viernes, 27 de marzo de 2020

"Escuela TV", clases desde la tele

La profesora de inglés de "Escuela TV" Janice Honest-Redlich

Cuando TVE inauguró sus emisiones en octubre de 1956 su objetivo fundamental era entretener, ni más ni menos. Ni siquiera pensaron en ofrecer información, el Telediario no llegaría hasta la temporada siguiente. La divulgación no era tampoco una misión en los primeros meses pero los directivos no tardaron en darse cuenta de que no sólo sería interesante sino que además conseguía rellenar huecos de programación a un bajo coste. Además, esos pequeños espacios podían realizarse en un rinconcito del plató y eso permitía a los técnicos ir cambiando los decorados de los programas principales porque, efectivamente, todo se hacía desde el mismo lugar, el minúsculo estudio del Paseo de la Habana. De 1958 son títulos iniciáticos como "Aula TVE" o "Televisión Escolar" (que se recuperaría en 1968). Al año siguiente llegaría "Universidad TV" pero en realidad el primer gran proyecto sería el de "Escuela TV". 

El equipo inicial del programa. Distinguimos a dos de los hermanos Summers: Guillermo (derecha, tocándose la corbata) y Manuel (tercero empezando por la derecha, rascándose el labio)

Comenzó en pleno verano, a finales de julio de 1961, para probarlo ante una audiencia menor. La cosa debió gustar porque en agosto la revista oficial de TVE, "TeleRadio", dedicaba un amplio reportaje presentando a su equipo de guionistas y explicando el por qué de esta fuerte apuesta, nada menos que tres días de emisión de media hora a partir de las 19 H. "El experimento ha tenido un éxito extraordinario en todas partes aunque han sido Inglaterra, Francia  e Italia las naciones que lograran resultados más importantes. España, por sus peculiares características escolares, parece un terreno adecuado para este tipo de enseñanza. Hay lugares donde carecen de medios para facilitar a los muchachos una formación más amplia que la primaria y, por otra parte, existe un contingente numeroso de jóvenes que interrumpieron sus estudios en los comienzos de la edad escolar." (TR Nº 188). De esta forma tan elegante se decía sin decir que todavía una parte importante de la población era analfabeta. 


"El Ministerio de Información y Turismo ha puesto los medios para que TVE pueda llevar a todo el país las imágenes del nuevo espacio. El proyecto ha tenido una acogida generosa y se ha visto favorecido por la iniciativa de quienes rigen nuestra emisora" aseguraba aquel reportaje. El profesorado inicial estaba formado por Cipriano Torre Enciso (lecciones de cosas), Valerie Richardson (Inglés), Jesús de la Serna (Arte), Francisco Summers (Biología, zoología y botánica), Manuel y Guillermo Summers (Ilustraciones), Ricardo Fernández de la Torre (Viaje por España y además ejercía de productor y coordinador del equipo) y Eduardo Delgado (Problemas y tests). Y sí, los Summers eran hermanos y Manuel y Guillermo serían más tarde conocidos como cineasta y guionista/presentador de televisión respectivamente. En este programa se encargaban de los cientos de ilustraciones que se utilizaban semanalmente para explicar de forma gráfica todos los conceptos expuestos. Lo de usar películas didácticas era mucho más caro así que se apañaban como podían con esta técnica que, por otra parte, se usó durante décadas. 

El equipo de presentadoras de "Escuela TV" que estrenó la temporada en septiembre de 1961. Entre ellas Pilar Cañada (izda.), la única que hizo carrera en TVE posteriormente

En septiembre de aquel año hubo importantes cambios, se emitiría de lunes a viernes y aparecían nuevas presentadoras que sustituían a los adustos profesores que habían inagurado el invento. Pilar Cañada, Monique Asseray, Emma Pérez de Dios, Sol Díaz-Berrio, María del Carmen de la Torre, Adelita Reino, Jeanisse y Amelia (no he conseguido averiguar sus apellidos) formaban la plantilla de locutoras de este espacio. Sólo Pilar Cañada consiguió mantenerse en TVE durante décadas pero este fue el comienzo de su longeva carrera. En aquella temporada, Escuela convivía en la parrila con "Universidad TV" que, fundamentalmente, consistía en charlas de profesores y catedráticos sobre temas muy variopintos. De ahí salió Luis de Sosa que dirigió y presentó "Tengo un libro en las manos", programa que sí obtuvo un gran éxito durante años.


Como el programa empezaba a tener cierta repercusión en las tardes de aquella tele primigenia, los jefes deciden ampliar sus propósitos y el 15 de enero se estrena "Escuela TV-2" que estaba dirigido a los adultos. El director, Manuel Moreno Ballesteros, era también responsable de la Oficina Sindical de Formación Profesional Acelerada: "Queremos llegar al campo, a los medios rurales, para solucionar los problemas que se les presentan a sus hombres en el quehacer diario. El programa, tal como lo hemos concebido, persigue además, crear una mentalidad en los telespectadores que progresivamente sirva para elevar su nivel cultural (...) Cada día iremos presentando un caso práctico aplicable a las necesidades campesinas. Como consecuencia de ello, los temas que vamos a exponer se refieren a problemas de oficios que ponen en relación el utensilio y el trabajo. Por ejemplo, enseñarles a hacer con trastos viejos de madera elementos útiles de trabajo, acostumbrándoles de paso a interpretar un croquis" (TR nº 212).

Emma Pérez de Dios explicando "Historia de las cosas"

En noviembre de 1962 ya trabajaban 35 personas en el equipo y se habían planteado un nuevo objetivo: publicar libros "para seguir más provechosamente el programa". Además, esa temporada la cosa había crecido. "Escuela TVE" (habían decidido añadir la E al título) abría la programación de tarde a las 18.30 y sólo duraba 15 minutos, estaba dirigido a los niños, después iba "Academia TVE", 45 minutos de asignaturas como Iniciación al arte, Francés para todos o Mundo curioso. A las 19.30 "Universidad TVE" con temas más avanzados como Los derechos de España en el Nuevo Mundo, Iniciación a la Ciencia del Derecho, Sonidos y ultrasonidos y biografías célebres. Estos espacios divulgativos daban paso a partir de las ocho a series como la versión que estaba realizando en aquel momento la propia TVE del "Quijote".


En 1963 se habían incorporado dos locutoras: Clara Isabel Francia y Marisa Medina que junto a la ya veterana Pilar Cañada alcanzarían gran popularidad y se quedaron en la Casa una vez finalizado este invento educativo. Aquella sería su última temporada. Lo explica Tamara Antona Jimeno en su tesis doctoral "La televisión de una audiencia cautiva: historia de la programación durante el franquismo": "La característica común de los tres es que ninguno de ellos tenía conexión con el Ministerio de Educación Nacional, es decir, no respondían a una formación reglada al uso dado que carecían de validez académica. La primera razón es el contenido: eran temas que se impartían sin un programa avalado por una institución educativa, en la que los contenidos no eran aprobados por un cuerpo docente y la audiencia se limitaba a recibirlos. No obstante estas fueron las primeras experiencias que se llevaron a cabo en España antes de la llegada del primer espacio que se llevó a cabo con pleno acuerdo con el Ministerio, en octubre de 1963: Bachillerato TV (1963-65). Se situó en el lugar que dejó Escuela TV, aunque no se emitió diariamente, sólo los lunes y los viernes. Se creó como complemento del Bachillerato Radiofónico, inaugurado el 8 de febrero de ese mismo año." Esa ya es otra historia como la de la "TV Escolar" emitida entre 1968 y 1979. 

domingo, 22 de marzo de 2020

"Jack y las habichuelas gigantes" con Gene Kelly


El 26 de febrero de 1967 la NBC emitió el primer especial televisivo de Hanna-Barbera que mezclaba animación con imagen real, "Jack and the Beanstalk". El exitazo mundial de la película de Disney "Mary Poppins" tres años antes había animado a otras productoras a seguir esta estela, bien en cine o incluso en televisión, eso sí, con presupuestos muchísimo más ajustados, lógicamente. Los famosos Joseph Hanna y Joe Barbera ya habían probado esta técnica nada menos que en 1945 en la memorable escena en la que Gene Kelly sueña que baila con el ratón Jerry en "Levando anclas" así que no era nada nuevo para ellos y, además, este experimento televisivo lo iban a realizar precisamente con la misma estrella del cine musical así que a priori todo pintaba estupendamente. 

jack-still

La colaboración entre Kelly y los creadores de Tom y Jerry, el oso Yogui o Scooby Doo, entre otros muchísimos personajes, venía de lejos y les había proporcionado muchas satisfacciones. No se limitaba al baile entre hombre y ratón, juntos habían emprendido un ambicioso proyecto artístico que se alargó durante años y que no consiguió éxito popular porque no tuvo una buena distribución, "Invitación a la danza". Esta película comenzó su rodaje en 1952 pero no se pudo estrenar hasta 1957. Un año antes del estreno oficial había sido galardonada con el Oso de Oro de Berlín y desde entonces se ha convertido en un film de culto con una serie de secuencias que también mezclaban dibujos animados con el muy real Kelly que constituyen una delicia visual. 


"Jack y las habichuelas gigantes", como se tituló para el mercado latino y España, se basaba en el famoso cuento de Andersen pero en realidad sólo en la trama básica. A partir de ahí los guionistas Larry Marks y Michael Morris (cuyos créditos incluyen, por citar sólo dos, las series "Embrujada" y "The Andy Griffith Show") crearon un argumento en el que se incluía amor, suspense, aventuras y hasta culpabilidad por parte del chico y, por supuesto y por encima de todo, la historia de esa curiosa amistad entre el vendedor de las habichuelas y el niño que quiere llevar dinero a casa para mantener a su madre enferma. 


Por si eso fuera poco, hay que destacar la banda sonora compuesta por Cahn y Van Heusen (autores de varias canciones popularizadas por Frank Sinatra) y la dirección musical de Lenny Hayton, uno de los directores habituales de la MGM al que Kelly conocía muy bien. El propio actor dirigiría este especial y no debe sorprender porque en aquel entonces se hallaba más interesado en su trabajo detrás de las cámaras (aunque de ese mismo año es su mítica colaboración en "Las señoritas de Rochefort") y se encontraba en plena preproducción de la grandiosa "Hello Dolly!" protagonizada por Barbra Streisand que llegaría a los cines en 1969. 


En definitiva, todo apuntaba a que este sería un trabajo cómodo, con profesionales que se conocían y respetaban pero... no fue así. Las primeras pruebas de la mezcla entre animación y lo rodado en platós de un solo color (para poder incrustar la imagen) disgustaron, y mucho, al director y protagonista. El problema de base era el dinero y lo explicaba así Mauricio-José Schwarz en su libro "De Tom y Jerry a las Supernenas. La aventura de HB" editado por Dolmen en 2015: "Los poco más de cuatro minutos del baile de Gene Kelly y el ratón Jerry habían tenido un coste de producción de un cuarto de millón de dolares en 1944. Los más de cincuenta minutos de televisión de Jack tenían que producirse con 400.000 dólares de 1964, que equivalían a sólo 230.000 de veinte años atrás. Para todo efecto práctico, la misma cantidad de dinero para animar doce veces más metraje".


Para añadir más problemas al rodaje, aunque el niño coprotagonista iba a cantar él mismo sus temas (y eso es lo que pretendía a toda costa su madre que quería lanzarlo como talento total), su voz no satisfizo a los productores y fue doblado por Dick Beals, un actor de 1,40 m de estatura y que se especializó durante su carrera en prestar su garganta a niños y niñas, reales o de dibujos, y que era un habitual de las series de Hanna-Barbera. Otra "voz fantasma" insufló vida a una princesa secuestrada por el gigante de la historia: Marni Nixon, la soprano a la que escuchamos en "El Rey y yo", "West Side Story" y "My Fair Lady" sustituyendo en las canciones a Deborah Kerr, Natalie Wood y Audrey Hepburn respectivamente. 


Las discusiones entre Kelly y los productores fueron graves y el director incluso quiso paralizar la emisión del programa, cosa que no consiguió por los acuerdos alcanzados por la NBC. El actor no se cortó un pelo a la hora de criticar este trabajo, eso sí, echando la culpa a otros y dando a entender que había sido engañado. A pesar de esta campaña en su propia contra, el especial tuvo buena audiencia, se convirtió en un clásico de la televisión que se exportó a medio mundo (en España se emitió a finales de la década) e incluso consiguió un premio Emmy al  mejor espacio infantil. Curiosamente, a pesar de todo lo dicho previamente, Gene Kelly decidió recoger en solitario el galardón. Años después Joe Barbera declaró: "Algo así puede hacerte amargado y resentido, si decides permitirlo. No puedo decir que no doliera pero al cabo de los años he aprendido que todos los supervivientes de Hollywood deben aprender a seguir siendo supervivientes. Aprendes que no estás trabajando con personas sino con egos y ellos están trabajando con el tuyo" (recogido en el libro antes citado). 


Visto hoy en día, "Jack y las habichuelas gigantes" tiene un gran encanto y su dirección musical no desmerece en absoluto la de grandes producciones de la Metro de la década anterior. Es cierto que muchos de los efectos son bastante chapuceros y se nota que el tiempo de grabación y postproducción era limitado, tanto como el propio presupuesto. Además, el cartón piedra usado en las escenas iniciales y finales es digno de un decorado diseñado por Ana del Castillo para el "Un, dos, tres" pero precisamente, eso añade más encanto al asunto. Podemos verla como un producto "camp", "kistch" o simplemente, típico de otra época. 


Jack and the Beanstalk - 1967 Gene Kelly from TGB666 on Vimeo.

domingo, 15 de marzo de 2020

"Tal cual" con Marisol Galdón


Marisol Galdón llegó como un huracán a la tele de finales de los ochenta y principios de los 90. Aunque sus comienzos fueron en la radio fue la televisión la que le ofreció popularidad y le permitió demostrar su versatilidad profesional. El rompedor e irreverente "Plastic" (junto a Tinet Rubira y David Bagès) fue un prometedor comienzo que después cristalizó en el excelente y poco valorado "Peligrosamente juntas" con Inka Martí. Hace unos meses publicamos aquí la primera parte de una entrevista con Galdón en la que explicaba su experiencia en aquel magazine cultural. Hoy toca saber cómo llegó a su carrera otro gran programa, este de gran consumo televisivo y ya muy asentado, "Tal Cual". 

- 1994, tras un tiempo en barbecho televisivo en el que apenas te habíamos visto en apariciones como aquella memorable en "¡Hola Raffaella!" se anuncia por sorpresa que sucederás a Àngel Casas porque se va a presentar otro programa. ¿Fue tan sorprendente para ti la propuesta como para los espectadores?
Fueron una sorpresa y un reto muy estimulantes. A Àngel Casas le habían asignado un espacio de debates ("Los unos y los otros" en La Primera) y no querían dejar colgado el programa de prime time de los viernes en La 2, puesto que funcionaba muy bien. Intenté estar a la altura del proyecto, seguí trabajando con el mismo equipo que tenía Casas, y no solo mantuvimos la audiencia, sino que incluso llegamos a incrementarla.


Marisol con Elle MacPherson

- ¿Cómo te tomaste aquella oferta?
Como un reto, un desafío, que es algo que siempre me incentiva. ¡Por fin tenía la oportunidad de presentar un programa en solitario! ¡Me ilusionó mucho!

- Durante 4 meses aproximadamente entrevistaste a figuras nacionales y también a unas cuantas internacionales. Quizás la más sonada fue tu charla con Elle MacPherson que terminó en llanto...
Caray, me vas a perdonar, pero no recuerdo apenas la entrevista con McPherson, tan solo que era una mujer altísima y encantadora.


- También pudiste conversar con Laura Antonelli, Fabio Testi (por seguir con los internacionales)... ¿recuerdos?
Recuerdos muy gratos, es un espacio en el que planteé las entrevistas -que siempre me preparaba yo misma, con la docu que me pasaban mis compañeros- con altas dosis de empatía, para que el/la invitada/o se sintiera cómodo, se soltara y se olvidara de la cámara y pudiéramos brindar a los espectadores charlas más íntimas, jugosas y reveladoras.

- No te pediré que destaques a ningún nacional pero sí momentos que se han quedado en tu memoria profesional de aquella etapa.
Una de las entrevistas que recuerdo con más cariño fue la que le hice al bailarín Joaquín Cortés, hubo una química increíble, mucho humor y ambos lo pasamos de maravilla.

Marisol en una foto promocional de "Informativos Tele 5", a la derecha Julio Fernández

- Lo sorprendente es que a pesar de unos notables resultados de audiencia no continuaste. Vale que Casas regresara pero... ¿no te ofrecieron otros programas en la cadena? ¿Lo de Tele 5 llegó enseguida o fue una consecuencia de la falta de apoyo por parte de TVE?
Bueno, aquí llegamos a un punto en que no puedo evitar entristecerme, puesto que, más tarde me di cuenta, cometí un gran error que me ha costado mi carrera como comunicadora. Recién terminado "Tal Cual", con éxito y buenas críticas, me llegó una oferta de "Informativos Tele 5", de copresentar el Informativo de Fin de Semana junto a Julio Fernández. Me pareció muy interesante y sugerente, puesto que nunca había formado parte de un equipo de Informativos. Fui a Madrid, me reuní con Luis Mariñas (director) y Ricardo Medina (redactor jefe) y apalabramos la propuesta. Paralelamente, recibí otra propuesta (¡mucho más interesante!) de Juan Luis Iborra, que venía de trabajar en "¡Hola Raffaella!", para conducir un programa en TVE en solitario. Me asaltaron muchas dudas porque, además, más tarde me enteré de que Julio Fernández no quería copresentar el Informativo conmigo, yo debería estar en un set aparte efectuando entrevistas de índole cultural. Recuerdo que lo consulté con mis padres, puesto que la opción de Iborra (que acabó presentando Gemma Nierga) me ilusionaba mucho, pero ya había dado mi palabra en Tele 5 y, pese a que del trecho que me propusieron al que finalmente realicé había un gran trecho, acabé firmando un contrato con ellos por un año.

El programa al que se refiere y que finalmente condujo Gemma Nierga es "El destino en sus manos", un espacio que incluía una serie interactiva en la que espectador iba decidiendo semana a semana qué iba pasando (pronto hablaremos de él). No funcionó. La etapa de Marisol en los informativos de la cadena amiga, además de frustrante para ella, no supuso un nuevo camino profesional (como debería haber sido) y una vez vencido del contrato no hubo otras ofertas para quedarse (como hubiera sido lógico). Galdón se reconvirtió en la tertuliana ideal, podía ser guerrillera, divulgativa, pasional, incisiva. La tele es un medio desagradecido a veces y muy inestable. El hecho de que Marisol no siguiera en primera línea o que hoy no tenga su propio espacio no depende de una persona ni de una sola circunstancia pero sí que lo considero injusto. He dicho. 

domingo, 8 de marzo de 2020

Las locutoras de los 60 y Francisco Umbral

Las locutoras estrella de 1964: Isabel Bauzá (de pie a la izquierda), Marisa Medina (en la escalera), Carmina Alonso (de pie a la derecha), Mari Carmen García Vela (sentada) y Pilar Cañana (con el teléfono). 

Aquí están las estrellas femeninas de la TVE de 1964, son las locutoras y presentadoras de los flamantes estudios de Prado del Rey inaugurados apenas seis meses antes de esta histórica foto de grupo. No eran las únicas, desde los estudios de Barcelona otro grupo de jóvenes profesionales se encargaban de funciones similares y ni siquiera están todas las que trabajaban en la capital pero estas cinco elegidas para una portada de la revista TeleRadio eran, posiblemente, las más populares o, al menos, las que más ocupadas estaban aquella temporada. Día sí día también se ponían frente a las cámaras ya fuera para informar de lo que se iba a ver a continuación o para presentar algún programa siempre, eso sí, acompañando a los presentadores. Quizás deberíamos cambiar el verbo y usar otro, "secundando" se atañe más a la realidad. Su labor en la tele era un reflejo de las responsabilidades laborales que, en general, podía asumir la mujer en esta época. Eran importantes en la parrilla televisiva, sí, pero no podían aspirar a más, se comían el marrón de la continuidad, horas y horas de guardia en el locutorio para solucionar cualquier problema técnico con su amable presencia y sus tranquilizadoras palabras: "Rogamos disculpen esta interrupción...". Los hombres no. En cuanto a la presentación de programas importantes, habitualmente (salvo importantes excepciones) se tenían que conformar con ser la ayudante del conductor principal, a cambio ellas se encargaban de decenas de horas semanales de otros espacios de menor enjundia. 


El reportaje que acompañaba a este portada (la nº 362) confirmaba la imagen que los hombres tenían de ellas y la que la propia tele quería proyectar, no olvidemos que "TeleRadio" era la revista oficial de la cadena. La breve descripción y la casi telegramática entrevista a cada una reflejaba que su papel, aunque fundamental en TVE se veía con condescendencia y mucho paternalismo. Curioso resulta que el periodista que escribió esto (que hoy resulta sonrojante) fuera nada menos que Francisco Umbral que por aquel entonces trabajaba como corresponsal en Madrid de "El Norte de Castilla" cuyo director, Miguel Delibes, le había dado la oportunidad de estrenarse en Valladolid. Para complementar sus ingresos colaboraba con otras publicaciones como esta. Atención al tono del que muchos años después sería prestigioso escritor y columnista.
"Isabel Bauzá es la más antigua locutora de Televisión Española. Es morena, graciosa, "discreta" que diría el clásico. Está casada y tiene un hijo de pocos meses. Se le nota la veteranía, el oficio, en la desenvoltura con que entra en los hogares, a través de la pantalla, como si estuviera en el suyo propio. Lleva una maleta corta y viste de negro con un original adorno bajo el cuello (...)
- ¿Como empezó?
- Con un programa muy pequeñito.
- ¿Mucho tiempo con el programa pequeñito?
- A la semana de estar en TVE hacía tres programas infantiles y tres largos. 
- ¿Empezó actuando ya con la misma seguridad con que hoy lo hace?
- No. Nadie puede tener seguridad al principio.
- Resuma su historial televisivo.
- He representado a España en Bruselas y en Portugal. Y he hecho varias veces el Festival del Mediterráneo. 
- ¿Tiene sueños de actriz?
- No.
- ¿Es compatible la televisión con el matrimonio?
- Ya ve usted que sí.
- (...) ¿Ha hecho usted publicidad alguna vez?
- ¿Por qué me lo pregunta?
- Porque me parece que, con esa sonrisa, usted es capaz de convencer a cualquiera de qué sopa y qué coñac son los mejores y los que debe comprar urgentemente."


"Carmina Alonso ha obtenido el Premio Ondas como locutora-presentadora de televisión. Ella es rubia y sonriente. Simpática.
- ¿Cuántos años en la profesión?
- Dos y medio.
- ¿Tiene novio?
- Claro.
- ¿Y qué dice su novio?
- Se queja.
- ¿De qué puede quejarse?
- De eso. De los horarios. Siempre tengo que dejarle para entrar a trabajar a las horas en que todo el mundo sale a divertirse.
- ¿Qué hacía antes de dedicarse a sonreír a los españoles desde la minipantalla?
- Estudiaba para hacerme diplomada en belleza facial.
- La que usted tiene.
- (...) ¿Seguirá trabajando en televisión cuando se case? Lo digo porque hay casos. Ya sabe, Isabel Bauzá.
- No sé. Quizá haga algún programa que no sea complicado."


"Pilar Cañada nunca se ha visto en la pantalla de la televisión aunque es una de las presentadoras que con más frecuencia se asoman al receptor (...)
- ¿Está usted aquí por guapa?
- Estoy porque me hicieron unas pruebas y resultaron bien.
- (...) ¿No le resulta monótono su trabajo?
- No.
Pilar tiene un algo aristocrático en su personal Un perfil de grabado ilustre y grandes ojos color de tarde. Su voz es dulce y lenta. Suele peinarse con el pelo recogido. Tiene un novio pintor.
- Pilar, ¿no es el sueño de una locutora llegar a ser actriz?
- Yo lo he sido. He hecho un poco de teatro y otro poco de cine.
- ¿Cree que llegará a algo más en televisión?
- Naturalmente."


"Marisa Medina es, además de locutora de televisión, una señorita de la poesía secreta. Marisa la poetisa le llaman los amigos. Es alta, bonita, espectacular. Una chica llena de inquietudes que, en lugar de dedicar los ratos libres a pasear por Madrid bordeando los socavones con esa gracia que tiene en el andar, prefiere meterse en casita a escribir sus poesías. 
- ¿Cuántos años en televisión, Marisa?
- Tres.
- ¿Cómo empezó?
- Como actriz.
- ¿Es usted entonces una actriz fracasada?
- Nada de eso, oiga. Me pasé a locutora porque este trabajo me parece más seguro."


A Mari Carmen García Vela se empeñó en cambiarle el nombre produciéndose un diálogo casi surrealista: 
"- ¿Cómo la anuncian en televisión?
- Bueno, la verdad es que nunca me anuncian.
- Vamos a probar a recortarle un poquito el nombre para cuando sea usted famosa, ¿quiere?
- Encantada. 
- ¿Qué tal María Vela?
- Muy corto. Muy seco.
- ¿Y Carmen Vela?
- Los dos son como un poco folklóricos.
- Se lo dedicaremos a la primera bailaora de la nueva ola que venga pegando. Carmen Vela, ¡qué nombre para armar la marimorena en esos tablaos! O Mariavela, pronunciado así, todo junto. ¿De verdad que no le gusta? 
- Suena a Marianela.
- Sí. Y a bailarina antigua, a tonadillera de viejo romance. Pero ya veo que no le hace mucha ilusión."

   No es que Umbral no respetara a estas cinco extraordinarias presentadoras, simplemente era la actitud de la época. Todo hay que verlo en su contexto, lo preocupante sería que hoy en día se mantuviera esta postura. Hemos avanzado mucho... pero aún queda mucho por camino por andar. 

jueves, 5 de marzo de 2020

"Entre hoy y mañana", el primer informativo de Tele 5


El 3 de mayo de 1990 era jueves, quizás no el mejor día de la semana para comenzar un informativo diario y menos aún si ese iba a ser el primero de una cadena que había nacido dos meses antes. El canal era Tele 5 (así se escribía entonces) y el espacio "Entre hoy y mañana". Se emitía a eso de las 23.45 H y apenas duraba un cuarto de hora. Sólo había una edición y pasarían más de dos años hasta que se pusiera un marcha una a mediodía, con el título de "Hoy". 


Luis Mariñas, profesional bregado en la televisión pública desde finales de los 60 fue el fichaje estrella de Valerio Lazarov, director de la cadena, para afrontar el complicadísimo reto de crear unos servicios informativos de cero y con unos medios ínfimos. La realidad es que al jefe aquello de informar se la traía al pairo, Tele 5 importaba el concepto televisivo de entretenimiento puro de su homónimo italiano (presidido por Berlusconi, no lo olvidemos) y los noticiarios eran un detallito sin importancia en su parrilla. De hecho, la negociación con Mariñas se produjo una vez inauguradas las emisiones regulares de la cadena. El 14 de marzo, tan sólo 11 días después de la Gala de presentación, el periodista gallego anunció a la prensa que había pedido la excedencia de TVE para incorporarse a la recién nacida privada. 


¿Por qué aceptó una oferta que en realidad parecía un regalo envenenado? ¿Había más dinero? Sí pero... tenía que dirigir un departamento que, en principio, sólo tendría dos redactores y que no tenía prespuesto para tener cámaras por todo el país, ni para comprar imágenes de agencia. ¡Cómo informar en esas condiciones! Mariñas era lo suficientemente inteligente para darse cuenta de que había que innovar y ofrecer algo distinto. Era imposible competir con la poderosa estructura de la pública, algo que estaba intentando hacer Antena 3 con un gasto enorme y resultados poco prometedores. Además había otra razón para emprender nuevos caminos: estaba harto de las presiones que sufría en TVE al frente del Telediario 1, de cuyos espectadores se había despedido tan sólo un día antes de sus declaraciones a los periódicos.   


¿Cuál fue la solución? ¿Cuál era su as en la manga? Ante la imposibilidad de ofrecer reportajes en profundidad con declaraciones, ni conexiones en directo, ni entrevistas a los protagonistas de las noticias Mariñas detectó cuál era la carencia de la pública y la convertiría en su gran ventaja: brindar a la audiencia análisis y opinión. Cada breve información sería analizada por un comentarista que dejaría su firma sobre el tema. El presentador conectaba con ellos a través de una pantalla aunque al final de cada programa se descubría que se encontraban en un set justo al lado del principal, ese presidido por el año en números gigantes.  


El plantel inicial de comentaristas estaba formado por Miguel Ángel Aguilar para la sección de Nacional, Antonio Remiro para Internacional, Andrés Aberasturi para Sociedad, Carmen Tomás para Economía, Marisa Sánchez Vicario en los deportes y Juancho Armas Marcelo encargado de la Cultura. Ese grupo iría cambiando (J.J. Santos ocuparía el puesto de Sánchez Vicario enseguida y Felipe Mellizo el de Remiro) pero este formato se mantendría durante tres años. Aquello que parecía una idea "para salir del paso" funcionó y en octubre consiguió superar en audiencia al "Diario Noche" de Tom Martín Benítez y al noticiario de Carrascal en Antena 3 (según una medición de Ecotel).  

domingo, 1 de marzo de 2020

Una semana de TVE en 1958


En 1958 TVE había cumplido dos años de emisiones regulares, seguía teniendo una difusión limitada a Madrid y alrededores, quedaban otros dos años para que se abriera el centro de producción de Barcelona que supuso el verdadero impulso para ampliar su cobertura, así que podemos decir sin rubor que nuestra tele todavía se encontraba en su prehistoria. No obstante, los trabajadores que diariamente se apelotonaban en la pequeña sede del Paseo de la Habana se esforzaban por preparar una programación que fuera interesante para sus pocos miles de espectadores. ¿Qué programas poblaban esa parrilla? Situémonos en una semana de finales de diciembre de aquel año para hacernos una idea a través de estas fotos de algunos de sus espacios estrella. Para empezar, "Club del sábado". No hace falta indicar qué día se emitía, era el predecesor de "Gran Parada", el primer programa de variedades que realmente tuvo un gran éxito. Se emitía desde el teatro del Instituto Ramiro de Maeztu, lugar elegido para espectáculos con público. Los Tres de Castilla era uno de los grupos fijos de la Casa, también actuaba cada día a las 15.30 en "Música en su pantalla". 


Aunque TVE comenzó sus emisiones regulares sin informativos, al año siguiente se puso en marcha el Telediario. En 1958 había dos ediciones, la primera en torno a las 15.20 y la segunda a las 21.45 H. Además había otros dos programas de actualidad:  "Tele-Madrid" y "Edición Especial". El primero iba sobre las 14.55 y estaba presentado por una pareja de periodistas jóvenes e irreverentes, Tico Medina y Yale. El otro se emitía cerca de la medianoche y lo dirigía David Cubedo. Entre los invitados de la semana que hemos tomado como ejemplo destacamos al entonces matrimonio formado por Amparo Soler Leal y Adolfo Marsillach en "Tele-Madrid" para celebrar su último estreno teatral y al pintor Francisco Ribera (en la foto) en el espacio nocturno para hablar de su larga estancia en Cuba. 


Los miércoles era el día de "Aeropuerto Telefunken", programa eminentemente musical que incorporaba algo de humor en las presentaciones de Blanquita Álvarez, Mariano Ozores padre y Paco Morán. A las 22.10 comenzaba este show que transcurría en un imaginario aeropuerto al que llegaban grandes estrellas nacionales e internacionales. Estaba patrocinado por la marca del título que por aquella época era una de las fabricantes de televisores más importantes junto con Philips y Marconi (que también tuvieron sus propios programas sponsorizados). En la foto vemos la actuación del grupo "The King of Caribe" que, según describía la revista "Tele Radio", ofreció "melodías antillanas que brotaron de sus extraños y exóticos instrumentos". 


Por supuesto el teatro era parte fundamental de la programación ya en aquellos primerísimos años. Cada semana se representaban pequeñas piezas, extractos de grandes obras o adaptaciones breves de títulos clásicos en contenedores como "Tengo un libro en las manos" del profesor Luis de Sosa. En la instantánea reconocemos a Rosita Yarza y Lola Gaos. En esos días la audiencia también pudo ver "Noches blancas" de Dostoyevski dirigida y realizada por Juan Guerrero Zamora y protagonizada por María Luisa Rubio, Serafín García Vázquez y Enrique Rincón. En el espacio "Teatro Apolo" (el primero en usar play-back) Gustavo Pérez Puig presentó "La Montería". Por supuesto, todo era en directo así que fotografías como estas son el único testimonio que nos queda. 

domingo, 23 de febrero de 2020

"Todos somos humanos" o la extraña pareja Carrascal-Sardà


El 2 de enero de 1996 a las 23.30 (cuarto de hora arriba, cuarto de hora abajo) Antena 3 emitía un especial en el que se recogían tomas falsas, pifias en directo y alguna cámara oculta de programas de la propia cadena pero, sobre todo, de las norteamericanas. "Todos somos humanos" formaba parte de la parrilla navideña, se planteaba como un programa único en el que se podría ver todo aquello que formaba parte de los secretos de la tele, eso que no debería salir al aire. Quizás por eso se unió a dos profesionales que, a priori, no pegaban nada entre sí, José María Carrascal y Xavier Sardà. Presentador del informativo de medianoche uno, del magazine vespertino "La ventana" de la SER el otro, sus trayectorias eran tan distintas como su manera de comunicar. Esa combinación tan peculiar funcionó porque lo que estaban ofreciendo era muy distinto, se reían de sí mismos y de la televisión desde el propio medio y el televidente se sentía cómplice de un secreto, el de los (hasta ese momento) disimulados errores ante la cámara. El programa fue un exitazo, posiblemente inesperado, así la cadena improvisó otros dos especiales más y los programó en prime-time. La audiencia llegó a los 6 millones pero no tenían más material disponible así que durante algunas semanas repitieron y remontaron esas primeras emisiones para ir tirando hasta que pudieran grabar nuevos episodios. En realidad sólo tenían que comprar los derechos de "TV's Bloopers and Practical Jokes" presentado y producido por Dick Clark en la NBC primero y la ABC después que llevaba recopilando errores desde 1984, no sólo de EE.UU. sino de otros países tan lejanos como Japón. 
   Desde un modesto plató Carrascal daba paso a Sardà  que comentaba las pifias con su alter ego, el Señor Casamajor. Los dos presentadores aparecieron en la portada de la revista TP, honor que confirmaba la excelente acogida y si no hubiera sido por el estreno de la segunda temporada de "Médico de familia" en abril hubieran continuado como líderes de los martes. Antena 3 decidió, con toda lógica, colocar su sorprendente éxito el miércoles. A pesar de que no se volvió a las cifras de récord de las primeras semanas, "Todos somos humanos" se mantuvo en antena hasta agosto pero la fórmula, una vez superada la novedad y normalizado el axioma que defendía el título, fue perdiendo fuelle. Un par de años después, por cierto, TVE ofrecería su propia versión, "No veas", con Marlène Mourreau y Pepe Viyuela.