domingo, 18 de noviembre de 2018

La inauguración del Estudio 3 de TVE


En 1962 los estudios de Prado del Rey estaban en construcción así que los esforzados profesionales de TVE hacían lo que podían en el minúsculo plató del Paseo de la Habana. Aunque en esa época ya era habitual realizar programas espectáculo en el salón de actos del Instituto del Fomento de las Artes (caso del popular "Gran Parada"), era evidente que las necesidades de los realizadores y decoradores habían variado mucho desde 1956, año del inicio de emisiones regulares. Los espectadores eran ya más exigentes y las horas de programación se habían ampliado, por lo tanto era fundamental tener un plató en condiciones y que fuera versátil para poder albergar un musical, un dramático o un espacio infantil. Fue en ese momento cuando se llegó un acuerdo con Sevilla Films para alquilar su Estudio 3 y con ese mismo nombre (como si ya dispusieran de otros dos propios) fue presentado a la audiencia en un espectacular programa inaugural.


"Por primera vez en la historia de la televisión europea el circo, con su colosal bagaje de artistas y animales amaestrados, ha entrado en los estudios de una emisora para introducir en miles y miles de hogares españoles el mayor espectáculo del mundo a través de la pequeña pantalla" glosaba rimbombante la revista "TeleRadio" un par de semanas después. Fue el domingo 4 de febrero de 1962. El programa era "Silla de pista", un infantil presentado por Boliche y Chapinete con la ayuda del director de orquesta "Papá Garzón", que se mantendría en antena toda la temporada. Según la publicación oficial de TVE: "Hasta el domingo las cámaras de televisión de diversos países, entre ellos el nuestro, habían acudido en múltiples ocasiones a la pista brillante y un tanto mágica de diferentes circos pero en esta ocasión fueron sus componentes los que se trasladaron con todo su arte y alegría al nuevo y extraordinario Estudio 3 de Televisión Española, en el que, sin regatear esfuerzos, se instaló una fabulosa pista de trece metros de diámetro, rodeada por enormes "panós" de más de siete metros de altura". 


Para este primer día en el nuevo plató se invitó a reconocidos artistas circenses que desfilaron desde el Circo Price por las principales calles madrileñas hasta las instalaciones de Sevilla Films. Esa cabalgata fue filmada por una cámara de cine para ofrecer imágenes grabadas en un reportaje posterior. Fernando García de la Vega realizó en directo el programa especial presentado por Emilio Laguna, actor que en aquel momento había adquirido gran popularidad por sus intervenciones en el humorístico "La Tortuga Perezosa" y en "Teatro de la Zarzuela". Poco después "Estudio 3" sería el título de un espacio semanal de formato abierto en el que se presentaban "grandes eventos televisivos", desde un musical a una adaptación teatral. Fue en ese contenedor donde debutó uno de nuestros más grandes creadores, Chicho Ibáñez Serrador, pero esa es otra historia. 

lunes, 12 de noviembre de 2018

El día que Julia Otero vio su pasado... y su futuro


En este elegante decorado ideado por Juli Pérez-Catala se desarrollaba cada semana "Un tomb per la vida" en TV3 entre 1993 y 1994. Su creador y presentador, Joaquim María Puyal era un comunicador bien conocido por los catalanes desde que a mediados de los setenta se estrenara como el primero en narrar en catalán para la radio un partido del Barça. En este programa de la autonómica se ofrecía lo que prometía el título, un paseo por la vida de personas de la talla de Johan Cruyff, Terenci Moix o Vázquez Montalbán. 


A estas alturas de su carrera Puyal atesoraba ya unos cuantos éxitos televisivos frente a las cámaras desde su debut en 1977 en el "Vostè pregunta" de TVE Catalunya. A nivel nacional no alcanzaría el mismo éxito con su "Mano a mano" en el 81 o su efímero paso por el "Buenas noches" del que sólo copresentaría una emisión junto a Mercedes Milá. Su fichaje por TV3 en el 85 le reconcilió con su público y "Vostè jutja" o "La vida en un xip" sí convencieron a la audiencia. El espacio que hoy nos ocupa fue su (incompresible) despedida como presentador televisivo. 


En su segunda temporada recibió como invitada a una compañera que había triunfado en TVE y también en TV3, Julia Otero. En aquel momento estaba centrada en su programa vespertino en Onda Cero tras una intensa etapa televisiva que le había llevado desde sus inicios en "Una historia particular" en el circuito catalán de TVE en 1987 hasta su brutal acogida nacional con el "3x4" que le permitió abordar proyectos más personales como "La Luna" o "La Ronda". Aquel día Julia debió de tomar buena nota de lo que pasaba en el plató, de cómo Puyal la iba sorprendiendo al recordar su vida y su carrera.


No sólo rememoró su pasado, sin saberlo también estaba vislumbrando su futuro porque en la siguiente temporada volvió a los platós de TVE en Sant Cugat del Vallés para presentar la versión nacional de "Un tomb per la vida", "Un paseo por el tiempo". El propio Puyal ejercía de productor ejecutivo a través de su recién creada productora y Julia, además de conducir el repaso vital del invitado, era la editora. De este programa sólo se realizaron 14 entregas, las prometidas por el creador en su presentación, ni una más... ni una menos. 

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Informativos de la 2, un romance intermitente


El 13 noviembre de 1974 se produce un acontecimiento en la todavía breve historia de la Segunda Cadena de TVE, nace su primer informativo diario que recibe un nombre que no deja lugar a la confusión: "Noticias en la Segunda". Se estaba viviendo una importante apertura en la prensa durante la etapa de Pío Cabanillas como ministro de Información y Turismo y de Juan José Rosón en la dirección de RTVE, etapa que después resultó ser efímera pero gracias a eso se abrió una brecha en el UHF, "el canalillo", ese que todavía no llegaba a toda la población. Hasta entonces no tenía telediarios propios, sólo contaban con la repetición de la segunda edición del de la Primera. Aprovechando esa audiencia minoritaria pero también mucho más "exigente", Luis Tomás Melgar creó un formato totalmente novedoso en fondo y forma: "Como primer objetivo se pretendía que este informativo pudiera competir con los telediarios del Primer Programa, a través de un nuevo estilo, una nueva manera de dar  la información del día, que potenciara al máximo la presencia de los periodistas en la imagen (cada redactor explicaba y comentaba en pantalla su propia noticia elaborada), todo ello con una realización muy cuidada, parecida más a la realización de un dramático (movilidad de la cámara hacia cada uno de los redactores o personas que intervenían en el programa) que a la de un telediario convencional. El tono era eminentemente coloquial. Desde el punto de vista formal se renovó el esquema tradicional de los telediarios con la incorporación de reporteros, completado con la introducción del sonido ambiente en las filmaciones. Por lo que respecta al contenido temático, el tope o techo era el que marcaba la Ley de Prensa vigente en aquellos momentos. Temas tan poco tratados y desconocidos hasta entonces como los relacionados con la calidad de vida, problemas ciudadanos, medio ambiente, etc. eran abordados por este informativo." Así contaba la revista TeleRadio en 1979 cómo era aquel noticiario presentado desde un decorado que fue apodado como "la bañera" y que supuso la primera vez ante las cámaras de Joaquín Arozamena, Matías Prats, Victoria Prego y Juan Restrepo, entre otros. No es la primera vez que hablamos de él aquí porque realmente supuso un cambio brutal. Tanto que después los TD oficiales asumieron muchas de sus novedades y hoy nos parecen algo tan inherente al género como el mapa-mundi en sus cabeceras. Para seguir con las innovaciones, queda para la historia que este fue el primer informativo realizado en color desde los entonces recién inaugurados estudios 10 y 11, destinados para tal fin y hoy clausurados por aluminosis. 


Con tal prometedor comienzo todo hacía pensar que la cadena seguiría siendo un oasis de libertad para la información y un taller para probar nuevas fórmulas que siguieran renovando el género... pero no. A finales de 1975 se produce un cambio en la dirección y se opta por un tratamiento más formal. Es decir, se produce la primera involución, aquella reforma se paraliza justo en los inicios de la Transición, período de ajustamiento en todos los órdenes de la vida española que, como en este caso, se saldó con un paso atrás. Tras ese período de transición dirigido por un Joaquín Arozamena que intenta salvar los trastos y no deshacer el camino iniciado, comienza en 1976 una nueva etapa en los informativos de la Segunda. Miguel Ángel Gozalo toma las riendas de "Redacción Noche" (al que también hemos dedicado un post previamente) que con su hora y cuarto se convierte más en un magazine que en un informativo al uso. A eso obligaba la larga duración y los pocos medios que tenía. "Ante la escasez, imaginación" debió pensar Gozalo e incluyó entrevistas, coloquios y hasta actuaciones musicales además de un amplio equipo de locutores que daban las noticias sin demasiada pompa en un set que simulaba una redacción. "Establecería una diferencia fundamental que viene marcada por el tono. Un tono más coloquial, menos rígido. Queremos que el cine, la imagen, sea lo mejor posible. Cuando no hay imágenes las sustituimos por la cordialidad. Huimos de la solemnidad. Estamos aquí para contar lo que pasa y lo hacemos de la manera más sencilla " declaraba el director por aquella época a "TeleRadio". 


Hasta principios del 79 estuvo Gozalo al frente, en ese momento toma el relevo, de nuevo, Joaquín Arozamena que afronta una considerable rebaja en el tiempo: "Redacción de Noche dura ahora sólo media hora pero sigue manteniendo todas las fórmulas de su origen: periodistas que comentan ellos mismos las noticias, invitados..." aclaraba en febrero de aquel año a la mencionaba revista (órgano oficial de TVE) aludiendo de forma bastante clara al primer noticiario del que él también había sido miembro fundador y del que todavía se mantenía parte del equipo original y ahí seguiría hasta principios de la década siguiente. El nuevo editor-presentador se negaba a pensar que su menor difusión los convertía en secundarios: "Nosotros pensamos que nuestra labor no es esta de complementar sino que debemos competir con los informativos de la Primera y dar así opciones al espectador. Tratamos de ser el Informativo de la Segunda, para la gente que sintoniza la Segunda. La Segunda es una elección totalmente voluntaria y por ello goza de una audiencia menor pero más selectiva, que se siente más identificada con el programa que ve y le presta mayor atención. El espectador de la Segunda se siente parte de una minoría que elige conscientemente. Esta es la gran ventaja del Segundo Programa". aseguraba en 1980. En aquel momento habían cambiado algunos de los locutores y encontramos ante las cámaras a Isabel Tenaille marcando continuidad con respecto a la etapa anterior y a Flores Guirao, José Antonio Cebas y Manolo Portillo como nuevas incorporaciones. Otros pioneros como Prego y Restrepo ocupan ahora puestos en redacción o se lanzan a la calle como reporteros.
   Don Joaquín sería el rey de las noticias de la 2 durante esa década. Vivió muchas etapas, volvería a tener 45 minutos de antena y más tarde incluso menos de media hora. Su hora de inicio se retrasaría por el fútbol o el baloncesto o incluso se cancelaría su emisión sin previo aviso. Cambió varias veces el nombre, a veces con títulos tan ambiguos como "Agenda informativa" pero los espectadores de la 2 sabían que si querían enterarse de las noticias de una forma clara, debían buscar su bigote. De hecho, el único que informó del golpe de Estado el mismo día y en directo fue nuestro admirado amigo por un hecho bien simple: estaba en antena en aquel momento. 


Y si Arozamena fue el rey durante los 80, cedería el trono a finales de la década a otro veterano de la información de la Casa tal y como se decía en una absurda promoción de los informativos de TVE que comparaba a los presentadores con los Intocables de Eliot Ness. Tom había debutado en la tele precisamente el mismo año que las "Noticias en la Segunda". Provenía de RNE y desde el principio ocupó puestos de responsabilidad en los Telediarios. Cuando se le adjudicó encabezar el único noticiario de la 2 se venía de una etapa de silencio informativo en la cadena. "Noticias 2" consiguió llamar la atención del espectador por la simpatía de su responsable, por contar cosas que no aparecían en el Telediario oficial y por un horario, las 22 h, en el que no tenía que competir con su hermano mayor. El éxito fue inesperado para los jefazos y sus audiencias, aunque modestas, superaban la media. Como premio se le dio un programa de entrevistas mensual, "Primera Fila", y a principios de los noventa pasó a "primera división" para ocuparse de la Tercera Edición del TD (la que se emitía a partir de la medianoche). 


El "ascenso" de Martín Benítez a la cadena mayor deja a la 2 totalmente descabezada en cuanto a la información diaria. Se prueban diferentes fórmulas pero ninguna destaca demasiado porque en general son simples repeticiones o piezas reeditadas de los informativos de la Primera. Hubo pildoritas bajo el simple nombre de "Noticias" leídas con mucho ritmo por locutores como Marisa Naranjo y Manolo Portillo o intentos más o menos serios como "Redacción de la 2" en 1991 con Carmen G. Bonet o Juan Manuel Fernández desde el set de los avances informativos (lo cual ya nos daba una idea bastante clara de lo poco que se preocupaban los directivos por este asunto). En 1992 José Antonio Martínez Soler dirige "El informe del día" presentado Inka Martí (del que, cómo no, también hemos hablado aquí). En definitiva, se produce un significativo parón no sólo en cuanto a la periodicidad sino, sobre todo, en la ambición por hacer informativos diferentes... y diferenciales. 


Y una vez más, tras una larga travesía por el desierto, llega la sorpresa. El 7 de noviembre de 1994 se estrena "La 2 Noticias". Quizás por indiferencia o por todo lo contrario (¡quién sabe!) se permite a un equipo mínimo hacer algo distinto. Tan poco confiaban en ellos que ni siquiera se pensó que se debía conservar aquel primer día de un nuevo informativo, no hay copia en los Archivos de aquel programa histórico. Aquellos directivos no se podían imaginar que el trío formado por Fran Llorente (editor), Lorenzo Milá (presentador) y Fernando Navarrete (realizador) iba a revolucionar la forma de presentar las noticias tal y como habían hecho sus predecesores 20 años antes. Como de este noticiario hemos hablado en unas cuantas ocasiones no quiero repetirme pero hoy debemos celebrar que tras un par de meses fuera de pantalla vuelva con Paula Sáinz Pardo como conductora. Deseamos mucha suerte al equipo de un clásico que regresa a un horario muy similar al que tuvo en sus inicios y que al menos será fijo y no algo perdido entre la medianoche y la madrugada. Seguro que la fiel audiencia de la 2 lo agradece.


jueves, 1 de noviembre de 2018

Don Juan 1963


1 de noviembre y Don Juan están unidos indefectiblemente en el mundo teatral español. Desde que TVE asentó sus espacios dramáticos en la parrilla, esa tradición se traspasó directamente a la pequeña pantalla, de eso hemos hablado aquí en varias ocasiones. Hoy nos centramos en la versión realizada en 1963, considerada la primera superproducción destinada a adaptar el clásico de José Zorrilla. Recordemos que la cadena había tardado tres años en presentar su primera traslación de forma muy modesta y casi improvisada, protagonizada por Valeriano Andrés (tenéis aquí más información). También hemos hablado de la de 1962 con José María Seone al frente que aunque ya implicaba una tremenda evolución no fue tan mimada como esta que nos ocupa hoy. 


Ismael Merlo, actor teatral de prestigio y éxito desde que debutara en las tablas en 1934 y en el cine en el 41 fue su protagonista. También era pionero de TVE en la que trabajaba con cierta asiduidad desde su inauguración. El director y realizador de esta emisión excepcional, Gustavo Pérez Puig, tenía muy claro que "puede hacer un Don Juan fenomenal porque da el tipo: un hombre ya maduro, ducho en ardides y en lides y lleno de brío y simpatía, de todo eso que necesita tener un auténtico Don Juan", tal como aseguraba a la revista TeleRadio en el número correspondiente al día del estreno. 


Maite Blasco había obtenido un gran éxito personal televisivo precisamente con este director en "Tres sombreros de copa". Decía Pérez Puig: "Fue una revelación. Puede ahora revalidar aquel éxito con una interpretación perfecta de Doña Inés: romántica y humana". El tercero en discordia era Juanjo Menéndez, presentado "como una colaboración especial para TVE" que según el realizador "no será el clásico Ciutti, más parecido a un tenor cómico que a otra cosa, sino a un personaje realmente encarnado por un actor capaz de sacarle toda su gracia, su nobleza y su fidelidad. El resto del reparto no estaba formado por secundarios precisamente, muchos de ellos ya conocían la obra a la perfección por tenerla en su repertorio e incluso varios ya habían participado en las adaptaciones anteriores de TVE o lo harían posteriormente. El ya mencionado Valeriano Andrés, el primer Don Juan de nuestra tele, era aquí Don Luis Mejía, Maruchi Fresno (su Doña Inés) la Abadesa. Fernando Guillén que en 1966 sería Mejía y en el 73 el mismísimo Tenorio, encarnaba ahora al Capitán Centellas. Y destaquemos, por último, a un joven Sancho Gracia en el rol de Avellaneda que a finales de los 90 sería el protagonista de la versión del Teatro Español dirigida por... ¡Pérez Puig!


Cuando antes decía que esta fue considerada una superproducción no lo decía en vano, no se realizó desde el minúsculo estudio del Paseo de la Habana (todavía no se había inaugurado Prado del Rey) sino en el Estudio 3 de Sevilla Films que era el que se utilizaba para grandes programas o eventos especiales. Un centenar de profesionales se dedicó durante semanas a preparar la obra, desde los ensayos actorales en los huecos de las apretadas agendas de unos intérpretes pluriempleados en cine, teatro y otros proyectos en TVE hasta la fabricación de los decorados diseñados por Bernardo Ballester e iluminados por César Fraile. Pérez Puig había decidido respetar la versión original,sin los cortes habituales (y necesarios) que solía tener una tele prehistórica y afirmaba que no por eso iba a resultar lenta o pesada: "Todo el último acto, el más peligroso por lo que tiene de fantástico, y que en teatro suele quedar ridículo, se beneficiará totalmente de la técnica y del trucaje de la televisión. Es precisamente en este último acto donde yo espero no añadir nada fundamental sino redondear una versión realmente televisiva". Traducción: por primera vez se utilizarían efectos especiales y eso que en un escenario puede resultar "falso", en el primer plano de la cámara sorprendía a un espectador semi-virgen y muy agradecido. 
   Otra curiosidad: aquel "Don Juan" no se emitió el 1 de noviembre, como mandaba la tradición, sino el domingo 27 de octubre. Eso tenía su explicación: fue incluido en el espacio "Gran Teatro" que se emitía los últimos domingos de cada mes y aquel año el Día de Todos los Santos coincidía un viernes. Por cierto, según cuentan las crónicas, el equipo al completo irrumpió en aplausos al final. Algunos trabajadores llevaban 24 horas sin dormir preparando el excepcional suceso y la emoción tras un trabajo bien hecho se desbocó. Por supuesto no se conservan imágenes porque se emitió en directo y las fotos que hoy presentamos aquí se hicieron directamente a un monitor. 

domingo, 28 de octubre de 2018

V Aniversario de TVE


El 28 de octubre de 1961 TVE celebraba el V aniversario del inicio de sus emisiones regulares aunque ellos preferían decir que, en realidad, era el III. Se consideraba que los dos primeros años habían sido experimentales y que no fue hasta 1959 cuando comenzó la "etapa de expansión con el ambicioso proyecto de cubrir lo antes posible la totalidad de la superficie de España". Hay que tener en cuenta que al principio sólo se veía en un área muy determinada de Madrid y que hasta que no se inauguró la antena del Tibidabo en Barcelona no se podía plantear siquiera la posibilidad de extender la difusión del canal. No era el único cumpleaños, la revista "TeleRadio", publicación oficial de la Casa, llegaba a los 200 números y lo conmemoraban con una portada a todo color con algunas de las estrellas femeninas de la época. Actrices como María José Alfonso o Elena María Tejeiro, la estrella de "Escala en HI-FI" Rosa Álvarez o la locutora y presentadora Isabel Bauzá posaban con ejemplares históricos. 


En 1962 TVE emite programas tan populares como los espectáculos "Gran Parada" desde Madrid y "Amigos del martes" desde Barcelona, series de Jaime de Armiñán y Adolfo Marsillach, espacios dramáticos como "Gran Teatro" o "Teatro de la Ópera", humorísticos como "La tortuga perezosa", concursos como "Ayer noticia, hoy dinero" y los divulgativos "Escuela TV", "Universidad TV" y "Por tierras de España". David Cubedo, Jesús Álvarez y Eduardo Sancho estaban al frente de las tres ediciones del Telediario y Boliche era el héroe de los niños con "Chavales". Aquel 28 de octubre era sábado y en el horario nocturno la programación habitual incluía la serie "¡Silencio... se rueda", la acerada crítica de Marsillach al mundo del cine, "Es broma" con el cómico Cassen y "Hoy", un espacio sobre localidades españolas, su geografía, su gastronomía, sus costumbres y gentes. Sin embargo, aquel día se anunciaba un programa "Extraordinario" de 45 minutos para festejar tan magna fecha para la propia tele. 


De aquel especial no tenemos más información que la que aparecía en la propia revista un par de semanas después. A las diez y media de la mañana la jornada había comenzado  con una misa oficiada por el "ilustrísimo señor don Salvador Muñoz Iglesias" en el plató número 1 de los Estudios de Madrid, lo que no nos aclara si se refería a las instalaciones del Paseo de la Habana o a las que se alquilaban en Sevilla Films. La presencia del director de programas, el jefe de personal y los colaboradores que venían enchufados por el Régimen le dio cierta solemnidad al asunto. De la emisión nocturna ni mu. 


En aquel mismo número se ofrecían unos datos que hoy son oro puro para los investigadores y documentalistas. Se aseguraba que "potencialmente" 22 millones de españoles podían ver TVE. En aquel momento un 73% del territorio nacional estaba cubierto. "A este resultado se ha llegado contra las dificultades de la escasez de créditos e incluso de la compleja orografía española, nada propicia a la propagación de la televisión. Pero había que demostrar la eficacia de este servicio público y se quemaron etapas e incluso no se aseguraron de primer intento los enlaces porque lo importante era servir aunque fuere con deficiencias. Ahí está el enlace Madrid-Barcelona que, en sus principios, sufrió bastantes cortes y hoy es un modelo de regularidad y seguridad. Gracias a una empresa audaz, como la instalación del complejo emisor de las Dos Castillas, a 2.400 metros de altura, se puede cubrir de un solo golpe una gran parte de España, prácticamente de Norte a Sur, desde Palencia hasta Jaén" afirmaba triunfante el texto. En definitiva, esa ampliación de la cobertura supuso pasar de 180.000 televisores en el 59 a 420.000 en octubre del 61. Se calculaba que dos millones de espectadores veían a diario la programación y unos ocho se plantaban ante un monitor (donde fuera) en "las grandes retransmisiones de carácter político, informativo o deportivo y en los programas que cada vez con mayor frecuencia llegan por los canales de Eurovisión". Además de dar cuenta de la creación de empleo y fortalecimiento de la industria audiovisual en general (sobre todo las empresas publicitarias), se presumía de las horas de emisión: "TVE tiene hoy uno de los índices más altos de Europa, más o menos a la altura de Francia y muy poco por debajo de Gran Bretaña e Italia y a gran distancia, por supuesto, de los restantes países europeos. En octubre de 1959, TVE dio 161 horas de programas, en octubre de 1961 ofreció 266 horas". Tengamos en cuenta que para llevar a cabo tamaño esfuerzo se empeñaban diariamente 408 empleados (contando a todo quisqui, desde el máximo directivo hasta el último subalterno). Una tele realizada con muy pocos medios, sí, posiblemente con una calidad dudosa, también, pero con una gran ilusión. 

domingo, 21 de octubre de 2018

La gente quiere saber


Imaginen que ustedes dirigen la TVE de principios de los setenta. Tienen en plantilla a una serie de profesionales que han dado con la varita del éxito como Chicho Ibáñez Serrador que tras "Historias para no dormir" sorprende con el "Un, dos, tres", a Tico Medina que desde los 50 ha dirigido y presentado de todo y a un jovenzuelo que hace poco ha regresado de Londres y está revolucionando la Segunda Cadena con un programita en principio modesto pero que ya hace competencia a su hermana mayor, "Estudio Abierto" se llamaba el invento. Ahora pónganse en su lugar si un día Chicho les propone un proyecto en el que estas tres estrellas trabajarán juntas. ¿Qué dirían? ¡Adelante! El resultado recibía el pomposo nombre de "La gente quiere saber" y, contra todo pronóstico, fue un absoluto desastre.


Contaba José María Íñigo en su libro "La tele que yo he vivido" (Dolmen Books , 2006): "El año 1973 fue un año de doblete para mí porque junto al trabajo normal con "Estudio Abierto" asumí la presentación de un nuevo programa mensual titulado "La gente quiere saber". Era un programa de entrevistas donde veinte personas elegidas al azar podían formular preguntas al invitado. Los guiones los escribía Tico Medina, un periodista infatigable que siempre ha estado al pie del cañón tanto en prensa como en radio como en televisión. El esquema del programa era muy simple: tras la presentación y breve fotografía narrada del invitado, saludaba al invitado de turno y daba paso a las diferentes preguntas formuladas por el público." ¿Les suena esto de algo? Efectivamente, Chicho se inventó 34 años antes el formato de "Tengo una pregunta para usted" (y si posterior versión cotilla de Antena 3 "Si yo fuera tú"). 


Chicho dirigía y al principio también realizaba, Medina se encargaba de los guiones o, como rezaban los títulos de crédito, "asesoraba a los entrevistadores" e Íñigo moderaba, repartía turnos y, puntualmente, repreguntaba o aclaraba alguna respuesta pero su papel era realmente modesto. Su estreno en la Primera Cadena no le permitía desenvolverse con la misma "libertad" (recordemos que estamos todavía en la encorsetada tele del franquismo) que sí le permitía la limitada difusión del UHF: "Para mí eran dos trabajos muy distintos: en La gente me limitaba a estar y dirigir mientras que en Estudio Abierto era coprotagonista de lo que ocurría allí. En este tenía la facultad de hablar, de dirigir, de planear y orientar. En La gente hacía una labor puramente secundaria porque la auténtica protagonista era la gente, la gente curiosa. Yo me sentía mucho más cerca de Estudio porque era mucho más personal. En el otro me llamaron, me explicaron cómo era el programa y me limité a aceptarlo sin cambiar nada." (La tele que yo he vivido, 2006).


La cosa ya no empezó bien: "En el programa piloto, que es una prueba que se hace para ver cómo puede funcionar un programa, la invitada era Massiel. Sin venir a cuento empezó a decir que ella era partidaria de la píldora, que la tomaba habitualmente y que nadie tenía potestad para decidir por ella en la cuestión de tener o no tener hijos. Lógicamente el programa fue prohibido y esta historia no salió. Así estaban las cosas en la España de principios de los setenta". ("Ahora hablo yo". Belaqva 2004). Aquel programa grabado en 1972 nunca vio la luz pero la digitalización del Archivo de TVE depara gratas e inesperadas alegrías. El piloto maldito apareció y en el estreno del magazine sabatino "El día por delante" presentado por Inés Ballester en 2008 se recuperaron varios fragmentos. Más recientemente se ha colgado íntegro en la web del Archivo y, de nuevo, ha sorprendido a propios y extraños haciéndose viral. Al menos ha servido para que una nueva generación haya conocido a una lenguaraz y modernísima Massiel. 


Aunque los datos sobre este espacio no están muy claros, parece que se grabó otro piloto con Álvaro de Laiglesia, escritor y director de la famosa revista satírica "La Codorniz" que tampoco llegó a emitirse.  El estreno del programita de marras, ya famoso en los corrillos de Prado del Rey por sus continuos retrasos, se produjo el 4 de abril del año siguiente, 1973, con Xavier Cugat como interrogado. Si en los dos pilotos la mesa circular de "gente curiosa" estaba rodeada de público, en el de Cugat sólo están los entrevistadores, fórmula que se repitió, al menos, con el boxeador Urtain. 


Según la base de datos IMDB sólo se emitieron cuatro programas, el de Cugat, otro dedicado a la bailaora Pastora Imperio, al bailarín Antonio y al torero Antonio Bienvenida en meses sucesivos. Sabemos que existe un episodio más, el ya mencionado de Urtaín, porque en "Ochéntame otra vez" aparecieron imágenes pero poco más hemos podido averiguar. Otro dato que hemos corroborado es que Chicho siguió dirigiendo pero que de la realización se ocupó posteriormente Pierre Baldie en alguna ocasión que, a la sazón, también se encargaba de esa tarea en "Estudio Abierto". Si bien es cierto que el presentador me comentó en cierta ocasión que creía recordar que Valerio Lazarov también había desempeñado esa labor alguna vez. Vamos, que aquello era un descontrol. 



El propio Íñigo me confesó en una entrevista televisiva en 2004 (después de sorprenderse porque le preguntara por un título que él prácticamente había olvidado): "Aquel fue un programa maldito. Aquello era una pelea tremenda, una lucha, un desastre porque nos enfadábamos constantemente por los criterios sobre cómo hacer el programa. Un día dije yo ya no aguanto más, digo que estoy enfermo y no voy pero casualmente todos decidimos hacer eso el mismo día con lo cual aquello murió. Es muy duro trabajar con gente de tanto talento, demasiado talento junto... hablo de ellos, eh." 

Posiblemente "La gente quiere saber" era demasiado moderno para su época. No sólo se enfrentaron a los censores, que no iban a permitir dislates como el de Massiel o preguntas como la de una mujer al torero Bienvenida sobre su supuesta pertenencia al Opus Dei (a lo que el respondió "¿Y usted?"). Las críticas fueron feroces desde la primera emisión. En definitiva, a pesar de que la idea era excelente, tal y como se demostró décadas después, faltaba libertad para poder hacer el programa tal y como se había ideado. Gracias al trabajo de los documentalistas de TVE ahora podemos alucinar con la inteligencia de Massiel o la finísima ironía de De Laiglesia en emisiones inéditas hasta ahora. 


viernes, 12 de octubre de 2018

50 años del estreno de "Galas del Sábado"


Era un 12 de octubre, año 1968. Comienza un nuevo programa nocturno, según la careta de presentación su nombre es "Gala del Sábado" pero unos segundos después Joaquín Prat nos da la bienvenida a "Galas del Sábado", en plural. Está acompañado de una bellísima Laura Valenzuela. Él acaba de dejar "Un millón para el mejor" en manos de José Luis Pécker. Era el concurso de más éxito del momento pero su director, Fernando García de la Vega, tenía en la cabeza un nuevo formato y quería que Prat estuviera al frente. Para acompañarlo se decidió por Laura que acaba de retornar a la tele con un musical que no había tenido el éxito esperado a pesar de contar con el respaldo de una fuerte campaña institucional, "Contamos contigo". Entre ambos surgió inmediatamente la química y hoy, 50 años después, celebramos el nacimiento de uno de los programas más recordados de la historia de TVE y la formación de un dúo televisivo irrepetible. 


No fue casual que este espectáculo se iniciara un 12 de octubre, tal y como decía ya en la presentación Joaquín "respetando la festividad tan importante para toda América y España como es el Día de la Raza (sic), Día de la Hispanidad, vamos a dedicar nuestro programa a un recorrido por toda Hispanoamérica" y "por un trocito de España también" apostillaba Laura. Por un decorado sobrio pero que ya apuntaba ciertas licencias escénicas que más tarde serían el sello del show (como un espacio circular y una especie de ventana, casi como un monitor de televisión, para los presentadores) actuarían esa jornada algunos de los más conocidos cantantes de países como Argentina (Atahualpa Yupanqui), México (Tito Guizar, Los Arribeños), Cuba (Los Rivero) o Paraguay (Los 4 de Tauro). 


El trocito de España al que se refería Laura al inicio era, nada más y nada menos, que Marisol que anunciaba película para diciembre con Jaime de Armiñán como guionista y director ("Carola de día, Carola de noche") y que ofreció un popurrí con algunas de sus canciones más populares (Cabriola, Estando contigo o Corazón Contento) y presentó otras de sus películas mas recientes como "Colores". Esta bellísima actriz y cantante, todo una estrella de nuestro star system, se convertiría en algo así como el amuleto del programa porque aparecería unas cuantas veces más a lo largo de sus dos temporadas en antena. En aquella primera emisión también se presentó a cuatro jóvenes solistas pop que cada semana interpretarían en exclusiva para TVE temas que estaban teniendo éxito en listas de ventas de todo el mundo pero que todavía no tenían su versión patria. Eran Ana Kiro, Gelu, Santy y Joaquín Gasa que consiguieron una gran popularidad nacional (aunque efímera) gracias al programa. Kiro se convertiría décadas más tarde en una de las primeras estrellas de la tele autonómica gallega. 


Y para finalizar un momento que hoy resulta de lo más kistch: Laura y Joaquín recuerdan que además del "Día de la Raza y la Hispanidad" en América, en España se celebra el Día del Pilar. De repente, sin previo aviso, empiezan a entonar aquello de "Aragón, las más hermosa..." y la cámara va acercándose hasta enfocarlos en un primer plano que nos permite ver unas sospechosas pecas (¿fruto del maquillaje quizás?) en las mejillas de la presentadora. 


Por sorpresa (para el espectador, claro), se ilumina el fondo, se abre el plano rápidamente y un grupo folklórico aragonés baila la famosa jota. Los presentadores "no pueden evitar" unirse al cotarro después de haberse descalzado. Esto puede hacernos gracia hoy pero que en 1968 los conductores de un programa se animaran a bailar o a cantar con sus invitados era considerado casi un pecado por los gerifaltes. En la Casa no querían "estrellas", preferían locutores muy encorsetados. Por eso esta pareja triunfó, porque gracias al buen criterio de los directores Enrique de las Casas y García de la Vega, se desprendieron de toda afectación y disfrutaron haciendo disfrutar. No es poca cosa. 
"Galas del Sábado" fue evolucionando y hasta 1970 recibió a algunos de los cantantes más famosos de la época. Poco a poco el humor se hizo hueco y en su decorado debutaron Tip y Coll. Estéticamente fue el show más moderno de finales de los sesenta y por eso su estela es alargada. Su intento de revival en los 90 con el propio Prat y Miriam Díaz Aroca ( y después con María Vidal y Paco Valladares) fue un fracaso y es que, a veces, los recuerdos es mejor no tocarlos. 


domingo, 7 de octubre de 2018

20 años de "Versión Española"


Un martes 6 de octubre de 1998 un ambicioso espacio llegaba a la 2. Su nombre era "Versión Española" pero según su creador y director, Santiago Tabernero, podría haberse titulado "La noche de...". La idea era llenar el prime-time de la cadena al menos un día a la semana con dos películas de un director español que representaran distintas etapas de su carrera. Estarían acompañadas de un coloquio con el cineasta y alguno de los actores de ambos filmes. La propuesta además de ambiciosa, era interesante y encajaba perfectamente con el espíritu de la emisora pública. En el momento de la presentación fantaseaban con la posibilidad de renovar por una segunda temporada. Ahora celebramos su 20º aniversario. 


Si la dirección de Tabernero (siempre creativo y un verdadero amante del séptimo arte que además ha conseguido pasarse de la divulgación a la acción con películas como "Vida y color") fue fundamental en las primeras etapas, la presentación de Cayetana Guillén Cuervo demostró ser una elección acertada. No sólo porque como actriz sabía de lo que hablaba sino porque con su faceta periodística como garantía, sus preguntas no eran típicas ni demasiado generales o ambiguas, es una conductora especializada que no da puntada sin hilo. 


"Versión Española" se asentó en la 2 y hoy en día resulta imposible pensar en su supresión de la parrilla. Sigue aportando una audiencia considerable a la raquítica media de la cadena y es un programa necesario en la tele de todos. La labor didáctica y de difusión que realiza es fundamental para nuestro cine, además de estrenar en horario de máxima audiencia películas recientes, a lo largo de su historia también ha incluido clásicos imprescindibles y otras joyas olvidadas. Esa labor hoy la realiza "Historia de nuestro cine" pero no olvidemos que antes este espacio dedicó mensualmente una emisión a la reivindicación de viejas cintas. Por si eso fuera poco, hay que añadir que nos está dejando un archivo que ya es imprescindible. El equipo ha conseguido triunfos como la presencia en plató de un guionista tan esquivo como Rafael Azcona o el reencuentro del pintor Antonio López con el director Víctor Erice que documentó en celuloide su proceso artístico en la maravillosa "El sol del membrillo" (1992). Y no olvidemos su concurso de cortos que durante años dio la oportunidad a nuevos cineastas para presentar su trabajo a un público amplio y la posibilidad de conseguir un premio que suponía continuar su obra.


Ha pasado por diferentes días y horarios, ahora podemos verlo los domingos en torno a las 22.30 h. Su estética ha ido cambiando pero siempre demostrando de un gusto exquisito. La canción "Dead for you" compuesta por Carlos Jean e interpretada por Najwa Nimri sirve de sintonía inconfundible y nos introduce en un mundo en el que el homenaje al "ojo de Buñuel" con ese plano cenital de inicio se ha convertido en otro clásico. En 2015 pasó a "primera división", es decir, se trasladó a la noche de los viernes de la Uno con el estreno de "Los amantes pasajeros" y el regreso a un estudio de televisión de Pedro Almodóvar para presentarla. Más de 2 millones de espectadores, casi un 12% de share, respaldaron el cambio pero no consiguió mantener el interés de un público generalista tan heterogéneo como el de la Uno y poco a poco se demostró que su sitio era la 2, donde regresaría más tarde. 


Su compromiso con festivales como el de San Sebastián, desde donde realizan el programa esos días desde hace años, es mutuo y en la última edición hemos disfrutado con un vídeo homenaje que es una historia de amor contada a través de primeros planos de los invitados de estas dos décadas. Bien merecido ese guiño lleno de cariño y admiración. No es para menos, porque si es un triunfo que un programa se mantenga tantos años en la tele, que sea un espacio cinematográfico con un nutrido grupo de seguidores es para celebrarlo. 



jueves, 27 de septiembre de 2018

Scaramouche a la italiana


Al leer el título "Scaramouche" los aficionados al cine inmediatamente recordarán a un atlético y pletórico Stewart Granger interpretando a ese pícaro justiciero de la Francia del siglo XVIII en la película de 1952 dirigida por George Sidney. Esa aventura está inspirada (libremente) en la novela de Rafael Sabatini de 1921 pero, ojo, hay otro Scaramouche igualmente aventurero y que no tiene nada que ver con ese. Para los italianos este nombre es con el que se refieren al actor de la Comedia del Arte del XVII Tiberio Fiorilli, creador de la máscara teatral conocida como "Scaramuccia" (escaramuza en castellano) aunque posteriormente se usaría más el término a la francesa. Es este Scaramouche en el que se basarían los autores Corbucci y Grimaldi para una serie popularísima en la RAI de 1965 (bueno, en aquella época la cadena italiana todavía no recibía ese nombre sino Programma Nazionale, cosas de no tener competencia). ¿Y quién sería el actor que pondría cara a Tiberio? Fijaos bien en la foto, es fácilmente reconocible si ponéis la banda sonora adecuada, por ejemplo "Volare". Efectivamente, el cantante y compositor Domenico Modugno fue el protagonista de esta miniserie de 5 capítulos. 


¿Y por qué se eligió a un famoso intérprete de canciones en vez de a un actor profesional? En realidad, Modugno haría mucho más que actuar en esta serie, él también compuso y cantó todas las canciones y es que el Scaramouche del 65 no fue un relato al uso de la vida de Fiorilli sino que se presentó como un "romanzo musicale", vamos, una comedia musical con todo lo que eso significa. Grabada entre abril y marzo combinando escenas en plató y exteriores, se emitió entre octubre y noviembre. Dirigida por Daniele D'Anza tuvo un amplísimo elenco entre el que destacamos a una joven de 22 años que en la década siguiente se convertiría en la mayor showoman televisiva de la historia del país. Mirad bien la foto e imaginad a la muchacha con un pelo muchísimo más rubio y sin esa ropa de época. Sí, es Raffaella Carrà que interpretó a Costanza de Mauriac. Como veis, revisar la carrera de la italiana depara agradables sorpresas. 




lunes, 17 de septiembre de 2018

Danzas de España


Situaos mentalmente, principios de 1966, lunes por la noche, enciendes la tele y te aparece un sonriente (y ubicuo) Jesús Álvarez presentando un nuevo programa. El nombre ya nos ofrece una idea bastante clara de lo que nos ofrecerá: "Danzas de España" y, efectivamente, daba lo que prometía, un espectáculo semanal en el que participaban agrupaciones folklóricas de todo el país para mostrar bailes típicos de sus tierras. En este caso el verbo "participar" es fundamental porque el espacio era un concurso. 


Treinta grupos regionales competirían durante varios meses en directo y ante las cámaras de los estudios de Prado del Rey para demostrar que su danza merecía el primer premio de 75.000 pesetas, poco más de 450 euros que visto hoy parece poco pero si lo contextualizamos la cosa pinta de otra manera, según el BOE el salario mínimo interprofesional para mayores de 18 años debía ser de 2.500 pesetas al mes. Calculad ahora lo que suponía ese cantidad o la de 50.000 para el segundo y 25.000 para el tercer clasificado. Aunque ese dinerín se destinara a un grupo daba para remozar convenientemente el local social del pueblo o para renovar al completo el vestuario. 


Pero aquí lo que contaba no era eso, sino la excelente plataforma que suponía la tele para dar a conocer la Muiñeira de Aranga, la Reja Granadina, el Ball dels Bastons , el Zángano, la Mascarada Souletina o las Seguidillas Goyescas por citar sólo unos cuantos de los bailes que entraron en competición. Cada semana cinco formaciones folklóricas concursaban y los que superaban esa primera semana acudían una segunda vez para unos cuartos de final. Precisamente la crítica de la época terminó cansándose de las eternas semifinales que hicieron que la emoción se fuera diluyendo poco a poco. Tengamos en cuenta además que este programa sucedía a "La unión hace la fuerza", un juego entre provincias que había sido un exitazo de aúpa en las dos temporadas anteriores pero que contaba con muchos más medios y un formato más emocionante. No en vano "Danzas de España" se improvisó sobre la marcha para intentar mantener la enorme audiencia que había congregado su predecesor.  


¿Y cómo se seleccionó a los participantes? Fue Maruja Sampelayo, regidora central de Cultura de la Sección Femenina, la que se encargó de la tarea de "traer las danzas más significativas de cada provincia y las de más belleza. Todas las provincias están trabajando con interés, con apasionamiento y bien está que haya apasionamiento por estas cosas" aseguraba a la revista "TeleRadio". Esa misma publicación, órgano oficial de TVE, explicaba los criterios de valoración: "Se tiene en cuenta la autenticidad de la misma danza, luego la ejecución por parte de quienes la interpretan, más tarde el acompañamiento musical, le toca luego a la forma del baile y, por fin, a la coreografía, bien entendido que este último criterio va siempre referido a lo popular, meta última y primera de los desvelos de la Sección Femenina en cuestión de coros y danzas y no a nada que pueda recordar la coreografía del ballet comercial." 


Jesús Álvarez, pionero de la Casa y primer todoterreno de la televisión demostró una vez más su seguridad en un plató para defender un formato que se iba pergeñando semana a semana. El jurado tenía dos figuras fijas: Antonio Ramírez Ángel, que ejercía de secretario permanente, profesor de armonía del Conservatorio madrileño y jefe de coordinación de RNE y Manuel García Matos, catedrático del folklore del mismo Conservatorio. Esos expertos eran auxiliados por famosos como la bailora Lucero Tena, el cantante Luisillo, el compositor Salvador Ruiz de Luna o el realizador especializado en musicales José María Quero. 
  "Danzas de España" tuvo bastante éxito aunque no consiguió alcanzar el nivel de popularidad del programa al que sustituía y no se renovó para una segunda temporada. Al menos sirvió para que los andaluces vieran a través de las cámaras danzas de Galicia y que los cántabros se sorprendieran con bailes murcianos. Además propició un hecho curioso para la pequeña historia de la tele, la única portada que la popular revista "TP" dedicó al maestro Álvarez. 

Fotografías de Bariego para TeleRadio. Portada de TP cedida por @ColeccionTV