domingo, 19 de enero de 2020

Alicia Gómez Montano, la voz del compromiso


Ayer fallecía Alicia Gómez Montano, quizás no una periodista popular para el gran público, a pesar de sus 40 años de trayectoria en RTVE, pero sí respetadísima por la profesión. Así se pudo comprobar desde que se conoció la noticia por la mañana, el cariño hacia esta compañera se desbordó, el respeto mostrado en las crónicas de varios medios (no sólo de su Casa) y a través de las redes sociales fue la prueba más fehaciente de que su credibilidad, su honestidad y, sobre todo, su carácter habían dejado mella entre compañeros y alumnos, hoy repartidos por diversas cadenas.


Su carrera en el Ente (hoy Corporación) se remonta nada menos que a 1980 cuando, tras sus inicios a finales de los setenta en Radio Madrid (Cadena SER), aterrizó en RNE. José Miguel López, de "Discópolis" de Radio 3 ha recordado en su twitter que en esa época Alicia  hizo ficción como protagonista de una serie dentro del programa "Tris Tras Tres" que dirigía Carlos Faraco. Pero, aparte de esa colaboración, la recordamos por su compromiso constante con la información. Atentos a esa palabra, "compromiso", porque se repetirá mucho en este texto. En 1982 abrió una etapa importante en su carrera, esta vez lejos de su Madrid natal, fue nombrada Directora de Informativos del Centro Territorial de TVE en Navarra. En aquella delegación se convirtió en periodista televisiva con la práctica diaria, tanto delante como detrás de las cámaras.  


Su vuelta a la capital se produjo en 1988 pero no regresó a Prado del Rey sino a Torrespaña, sede de los informativos desde que el Pirulí comenzara a funcionar para el Mundial 82. Su retorno no era baladí, Alicia era requerida para ser Jefa del Área de Nacional en los Telediarios. Aquellos eran años de hierro, en los que el terrorismo de ETA atacaba con una frecuencia que hoy nos parece inusitada pero que en aquel entonces se había convertido en norma. Ya había informado de todo eso desde Navarra y ahora en Madrid trabajaba esas noticias con un contexto que los compañeros que no habían salido de la redacción central desconocían. 


A Alicia se le puede adjudicar ese calificativo tan manido pero todavía válido de "periodista de raza". Siempre alternó sus cargos directivos con la calle, al mismo tiempo que dirigía una de las secciones de más importancia en los Servicios Informativos, la veíamos en crónicas, reportajes y conexiones en directo. Su amor por el cine, además, la llevó a importantes festivales como el de Cannes y gracias a esa pasión consiguió un acceso exclusivo a los rodajes de Pedro Almodóvar, sus reportajes con él a lo largo de los años son hoy un importante testimonio de la evolución de nuestro director más reconocido internacionalmente y esa confianza se la ganó a pulso. 


De la misma manera consiguió el respeto de sus compañeros. José Carlos Gallardo, que ha sido corresponsal en Buenos Aires y Moscú, presentador de "La 2 Noticias" y más recientemente director del Área de Internacional de los Telediarios lo tiene claro: "Ella formaba parte de nuestro 'star system'. Y, como gran familia que somos la de RTVE, Alicia, "Ali", "La Montano" era una matriarca, una lideresa, una gurú. A mí, desde el primer momento, me dio su confianza. Y de la mano venía la seguridad y el respeto. Confiaba en la juventud. Y hasta el ultimísimo minuto conectó con los jóvenes transmedia, esos 'rara avis' que nos van a enseñar por dónde ir. Daba confianza y lecciones. De profesión y de vida. Periodismo en estado puro. Feminismo sensacional. ¿Y qué decir de sus sentencias irreverentes y apabullantes con esa voz... ? Te dejaba con la boca abierta. Te descojonabas literalmente. Humor y amor. Garra. Fuerza. Vitalidad. Uf, nuestra incansable. Alicia ha hecho que todos nos abracemos y nos besemos. Y eso que, como en las mejores familias, estamos cansados de vernos todos los días. Y que donde hay luces, hay sombras. ¡Pero que levante la mano el que no esté en un grupo de whatsapp con ella! Nos veíamos y nos agarrábamos. ¿Y ahora? Silencio. Alicia se va... Ruido. Qué va, Alicia no se va, no se irá nunca."


Gallardo trabaja actualmente en "Informe Semanal", el que fue el hogar de su compañera durante dos décadas, y nos contaba esto tras haber llorado y reído en su visita ayer al tanatorio, dos sentimientos extremos que todos los que se reunieron ayer allí y hoy en su funeral han vivido. Tristeza por la pérdida, alegría al recordarla. Su etapa en Informe tuvo momentos brillantes. Llegó a dirigirlo entre 2004 y 2012 y había sido subdirectora desde 1996 en la etapa capitaneada por Baltasar Magro. También lo presentó una temporada y su serena credibilidad encajó perfectamente con esa labor aunque la dejó en cuanto pudo en manos de Beatriz Ariño. Nunca fue vanidosa y no ansiaba minutos de pantalla, más bien lo contrario. Aquel 2004 fue un año intenso, también ocupó el cargo de subdirectora de los SS.II. y, poco después, de los noticiarios no diarios. Y por si eso fuera poco, también fue miembro del primer Consejo de Informativos de TVE. Desde luego, su capacidad de trabajo está fuera de toda duda y su compromiso también. 

Con Beatriz Ariño y Fran Llorente en la presentación de la temporada 2004/05

La Montano fue también clave en aquel período de los TD dirigidos por Fran Llorente, una revolución que los convirtió en los más premiados del mundo durante un par de temporadas, un sueño que duró poco. En 2012 fue relevada por Jenaro Castro de la dirección de "Informe Semanal" (hoy ha tenido la poca vergüenza de escribir un obituario en "El Mundo" justificándose continuamente precisamente por escribirlo cuando sus diferencias en el tratamiento de la información eran claras y notorias. Pero hasta él ha tenido que escribir en positivo sobre ella, por algo será. 

Entrevistando en su casa a Pepe Mujica para "En Portada"

Su siguiente destino sería "En Portada", otro formato mítico de TVE donde nos dejó auténticas gemas del periodismo audiovisual como su larga entrevista con el ex presidente de Uruguay, Pepe Mujica, su acerada crítica sobre el ocultamiento de las favelas brasileñas durante la construcción de la Villa Olímpica o la crónica sobre el milagro económico islandés. Su voz (la más bonita de la televisión según Carlos del Amor) y esa forma de contar las cosas tan propia, tan personal y tan efectiva es una lección para cualquier estudiante o compañero veterano, todos podemos aprender algo de ella y por eso durante años ha sido una de las profesoras mejor valoradas del Máster de RTVE. 


Sus alumnos la recordaban ayer entre lágrimas y son muchos, muchos los que hoy intentan seguir sus consejos. Rubén Montes, redactor de "La Sexta Noticias", fue ayer quien se encargó de la emotiva pieza que le dedicaron desde una cadena de la competencia, algo totalmente inaudito para una profesional que no era precisamente famosa, pero es que en esa redacción trabajan unos cuantos pupilos: "Ali, se han dicho tantas cosas… y todas tan buenas, que incluso a quienes no la conocieron, no les cabe duda de que si algo fue, y lo seguirá siendo, es querida, muy, muy querida. Compañera, jefa, amiga, maestra... y siempre con una sonrisa que abrazaba, que protegía, que cuidaba.  Tan vital y mordaz, que pese a la tristeza por su pérdida, soy incapaz de recordarla sin sonreír un poquito. Y esa sonrisa lleva a otra, que desemboca en otra más… y así hasta completar un puzzle de anécdotas y vivencias. Ella me enseñó parte de eso que es ser periodista. Lo mejor, a ser un buen periodista. Como yo, cientos de alumnos que recuerdan con cariño a su profesora. ¡Ay, Alicia!".


Pedro Rodríguez, uno de sus últimos alumnos del Máster incide en esa confianza inmediata que regalaba esta profesora que, enseguida, se convertía en amiga: "Es que mucha gente puede hablar de ella porque sí, era muy cercana y humilde. Cuando te veía por los pasillos siempre te abrazaba, se interesaba por ti. Animaba a los que empezábamos a seguir luchando por esta profesión. Y precisamente si a algo enseñaba era a eso: a amar la profesión, porque es una forma de vida, a observarlo todo. Y a que tu trabajo tuviera tu mirada, la mirada del periodista pero siempre con veracidad, ética y respeto. Siempre la voy a recordar con una sonrisa y como una mujer muy graciosa. Hacía muchas bromas y le encantaba compartir tiempo con los suyos". Pero si algo es lo que destaca de su maestra es, de nuevo la palabra, su compromiso. 

Con la impulsora de la Asociación Mujeres de Guatemala Adilia de las Mercedes en su sección de RNE

En los últimos dos años ha sido la Editora de Igualdad de RTVE y como ella misma decía "la Edi... ¿qué? se preguntarán ustedes". Con este cargo, inaugurado por ella, buscaba la igualdad de género en el tratamiento de las noticias en el Ente, no sólo en la tele sino también en la radio. Precisamente en RNE dirigía una sección sobre ese aspecto en el programa "No es un día cualquiera" los fines de semana. Su director y presentador, Carles Mesa, tuvo que anunciar ayer la muerte de su compañera "por culpa del puñetero cáncer". En la sección televisiva comandada por Elisenda Roca le dedicaron un sentido homenaje en el que participaron Rosa María Calaf y Carlos del Amor. La veterana corresponsal confesaba que "no sé si estoy más triste o más furiosa, es tan injusto...". Y no es para menos porque la definía como "una gran profesional, una gran compañera pero por encima de todo una gran amiga de hace muchos años. Fue la que con una mayor tenacidad denunció y defendió la televisión pública contra la tutela política" y destacaba "su compromiso con el periodismo riguroso y la igualdad. Ella luchaba desde dentro y no quiso acogerse a ese ERE tan tremendo que significaba malgastar todo ese esfuerzo y ese dinero invertido en tantísimas personas. Prefirió seguir peleando desde dentro, que es como hay que hacerlo."

En el programa de Máximo Huerta "A partir de hoy" hablando de su trabajo como Editora de Igualdad de RTVE

Carlos del Amor insistía en que era "una profesional comprometida con la Radio Televisión pública, defensora de ella, alejada de cualquier poder, comprometida con las causas justas, muchas de ellas perdidas. Una apasionada brutal de su trabajo, daba igual lo que estuviese haciendo o el tamaño de la cobertura". Carles Mesa se quedaba con otra de sus premisas: "Este oficio es el más atractivo pero el más engañoso, nos tenemos que quedar con lo mejor y trabajar para mejorarlo". Son tantas las enseñanzas que nos ha dejado que parece que cada uno de sus consejos debería ser colocado en un frontispicio en cualquier redacción. Pedro Rodríguez, al que hemos visto recientemente como redactor del TD de Fin de Semana, ha rescatado una de sus sentencias: “El periodista debe ganarse su credibilidad para que le abran puertas”. Mejor consejo, imposible. 


El cáncer no había mermado su capacidad de trabajo ni su compromiso (una vez más, la palabra). El proyecto de su candidatura para presidir RTVE había sido el mejor valorado y desde hace meses ella debería ser quien dirigiera una nueva e ilusionante etapa en la radio televisión pública pero no ha podido ser. Quiero que sea Rubén Montes el que cierre este post, con unas palabras que me ha enviado hoy, todavía con la emoción en el cuerpo, tras el homenaje realizado por sus compañeros: "Me despido escuchando lo que dicen otros, la forma en que la recuerdan, cada uno con su anécdota. Por ejemplo, de la que un día fue su compañera de piso y amiga, siempre amiga, que para ella fue también su “compañera de vida”. Alicia contadora de cuentos e historias. Alicia alquimista. Alicia protectora. Alicia coqueta. Alicia… Gómez Montano. La misma que dijo: “No dejéis que me hagan una necrológica en el Telediario, acabaría con mi prestigio”. Eso nunca. Tu prestigio es imborrable. “De les tristors, en farem fum…” (de las tristezas haremos humo) dice la canción ‘Qualsevol nit pot sortir el sol’ (cualquier noche puede salir el sol), esa que has escuchado hasta el último día. Así que… que salga el sol. Y nos caliente y arrope como tú lo hacías. Hasta siempre, Ali. ¡Buen viaje!".

domingo, 12 de enero de 2020

"El cantor de Méjico", Luis Mariano en directo en TVE


El 21 noviembre de 1964 era sábado, el día de la semana destinado para los programas de variedades en la parrilla de TVE. Los musicales, los espectáculos a los que se destinaba un mayor presupuesto se ubicaban en la programación esa jornada y las mayores estrellas nacionales (y unas cuantas internacionales) acudían a esos espacios. Aquella fecha los programadores tenían preparada una gran sorpresa para los espectadores que prácticamente no se había anunciado porque estaba previsto un homenaje a Cole Porter dentro del espacio "Sábado 64" pero quedaría aplazado para la siguiente semana. Ese día de noviembre aparecería en la pantalla uno de los grandes cantantes españoles pero que había conseguido el éxito en toda Europa vía Francia, Luis Mariano. 


Había nacido en Irún en 1914 y en el comienzo de la Guerra Civil se había exiliado junto a su familia en Francia. Tras muchas vicisitudes su carrera musical, que había comenzado de forma casual, despegó en los años 40 y se hizo el rey de las operetas, género que también explotó en el cine con enorme éxito. "El cantor de México", estrenada en teatros en 1951, fue su primer gran triunfo popular que también se extendió a las pantallas de medio mundo cinco años después. Se encontraba de gira con esta obra en 1964 y cuando TVE le propuso interpretar una de las operetas con las que triunfaba en París, él eligió esta, no es de extrañar puesto que había sido compuesta para el propio artista.


La adaptación para TVE fue obra de Ruiz Castillo sobre letra de Arozamena (que la había traducido al castellano) y música de Francis López. A Luis Mariano le secundaban en el reparto María Cuadra, Irene Daina y Paquito Cano (pocos años después famosísimo por su Locomotoro de Los Chiripitifláuticos). Gustavo Pérez Puig, pionero de TVE y reconocido director teatral después, dirigió y realizó este show con coreografía fue de Alberto Portillo y dirección musical de los maestros Lauret y José Perera. Y, como era habitual en la época, se emitió en directo así que el mérito era enorme. Aquí, por cierto, se estrenó con la j en México y no con la x que los propios mexicanos prefieren. 



"En su conjunto, por la riqueza y variedad de sus decorados, por la cuidada elección del vestuario, por los nombres incluidos en el reparto, por la calidad de los coros y la disciplina de los bailarines, por el gran número de actores y figurantes y por lo ambicioso del empeño, esta realización es una de las más importantes que TVE nos ha ofrecido hasta la fecha en el capítulo de variedades" aseguraba la revista "TeleRadio" una semana después. En ese mismo número Luis Mariano reconocía que uno de sus propósitos al aceptar este contrato televisivo era "aparte de cumplir el lógico objetivo de distraer a los espectadores, darles a conocer, de una forma directa, lo que es exactamente una opereta entendida a la manera tradicional en Francia". 
   Muchos años después, Pérez Puig le contaba a Lorenzo Díaz en su "La televisión en España" que se había sorprendido con la impecable profesionalidad de la estrella internacional y su extremada puntualidad, virtudes muy alejadas de las costumbres de otros cantantes y actores que no habían llegado, ni de lejos, a sus éxitos.

domingo, 5 de enero de 2020

¿Qué ponen hoy? 5 y 6 de enero de 1960


Así estaba el único estudio de TVE en el Paseo de la Habana la noche del 5 de enero de 1960. Se representaba una obra con claro ambiente navideño. Esos son algunos de los miembros del pequeño equipo que día a día sacaba adelante la programación de una tele primitiva, llena de pioneros valientes (o inconscientes) para los que no había festivos. Faltaba poco para que llegara el primer video-tape a España, es decir, la primera máquina que permitía grabar los programas aunque en realidad se utilizaría de forma excepcional. Aquel día del recién comenzado año nadie pensaba en que en el futuro se podría descansar la Noche de Reyes mientras se emitía un dramático grabado días o semanas antes. 


La parrilla del 5 y el 6 de enero de aquel año ofrecía algunos de los programas estrella de la temporada y también varias ofertas especiales teniendo en cuenta la festividad y que se suponía que la audiencia sería más familiar. Tengamos en cuenta, no obstante, que en 1960 el número de personas que tenía televisor en casa era exiguo y que sólo se podía ver en Madrid, Barcelona y alrededores. La programación se abría a las 14.45 h, y se cerraba a las 16 h. En esa primera franja lo único que había de interés era el Telediario y un breve espacio musical realizado desde Barcelona. La emisión se reanudaba, atención, a las 20.30 h y la primera media hora era... "apasionante". El martes 5, "La vida", ensayo de Biología con Tomás Elvira y un cuarto de hora después "Cuestiones teológicas" con el Padre Avelino Esteban Romero. El miércoles, el curso de electrónica con Joaquín Sánchez Cordobés (que fue el verdadero pionero de nuestra tele en cuestiones técnicas, si no fuera por él, literalmente, no se podría emitir) y "La novela española", otra clase a cargo de Luis Morales. En realidad, los espectadores tenían que esperar hasta el final del Telediario (a eso de las 22 h) para tener algo de diversión. En la Noche de Reyes, nuevo capítulo de la popular serie "Investigador submarino" (telefilme americano con escenas submarinas protagonizada por Lloy Bridges, padre de Jeff) y "Club Miramar", programa espectáculo del que ya hemos hablado aquí


Y cerca de las once de la noche (hay que contar con los habituales retrasos) y dentro del espacio teatral "Fila Cero" (antecedente de "Estudio 1") "La estrella se detuvo", adaptación de Juan Guerrero Zamora de la obra de Vittorio Alvino, protagonizada, entre otros, por Paco Morán, actor omnipresente en las producciones de la época. A medianoche y tras la tercera edición del Telediario y unas poesías leídas por un locutor, se cerraba el invento. 


Al día siguiente, mismo esquema horario y en el "programa nocturno" (como se anunciaba en la revista para los suscriptores de TVE, "TeleRadio") además del consabido e inevitable espacio religioso, un cuarto de hora de Villancicos de Reyes Magos. La fiesta comenzaba a eso de las 22.30 h con "Primer aplauso", predecesor de "Operación Triunfo", o sea, un espacio destinado a artistas desconocidos, de ahí su título. El programa, eso sí, se realizaba desde el Teatro del Fomento de las Artes, un lugar más adecuado para un musical y que permitía la presencia de público en la sala (y, por lo tanto, de aplausos). Aquel día la gran atracción era la banda de la 3rd Royal Air Force que actuaba en calidad de invitada. 
   ¿Os sorprende que el día 5 no se retransmitiera en directo la Cabalgata de los Reyes Magos? Era imposible afrontar un reto técnico como ése con las escasísimos medios que tenía TVE en 1960. 

martes, 31 de diciembre de 2019

¡Feliz 1980!


1979 fue un año duro para España, la crisis del petróleo del 73 nos llegaba con años de retraso y con el precio del barril de crudo a 20 dolares, casi 8 más que dos años antes. La demanda energética era alta pero no había una política que hubiera previsto una alternativa al petróleo. La tasa de empleo había alcanzado cifras inesperadas y la idea de entrar en la Comunidad Europea estaba ahí pero se veía inalcanzable a tenor de la situación. ¿Y qué tiene que ver todo esto con la Nochevieja televisiva? En realidad mucho, se habían impuesto unas estrictas medidas de ahorro energético y por eso el programa especial para despedir año sería más modesto de lo habitual. 

Una reunión de postín: los grupos infantiles más famosos de la época juntos y revueltos

Nada de maratones musicales dirigidos y realizados por Lazarov, nada de grandes estrellas internacionales, nada de semanas de interminables grabaciones para ofrecer un show de altura. El director Francisco Madariaga y el realizador José María Morales tuvieron que asumir un presupuesto escaso y unos tiempos de preparación y grabación muy limitados, por eso su "Feliz Año 1980" hoy nos parezca un poco pobretón y más aún si lo comparamos con los de años anteriores. Sin embargo, sí que consiguieron algo irrepetible y se puede comprobar en la foto superior. 

La primera formación de Parchís interpretó varios temas en este especial 

A las once de la noche comenzaba la primera parte de este especial que estaba dirigida especialmente a la infancia para rematar el Año Internacional del Niño. Mari Cruz Soriano y su piano compartían plató con una pléyade de artistas que no habían llegado a la adolescencia, la plana mayor de los grupos infantiles que por entonces lo estaban petando se juntaba en este programa, una reunión que no se había producido antes... y que no se repetiría. Caramelos, Botones, Nins, Tito y Tita, el chileno Juanito Liner y, por supuesto, Parchís interpretaban sus éxitos y además le solicitaban a Mari Cruz volver a ver algunas actuaciones de sus artistas favoritos del año que finalizaba. Para eso se tiraba del archivo de tres de los programas más populares de la época: "Aplauso", "300 millones" y "Fantástico".

Tito y Tita, rancheras desde El Bierzo

Para esa primera parte sólo se disponía de un día de grabación y, para más inri, diversos problemas técnicos impidieron utilizar la mañana así que se tuvo que hacer a toda prisa en una sola tarde (y eso, visto hoy, se nota). "Algunos son niños que han venido desde Barcelona y tienen que estar pronto de vuelta y otros tienen la pega de que sus padres no quieren que pierdan más de un día de colegio" aseguró el regidor del estudio a la revista TeleRadio. A pesar de todos esos impedimentos y de una realización muy básica (lógica si tenemos en cuenta las prisas), de esta hora de programa llevan décadas nutriéndose los programas nostálgicos como "Mitomanía", "Viaje al centro de la tele" o "Cachitos" porque aquí estaban todos los niños canoros de cierto éxito a finales de la década de los setenta. La imagen que no se ha usado mucho, curiosamente, es la de todos ellos juntitos y sentados en ese sofá amorfo o escuchando embobados a Mari Cruz Soriano tocar el piano. Imágenes impagables. 

Bárbara Rey, domadora sexy con bailarinas "asalvajadas"

Tras esa primera hora se conectaba con la Puerta del Sol y anunciaba TeleRadio: "En esta ocasión, TVE pondrá un especial cuidado en que no ocurra lo que otros años y que las campanadas del viejo reloj no fallen, por lo menos para que no entremos con retraso en el año nuevo" lo que demuestra que el famoso incidente de Marisa Naranjo diez años después (y que hemos explicado aquí exonerándola de culpa alguna) no fue caso aislado. Después, se emitía la segunda parte del especial: "Se quiere dar la impresión de que todo transcurre en una sala de fiestas pero lo haremos desde los estudios Roma" decía su realizador, José María Morales. Por cierto, esos estudios son hoy la sede de Mediaset.

Manolo de Vega exigiendo a Tony Leblanc que se quite la peluca

El programa se dividía en cuatro partes, cada una de ellas presentada por un humorista de moda en esa época: Andrés Pajares, Fernando Esteso, Pepe da Rosa y Manolo de Vega. Fue en la última donde se nos brindó otro momentazo televisivo que hoy es un clásico. De Vega contaba con la colaboración del maestro Tony Leblanc en un número en el que el actor se travestía de flamenca. Al final, el humorista le pedía que se quitara la peluca a lo que Leblanc respondía desprendiéndose de la de la cantaora. De Vega insistía y finalmente el famoso intérprete abandonaba su peluca habitual para mostrar una cabeza monda y lironda en la que se leía perfectamente, mientras hacía su reverencia al público, "Feliz 1980". 

Ágata Lys, ¿dónde está esa actuación?

En cuanto a la música estaba a cargo de las orquestas de Pedro Iturralde, la de Jaime Marques y la Rafael con los ballets Lido de Madrid y el Benidorm Palace. Como artistas invitadas, solo mujeres: Isabel Pantoja, María Jiménez, La Contrahecha, Paloma San Basilio, Bárbara Rey y Ágata Lys. En cuanto a la actuación de esta última, tengo cierta confusión. En el programa que podemos ver en la web del Archivo de RTVE, no aparece y, sorprendentemente, el número de Manolo de Vega con Tony Leblanc se repite en dos momentos distintos. Ignoro si se debe a un tema de censura o bien a un error en la conservación. Lo cierto es que la revista TeleRadio aseguraba que "hará gala de destape e intentará el más difícil todavía cantando y bailando a la vez. Muchos no se perderán esta última actuación". De eso, ni rastro, pero sí de un número de revista y también de Bárbara Rey en una performance difícil de describir sin entrar en la descalificación. 
   La revista mencionada, que como siempre digo era el órgano oficial de RTVE, advertía en el número correspondiente a la fecha que "por la actual necesidad de restricción de energía terminará antes que otros años, en esta ocasión se pondrá punto y final a las dos de la madrugada". ¡Feliz 1980!


miércoles, 25 de diciembre de 2019

La Navidad con Jordi y Miriam en el Un, dos, tres


El 20 de diciembre de 1991 era viernes y en aquella temporada la noche de la Primera de TVE estaba destinada al concurso de concurso, el "Un, dos, tres" que había regresado en septiembre tras casi tres años en barbecho. Jordi Estadella y Miriam Díaz-Aroca sucedían a la mítica Mayra Gómez Kemp (una decisión de Chicho muy comentada en la prensa y en la calle) y esta sería su primera (pero no última) Navidad al frente del programa. Como el siguiente viernes caía en 27, tocaba adelantar las celebraciones unos días y su decorado se vistió de blanco nieve. 



Como venía siendo costumbre desde la segunda etapa de Kiko Ledgard (1976-78) los concursantes serían niños y, por supuesto, el público también y hasta Arévalo vendría acompañado de tiernos pastorcillos. Además, había otro cambio importante del que tenéis una importante pista en la foto superior. ¿Quién preside la mesa de la subasta? Miriam y no Jordi, que era lo habitual. Como la presentadora se había hecho famosa con el infantil "Cajón Desastre" tenía sentido que fuera ella quien tuviera más protagonismo aquel día. También sería la que comandara la parte de las preguntas mientras que Jordi se encargaba de la contabilidad. Todo eso previa pregunta al numeroso público que atestaba las gradas. Eso sí, según me chiva alguien del equipo, los niños no respondieron al unísono que preferían a Miriam. Ante la respuesta aturullada y que resultaría poco comprensible desde casa se optó por pedir la complicidad del público para que el guión siguiera su camino. Por eso en la tele vimos a toda la chavalada gritar que ese día Miriam debía ser "la jefa". 


En cuanto a las atracciones que nos ofrecían Chicho y  su equipo para aquella cita tan especial hubo una que llamó especialmente la atención entre los infantes noventeros: La Onda Vaselina, un grupo mexicano creado en 1989 y que aquí lo petó durante los primeros noventa. Sus versiones espídicas de canciones rock y pop de los 50 calaron entre una chavalería que al día siguiente cantaría en el parque eso de "¡Qué buen reventón!" intentando imitar los movimientos de estos jovencísimos cantantes y bailarines mientras a los abuelos se les escapaba una lagrimilla de emoción porque aquellas eran las canciones de su juventud. Por cierto, la banda dejó grabada otra canción para el programa emitido el 3 de enero dedicado al Día de Reyes, "¡Qué triste es el primer adiós!" y volverían para la Nochebuena del 93 en la etapa presentada por Josep María Bachs. 


Sin embargo, aunque yo también bailé aquellos temas como un poseso, con el paso de los años el número que más me gusta de aquella emisión es el protagonizado por Jordi Estadella como un Mr. Scrooge bastante más orondo de lo que había imaginado Dickens, secundado por Miriam y las azafatas. En "Maldita Navidad" ese tacaño personaje se va tornando en apenas tres minutos y medio de vecino cascarrabias a entrañable señor al que sólo le falta cariño para desplegar sus buenas maneras. 
   Esta edición navideña del "Un, dos, tres" congregó, atención, a 8.759.000 espectadores (un hoy imposible 57,7% de share) según las mediciones de SOFRES de la época.

Fotos @ProintelTV

martes, 24 de diciembre de 2019

El tamborilero de Bing Crosby y David Bowie, pura Nochebuena


El 24 de diciembre de 1977 la británica ITV emitió "Bing Crosby's Merrie Olde Christmas", un especial coproducido con la CBS y que había sido grabado el 11 de septiembre en los estudios de Elstree en Londres, tan sólo cinco semanas antes de la muerte de Crosby por infarto mientras jugaba al golf en el Real Club de la Moraleja, a las afueras de Madrid. Aquel programa era uno más de los musicales navideños protagonizados por el famoso cantante y actor desde finales de los 50, no olvidemos que su "White Christmas" no sólo era su seña sino su disco más vendido (y durante décadas lideró el top general de los más comprados). De aquel especial, sin embargo, lo que permanece es el, a priori, improbable dúo con David Bowie. Iba a ser un segmento pensado para la audiencia más joven pero sin grandes esperanzas de convertirse en el clásico que es hoy, de hecho a punto estuvo de no grabarse. 


El argumento llevaba a la familia Crosby (Bing, su mujer Kathryn y sus tres hijos Harry, Mary y Nathaniel) a Inglaterra aceptando la invitación de Sir Percival Crosby, un pariente desconocido hasta ese momento. Esa excusa se debía a que la compañía productora era la ITC, responsable de grandes éxitos en la ficción exportados a EE.UU. desde los 50. La trama permitía un intercambio entre ambas culturas, incluida la tradición musical en fechas, lógicamente. El actor escocés Stanley Baxter interpretaba no sólo a Percival sino a todos sus sirvientes y el londinense Ron Moody (Fagin en el musical "Oliver") a Charles Dickens y varios de sus personajes. La célebre modelo Twiggy (que puso de moda la delgadez) y los Trinity Boys Choir completaban el reparto pero... insisto, el verdadero protagonista y con apenas unos minutos en pantalla fue Bowie.


El director era Dwight Hemion, quien había trabajado con los más grandes y sigue ostentando el mayor número de nominaciones a los Emmy (47), galardón que consiguió en 18 ocasiones. Suyos son los especiales "My Name is Barbra" (1965, un hito en la carrera inicial de la Streisand)  y "Frank Sinatra: A Man and His Music" (del mismo año). Según se desveló en un documental de la PBS, la tele pública estadounidense) hace unos años, la propuesta de cantar a dúo "Little Drummer Boy" (El tamborilero de Raphael, vaya) no fue bien recibida por el cantante pop, de hecho en principio se negó a interpretarla simplemente porque la odiaba (no era mala razón). El guionista Buz Kohan y el compositor Larry Grossman explicaron en el documental que se encontró una solución intermedia y en tan sólo una hora: Se escribió una contra-melodía y un nuevo puente que contentaron tanto a Bowie como a Crosby que se lo tomó como un reto. Quizás, sólo quizás, también influyera que la madre de David era una gran admiradora de Bing. No creo que ella entendiera que su hijo se hubiera negado a cantar con su ídolo. La cosa funcionó y hoy ese dueto sigue siendo considerado uno de los mejores de la historia. Por cierto, una última curiosidad, el programa se estrenó en la CBS el 30 de noviembre. Allí sí que comienzan pronto las Navidades...


domingo, 15 de diciembre de 2019

Ya sé que tienes novio


Te acabas de casar o estás a punto de hacerlo y quieres amueblar tu piso. Estamos en 1986 y lo de irse a vivir con la pareja sin pasar por la vicaría no está bien visto y los muebles suecos de precio ajustado no han llegado a nuestro país. Amueblar un pisito podía costar unos dos millones de pesetas (seis mil euros) y ese era el valor del premio de uno de los concursos más curiosos y ¿por qué no? absurdos de la tele ochentera: "Ya sé que tienes novio".


Producido en los estudios de Sant Cugat del Vallès, fue el primer programa presentado por Constantino Romero. Él mismo reconocía años después que aquello fue un fracaso pero que le sirvió para llamar la atención de los jefes de la Casa. Poco después confiaron en él para "El tiempo es oro" y desde entonces su carrera televisiva despegó a unos cotas que ni él mismo podía sospechar.


Este concurso transcurría en un decorado que representaba un piso con todo lo necesario para entrar a vivir. La pareja de novios que participaba debía llevar consigo por dos familiares cercanos y, atención, a tantos exnovios/as como pudieran convencer. Podían participar durante tres semanas, en las dos primeras se formulaban 12 preguntas de cultura general, cada vez que fallaban una perdían un lote de premios que correspondía a elementos de esa vivienda. Es decir, en vez de ganar, iban perdiendo y esa fue una de las principales diferencias con respecto a otros concursos de la época. En la tercera semana, eso sí, había repesca de los regalos perdidos y ahí es donde jugaban un papel fundamental los ex.


Carme Conesa era la doncella con cofia y delantal, cual Petra de las historietas de Escobar pero ejercía también de partenaire de Constantino en ciertas partes del programa. Cada semana hablaba de un novio distinto, de ahí el título del programa, ya sabíamos que tenia novio además de referirse sin ninguna veladura a los concursantes que acudían a ayudar a sus ex demostrando que en eso, ya éramos europeos y se podía tener una relación cordial con tus antiguas parejas. 
   El programa podría ser considerado hoy un fracaso, aparentemente no gustó a nadie, ni a audiencia ni a crítica, quizás ni unos ni otros supieron entenderlo. Hoy nos parece un formato surrealista que debería haber sido más canalla para triunfar pero que tenía características para convertirlo en objeto de culto.