anécdota que acabó defenestrando a Luis XVI, su esposa y su camarilla.
   En mayo del 76 Alfredo Castellón adaptó para el espacio "Novela" el folletín de Dumas con el protagonismo de Amparo Pamplona, Charo Soriano, Francisco Piquer, Eusebio Poncela, Emilio Redondo y Estanis González, entre otros.

A diario, después del Telediario Primera Edición, los espectadores disfrutaron de una producción grabada entre el Estudio 11 de Prado del Rey y el palacio y los jardines del Real Sitio de Aranjuez. En esta ocasión, un setenta por ciento del material se rodó en exteriores, en ese escenario histórico que representaría otro palacio, el de Versalles, por eso el atrezzo lo tuvo que proporcionar la propia televisión, la decoración real de Aranjuez no encajaba. Tanta grabación en exteriores encareció los costes y se redujeron los ensayos, lo que provocó quejas de los actores.

La magnífica Charo Soriano encarnaba a "Juana de la Motte", la noble cuya familia había caído en la ruina y mendigaba de pequeña hasta que una aristócrata escuchó su historia y la rescató para internarla en un prestigioso colegio. Esta trepa profesional consiguió hacer del sablazo y el rumor sus medios de vida con muy buena fortuna, hasta que su insaciable codicia y cierto collar la descubrieron.

Amparo Pamplona tenía la complicada tarea de interpretar dos papeles bien distintos, el de la reina María Antonieta y el de Oliva, una prostituta con evidente parecido con la monarca que será contratada por Juana para engañar al cardenal de Rohan. Para más complicación, Oliva partía del analfabetismo y de una falta absoluta de modales en su engaño así que la Pamplona tuvo que incorporar esas carencias a su rol.
   "El collar de la Reina" fue otra de esas Novelas que acercaban a la audiencia obras clásicas de la literatura. Fue repuesta en octubre de 1982 en la Segunda Cadena en un horario nada favorecedor, las 7 de la mañana, aunque teniendo en cuenta que había sido grabada en blanco y negro y que en los 80 toda la emisión era en color, no extraña tanto su ubicación en la parrilla.

jueves, 4 de septiembre de 2014

El debut de Jesús Álvarez en TVE

Desde hace casi 40 años el amable rostro de Jesús Álvarez se asoma a la pantalla de TVE. Su voz está íntimamente ligada a la información deportiva pero no fue esa su primera responsabilidad televisiva. Estos días el periodista puede recordar su debut en informativos, porque precisamente se cumplen 37 años, fue en el verano de 1977 en el programa "Siete días" dirigido por Joaquín Soler Serrano (del que hablamos en la entrada anterior). Álvarez había debutado en la radio de la mano de un viejo compañero de su padre, Antolín García, padre a su vez de la recientemente fallecida mujer del tiempo y dobladora Marta García. Poco después había trabajado con Soler Serrano en el programa radiofónico "Rompiendo el aire" y no lo debió hacer mal porque fue el mismo don Joaquín quien le propuso debutar como redactor y locutor en televisión. Tenía por entonces 19 añitos.

"Acabo de llegar a televisión, o sea que en el medio soy un pardillo, no me las quiero dar de nada. Por ahora  lo que tengo que hacer es aprender a desenvolverme y aprender todo de todos". Con esta humildad se presentaba ante los medios el hijo de uno de los pioneros del medio, fallecido prematuramente en 1970 y cuyo recuerdo todavía permanecía (y permanece) entre los espectadores. "Creo que sí influyó en mi afición al periodismo pero pienso que fue de una forma indirecta, sin que yo apenas me diera cuenta. Empecé a estudiar Periodismo hace un par de años y hasta el momento de matricularme en la Facultad no tenía idea de lo que iba a hacer. Nunca me lo había planteado. Por eso creo que si mi padre influyó en mí lo hizo sin que apenas me diese cuenta de ello" decía Jesús.

Ante un busto de su padre respondía a las preguntas del periodista Jesús Mª de la Calle sobre la posible ayuda que suponía ser hijo de un popular comunicador: "Sinceramente, creo que sí, ¡para qué nos vamos a engañar! Pero también creo que ésta será la tópica y típica situación en la que, por eso mismo, me puede costar más trabajo abrirme paso. La gente empezará a verme como el hijo de Jesús Álvarez, a quien todavía n ha olvidado y eso tiene sus desventajas, como es obvio". Con el tiempo consiguió que la audiencia le respetara por sus méritos y no por su herencia. Y "Siete días" fue un excelente comienzo, tras la etapa de Soler Serrano como director-presentador fue elegido por su sucesor, Fernando Ónega, como presentador de la nueva temporada junto a Isabel Tenaille.

viernes, 29 de agosto de 2014

"Siete días" con Soler Serrano

En verano de 1977, aprovechando el descanso de grabaciones de su mítico programa "A fondo", el incansable Joaquín Soler Serrano toma las riendas de un informativo semanal que ya estaba en antena bajo el nombre de "Crónica de siete días" para renovarlo y mejorarlo. No sólo dirige sino que se pone frente a las cámaras sustituyendo a José Antonio Silva y simplifica el título para hacerlo más directo: "Siete días". Su emisión es los domingos a las 14h precediendo al Telediario. Una hora y en color, lo que no era tan habitual por entonces. Si a este informativo sumamos "Informe semanal", "Los reporteros" y "Opinión pública" amén de los Telediarios comprobaremos que el espectador estaba ansioso de este género tras años de silencio y censura. "Siete días" en su etapa con S. Serrano consiguió una excelente aceptación, las valoraciones del panel que se usaba como referencia superaban siempre el 7 y en ocasiones llegaron al 8 sobre 10.

El periodista tenía muy claras las funciones del espacio y así lo contaba en agosto de 1977 en una entrevista a Belón Molinero para "Tele-Radio": "Primera: el programa que cuenta lo que pasó en la semana, de tal manera que una persona desinformada que no haya leído prensa, ni oído radio o visto TV pueda con "Siete días" estar al cabo de la calle. Y segunda: el semanario que resume, amplia y analiza la actualidad de la semana para el espectador común que está al corriente de cuanto sucede. Pero en ambos casos, operamos con muchísima más agilidad que las revistas impresas, anticipándonos a ellas, por lo menos, en una semana".
   Para conseguir estos propósitos y no aburrir al espectador dominical se usaron todos los recursos disponibles: desde el reportaje a la entrevista o el debate pasando por la interpretación de los especialistas que traducían ciertas informaciones farragosas al entender de la ciudadanía y todo eso sin perder el ritmo: "El programa, con todo su rigor informativo, debe ser también un espectáculo. El telediario, por ejemplo, en razón de su actualidad inmediata, puede ser resuelto con locutores que leen las noticias ante la cámara. Un semanario debe exponer sus contenidos en otro tipo de "show news", de revista con ritmo" decía Soler.

Como hombre viajero, Joaquín conocía muy bien los nuevos formatos que se estaban desarrollando en EEUU o en países más cercanos como Reino Unido y Francia y con la complicidad de su realizador habitual, Ricardo Arias (en el centro de la foto) usó fórmulas visuales muy innovadoras para la época: "Soy partidario de titularlas (las noticias) con rótulos sugestivos, de ponerles corondeles de música, incluso de subrayar su intencionalidad o trascendencia con llamadas, asteriscos, intermitentes, etc. Luego hay que pensar que es imposible condensar tantas cosas en tan pocos minutos sin producir empacho. Hay que seleccionar, quedarse con lo que me más importa. Diría que el estilo de "Siete días" trataría de ser una calculada fusión de noticias, personalidad y espectáculo presentado de tal forma que atraiga el interés y la atención de la audiencia". Y tanto que lo atrajo, durante sus meses al cargo de este semanal consiguió la aceptación del público y de la crítica que valoró muy positivamente esta modernización y puesta a punto. Sin embargo, Soler no se quedó mucho tiempo, la temporada siguiente tomó el mando Fernando Ónega y puso ante las cámaras a Isabel Tenaille y Jesús Álvarez (que ya estaba de redactor en la etapa anterior) con un formato mucho más clásico. Soler Serrano siguió unos cuantos años con su imprescindible "A fondo" pero no contento con eso, al término de su etapa al frente de "Siete días" comenzó "Perfiles", entrevistas a personajes en su entorno.



martes, 26 de agosto de 2014

El bosque de Tallac

En la frontera de los estados de Nevada y California discurre el lago Tahoe, en la falda de Sierra Nevada. Vigilando ese lago se encuentra la montaña de Tallac y en su bosque habitan dos oseznos, Jacky y Nuca. Ellos son los protagonistas de la serie "El bosque de Tallac", más conocida precisamente por el nombre de estas crías, producida por la Nippon Animation en 1977 y estrenada en TVE el sábado 16 de diciembre de 1978 a las 15.30h.

Basada en un relato del inglés Ernest Thompson Seton, la serie de 26 capítulos se hizo tremendamente popular en nuestro país, generando multitud de merchandising; por eso no es de extrañar que se repusiera varias veces a lo largo de la década siguiente. Esta era la quinta producción japonesa que se emitía en TVE tras "Meteoro" (dentro del ómnibus "Siempre en domingo"), "Heidi", "Marco" y "Mazinger Z" pero la primera en la que se transmitía un mensaje de concienciación sobre el respeto a los animales y la conservación de la naturaleza. 

Los pequeños plantígrados no eran las únicas estrellas de la serie, el niño indio Senda, su amiga Olga (la hija del propietario del almacén) y los padres de ambos, además del tío Dimas (empeñado en encontrar oro) y la madre de los oseznos completaban el reparto. En nuestro país, actores de primera línea doblaron a estos personajes. Jackie tenía la voz de Selica Torcal a la que muchos ubicarán en su papel de Juana en "Con el culo al aire" pero que siempre será recordada por haber dado vida a "Heidi". Matilde Conesa, habitual de los radio-teatros y famosísima por su Bruja Avería, interpretaba a la madre osa y, entre otros, intervenían también Julio Núñez ("Cyrano de Bergerac" en un cuidado "Estudio 1") y Matilde Vilariño (la voz de Pablito Calvo en "Marcelino, pan y vino").
   En la lista de personajes que se publicó en la prensa de la época para anunciar la serie se utilizaron los nombres de la traducción inglesa que después no coincidía con los usados en el doblaje, así Alice se convirtió en Olga, Ram en Senda y Jill en Nuca.

Bellísimos fondos servían de escenario para las aventuras de Jackie y Nuca por los bosques y de la entrañable amistad entre ambos y los niños, a pesar de las advertencias de la madre osa de que los humanos son los animales más crueles y es imposible relación alguna entre osos y hombres.

La amistad y el respeto por la naturaleza triunfan en esta serie que se emitió en medio mundo y que, aunque no alcanzó la enorme audiencia de "Heidi" (récord no superado después de haber sido el programa con mayor valoración de 1976) sí que hizo soñar a los niños de finales de los 70 con un mundo idílico, el bosque de Tallac y eso que no hablamos de un producto maniqueo (aunque sí sentimentaloide). De hecho, uno de los momentos más terribles vividos por los espectadores fue el de (ATENCIÓN: SPOILER) la muerte de la madre osa:



viernes, 22 de agosto de 2014

Las diez de últimas

Preguntas y respuestas, así de simple era el concurso "Las diez de últimas" que se emitió en TVE en la temporada 1969/70. La diferencia con respecto a otros programas similares era que los concursantes elegían el tema de las preguntas así que partían, aparentemente con una clara ventaja. Sólo tendrían que demostrar su sapiencia en una materia de la que fueran especialistas pero no todo iba a ser tan fácil porque tendrían que competir con otro participante que, a su vez, lo sabía todo (o casi todo) sobre otro asunto, la cuestión estribaba en quién era más sabio en su especialidad. Todo esto nos podría hacer pensar en que el estudio de Prado del Rey donde se grababa el programa se iba a llenar de catedráticos de las universidades españolas pero, muy acertadamente, los responsables del concurso supieron dar con la clave del éxito: dar la oportunidad a gente aparentemente vulgar y modesta en demostrar que no hacía falta tener una carrera para ser una eminencia en un aspecto concreto. De esta manera, los espectadores comprobaron, por ejemplo, cómo un bedel se había convertido en una enciclopedia andante sobre ornitología.

José Luis Pécker presentó "Las diez de últimas" con su rotundidad habitual, una manera de hacer muy radiofónica y deudora del espíritu verbalmente avasallador de su maestro Bobby Deglané a quien sucedió en la cadena SER. Pécker ya había presentado concursos de éxito en TVE y justo antes de éste había sustituido a Joaquín Prat en la segunda temporada de "Un millón para el mejor".

Y precisamente tal y como sucedió en su programa anterior, los concursantes saltaron a la fama. Desde el bedel al que antes mencionaba, Secundino Gallego (a la izda. en la foto) al montañero César Pérez de Tudela, los participantes se convirtieron, aunque durante breve tiempo, en pequeñas celebridades que eran entrevistadas por la prensa e invitadas a pronunciar conferencias y pregones. Sin duda fue Pérez de Tudela quien rentabilizó mejor su imprevista fama al iniciar una larga colaboración con RTVE.
   No obstante, y para que quede constancia, en la gran final no ganó ninguno de los dos sino el señor Menal, especialista en setas.

sábado, 16 de agosto de 2014

Tres en la carretera

Un fotógrafo freelance recorre EEUU a bordo de una caravana para cubrir los encargos de diferentes revistas y diarios. No recorre el país solo sino con sus dos hijos adolescentes de los que tiene que hacerse cargo tras enviudar. En sus viajes se presentan situaciones de todo tipo de las que siempre sacará una enseñanza para sus retoños. Nunca un padre tuvo tantas aventuras acompañado de unos infantes huérfanos de madre y en plena pubertad, un cocktail explosivo.

Esta era la premisa de la serie "Three for the Road" emitida en la CBS en 1975 y en TVE al año siguiente. Fue la primera producción de una hora de la MTM, la compañía de Mary Tyler Moore, la famosa actriz que lideró las listas de audiencia de los 70 con su propio show. Con ella pretendían dar un paso adelante en su forma de abordar la ficción, querían hacer una serie familiar de aventuras pero también con mayor profundidad en las tramas abordando la problemática adolescente y añadiendo un padre viudo de profesión liberal para darle mayor enjundia al asunto.

Alex Rocco, el padre, ya era conocido por sus papeles en series como "Cannon", "Kojak" o "The Rookies" y, sobre todo, por su intervención en "El Padrino". El hijo mayor, Vincent Van Patten, era hijo y hermano de actores y a pesar de su juventud había intervenido como episódico en "Cannon", "La ley del revólver", "Marcus Welby" e "Ironside" entre muchas otras. Buena parte de los capítulos se centraban en la lucha generacional entre ambos, con discusiones agrias al comienzo solventadas con abrazos y risas al final.

El hijo pequeño estaba encarnado por Leif Garrett, de tan sólo 14 años pero gran experiencia televisiva, también con hermana actriz y con series en su haber coincidentes con los otros dos actores como "Cannon" o "La ley del revólver".
   La serie fue un bluff en toda regla, ni siquiera llegó a completar temporada, 12 episodios bastaron para comprobar que no podría remontar las bajas audiencias ante la dura competencia del mundo maravilloso de Disney en la NBC y "Los Robinsones Suizos" en la ABC (ambas emitidas también por TVE, por cierto, aquí se compraba todo). En España se tuvo primera noticia de su existencia en septiembre de 1976 y se anunciaba su emisión con el título "Tres en el camino" a pesar de que ya se sabía que había fracasado en su país de origen. Entre nosotros no fue un exitazo pero tampoco un descalabro, de hecho, Leif Garrett se convirtió en un ídolo adolescente que actuó en "Aplauso" entre gritos de histeria.