miércoles, 21 de febrero de 2018

La renovación de las mañanas de Tele 5 en 1994

 

Tal día como hoy de 1994 Tele 5 (todavía se escribía así entonces) presentaba sus nuevas apuestas para llenar la programación matinal. Hasta diciembre del año anterior se había probado un formato clásico de magazine presentado por Laura Valenzuela y José María Íñigo, dos clásicos de la televisión en nuestro país unidos en la privada por primera vez para competir contra "Pasa la vida" de María Teresa Campos en la Primera y "Toda va bien" de Pepe Navarro en Antena 3. La fórmula no funcionó y tras un par de meses de reforma, el 21 de febrero de 1994 llegaban tres nuevos programas a "la pantalla amiga" con la esperanza de superar la audiencia de los intentos previos. 


Otro veteranísimo de la tele iniciaba la mañana telecinquera con un programa de cocina a las 11.10. "Comer es un placer" estaba dirigido y presentado por Alfredo Amestoy, periodista de largo recorrido en prensa primero y en TVE después donde se encargó de todo tipo de espacios pero esta sería su primera vez con un culinario. En una pequeña cocina montada en los estudios de la cadena dirigida por Lazarov, el otrora presentador de "35 millones de españoles" recibía a profesionales de la restauración con los que preparaba platos más bien tradicionales mientras los entrevistaba e iba comentando cuestiones relacionadas con el origen de la receta, los ingredientes de temporada o la historia del restaurante del invitado. Una temporada se mantuvo en antena, hasta aquel verano.


20 minutitos más tarde llegaba Laura Valenzuela, pionera de TVE en el Paseo de la Habana que tras un intento fallido de retornar en 1989 a la Casa con "Waku Waku" (que finalmente presentaría Consuelo Berlanga) había fichado al año siguiente por la privada para "Tele 5, ¿dígame?". Después llegarían "Se acabó la siesta", "Date un respiro" y "Las mañanas de Tele 5". Con "Mi querida España" probaba un esquema distinto en el que se daba especial importancia a las celebraciones, festividades, costumbres, tradiciones y curiosidades del país. Reportajes, entrevistas en plató y actuaciones musicales eran complementadas con unos rancios números cómicos de la pareja formada por Juanito Navarro y Manolo Codeso. La cosa duró poco, sólo tres semanas.


Finalmente, a las 12 h, el único formato que alcanzaría cierto éxito, un debate popular dirigido y presentado por José María Íñigo. "¿De qué parte estás?" transcurría en un decorado que simulaba la plaza mayor de cualquier pueblo. El comunicador se situaba en el centro para mediar entre dos posturas enfrentadas sobre temas generales y, en general, intrascendentes. Una veintena de anónimos y algunos famosillos deseosos de acaparar minutos de pantalla discutían vehementemente mientras Íñigo aplicaba una sana ironía al asunto. 
   Como ya hemos comentado, el trío de programas se deshizo pronto y sólo se renovó para 1995 la tertulia a la que incluso cambiarían de escenografía por otra más luminosa, azulada y amplia (también más impersonal). En  enero 1995 estrenó versión sabatina pero en julio finalizó su historia. No llegó nunca a alcanzar las audiencias de sus competidores pero sí que consiguió subir el share de una franja maldita para la cadena.


Agradezco a @DiexistaFM las imágenes y a @ColeccionTV la confirmación de las fechas de emisión

viernes, 16 de febrero de 2018

Los locutores de continuidad de la 2 en 1993


En otoño de 1993 los espectadores de la 2 vivieron una especie de viaje al pasado pero con aires modernos. Suena contradictorio pero esta era la intención de los directivos de la cadena cuando decidieron recuperar la mítica figura de la locutora de continuidad y darle aún más presencia de la que había sido habitual cuando desaparecieron a mediados de los ochenta (sí, se mantuvieron hasta los noventa pero ya de forma casi anecdótica, no me seáis pejigueros). 


Una decena de jóvenes actores, modelos y presentadores (o aspirantes a serlo) fueron seleccionados para ser los nuevos locutores y esta vez había más hombres que mujeres, cambiando la tradición secular de nuestra tele donde las féminas ganaban por goleada en esta dura y pesada labor. Luis Miguel Torrecillas, recién salido del programa juvenil "Fanático" era el único de todo el grupo que tenía verdadera experiencia en los platós. Antes de su anterior destino ya había sido uno de los tres presentadores originales del "Club Disney". Del resto, muchos de ellos serían habituales en los años siguientes en programas deportivos, como Carlos Beltrán (en la foto superior), en magazines o culturales como "La mandrágora", caso de Silvia Ruiz, o en series médicas, especialidad absoluta de Jesús Cabrero primero en "Hospital Central" y ahora en "Centro Médico". 


A otros, como este joven de la foto, los perdimos de vista al poco tiempo y su cameo en el "Telepasión" de la Nochebuena de 1993 fue casi su despedida. Su nombre es Leopoldo Mateos y hoy en día es la voz del grupo "Nudozurdo", nada que ver con sus inicios como presentador en la segunda cadena. Esta iniciativa de recuperar a los locutores no funcionó demasiado bien y apenas duró una temporada televisiva, o sea, tres meses. La idea no era mala, estos chavales eran atractivos y tenían ganas de triunfar así que intentaron aprovechar esta oportunidad. Su presencia era constante, cada 3 ó 4 horas aparecía una pareja para informar de lo que se iba a ver a continuación, al principio con cierto humor y después con demasiada solemnidad y mensajes casi filosóficos, quizás ahí la cosa perdió su esencia. 


No se puede negar que, al menos, se cuidó la estética de estas breves presentaciones. Fondo blanco con dos marcos dorados con algún elemento de atrezzo solía ser el decorado habitual. Quizás si se hubiera dejado reposar un poco más y los guiones no hubieran sido tan encorsetados, hoy seguiríamos teniendo locutores de continuidad que sirvieran de hilazón y para reforzar la identidad de la cadena. Eso sí, hoy ya no harían los famosos Cierres de emisión pasada la medianoche, entre otras cosas porque ya no se cierra nunca y la Carta de Ajuste ha pasado a ser objeto de anticuario televisivo. 

Ah... sí, no habéis visto mal, el muchacho de la derecha en la última foto es Carlos Lozano debutando en televisión. 




Nuestro agradecimiento a @DiexistaFM por las imágenes 1, 2 y 3.

sábado, 10 de febrero de 2018

Los decorados de "Magacine" en Canal Plus


En 1996 un programa sobre los estrenos cinematográficos de nombre "Magacine" sustituye en Canal Plus a "Primer Plano", el espacio que durante seis años se había encargado de esa labor. Si el que había roto el hielo en la cadena había tenido a actores presentando (Fernando Guillén Cuervo haciendo pareja con Maribel Verdú primero y Emma Suárez después y Carmen Maura en solitario en su última temporada), su sucesor tendría a una periodista, Ana García Siñeriz, y un reconocido crítico y cronista del séptimo arte, Jaume Figueras al frente. Pero como de "Magacine" ya hemos hablado aquí, hoy quiero centrarme en sus decorados, uno de los sellos de aquel divulgativo. En aquel Canal Plus todo era elegante, desde la concepción de sus programas hasta la escenografía, pasando por el diseño de sus logos, cabeceras, rótulos...


En sus primeras temporadas, el dibujante y director de animación Juan Padrón ("Vampiros en la Habana") creó unas bellas introducciones que servían de inspiración para el decorado, construido en la productora Escosura. Un par de años después, tras la compra de un antiguo cine en una calle perpendicular de esa empresa audiovisual, el programa se trasladó al local recién adquirido, muchísimo más grande y con más posibilidades de realización. Un enorme ciclorama (foto superior) pintado de un color crema suave con ocho monitores (con la reproducción continua de los cortos que Padrón dirigía para el programa como cortinillas) sería el fondo, simple pero muy eficaz, para las presentaciones. 


En la última temporada presentada por la pareja Siñeriz-Figueras y con la partida de Padrón del equipo, se diseña un decorado espacial, con una nave a la derecha con el flamante logo, fondo estrellado en el centro tras unas estructuras que simulaban metal y cuatro pantallas numeradas a la izquierda. Aparentemente más fría pero también más acogedora, esta escenografía marcaría el fin de una larga y brillante etapa que sería continuada por otra mucho más discreta presentada por Antonio Muñoz de Mesa, al que se le uniría un par de años después Raquel Sánchez Silva.

Fotografías de Alejandro Macías, Todos los derechos reservados.

sábado, 3 de febrero de 2018

La segunda oportunidad


Tres años de rodaje y cientos de accidentes provocados dieron como resultado "La segunda oportunidad", posiblemente el programa sobre seguridad vial más famoso de nuestra tele y el más exportado. Emitido entre 1978 y 1979, a lo largo de 26 entregas, este divulgativo consiguió concienciar al español (bueno, al europeo si tenemos en cuenta su emisión en otros países) de la importancia de tomar la decisión correcta durante la conducción, porque nunca hay una segunda oportunidad como aquella que se veía en la reconocible cabecera, los coches destrozados nunca se reconstruyen por arte de la moviola en la realidad.


El periodista gallego Paco Costas dio la cara y puso su rasgada voz para explicar (metiendo un poco de miedo) lo fácil que es, a veces, evitar un mortal accidente. Especializado desde sus inicios en prensa en temas de motor, hoy en día sigue dedicándose a ello. Sus primeras intervenciones en TVE fueron en el ómnibus "Todo es posible en domingo" a principios de los 70, como la cosa funcionó bien los jefes le encargaron el primer espacio dedicado íntegramente a los coches y su mecánica, "A cuatro tiempos". Con "La segunda oportunidad" consiguió definitivamente la fama.  


El programa partía de una idea del director y realizador Fernando Navarrete, el eterno cómplice de José María Íñigo en el control"Estudio Abierto" y que a mediados de los 80 dominaría las cámaras en aquellas interminables Nocheviejas en directo con Concha Velasco con la que repetiría fórmula en pequeñas dosis en "¡Viva el espectáculo!". Paco Costas describía en un reportaje para la revista "TeleRadio" en 1977, un año antes de que se difundiera el primer episodio, cómo trabajaba Navarrete en la planificación: "Ha pasado una hora, ha dispuesto sus efectivos y todo parece estar en su sitio. El rodaje previo al accidente es muy laborioso. Planos de los pies del conductor frenando. Hay que filmar los pretendidos errores que motivaron el vuelco al producirse el reventón del neumático. Después planos de la acción correcta que dará al personaje de la historia la segunda oportunidad y la posibilidad de evitar el accidente. Pie al freno, suave el intermitente, en el momento en el que el estallido del neumático provoca una pérdida en la dirección. Una cámara en el capó del coche de Navarrete que conduce él mismo, va en seguimiento del coche protagonista. Otra, pegada con ventosas y toda clase de ingenios improvisados, filmará en planos cortos el neumático". 


¿Y quién era el incauto voluntario que se prestaba a conducir esos vehículos en peligro? Aquí lo tenéis, Alain Petit, "le cascadeur", acróbata automovilístico y especialista cinematográfico francés que trabajó en múltiples ocasiones desde los 70 en producciones internacionales y que siguió en activo en este peligroso oficio hasta finales de los 90. Con su templaza (y temeridad) recorrió cientos de kilómetros de carreteras de Ávila para este programa. Esta provincia fue el principal escenario para el programa gracias a la variedad de sus calzadas, el poco tráfico y las facilidades que prestaban las autoridades. El agudo ojo del operador de cámara Paco Aguayo captó perfectamente cada uno de aquellos desastres provocados.


Las espectaculares explosiones que se veían cada semana eran un reclamo para el espectador que, de paso, se quedaba con la lección que predicaba Paco Costas entre esas impresionantes escenas narradas por Rafael Taibo, el inolvidable locutor de Radio Clásica y voz también asociada a buena parte de los documentales de Cousteau. 
   Aquellos efectos especiales tenían un responsable bien conocido por su excelso trabajo, el recientemente fallecido Reyes Abades. Este fue el primer trabajo que realizó con su recién creada empresa aunque por entonces ya tenía sobrada experiencia en rodajes de películas de todo tipo. 
   "La segunda oportunidad" tuvo un éxito considerable en su primer pase y por eso se repitió en multitud de ocasiones y horarios porque en realidad su mensaje seguía presente a pesar de que el celuloide fuera perdiendo color con cada reposición. 

martes, 23 de enero de 2018

De cuando Buruaga presentaba "¿Quién sabe dónde?"


El 5 de marzo de 1992 a las 21.30 h comenzaba en la 2 un programa que durante años se alzaría con el primer puesto en la lista de audiencias con medias superiores a los ocho millones de espectadores. Sí, habéis leído bien pero hay truco, esas cifras se alcanzaron a partir de su segunda temporada, ya en la Primera y con otro director y presentador. Quizás la mayoría no lo recuerde pero "¿Quién sabe dónde?" no siempre fue "el programa de Lobatón". Su primera etapa paseó triunfal por la 2 pero con otro comunicador al frente, Ernesto Sáenz de Buruaga. 


Esta adaptación (no reconocida) del programa italiano "Chi l'ha visto?" (desde 1989 en la RAI) llegó de manera discreta a una cadena en la que quizás no pegaba mucho pero que le ayudó a asentarse. Desde su segunda emisión inició un sorprendente crecimiento que le llevó a superar los dos millones de espectadores y alcanzar un 15% de media de share a mitad de temporada. Por eso no sorprendió que en octubre del año siguiente y tras el descanso veraniego, pasara a primera división. Ese cambio no lo vivió su primer director porque prefirió aceptar una interesante oferta de Onda Cero para ocuparse de sus informativos. La etapa Buruaga se caracterizó por dedicar cada programa a un tema: secuestrados, sectas, cadáveres sin identificar... aunque, por supuesto, la interacción telefónica del público también era fundamental para solucionar casos de desaparecidos algo que se reforzaría en la época Lobatón y que haría tan popular a este espacio. 


sábado, 20 de enero de 2018

Teledeporte 1971-72


"Teledeporte" es un canal de TVE dedicado, como su nombre deja bien claro, al deporte. Eso es bien sabido por los espectadores pero quizás muchos no sepan que ese es un título usado ya en 1964 para un programa que estuvo en antena hasta finales de esa década. Pero no sólo eso, en 1971 comenzaba otro espacio con temática similar pero formato distinto que llevaba esa misma cabecera. Su presentador era Antolín García, presente en nuestras pantallas desde los tiempos del Paseo de la Habana, antiguo atleta y actor de doblaje profesional.


Este "Teledeporte" se emitía en las tardes de los lunes de 19.35 a 20.25 y, tras la pausa para el Telediario y otros microespacios, regresaba de 21.25 a 22 h. En la redacción nos encontramos a un casi debutante en la pantalla José María García, apenas un año antes de ser fichado por la SER y revolucionar las madrugadas con su particular forma de entender el periodismo. En este programa era uno de los redactores pero también se le podía ver como reportero en los campos de media España preguntando a jugadores, entrenadores, directivos o aficionados. 


Matías Prats y Joaquín Díaz Palacios se ocupaban de los comentarios sobre los encuentros futbolísticos celebrados durante el fin de semana. Sustituía a "Ayer domingo" y aunque se centraba especialmente en el fútbol (¡cómo no!) también prestaba atención a otros deportes como el  tenis, o el motociclismo, ofreciendo entrevistas en plató a profesionales que estaban despuntando o bien que ya habían adquirido prestigio, como el añorado Ángel Nieto. 


Con secciones como "La jugada dudosa" o "El gol discutido" despertaba la polémica y con sus concienzudos resúmenes calmaba la sed de imágenes del futbolero radiofónico. La solvencia de García ante las cámaras y el excelente equipo que le rodeaba hicieron de este "Teledeporte" un programa popular. Sin embargo, al año siguiente redujo su duración y se emitía de 21.30 a 22.10. En 1973 desaparece de la parrilla, junto a otros espacios deportivos como "Antorcha" o "En juego", que son sustituidos por "Estudio Estadio" y "Polideportivo". Ambos permanecerían en antena durante años y años. "Teledeporte" regresaría con otro formato en 1976 (de martes a viernes a última hora de la tarde) y a principios de los ochenta como sección deportiva de los informativos pero independizada del Telediario. De la versión que nos ocupa hoy se han recuperado recientemente varios programas que han servido de documentación para "Conexión Vintage". 

domingo, 14 de enero de 2018

Los hermanos Vázquez



No es extraño que a lo largo de la historia de TVE hayamos conocido a sagas enteras de artistas, tampoco ha sido excepcional que algunos padres famosos hayan sido sucedidos por sus hijos en tareas periodísticas. Quizás es menos frecuente encontrarnos con hermanos que hayan hecho pantalla e incluso hayan coincidido en la misma época en los estudios de Prado del Rey pero conocemos, al menos, dos ejemplos. Hablemos hoy de los hermanos Vázquez, Santiago y Javier, ambos presentadores del Telediario en los 70, ambos directores de sus propios programas más tarde. Santiago, el mayor, nació en 1930 y aunque debutó en la radio fue en la tele donde consiguió el respeto y la popularidad. Ya en 1960, tan sólo cuatro años después de la inauguración oficial de TVE, estaba trabajando en el Paseo de la Habana, como locutor y reportero. A mediados de la década asciende a presentador, fundamentalmente de espacios de actualidad, y en 1968 lo podemos ver al frente del Telediario.


Aunque fue uno de los presentadores/locutores habituales hasta mediados de los 70 en los informativos fue con su paso al departamento de programas cuando realmente consiguió la fama entre los espectadores. Primero fue "Buenas tardes", en sustitución de Raúl Matas que regresaba a Chile. Allí demostró que podía ser mucho más natural en estas lides y que tenía cierta ironía que funcionaba muy bien en las entrevistas. Después en "El mundo de la televisión" intentó informar de la programación con mucha más frescura de lo habitual, este claro precedente de "625 líneas" supuso el debut ante la pantalla de Marián Flores que después sería secretaria del "Un, dos, tres" aunque hoy es más conocida por ser la hermana de Mar y exmujer de Kiko Matamoros. Fue otro divulgativo con la palabra "mundo" en su título el que supuso su mayor éxito ante las cámaras, "Un mundo para ellos". Desde 1979 y hasta 1983, primero acompañado por Isabel Baeza y luego por Adela Cantalapiedra, llevó al plató los problemas intergeneracionales desde un punto de vista profesional y no desde el religioso como había sido norma hasta aquel momento en nuestra tele. Este espacio fue uno de los más vistos a principios de la década pero eso no le aseguró un puesto en el prime-time en las siguientes temporadas, de hecho sus últimos años en la que fue su casa durante más de 30 años, fueron más bien desoladores aunque dignos, dirigiendo y presentando programas muy modestos como "La hora de la salud". Tras su jubilación se ha dedicado a escribir libros históricos. 

 

Su hermano Javier, trece años más joven, ingresó en TVE en 1967. Allí coincidió con su hermano en los Servicios Infomativos. Además del Telediario, del que fue una de las caras habituales durante los últimos años del Franquismo y los primeros de la Transición, también presentó "Semanal Informativo", después retitulado "Informe Semanal". Más tarde enlazó como copresentador dos programas emitidos antes del TD1, "Aquí y ahora" junto a José Luis Uribarri y "Gente" primero con Isabel Tenaille y luego con Mari Cruz Soriano. Esos dos magazines, por cierto, estaban dirigidos por la recientemente fallecida Maruja Callaved. Poco después inició una nueva etapa como subdirector de uno de los debates más importantes de nuestra historia, "La clave". A principios de los 80 también se encargó de la misma tarea en "Tertulia con...", un curioso programa de charla presentado por Fernando Fernán Gómez. 


Nada parecía resistírsele al Vázquez más joven, como antes había pasado con su predecesor. En 1983 acepta el encargo (no sé si de buen grado o no) de preparar un programa sobre motor. "Al mil por mil" funcionó y estuvo en antena durante dos años. Los espectadores tendrían que esperar hasta la temporada 91/92 para disfrutar de nuevo de la natural profesionalidad de Javier y sería con un matinal, "el mayor reto de mi carrera" dijo entonces a la prensa y no exageraba porque "De par en par" (del que ya hemos hablado aquí) llegaba a la Primera en un momento de ajuste presupuestario y con la exigencia de no contratar personal externo para los programas de producción propia. A pesar de las dificultades, Vázquez y su equipo llenaron las mañanas de la mejor manera posible y él se adaptó a un público que le exigía desprenderse de la corrección a la que estaba acostumbrado en sus destinos anteriores. Después de aquel esfuerzo no vimos a Javier  en otro gran formato aunque los oyentes de distintas radios sí que han tenido la oportunidad de escucharle durante años.
   Estos dos hermanos cubrieron distintas etapas importantes en nuestra tele y coincidieron en varias de ellas. Demostraron que tener una cantera es básico en una emisora pública.