| Pilar Primo de Rivera antes de comenzar "Rueda de prensa" en 1964 |
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| Pilar Primo de Rivera en "Informe Semanal" en 1973 con una Carmen Sarmiento visiblemente incómoda por la obligación de realizar esta entrevista sin poder elegir las preguntas |
| Pilar Primo de Rivera antes de comenzar "Rueda de prensa" en 1964 |
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| Pilar Primo de Rivera en "Informe Semanal" en 1973 con una Carmen Sarmiento visiblemente incómoda por la obligación de realizar esta entrevista sin poder elegir las preguntas |
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| Gayoso en los primeros minutos de "Lúa nova" |
Este mes el presentador más veterano en activo de la Televisión de Galicia está de aniversario, la noche del lunes 6 de octubre de 1986 a las 21.30 h estrenó "Lúa nova". Ese título que evoca directamente a su "Luar" con el que lleva en antena los viernes desde 1992, fue su primer programa propio emitido en prime time. Es importante hacer esa precisión porque Xosé Ramón Gayoso lleva en la TVG desde sus emisiones en pruebas y el día de la inauguración oficial, 24 de julio de 1985, fue uno de los encargados de los actos de bienvenida a la audiencia. Antes de que llegara "Lúa nova" ya había presentado el magazine de tarde "Entre nós" e incluso había debutado en la noche con "Boa Noite" sustituyendo a María José Goyanes, que a su vez había sucedido a Pepe Domingo Castaño pero... allí sólo presentaba.
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| Gayoso con El Último de la Fila |
Aquella noche de hace 39 años arrancaba su primer proyecto como director-presentador en la noche, una aspiración propia de cualquier profesional televisivo que para él entroncaba directamente con sus recuerdos de infancia y adolescencia, viendo la tele en familia. Para él la noche era y sigue siendo como aquella "lareira" (el hogar de la chimenea) alrededor de la que nos unimos para disfrutar de la compañía. Con "Lúa nova" no pretendía innovar, era un programa de entrevistas, música y una pizca de humor de vez en cuando. Xosé Ramón aportaba su personalidad y si revisamos aquellas viejas cintas Betacam (hoy digitalizadas por el servicio de Documentación de TVG) veremos un Gayoso mucho más poético, más nostálgico, quizás un poco más melancólico pero igual de entrañable que el actual. A mediados de los ochenta los programas de entrevistas triunfaban y se llevaba eso que se daba en llamar "tele de autor" y este sería su primer intento en el género. Al año siguiente llegaría "O veciño do xoves", aún más personal.
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| Imanol Arias, Ana Belén y Echanove con Gayoso en 1986 |
Realizado en directo desde uno de los pequeños estudios de la autonómica gallega en la sede de San Marcos, venía a suceder a "Galicia de noite", un programa similar presentado y dirigido por Xerardo Rodríguez. Por el sencillísimo decorado de "Lúa nova" pasó todo aquel que tenía algo que contar, gallego o de fuera de las fronteras de la comunidad. Manolo Summers presentando su película "Me hace falta un bigote" con su joven protagonista; Ana Belén, Imanol Arias y Juan Echanove que rodaban en Galicia "Divinas palabras"; Ana María Lajusticia explicando que sus famosos complementos nutricionales surgieron de investigar sus propias enfermedades; Amancio Prada hablando de su querencia por Rosalía de Castro...
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| Jeanette en el minúsculo set musical del programa |
La música tenía un papel fundamental en este programa, a pesar de que no contaba con un escenario precisamente lucido. Fondo negro y un poco de espumillón plateado en los primeros programas (que quedaba muy bien en los primeros planos, eso sí) que, con el tiempo, desapareció pero no para mejorar la escenografía, verdaderamente. Allí cantaron veteranos ya consolidados como Manolo Escobar o Jeanette y los que estaban empezando pero ya sonaban fuerte en las emisoras comerciales como Francisco, Alberto Comesaña, Nacha Pop o El Último de la Fila. No había discriminación de estilos, igual que sucede hoy con "Luar" y, precisamente, muchos de ellos serían invitados recurrentes durante las más de tres décadas de su mítico show de los viernes.
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| Gayoso con Manolo Escobar que después actuaría en "Luar" decenas de veces |
De aquella "Luna nueva" al actual "lunar" (la luz del sol reflejada sobre la luna, según la definición de la Real Academia Galega, pero popularmente lo relativo a la Luna) han pasado casi cuatro décadas pero hay muchas cosas de entonces reflejadas en el espectáculo de los viernes. Ha cambiado la técnica, el plató es mucho más grande ("Luar" se realiza en el Plató 1000 de la productora CTV que hace honor a su nombre, 1000 m²) pero, como dice el propio Gayoso, lo importante es el equipo, el elemento humano.
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| Blanca Álvarez y Gayoso en el último "Lúa nova" en 1987 |
El pasado domingo en el programa "Hora Galega Fin de Semana" de TVG dedicamos unos minutos a conmemorar este aniversario con su director y presentador. Sus reacciones a algunos vídeos son realmente entrañables, podéis verlo pinchando aquí.
La última imagen de "Lúa nova", que pasó de los lunes a los jueves, cuarenta semanas después de su estreno, fue la de Gayoso dirigiéndose a su equipo para abrazarlo. Aquella noche se había permitido un pequeño capricho: llevar de invitada a la locutora pionera de TVE Blanca Álvarez. Para él era su "mamá televisiva" porque había estado en los meses previos al inicio de emisiones regulares de la cadena enseñándoles a enfrentarse a la cámara. Cuarenta años después, Xosé Ramón sigue siendo igual de agradecido y lo demuestra ante su público, el que va al Plató 1000 a ayudarle a hacer "Luar".
| Concha Velasco en "La noche abierta" en 1997 |
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| Pedro y Concha en el primer "La noche abierta" |
Pedro: Sabes que tienes los ojos más bonitos que yo he visto casi nunca?
Concha: Pues no tengo yo hoy uno de mis mejores días, Pedro, pero muchas gracias
- Pero te has traído tus mejores ojos. Recuerdo que nos conocimos con 22 años un servidor, tú tenías 18 (ella se ríe mientras niega la mayor), aquí en Miramar en Barcelona y al acabar el programa te dije que tenías chiribitas en los ojos. No se te han ido nunca. Tienes los ojos más brillantes y con más rayos de luz que yo he visto de cerca. Eso es lo que te hace fuerte. Y cuando se te empañan, ¿qué haces, te escondes en un rincón?
- Me gusta muchísimo llorar. No me gusta llorar delante de la gente por cosas mías, me gusta llorar por los problemas de los demás, entonces ya aprovecho y lloro.
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| Pedro y Concha en el último "¿Lo conoce usted?" |
Siguiente salto en el tiempo. 28 de enero de 1975, esta vez no es una inauguración sino una despedida, la de un concurso peculiar, "¿Lo conoce usted?", también con Pedro como presentador (aunque no dirigiendo). La base es una larga entrevista al personaje invitado, los participantes tenían que demostrar su conocimiento sobre su trayectoria profesional y, en menor medida, su vida personal. Allí estaba una Concha que aún era Conchita. En cierto momento se da paso a una filmación con testimonios de amigos y compañeros de profesión de la vallisoletana y el actor Germán Cobos dice esto:
"Una de las cosas que me gusta más de Conchita Velasco, aparte de sus dotes artísticas, es esa alegría, esa cosa que tiene, esas chiribitas en los ojos cuando se ríe, que le ríe todo el cuerpo, toda la cara"
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| Concha reacciona a las palabras de German Cobos en "¿Lo conoce usted?" |
He ahí el origen de aquella declaración casi amorosa de Ruiz 22 años después, en dos estudios distintos (Miramar primero, Sant Cugat después) pero ambos en Barcelona.
- Conchita, te asusta la soledad?
- Es lo que más me asusta, hay dos cosas que me aterran, la soledad y la muerte, quizá porque van muy unidas. Vivo sola pero acompañada, lo que no puedo es sentirme sola.
La frase con la que Pedro la despidió en 1975 nos sirven de epílogo a lo que nos ofreció Concha Velasco durante casi setenta años de carrera:
"Las chiribitas de tus ojos han puesto alegría y un matiz de luminosidad a este fin de serie."
Nota: Pinchando en los títulos de los programas subrayados podéis ver las emisiones correspondientes a esta historia.
Cuando Bernard Pivot acudió a la casa de Georges Simenon en Lausana (Suiza) ya conocía al famoso creador del comisario Maigret. Lo había entrevistado años antes en el plató de su prestigioso (y popular, una cosa no quita la otra) programa literario "Apostrophes", toda una institución de la televisión francesa. En aquella primera ocasión el escritor belga ya estaba retirado o, al menos, aseguraba que ya no iba a esforzarse en pergeñar nuevas novelas. Sin embargo, allí estaba el periodista, esta vez en el terreno del propio creador, para hablar de la aparición de un voluminoso libro de memorias. Estamos en 1981 y el literato todavía no se ha recuperado del suicidio de su hija Marie-Jo tres años antes, cuando ella sólo contaba con 25 años. Las memorias que ahora analizaría ante la cámara están dedicadas a ella y asegura que era una deuda que tenía con su añorada hija a la que había prometido que algún día escribirían algo juntos. En el libro en cuestión se incluían textos y canciones escritos por Marie-Jo y su espíritu recorre buena parte de la conversación de forma bastante macabra. El punto álgido de ese recuerdo obsesionante es cuando enciende un magnetófono con una grabación de su hija leyendo uno de sus textos. Pivot decide mantener íntegro ese momento en el montaje y el realizador centra toda su atención en el padre traumatizado cerrando cada más el plano. Nunca antes se había mostrado a un Simenon tan frágil y esas imágenes reflejan más su verdadero estado que sus palabras.
Esa entrevista de hora y cuarto de duración es todo un documento para los fans de Simenon (entre los que confieso encontrarme). No es un programa al uso de "Apostrophes", un semanal emitido en horario de prime-time, realizado en plató y en el que se unían varios autores para hablar de sus libros o de un tema monográfico. No me extenderé en el formato porque ya he hablado aquí de él pero también he de aclarar que la fórmula de entrevista en el hogar no era novedosa en esta serie. Por citar un ejemplo célebre, en 1979 Pivot había charlado con Marguerite Yourcenar ("Memorias de Adriano") en su casa norteamericana de Mount Desert. Este tipo de conversaciones, rodadas en celuloide a dos cámaras, permitían una intimidad imposible de conseguir en un estudio televisivo con cientos de personas presentes: invitados, público y equipo del programa. A cambio, la sobriedad de la puesta en escena es, quizás, excesiva. Varias de ellas fueron editadas en VHS y DVD hace años.
Pivot, un extraordinario entrevistador, se encontró a un hombre dispuesto a hablar de cualquier tema, sin cortapisas y sin miedo a escandalizar. No tuvo problema en hablar de sus mujeres, las oficiales y las más de 10.000 con las que decía haberse acostado. No era una cifra contrastada ni tampoco un alarde, sólo un cálculo aproximado teniendo en cuenta que durante años había tenido relaciones con unas tres mujeres al día por "necesidad física". Por supuesto reconocía ser infiel pero aseguraba que también había sido siempre había sido honesto con respecto a este apetito. "Nunca me he acostado con la mujer de un amigo o la hija de un amigo..." El sexo, para él, era la más directa forma de entenderse: "La unión mayor que puede haber entre dos seres sigue siendo hacer el amor. No creo que para comunicarse, ahora se habla mucho de comunicación, sirvan las palabras. Con las palabras te comunicas muy mal. Las palabras sirven para todo y, en cambio, ahí realmente hay una comunicación directa." Sin embargo, este tipo de comunicación, para Simenon, sólo se daba entre hombres y mujeres (la otra cuestión en 1981 ni siquiera entraba en juego) así que hemos de suponer que nunca había conseguido una comunicación verdaderamente profunda con otro hombre.
Un Pivot sorprendido no se amilanaba ante estas y otras confesiones y repreguntaba continuamente porque una de sus mejores virtudes es la de escuchar con muchísima atención y como, además, siempre se presentaba ante sus entrevistados con la lección bien aprendida, con toda la documentación en la cabeza, podía discutir amigablemente con ellos. "Prefiero que me critiquen o incluso que me odien por lo que de verdad soy a que me quieran o me admiren por lo que no soy" zanjaba el escritor.
Con respecto a su obra, reconoce en esta charla que para él la escritura es una necesidad (¿como el sexo? preguntaría yo). Por eso fue tan prolífico a pesar de haber viajado muchísimo y ejercitar todo tipo de deportes. Casi doscientas novelas de todos los géneros y unas treinta más bajo pseudónimo. Pocos autores han conseguido una cifra similar y con una calidad tan alta en general. A pesar de declarar abiertamente tener mala memoria, "recuerdo hechos y, sobre todo, imágenes. Veo en imágenes los hechos, lo que se dice, pero por ejemplo no recuerdo los nombres ni las cifras", usa lo vivido para sus textos: "Ni en una sola de mis novelas hablo de personajes que no haya conocido. No siempre proceden de un solo personaje, a veces reúno 3 o 4 personajes del mismo tipo, pero los conozco y también el decorado. Jamás he inventado un decorado, un ambiente, como dicen los críticos, el famoso ambiente".
Y no tiene rubor en confesar que, buena parte de sus novelas y relatos, resultaron muy sencillos de escribir, incluidos aquellos que le dieron mayor fama. Fue más adelante cuando comenzó a esforzarse para generar lo que los críticos dieron en llamar "novelas duras" con las que alcanzó no sólo fama sino también prestigio literario. "En los Maigret, en el fondo... salvo al final o, incluso, digamos los últimos veinte años... se han ido acercando cada vez más a mis novelas-novelas. Yo no decía novela "dura", decía "novela-novela". Pero en, digamos, los treinta primeros era una pura diversión. Incluso al final escribía un Maigret sólo si estaba cansado. Como necesito escribir y no tenía fuerza física para meterme en una novela, porque se exige una resistencia física muy fuerte... En dos horas y media, escribir un capítulo de 20 páginas es cansado, en una novela de verdad. Los Maigret me distraían." Ese personaje fue, casi desde el principio, fichado por el cine y la televisión, decenas de versiones en distintos países se han emitido a lo largo de los años, la más reciente una miniserie protagonizada por Rowan Atkinson (Mr. Bean). Su favorita era la italiana de los años sesenta, de la que también hemos hablado aquí.
Para finalizar me quedo con esta pregunta y su correspondiente respuesta:
- ¿En qué consiste la moral de G. Simenon?
- No tiene moral. No creo en la moral. La moral es ser sincero, nada más.
Georges Simenon falleció ocho años más tarde y cumplió su palabra, no volvió a publicar una novela.
La entrevista completa en su versión original:
| Àngel Casas a mediados de los 90 en "Tal Cual". Foto cedida por Museo RTVE en Sant Cugat. |
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| Casas en el mítico "Un día es un día" |
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| Constantino Romero y Àngel Casas en "Trotadiscos" de Radio Barcelona a principios de los 70. Foto cedida por Museo RTVE en Sant Cugat. |
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| Carlos Tena y Casas con Mercedes Milá e Isabel Tenaille en "Popgrama" |
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| Àngel Casas en "Musical Express". Foto de Gabriel Sendra @arxiusendra |
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| "Àngel Casas Show" con el actor Robert Mitchum |
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| La actriz sueca Britt Ekland en "Un dia és un dia" de TVE Catalunya. Foto de Gabriel Sendra @arxiusendra |
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| Casas entrevistando a Mia Farrow en "Tal Cual" en plena polémica por su separación de Woody Allen |
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| Sharon Stone en "Tal Cual" |
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| Casas con su colaborador cómico Bermúdez y el terceto de jazz de "Esto es lo que hay" |
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| Buenafuente invitado de "Senyoras i Senyors" de TVE Catalunya. Foto cedida por Museo RTVE en Sant Cugat. |
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| Àngel Casas en el Museo de RTVE en Sant Cugat durante la grabación de "Recording" en 2019 |
Era una de las entrevistas más codiciadas por José María Íñigo, llevaba tiempo intentando traer a "Gilda" a Prado del Rey y finalmente lo consiguió en 1976. El presentador estaba triunfando en aquel momento con "Directísimo", su primer programa en el horario de máxima audiencia de la Primera Cadena. Tras su enorme éxito en TVE2 (o UHF como se la conocía por entonces) con "Estudio Abierto" entre 1970 y 1974, había saltado a la primera división televisiva con "Hoy 14.15", un magazine diario con los mismos mimbres pero menor prespuesto y que precedía a la primera edición del Telediario. Su buena acogida confirmó que el otrora irreverente disc-jockey era apto para todos los públicos y no sólo para el minoritario del "Canalillo" que ni siquiera se veía en todo el país. A "Directisímo", además de Uri Geller, acudieron grandes estrellas del cine y la música, al público español todavía le sorprendía ver a figurones internacionales en directo y, además, no venían en una gira promocional, el programa les traía en exclusiva a Madrid.
Así fue con Rita Hayworth, se contactó con ella y accedió a volver al país de origen de su padre, el bailarín Eduardo Cansino. En 1964 había rodado aquí "El fabuloso mundo del circo" dirigida por Henry Hathaway y producida por Samuel Bronston. Ya por entonces había mostrado síntomas de una enfermedad prácticamente desconocida entonces y que haría de la charla con Íñigo una experiencia amarga. Él mismo lo contaba en su libro "Ahora hablo yo" editado por Belaqva en 2004: "Guapa, guapísima todavía. No como en la película "Gilda" pero sí con una belleza muy espectacular. Fue una entrevista fallida porque la mujer, a la que se le había diagnosticado Alzheimer, había caído en la bebida. Su mánager nos rogó por todos los medios que la tuviéramos alejada de la bebida, que la entretuviéramos como fuera en televisión para que no tuviera ocasión de beber. Así que la peinaron y despeinaron diez veces. La maquillaron y desmaquillaron otras tantas, con el fin de tenerla entretenida. Ella, que se dio cuenta de la operación, me dijo que necesitaba regresar al Hotel Palace donde se alojaba porque se había olvidado de una cosa muy importante, de algo muy personal, algo muy íntimo (...) me confesó que se había olvidado las bragas (...) Se lo conté al mánager y este me dijo: "No se preocupe. Seguro que eso se le olvida en un ratito". Y así fue. No insistió más después de que le informamos que le buscaríamos un coche para llevarla al hotel."
Una conversación en directo ante las cámaras y en esas condiciones era prácticamente imposible y así fue: "Realmente estaba muy mal. La entrevista fue un fracaso. Duró apenas cinco minutos porque yo le preguntaba una cosa y ella me respondía otra. Se sonreía o reía sin ton ni son (...) Ella retrataba de maravilla pero la entrevista fue un fracaso". El comunicador, experto en lidiar en directo con todo de personajes, famosos y anónimos, se encontró ante una sombra de la actriz que él admiraba. No quiso exponerla más a una audiencia que no era tonta y se daba cuenta de que algo raro estaba pasando. Hayworth no tenía un diagnóstico en aquel momento y su mánager simplemente la consideraba una borracha. Años después se supo que bebía para calmar la ansiedad que le producían esos olvidos intermitentes. Rita, por siempre Gilda, murió el 14 de mayo de 1987, cuidada por su hija Yasmine. Tenía 68 años.
Oprah lo ha vuelto a hacer. 28 años después de haberlo conseguido por primera vez y cuando nadie esperaba que pudiera repetir la hazaña (y menos en este momento televisivo en general y en su situación profesional en concreto), ha salido victoriosa. Ha logrado que una de sus entrevistas sea global en un tiempo en el que la tele ya no lo es. Ha alcanzado una cifra millonaria de audiencia, su programa especial se ha vendido a medio mundo y, como decía, no es la primera vez. En 1993, el 10 de febrero, la Winfrey se presentó ante la audiencia de la ABC en prime-time (primera franja de la noche), un horario muy distinto del que ella manejaba con soltura desde hacía años, el daytime (mañana o de tarde, según la costa). Era un especial en directo (excepto una pequeña parte que se había grabado poco antes de la emisión) en el que entrevistaría en exclusiva a una de las mayores estrellas pop de la historia, Michael Jackson.
¿Eres virgen? ¿Tu padre te pegaba? ¿Te estás blanqueando la piel? ¿Cuánta cirugía te has hecho? ¿Por qué te llevas la mano a la entrepierna? ¿Alguna vez te has enamorado? Estas fueron algunas de las preguntas que Oprah Winfrey le hizo aquella noche en el rancho Neverland, propiedad de Jackson, en California. La periodista era ya una de las reinas de la TV en EE.UU. y se había ganado el puesto a pulso desde que en 1983 comenzara con su programa en Chicago. Poco a poco, fue firmando contratos con más y más emisoras hasta emitir en todo el país. Pero su talk show sólo fue el cénit de su carrera, a mediados de los setenta fue la primera presentadora negra de un noticiario en Nashville y después lo sería en Baltimore. No fueron años fáciles, sus compañeros presentadores la despreciaban profesionalmente e, incluso, llegó a sufrir racismo. Compartían plató pero cuando las cámaras se apagaban la situación era verdaderamente incómoda. Cuando Winfrey entrevistó a un Michael que era considerado al mismo tiempo el Rey del Pop y criticado continuamente en los tabloides, podía empatizar con él.
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| Elizabeth Taylor hizo una aparición estelar para alabar a su amigo Michael |
Hoy hemos perdido ingenuidad y es difícil creer que esas preguntas no eran conocidas si es que no habían sido pactadas. A Michael le interesaba una entrevista que tocara esos temas pero con una cómplice, alguien como Oprah, que sabía (y sabe) preguntar de manera directa pero no hiriente. Una conversación televisada con ella es, en realidad, como una charla con esa tía que resulta ser la confidente de la familia.
De hecho, las preguntas más comentadas en su momento, como la de su supuesta virginidad o la de sus operaciones estéticas, sorprendieron al espectador aquel día pero no fueron tan molestas como las que sufrió por parte de Martin Bashir durante la grabación de un documental entre 2002 y 2003 para la ITV. La exclusiva de Oprah llegó a TVE1 en marzo, cuando no había pasado ni un mes. Se emitió en horario de tarde en fin de semana y doblada, tal y como se ha hecho con la Meghan y Harry.
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| El fragmento realizado desde el pequeño teatro de Neverland se grabó un poco antes del directo |
Aquella charla sigue ostentando el récord de la entrevista más vista de la historia de la televisión, 62,3 millones de espectadores la vieron durante la emisión en directo en la ABC. No he conseguido un dato fiable de la cifra global puesto que se emitió en cadenas de casi todo el planeta. En la lista mágica de las audiencias el segundo puesto lo ocupa otra emisión de la ABC, el "20/20" con la entrevista de Barbara Walters a Monica Lewinsky en 1999 pero a bastante distancia, 48,5 millones. En tercer lugar la serie de conversaciones de David Frost con Richard Nixon en 1977, 45 millones para la CBS. Y quiero citar también el cuarto lugar porque aparece de nuevo Michael Jackson, en este caso junto a su esposa Lisa Marie Presley. La periodista Diane Sawyer consiguió 37 millones para la ABC. Hablo siempre de los datos de las emisiones originales y, a ese respecto, el especial con Meghan y Harry tuvo 17,1 millones en la CBS y 11,1 en su pase por la ITV británica. Oprah sigue estando muy presente en la televisión, sus eternas rivales Barbara Walters y Diane Sawyer, no.
Agradezco a @santikapowski la cesión del vídeo en su emisión española y la confirmación de ciertos datos.

2 de octubre de 1984. En la discoteca Studio 54 de Barcelona todo está preparado para comenzar en directo el programa "Àngel Casas Show" de TV3, el espacio revelación de la primera época de la cadena autonómica catalana, una de las pioneras junto a ETB (País Vasco) y TVG (Galicia). Su combinación de famosos propios con astros de la pantalla de Hollywood, Francia o Italia mezclados con música, buena música, estaba consiguiendo que muchos espectadores se acercaran con curiosidad a un canal que había comenzado sus emisiones el 10 de septiembre de 1983. La gran estrella internacional de la velada era Rock Hudson. Justo un año después moría el astro de la pantalla.
"En aquel tiempo no se hablaba para nada de sida, todavía. Nos habían dicho que Hudson tenía un problema de corazón y que había sido visitado en París, de donde venía, y que, por tanto, procuráramos tratarlo con cierto mimo. Según pude contrastar mucho tiempo después, con su amante de los años postreros, Marc Christian, sí que Hudson venía de París pero no de vigilar su corazón, sino de visitarse en el Instituto Pasteur, donde le habían detectado con certeza el síndrome de inmunodeficiencia" contaba en 2008 el director y presentador del programa, Àngel Casas, en su libro "Memorias de otros" (Editorial Belacqua).

En aquella época era habitual que cuando se traía un invitado en exclusiva (y no en promoción) se organizara una rueda de prensa para otros medios con el objetivo de promocionar el programa y rentabilizar la inversión que suponía pagar cachés, alojamiento, invitaciones a comer, etc. En este caso, el seguimiento al protagonista comenzó en el aeropuerto, algo que hoy sorprende pero que en esos tiempos era absolutamente normal. "Había un factor añadido a la normal expectación. La prensa española acababa de descubrir que R.H. era homosexual y, para más morbo, se sabía que había llegado a Barcelona del brazo de un nuevo amante (...) Así que el juego periodístico consistió en intentar cazarle con su nuevo chico. La conferencia de prensa fue muy tensa en ese sentido, casi toda dedicada a especular sobre su presunta homosexualidad. Hudson aguantaba y medio sonreía con profesionalidad aunque imagino que entre la confirmación de la enfermedad y el acoso periodístico lo que menos le apetecía era quedarse" cuenta Casas en el mismo libro.
Aquella noche se unió otro elemento para hacer aún más difícil la situación que se avecinaba. Hudson estaba claramente incómodo en los momentos previos, antes de la emisión en riguroso directo, se encontraba cansado, había recibido una terrible noticia y se enfrentaba a una entrevista en un país extranjero, ¿qué más podía pasar? Una amenaza de bomba de los GRAPO. Han leído bien, el Grupo de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (que pretendía instaurar una "república popular y federativa") anunció uno de sus actos terroristas así que se tuvo que desalojar la sala. Una vez comprobado que la amenaza no era real y que por allí no había explostivos se decidió grabar el programa y emitirlo la siguiente semana para no perder la exclusiva de la presencia del actor y todo el esfuerzo de producción invertido en el resto de contenidos... pero no se pudo comenzar la grabación hasta las dos de la madrugada.

"Obviamente, Rock Hudson estaba harto y sólo quería cumplir y marcharse. En mi vida había tenido un entrevistado más parco en palabras. Sí, no, no sé, puede ser... Intentaba yo hablarle, por ejemplo de las comedias que había protagonizado con Doris Day y (...) me respondía con escuetos monosílabos que me estaban llevando al borde del ataque de nervios. Era una conversación angustiosa pero había que sacarle algo. No puedes tener a R.H. enfrente y que se te vaya crudo. Yo no quería valerme del tema de la homosexualidad, para no reiterar en la tuerca que habían apretado mis colegas de la prensa pero la entrevista no marchaba así que, armándome de valor, le pregunté:
- Para salir un sábado por la noche, a quién preferiría, ¿Bo Derek o Richard Gere?
- ¿Para ir al boxeo o para ir a bailar?
- No, no, para bailar.
- Richard Gere."
La respuesta la soltó entre risas el protagonista de "Gigante", "Pijama para dos", "No me mandes flores", "Escrito sobre el viento" o la serie "McMillan y esposa". Ver hoy la entrevista, y sin este contexto previo, resulta tremendamente embarazoso, catorce minutos de sufrimiento para entrevistado y entrevistador y, por ende, para el espectador. Generalmente, los invitados de Casas, en este programa o en los posteriores "Un día es un día" o "Tal cual", se entregaban a la causa, sabían qué se esperaba de ello y lo daban todo pero... ninguno estaba en la tesitura de Hudson aquella madrugada del 2 de octubre.
Como TV3 no permite embeber este documento extraordinario, he aquí el enlace directo:
https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/els-videos-darxiu-dels-dies-clau/angel-casas-entrevista-rock-hudson/coleccio/3410/4568051/
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| Balbín con Gorvachov en el primer programa de la serie |
A finales de septiembre de 1998 La 2 de TVE recuperaba a uno de sus periodistas más reconocibles, José Luis Balbín iniciaba nueva etapa en la pública con un programa de entrevistas. El que fuera director y presentador del debate "La Clave", espacio que desde 1976 a 1985 se emitió en esa cadena (y de 1990 a 1993 en Antena 3), retornaba con un formato distinto pero que desde su título llamaba a la complicidad de sus viejos espectadores: "Las Claves de...". Cada jueves el veterano comunicador se asomaba al prime-time con una entrevista de una hora a "grandes figuras del siglo XX" de campos tan distintos como la política, el arte, la moda, la cocina, la música o el periodismo. La lista de invitados era ambiciosa y sorprendente: el expresidente de la URSS Mijaíl Gorvachov (con el que inauguró la serie), el modisto Giorgio Armani, el chef de chefs Paul Bocuse, la mítica editora del Washington Post Katherine Graham, la ex primera ministra de Pakistán Benazir Bhutto, el famoso periodista televisivo de la CBS Walter Cronkite (recordad su imagen dando la noticia del asesinato de J.F. Kennedy)... todos personajes de primerísimo orden y, habitualmente, inalcanzables para un programa español. Junto a ellos otros mucho más accesibles para la producción pero igualmente interesantes: Albert Boadella, Carlos Cano, Nati Mistral, Carmen Cervera, Compay Segundo, Julio Anguita... Una hora de charla bien documentada y realizada con mimo fuera de plató, en escenarios elegidos por los invitados, una hora de pura televisión pública que, sin embargo, sólo se mantuvo hasta abril de 1999. El maestro Balbín ha recordado la génesis de este regreso a la primera línea televisiva y su ardua preparación en una entrevista vía mail.
- ¿Cómo surgió este proyecto después de tantos años fuera de TVE?
De una manera muy natural. Me ofrecieron regresar de nuevo a la Casa. Yo propuse una serie de entrevistas biográficas a grandes figuras del siglo XX y fue aceptado.
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| El siempre irreverente Albert Boadella recibió en su casa a Balbín |
- Su regreso a la pública fue llamativo porque tras su abrupta salida trece años antes esto sonaba a reconciliación, ¿fue algo así?
Durante una parte importante de mi vida profesional, RTVE ha sido mi casa. Soy defensor a ultranza de la Televisión Pública. Pero pública de verdad, sin injerencias políticas. Durante el periodo de emisión de La Clave en RTVE tuve que lidiar con ocho Directores Generales lo que indica la inestabilidad que el Ente vivió durante la Transición. Sabía que un programa de entrevistas no iba a crear ningún problema y por eso regresé.
- En esa misma temporada se emitió un especial de "La Clave" por el aniversario de la Constitución, ¿se negoció este programa como un complemento al programa de entrevistas o se planteó quizás como un posible regreso del debate?
Antes del programa de entrevistas, un alto cargo del Gobierno de aquel momento me llamó y me dijo: "Ahora que estamos gobernando nosotros, podrías volver a hacer La Clave". Yo le contesté: "No, no se puede hacer y te lo voy a demostrar. Si vuelvo ¿qué te parece si comenzamos con un debate sobre el "Pacto del Majestic" entre Aznar y Pujol y seguimos con un debate sobre la Monarquía y la figura de Juan Carlos?" Con una sonrisa que intentaba ser cómplice me dijo: "Hombre, José Luis, ¿qué necesidad hay de tocar esos temas"?, a lo cual le respondí: "¿Ves cómo no se puede volver a hacer La Clave?". El especial sobre la Constitución a los 20 años lo hice porque me pareció interesante y oportuno pero sin contraprestaciones futuras de ningún tipo.
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| Rodeado de buenas viandas, escenario perfecto para la entrevista a Paul Bocuse |
- Volviendo a "Las claves de...", imagino que la producción fue complicada porque entre los invitados había varios de primer orden internacional.
No más de lo que fue la producción de "La Clave" por el que pasaron 2.710 invitados, más de una tercera parte extranjeros. Desde Theodore C. Sorensen, asesor del Presidente Kennedy, a Olof Palme, primer Ministro de Suecia, o Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la Luna. Para "Las Claves de..." me rodeé de parte de mi equipo de "La Clave". Ya estábamos acostumbrados.
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| Con la editora de "The Washington Post" Katherine Graham en su despacho |
- Me da la impresión de que algunos fueron casi como un lujo para usted, un capricho que se permitió. Por ejemplo, las charlas con compañeros de profesión como Cronkite o Katherine Graham...
Tanto Cronkite como Graham o Indro Montanelli, que estuvo en uno de los debates de "La Clave", siempre fueron referentes de buen periodismo para mí. Personalidades que han vivido y contado importantes hechos de la Historia del siglo XX. El ejercicio de esta bendita profesión a la que he dedicado mi vida, me ha dado la oportunidad de conocer a personas realmente interesantes de las que he aprendido mucho.
- Combinaba sabiamente entrevistas a artistas como Nati Mistral con otras a políticos como la ex primera ministra de Pakistán, ¿cómo se organizó esa selección?
En reuniones con el equipo en las que había que compaginar el interés periodístico del personaje a entrevistar con el presupuesto del que disponíamos para la realización de la serie que no era muy boyante, todo sea dicho de paso.
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| Benazir Bhutto, primera mujer en alcanzar el cargo de Primera Ministra de Pakistan, asesinada en 2007 |
- ¿Qué entrevistada/o le sorprendió más y por qué?
No podría definirme por uno. Todo ellos tuvieron o han tenido una vida sumamente interesante. Me impactó el asesinato de Benazir Bhutto pocos años después de hacerle la entrevista.
- ¿Por qué sólo hubo una temporada?
Nunca me lo dijeron. Supongo que por una cuestión presupuestaria. Se acabó la serie que habíamos contratado y no se renovó. No soy de pedir explicaciones. Si no renovaron, sus motivos tendrían.
En la web del Archivo de RTVE podemos encontrar dos emisiones (por ahora), las dedicadas a Nati Mistral y a Compay Segundo