domingo, 31 de diciembre de 2017

¡Felices 70!


El 31 de diciembre de 1969 TVE decidió echar el resto en un programa especial que marcara el final de la década (no entremos en temas matemáticos que gracias al cambio de milenio ahora ya sabemos cuándo acaba realmente). Según los propios responsables del espectáculo, aquello era "un programa monstruo" y a tenor de su duración (más de 4 horas) y la cantidad de realizadores implicados, las jornadas implicadas en su grabación, los platós repartidos entre Madrid y Barcelona (algo habitual hasta mediados de los 70) y los artistas contratados, no era exageración.


Para marcar aún más el carácter de evento extraordinario, todo comenzaba con unos fuegos artificiales desde Prado del Rey. Aunque en los primeros segundos más bien parecía que el edificio central de los estudios situados en Pozuelo de Alarcón estaba ardiendo. Cosas del blanco y negro y la menor resolución que tenían esas cámaras en exteriores. 


La orquesta habitual de los programas musicales de la Casa (por ejemplo "Galas del sábado, la gran estrella de la programación en esa temporada) dirigida por el omnipresente Rafael Ibarbia daba comienzo a la fiesta en plató. Un decorado que hoy se nos antoja demasiado sencillo, ciclorama negro con cintas de espumillón plateado, daba la bienvenida a los artistas que amenizarían la noche. Un plato de Barcelona simulaba una escenografía similar para albergar a artistas locales como Núria Feliu.


La primera cara que aparecía en este especial no era la de un presentador sino la de uno de los realizadores, Enrique Martí-Maqueda en representación del grupo formado por Fernando García de la Vega, Julio Herrero, José María Quero, Valerio Lazarov y Pilar Miró desde Madrid y Sergi Schaaff en Barcelona. Siete actrices ejercían de presentadoras pero asumiendo el papel de unas videntes, cada una con una especialidad. Conchita Núñez, Mari Paz Pondal, Diana Sorel, María Silva, Rosanna Yanni, Marisol Ayuso y Fiorella Faltoyano intentaban defender un endeble guión que servía de hilazón entre las actuaciones de Julio Iglesias, Rocío Jurado, Miguel Ríos, Karina, Jaime Morey, Fórmula V, Los Brincos y Los Mismos, entre otros. 


El humor corría a cargo de Tip y Coll, Fernando Esteso, Andrés Pajares (todavía por separado), Lina Morgan y Juanito Navarro (como pareja), Kim (uno de los cómicos pioneros de TVE junto a Kiko, fallecido prematuramente), Tony Leblanc y el mago-humorista Julio Carabias (en la foto) recién llegado de Argentina presumiendo de haber trabajado en teatro y televisión allí.


Este esfuerzo por presentar una gala que felicitara la década, no sólo el año entrante, fue bien valorado por la audiencia pero el año siguiente, por contraste, el especial de Nochevieja pareció poca cosa. Se aprovechó el éxito de la serie "El último café" para montar un cotillón allí pero... esa es otra historia que quizás contemos el año próximo. Mientras tanto, ¡Felices 70!

sábado, 30 de diciembre de 2017

Informe del año. El resumen de Informe Semanal


Es una costumbre que comenzó a mediados de los 80. En el último "Informe Semanal" del año se hacía un amplio recorrido por las noticias más importantes en todos los aspectos de aquellos trescientos sesenta y pico días transcurridos. En ocasiones coincidía con el mismo 31 de diciembre pero la mayoría de las veces el resumen se adelantaba unas cuantas jornadas. Aquello recibía el nombre de "Informe del año" y no era un simple corta y pega con las imágenes más impactantes que habían pasado por la sala de montaje. Haciendo honor a su prestigio, se revisaba la información, se analizaba cómo había evolucionado la noticia desde que se había ofrecido por primera vez y se contextualizaba y relacionaba con otras que, con el paso de los meses, se habían entrelazado entre sí. Aunque la fórmula no era fija, era habitual que se dividieran los reportajes en áreas temáticas: Nacional, Internacional, Deportes, Cultura... Era un día especial y nuestra admirada Mari Carmen Gª Vela se permitía la licencia de aparecer con un vestido menos formal. 


A finales de los 90 Baltasar Magro continuó con la tradición e incluso recalcó más el aspecto de programa especial con cabecera propia y fondos distintivos. En alguna ocasión las presentaciones se realizaron desde uno de los despachos de los jefes de informativos, junto a las pantallas que solían tener encendidas todo el día para vigilar a la competencia. 
   Esta costumbre nunca se abandonó pero, como el propio programa, ha perdido su esencia (por no hablar de audiencia). En los últimos años no siempre se ha dedicado el tiempo íntegramente al resumen y, para ser sinceros, más bien parece un trámite a cubrir de la manera más honrosa posible pero sin la pasión que nos hizo amar a este formato y que lo aupó a los primeros puestos de audiencia. 

lunes, 25 de diciembre de 2017

Cuento de Navidad en febrero


Estamos más que acostumbrados a que las cadenas no respeten el orden de emisión de los capítulos de series extranjeras y eso supone que en pleno verano veamos episodios Navideños o de Acción de Gracias. Lo que no es tan habitual es que se emitan programas con esa temática más allá de diciembre. Por eso el 6 de febrero de 2004 nos rechinó ver a las azafatas del "Un, dos, tres... ¡a leer esta vez!" de esta guisa. 


Luis Larrodera (renombrado Luis Roderas por Chicho para esta nueva etapa de su concurso) presentaba con su habitual entusiasmo a las chicas, ora sexy Mamás Noël, explicando que esa semana, más cercana a San Valentín que a Santa Claus, el libro elegido como inspiración para el programa era el célebre "Cuento de Navidad" de Charles Dickens. Sobre la historia del tacaño Scrooge girarían las preguntas de la eliminatoria y los números musicales de la subasta. 


Aunque el mísero británico propietario de una oficina en la que tenía esclavizado al bonachón de Bob Cratchit no aparecería de forma directa en esos números. El porqué de este retraso ilógico en la emisión de un programa así tiene su explicación. Esta última serie del mítico espectáculo comenzaba el 9 de enero, una fecha más adecuada para este relato navideño pero Chicho quería iniciar la etapa con "Las mil y una noches", tal y como ya había hecho en 1976 (primer programa en color con Kiko Ledgard) y en 1982 (primero de Mayra como presentadora). Era algo simbólico y se respetaba una vieja tradición interna. El siguiente se dedicó a "Drácula", el otro a "Sandokán" y llegamos al cuarto, "El retrato de Dorian Gray", cuya historia transcurre en Londres, como la del relato dickensiano y, siguiendo una política ahorradora, se decide reaprovechar el decorado construido en los Estudios Buñuel y adaptarlo a las necesidades de la narración invernal. ¿Que esto se va a emitir en febrero? Bueno... no importa tanto, ¿no? Aquel programa fue el más visto del viernes, por encima de "¿Dónde estás, corazón?" de Antena 3 y la película de Telecinco "Asesinato en la Casa Blanca" con una media del 26,1% de share y más de tres millones y medio de espectadores. Además consiguió el minuto de oro del día a las 22.38 h, en plena tanda de preguntas, con un 41,3 % y 6.877.000 televidentes. Un buen regalo navideño para el equipo, más de un mes después del día señalado por Papá Noël.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Mitomanía. La Estrella de Belén

Guillermo Summers y Susana Hernández en el plató del Belendiario

La Nochebuena de 1998 TVE emitió un informativo especial, tan especial que reflejaba la actualidad del año 0, la de la noche en la que, según la tradición cristiana, nació el niño Jesús. Con el título "Belendiario", Guillermo Summers y Susana Hernández daban paso a una pléyade de reporteros repartidos por Tierra Santa entre los que se encontraban Andrés Aberasturi, Teresa Viejo, Jesús Álvarez y María San Juan. Por si acaso cabe alguna duda, este programa era una nueva entrega de la serie "Mitomanía" aunque en esta ocasión tenía casi más importancia la ficción montada para las presentaciones que la recopilación de canciones navideñas extraídas del Archivo.  

Aberasturi entrevista a Manolo Tena

Una treintena de famosos de distinto pelaje intervenía en este ingenioso programa dirigido y escrito por Summers y que había intentado vender a la tele un par de años antes. La espera, en este caso, había beneficiado al proyecto porque, con el éxito de "Mitomanía", se había podido enriquecer el guión original y además contar con un mayor presupuesto que permitía contratar a personajes muy populares. 

El reportero Jesús Álvarez inquiere a dos peculiares figuritas de Belén, Sara Baras y Alaska

Además de la colaboración de los presentadores de la Casa, se contrató a muchos de los cantantes que aparecían en la selección musical del programa, desde Alaska a Encarnita Polo pasando por Pablo Abraira, José Guardiola, Elsa Baeza o Betty Missiego. Precisamente, la finalista de Eurovisión 79 protagonizaba una de las escenas más corrosivas, ejerciendo de imitadora de Flautista de Hamelín mientras conducía a un montón de niños al palacio de Herodes al ritmo de "Su canción". 

Paloma Lago y Jaime Bores, en las nubes

El guión de Guillermo, escrito al alimón con Federico García Serrano, incluía buenas muestras de su caústico sentido del humor: unos angelotes Paloma Lago y Jaime Bores se comían su propio cabello, Sara Baras (flamenco en mano) era una figurita del Belén, con los pies pegados al suelo, lo que la impedía bailar, Teresa Viejo retransmitía un bestial sorteo navideño, arcángeles chulescos que no sabían muy bien qué estaba pasando, un mercado de esclavos en el que se ofrecía a José Manuel Parada, Paco Vegara y Manolo Giménez...

La previsión meteorológica a cargo de un pitoniso

Y, por supuesto, como en cualquier Telediario, también había previsión del tiempo ¿y quién podía vaticinar las borrascas hace casi dos mil años? por supuesto, un vidente, en este caso Octavio Aceves, muy presente en aquel momento en los programas de corazón. 

Paco Vegara y Manolo Giménez, esclavos

"La Estrella de Belén" fue una brillante idea para un programa de refrito musical. Este era uno de los secretos de Guillermo Summers para triunfar con un espacio que había nacido de forma muy modesta tres años antes y que, gracias a su enorme audiencia, TVE usaba como comodín y de forma intermitente cuando le convenía. No sería este el único especial navideño de la serie pero, quizás, sí el más redondo. 

martes, 19 de diciembre de 2017

El día que unas elecciones tumbaron Estudio 1... o no

Marisa Paredes y Ramiro Oliveros

Cuando el 21 de febrero de 1979 la obra anunciada en "Estudio 1" no se emitió nadie se sorprendió en exceso, era algo que sucedía con cierta frecuencia y para lo que cualquier excusa era buena. En aquel caso, se aseguró que "Sur" de Julian Green se había "caído" en el último momento porque su longitud excedía sobradamente el tiempo destinado en la parrilla al espacio dramático y descabalgaba demasiado el resto de la programación nocturna. Tampoco esto era extraño porque a veces el montaje de un programa se terminaba in extremis, mucho después de que los horarios  se hubieran enviado a la prensa. Pero en realidad había dos factores que enseguida hicieron saltar las alarmas de los más avispados y algunos periódicos como "El País" se preguntaron si la cercanía a las elecciones 1 de marzo de 1979 podrían tener algo que ver. ¿Qué podía molestar de un tele-teatro a los políticos?

Cristina Galbó y Marisa Paredes

"Sur" es una novela de Julian Green publicada por primera vez en 1953 y que se desarrolla en una plantación sudista de Estados Unidos durante la Guerra de Secesión, esa que enfrentó al Norte y al Sur por conflictos relacionados con la política y, sobre todo, con la esclavitud. Mientras los de arriba eran partidarios de abolirla, los de abajo se oponían a ello. El escritor Marcial Suárez adaptó este texto para TVE que dirigió y realizó José Antonio Páramo. Marisa Paredes, Ramiro Oliveros, Cristina Galbó, María Asquerino, Fernando Cebrián y Verónica Luján la protagonizaban. 

La iluminación recreaba el sofocante sol de un estado del Sur de EE.UU. colándose por puertas y ventanas

El retraso imprevisto en la emisión de "Sur" provocó las suspicacias de unos cuantos que aseguraron que en una democracia recién instaurada como la nuestra y teniendo en cuenta el ligerísimo equilibrio en la convivencia de partidos como UCD, PSOE, PC y AP, que iban de un extremo a otro del ideario político (del comunismo a la extrema derecha pasando por el centro), una obra sobre una Guerra provocada por la diferencia entre gobiernos podría ser peligrosa. Esto nunca se confirmó y es una anécdota más para añadir a las múltiples leyendas sobre la oportuna emisión de películas o programas en momentos históricos muy concretos. Pero si preferimos echar leña al fuego de la rumorología pongamos sobre la mesa otros dos temas tratados en esta obra y que, quizás podrían haber molestado mucho más a los jefazos una vez visionado el montaje final: la homosexualidad y el suicido. Sí, amigos, esto es un spoiler en toda regla, uno de los protagonistas descubre que otro hombre está enamorado de él y que este es un sentimiento que no le resulta ajeno, lo que le provoca un gravísimo conflicto interno que le lleva a quitarse la vida. 
   Por una u otra razón, la obra no se difundió el día anunciado pero... sí unas semanas más tarde, en concreto el miércoles 14 de marzo. Las elecciones ya habían pasado y el triunfo de Adolfo Suárez quizás permitió que, a pesar de su longitud y, sobre todo, de los asuntos expuestos no importaran tanto una vez pasada la romería. ¿Se habría emitido si Manuel Fraga hubiera ganado? ¿Cuál fue la razón real para el retraso? No tengo respuestas y quizás sea mejor. 

Fotos: Manuel Martín para "TeleRadio"

sábado, 16 de diciembre de 2017

Gran Teatro: El enfermo imaginario. 1962


Antes de que el título "Estudio 1" marcara a varias generaciones con sus adaptaciones teatrales, incluso antes de que se construyera ese plató que tanta fama alcanzó, TVE ya tenía un espacio teatral destinado a presentar a su público obras de renombre de todos los tiempos y nacionalidades, "Gran Teatro". El viernes 16 de febrero de 1962 presentó uno de esos textos clásicos, "El enfermo imaginario" de Molière. A lo largo de las décadas veríamos muchas más versiones (especialmente reseñable la protagonizada por José María Caffarel en 1979) pero esta fue una de las primeras veces (sino la primera) que la célebre pieza francesa se asomaba a nuestra pantalla y lo hacía con el denominado "elenco propio" de la tele. Encabezaba la función Jesús Puente y le secundaban Giove Campuzano, Asunción Villamil, María Luisa Rubio, Pablo Sanz, Alfonso Gallardo e Ignacio de Paúl. Realizaba el ubicuo Pedro Amalio López, decoraba Bernardo Ballester e iluminaba César Fraile, equipo técnico habitual, no sólo de este programa sino de cualquiera que se emitiera durante su turno. 

martes, 12 de diciembre de 2017

"A plena luz" o el intento de Piqueras de pasarse al magazine


El 16 de septiembre de 2002 Antena 3 presentaba su nueva programación matinal, dos nuevos programas que intentaban separarse de las cadenas que ganaban la batalla de la audiencia desde hacía años, Telecinco con María Teresa Campos en primer lugar secundada por Inés Ballester desde la Primera. Roberto Arce y Marta Cáceres inauguraban la mañana con "Buenos días, España", un informativo amable al estilo de lo que se podía ver en televisiones europeas, con saloncito incluido en vez del típico decorado de los noticiarios matutinos. Pero la verdadera apuesta de la privada era "A plena luz" comandado por Pedro Piqueras, un veterano de los informativos que había sido estrella de su edición de las 21 h hasta la llegada de Sáenz de Buruaga.


En la presentación a la prensa, el periodista dejó muy claro que la crónica social tendría su espacio pero ni la entendía ni le interesaba (declaraciones a "El País") así que dejaba ese cáliz en manos de Yolanda Alzola, presentadora proveniente de ETB que después se haría fija de "Decogarden". Piqueras se lo tomaba como un reto y pisaba el luminoso plató sin prejuicios y con ganas de aprender (o eso decía) pero no tuvo mucho tiempo de margen para adaptarse a un formato totalmente ajeno a sus competencias. Su única experiencia en este campo fue en el "Buenos días" de TVE a finales de los 80 y aquellos eran otros tiempos así que ni siquiera se podía aceptar comparación entre uno y otro.


A pesar de que "A plena luz" pretendía ser un infoshow a la americana, fijándose sobre todo en el "Good Morning America" de la ABC, España estaba acostumbrada a otras cosas y con el paso de las semanas Piqueras se tuvo que "descorbatar" y bajar a la arena del cotilleo. Sí, al otrora sobrio presentador del Telediario (muy alejado del adjetivo "dantesco" que le haría famoso en su etapa actual en Telecinco) le tocó compartir mesa con Lydia Lozano y Antonio Sánchez-Casado entre otros especialistas en corazón. Su ignorancia sobre vidas ajenas era patente y se notaba más cómodo en las entrevistas a directores, actores, músicos y toreros en promoción. Ni la llegada en noviembre de Mar Saura para conducir un concurso musical al estilo del "La música es la pista" de otra Mar (Flores) en las autonómicas, ni los continuos cambios en la estructura, ni el recorte de tiempo sirvieron para subir la audiencia. Con la llegada de la Navidad el equipo se despidió para siempre, más de 10 puntos de share por debajo de la Campos. El programa se quedó como un intento más de Antena 3 de renovar las mañana... y eso no es poco. 

Fotos cedidas por Atresmedia

domingo, 10 de diciembre de 2017

La gira de "Escala en HI-FI"


En verano de 1966 los actores de "Escala en HI-FI" posaban así de ufanos en el aeropuerto de Barajas (Madrid) justo antes de emprender viaje hacia Benidorm para una actuación estelar. Era la primera vez, tras cinco años en antena, que sus voces reales se oirían en público. Aclaremos algo, eran los protagonistas del programa musical preferido por la juventud, muy por encima de los dos grandes espectáculos que TVE había ofrecido hasta ese momento, "Gran Parada" y "Amigos del martes". En su programa se presentaban las canciones más populares del momento, aquellas que ocupaban los primeros puestos de las listas de ventas (en aquel entonces todavía se vendían muchos singles), esos temas que los más pudientes escuchaban en sus equipos en Alta Fidelidad (High Fidelity, de ahí lo de "HI-FI" que nadie pronunciaba correctamente). Ellos ponían su cara, sus gestos, su pasión interpretativa pero... no la voz, eran unos maestros del play-back y el director, Fernando García de la Vega, organizaba un musical cada domingo a las 20.45 h uniendo esas tonadillas. Después de tantos años en antena, cuando todavía no era habitual que los programas se perpetuaran en la parrilla, los empresarios de las salas de fiestas quisieron aprovecharse de la fama del elenco para contratarles y algunos incluso firmaron con casa discográficas para demostrar que también sabían cantar. Pero esta foto fue el inicio de aquella segunda carrera que apenas duró un par de años. El programa duraría una temporada más y no todos los actores y actrices tuvieron la misma suerte, algunos siguen en activo como Concha Cuetos, María José Goyanes, María José Alfonso o Luis Varela (quinto empezando por la izquierda en la foto) y otros han desaparecido por completo de los medios como la bellísima Carolina Cromsted. En la feliz instantánea reconocemos a algunas estrellas de la temporada 65/66: Antonio Alfonso (primero por la izquierda), Guadalupe (que abandonaría el show unos meses después), Jorge del Moral (cuarto por la izquierda), Margaret B. Peters (en el centro), Rosa Álvarez (segunda por la derecha) y Rafael García Loza (extremo derecha).

   He aquí uno de los pocos programas que se conservan de esa época:

domingo, 3 de diciembre de 2017

"Historia de las series", un trabajo enciclopédico de Toni de la Torre


Uno de los problemas que se encuentra el español aficionado a la televisión que tiene curiosidad por aprender algo sobre la historia del género es la falta de bibliografía fiable. Si los estudiosos tienen que acudir a hemerotecas, libros en inglés, DVD de zona 1 o salas de visionado de instituciones públicas o privadas, el espectador sin acceso a esos medios se encuentra un vacío tremendo. Las webs de fans o wikipedia no suplen esa carencia y, habitualmente, están llenas de errores que se van perpetuando al pasar de una página a otra. Por todo eso se recibe con alegría el libro "Historia de las series" de Toni de la Torre editado por Roca en su colección Vamos en Serie. De la Torre lleva años demostrando su amplio conocimiento en ficción internacional en libros como "Series de culto" o "La vida según Sheldon" y en sus colaboraciones en la revista Cinemanía y en las cadenas catalanas de radio y televisión respectivamente RAC1 y 8TV. Esta vez se ha superado a sí mismo con un tochazo de más de 500 páginas en las que cumple lo que promete el título, un recorrido histórico por las series más representativas del mundo, aquellas que cambiaron la visión de este género. Y lo más interesante es que no se detiene en sus tramas, cotilleos sobre los actores o listado de capítulos, como es habitual, sino que nos presenta el contexto en el que comenzaron su emisión, la lucha de sus productores para ponerlas en marcha o la recepción del público ante ciertas audacias argumentales. Por primera vez en nuestro país podemos aprender la historia del medio, desde los primeros experimentos de la BBC en los años 30 hasta la revolución de la "nueva televisión" que huye de la periodicidad como Netflix pasando por el triunfo de las antologías en los años 50, las series de acción de los 60, las miniseries de los 70, las soap operas de lujo de los 80, las procedimentales de los 90 y el retorno de la tele de autor gracias a HBO. Este es un libro para verdaderos devotos o para aspirantes a guionistas, directores y realizadores. Una biblia manejable y que nos da muchas pistas para buscar más datos y atrevernos a visionar series de las que nunca habíamos oído hablar. 

domingo, 26 de noviembre de 2017

La renovación del TD 2 en 1980

Secundino González y Cristina Gª Ramos en el austero decorado del TD 2 en los estudios de Prado del Rey

El comienzo del año 1980 trajo aires renovados para la Segunda Edición del Telediario. Si Eduardo Sotillos había iniciado una nueva etapa durante la Transición al tiempo que Lalo Azcona hacía lo propio en la Primera Edición, ahora se reforzaba ese cambio, sobre todo a nivel estético y el peso del informativo no era tan personal como lo había sido hasta ese momento. Se primaba la actualidad a pesar de que la técnica no siempre permitiera que se elaboraran reportajes con una mínima calidad en la misma jornada y se daba la oportunidad a los propios periodistas de presentar las informaciones que ellos mismos habían elaborado intentando desterrar, como estaba sucediendo también en la radio, la figura del locutor, perfecto en su dicción pero demasiado frío. Joaquín Castro había asumido  la labor de dirección en 1978 y aparecía ante las cámaras en ocasiones especiales como la entrevista en directo al canciller alemán Helmut Schmidt durante su visita al país. Castro reconocía que "en realidad, en los telediarios está todo inventado, no se pueden hacer innovaciones. En el terreno de la información tenemos un techo planteado de antemano, no somos nosotros quienes lo establecemos. La información es única y tiene que ser solamente información. El único cambio sustancial que se podía hacer era este porque otra cosa que se hiciera quedaría fuera. Se podrá hacer mejor o peor pero nunca más allá porque no queda nada por inventar". Así de claro se manifestaba en la revista TeleRadio en un momento en el que los jefes se daban cuenta de que el paso que quedaba por dar era el de conseguir dar la imagen del día... en el propio día. 

Cristina García Ramos en su debut para todo el país tras 8 años en TVE Canarias

"Si no damos imágenes estamos a punto de convertirnos en radio. La máxima aspiración de un telediario es que la imagen lo diga todo. El problema está en conseguir esa imagen a tiempo, sobre todo cuando se trata de noticias de última hora. Ahora no disfrutamos de los medios que hagan posibles las imágenes en el momento. Será distinto cuando lleguen las cámaras autónomas, las ENG" afirmaba Castro. Esta era una de las grandes reclamaciones de los periodistas del Ente y se miraba con envidia a países cercanos como Francia o Reino Unido donde ya se estaban utilizando, aunque no de forma general, las cámaras de vídeo portátiles. Para que entendamos hoy por qué el director se quejaba de ese incoveniente debemos recordar que todavía se usaba el soporte cinematográfico para las grabaciones en exteriores y eso suponía que había revelar el negativo. Los reporteros llegaban sobre las 19 h con el material grabado y tenían que esperar turno en el laboratorio... porque sólo había uno. El realizador, Mauricio Rico, tenía una escaleta elaborada por dirección y todos los textos escritos por los redactores pero cuando comenzaba el TD a las 21 h no sabía de qué imágenes iba a disponer. Obviamente no se podía montar un reportaje en esas condiciones rodado esa mañana o tarde y por eso había locutores en el estudio que leían las noticias en directo mientras se ponía la secuencia montada en "colas".

La presentadora en redacción junto al director y una compañera

Cristina García Ramos era la nueva presentadora "oficial" en sustitución de Adela Cantalapiedra, la "guía" entre las distintas secciones, y se elegía una periodista y no una locutora para afianzar el "nuevo aire" del TD 2. Venía de comandar los Servicios Informativos en TVE Canarias y fue la primera isleña a la que se le permitió presentar sin disimular su acento. A Cristina le acompañaban en plató Tello Zurro y Vicente Martínez Torres como locutores principales y varios periodistas como responsables de sección en pantalla: Secundino González para Internacional, Luis Ignacio Parada en Economía y Tom Martín Benítez en Laboral (sección que más adelante se llamaría Social o Sociedad). Entre los redactores y reporteros encontramos caras como las de Alejandro Heras Lobato, Marisa Goi, Santiago González, Martínez Galán, Juan José Calleja y Aurelio Rodríguez coordinados por Carlos Hidalgo. Este equipo se mantuvo durante un tiempo y las ideas permanecieron, la evolución en los Telediarios era ya imparable, al menos técnicamente.

martes, 21 de noviembre de 2017

El debut de Fernán Gómez en TVE


Hace 10 años que uno de los actores más populares de nuestro país nos dejó pero Fernando Fernán Gómez fue mucho más que eso. Hoy sus películas como guionista o director son reconocidas por la crítica y el espectador exigente, han tenido que pasar décadas para que sean valoradas en su justa medida después de haber sido, en su gran mayoría, auténticos fracasos de taquilla. Con una impresionante carrera en el cine y no menos importante en teatro, fue la televisión el medio que menos frecuentó si bien nos dejó trabajos como "El Pícaro", "Juan Soldado", "La última cinta" o, en sus últimos años, "Los ladrones van a la oficina" y "Cuéntame cómo pasó". Fernán Gómez pisó los estudios del Paseo de la Habana bien pronto, casi desde los inicios de nuestra tele pero sólo como entrevistado en programas como "Rendez-vous". Su verdadero debut profesional en TVE fue el 24 de junio de 1962 en el denominado Estudio 3, o sea, uno de los platós de Sevilla Films. Allí se realizaba el programa "Dos en uno" realizado por Pedro Amalio López y que era una amalgama de géneros, con entrevistas y concursos presentados por el ubicuo Jesús Álvarez, actuaciones musicales y fragmentos de obras teatrales que estaban en ese momento en salas madrileñas. Y es ahí donde se produce la primera aparición actoral de Fernán Gómez. Aquella temporada triunfaba en el Reina Victoria con Conchita Montes en su versión de "Mi querido embustero" y ambos representaron varias escenas ante las tres cámaras del programa. Unos días antes respondía a las preguntas de un reportero de la revista "TeleRadio": "No me gusta la televisión. He visto mucho pero no me he aficionado a ella. Prefiero ver cine aunque reconozco la gran ventaja de la televisión, que se puede gozar con toda comodidad en casa. Pero yo prefiero la calle. A mí me gusta mucho la calle, la tertulia en el café, etc." 

domingo, 19 de noviembre de 2017

Marta Reyero, elegante credibilidad


Hace años que la vemos los fines de semana en Cuatro pero durante más de una década fue uno de los rostros indispensables de los informativos de PRISA, Canal + primero y CNN+ después. Su calma al transmitir las noticias era su sello junto a una imagen rompedora para la época, pelo largo liso y cejas anchas, recordando a la magnífica Inka Martí. Con el tiempo su apariencia ha variado ligeramente pero lo que sigue incólume es su seguridad frente a las cámaras, esa serenidad que encajaba muy bien con la forma de hacer del Plus en los noventa. 


Natural de León, estudió en Oviedo Filosofía y Letras y ahí comenzó un idilio con Asturias que se mantiene y que lleva al equívoco sobre sus orígenes. Fue en el País Vasco donde se licenció en Periodismo pero enseguida regresó a la tierra de la sidra para iniciarse profesionalmente en la radio, en la Cadena SER, y después formar parte del Centro Territorial de TVE en la comunidad. A nivel nacional se estrenaría precisamente en la SER, en el "Hora 25" del añorado Carlos Llamas. Más tarde se bregaría ya como editora y presentadora del "Hora 20" pero su gran oportunidad llegó con una cadena minoritaria que todavía luchaba para llegar al millón de abonados y cuyos informativos en abierto tenían una audiencia exigua pero fiel, Canal +. Fue la madrugadora de "Redacción" (así se llamaba aquel noticiario) desde 1994. En la última etapa de la cadena, todavía con Hilario Pino en la noche, ella se hizo cargo del de mediodía coincidiendo con un cambio de imagen global que hacía que el decorado tuviera ciertas similitudes con el de "Lo + Plus". 


En 1999 la aparición de CNN+ revolucionó Sogecable (el brazo televisivo de PRISA por aquel entonces) y se unificó la mínima plantilla de los informativos del Plus con la de la gran franquicia de Ted Turner. Pino se pasó a la entrevista diaria en "Cara a cara" y Marta Reyero ascendió a la división nocturna. Seis años se mantuvo al frente hasta que Cuatro irrumpió en el dial español y como era de la misma compañía los jefazos tuvieron a bien aprovechar su credibilidad ganada de forma tan discreta como segura. Su cambio a la nueva emisora le ahorró la última y decadente etapa de la cadena de noticias 24 horas. 


Desde entonces es uno de los nombres indispensables de sus noticias. En 2006, tras una breve etapa en la edición de mediodía, debutó en los fines de semana con Miguel Ángel Oliver hasta que en 2014 éste fue relevado por Roberto Arce. Y ahí sigue, impérterrita ante los movimientos en la cadena, Reyero. Regresando a su look inicial de mediados de los 90, abandonando el flequillo y saltándose un poco su sobriedad habitual para adaptarse a un formato menos clásico dentro de un género que permite muy pocos cambios. Marta es el ejemplo perfecto para los estudiantes que quieren ser presentadores de informativos: es profesional hasta el extremo, transmite seguridad, huye del protagonismo y, sobre todo, es creíble. Quizás no sea una de las caras más conocidas del medio pero sí es reconocida por los espectadores más exigentes y por la profesión, que la premió con la Antena de Oro en 2011.

sábado, 11 de noviembre de 2017

La carpa de Prado del Rey

Exterior de la carpa de Prado del Rey

En mayo de 1993 Ana Obregón y Ramón García nos saludaban desde la cesta de una grúa para presentar un nuevo programa que pasaría a ocupar páginas de oro en la historia del entretenimiento televisivo, "¿Qué apostamos?". Tan espectacular era aquel concurso que no había ningún plató disponible en aquel momento en TVE que pudiera cubrir sus necesidades y albergar el enorme decorado así que se construyó una carpa en un terreno de Prado del Rey (Pozuelo de Alarcón) aledaño a los estudios 10 y 11, los denominados "de color" porque fueron los primeros en los que se instaló la tecnología para poder emitir en ese sistema. 

"Grand Prix" se realizaba desde allí. Foto de Alejandro Macías.

Aquella carpa se fabricó con la solidez necesaria para soportar la pesada parrilla de focos y que aguantara las inclemencias del tiempo así que cuando el programa de las apuestas finalizó su primera temporada enseguida se reaprovechó para otros. Incluso cuando se fue a los Estudios Buñuel la carpa aguantó unos cuantos años como hogar, fundamentalmente, de musicales de gran presupuesto pero también de concursos. Quizás el más famoso de todos ellos fue otro de los éxitos de Ramón García (al que ya vamos indefectiblemente unido a esta carpa), "Grand Prix". 

"Risas y Estrellas" de José Luis Moreno, uno de los musicales emitidos desde la carpa. Foto de Alejandro Macías.

En noviembre del año de la inauguración de la carpa, Miliki regresaba, tras una breve etapa en las privadas, a la que había sido su casa durante los 70 y 80 para presentar y dirigir una nueva versión de su circo, esta vez acompañado por su hija Rita Irasema. No había mejor espacio para este show que el flamante entoldado que, por cierto, no dejaba de ser un homenaje a las famosas tiendas circenses que recorrían el país de punta a punta. Más adelante, en 1997, también acogería "Risas y estrellas", el antecedente de "Noche de Fiesta" de José Luis Moreno, presentado por Paloma Lago y Pedro Rollán. 

Julio Sabala presentaba "Atrévete a soñar". Foto cedida por @ArchivoRTVE

Poco después, en enero de 1998, ya con "¿Qué apostamos?" asentado en los Estudios Buñuel, TVE decidió competir con el exitoso "Sorpresa, Sorpresa" de Antena 3, realizado desde el Teatro Adolfo Marsillach de San Sebastián de los Reyes, con "Atrévete a soñar" conducido por un impostadísimo Julio Sabala. Lo único reseñable de aquel engendro fue, cómo no, el espacio que lo cobijaba. Esa fue una de las últimas grandes producciones regulares realizadas desde aquella enorme estructura. 
  La carpa fue desmontada hace años, en su lugar hoy se ubica un almacén de decorados. Con los Buñuel demolidos y el Estudio 1 en obras de limpieza de amianto es difícil pensar, por ahora, en el cacareado regreso de "Grand Prix" a los platós de la Casa. Eso sí, siempre se pueden alquilar instalaciones a un altísimo precio a productoras afines al gobierno de turno...

miércoles, 18 de octubre de 2017

"Apueste por una", la Campos y sus discusiones


Hubo un tiempo en el que RNE compartía el servicio público de radiodifusión con Radiocadena Española y la sinergia entre esas emisoras y TVE era muy sólida, estrellas de un lado se iban al otro o incluso compaginaban ambos medios y la hermana más popular de las tres (la tele) se nutría de las mejores ideas para adaptarlas en sus platós. Así sucedió con "Apueste por una", el programa que catapultaría definitivamente a María Teresa Campos en la tele tras varios decepcionantes intentos previos ("Diario de Sesiones" y una breve temporada en "La tarde"). 
   En verano de 1983 había comenzado este formato en las tardes basado en una premisa muy simple: dos mujeres se enfrentan vehementemente sobre un tema en el que que tienen posturas totalmente opuestas. Esas mujeres eran dos periodistas de armas tomar, la ya mencionada Campos y Patricia Ballesteros. Ambas asumían un rol que nunca sabremos si se correspondía con su verdadera personalidad pero hacían muy bien aquello de discutir apasionadamente aunque "sus opiniones personales no coincidan completamente con la posición defendida" que más tarde veríamos también en "Tribunal Popular" con Ricardo Fernández-Deu y Xavier Nart. 
   Eloy Rosillo intentaba moderar la discusión y en la última parte del programa se abrían los teléfonos para que participaran los oyentes, con intervenciones no superiores a los 30 segundos, y votaran por su tertuliana favorita. Su horario más habitual fue de lunes a viernes entre las 19 y las 20 h pero a partir de mayo de 1987 se incluía en el magazine "Buenos días". 


Y en esa época andaba por los pasillos de Prado del Rey María Teresa, deseando tener una oportunidad en la tele cuando solicitó un encuentro con Jesús Hermida que, por entonces, había iniciado su aventura matinal con el ya popularísimo "Por la mañana". La Campos no se anduvo por las ramas, quería formar parte de su equipo y qué mejor que trasladar su "Apueste por una", del que era directora, al estudio en una versión más reducida, más vibrante y sin las llamadas de los oyentes. Hermida aceptó y el resto es historia. Las dos demostraron que sus dispuestas también podían ser muy visuales y ni siquiera necesitaban un moderador. Don Jesús sólo intervenía cuando la cosa se desmadraba o para dar por finalizada la polémica. Muchos espectadores todavía recuerdan aquella emisión de un 28 de diciembre en el que María Teresa estaba "desatada" y se encaraba a su director que tras una serie de incómodas palabras le decía aquello de "¿usted pertenece a Radiocadena, no? Si quiere irse del programa y no venir más, márchese". Todo era una inocentada que los espectadores descubrían al final, al ver cómo todos los miembros del programa aparecían en el escenario con su muñequito de papel aunque décadas después se nos quiso hacer creer que aquello había sido cinema verité. 
   La Campos fue fiel a esta sección, que tanta fama le había dado, en sus siguientes magazines aunque ya sería sin Ballesteros (que siguió su carrera radiofónica en la COPE). Cuca García de Vinuesa discutiría años y años con ella incluso en su etapa en Telecinco. En aquella última época se había perdido la esencia divulgativa y de llamada al diálogo que se pregonaba desde la radio, no en vano el lema original era "Apueste por una... pero respete a la otra". 

viernes, 13 de octubre de 2017

Estudio 1: Todos eran mis hijos. 1973.


La obra de Arthur Miller ha sido frecuentemente usada para dramáticos televisivos y TVE no era ajena a ello. Si la censura no permitía obras que criticaran lo que pasaba aquí, en cambio estaba muy bien visto aquellas que reprobaban los males de la cultura del capitalismo salvaje norteamericano, por ejemplo. Si Pedro Amalio López había adaptado con éxito (y en dos ocasiones) la célebre "Las brujas de Salem" que era una metáfora de la Caza de Brujas instaurada por el Senador McCarthy y aquí nadie se dio por aludido, con "Todos eran mis hijos" la comparación con la coyuntura española era un poco más difícil así que miel sobre hojuelas. Esta pieza teatral está basada en la historia real de un hombre que había vendido piezas defectuosas al ejército estadounidense durante la II Guerra Mundial y que fue denunciado por su propia hija. El estreno original se produjo en 1947 y apenas un año después se estrena su primera adaptación cinematográfica. A España llegó al teatro en 1951 y a la televisión en 1967 dirigida por Gustavo Pérez Puig con José Bódalo, María Luisa Ponte, María Luisa Merlo, Ana María Vida, Álvaro de Luna y Carmen Rossi en el reparto. 


La versión que nos ocupa hoy se estrenó en el espacio "Estudio 1" el 22 de junio de 1973 dirigida por Alberto González Vergel, un teleasta comprometido con el teatro más reivindicativo que se hizo famoso, no sólo por su sensibilidad artística y la elección de obras con enjundia intelectual, sino también por la compañía de actores que se creó dentro de los propios estudios de TVE. Sus repartos solían repetirse constantemente y consiguió aupar a actores de la categoría de José María de Prada, Marisa Paredes, Ana María Vidal o Julián Mateos. En esta ocasión eligió a Narciso Ibáñez Menta como protagonista en un papel muy alejado de los que le habían hecho popular en nuestro país gracias, fundamentalmente, a su hijo, Chicho Ibáñez Serrador. Dejó a un lado su habitual histrionismo (perfecto para los roles de "Historias para no dormir") para mostrar su excepcional versatilidad encarnando a un sexagenario Joe Keller que intenta justificar sus actos en nombre de su familia y que, en realidad, vive agobiado por el peso de la culpa. Le secundan otros actores no menos brillantes: Luisa Sala como su esposa, los ya nombrados Mateos y Paredes (que repiten una vez más con Vergel), Rafael Arcos, Marisol Ayuso, Antonio Durán, Pilar Barrera y Enrique Cerro. Tras "Crónicas de un pueblo", a las 22 h, la audiencia pudo ver por primera vez en la pequeña pantalla, la historia de una familia que se desgaja entre reproches.
   El jueves 17 de agosto de 1978 se repuso dentro de "Teatro Estudio". En aquella época buena parte de la programación era en color ya y su emisión entre la segunda edición del Telediario y "Últimas noticias" en un horario estelar, sorprendía. Pero más sorpresa tuvo que ser para los programadores comprobar unas semanas después que en el panel de aceptación aparecía nada menos que en el 9º puesto (con una puntuación de 7,8 sobre 10) por encima de  programas "Informe Semanal" o "Gente joven" y de las series "Starsky y Hutch" y "Baretta". Estaba claro que el texto de Miller seguía vivo y que las actuaciones de intérpretes tan solventes dirigidos por el habitual pulso de Vergel no habían envejecido... a pesar del blanco y negro. 

lunes, 9 de octubre de 2017

"Tan contentos" con Consuelo Berlanga


"Tan contentos", con un título tan efusivo quedaba muy claro que el nuevo magazine para las mañanas de Antena 3 en la primavera de 1991 no iba a ser precisamente un espacio triste. Todo en aquel luminoso y pequeño plató de San Sebastián de los Reyes intentaba generar positividad y su directora y presentadora siempre recibía a su audiencia con una sonrisa. Consuelo Berlanga llegaba a la cadena comandada por Martín Ferrand para suceder en las mañanas a su ex compañera y amiga Nieves Herrero cuyo "De tú a tú" se asentaba definitivamente en las noches en un formato más lujoso tras una serie de especiales que complementaban a su versión diaria. El 15 de abril a las 11.20 h desembarcaba la periodista cordobesa en las privadas tras su exitosa etapa al frente del "Waku Waku" de Chicho Ibáñez Serrador.


Entrevistas, mirada a la actualidad, concursos, música con orquesta propia y grupos o solistas de promoción, reportajes, interés por asuntos solidarios... En realidad el programa no se diferenciaba demasiado de su predecesor o de sus competidores en TVE ("De par en par") y Tele 5 ("Tele 5, ¿dígame?"), lo que cambiaba era la mirada y los ojos de Consuelo Berlanga siempre se han caracterizado por la empatía, la frescura y la alegría. Su experiencia en "Por la mañana" con Jesús Hermida había sido muy valiosa pero si a eso añadimos su etapa con Chicho tenemos un cóctel excepcional del que la comunicadora supo extraer lo mejor y por eso consiguió crear momentos que han servido de relleno constante para programas recopilatorios o de pifias de la cadena como "Todos somos humanos" (presentador por Carrascal y Xavier Sardá) o "Los + ..." todavía hoy. Loquillo ayudándola a desmontar de un caballo encabritado, un espontáneo con claras evidencias de ebriedad saltando al escenario durante un desfile de ropa... son sólo un par de ejemplos de esas "cosas del directo" que la Berlanga no evitaba ni tampoco intentaba disimular. Por eso, su reacción ante el alegre borrachín abrazándole mientras bailaban para sacarle de allí es impagable. 


Sin embargo, lo más recordado del programa son sus homenajes. En un clarísimo antecedente de sus dos grandes éxitos posteriores en las autonómicas, "¿Qué pasó con...?" y "Canciones para el recuerdo", detectó un interés del público por las grandes figuras del espectáculo que habían desaparecido de la primera plana de los medios. Especialmente emotivo fue el de Antonio Molina, ya muy enfermo, que se convertiría en su última aparición televisiva. 
   "Tan contentos" heredaba una apreciable audiencia de Nieves Herrero pero poco a poco consiguió superarla e incluso se convirtió, para sorpresa de la pública, en líder en un momento en el que Antena 3 todavía no tenía cobertura nacional. Además del buen hacer de la Berlanga contribuyó a ese éxito una serie que se incluía en el programa (como era habitual en los magazines matinales y vespertinos desde finales de los 80): "Santa Bárbara". El interminable culebrón estadounidense fue "robado" de TVE que la emitía desde hacía algunas temporadas. El viernes 11 de mayo los espectadores vieron un capítulo en la Primera y el lunes 13 vieron el siguiente en la privada. Eran tiempos de contraprogramación, estrellas desplazadas a golpe de talonario... El caso es que la estrategia funcionó y la serie sirvió de "locomotora" para arrastrar audiencia y que la gente curioseara qué hacía Consuelo y, al ver el buen ritmo que había creado en su plató, se quedara. Tal fue el éxito que en verano, cuando la mañana se llenaba de contenidos infantiles, se trasladó a la tarde para no perder comba. 


Este esfuerzo sumado a la responsabilidad de dirigir y presentar un programa realizado en condiciones ínfimas, con medios todavía muy precarios en una cadena novata y con presupuesto limitado fue afectándola poco a poco. En marzo de 1992 abandonaba el espacio para presentar un concurso diario, "Corazón de melón" y un espectáculo semanal en prime-time, "Quédate con la copla". La sustituyó durante unos meses Jesús Cisneros que, junto a Emilio Varela (antiguo pianista de "Por la mañana") Ángel Hidalgo y Antonio Albella, ayudaba en pantalla a la directora. Fue un cambio breve porque una alergia al níquel que contenía el maquillaje la retiró temporalmente de los estudios. En realidad, tal y como contó la propia afectada años más tarde, esa fue la respuesta al estrés y agotamiento al que se había visto sometida durante un año. Irma Soriano la suplió en el concurso y Andrés Caparrós en el show musical. "Tan contentos" finalizaba definitivamente su andadura el 25 de septiembre de 1992, el carisma de Berlanga era el auténtico motor del magazine y sin ella, no tenía sentido. 

jueves, 5 de octubre de 2017

"Los pajaritos" de Mercero


En 1973 Antonio Mercero todavía seguía dirigiendo la popularísima "Crónicas de un pueblo" pero el triunfo internacional de su mediometraje "La cabina" le iba a permitir liberarse definitivamente de aquel encargo de endulzar la cucharada semanal del Fuero de los Españoles, el verdadero objetivo de aquella serie: formar con la excusa del entretenimiento. Si bien la angustiosa historia protagonizada por López Vázquez se había estrenado en España el año anterior, fue al siguiente cuando comenzó su carrera en televisiones y certámenes extranjeros que culminaría con el primer Emmy para nuestro país. Aquel verano fue intenso para el director porque lo dedicaría a rodar su siguiente especial dedicado a recorrer festivales en la famosa "Operación Premio" (una estrategia para demostrar fuera que aquí no había dictadura y que existía libertad de expresión). "Los pajaritos" se estrenaría el 21 de enero de 1974 y según explicaba el propio realizador a "TeleRadio" durante el rodaje: "El guión surgió hace ya mucho tiempo pero hasta hace poco  no fue elegido por TVE entre varios proyectos que les presenté. Unos en colaboración con José Luis Garci (con el que había escrito "La cabina" y con el que volvería a trabajar en "La Gioconda está triste") y otros exclusivamente míos, como este. Lo escribí hacia el 69 o el 70, ahora he tenido que remozarlo, sobre todo en el sentido de darle una mayor fuerza crítica al problema de la contaminación"


El propio Mercero explicaba a los medios qué se contaba en aquel cortometraje de apenas 36 minutos: "Es la historia de una ciudad envuelta en la polución atmosférica. La película comienza con el hecho irrevocable de la muerte de unos pájaros. Es un poco ciencia-ficción pero con base tan real que es posible lo vivamos a la vuelta de unos años. Digamos que el problema central es, repito, la contaminación y que, a causa de ella, los pajaritos están en trance de desaparecer. Para la trama argumental tenemos a dos viejecitos que, cada uno por su cuenta, han decidido salvar la vida de un pájaro. Las aventuras y las desventuras se suceden entre lo cómico y la ternura, es un poco la línea de Tati, a base de gags."


Aunque pensemos que la preocupación por el medio ambiente es algo reciente, en aquellos inicios de la década de los setenta era titular constante de los medios, eso sí, todavía no se sospechaba nada del cambio climático. Por eso no es de extrañar que algunos periodistas en la jornada de puertas abiertas durante la grabación le acusaran de usar casi un tópico para ganarse al público, de escoger un asunto muy cómodo para la demagogia: "Es un tema trillado, no desaparecido. Se ve cuáles son sus causas y sus efectos. Lo que hago aquí no es una crítica a un ente abstracto sino a unas causas concretas que lo crean. Y si, al decirme lo de cómodo quieres decir oportunista, creo que no. Es un problema actual, vigente, es estar al día y me parece algo importante. Podría ser más científico, más serio... pero con el humor se puede ser más inteligente y más profundo que con el drama. A través de una línea cómica se pueden decir muchas cosas. Sí, de acuerdo, es una envoltura amable y poética pero con una daga escondida... si se empieza a pensar en lo que dice". Quién iba a decir entonces que al final ese supuesto oportunismo iba a convertir a "Los pajaritos" en una historia de actualidad. 


El reparto estaba encabezado por dos secundarios habituales del cine, el teatro y la televisión, los extraordinarios Julia Caba Alba y José Orjas. Para ella era su primer trabajo como cabeza de cartel en una pieza televisiva o cinematográfica: "Es que mi trabajo no es de protagonista, no, por mi tipo, por... otras muchas cosas" decía a "TeleRadio" y reconocía que además: "tiene muchas dificultades, tengo que montar en bicicleta, hacer de paquete en una moto, saltar de ahí a un 600... pero es muy divertido". Esta magnífica (y siempre divertida) actriz se mostraba totalmente concienciada con el ecologismo latente en esta peliculita: "Es que antes daba gusto mirar al cielo, ¡ojalá no veamos nunca morir a los pajaritos porque, si ese día llega también veríamos morir a los niños!". El elenco se completaba con otros eficaces actores como José Franco, Blaki o Roberto Cruz en pequeños papeles. La música del siempre brillante Carmelo Bernaola recalcaba los momentos más emotivos. No sería la única vez que Mercero recurriría a este compositor, la sintonía de "Verano azul" también es suya. 


Mercero no tuvo ningún problema en hacerse él mismo un spoiler décadas antes de que la palabrita se pusiera de moda: "El desenlace es un tanto amargo. Yo no doy ninguna solución porque pienso que no tengo por qué darla, que no es mi misión, no soy ni un político ni un científico. La película termina con la idea de los viejecitos a una ciudad maravillosa, donde no existen esos problemas. Se van subidos por una grúa... Para un problema real, una solución poética". Y esto lo dijo 6 meses antes de que se emitiera, que conste. Curioso resulta que Hitchcock tampoco quisiera dar una solución a otro film de nombre similar...

   La crítica fue positiva, quizás por el prestigio que había alcanzado el director con su trabajo anterior, si bien este dramático no tenía la misma garra que "La Cabina". El diario ABC fue uno de los más entusiastas: "Desarrolla un mundo entrañable con pulso firmísimo en el que laten vivencias concretas y específicas. El horroroso porvenir de la Humanidad que se contamina no tiene en este relato tintes sombríos ni patéticos aunque lo patético está bajo la anécdota porque Mercero ha querido, y ha sabido, buscar contrapuntos optimistas que descargan la tensión y animan la esperanza. Viejos y niños, tan queridos por Mercero y a los que sabe dirigir con especiales resultados, componen el friso más humano de Los pajaritos en el que hay, de paso y como fundamento a la vez, censura contra el aspecto caótico y frío del mundo del progreso".

   "Los pajaritos" hizo el recorrido habitual de los especiales de TVE por concursos y se llevó el Premio Especial de la UNDA en XIV Festival Internacional de Montecarlo y y el Cino del Duca a su realizador en Milán. TVE la repuso cuatro años más tarde dentro del espacio "TV en el recuerdo" y los espectadores la colocaron en lo alto del panel de aceptación con una nota del 7,4. Más recientemente la hemos podido ver en Canal Nostalgia y en el espacio de la 2 "Singular.es".