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miércoles, 16 de abril de 2025

"Ésta es su vida. Un hombre llamado Jesús"

Foto cedida para este blog por el Museo RTVE. Donación de la familia de Federico Gallo.

El 10 de abril de 1968, Miércoles Santo, TVE emitió una edición especial del popular y veterano programa de entrevistas "Ésta es su vida". Aquel día el formato creado por Ralph Edwards variaba totalmente para, suponemos, seguir las indicaciones del Ministro de Información y Turismo porque, como decía muy socarronamente su realizador en 2009 para el programa "Memòries de la tele" de TVE Catalunya: "Éramos muy católicos, apostólicos y romanos en la época". Más adelante explicaré esto con detalle. La cuestión es que esa Semana Santa del 68, cuando apenas faltaba un mes para que estallara el Mayo Francés, aquí la tele dedicaba el horario de máxima audiencia a desentrañar cómo era Jesucristo como humano. Conviene comentar que este espacio tenía una fórmula muy marcada: se repasaba la vida de una persona, generalmente popular y prestigiosa, a través de sus propias palabras pero también con los testimonios de amigos y familiares que acudían a la cita ante la sorpresa del homenajeado/a. Nada que ver con lo que el espectador fiel se iba a encontrar esa jornada.

Federico Gallo en la presentación del "Ésta es su vida" de la Semana Santa de 1968
 
El presentador y codirector Federico Gallo entraba en un decorado presidido por una gran cruz y un fondo que recordaba a las iglesias de nueva construcción de los sesenta y ya en sus primeras palabras quería despejar cualquier duda ante un programa "de la serie Ésta es su vida", como aparecía en los créditos iniciales, pero que nada tenía que ver con lo habitual: "Nos interesa aclarar en un principio una cuestión. No, esta noche no vamos a explicar la vida de Cristo y no la vamos a explicar por distintas razones. En primer lugar, este no es el marco más adecuado para ello, después porque "Ésta es su vida" es un programa biográfico y humano y escapa las dimensiones geniales, divinas de Jesucristo. Hoy, esta noche, queremos plantearnos una cuestión: ¿cómo era físicamente Jesús, cómo era en realidad como hombre?"

Para dilucidar tamaña incógnita salían a la calle a encuestar al pueblo, algo que se salía totalmente de la norma del programa. La gente se mostraba bastante desconcertada ante la pregunta, quizás por miedo a meter la pata ante todo el país, un país  en el que, no hace falta insistir más en el tema, la Iglesia mandaba mucho y no convenía molestarla. En el plató cinco expertos en distintas áreas y otros dos a través de reportajes filmados esclarecerían el asunto, todo con un lenguaje demasiado formal, con un tono egregio y elevado, lejos de la festiva sentimentalidad acostumbrada en el programa desde su estreno en 1962. En definitiva, un rollo. Curiosamente durante muchos años se consideró que era esta la única entrega conservada de los seis años largos de emisión. No era casual porque, precisamente, era una grabación. Lo más frecuente es que se realizara en directo. Con el tiempo se localizaron otros como el dedicado al Dr. Barraquer o al arquitecto Casto Fernández Shaw


Los expertos convocados al programa no dudaron en ningún momento de la existencia real del Mesías. Así, el profesor de Ciencias Bíblicas de la Facultad de Teología de Barcelona, el jesuita Sebastián Bartina, afirmaba que Cristo sólo salió dos veces de Palestina en toda su vida, "primero cuando era pequeño lo llevaron a Egipto y luego, durante su predicación, traspasó la frontera de Fenicia." El padre Alejandro Díez Macho, catedrático de Lengua hebrea y Lengua y literatura Rabínicas, aseguró que Cristo hablaba el arameo dialectal de Galilea y el traumatólogo Dr. Paricio se atrevió, incluso, a catalogar con detalle sus rasgos físicos y, basándose, en ellos, su predisposición al dolor. Por si os lo habéis planteado alguna vez, Jesús era: "alto y muy delgado, su estatura pasaría de 1,80 (...) frente ancha, cabello negro, nariz larga, labios muy acusados, barba muy cerrada, nuez de Adán poco marcada (...) músculos de nadador (sic)." Con esta constitución para el doctor estaba claro que Cristo era tendente a la depresión y al cansancio, "un sujeto no muy propicio para el sufrimiento que habría de venirle luego". Durante varios minutos desarrolló con todo detalle los dolores que le provocaron los latigazos, la corona de espinas, el vía crucis y la crucifixión y hasta ofreció la causa de la muerte como si hubiera practicado él mismo la autopsia. 

Foto cedida para este blog por el Museo RTVE. Donación de la familia de Federico Gallo.

Por supuesto también se habló de la Sábana Santa que, según el experto padre Reguant, es la prueba científica de la veracidad de su existencia porque fue el sudario que envolvió al Mesías. "Podemos decir con toda verdad que tenemos su retrato". Cuando apenas quedaban 3 minutos para el final del programa se le dio la palabra al jesuita padre Sánchez, profesor de Cristología de la Facultad de Teología de Barcelona y tras unas frases... se le fue el "Santo al cielo" y pidió "un paréntesis". Lo sabemos porque se conserva la grabación sin editar, con su evidente incomodidad y con la voz de Gallo tranquilizándole. Finalmente el presentador clausuraba la edición con las palabras: "En todas las cosas de la vida, en las más importantes y en las más nimias aparece la figura humilde y gigantesca a la vez del hombre que recibió al mundo, de un hombre llamado Jesús".

Cuando al principio decía que posiblemente este programa fuera una imposición del Ministro del ramo no era una afirmación a lo tonto. Eugenio Pena, realizador y codirector, declaraba en la citada entrevista de 2009 que el programa "se fue la mierda" porque el señor ministro, Manuel Fraga Iribarne, le obligó a rendir tributo a once personajes que no daban juego y que no interesaban a nadie. Por eso no es de extrañar que fuera también una exigencia sin derecho a réplica dedicarle un programa a Jesucristo en Semana Santa alterando radicalmente el esquema de "Ésta es su vida". 


Por último, una singularidad: fijaos en la escenografía única de este programa especial. Podemos verla con detalle gracias a dos fotos que ha digitalizado recientemente el responsable del Museo de RTVE, Nicolás Albéndiz, tras una donación de la familia de Federico Gallo. Pues bien, ha servido de inspiración para recrear el supuesto decorado de la Santa Misa que se retransmitía desde los estudios de Prado del Rey precisamente ese año 1968 en la serie "La canción" que se estrena en mayo en Movistar Plus y que narra la intrahistoria de cómo Massiel llegó a representar a España con el "La la la" en el festival de Eurovisión. 

El programa "Ésta es su vida" de la Semana Santa de 1968 está disponible en la web del Archivo RTVE y podéis verla pinchando aquí.

domingo, 12 de junio de 2022

Federico Gallo y Enrique Rubio, pioneros de la información desde Miramar

Enrique Rubio y Federico Gallo en el Telediario desde Barcelona a finales de los 50

Cuando TVE inauguró sus estudios de Miramar en Barcelona el 14 de julio de 1959 el propósito estaba claro: aliviar de trabajo al ya insuficiente chalecito del Paseo de la Habana en Madrid y descentralizar producción e información, en definitiva: hacer más diversa una tele que aún no había cumplido tres años de emisiones regulares y necesitaba expandirse en todos los sentidos. Los profesionales de los estudios catalanes se tomaron aquello muy en serio y desde el principio contribuyeron con nuevos programas, inauguraron géneros como el concurso (que hasta entonces eran simples secciones incluidas en magazines nocturnos) con el "X-0 da dinero" e importaron formatos que darían muchas alegrías a la Casa, como el mítico "Ésta es su vida". Pero además apostaron muy fuerte por la información y eso ayudó a aquella prehistórica TVE a ser un poco más plural, todo lo plural que se podía ser durante la Dictadura, claro. En ese aspecto destacó el tándem formado por los periodistas Federico Gallo y Enrique Rubio. Ambos provenían de la prensa, si bien Gallo ya había tenido una experiencia importante ante los micrófonos radiofónicos así que cuando llegó a la tele su voz estaba bien educada. Rubio era menos formal, más inquieto y su sonrisa delataba cuándo iba a soltar una ironía. Juntos consiguieron un gran éxito y se aliaron en decenas de proyectos desde Miramar. Su primera experiencia ante la cámaras fue con el Telediario desde Barcelona. Efectivamente, a finales de los años 50 primero se emitía el informativo desde Madrid y luego, para toda España, la conexión con Miramar que "complementaba" las noticias ofrecidas en la sobremesa desde la capital del reino. Atención a los letreros con su nombre, Sr. Rubio y Sr. Gallo, lo de los rótulos sobreimpresionados ya se usaba pero en este caso optaron por este aire oficinesco. 

Federico Gallo (izquierda), entrevistando al Director General de la Fábrica de Moneda y Timbre

Amén de la conexión con el Telediario este dúo estrenó "Panorama", un espacio eminentemente periodístico del que no sólo eran los presentadores sino también sus únicos redactores. José Luis Barcelona era el locutor de este programa en el que se ahondaba en las pequeñas grandes historias de la cotidianeidad barcelonesa. Poco después, en diciembre de 1960 llega el primer gran éxito, "La historia de la semana" que posteriormente mudaría de título, "Cada semana una historia". En esta ocasión cuentan con más medios y se elaboran reportajes filmados que enriquecen la entrevista en plató. Quince minutos semanales para ahondar en un tema en el que prima el interés humano pero también se abordan pequeñas biografías de personajes peculiares, alguno célebre y también asuntos más generales como la historia del automóvil o el seguimiento a un equipo de fútbol durante sus entrenamientos.

Enrique Rubio con Vicente Parra caracterizado de Alfonso XII durante una entrevista

Gallo y Rubio expanden los límites de aquella estrecha tele y se lanzan a grabar programas completos en exteriores con la unidad móvil y de esta forma inauguran el género del reportaje en falso directo grabado en formato vídeo. Es justo destacar el realizado desde un faro en el que vivía totalmente solo un farero que escondía "una hermosa historia" según la prensa de la época. Por supuesto no faltaban los personajes famosos junto a los totalmente desconocidos para el gran público: la actriz Mary Santpere o el futbolista Kubala, por ejemplo. 

Enrique Rubio en 1964

Declaraba Enrique Rubio a la revista TeleRadio unos años después acerca del periodismo televisivo: "Tiene la gran ventaja de la imagen, que evita gran cantidad de palabras y al espectador no se le cansa con narraciones. La televisión es el medio ideal para lanzar una noticia, llevándote al espectador al terreno. En televisión "se siente" al espectador sentado a tu lado". Enrique y Federico fueron una gran pareja ante las cámaras, decían por entonces que eran la réplica catalana al dúo Tico Medina-Yale de Madrid pero no necesitaban ser "respuesta" a nada ni nadie, ambos tenían su propia personalidad y lo demostraron juntos y por separado. Gallo consiguió un enorme éxito con "Ésta es su vida" desde 1962 y Rubio se dedicó más a la prensa con regresos puntuales a Miramar como "Investigación en marcha" ya en los setenta aunque es recordado, sobre todo, por ser un auténtico estudioso de los timos. Pioneros absolutos de la información, innovadores en el género, estos periodistas merecen nuestra admiración profesional. 

domingo, 14 de julio de 2019

60 años de la Escuela de Barcelona

Los estudios de Miramar, segundo centro de producción de TVE

Era el 14 de julio de 1959 cuando los barceloneses escucharon aquello de "¡Buenas tardes! Desde Miramar, Barcelona, saludamos por primera vez a los espectadores de Madrid y su área de influencia." Lo verdaderamente noticioso de aquel evento era que, por primera vez, TVE abría comunicación con Cataluña y, por lo tanto, se ampliaba ostensiblemente la difusión de las pocas horas horas de programación diaria realizada (fundamentalmente) desde el pequeño chalet del Paseo de la Habana que servía de cuartel general para una emisora en desarrollo que ni siquiera había cumplido los tres años de emisiones regulares. El antiguo hotel de Miramar (construido para una exposición internacional en la montaña de Montjuïc) es cedido por el Ayuntamiento para ser utilizado como el segundo centro de producción de nuestra tele. Curiosamente ya existían miles de aparatos en en funcionamiento en Cataluña porque gracias a lo caprichoso de las ondas hertzianas se recibía con cierta calidad la señal de la italiana RAI y el rumor de que pronto habría un repetidor propio en la comunidad se había extendido en el último año. 

El equipo de pioneros que puso en marcha Miramar

Una veintena de personas formaba el equipo inicial de Miramar. En esta entrañable foto encontramos a un jovencísimo Forges (en el centro de la fila de abajo, con pajarita) que estaría los primeros meses como encargado de tele-cine (labor que ya había desempeñado en Madrid como ayudante) y el  locutor José Luis Barcelona (justo debajo de la cámara, todavía sin sus después características gafas) que sería el encargado de pronunciar las palabras inaugurales. Lo más importante de aquel estreno ante toda la audiencia de TVE (muy escasa por entonces y limitada a Madrid y alrededores, Zaragoza y poblaciones cercanas y desde ese momento la Ciudad Condal y sus afueras) es que se iba a descongestionar la producción del estudio de Madrid que ya en aquel entonces era incapaz de asumir el progresivo aumento de horas de programación y que estaba alquilando espacios como el Teatro del Fomento de las Artes para programas espectáculo. 

Herta Frankel y Juan Viñas, dos de las primeras estrellas de la tele realizada en Barcelona

Las primeras pruebas se realizan en febrero de aquel año. El equipo dirigido por el ingeniero Joaquín Sánchez Cordovés (verdadero responsable de las instalaciones de TVE también en en la capital) consiguió poner en marcha un enlace por microondas automatizado y, atención, reversible, es decir, que permitía la emisión desde cualquiera de los centros de producción aunque (todavía) no simultáneamente. Los barceloneses que tenían aparato televisor comprobaron que las imágenes que se podían ver aquellos días de invierno tenían una calidad más que aceptable y se fue corriendo la voz de que el 15 de aquel mes se emitiría un Madrid-Barça. La expectación fue tal que entre el jueves y el sábado se vendieron nada menos que 6.000 monitores. Decía el historiador Baget-Herms que si no se compraron más fue, simplemente, porque se agotaron las existencias. El resultado fue de 1-0 y durante la primera parte se perdió la imagen y se tuvo que conectar con el sonido de RNE para que los 400.000 televidentes catalanes no perdieran ripio. La segunda parte sí que se vio y los espectadores quedaron encantados. Por eso, aquel día de verano en que comenzaban las emisiones regulares, había muchos nervios ante la responsabilidad pero también ilusión. No sería el fútbol la primera estrella de la programación, sin embargo. Herta Frankel, antigua vedette reconvertida en marionetista, y el radiofónico Juan Viñas serían dos de las primeras caras que adquirieron popularidad. Ella con sus programas infantiles y él con el concurso "X-0 da dinero". 

Franz Johan durante uno de los sketches de "Amigos del martes", show realizado en directo

Frankel pertenecía al Clan de los Vieneses, una compañía de revista que había hecho las delicias de los teatros de la ciudad durante los años 40 y 50. Su director, Artur Kaps, supo ver en la recién nacida televisión unas posibilidades extraordinarias para ampliar su negociado. Y en la coqueta sede de Miramar se planta ante Enrique de las Casas, director, para exponer sus proyectos. Su "Amigos del martes" (después del lunes) será el primer espacio que alcanza un éxito indiscutible desde Barcelona. Estrenado en 1961 consiguió batir al buque insignia de la programación de aquellos primeros 60, "Gran Parada", realizado desde Madrid, cómo no. Con cambios en el título, en día de emisión, ligeras variaciones en la fórmula...  el austríaco Franz Johan se mantuvo en la brecha junto a su inseparable compañero de sketches Gustavo Re (italiano) hasta finales de los sesenta. El espectador se acostumbró a los fuertes acentos de estos profesionales que trajeron aires renovadores y con aire de gran show a una tele todavía muy constreñida por sus evidentes limitaciones. Kaps aprovechó sus múltiples contactos por toda Europa para traer a los estudios de Miramar (y en exclusiva, nada de aprovechar promociones) a estrellas internacionales como Marlene Dietrich. 

Carmen Amaya se emociona durante "Ésta es su vida", uno de los mayores éxitos de Federico Gallo

Otro nombre a tener en cuenta en aquellos primeros años es el de Jorge Leman (pseudónimo del publicista Jorge Garriga Puig) que fue quien introdujo el concepto de patrocinio. Su vinculación profesional con Nestlé hizo que la compañía "pagara" al modo americano por horas de emisión (algo similar se había probado ya desde Madrid con "La hora Philips", "Festival Marconi" o el propio "Gran Parada" organizado por Movierecord). La novedad es que para poder competir con los espacios del Paseo de la Habana, Leman viajó por todo el mundo en busca de los mejores y más exitosos formatos y así llegaron a Miramar concursos como el mencionado "X-0" o "Adivine su vida". No obstante, el mayor acierto lo tuvo con la importación de "This is Your Life" que, con el título de "Ésta es su vida" y con el polifacético y siempre competente Federico Gallo al frente, repasó la trayectoria de grandes personajes a los que se sorprendía con un emotivo homenaje ante las cámaras. Desde 1962 hasta 1968 (aunque con un breve parón antes de la última temporada) se mantuvo entre los preferidos por el público. Ricardo Fernández-Deu lo recuperó (ya desde la nueva sede de Sant Cugat) en 1993. Gallo fue también pionero de los programas informativos y de actualidad. Junto a Enrique Rubio no sólo conectaba con el Telediario de la capital en un primitivo dúplex sino que se encargaba de "Panorama"¡desde 1959, espacio con reportajes que marcaría estilo. Casi una década después, viendo las grandes posibilidades que ofrecían las corresponsalías, puso en marcha "Hilo directo", clarísimo precedente de programas que vinieron después. Federico se adelantó en décadas y supo aprovechar las mejoras técnicas en las conexiones con otros países vía Eurovisión para ofrecer un programa básicamente informativo pero al tiempo vibrante y entretenido. Pasó de ser espacio mensual a trisemanal.

"Reina por un día", programa lacrimógeno a más no poder presentado por Mario Cabré y José Luis Barcelona

Otro formato traído de EE.UU. y que consiguió enorme audiencia fue "Reina por un día", lacrimógeno precedente de los reality en el que se cumplía el deseo de una mujer (los hombres no debían de tener deseos en aquella época). Versión semanal para los domingos por la tarde de un daytime de bajo presupuesto de la NBC en antena desde 1957 (después se pasaría a la ABC donde finalizaría en 1964). Aquí llegó cuando el original terminaba su andadura por puro agotamiento pero las emotivas historias que servían de excusa para colmar de agasajos a la invitada y el magnífico tándem formado por el torero poeta Mario Cabré y el presentador pionero J.L. Barcelona dirigidos férreamente por de las Casas (que además de encargarse del propio centro de producción también comandaba casi todos los programas salidos de allí) fueron un pelotazo de dimensiones considerables. Tan sólo dos años sirvieron para convertirlo en programa mítico... del que sólo se conservan unas pocas imágenes de los reportajes rodados en cine. Buena parte de la parrilla de los primeros cinco años está prácticamente perdida.  

El primer Festival del Mediterráneo conducido por Federico Gallo, Laura Valenzuela y Alberto Closas

Desde el principio Miramar sacó las cámaras a la calle. Su privilegiada situación permitía la realización de programas desde las terrazas con sus impresionantes vistas. Desde el propio espacio inaugural, "Balcón del Mediterráneo", se aprovechó aquella enorme ventaja con respecto a la sede madrileña para convertirlo en característica propia. "Club Miramar", primer programa semanal, tenía como decorado el cielo nocturno para envidia de los compañeros del Paseo de la Habana. Por eso no es de extrañar que la propia emisora participara activamente (por primera vez) en la creación de un festival de la canción a imitación del de San Remo en Italia y apenas un par de meses después de la inauguración del de Benidorm. El invento recibió el nombre de Festival del Mediterráneo y su primera gran final se celebró el 27 de septiembre de 1959 desde el Palacio de los Deportes así que el tiempo de organización fue de récord. Participaban intérpretes de Italia, Francia y España y sus primeros presentadores fueron Laurita Valenzuela (que ya había dejado la tele por el cine), Alberto Closas y Federico Gallo, el verdadero guía de todo aquello y que fue habitual durante los convulsos 9 años que duró la cosa. La TVE desde Miramar empezaba a diferenciarse de su hermana madrileña y esa personalidad iría acrecentándose con el tiempo hasta hacer muy reconocibles a los profesionales de la "Escuela de Barcelona". 

Joaquín Prat en la primera temporada del popularísimo "Un millón para el mejor"

De nuevo es Enrique de las Casas quien, en connivencia con Fernando García de la Vega (pionero del Paseo de la Habana, creador de "Escala en HI-FI" y posteriormente de "Galas del Sábado), consigue un nuevo éxito para Miramar con uno de los primeros "concursos de gran formato": "Un millón para el mejor". El debut televisivo de Joaquín Prat (bregado en los micrófonos de RNE y la Cadena Ser) supuso un revulsivo no sólo en la forma de presentar sino en la de la puesta en escena de los juegos de la pequeña pantalla. Los anónimos participantes que aceptaban el reto de concurrir al plató sin saber a qué se iban a enfrentar para conseguir esa mayúscula cantidad de dinero se hicieron famosos a fuerza de ir superando pruebas semana tras semana. Cuando García de la Vega se llevó a Prat a Madrid para su "Galas del sábado", otro radiofónico, José Luis Pécker (aunque éste ya había conducido varios concursos desde el Paseo de la Habana) toma el relevo en la temporada siguiente.

"Hamlet", primer dramático en color producido en 1979

Desde principios de los 60 Miramar se empeñó en marcar su impronta también en los dramáticos. Quizás la primera serie realizada (en directo, por supuesto) desde allí que llamó la atención de los espectadores del resto del país fue la adaptación de un clásico de la televisión francesa, "Los últimos cinco minutos". Sergio Doré en el papel del inspector Bourrell tenía que resolver un caso cada semana con un planteamiento muy original. Bien pronto comenzó el interés de los profesionales de aquella emisora por emitir en catalán y en 1964, en pleno franquismo, consiguieron convencer a los jefes para presentar al público de Cataluña y Baleares "La ferida lluminosa". Fue el primer paso de una larga serie de ficciones amparadas bajo distintos títulos como "Lletres Catalanes" o " "Novel.la". Pero también se proveía periódicamente de contenido a "Estudio 1" o "Novela" para toda España. En ocasiones en doble versión (grabada en catalán pero doblada al castellano o viceversa) como "La dama de las camelias" o "Salomé" con Nuria Espert o el "Hamlet" protagonizado por Enric Majó y Montse Carulla, el primero en color (1979). Las dos últimas obras, por cierto, fueron adaptadas por Terenci Moix. Para "Novela" fue especialmente celebrada "El conde de Montecristo" dirigida por Pedro Amalio López y que incluía, por primera vez, escenas acuáticas. Del mismo director y realizador es la primera gran superproducción de TVE (en general, no de Miramar) rodada en cine, "La saga de los Rius", a la seguirían otras como "La plaza del diamante" ya en los 80. Y mientras tanto, series en catalán, como la popularísima "Doctor Caparrós" (primera sitcom con público en directo, año 79) o "Mare i fill, SL" (con Mary Santpere y guión de T. Moix) o "Vídua... però no gaire" con guión de Benet i Jornet. 

J.J. Castillo al frente de "Sobre el terreno", uno de los múltiples programas deportivos de Miramar 

Otro género en el que brilló Miramar (y las siguientes sedes de TVE Cataluña) fue, sin duda, el deporte. Figuras como las de Juan José Castillo, José Félix Pons, Josep María Casanovas, Sergio Gil, Pere Barthe, Eduard Berraondo, Joaquim María Puyal, Frederic Porta, Olga Viza o Muntsa Ballfegó demostraron sus amplios conocimientos sobre mil y una disciplinas en "Polideportivo", "Sobre el terreno", "Miramar esportiu" o el eterno (en horas en pantalla) "Estadio 2". Precisamente ese último (y mítico, 20 años en antena no son para menos), es el ejemplo perfecto de lo que ofrecía Barcelona con respecto a Madrid: diversidad. No todo era fútbol, había deportes minoritarios a los que la pública debía no sólo acoger sino, sobre todo, proteger y difundir. 

José Luis Barcelona e Irene Mir, los dos locutores más veteranos y longevos de TVE desde Barcelona

Poco a poco la red de emisores de TVE se va ampliando y las imágenes producidas en Miramar o en los estudios complementarios de Esplugues y Hospitalet de Llobregat son reconocibles para el espectador de Soria, Murcia, Mérida o Córdoba. La Escuela de Barcelona tiene un estilo propio (e intransferible). No sólo porque la audiencia sepa que locutores polivalentes como José Luis Barcelona o Irene Mir no están en Prado del Rey sino que el televidente más atento va fijándose en los créditos y descubre nombres como los de Mercè Vilaret, Sergi Schaaff, Antoni Chic, Esteve Durán (aunque en los 60 tenía que firmar como Esteban Durán) o Lluis María Güell, todos ellos insignes directores y realizadores. Ya con la inauguración en 1983 de las instalaciones de Sant Cugat del Vallès, que permiten unir toda la producción en un mismo lugar, perfectamente adaptadas a las nuevas tecnologías y con más estudios y de mayor amplitud, la nómina crece y otros directores y realizadores como Roger Justafré, Xavier Manich, Josep María Vidal o Luis López Doy se apuntan nuevos triunfos. No nos olvidemos de los decorados de Luis Gracia y la iluminación de Pere Pocurull (por citar sólo a dos pero muy representativos) y tenemos un cóctel perfecto. Secuencias largas con eficaz uso del travelling, escenografía con un exquisito gusto, presentadores y actores con una personalidad definida de la que como característica general y unitaria podríamos citar la elegancia en su sentido más amplio... La Escuela de Barcelona se asienta. 

Julia Otero en "La Luna", su despegue definitivo en el prime-time

Y con los 80 llega una Edad de Oro, con éxitos indiscutibles en todo el territorio nacional y nuevos talentos que emergen como estrellas rutilantes de una tele moderna y muy cercana a lo que se estaba haciendo en otros países europeos. Julia Otero, descubierta en toda España gracias al original concurso-magazine "3x4", fue uno de los baluartes. Supo pasar del mediodía al prime-time con gran habilidad y con "La luna" (de nuevo bajo la batuta de Schaaff) o "La ronda" (ya dirigida por ella) se confirma como un valor en alza del periodismo audiovisual de la época. Los programas de entrevistas eran un clásico de la productora desde los tiempos de "Ésta es su vida" y en los 80 llegaron a su máximo esplendor. Puyal con "Vostè pregunta" sólo para Cataluña (permitiendo las llamadas en directo de los espectadores) y luego con Mercedes Milá en "Buenas noches, buena gente" marcó época. Aunque en realidad con Milá sólo aguantó una emisión y se fue a la francesa en circunstancias nunca aclaradas del todo lo que permitió que Mercedes se afianzara como gran comunicadora y fiera interrogadora (tras el experimento de "Dos por dos" en Madrid junto a Isabel Tenaille). 

Àngel Casas en "Un día es un día" que previamente había sido emitido sólo para el circuito catalán

En esa misma época, tras una etapa en TV3, Àngel Casas regresa a TVE para llevar su show al circuito catalán, es decir, a las horas de programación en las que se desconectaba de la red nacional para emitir íntegramente en catalán. La cosa había comenzado tímidamente (y casi de tapadillo) en los 60 pero no fue hasta mediados de los 70 que se desarrolló plenamente con informativos diarios como "Miramar" (haciendo honor a su cuartel general) o semanales como "Giravolt" pero también con divulgativos como "Català amb nosaltres", infantiles como "Terra d'escudella" o entrevistas en profundidad a "Personatges" seleccionados por la escritora Montserrat Roig, algo que después haría, con su estilo entre frívolo y dramático Terenci Moix en "Terenci a la fresca". Casas consiguió que su mezcla de entrevistas a personajes de actualidad con grandes ídolos del Hollywood clásico aderezados con buena música pasara a nivel nacional y "Un día es un día" amplió presupuesto y decorado para albergar tres escenarios musicales simultáneos. Sus famosos strip-teases, todos muy elegantes eso sí, también se ofrecieron en otros programas suyos como "Tal cual" que conoció varias etapas (una de ellas presentada por Marisol Galdón para suplir a Àngel que se iba a la Uno a moderar un debate). Casas ya nos había dejado joyas en el archivo con su "Musical Express" desde Cataluña y ya en el nuevo milenio regresó con "Senyores i senyors" sólo para el circuito regional.


El género del magazine se ha ofrecido mil y una veces desde Miramar / Sant Cugat con otras tantas variantes. Desde las charlas íntimas de Pedro Ruiz en "La noche abierta" con la luna como testigo a las bajadas por "La escalera mecánica" de los invitados de Jordi González. Desde las preguntas incómodas que contenía la "bombonera maldita" de las entrevistas de Ramón Miravitllas en "Cerca de ti" al Paseo por el tiempo que les ofrecía Julia Otero en su club, donde sólo se servían zumos de colores brillantes, por supuesto sin olvidar la extraña pareja de Inka Martí y M. Galdón en "Peligrosamente juntas", los juicios simulados de "Tribunal Popular" o los testimonios de "Ésta es mi historia" o "Cerca de ti" al más puro estilo del talk-show USA. 

Constantino Romero y Janine Calvo en "El tiempo es oro", uno de los concursos culturales más recordados

Pero si volvemos a aquella época dorada en la que Sant Cugat bullía de actividad, coincidiendo con el nombramiento de Sergi Schaaff como director del centro, nos encontramos con un resurgir de los concursos. Los había culturales, como "El tiempo es oro" o "La vida es juego" con Constantino Romero y la inmarchitable Janine con su dedo recorriendo las hojas de las múltiples enciclopedias del decorado del primero. También los había con infantes pero pensados para los mayores como "Juego de niños" e incluso había uno en el que el concursante exclamaba entre prueba y prueba "Si lo sé no vengo". En esos años, el sello de TVE Cataluña (después Catalunya) estaba presente en buena parte de la programación nacional, que ese era el objetivo de Schaaff, cumplir con lo que se esperaba desde el principio de aquel centro de producción, que fuera el segundo en actividad. Quizás no se llegó al ansiado 50% con Prado del Rey... pero poco faltó. 

Eduard Punset dirigió y presentó "Redes" durante 18 años

En los 90, con la llegada de las privadas, todo cambia. En Madrid no sólo funcionan las instalaciones de Prado del Rey, los Estudios Buñuel albergan grandes formatos como el "Un, dos, tres" o "¿Qué apostamos?" y, quién sabe por qué, a Sant Cugat llegan menos encargos aunque, al menos, eso sirve para que la programación del Circuito Catalán se amplíe y estabilice. Se buscan entonces nuevas fórmulas para aprovechar el potencial humano y técnico disponibles y se especializan en divulgativos, infantiles y deportes, sin dejar de lado puntuales proyectos en géneros más populares. Eduard Punset con su "Redes" (estrenado en 1996) se convierte en heredero natural de uno de los grandes divulgadores de la historia de nuestra comunicación, Luis Miravitlles que desde los 60 y hasta los 80 tradujo a una población donde todavía había analfabetismo complejos conceptos científicos en títulos como "Misterios al descubierto" y "La prehistoria del futuro". Sánchez Dragó y su literario "Negro sobre blanco", Adelina Castillejo con "Preguntas y respuestas" o el ecologista "El escarabajo verde" llegaban cada semana a las pantallas de todo el país y conseguían audiencias nada desdeñables y en los platós se cambiaban sus decorados para albergar programas para la chavalería como el "Club Disney" (sí, desde allí y de forma diaria por la 2 y cada sábado en la 1), "Pinnic", "TPH Club", "Trilocos" (dirigido por Miliki), el "Barrio Sésamo" de Bluki (en doble versión castellano/catalán)  o el inefable "Con mucha marcha" de Leticia Sabater, por supuesto en distintas temporadas. Lejos había quedado el espíritu onírico del "Planeta imaginario" o el transgesor del musical juvenil "Plastic" pero había que llegar a un público distinto al de la década anterior... y se consiguió. 

Comenzaron mandando a los niños a la cama en 2003 y desde entonces han actuado junto a Robbie Williams y protagonizado su propia película

Sant Cugat ha demostrado siempre una capacidad innata para renovarse y ofrecer, con su reconocible estilo, formatos novedosos. En esa reinvención continua para demostrar cuál es su papel en nuestra tele pública, de repente aparecen sorpresas para los jefes como el eterno éxito entre los niños de los Lunnis que incluso han llegado al cine y que llevan más de 15 años enseñando mientras entretienen. Los platós han acogido en los últimos años grandes programas espectáculo como "¡Mira quién baila!" o varias de las etapas de "Órbita Laika" aprovechando al máximo la belleza de un estudio vacío (o casi). Ha habido temporadas en las que parecía que TVE Catalunya era quien producía todos los espacios de la 2 o de Teledeporte. En definitiva, nunca han dejado de funcionar (quizás no siempre a pleno rendimiento) y aunque aquella sana competencia entre profesionales de Madrid y Barcelona instaurada desde 1959 y que se mantuvo hasta los 90 ya no parezca posible porque la propia Corporación no está viviendo su mejor momento, los espectadores de ayer que siguen siéndolo hoy no pueden evitar la sonrisa al pensar en los grandes momentos televisivos que nos ha dejado este centro de producción. 

El incombustible "Saber y ganar", concurso más longevo de la historia de la televisión en España

Son muchos los programas que no he mencionado y los profesionales que no aparecen en este recorrido entrañable. Es absolutamente imposible hacer un repaso a 60 años de historia y este, desde luego, no es el lugar adecuado y, seguramente, yo no sea la persona idónea para escribirlo. Pero en este homenaje faltaba un programa que es historia de nuestra tele y por méritos propios. Fue en 1997 cuando comenzó un nuevo concurso a eso de las 15 h, en una franja que había inaugurado "Cifras y letras" y en la que reinó cinco años Elisenda Roca. Aquel récord parecía difícil de batir y no sería hasta la llegada de "Saber y ganar" que se demostró que esa hora (ahora un poco más tarde para no coincidir con el Telediario) era de Jordi Hurtado, de Juanjo Cardenal, de Pilar Vázquez, de todos los concursantes y, por supuesto, de su factótum, el gran Sergi Schaaff que sigue al pie del cañón y que encarna lo mejor de la historia de esta Casa. Él es pasado y también fulgurante presente porque su programa sigue siendo cada día el líder de la cadena y con una enorme diferencia. Quizás si permitieran que Sant Cugat tuviera más presencia en la programación algunas cosas cambiarían a mejor en nuestra televisión pública (sin que eso sea un demérito para Prado o Torrespaña). Esa combinación del trabajo de Madrid y Barcelona era la mejor forma de crear una programación diversa y plural. Por todo lo que hemos aprendido, como espectadores y como profesionales, de TVE Cataluña, moltes felicitats!

sábado, 18 de mayo de 2019

Eurofestival 1965


¿Qué habría pasado si en vez de Conchita Bautista nos hubieran representado en Eurovisión 1965 el Dúo Dinámico o Raphael? Esta hipótesis no es baladí puesto que ellos también participaron en la preselección que realizó TVE aquel año para el ya famoso certamen musical organizado por la Unión Europea de Radiodifusión (UER). El título de aquel programa que se emitió toda la temporada fue "Eurofestival 65", feliz ocurrencia de su presentador, José Luis Barcelona. 


Y sí, pudo ocurrir. En vez de "¡Qué bueno, qué bueno!" pudimos acudir al concurso con "Esos ojitos negros" de Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, canción que después se hizo célebre y que forma parte del repertorio ineludible de los conciertos del Dúo Dinámico y de cualquiera de sus recopilaciones. 


La otra gran rival (de hecho quedó en tercer lugar) en aquella preselección, fue "Feriantes" interpretada con pasión por un Raphael tan excesivo como siempre y que, precisamente, por eso gustaba a público y, sobre todo, a crítica. En realidad tanto unos como otro tuvieron su oportunidad posterior en Eurovisión. Ellos fueron los compositores del famoso "La, la, la" con el que Massiel resultó vencedora en 1968. Además, en varios medios se aseguró que habían compuesto un tema para acudir a la presente edición y que su intención es que la cantara Noelia del último OT. En cuanto a Raphael, no tardaría mucho en ser elegido para representar a TVE, sólo un año... y repitió al siguiente. Quizás muchos no lo recuerden (o no lo sepan) pero efectivamente participó en dos ocasiones: 1966 con "Yo soy aquel" y 1967 con "Hablemos del amor". 


"Eurofestival 1965" se emitió entre noviembre de 1964 y febrero del año siguiente desde los estudios de Miramar en Barcelona en un horario un tanto raro, domingos a las 11 de la mañana. Más de 300 canciones fueron presentadas pero casi cien no cumplían los requisitos exigidos así que finalmente participaron 242. El jurado de esa selección inicial estaba formado por miembros de casas de discos y representantes de la propia cadena. De ese primer barrido se quedaron con 54 temas que fueron presentados al público semanalmente. Para ser jurado del programa había que enviar una carta a TVE y "a cada uno de los solicitantes se le asignó un número y semanalmente ciento, y en ocasiones doscientos, de estos números y personas participaban como jurado de las canciones presentadas en cada día determinado. El sistema de votación: una tarjeta con el nombre de la canción seleccionada" (TeleRadio, nº 373). José Luis Barcelona y Montserrat Cierco eran los presentadores y Ricardo Soria lo dirigía. En la gran final, está sí emitida de noche, Cierco fue sustituida por Irene Mir por enfermedad y Federico Gallo se encargó de coordinar los votos del jurado profesional (en la foto) que se combinaba con cinco de los 635 aficionados que habían ejercido como tal previamente. 


La ganadora de aquella clasificación fue Conchita Bautista con la canción ya mencionada compuesta por Antonio Figueroa. La racial cantante había sido nuestra pica en Flandes, la que inauguró nuestra participación en el Festival en 1961 con "Estando contigo". En esta ocasión el resultado fue catastrófico, 0 puntos. Pero no nos engañemos, quizás ni el Dúo Dinámico, ni Raphael ni otros contendientes  como Jaime Morey (que acudiría siete años más tarde), Lorenzo Valverde (padre de Loreto y Marta), Franciska (madre de Rebeca, la de "Duro de pelar") o Víctor Balaguer (que ya había fracasado tres años antes con "Llámame") tenían posibilidades con aquel pelotazo que fue "Poupée de cire, poupée de son" de Serge Gainsbourg interpretado con una mezcla perfecta de inocencia y picardía por France Gall. 

martes, 7 de mayo de 2019

"Club Miramar"

Miramar sólo tenía por entonces dos cámaras de plató y, cada semana, tenían que llevarlas a la terraza para la emisión de "Club Miramar". Esta imagen se suele utilizar para hablar, erróneamente, del Paseo de la Habana 

El 14 julio de 1959 los estudios de Miramar se inauguraban y con ellos la tele realizada desde Barcelona para toda España. Con un programa denominado "Balcón del Mediterráneo" (del que ya hemos hablado aquí) se dio el pistoletazo de salida a la programación realizada desde unas instalaciones cedidas por el Ayuntamiento y que superaban en todo a las minúsculas del Paseo de la Habana en Madrid. Pero además de contar con varios estudios y de mayores dimensiones, tenía algo que lo distinguiría desde el primer momento: una espectacular terraza con unas impresionantes vistas. Aprovechando esa ventaja, comenzaron su primer programa semanal montando el decorado precisamente en el exterior. El título estaba muy bien elegido: "Club Miramar". Aquellas noches veraniegas del 59 los espectadores eran invitados a un mirador muy especial, uno en el que grandes estrellas de la música actuaban ante un selecto público que se acomodaba en sillas y mesitas de cafetería postinera, con cocktails de atrezzo. Por supuesto, la clientela iba vestida de noche, con sus mejores galas. El anfitrión era el torero, actor y poeta Mario Cabré pero también andaba por allí  Federico Gallo demostrando su arte con las entrevistas a los famosos asistentes. Ambos debutaban ante las cámaras. Cada martes a las 22.30 h y durante una media hora aproximadamente se conectaba con Barcelona para disfrutar del show.  

José Luis Barcelona sucedió a Mario Cabré en la presentación del programa en la temporada de otoño, ya realizada en plató

El espacio fue un éxito y con razón, de repente la audiencia veía algo novedoso, con una imagen fresca y, además, realizado en directo y en exteriores, con un galán que todos sabían que había tenido una affaire nada menos que con Ava Gardner y con un periodista que había mostrado su pericia ante los micrófonos de RNE. Los dos triunfarían posteriormente con otros formatos pero este fue el primero y, aunque olvidado, fue primordial en sus carreras. No obstante, a pesar de la excelente acogida, con la llegada de la temporada de otoño ambos se desvincularían del programa. No fue el único cambio que tuvo que afrontar, con las lluvias y el frío era imposible mantener el estaribel exterior así que se optó por llevar el Club al interior, al más grande estudio que poseía en aquel momento TVE. El nuevo presentador para el remozado espacio sería José Luis Barcelona, el mismo que había estrenado con su voz Miramar. 

José Luis Barcelona en la segunda temporada veraniega de "Club Miramar", de nuevo desde la terraza

Aunque se mantenía la misma fórmula, los espectadores que escribían a la revista "Tele Radio" (que además era la única dedicada al medio) se quejaban de que ya no era lo mismo, se había perdido la naturalidad que propiciaba la realización en exteriores. A finales de mayo, los jefes volvieron a colocar las mesas en la terraza a pesar de que las noches todavía eras frescuelas. Los críticos lo agradecieron: "Ha vuelto al su escenario primero, al que nos sorprendió el año pasado y le dio una personalidad indudable. Nos alegramos de su salida al aire libre, refrescante y acogedora, y deseamos que siga pareciéndose (y si es posible, superándolo) al "Club Miramar" de hace un año" (sección "Aquí TVE" de "Tele Radio" nº 128).

La actuación de un bailaor en la famosa (entonces) pastilla central del decorado exterior

En septiembre, cuando ya era obligado volver a cerrar el chiringuito, se decidió que lo mejor era cambiar el nombre por "Club del martes" para evitar comparaciones odiosas si bien poco cambió la cosa, José Luis Barcelona seguía al frente, Ramón Solanes se encargaba de la realización, había música, entrevistas, algún concursito y pinceladas humorísticas para cubrir la hora completa asignada en la parrilla para la nueva temporada. Unos meses más tarde sí que se produjo una revolución con la aparición del clan de los Vieneses que tomaría el mando y hasta cambiaría el nombre del programa por "Amigos del martes" pero esa es otra historia. Por cierto, que quede para el anecdotario de nuestra tele que "Club Miramar" fue presentado por Cabré y Barcelona en distintas etapas, una pareja que triunfaría años después en "Reina por un día". 

viernes, 27 de julio de 2018

V Festival de la Canción Mediterránea


Eran los sesenta años de festivales, cualquier territorio, cualquier excusa era buena para organizar un certamen musical que llenara la población anfitriona de turistas y público de la zona ansioso de ver a famosos cantantes estrenando composiciones que, en el mejor de los casos, serían tarareadas los meses siguientes. El de la Canción Mediterránea fue uno de los que más fortuna corrió junto al de Benidorm aunque su historia fue relativamente breve, tan sólo se celebraron nueve ediciones pero la lista de ganadores y participantes incluye a algunos de los solistas más populares de la época en países bañados por el Mediterráneo, condición sine qua non para presentarse. Nos detenemos hoy en su quinta edición, celebrada entre el viernes 20 y el domingo 22 de septiembre de 1963, por varias razones que la harían única. Fue la primera que se realizaba en el Palacio de Naciones de Barcelona. Desde sus inicios el Ayuntamiento, TVE y RNE se implicaban en su patrocinio y eso permitía una enorme difusión. Los televidentes pudieron ver la primera parte de las jornadas del viernes y el sábado y la final del domingo al completo y en directo. 


Este era un festival de canciones y no de intérpretes aunque en realidad se premiaba tanto a los compositores como a los cantantes. Cada tema se presentaba en dos versiones defendida por dos solistas distintos. Aquel año, y ahí tenemos sorpresa, la vencedora fue "Se'n va anar" defendida por Salomé (en la foto), que ya había conseguido un tercer lugar el año anterior, y por Raimón, reconocido cantautor que sería azote de la dictadura a través de su música durante las décadas siguientes. Fue la primera y única vez que una canción en catalán no sólo se presentaba sino que además ganaba. El régimen se hizo el aperturista y entregó los galardones entre sonrisas pero  se cambiaron las normas para que al año siguiente eso no se repitiera; canciones en francés, griego, italiano... perfecto, pero en una lengua del país que no fuera el castellano, no. 


El segundo puesto fue también para España con "Paz" interpretada por Franciska y los TNT y el tercero para Mónaco con "Je suis là" cantada por Katia Valere y Jacques Reveauz. Es obligado destacar la participación de Frida Boccara por Francia e Israel aunque no consiguiera premio. Tenemos, por lo tanto, en este festival a tres futuros concursantes de Eurovisión: los TNT que acudirían al año siguiente por nuestro país con "Caracola" (es el famoso festival perdido del que sólo se conservan imágenes de un noticiario con la ganadora Gigliola Cinquetti), ellos tuvieron que aguantar el marrón de ser interrumpidos por un espontáneo durante su actuación con un cartel en contra de los regímenes de Franco y Salazar; la Boccara, una de las cuatro ganadoras  de la edición de 1969 celebrada en Madrid y la propia Salomé que compartió trofeo aquel mismo año.
   Federico Gallo fue, como ya era costumbre, el presentador y esta vez tuvo como compañeras a Carmina Alonso y Ana María Solsona. Gallo era pionero de los estudios de Miramar en Barcelona y por aquella época ya llevaba una temporada consiguiendo grandes audiencias con "Ésta es su vida". Carmina y Ana María presentaban programas de variedades como "Gran Parada". Decía la revista "TeleRadio" a la semana siguiente: "Empezó bien y bien ha terminado. La organización fue lo más cercana a la perfección. El ambiente grato, distinguido. Las condiciones acústicas, magníficas. Y las noches sin calor, noches de un verano que se va, frescas y hasta un poco húmedas". Tanto peloteo por parte de la revista oficial de TVE quizás pretendía compensar el escandalazo de 1962 cuando se contabilizaron más papeletas de votos que público asistente y se decidió que las diez canciones finalistas se quedarían en eso, sin más clasificación. En esta ocasión se habían curado en salud cambiando las normas de escrutinio del voto popular. Y aún así, ganó el catalán y eso a Franco... parece que no le sentó nada bien. 

domingo, 30 de agosto de 2015

Adivine su vida


En la temporada 1960/61 los estudios de TVE en Miramar (Barcelona) ofrecieron el concurso, "Adivine su vida", basado en el célebre (y longevo) "What's my line?" de la CBS (del que ya hemos hablado aquí). En realidad éste venía a sustituir a otro juego, "X-0 da dinero" que ostenta el honor del ser el primero realizado desde el centro de producción de Cataluña. Este nuevo programa estaba patrocinado por la misma marca, Nescafé, que a lo largo de los años nos ofrecería otros espacios como "Ayer noticia, hoy dinero" y el famosísimo "Ésta es su vida" todos ellos con el mismo equipo básico: Enrique de las Casas, Federico Gallo, Jorge Leman y Felipe Vila-San Juan repartiéndose las tareas de realización, producción y guión o incluso la presentación como es el caso de Gallo y el programa biográfico.


"Adivine su vida" comenzó en realidad con el título en segunda persona del plural, tal y como se puede comprobar en estas fotos de las primeras emisiones en directo, pero en su primera semana fue anunciado como "Adivine su oficio". Mucho cambio de título y hasta de equipo de panelistas para un programa que causó impacto desde el principio tal y como informaba la prensa de la época. Su presentador era el actor de teatro y doblaje y locutor radiofónico Estanislao González que unos años más tarde sería fijo de los repartos de Chicho en "Historias para no dormir" ya con su nombre apocopado: Estanis. Hombre de prodigiosa voz, acostumbrado a personajes de gran seriedad, comenzó su carrera en TVE con este concurso y permanecería en el siguiente organizado por este "equipo Nescafé", el ya mencionado "Ayer noticia, hoy dinero".
   En su primer día, González dejaba claras las bases del concurso: "Adivinen su vida consta para su realización de un equipo investigador, un moderador y el invitado. El llamado equipo investigador, desinteresadamente, compuesto por tres señores, deberá adivinar a través de dieciocho preguntas, cuál es la profesión del personaje que esta noche visita los estudios de televisión. Para cada pregunta dispondrán de treinta segundos, bien entendido que si rebasa el tiempo reglamentario sin hacerla pasará el turno al siguiente investigador. El invitado sólo podrá contestar sí o no pero respondiendo siempre toda la verdad, nada más que la verdad y sólo verdad. Los señores del jurado, si después de las 18 preguntas que tienen en total derecho a formular no han llegado a averiguar el oficio o profesión del personaje quedarán eliminados y automáticamente se efectuará una llamada telefónica entre los señores espectadores que previamente hayan escrito a TVE deseando tomar parte en el concurso. La persona favorecida por el sorteo deberá decir, sin más preguntas, la profesión del personaje misterioso, Si lo acierta ganará 15.000 pesetas" (extraído del guión original).

 

El invitado se llevaría 100 pesetas por cada respuesta y 5.000 más si su trabajo no era acertado. Por supuesto, cuánto más curiosa fuera la profesión más difícil sería que tanto los investigadores como el espectador seleccionado pudiera adivinarla y encontrar esos personajes peculiares era labor de los productores Jorge Leman y Federico Gallo que también habían seleccionado a los miembros del equipo que debía solucionar el enigma. En las primeras semanas ese trío estaba formado por Luis Miravitlles, entonces farmacéutico y profesor en la Universidad de Barcelona (y más adelante, tal y como hemos comentado aquí, gran estrella de la divulgación científica en televisión), José María García-Gastón, abogado del ilustre colegio de Barcelona, y Eugenio Vélez-Troya, detective privado, que sería sustituido poco después por el periodista y caricaturista Manuel del Arco que aportaría un toco de humor (muy necesario) al programa. 


En esta foto vemos al director Enrique de las Casas justo antes de que comenzara la emisión en directo hablando con los productores Leman (con corbata) y Gallo y al fondo a Felipe Vila-San Juan, guionista y "moderador", encargado de aclarar conceptos dudosos o palabras que pudieran llevar al despiste al equipo investigador. No podía favorecer a unos ni a otros así que era considerado un puesto de gran responsabilidad que en la versión original americana correspondía al presentador. El grupo se completaba con el realizador José Carlos Garrido. Todos ellos consiguieron, con muy pocos medios, realizar una digna (pero muy sobria) versión patria de un concurso que triunfaba en Estados Unidos y Gran Bretaña que aquí, no sólo consiguió éxito entre la audiencia sino también entre la crítica que alababa un formato que además de entretener nos descubría profesiones distintas y hacía partícipe de las pesquisas psicológicas al espectador.

lunes, 7 de enero de 2013

Ésta es su vida... doctor Barraquer


He hablado en varias ocasiones del programa "Ésta es su vida", no en vano fue uno de los más populares y longevos de la década de los 60 en TVE. No me extenderé aquí en su origen americano ni en su historia en nuestro país para no repetirme. En esta ocasión tengo que dar una buena noticia a los nostálgicos y a los curiosos (que entre los lectores de este blog los hay a partes iguales). Gracias a un anónimo blogger nos hemos enterado de que ¡se conserva un programa íntegro del que no se tenía constancia! Hemos escuchado varias veces que sólo se guarda uno, dedicado a la figura de Jesús emitido en Semana Santa, y sabemos que existe otro sobre Benito Perojo (no sé si entero) pero ahora ya deberemos añadir un tercero a la lista.


Gracias a la clínica Barraquer (prestigiosa firma oftalmológica) cualquiera puede ver en Vimeo el capítulo dedicado a Joaquín, hijo del primer Barraquer conocido por su arte en la cirugía de la vista. En aquella época era tradición del programa entregar una copia en kinescopio (cámara de cine grabando a un monitor de televisión) a los invitados. Gracias a eso, imagino, se conserva esta emisión y ahora TVE debería investigar cuántos de sus convidados la tiene en casa guardando polvo.


Con este programa puesto a disposición de todos, comprobamos la profesionalidad de Federico Gallo y el ritmo, bastante moderno para la época, que le imprimía a la entrevista.


De esta forma podemos ver el desarrollo habitual del formato, con invitados sorpresa entrando por un lateral del decorado, siendo recibidos por Gallo y abrazados por el invitado en cuestión.


En el caso de Barraquer, conoceremos a su ama de cría, a compañeros de Universidad, profesores, pacientes...


Muy efectiva (y efectista) la realización de Eugenio Pena. A destacar el momento emocionante (y pelín morboso) de la mujer que lleva uno de los ojos del padre fallecido del oftalmólogo que aparece con gafas oscuras en el plató pero que se las quita mirando a cámara en primerísimo plano cuando Federico dice eso de "bajo la ceja izquierda se encuentra el ojo de Barraquer padre".


Por supuesto todo termina con la aparición de la familia y la entrega del guión, libro de su vida, al invitado.
  Aquí tenéis el enlace, una joyita:

Esta es su vida con Federico Gallo - Joaquín Barraquer - 1968 from Barraquer on Vimeo.