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jueves, 10 de julio de 2014

La semana. Informativo infantil.


Se cumplen cuarenta años del estreno de un programa destinado, en principio, para los niños y jóvenes y que finalmente veían los adultos para entender mejor la actualidad. "La semana", que comenzó su andadura con el título "Informativo infantil y juvenil" (que después quedó como subtítulo) era lo que prometía su nombre, un telediario realizado para que los chavales de entre 12 y 16 años pudieran comprender las noticias.

 Rafael Turia (a la izquierda) coordina una entrevista de los niños al torero José Mari Manzanares y al novillero, ganadero y crítico taurino Alfonso Navalón en una mesa sobre el mundo taurino

Su director, Francisco García Novell, decía en una entrevista en el número 918 de TeleRadio (agosto de 1975): "Me parece interesantísimo, no sólo para el publico al que va dirigido sino también para una audiencia adulta y más preparada. El objeto de nuestro programa es orientar y servir a nuestros espectadores y que les divierta. Para ellos hemos querido utilizar un lenguaje llano, comprensible... sin ningún tipo de solemnidades ni protocolos". 
   El programa estaba basado ligeramente en el "Newsround" de la BBC, informativo para niños de entre 6 y 12 años que comenzó en 1972 y sigue en antena hoy en día. "La semana" no tuvo la misma suerte y a pesar de su excelente posicionamiento en el panel de aceptación de TVE, los premios conseguidos y las buenas críticas tuvo grandes problemas... y en este caso el enemigo estaba en la Casa.

 

Carmen Lázaro y Rafael Turia eran los presentadores de este espacio que se emitía dentro del contenedor "Un globo, dos globos, tres globos" cada viernes a las 20.30h, justo antes del Telediario oficial. No deja de ser curioso que apareciera justo antes del envarado y oficialista noticiario de TVE y que los mayores, con la excusa de seguir el programa con sus hijos, escucharan atentamente los razonamientos de estos comunicadores.

 

Turia nos comenta, con la misma claridad meridiana que usaba entonces, este fenómeno:
"Se explicaban de forma clara y sencilla las cosas que ocurrían en España y en el mundo. Paulatinamente se incorporaron a la audiencia, personas no tan jóvenes, porque las cosas se contaban de forma sencilla, muy lejos del lenguaje informativo oficial de final de la dictadura. Esa fue su gran virtud y su gran enemigo en la Dirección de la Casa. El comentario habitual de la gente era: Os vemos toda la familia. La explicación de los acontecimientos era muy diferente. Si un domingo había una marcha de tractores en una carretera, la explicación oficial era que organizaciones comunistas y judeo masónicas atentaban contra…. La realidad es que los agricultores protestaban de la desmesurada cantidad de intermediarios que hinchaban los precios de sus productos. Y se daban datos. Y eso duele"

 Carmen Lazaro entrevista a Forges

Su director ejercía de coordinador de varios grupos de trabajo formados por chicos de diferentes partes de España que seleccionaban las noticias. Además los propios chavales realizaban entrevistas a invitados de todo tipo y protagonizaban reportajes, bien como entrevistados bien como reporteros. García Novell era al mismo tiempo miembro del programa "Crónica 2" dirigido y presentado por el reputado periodista Carlos Sentís así que conocía muy bien los entramados de una redacción informativa. 
   En el TeleRadio nº 951 (marzo de 1976) se presumía de que en la versión española, a diferencia de la británica, "sí se tocan temas políticos y, por cierto, y a modo de ejemplo sirva la explicación que en ese programa se dio, hace algunas semanas, sobre las multinacionales, tema enjundioso de política económica, que Rafael Turia trató de exponer con una claridad admirable. Creo incluso que los adultos que la escucharon sacaron un montón de ideas claras". Decía Carmen Lázaro en la misma revista: "No hay que recurrir a palabras artificiosas ni cantinelas. Hay que hablar con naturalidad, es más positivo. Ahora ya empiezan a saber qué es la Comunidad Europea. Antes, cuando sus padres hablanban de estos temas en la mesa quedaban desplazados. Uno de los objetivos es acercar a padres e hijos, además de que los niños entiendan la actualidad".


Ya en su primera temporada en antena consiguió el premio Arco de Plata a mejor programa, un galardón otorgado por los propios niños. El éxito fue creciente y más adelante ocuparía todo el espacio de "Un globo..." de los viernes, lo que obligó a hacer ciertos ajustes en su contenido porque ahora tenían que dirigirse a niños a partir de los 9 años. Es el propio Rafael, de nuevo, quien nos cuenta que, de puertas para adentro, no todo era tan bonito: "Premios, muchos. Broncas con los jefes, muchas. Restricciones de medios y seguir grabando en blanco y negro cuando toda la Casa ya emitía en color, por ejemplo".

 

De repente, en 1978 todo se acabó. Así lo recuerda el maestro Turia: "Un buen día de grabación, estaba en maquillaje y vino el productor a decirme que ya no se hacía más. Nunca quise saber cuál había sido el detonante. Aprendí mucho. Nunca se lo agradeceré bastante a mi director. La televisión es un oficio que se aprende haciéndolo. Conservo grandes recuerdos y la amistad de Francisco García Novell y de uno de los redactores, Ramón Colom".
  García Novell no cejó en su empeño de informar a los jóvenes a lo largo de la siguiente década con títulos como "Nosotros", "El domingo es nuestro" o "Crónica juvenil"; Carmen Lázaro continuó ligada a TVE hasta su jubilación, quizás algunos la recuerden por haber presentado "Pueblo de Dios" (y no es broma). Rafael Turia regresó puntualmente a TVE con programas como "El Primijuego" o "Cuéntame cómo pasó" pero la radio y el doblaje han sido sus verdaderos dominios.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Un globo, dos globos, tres globos

Paparava papapara va... creo que pocas sintonías televisivas transmiten tanta energía y entusiasmo con sus primeras notas como la de "Un globo, dos globos, tres globos" compuesta por July Murillo con letra de Gloria Fuertes. Mi consejo es que vayáis primero al final de esta entrada, pinchéis en el vídeo y cantéis la canción al mismo tiempo que leéis todo esto.

En 1974 María Luisa Seco se asomó a la ventana de TVE para dar la bienvenida a este macroprograma que se emitía diariamente en horario de tarde inicialmente desde las 18.35 (justo después de la carta de ajuste y un avance informativo) hasta las 20h. En su último año de emisión la duración se recortó media hora y se podía ver entre las 19 y las 20.05.
   Ella ya era veterana de la casa, en 1966 se había estrenado en "Buenas noticias" en compañía de Alfredo Amestoy y después se pasó a "Escala en HI-FI" aunque realmente es conocida por los infantiles, especialidad en la que brilló y en la que terminó sus días con "¡Hola chicos!". Si bien es cierto que había adquirido gran popularidad a principios de los 70 sustituyendo a Clara Isabel Francia en el espacio "Zooloco" (dentro del ómnibus "Siempre en domingo") fue con el programa que hoy nos ocupa con el que pasó a la iconografía infantil.

María Luisa estuvo acompañada en los dos primeros años de Manolo Portillo que ya se había enfrentado a la chavalada en "La casa del reloj" y que posteriormente sería locutor de informativos.


Como se anunciaba desde la cabecera el programa se dividía en tres partes, cada una de ellas era para un público determinado: preescolares, niños y preadolescentes. A lo largo de la semana se ofrecían distintos programas pensados para esos targets que, si bien parecían muy similares, tenían distintos intereses, lo que a un niño de 5 años le encantaba, a uno de 14 le resultaba ñoño y lo que a uno de 13 le parecía divertidísimo, a uno de 6 le parecía incomprensible.

La primera parte del programa recibía el clarificador título de "Para los más pequeños" e incluía cuentos ilustrados por dibujantes de la Casa y leídos por locutores de rotunda voz o locutoras de suave dicción. Ocasionalmente la propia Seco se vestía ad hoc para presentar esos cuentos, si era una leyenda oriental nos aparecía de esta guisa. Esa parte del programa también incluía otros contenidos como iniciación a la música o la plástica.
   "Ábrete Sésamo" servía como eslabón entre un público y otro y finalmente consiguió gran aceptación entre el público adulto, tanta como para que después TVE comprara "El show de los Teleñecos". Este precedente de "Barrio Sésamo" sólo presentaba los sketches americanos, no había producción española, tendríamos que esperar hasta el final de la década para conocer a Caponata y Pérez Gil.


No eran las únicas marionetas que aparecían el programa, las de Alejandro Millán o las de Manuel de la Rosa (Don Redondón en "La Guagua") también fueron protagonistas en distintas etapas. Los dibujos animados eran también parte imprescindible, desde "Vikie el Vikingo" a los "TerryToons" o los inevitables cortos de Hanna-Barbera.


Y por supuesto programas divulgativos, tan de moda en aquella década. "El taller de los inventos", adaptación de un clásico americano, puede resultar ejemplo perfecto de este tipo de espacios. Un especialista en un tema determinado (en este caso con nulas capacidades televisivas, todo sea dicho), que enseña a los niños con la propia práctica.


También concursos, el más famoso con diferencia "El monstruo de Sánchezstein" con la ubicua María Luisa dirigiendo al monstruito creado por Pedro Valentín e interpretado por Pepe Carabias (del que ya hemos hablado aquí). "El mundo de la música" con Angelines Morales y el maestro Asensio también ocupó varias temporadas.
Series de producción propia como "El hada Rebeca", "La Odisea" según Els Joglars o las aventuras del grupo teatral "La comparsa" se alternaban con otras extranjeras y de enorme popularidad como "Espacio 1999".
Y, atención, documentales de naturaleza de gran calidad se emitieron por primera vez en España a través de "Un globo..." Jacques Cousteau se estrenó aquí aunque su creciente audiencia le permitió un lugar de privilegio en la programación más tarde. No menos importante fue el informativo juvenil "La semana" que cada viernes explicaba la actualidad de forma clara y concisa, tanto que hasta los adultos lo veían.

Durante 5 años fue la referencia ineludible de todos los infantes que tenían tele. Hablamos de una época en la que existía un departamento exclusivo dedicado al desarrollo de espacios para los más pequeños que se acomodaran a sus necesidades y gustos.
Y digo yo, ¿no sería pertinente producir un programa de este tipo en la 2 en vez de emitir dibujos animados y punto?


 Ampliado el 17-8-14