martes, 17 de julio de 2018

"Punto de encuentro", el "300 millones" de Pedro Macía

 

El domingo 7 de julio de 1985 un nuevo espacio venía a cubrir el hueco que había dejado dos años antes "300 millones", aquel programa que desde 1977 se dirigía a una audiencia potencial como la que rezaba el título. Tanto uno como otro se emitían en emisoras de habla hispana asociadas a la OTI (Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica) pero también en otras en las que se hablaba nuestro idioma como Guinea Ecuatorial o las Antillas Holandesas. En el caso que nos ocupa se planteaba un programa con un formato con grandes diferencias con respecto a su antecesor y que se podría ver en su primera temporada en 25 países incluido el nuestro. 


No es de extrañar que "Punto de encuentro" quisiera diferenciarse de "300 millones", su director y presentador era Pedro Macía, un clásico de los informativos desde su llegada al Paseo de la Habana a principios de los 60. Durante la Transición ocupó puestos de responsabilidad en ese área siendo uno de los primeros editores/presentadores de nuestra tele. La temporada 1976/78 en la que él se encargaba de la última edición, Lalo Azcona del TD1 y Eduardo Sotillos del TD2 sigue siendo un referente en la historia de TVE. Para este nuevo proyecto Macía apostó por el formato de magazine informativo, con un decorado que simulaba un despacho que parecía sacado de Wall Street, con un set con un par de sofás que servía para entrevistas o bien para actuaciones musicales. Lo que tenía claro es que la fórmula anterior debía ser modernizada. 


Macía anunciaba a la prensa en el estreno que quería hacer un programa modular "que pueda evolucionar cada semana y cambiar desde el tipo de espacios previstos hasta los presentadores". Desde el principio contó con otros profesionales bien conocidos de la plantilla de la Casa para realizar entrevistas o reportajes en distintos países, como Pedro Meyer (en la foto superior). Las charlas con famosos en su propia casa fue uno de los mayores atractivos para el espectador más curioso y si encima hablaban (o chapurreaban) español mejor que mejor, como era el caso de Ana Alicia, una de las protagonistas de "Falcon Crest", muy de moda en aquella época. Otra diferencia notable con respecto al otro programa era que no se emitiría vía satélite para evitar gastos y problemas con los horarios. Cada semana se enviaban copias a todos los países suscritos para que se programaran en el lugar más conveniente para cada cadena, en España se podía ver los domingos a las 19.30 h. 


El programa se asentaba en las secciones, los módulos, que articulaban el resto de contenidos no fijos. Hubo varias que se mantuvieron durante toda su andadura como "Un día en..." en la que se aconsejaba a un turista (más bien un actor que ejercía de tal) qué se podía ver en ciudades como Valencia, Andorra, Cuernavaca, Punta del Este o San Agustín por citar algunas de la última temporada; "Punto de encuentro con lo desconocido" con el doctor Jiménez del Oso y sus misterios; "Los famosos", cotilleos con Amilibia o "Punto de encuentro con el V Centenario" sobre la preparación de tan magno aniversario, el del descubrimiento de América. Además había una cita semanal con el humor y otra con la música que, generalmente, era a través de videoclips grabados expresamente para este magazine con muy pocos medios y bastante imaginación. Mención especial merece el dedicado a "Cantinero de Cuba" con Sergio y Estíbaliz representando casi al pie de la letra la historia de la canción. Y ya que destacamos una atuación que hoy despierta la risión, conviene recordar que el debut televisivo de Gomaespuma se produjo aquí, primero como periodistas, grabando con su propio equipo reportajes fuera de España (con desastroso resultado) y más tarde con sección propia ya como humoristas con sus "Perversas encuestas", que años más tarde llevarían a la incipiente Antena 3. Pero todo esto eran pequeños apartados, el punto fuerte estribaba en reportajes sobre temas tan diversos como "El lago Atilán", "Viejos castillos irlandeses", "Gaudí en Nueva York", "Carnaval bajo cero" o "Islas Galápagos" que dejan constancia del afán internacional del espacio sin circunscribirse únicamente al ámbito latino. 
   "Punto de encuentro" finalizó el 3 de mayo de 1987, cuando se mantenía en antena en 21 países. En la última etapa Macía había introducido la colaboración de presentadores de otras nacionalidades como Lucy Pereda (de Univisión, Estados Unidos), Rosa Uribe (Panamá), Katia Crovetti (Perú), Fernando Ruiz Chamorro (Colombia), Bruno Masi (Paraguay) o Carlos Triana (Bolivia), algo que en cierto modo lo unía a "300 millones" donde este tipo de apariciones estelares fueron constantes. 




domingo, 15 de julio de 2018

Gatos en el tejado


Manolo Beltrán es un cuarentón famoso por su programa televisivo "El humor es algo maravilloso". Separado desde hace doce años, mantiene una relación más bien distante con sus dos hijos y aparentemente cordial con su ex mujer, casada de nuevo y con un hijo de 8 años fruto de ese matrimonio. Cierto día, Manolo recibe la visita inesperada de su padre, que tres décadas atrás había ido a buscar tabaco para no volver hasta ahora. Ese mismo día le informan del fallecimiento en un accidente de tráfico de su ex y su esposo así que de repente se encuentra con la obligación (al menos moral) de hacerse cargo de sus hijos y del hermanastro de estos que, además, es autista y, por lo tanto, incapaz de mostrar ningún tipo de emoción ante el suceso. Este es el punto de partida de "Gatos en el tejado" una serie dirigida por Alfonso Ungría estrenada el 7 de septiembre de 1988 a las 21.15 h antes del popular contenedor "Viernes Cine". 


Su protagonista es José Sacristán, poco habitual de la tele hasta aquel momento aunque en los 90 protagonizaría un sonado éxito con "¿Quién da la vez?" en Antena 3 (y un sonoro fracaso en la temporada siguiente con  "Éste es mi barrio"). Un extraordinario elenco le acompaña en esta serie de 13 capítulos en el que destaca Alberto Closas como su retornado padre, Emma Cohen en el papel de representante, Gabino Diego y Beatriz Santana como sus hijos, Julieta Serrano como asistente y Ferrán Rañé en el rol de guionista. El jovencísimo Francisco Valero encarnaba al hijastro y compartiría escenas y tramas con Sacristán de mucha ternura. 


Aunque en algún sitio se puede leer que esta es la primera "dramedia" de la ficción española el dato no sólo no es exacto sino que además olvida a otras series tan importantes como "Anillos de oro" o "Segunda enseñanza" (ambas con guión de Ana Diosdado que también fue su protagonista) donde el drama y la comedia se entremezclaban a la perfección, como en la vida real. No obstante, "Gatos en el tejado" es una serie muy destacable por varias razones: el regreso a TVE de Sacristán y Ungría, el guión de Joaquín Oristrell que crea una historia original, divertida pero con un punto realista y además que consiguió familiarizar al espectador con un concepto que después se haría muy popular gracias a "El club de la comedia" pero que entonces era algo totalmente inédito en nuestras pantallas: la stand up comedy, que era la profesión del protagonista. Además fue una de las poquísimas ficciones estrenadas en nuestra tele en 1988, un año especialmente escaso en este género. Fue bien recibida por la crítica y se llevó tres TP de Oro (Mejor serie nacional, actor para Sacristán y actriz para Cohen) y un Fotogramas de Plata para el protagonista además de dos nominaciones para Closas y Rañé. Quizás la breve cosecha tiene algo que ver con tanto galardón, no lo niego, pero lo cierto es que todos ellos realizan un trabajo extraordinario. A pesar de ser la verdadera apuesta de aquella temporada en cuanto a series y que tuvo una audiencia considerable, no ha permanecido en el recuerdo, posiblemente porque no ha sido repuesta. Eso sí, la tenemos al completo en la web del Archivo RTVE. 

lunes, 9 de julio de 2018

"Vídeos de Primera", lo viral antes de Internet


Mucho antes de que cualquier vídeo colgado en youtube o una red social se hiciera viral y generara (de forma lenta pero constante) millones de visitas en todo el mundo, existía un programa que, sólo en España, a principios de los noventa tenía unos 4 millones de espectadores de una tacada y si tenemos en cuenta que algunos de sus vídeos ya habían sido emitidos en Japón, EE.UU. y otros países europeos, acumulaban cientos de millones de televidentes en medio mundo. Aquel espacio recibió el nombre en su estreno el 18 de septiembre de 1990 en TVE de "Vídeos de Primera" haciendo un juego de palabras con el nombre de la cadena en la que se difundía. Este formato en el que se reflejaba la faceta más torpe del ser humano (y algunas gracietas de animales también), estaba basado directamente en "America's Funniest Home Videos" de la ABC que, a su vez, se inspiraba en otro japonés de la Tokyo Broadcasing System del que os voy a ahorrar el nombre porque posiblemente, cometería algún error en la transcripción. 
   "Vídeos de Primera" era un programa de vídeos caseros, ni más ni menos, pero se vestía de concurso para animar al televidente a enviar los suyos. Se insistía mucho en que se enviara la cinta original y no una copia porque entonces se perdería calidad. Esto hoy puede sonar a arameo a los millenials así que tendrán que preguntar a sus padres (o incluso a sus abuelos) qué era eso de una vídeo-cámara, qué significa VHS y otras lindezas que aquí nos ocuparían demasiado tiempo. 


En su primera temporada en la ABC fue Bob Saget el presentador, o sea, el protagonista de "Padres forzosos", trabajo que aparecía reflejado en la trama de la propia serie. Aquí se eligió a Alfonso Arús que ya había conducido con éxito en la 2 un concurso absurdo entre familias llamado "La casa por la ventana" (del que hemos hablado aquí) y se había hecho un nombre en la radio humorística y en el circuito catalán de TVE con "Força Barça". Arús no ejercía de simple introductor de los vídeos sino que además narraba, con mucha ironía, lo que sucedía en ellos. Su paso a "primera división televisiva" se saldó con una enorme popularidad que le permitió abandonar el programa a las dos temporadas y en pleno éxito para fichar por Antena 3. Allí presentaría su propio show, "Al ataque", un formato creado por él y su equipo en el que desarrollaba plenamente su peculiar sentido del humor o no tan peculiar en realidad porque en aquellos inicios de la década arrasó. 
   Tras su partida le sucedieron Juan Carlos Martín "Benavides", Mariano 1.85 y Nathalie Seseña (la esposa del Rancio en "La que se avecina") en la temporada 93/94; Bermúdez con Penélope Velasco en 1996 y el trío Asunción Embuena, Alonso Caparrós y Cárdenas en 1996/97 con especiales veraniegos incluidos grabados en exteriores y presentados en bañador (no comment). El éxito de los tropezones videográficos propició la aparición de imitadores más o menos afortunados como "Olé tus vídeos" en las autonómicas (1991-93) o "Vaya fauna" en Antena 3 (1992) centrado en animales. 



lunes, 2 de julio de 2018

Las chicas de hoy en día


Nada más leer el título de esta serie muchos espectadores que hoy rondan los cuarenta estarán tarareando su pegadiza sintonía, con rap incluido. Una de las composiciones televisivas más recordadas de los noventa obra de Cáelo del Río, Bernardo Fuster y Luis Mendo, los dos últimos fundadores del grupo Suburbano, autores de "La puerta de Alcalá" o "Arde París" y también de la banda sonora de "Makinavaja". Era una época en la que (todavía) las cabeceras duraban un minuto y sus músicas eran fundamentales para adelantar y reafirmar la personalidad de la serie. Y a buena fe que ésta lo consiguió. 


Nuri y Charo, barcelonesa una y sevillana la otra, ambas aspirantes a actriz, se encuentran en el Madrid post-movida, una ciudad todavía viva, luminosa, divertida y, sobre todo, sorprendente. En ese escenario en el que lo inesperado se convierte en cotidiano se hacen amigas a pesar de competir en decenas de castings y de sus caracteres totalmente contrapuestos. Es lo diferente lo que las hace complementarias y por eso sus desventuras (que superan con mucho las aventuras) son tan divertidas incluso ahora, cuando casi han pasado 30 años desde su estreno. 


Carme Conesa como Nuria Rocamora (la rubia) y Diana Peñalver como Charo Baena (la morena) encabezaban un amplio reparto que capítulo a capítulo, hasta completar las dos temporadas, 26 en total, daban brillo a unos guiones atrevidos, chispeantes y muy políticamente incorrectos vistos hoy en día. Por cierto, viva esa incorrección. María Luisa Ponte como propietaria del lujoso pero anticuado piso en el que se alojarían bajo régimen de alquiler y Juan Echanove como su mimado hijo y perpetuo vecino pesado completaban el reparto de fijos pero entre los secundarios y episódicos aparece una pléyade de estrellas del cine patrio como Marisa Paredes, Julieta Serrano, Antonio Resines, Bibi Andersen (ahora Bibiana Fernández) o Florinda Chico. 


Este fue el debut televisivo de un afamado y exitoso director de cine, Fernando Colomo que además también ejercía de productor. La mayoría de los capítulos estaban dirigidos por el propio Colomo pero también estaban tras la cámara otros como Mariano Barroso o Manuel Iborra. Los guiones estaban escritos por el omnipresente Fernando, Joaquín Oristrell (actualmente en "Cuéntame cómo pasó") y Pedro Febrero (detrás de los sketches de Martes y Trece y Cruz y Raya pero también guionista en "Un, dos, tres" o "¿Pero esto qué es?"). Aunque en principio sorprendió que se emitiera en la 2 y no en la Primera, lo cierto es que este trabajo se acercaba más a los predicamentos de la cadena de la inmensa minoría donde desde el 30 de septiembre del 91 a las 21.25 y hasta el 16 de marzo del 92 consiguió aglutinar una excelente audiencia y en sus periódicas reposiciones (incluida una en la Primera) ha mantenido el interés y, lo más importante, sorprendido a una nueva generación que la ha visto tan moderna como el día de su estreno. 

La tenéis completa en rtve.es: