domingo, 28 de agosto de 2016

Las primeras veces de la Vuelta Ciclista a España en TVE


Estamos tan acostumbrados a ver la Vuelta Ciclista a España en directo, con esos planos desde las motos, las vistas aéreas que identifican las localidades por las que pasa, los comentarios de Perico Delgado y las voces de Carlos de Andrés y el fallecido prematuramente Pedro González que parece imposible que hubiera un tiempo en el que eso no fuera así. Pero, efectivamente, no todo ha sido tan espectacular ni tan "aparentemente" fácil en las retransmisiones de eventos ciclistas. A finales de los cincuenta la Vuelta se asomó (tímidamente) por primera vez a TVE a través de las imágenes filmadas por los equipos de NO-DO pero no de forma diaria ni inmediata, ¡ni mucho menos! Los sistemas de revelado y la distancia entre Madrid y las ciudades donde finalizaba cada etapa de la carrera hacían imposible tal cosa. 1960 marcó un punto importante en el romance entre la tele y el ciclismo, un romance largo pero con cariños intermitentes y hasta alguna infidelidad. Aquel año la Vuelta comenzaba el 29 de abril y la estrella a priori iba a ser el Águila de Toledo, Federico Martín Bahamontes que tras años de triunfo en el Tour también participaría en la ronda española. TVE estaba creciendo de forma muy rápida y éste sería otro de esos acontecimientos en los que tendría que estar presente. La empresa patrocinadora CINEMAR, asociada a varias agencias publicitarias, se encargaría de producir cada día un reportaje filmado con un presupuesto superior al millón de pesetas. Un equipo móvil dirigido por el redactor deportivo de RNE Juan Pablo Salinas seguía a los corredores desde dos motos. En cada etapa se filmaban unos 240 metros de película en 16 mm. Los rollos se iban entregando a un furgón-laboratorio que iba revelando inmediatamente la película que, una vez secada, viajaba hasta el Paseo de la Habana en Madrid en un bimotor. Una vez allí un tele-cine grababa en sistema videográfico las imágenes que eran comentadas por un locutor sobre los textos enviados por Salinas que, a su vez enviaba un comentario final con la información de la clasificación vía telefónica. En el caso de las etapas de Madrid, Barcelona y Barbastro se televisaba directamente. Un jaleo, vaya.



Al año siguiente TVE repitió el mismo esquema pero con la lección aprendida. En el número 174 de la revista "TeleRadio", correspondiente a la última semana de abril de 1961, se explicaba: "Hay fines de etapas económicamente interesantes para la organización de la Vuelta pero de insuperables obstáculos para una información directa en el día. Tal es el caso de Benidorm. Y de Tortosa, Albacete o Pamplona, ciudades en las qu e no hay aeropuertos adecuados o no están en las debidas condiciones, no cuentan con servicio aéreo comercial regular y a veces hasta se da la fatalidad de que el horario de los ferrocarriles no encaja con oportunidad en el plan de la Vuelta. Por todo ello se ha impuesto el criterio "realista": TVE ofrecerá a sus oyentes (sic) un completísimo programa informativo directo de las incidencias de la gran prueba pero realizado con todos los márgenes posibles de garantía". En definitiva, de las 16 etapas, 10 se emitirían el mismo día y el resto al día siguiente. El mismo equipo se encargaría de esta labor: Salinas como periodista y los operadores Ángel Gómez Matesanz y Francisco Fraile con las cámaras de cine. Aquel año el resumen se podía ver a las 20.15h justo antes de la serie "Los Tres Mosqueteros". Apenas duraba un cuarto de hora y esos breves 15 minutos suponían un ímprobo esfuerzo para esa tele primigenia. 
   Esta fórmula, aunque mejorada, se mantuvo hasta bien entrados los ochenta en que por fin comienzan las emisiones en directo y las famosas imágenes aéreas en las que el espectador quiere reconocer su pueblo. El camino hacia lo "simple" siempre es muy complicado, amiguitos. 

viernes, 19 de agosto de 2016

Relevo veraniego en "Gente", 1979


En agosto de 1979 una nueva cara se presentaba ante los espectadores del magazine de mediodía "Gente hoy". Si Mari Cruz Soriano había sucedido a Isabel Tenaille (cambio de nombre del espacio incluido, de "Gente" a "Gente hoy"), esta vez sería sólo una sustitución veraniega y nada más que para el mes de agosto pero teniendo en cuenta la popularidad del programa quizás podría servir para catapultar a la afortunada elegida como lo había hecho antes con sus predecesoras. María Teresa Álvarez aterrizaba en Madrid el mismo día de su presentación oficial desde Oviedo donde presentaba el programa regional. Y un par de semanas después fue portada junto a la propia Soriano de la revista de TVE, "TeleRadio". 


Era un 31 de julio, viernes, y no había habido tiempo para preparativos, Teresa había conducido "Asturias, hoy" hasta el día anterior y el lunes se incorporaba al equipo de Prado del Rey. Tal y como nos contaba el reportaje de la citada revista, un problema con sus maletas en Barajas había propiciado un retraso de varias horas y su llegada in extremis apenas una hora antes de la emisión. El realizador interrumpía a las maquilladoras para exigir su presencia en plató para "comprobar sus ángulos y hacer unas cuantas pruebas". La directora, Maruja Callaved, no había podido charlar con ella más que unos minutos pero ese día se trataba sólo de presentarla al público y por sorpresa, sin haberla anunciado antes. Mari Cruz Soriano daría el relevo a su compañera ante la audiencia. 


Callaved, pionera de TVE y una de las primeras mujeres en dirigir programas en la Casa, había escogido a una profesional desconocida a nivel nacional: "Hemos buscado una cara no identificada con ningún otro programa". Teresa había comenzado su carrera en Radio Popular de Avilés pero al poco tiempo se trasladó a Radio Nacional. Con la llegada a la tele del Programa Regional desde Asturias en 1974 ella se incorporó inmediatamente a la delegación y allí se mantenía, casi cuatro años después, conduciendo el magazine autonómico diario de media hora con una estructura similar al de "Gente hoy". "Las comparaciones no me gustan. Mari Cruz es una gran profesional. Yo trataré de realizar mi trabajo lo mejor que pueda y de que los telespectadores vean que hay un equipo tras las cámaras" aseguraba Álvarez a la periodista Rosa Pradas aquel día. Ella no sería la única sustituta aquel verano, Florencio Solchaga ocuparía la plaza de Javier Vázquez, copresentador del espacio. 
   En septiembre regresó la Soriano al decorado de bambú y Teresa a Asturias. Años después volvería a Madrid para asentarse y mención aparte merece su serie documental "Mujeres en la historia"... pero eso ya lo contaremos otro día. 

martes, 16 de agosto de 2016

Las aventuras del joven Indiana Jones


En octubre de 1992 y tras una intensa campaña publicitaria, llegaba a Antena 3 la serie "más esperada del año", "Las aventuras del joven Indiana Jones". La joven cadena privada la había vendido como una de las más exitosas de los últimos tiempos y organizó un estreno con las estrellas del canal (Nieves Herrero e Irma Soriano entre otras) al que acudió uno de los protagonistas de la serie. En realidad, sí que era uno de los proyectos más cacareados de los últimos años en EE.UU. pero no tuvo el éxito esperado ni allí ni aquí. De hecho en nuestro país sólo se emitieron 16 episodios de los 24 que se llegaron a rodar, sin contar con las cuatro tv-movies que se realizaron en los años siguientes a su cancelación. 


La premisa estaba muy clara: contar la historia del famoso arqueólogo/aventurero antes de lo que ya habíamos visto en el cine. El personaje creado por George Lucas y Steven Spielberg daba mucho de sí y gracias a su espíritu curioso y a su profesión podía ser ubicado fácilmente en cualquier momento crucial de la historia desde principios del siglo XX y al lado de grandes personajes como Lawrence de Arabia, Churchill, John Ford, Freud o Mata-Hari. La serie fue desarrollada únicamente por Lucas (muy partidario de sacar rendimiento sea como sea a sus sagas) y parece ser que llegó a pergeñar las tramas para unos 70 capítulos. Siempre ha estado muy seguro de sus triunfos, está claro, aunque esta vez se pegó un buen tropezón.


Tres actores interpretaban a Jones a distintas edades: Corey Carrier (en las dos fotos superiores) entre los 8 y los 10 años, Sean Patrick Flanery entre los 16 y los 21 (fotos inferiores), George Hall, a los 93 y en un cameo especialísimo en la última temporada el mismísimo Harrison Ford lo interpretó con 50 años. Quizás este fue un intento por remontar la serie que había comenzado a emitirse en marzo de 1992 en la ABC y que en julio del año siguiente fue cancelada porque su enorme presupuesto (se presumía de que cada capítulo costaba unos 150 millones de pesetas) no la hacía rentable.


A pesar de que Sean Patrick fue nominado al Emmy como mejor actor joven protagonista de una serie, no consiguió superar el carisma del actor original y tuvo que batallar con el hecho de que en principio se había pensado en River Phoenix para el papel. Esta elección había sido bendecida incluso por el mismísimo Harrison Ford pero no fue posible debido a varios compromisos fílmicos de la joven promesa. Parece que todo el mundo quería a River y Flanery se consideró siempre un "sustituto". Aunque ha seguido trabajando tanto en cine como en tele, el muchacho no ha despegado todavía. Y no me digáis que con 50 años ya es tarde porque nunca se sabe. 


Uno de los grandes atractivos de la serie era su itinerancia. Cada capítulo se rodaba, en parte, en una localización distinta, el equipo de filmación se trasladó prácticamente por medio mundo y en un episodio memorable Indiana visitaba Barcelona en 1917 y conocía a un joven Picasso. Otra de las apuestas era el reparto, varias estrellas internacionales aparecieron con papeles más o menos importantes, desde Vanessa Redgrave (en la foto superior) a Max von Sydow pasando por Catherine Zeta-Jones, Christopher Lee, Daniel Craig (todavía era un desconocido) o la por entonces esposa de Hugh Grant, Elizabeth Hurley (en la foto con Sean Patrick). Además, y como guiño a los seguidores de la saga cinematográfica, varios actores de las películas aparecieron también en la serie pero en papeles diferentes. Por último, hay que destacar que Lucas contrató a prestigiosos cineastas para los guiones y la dirección de muchos de los episodios, entre ellos el Monty Python Terry Jones (también hizo un pequeño papel), la princesa Leia Carrie Fisher (una de las más importantes "arregladoras" de guiones de Hollywood), el ganador de tres Oscar Frank Darabont, el prestigioso Deepa Mehta y el taquillero Joe Johnston. 


Con todos estos mimbres, se esperaba que la serie fuera un exitazo de los de marcar época. Antena 3 pagó un pastizal por la exclusiva, "Tele Indiscreta" la llevó a portada y regaló posters y un coleccionable con la historia de cada semana... pero no, aquello no funcionó. Quizás si el presupuesto no hubiera sido tan elevado no hablaríamos de fracaso sino de una serie más que cumplió su ciclo sin destacar demasiado. Incluso con varias nominaciones a los Emmy y 6 galardones, una audiencia que no podemos considerar pequeña y el marchamo de Lucas y compañía... "Las aventuras del joven Indiana Jones" fueron decepcionantes para los fans acérrimos de las películas pero se han quedado como un grato (y lejano) recuerdo para los chavales de los noventa. Cuatro de los capítulos ni siquiera llegaron a ser emitidos pero entre 1994 y 1996 se produjeron cuatro películas para The Family Channel. Posteriormente, Lucas intentó revitalizar el proyecto pero parece que esos guiones dormirán el sueño de los justos.

sábado, 6 de agosto de 2016

"Cuéntame cómo pasó", el programa


El verano de 1995 estuvo lleno de nostalgia en TVE. Se estrenaba el programa de recortes musicales seleccionados con mucho humor por el equipo de Guillermo Summers "Mitomanía" y enseguida supo captar la atención de un público ávido de "revivals" (aunque el propio respetable no supiera las ganas que tenía de ellos). Sin pretenderlo, Summers creo un clásico partiendo de imágenes clásicas, el metalenguaje llevado al summum que durante años nos amenizó los principios estacionales. Pero no fue el único programa de este tipo que llegó a la pantalla pública. Si en las autonómicas había triunfado en temporada regular "¿Qué paso con...?" (Consuelo Berlanga al frente), en la Primera recuperaron a un histórico de la radio (e intermitente conductor televisivo) para dirigir y presentar "Cuéntame cómo pasó", un recorrido amistoso por momentos (y movimientos) reseñables de las tres décadas anteriores. 


Cada semana dos invitados famosos recordaban un fenómeno social o un hecho relevante que habían vivido en primera persona ante un grupo de jóvenes que escuchaban sorprendidos lo que les contaban estos "abueletes" y preguntaban (con aparente naturalidad) sobre sus sensaciones y memorias de aquellos tiempos. En la primera cita, un domingo 9 de julio a eso de las 20 h, Ángel Casas y Lorenzo Santamaría charlaron sobre el movimiento hippie. En siguientes entregas Pasqual Maragall, Jiménez del Oso, Teresa Gimpera, las hermanas Hurtado, Pepe Sacristán o Joaquín Sabina rememoraron el SEAT 600, la llegada de la píldora a nuestro país, el destape, los primeros electrodomésticos o la revolución de la minifalda.


Pero no sólo había charleta entre los protagonistas de esos eventos y jóvenes curiosones, también había música. Rita Pavone, Los Diablos, Los Mustang, Manolo Escobar, Gloria Lasso y José Guardiola, entre otros, interpretaron sus temas más populares en versión unplagged (pero sin presumir de ello, vamos, que estaban ellos casi a pelo o con una guitarra como mucho). Y todo eso amenizado con las imágenes de la época que el propio Turia controlaba desde un reproductor demasiado profesional para tenerlo en la casa que simulaba el decorado (el único "pero" que he puesto al programa para que no se me tache de Turia-fan). Si el maestro de la voz don Rafael había triunfado también en la radio musical como DJ antes de que los DJ en España fueran DJ, ahora se convertía en el primer vídeo-DJ de nuestra tele (lo sé, el término no tiene sentido pero no me seáis quisquillosos). 

   El programa no tuvo el éxito que los jefes exigían (aunque sus casi tres millones de espectadores serían un lujo hoy en día) y pasó de la Primera a la 2 sin demasiadas contemplaciones. Eso sí, se mantuvo hasta octubre. Años después, su título les fue de mucha utilidad a los gerifaltes de la pública cuando una serie que quizás os suene de algo, "Cuéntame", tuvo que cambiar su nombre por cuestiones de derechos y se usó el ya registrado previamente de "Cuéntame cómo pasó" para evitar problemas. No olvidemos, pues, que además de haber sido un grato entretenimiento nostálgico en el 95, este programa sirvió para ahorrar dinero al Ente. Gracias, señor Turia. 

sábado, 30 de julio de 2016

Mondovision, la primera vez del Telstar


El 23 de julio de 1962 EE.UU y Europa se unían a través de un satélite, el flamante Telstar lanzado al espacio 13 días antes y con el que se pretendía emular (y perfeccionar) el sistema de intercambio de imágenes y programas en directo que ya se había probado con éxito con Eurovisión, la organización de televisiones europeas creadas a tal fin (y no sólo con el de realizar un festival de la canción anual, amiguitos). Las tres grandes cadenas norteamericanas (NBC, CBS y ABC) aunaban esfuerzos en un programa especial que conectaría directamente con Europa en una operación comandada por la BBC pero que implicaba a todas las teles del continente que ya pertenecían a la red eurovisiva. Sin embargo y aunque esa fecha ha quedado para la historia, unos días antes, un ensayo de la francesa ORTF sería, realmente, la primera emisión conjunta de lo que recibiría el pomposo nombre de  "Mondovision". El bello rostro de la actriz y cantante Michelle Arnaud sería uno de los primeros en traspasar el Atlántico. 



Yves Montand, ya muy popular en EE.UU. gracias a la película "El millonario" que protagonizó junto a Marilyn Monroe, fue otra de las estrellas de ese programa aunque el que chupó más pantalla fue el ministro frances de Telecomunicaciones, Monsieur Marette. Insisto en que todo esto era en realidad una prueba de control. Los técnicos franceses de la localidad bretona de Pleumer-Boudou recibieron imágenes desde EE.UU para comprobar que todo estaba correcto para el gran día de la inauguración de la Mondovision. Lo recibido fue grabado y emitido al día siguiente en el "Journal Télévisé" y y posteriormente respondieron con el envío de otras imágenes para confirmar que la señal funcionaba en ambos sentidos. Parece ser que la calidad de la recepción en Andover era tan buena que los norteamericanos "optaron por olvidar la medida de precaución que consistía en recibir solamente en receptores de control y la emisión de Pleumer-Bodou fue transmitida en directo en todo el territorio" según se comentaba días después en la revista "TeleRadio".


Este éxito no fue bien visto por la BBC que envió una nota a París en protesta por haber roto el acuerdo del inicio oficial de las transmisiones el 23 de julio. Los franceses contestaron con flema británica (curiosa ironía) asegurando que ellos no habían transtimido nada, que aquello era cosa del Ministerio de Telecomunicaciones y no de la ORTF... lo que era cierto en puridad pero bien que se apuntaron al carro. 
   En cuanto al primer programa de Mondovision se pudo ver aquí a través de TVE en conexión con Eurovisión a las 20 h. Toda Europa vio a los grandes comunicadores de las tres majors norteamericanas en el mismo estudio aunque aquí no se entendía cuán histórico era ese encuentro. Walter Cronkite (CBS) comandaba el especial dando el relevo a Chet Huntley (NBC) primero y a Howard K. Smith (ABC) después. Las cataratas del Niágara, Nueva York, Washington y la conferencia del Presidente Kennedy desde la sede neoyorquina de la ONU fueron los platos fuertes de esta transmisión. A las 23 h comenzaba el envío europeo con las campanadas del Big Ben londinense. TVE había sido invitada a participar con vistas de las cuevas de Altamira y de Palos de Moguer pero debido a que Francia y Gran Bretaña usaban unas instalaciones distintas no fue posible. 


Semanas después, a principios de agosto, Francia volvió a solicitar el uso del satélite Telstar para conectar con el periodista Jacques Sallebert que se convertía así el primer europeo en realizar una crónica en directo desde EE.UU. aunque hay que decir que esta vez no fue tan fácil como aquella primera emisión (muy organizada y ensayada) del 23 de julio. El locutor Georges Penchenier (en la foto) era el encargado de conectar con Nueva York. Durante varios minutos intentó, sin éxito hablar con su colega. Se usó el teléfono como medida provisional hasta que la señal llegara a París pero tampoco funcionaba así que los espectadores demostraron gran paciencia siendo testigos de un diálogo de besugos.


Finalmente se pudo ver a Sallebert desde la azotea de un rascacielos de Nueva York mostrando la ciudad desde tan privilegiada posición. Eran las 15.30 h. y el sol creaba unas sombras bajo los ojos y la nariz que impedían ver bien el rostro del locutor y su invitado, un soldado estadounidense nacido en Hiroshima con el que habló del aniversario del lanzamiento de la bomba atómica. Sin embargo el tema principal de aquella crónica de unos 25 minutos fue la muerte de Marilyn Monroe.

Así fue el primer programa de Mondovision (tras las explicaciones de un teórico tan pesado como un servidor): 

domingo, 17 de julio de 2016

El día del Carmen en TVE 1960


El 16 de julio de 1960 una TVE muy adherida a todo lo militar (lógico teniendo en cuenta la férrea vigilancia de los censores franquistas) celebró el día de Nuestra Señora del Carmelo "Patrona de todas las gentes del mar, patrona de nuestra arma naval" en palabras de la propia tele de la época. Hoy en día, el Carmen, tal y como lo conocemos hoy, no tiene ninguna relevancia en la programación pero hace 56 años este tipo de conmemoraciones desplazaban a los equipos televisivos al escenario del Teatro del Fomento de las Artes para organizar alguna emisión especial que contentara a los gerifaltes del régimen. Ese teatro era el que se usaba para los "grandes programas" puesto que el mínimo plató del Paseo de la Habana no daba para más en aquel 1960 en el que TVE se iba implatando lenta pero fírmemente y tenía que dar un paso de calidad en su imagen. 
   Aquel día festivo el programa "Música en su pantalla" presentado por José Luis Uribarri recibía a la banda de la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid. 


Dirigida por el comandante Adana, la banda interpretó "seis composiciones de impecable factura"  ("TeleRadio" dixit) entre las que se encontraban "La oración" ("que la marinería española canta en todos los barcos nacionales a la puesta del sol" aseguraba la misma publicación), un par de himnos de la Naval, la "Marcha liliputiense" y "La salve", que finalizó el concierto. Además de este musical los programadores cedieron la pantalla para ofrecer varios documentales sobre "la vida marinera, la procesión sobre el mar y escenas de la Academia Naval". Tan contentos quedaron los de la Marina que se llegó a un acuerdo para realizar programas sobre su día a día  "que resulten atractivos e interesantes para los espectadores". Sinceramente, no creo que al televidente medio aquello le resultara muy divertido pero... era lo que había. 

domingo, 10 de julio de 2016

La primera vez de TVE en San Fermín


Hay ciertas tradiciones patrias que de tanto aparecer en la tele se han convertido también en liturgia televisiva y parece que llevan siendo parte de la programación desde el principio. Los Sanfermines son todo un clásico de TVE e incluso hubo un tiempo en que Cuatro quiso competir con la pública buscando las mejores ubicaciones y modernizando el lenguaje con el que se presentaba ante el espectador este evento que enamoró a Hemingway. Aparte de gustos personales (los míos están muy alejados de este tipo de acontecimientos), lo cierto es que el encierro de San Fermín en Pamplona parece ofrecer un gran atractivo para la audiencia y la Casa se esfuerza por mostrar cada detalle de esos dos minutos de carrera absurda tras los toros con multitud de cámaras y probando nuevas técnicas, la más reciente: el dron. Pero esto no sucede desde el comienzo de las emisiones regulares de la televisión en nuestro país, ni mucho menos. Tuvieron que pasar nada menos que siete años hasta que los técnicos se atrevieron a emprender tamaña odisea. 


Fue en 1962 cuando desde el Paseo de la Habana de Madrid se envió la Unidad Móvil nº 2 a Pamplona para retransmitir los Sanfermines... o al menos intentarlo. Nadie se atrevía a asegurar que aquello pudiera salir bien porque suponía un esfuerzo técnico difícil de llevar a cabo. Un tenderete se instaló en las inmediaciones de la Plaza del Castillo para albergar las cámaras que captarían la llegada de los mozos desde la calle de la Estafeta perseguidos por los astados. Para que esas imágenes fueran recibidas por los espectadores de toda España (bueno, de parte de ella porque no todo el territorio recibía la señal todavía) se instalaron varios grupos de enlaces en un tiempo récord. El transmisor ubicado en la plaza enlazaba con el receptor-transmisor del fuerte de San Cristóbal (a 7 km. de Pamplona), ese con el de Mendaur (a 70km.), aquel con el de Jaizquíbel y finalmente se enlazaba con el puesto fijo de Sollube (Bilbao). Esos equipos de transmisión fueron transportados a Mendaur (1.130 m. de altura) en carros tirados por bueyes.


Dos cámaras más, una de ellas con cuatro objetivos, esperaban en la plaza de toros para captar la llegada de los animales y los recortadores y, ya por la tarde, la "fiesta del toro". Manuel Lozano Sevilla se encargó de narrarlo todo. Este crítico taurino de RNE fue el primer cronista especializado en "la fiesta nacional" de nuestra tele (antes incluso que Matías Prats) y se mostraba entusiasmado con las posibilidades que ofrecía el nuevo medio. El hecho de que una corrida pudiera ser vista al mismo tiempo por 2 millones de personas y que las cámaras captaran en primer plano el rostro del torero le fascinaba. 
   Aquel 1962, por primera vez TVE acercó los Sanfermines a todo el país y desde entonces no ha dejado de hacerlo. Otra cosa es si debe pero ese es otro debate.