Mostrando entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Novela. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de febrero de 2021

Novela: Crimen y Castigo

González Vergel (al fondo, papeles en mano) dirigiendo a José Luis Pellicena (apoyado en la pared) y a los extras que intervienen en esta escena que incluye carruaje de caballos 

El 7 de septiembre de 1970 una nueva "Novela" comenzaba a emitirse en TVE, aquel espacio que albergaba adaptaciones literarias de todo tipo y que llevaba años en antena, asume un gran reto: resumir "Crimen y Castigo" de Dostoievsky en 15 capítulos de unos veinte minutos de duración cada uno. Y no sólo eso, tenía que ser comprensible para un público heterogéneo que incluía, no lo olvidemos, una alta tasa de analfabetismo. Pero eso no fue óbice para que Alberto González Vergel se decidiera a afrontar la apuesta. Él mismo había dirigido cinco años antes otra adaptación para el espacio "Primera Fila" pero en una única emisión de una hora y cuarto así que el poder dividirlo en capítulos le debió parecer mucho más sencillo que acortar la obra como había tenido que hacer. 

Extras en una secuencia de taberna en la versión de "Crimen y castigo" para "Novela" en 1970

Reparto de campanillas (como se decía entonces): José Luis Pellicena, Marisa Paredes, Rosario García Ortega, Lola Gaos, Manuel Díaz González, Ana Belén... Con Pellicena quedaría tan contento que lo haría protagonista de otra serie la temporada siguiente, "A través de la niebla" (interesante e incomprendida en su momento) y Ana Belén sería la estrella de otra Novela de aquel mismo 1970, "La pequeña Dorrit" dirigida por Pilar Miró, un exitazo. Fue una temporada brillante porque hay que sumar a la lista "Los miserables" de Juan Antonio Páramo. 

La grúa se prepara para un recorrido por el decorado de la taberna en la que Rodia Raskolnikov (Pellicena, extremo derecha) ahoga sus penas 

González Vergel era un veterano del teatro y la televisión, ya había mostrado su buen hacer en espacios como "Estudio 1", "Platea" o "Teatro de medianoche" así que las limitaciones de los estudios y el inconveniente del montaje en magnetoscopios de 2 pulgadas no eran problemas reales para él, estaba más que acostumbrado. En este caso, ante el gran número de figurantes y la presencia de animales como caballos obligó a que los decorados se tuvieran que construir más amplios lo que desembocó en una ventaja para la realización: Vergel pudo jugar con la profundidad de campo con los actores en primer término y los figurantes al fondo, lo que da una mayor riqueza visual

Es interesante ver las diferencias entre la adaptación de 1965 en "Primera fila" y la serie de 1970, dos adaptaciones distintas a cargo del mismo director. Ambas están disponibles en la web de Archivo RTVE. 


martes, 21 de mayo de 2019

Novela: La pródiga con Analía Gadé


El comienzo de la temporada 1975/76 en septiembre supuso dos retornos: el del espacio "Novela", adaptaciones de grandes clásicos literarios en formato de serie diaria, y el de la gran actriz Analía Gadé. La intérprete de origen argentino, fallecida el pasado 18 de mayo, no había pisado demasiado los platós de TVE así que la noticia de que iba a protagonizar "La pródiga" fue portada de las revistas "TeleRadio" y "TP", las dos más importantes del género. 


Su anterior serie televisiva databa nada menos que de 1961, "Analía Gadé nos cuenta", un curioso experimento que pretendía ser un remedo de otras antologías venidas de EE.UU. como la que encabezaba Loretta Young, capítulos independientes con el único enlace de tener a la misma protagonista, una estrella de la pantalla demostrando su versatilidad. 
   "La pródiga" era una adaptación del texto de Pedro Antonio de Alarcón, autor también del relato "El sombrero de tres picos" que dio pie a una de las más bellas obras musicales de Manuel de Falla. Otra de sus obras, "El capitán Veneno", había tenido versión cinematográfica protagonizada, atención a la casualidad, por quien fuera pareja sentimental de Analía durante años, Fernando Fernán Gómez. En cuanto a la que hoy nos ocupa, también había pasado por las pantallas en los años 40 con Fernando Rey en el papel del criado enamorado, que ahora encarnaba Ramón Pons. Parece ser que otra argentina, la mismísima Eva Duarte, rodó una suntuosa película basada en el mismo libro pero que no llegó a estrenarse porque en el ínterin se convirtió en señora de Perón y se decidió que no era de recibo que la primera dama apareciera en un papel así. La leyenda dice que se destruyeron todas las copias y hasta los negativos. El film estaría perdido si no fuera por un distribuidor de Montevideo que decidió no acatar el veto y guardarse una que fue recuperada a mediados de los 80, lo que permitió su restauración y reestreno en televisión.  


"La pródiga" de TVE constaba de 20 episodios de media hora dirigidos y realizados por Manuel Aguado y emitidos de lunes a viernes a las 16 h, justo después del "Revistero" de Tico Medina. El regreso del espacio "Novela" a la parrilla se situó en la tabla media del panel de aceptación de la audiencia, con notas que rondaban el 7,5. El reparto, además de los ya citados Analía y Pons,incluía al ubicuo Víctor Valverde, Blanca Sendino, Venancio Muro, José Caride, Pilar Muñoz, Pastor Serrador, Mary Delgado, José María Escuer, Antonio Moreno, Nélida Quiroga y Pepe Calvo.  La crítica, cómo no, alabó a la gran dama que era la Gadé que sabía pasar del drama a la comedia con enorme naturalidad. La cuidada ambientación trasladaba al elenco al siglo XIX y entre abigarrados salones se movió con pelucones y miriñaques una actriz que buscaba nuevos territorios que explorar en una época en la que el cine no le daba demasiadas alegrías. Aquel mismo año protagonizaría un Estudio 1, "La hora de la fantasía" junto a Ricardo Merino.
   En diciembre de 2013 "Cine de barrio" recibió a Analía en su decorado y allí se sorprendió al ver imágenes de ambos trabajos televisivos, los había olvidado totalmente. Emocionaba su cara de sorpresa e ilusión al recuperar de su memoria esas imágenes. Fue su última entrevista. 




jueves, 7 de enero de 2016

Novela: Ana Karenina


Tolstoi es, sin duda, uno de los autores rusos más adaptados al cine y la televisión de todos los tiempos. Periódicamente sus obras inspiran a nuevos realizadores que deciden poner en imágenes su densa narrativa. Si estos días la BBC emite su suntuosa versión de "Guerra y Paz" no está de más que echemos la vista atrás para recordar cómo se trasladó la trama de "Ana Karenina" en la TVE de 1975. Desde el 3 de noviembre, durante 20 capítulos emitidos de lunes a viernes a las 16h, el espacio "Novela" albergó las desventuras de tres matrimonios de la decadente aristocracia rusa del siglo XIX. La acción comenzaba con la llegada de Ana a Moscú desde San Petersburgo, donde vive junto a su marido e hijo, para ayudar a su hermano Oblonsky a destensar la relación con su mujer, Dolly. La pobre cuñada de Ana en realidad estaba sufriendo un ataque de cuernos en toda regla pero, como buena esposa de la alta sociedad, comprende que debe callar. Una vez solucionados estos problemillas conyugales la Karenina acude a una fiesta con la dulce Kitty, hermana de Dolly. Allí se encontrarán con el conde Wronsky, objeto de amor de Kitty que tendrá que ver cómo el conde se enamora a primera vista de la cuñada de su hermana. No sigo porque tampoco es plan de aguaros la lectura o el visionado de esta Novela, ya disponible en la web de RTVE en su sección Archivo.


La bellísima María Silva encarna a la protagonista de este dramón adaptado por el guionista Marcial Suárez. Meses antes del estreno de esta Novela, se había anunciado con otro reparto y dirigida por Alberto González Vergel pero diversos problemas se fueron sucediendo y lo grabado quedó para siempre inédito. Una treintena de conocidísimos actores de la época acompañaba a Silva en esta serie que se alargó durante cuatro semanas en la parrilla y que consiguió una muy buena posición en el panel de aceptación, con notas superiores siempre al 7,5 sobre 10. La actriz decía de su personaje entonces: "Es una mujer llena de amor y de valentía, capaz de pasar por cualquier dificultad y de enfrentarse a quien sea necesario para conseguir estar junto al hombre que ama. Quizá se la pueda ver como a una egoísta pero ¿quién no lo es cuando está enamorada, aunque parezca una contradicción? Estoy encantada con este papel. Es posiblemente el que más me ha gustado hacer en mi carrera".


El realizador era también un actor muy familiar para los espectadores de la tele desde sus inicios, Fernando Delgado, un hombre polifacético que compaginaba ambas labores aunque no con excesiva frecuencia. De hecho, habían pasado ocho años desde la última vez que se había puesto al frente del control de realización. En la foto lo vemos a la derecha dando indicaciones a los intérpretes.
 

La llorada Inma de Santis es Kitty, la mujer enamorada de Wronsky sin ser correspondida: "Yo represento la juventud y la pureza en medio de una sociedad corrompida. Es viva, es humana, con grandes variaciones en su situación personal que le hacen pasar de la alegría a la depresión con una facilidad tremenda. Es un personaje lleno de matices. Pero no se muestra rebelde. En medio de esas varaciones su personalidad está limada y se mantiene dentro de una línea" declaraba a la periodista María Luisa Páramo de la revista TeleRadio.


María Massip, excelente actriz de doblaje y habitual de los dramáticos televisivos hasta los 80, interpreta a Dolly y Pablo Sanz a su marido infiel Oblonsky. Las historias de amor se van entrelazando a través de la trama y Tolstoi se mete en la mente de cada uno de sus personajes para entenderlos. Massip, sin embargo, reconocía no empatizar en absoluto con Dolly: "Yo nunca reaccionaría como esta mujer. De ninguna manera". 
   Todos los miembros del reparto se declaraban encantados de trabajar bajo las órdenes de Delgado que, siendo actor, podía entenderlos mucho mejor. María contaba a la prensa que "es la segunda vez que trabajo con él y puedo decir que sorprende por su plan de trabajo. Lo normal es ir grabando por capítulos pero él lo hace por decorados, con lo que se ahorra mucho tiempo porque mientras se está trabajando en uno se está montando otro". La única queja tenía que ver con los turnos de grabación. La veterana Luisa Sala explicaba que "para poder tener todos el fin de semana libre, los cámaras se empeñaron en trabajar después de comer. Esto puede parecer anecdótico pero es que ellos no saben lo que es ponerse un corsé nada más terminar la comida". 


Amparo Baró tampoco simpatizaba con su personaje, la condesa Lidia: "No me va mi papel. Es una hipócrita redomada que quiere introducirse en determinados sectores y emplea trucos absurdos para conseguirlo. Decididamente, no me gusta". 
   Daniel Dicenta, Paco Valladares, Carlos Casaravilla y Fernando Romero intervenían también en esta adaptación en la que se eliminaron algunas subtramas para poder abordarla en episodios de media hora sin aturullar al espectador. Decía la Baró en aquel momento: "Ha habido que aligerar mucho la obra por sus dimensiones y su enorme profusión de detalles. Esto ha hecho que la psicologia de los personajes quede menos marcada que en el original. Pero si para esto son pocas veinte partes, para otras cosas son demasiadas porque, al estar dividida, la obra pierde intensidad. Este es el problema de todo lo que se hace por entregas."

jueves, 8 de octubre de 2015

Novela: Pequeñeces


La condesa Currita de Albornoz vive en tiempos del reinado de Amadeo de Saboya y mientras se producen decenas de conspiraciones contra él para iniciar el período de la Restauración, ella se divierte escandalizando a la pacata sociedad de la época. Si sabe que con un gesto va a impresionar a sus compañeras de tertulia no duda en hacerlo para provocar tanta admiración como desaprobación. Así sucede al  no acudir a la fiesta del colegio de su hijo, uno de los mejores alumnos del centro que queda profundamente afectado por ese desprecio de su madre. Poco después, Currita hace pública su intención de entrar al servicio de la Reina como camarera para estar más cerca de Juan Velarde, un apuesto joven que le hace la corte, dejando en rídiculo a su marido. De este modo comienza "Pequeñeces" la novela del padre jesuita Luis Coloma que causó un gran escándalo cuando se publicó a finales del siglo XIX y que fue adaptada en el espacio Novela de TVE en marzo de 1976.


Manuel Aguado dirigió a un amplio elenco encabezado por Mercedes Alonso y Valeriano Andrés como Curra y su marido y completado por actores de contrastada solvencia como Luisa Sala, Nuria Carresi, Pastor Serrador, Ricardo Merino, José Orjas, Irene Daina y Enrique Vivó. Grabado en el estudio 2 de Prado de Rey constó de veinte capítulos emitidos en la sobremesa a diario. La protagonista definía a su personaje sin demasiada benevolencia: "Curra es una mujer frívola, a la que le valen todo tipo de calificativos. Es orgullosa, unas veces buena y otras menos, es coqueta, es infiel, es madre, amante, esposa...". Su esposo en la ficción decía del suyo: "Me comporto como un marido amplio hasta que muere ahogado nuestro hijo (interpretado por Pablito del Hoyo). Entonces cambio un poco mi forma de ser".


Esta serie también suponía el regreso a la tele de una clásica, Luisa Sala (a la derecha en la foto) que durante años había sido una presencia casi diaria en la pantalla. En su rol de marquesa de Brutón aseguraba a TeleRadio: "Somos un grupo de personas de la alta burguesía y de la aristocracia que se dedican al deporte y oficio preferido: el chisme y la habladuría. Un mundo cerrado. Pero no hay que pensar por esto que la obra es netamente reaccionaria. Coloma pone a todo este mundo raquítico patas arriba". 
   "Pequeñeces" fue una de esas Novelas perfectamente ambientadas y que tanto gustaban al público de los setenta, con mucho polisón y pololos en las mujeres y levitas y bastones para los caballeros. Tampoco ha cambiado tanto la cosa si nos fijamos en las series que se emiten actualmente a esa misma hora en la Uno y Antena 3, ¿no?

Fotos: Manuel Martín para "TeleRadio"

He aquí el primer capítulo de la serie que ya se puede disfrutar en la web de Archivo RTVE:


lunes, 28 de septiembre de 2015

Novela: David Copperfield

En diciembre de 1969 el espacio dramático "Novela" adaptaba uno de los textos más famosos del inmortal Charles Dickens, "David Copperfield", la historia vital, desde la niñez hasta la madurez, del David del título que ha de superar el matrimonio de su madre con el cruel señor Murdstone y la posterior muerte de ella para tomar las riendas de su triste existencia. La huida del hogar donde recibe malos tratos por parte del padrastro y todas las desventuras que correrá a lo largo de su crecimiento hasta conocer el amor y la estabilidad son contadas con la ironía y la crítica social habituales en el escritor británico.

 
Durante cinco semanas la audiencia de TVE sufrió con los 25 capítulos que conformaron esta serie, una superproducción de la época en la que intervinieron nada menos que setenta actores de renombre y más de trescientos figurantes. El elenco estaba liderado por Paco Valladares, pionero de TVE aunque como presentador, que ya había sido protagonista de la primera serie filmada de la Casa, "Diego de Acevedo". Decía por entonces que "crear un personaje tan humano como David Copperfield siempre es intereante para un artista, si cuenta, además, con un adaptación inteligente, como en este caso sucede. Lo malo es aprenderse tal cantidad de capítulos". Junto a Valladares, Mercedes Prendes, Manuel Dicenta, Elisa Ramírez, Lola Herrera, Pedro Sempson, Víctor Valverde, Ana María Noé, José María Escuer, Luis Morris, Fernando Cebrián, Tony Soler...

Juan Guerrero Zamora fue el adaptador, director y realizador, un veterano de la tele y todo un experto en estas lides de las versiones de grandes clásicos de la literatura universal. "Es una historia que está al alcance de todos. Es una novela sencilla, rebosante de cálida humanidad, enaltecedora de los más entrañables principios morales, atrayente y sugestiva. Hay en ella una perfecta dosificación de humor y dramatismo, de sensibilidad y de poesía que, estoy seguro, la harán del agrado de todos" declaraba el director a la revista TeleRadio ante el estreno de la serie.
Para solucionar el problema de los cambios de edad del protagonista se optó por diversas soluciones, alguna bastante ingeniosa, tal y como explicaba Guerrero Zamora: "De niño, lógicamente, ha sido interpretado por un niño pero, incluso en este período de su infancia hemos recurrido a otros dos niños para representarlo, de cinco y diez años. Luego, desde los diez a los veinte, que vuelve a reaparecer en las imágenes, David es encarnado por una cámara subjetiva que se mueve y actúa como él, ya que de otro modo, hubiéramos tenido que echar mano de varios niños más, cosa imposible si consideramos que debía existir entre ellos un gran parecido". 
   Cuarenta y seis decorados se construyeron para esta Novela y se tuvo que reforzar el equipo de producción habitual para hacer frente a este desafío que inició una nueva etapa en esta cabecera que continuaría con otras series tan conocidas como "El conde de Montecristo" o "Los tres mosqueteros" (ambas editadas en DVD). El éxito fue grande y se repuso en el verano de 1979 en la segunda cadena a las 15.30h.


lunes, 13 de julio de 2015

"El Conde de Montecristo" en DVD


Serie mítica donde las haya, "El Conde de Montecristo" figura entre las más recordadas por los espectadores veteranos de TVE. Estrenada en septiembre de 1969 justo antes del Telediario 2 mantuvo a la audiencia del contenedor "Novela" en ascuas durante 15 capítulos emitidos a diario a lo largo de tres semanas. Nunca antes una de estas adaptaciones de un clásico de la literatura alcanzó tal popularidad y por eso se repitió íntegramente en el verano de 1977 y en el de 1981 (esta vez en UHF). ¿Y por qué volvemos a hablar de este trabajo dirigido por Pedro Amalio López aquí? Su edición en DVD por parte de 39Escalones merece un comentario por el esfuerzo continuo de esta compañía de rescatar series españolas de postín pero que la propia TVE no ha querido poner a la venta. Se ha recurrido a los masters originales y, excepto unos ligeros defectos en uno de los episodios, la calidad de imagen y sonido es excelente y a los televidentes originales les sorprenderá disfrutar la serie con una definición mucho mejor que la que disponían en sus casas entonces. Conmemorando las repeticiones veraniegas de este clásico aportamos algún dato nuevo sobre este programa.

Nada menos que 39 "primeros actores" (tal y como reflejaba la prensa de la época) fueron contratados para esta superproducción. Una jovencísima Emma Cohen tuvo aquí su gran oportunidad en su primer papel televisivo aunque no sé si puedo decir que la aprovechara; su carrera, aunque con destellos más que interesantes, fue un poco errática e irregular. Justo 10 años después de esta serie tan popular encarnó a la gallina Caponata en el primer Barrio Sésamo español. No sé si esta fue una decisión valiente o simplemente extraña. Junto a ella José María Escuer, Pablo Sanz, Fiorella Faltoyano, Estanis González y otros tantos clásicos de los dramáticos de la época.
 
El más beneficiado fue Pepe Martín. Parecía nacido para aquel papel, su apostura, sus cambios físicos a lo largo de la acción, su impecable dicción, su voz bien modulada, ese gesto inocente que va mutando en rencoroso, sus miradas cargadas de intención que nos parecen indicar lo que está maquinando para llevar a cabo su venganza... Había debutado en TVE apenas cinco años antes pero demostró que su elección como protagonista de una serie tan ambiciosa fue más que acertada. Aunque siguió trabajando profusamente en el teatro tanto sobre las tablas como en los platós, será recordado para siempre como Edmundo Dantés y es algo que a él parece no molestarle en absoluto. Hoy en día sigue en activo aunque prefiere tranquilos recitales de lectura a largas y duras giras teatrales.

Entre los más jóvenes del reparto encontramos varias sorpresas, por ejemplo Enric Arredondo (aquí aparece como "Enrique", claro, plena dictadura) al que muchos recordamos como el director del periódico de la serie "Periodistas" y que falleció prematuramente en 2006. Con un papel mucho más secundario distinguimos a Ernesto Aura (la voz de "Terminator" en las primeras películas de la saga), en quien el director volvería a confiar dos años más tarde para un rol mucho más importante en otra Novela: el de Aramis en "Los tres mosqueteros".

El realizador aprovechó todas las facilidades que le brindó la producción comandada por Felipe Vila-San Juan. Vestuario de lujo, cientos de extras, ambientaciór exquisita... Ese despliegue sustentado en la excelente adaptación de Pedro Gil Paradela, una buena ubicación en la parrilla y el selecto reparto hizo de esta serie la más famosa de todas las ubicadas en el espacio "Novela" y un ejemplo a seguir por las siguientes. Quizás la única que alcanzó una popularidad parecida (pero no igual) fue "Los tres mosqueteros" con el mismo equipo técnico comandado de nuevo por Pedro Amalio López.

Los estudios barceloneses de Miramar albergaron nada menos que 17 decorados y se rodaron exteriores en Mahón, Franquesas, Altafulla, Tamarit y el Castillo de Hostalrich, en algunos casos en formato cine 16 mm (especialmente en las escenas de acción y también en las submarinas, toda una novedad técnica en la época) y en otros trasladando unidades móviles a suntuosas localizaciones en las que transcurrían escenas de bailes de sociedad, recepciones, banquetes... Esto en su día fue muy criticado porque se consideraba que "desvirtuaba la esencia televisiva" pero como Pedro Amalio ya se había enfrentado a estas críticas "inmovilistas" cuando estrenó en Estudio 1 su versión de "Julio César" no hizo demasiado caso... y los espectadores tampoco que, en realidad, agradecían estos despliegues visuales.

  

miércoles, 10 de junio de 2015

"Los Tres Mosqueteros" en DVD

 

Los espectadores lo habían solicitado y por fin se ha hecho realidad, la versión que TVE realizó de la novela de Alexandre Dumas "Los Tres Mosqueteros" ha sido editada en DVD por 39 Escalones y, como es habitual en esta compañía, se ha cuidado al máximo la calidad. Partiendo de los masters originales nos encontramos con una serie de 20 capítulos repartida en 3 discos, en glorioso B/N y respetando el formato original de 4/3 y 625 líneas, por eso quizás se vea mejor en una buena pantalla de ordenador que en un televisor HD (por aquello de que va a crear los píxeles que faltan creando una sensación de imagen borrosa o de cierto empastamiento). Por supuesto está prohibido verlo en 16/9 a menos que disfrutéis de la imagen achatada y totalmente deformada, así que para los que tienen automatizada esa función en su monitor, busquen el botoncito para recuperar el formato adecuado y disfrutar por primera vez de este programa mítico en formato digital.


Nuestros lectores han sido muy activos en este blog solicitando su edición y la entrada que dedicamos a esta serie hace más de cuatro años tiene unos 50 comentarios pero hay muchos otros seguidores que quizás no conozcan esta serie ni, por lo tanto, el impacto que causó en su primera emisión en 1970 dentro del espacio "Novela". Hablamos de una superproducción de la época con un reparto estelar lleno de jóvenes promesas y actores veteranos de sobrada experiencia en dramáticos televisivos dirigida y realizada por un pionero de la talla de Pedro Amalio López, uno de los creadores televisuales estrella de la Casa junto a Guerrero Zamora o Pérez Puig. 


La elección de Sancho Gracia para encarnar a D'Artagnan, aquel gascón que viaja a París para solicitar un puesto en la guardia de los Mosqueteros, resultó ser todo un acierto. Aunque Gracia llevaba unos ocho años apareciendo en multitud de series y espacios teatrales como Estudio 1 todavía no había alcanzado la popularidad total. Con este rol se convertiría en el prototipo ideal para encarnar a otros aventureros. Su carisma, su total entusiasmo, su tono altivo combinado con la humildad que requería momentáneamente su papel de bisoño aspirante le empujaron a un nuevo status en su carrera. De hecho, durante un par de años interpretó otras Novelas de corte similar hasta que en la temporada 1973/74 aceptó con mucho tino el protagonismo de la serie costumbrista "Los camioneros" (aunque ésta también tenía sus dosis de acción).


Su amada Constance sería encarnada por Maite Blasco, actriz que ya había pisado el Paseo de la Habana en 1959 y que sería una habitual en la tele hasta hace bien poco. Su gesto, casi siempre compungido, era perfecto para este papel de trágico destino (y hasta aquí puedo leer) que sería vital para la trama más personal del protagonista y desencadenante de la lucha final de D'artagnan contra los poderes misteriosos que quieren atentar contra los Reyes y su guardia.

 

Si Maite Blasco era la actriz idónea para Constance hubo, sin embargo una elección curiosa para los dos papeles femeninos fundamentales y antagónicos, la reina Ana y Milady de Winter, la pérfida mujer al servicio de los intereses de Richelieu. Mónica Randall y Elisa Ramírez las interpretarían respectivamente pero la lógica hubiera hecho pensar que la primera se hubiera encargado de la mala de la serie y la segunda de la monarca. Sin embargo, el director decidió invertir los roles y el experimento salió bien.


Elisa Ramírez, habitual heroína o dama amable en dramáticos y series de aquella tele sesentera demostró su versatilidad creando una Milady con muchas aristas, mirada ladeada y sonrisa enigmática. Una mala de cine, en definitiva, que superaba con mucho a la Lana Turner de la versión fílmica protagonizada por Gene Kelly que tanto éxito había tenido en la España de los cincuenta. La Randall se quedó con un papel mucho menos lucido pero supo demostrar esa regia dignidad que exigía la ocasión.


En cuanto a los tres Mosqueteros se puede decir que, al contrario que a Sancho Gracia, este papel no les sirvió para dar el salto a la fama pero sí que quedaron en el recuerdo de muchos cuarentones que disfrutaron con sus andanzas durante aquellos episodios. Todos tenían experiencia en TVE pero sólo Víctor Valverde (Athos) alcanzó cierta popularidad y continuó siendo un fijo en otros dramáticos y Novelas. Su voz, además, se convirtió en habitual en el doblaje, como la de Ernesto Aura (Aramis), doblador oficial de Schwarzenegger desde Conan hasta su fallecimiento. Joaquim Cardona (Porthos) sería un clásico en el teatro en catalán pero apenas trabajó a nivel nacional, eso sí, sería uno de los actores de "Ahí te quiero ver", el programa de Rosa María Sardá.


Con esta serie se pretendía repetir el éxito de "El Conde de Montecristo" dos años antes y se confió en el mismo equipo técnico (el de Miramar) y en las grabaciones en exteriores (con unidad móvil pero también en cine en 16mm para ciertas secuencias de acción) además de potenciar la aventura. Ésta era, además, una obra más lúdica, menos lóbrega y con reivindicación del trabajo en equipo, perfecta para el target infantil y juvenil, ese que ahora está comprando la edición en DVD.


Decía el sabio Baget-Herms en su "Historia de la televisión en España": "Fue seguida con gran interés por el público y, por tanto, cumplió las expectativas previstas. Pero a muchos nos dolía que el talento y la sensibilidad de de Pedro Amalio tuvieran que expresarte ahora en superproducciones en las que la mano del realizador forma parte del engranaje de la misma pero no es la única, ni siquiera a veces la más importante".




lunes, 8 de septiembre de 2014

Novela: El collar de la Reina

 El director y realizador Alfredo Castellón da instrucciones a la actriz Amparo Pamplona

Un collar. Una estafa relacionada con un collar que afectará tan negativamente a la imagen de la monarquía que muchos consideran este asunto como uno de los desencadenantes de la Revolución Francesa. Contar aquí los complicados tejemanejes de Jeanne Valois de La Motte y su marido contra el ingenuo (por no decir estúpìdo) Cardenal de la Rohan, deseoso de congraciarse con la Reina María Antonieta, supondría un spoiler del libro escrito por Alejandro Dumas padre en 1849 que inspiró esta serie de 1976 y una película de 2001 protagonizada por Hillary Swank y no quiero perjudicar a los posibles lectores/espectadores o a los aficionados a la historia que tengan curiosidad por esta anécdota que acabó defenestrando a Luis XVI, su esposa y su camarilla.
   En mayo del 76 Alfredo Castellón adaptó para el espacio "Novela" el folletín de Dumas con el protagonismo de Amparo Pamplona, Charo Soriano, Francisco Piquer, Eusebio Poncela, Emilio Redondo y Estanis González, entre otros.


A diario, después del Telediario Primera Edición, los espectadores disfrutaron de una producción grabada entre el Estudio 11 de Prado del Rey y el palacio y los jardines del Real Sitio de Aranjuez. En esta ocasión, un setenta por ciento del material se rodó en exteriores, en ese escenario histórico que representaría otro palacio, el de Versalles, por eso el atrezzo lo tuvo que proporcionar la propia televisión, la decoración real de Aranjuez no encajaba. Tanta grabación en exteriores encareció los costes y se redujeron los ensayos, lo que provocó quejas de los actores.


La magnífica Charo Soriano encarnaba a "Juana de la Motte", la noble cuya familia había caído en la ruina y mendigaba de pequeña hasta que una aristócrata escuchó su historia y la rescató para internarla en un prestigioso colegio. Esta trepa profesional consiguió hacer del sablazo y el rumor sus medios de vida con muy buena fortuna, hasta que su insaciable codicia y cierto collar la descubrieron.


Amparo Pamplona tenía la complicada tarea de interpretar dos papeles bien distintos, el de la reina María Antonieta y el de Oliva, una prostituta con evidente parecido con la monarca que será contratada por Juana para engañar al cardenal de Rohan. Para más complicación, Oliva partía del analfabetismo y de una falta absoluta de modales en su engaño así que la Pamplona tuvo que incorporar esas carencias a su rol.
   "El collar de la Reina" fue otra de esas Novelas que acercaban a la audiencia obras clásicas de la literatura. Fue repuesta en octubre de 1982 en la Segunda Cadena en un horario nada favorecedor, las 7 de la mañana, aunque teniendo en cuenta que había sido grabada en blanco y negro y que en los 80 toda la emisión era en color, no extraña tanto su ubicación en la parrilla.

lunes, 14 de julio de 2014

Novela: Dos mujeres

Siglo XIX, dos mujeres emparentadas por sus matrimonios viven en la alta sociedad española pero desde dos situaciones bien distintas. La Condesa Catalina se casa a los 16 años con un hombre mayor y acaudalado que muere pronto dejando una viuda rica, joven y muy atractiva que comenzará a disfrutar de la vida con intensidad hasta que se enamora de Carlos, un hombre casado. Elvira también es viuda y joven pero está arruinada. A pesar de eso vive por encima de sus posibilidades, aprovechándose, en parte, de la excelente posición de su amiga y confidente.
   En mayo de 1976 el espacio "Novela" programó "Dos mujeres", basada en la obra de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Pedro Gil Paradela se encargó de esta adaptación dirigida y realizada por Vicente Amadeo y protagonizada por Victoria Vera (Catalina) y Conchita Cuetos (Elvira).

Con la pulcritud habitual en aquellos dramáticos en ambientación, escenografía, vestuario y maquillaje, llegó a los espectadores esta novela adelantada a su tiempo, casi desconocida para el gran público y que supone un fiel reflejo de una sociedad que vivía de las apariencias y donde la crítica a estas costumbres está implícita en la trama.

Victoria Vera ya era por entonces una actriz conocida. Había presentado "Señoras y señores" un par de años antes (con otra nariz) y había conseguido desprenderse de ese rol frívolo para conseguir papeles destacados en televisión en obras como "Entre visillos", "Diario de una institutriz"  o "La verdadera vida de Catania Catania". En aquel momento era sonado su desnudo en el teatro con el texto de Antonio Gala "¿Por qué corres, Ulises?". Sobre su papel en esta serie declaraba entonces al periodista Manuel Martín: "Contribuirá a que haya un determinado número de personas que me conozcan como actriz. Por otra parte, considero justo decir que es un personaje maravilloso, uno de los más bonitos y con mayores aptitudes que he interpretado en TVE". Todavía le quedaba un largo recorrido y su serie más exitosa, "Cañas y barro" en 1978.

Concha Cuetos (por entonces todavía era llamada "Conchita") ya era una veterana en televisión, había sido pionera de "Escala en HI-FI" pero en esos 70 no se prodigaba demasiado en la pequeña pantalla. Su anterior intervención había sido en "Curva peligrosa" dirigida por Manuel Ripoll, su marido, un año antes. Sobre este paréntesis respondía en la revista "TeleRadio": "Reconozco que no practico las relaciones públicas. Es una esclavitud que no estoy dispuesta a admitir con nadie, porque no me siento con fuerzas para andar prodigándome por ahí cuando estar con mi familia. Tal vez ésta sea la madre del cordero".