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miércoles, 29 de octubre de 2025

"Lúa nova", un aniversario especial para TVG

Gayoso en los primeros minutos de "Lúa nova"

Este mes el presentador más veterano en activo de la Televisión de Galicia está de aniversario, la noche del lunes 6 de octubre de 1986 a las 21.30 h estrenó "Lúa nova". Ese título que evoca directamente a su "Luar" con el que lleva en antena los viernes desde 1992, fue su primer programa propio emitido en prime time. Es importante hacer esa precisión porque Xosé Ramón Gayoso lleva en la TVG desde sus emisiones en pruebas y el día de la inauguración oficial, 24 de julio de 1985, fue uno de los encargados de los actos de bienvenida a la audiencia. Antes de que llegara "Lúa nova" ya había presentado el magazine de tarde "Entre nós" e incluso había debutado en la noche con "Boa Noite" sustituyendo a María José Goyanes, que a su vez había sucedido a Pepe Domingo Castaño pero... allí sólo presentaba

Gayoso con El Último de la Fila

Aquella noche de hace 39 años arrancaba su primer proyecto como director-presentador en la noche, una aspiración propia de cualquier profesional televisivo que para él entroncaba directamente con sus recuerdos de infancia y adolescencia, viendo la tele en familia. Para él la noche era y sigue siendo como aquella "lareira" (el hogar de la chimenea) alrededor de la que nos unimos para disfrutar de la compañía. Con "Lúa nova" no pretendía innovar, era un programa de entrevistas, música y una pizca de humor de vez en cuando. Xosé Ramón aportaba su personalidad y si revisamos aquellas viejas cintas Betacam (hoy digitalizadas por el servicio de Documentación de TVG) veremos un Gayoso mucho más poético, más nostálgico, quizás un poco más melancólico pero igual de entrañable que el actual. A mediados de los ochenta los programas de entrevistas triunfaban y se llevaba eso que se daba en llamar "tele de autor" y este sería su primer intento en el género. Al año siguiente llegaría "O veciño do xoves", aún más personal. 

Imanol Arias, Ana Belén y Echanove con Gayoso en 1986

Realizado en directo desde uno de los pequeños estudios de la autonómica gallega en la sede de San Marcos, venía a suceder a "Galicia de noite", un programa similar presentado y dirigido por Xerardo Rodríguez. Por el sencillísimo decorado de "Lúa nova" pasó todo aquel que tenía algo que contar, gallego o de fuera de las fronteras de la comunidad. Manolo Summers presentando su película "Me hace falta un bigote" con su joven protagonista; Ana Belén, Imanol Arias y Juan Echanove que rodaban en Galicia "Divinas palabras"; Ana María Lajusticia explicando que sus famosos complementos nutricionales surgieron de investigar sus propias enfermedades; Amancio Prada hablando de su querencia por Rosalía de Castro... 

Jeanette en el minúsculo set musical del programa

La música tenía un papel fundamental en este programa, a pesar de que no contaba con un escenario precisamente lucido. Fondo negro y un poco de espumillón plateado en los primeros programas (que quedaba muy bien en los primeros planos, eso sí) que, con el tiempo, desapareció pero no para mejorar la escenografía, verdaderamente. Allí cantaron veteranos ya consolidados como Manolo Escobar o Jeanette y los que estaban empezando pero ya sonaban fuerte en las emisoras comerciales como Francisco, Alberto Comesaña, Nacha Pop o El Último de la Fila. No había discriminación de estilos, igual que sucede hoy con "Luar" y, precisamente, muchos de ellos serían invitados recurrentes durante las más de tres décadas de su mítico show de los viernes. 

Gayoso con Manolo Escobar que después actuaría en "Luar" decenas de veces

De aquella "Luna nueva" al actual "lunar" (la luz del sol reflejada sobre la luna, según la definición de la Real Academia Galega, pero popularmente lo relativo a la Luna) han pasado casi cuatro décadas pero hay muchas cosas de entonces reflejadas en el espectáculo de los viernes. Ha cambiado la técnica, el plató es mucho más grande ("Luar" se realiza en el Plató 1000 de la productora CTV que hace honor a su nombre, 1000 m²) pero, como dice el propio Gayoso, lo importante es el equipo, el elemento humano. 

Blanca Álvarez y Gayoso en el último "Lúa nova" en 1987

El pasado domingo en el programa "Hora Galega Fin de Semana" de TVG dedicamos unos minutos a conmemorar este aniversario con su director y presentador. Sus reacciones a algunos vídeos son realmente entrañables, podéis verlo pinchando aquí

La última imagen de "Lúa nova", que pasó de los lunes a los jueves, cuarenta semanas después de su estreno, fue la de Gayoso dirigiéndose a su equipo para abrazarlo. Aquella noche se había permitido un pequeño capricho: llevar de invitada a la locutora pionera de TVE Blanca Álvarez. Para él era su "mamá televisiva" porque había estado en los meses previos al inicio de emisiones regulares de la cadena enseñándoles a enfrentarse a la cámara. Cuarenta años después, Xosé Ramón sigue siendo igual de agradecido y lo demuestra ante su público, el que va al Plató 1000 a ayudarle a hacer "Luar". 

domingo, 27 de octubre de 2024

Los primeros aniversarios de TVE

La portada de "Tele Radio" rindiendo homenaje a los trabajadores de TVE en el VII aniversario 

El 28 de octubre de 1956 comenzaba sus emisiones regulares Televisión Española tras un período de pruebas de varios años. Aún tendrían que pasar unos cuantos más hasta que realmente se estabilizara la programación y la señal llegara a todo el país, quizás por eso los primeros aniversarios se celebraron casi de tapadillo, sin grandes alharacas ni galas musicales con estrellas de renombre. Si consultamos la hemeroteca, que es lo único que tenemos a mano junto a los valiosísimos recuerdos de los propios profesionales (quizás, eso sí, alterados por el tiempo) resulta un poco decepcionante que, en general, esta efeméride pasara casi desapercibida para el espectador.

La misa conmemorativa correspondiente a 1960

En realidad sí que había una pequeña celebración que se repetía invariablamente año tras año, una misa oficiada por Salvador Muñoz, un sacerdote diocesano de Madrid que por aquel entonces se asomaba bastante por la pequeña pantalla para hacer apostolado ante la escasa audiencia de finales de los cincuenta. A esa liturgia organizada en el propio plató del Paseo de la Habana (decorado para la ocasión con un pequeño altar, una estrella por aquí, unas velas por allá) acudían los gerifaltes de la Casa, es decir, el Director General de Radio Difusión y Televisión, el de TVE, el responsable de programas... 

"El muy excelentísimo Sr. Salvador Muñoz" oficiando la misa aniversario en 1961

Habitualmente, después de la misa se organizaba un pequeño piscolabis para los trabajadores y por la noche se emitía algún programa considerado "extraordinario" pero que por lo único por lo que se ajustaba al adjetivo era porque se preparaba en el último momento y casi nunca era anunciado en prensa, ni siquiera en la revista para los suscriptores de TVE, "Tele Radio". En 1960 por ejemplo, cuarto aniversario, la Philips (una de las principales marcas de televisores y patrocinadora frecuente de programas para autopublicitarse) instaló un "simpático local con profusión de cadenetas y farolillos, en el que tampoco faltó el castizo organillo, se sirvió una copa de vino español para cuantos diariamente hacen posible la programación de Televisión Española. Y por la noche (...) ofreció a sus espectadores un resumen fílmico de las principales noticias recogidas por sus equipos de filmaciones a lo largo del pasado año. En este mismo programa se ofrecieron también filmadas una serie de interesantes entrevistas realizadas en distintos puntos de la geografía española". Vamos, un despiporre.

Al año siguiente se produjo un curioso fenómeno: se conmemoró el III aniversario y no el V, como tocaba. Los jefes decidieron que los dos primeros años no contaban porque habían sido experimentales (olvidando, por tanto, los anteriores de pruebas semanales). No era casual este birlibirloque numérico, en la revista "Tele Radio" se ofreció detallada información sobre los avances técnicos (hoy muy valiosa para los investigadores) desplegada en distintos cuadros numéricos y gráficos. De esta forma parecía que todo eso se había conseguido en apenas tres años y no cinco. Presumían en aquel 1961 de cubrir casi el 70% de la superficie de la Península. Dato curioso: hasta 1982 y gracias al Mundial de Fútbol organizado aquí no se produjo el empujón definitivo para la difusión en todo el territorio. Esos cuadros también nos hablan del aumento de receptores: de 80.000 en 1959 a 420.000 en 1961 (50.000 de ellos en lugares públicos) y, consecuentemente, de espectadores, de 1.080.000 para la programación diaria (dato muy optimista pero que tenía en cuenta a aquellos que iban a los bares o casas de familiares y vecinos) a los 2.520.000 que superaba, según sus cálculos, los ocho millones en las emisiones extraordinarias. También se aseguraba que tenía uno de los índices de producción propia más abudantes de Europa, a la altura de Francia y sólo "muy poco por debajo de Gran Bretaña e Italia". 

Dos fotografías del programa especial de 1962 que dejan patente su modestia

En las temporadas siguientes la dinámica no cambió demasiado: Misa, vino español y algún pequeño programa nocturno, como el emitido en 1962 a partir de las 22.15 h con una duración de media hora y en el que intervino el cuadro habitual de actores del Paseo de la Habana. En este caso la originalidad es que se rompía la cuarta pared y veíamos a los intérpretes también fuera de los decorados. Y es que, en realidad, los trabajadores se tenían que reservar para el esfuerzo que les tocaría al día siguiente, 29 de octubre, cuando se celebraba, esta vez sí, con todos los honores el aniversario del acto fundacional de la Falange. Un ejemplo extraído de la revista de los abonados televisivos: "TVE se unió a la conmemoración con una emisión extraordinaria en la que se dio lectura al texto íntegro del discurso pronunciado en tan histórica fecha por José Antonio. Mientras las palabras del Fundador de la Falange se dejaban oír, con toda su maravillosa vigencia, una sucesión de imágenes (...) revivieron ante los espectadores la circunstancia política española que hizo precisa la aparición de un movimiento joven -de una revolución nacional- , nacido del verbo de José Antonio Primo de Rivera. La emisión se cerró con el Caral al Sol (...). La prensa española se ha hecho eco de esta emisión especial, a la que ha dedicado palabras de elogio que el diario "Arriba" -fundado por José Antonio- expresaba así: 'Por su ajuste técnico y su profundo emoción, este tributo de Televisión a la conmemoración de la fundación de la Falange ha sido un excelente servicio a la fecha'". Con la grandilocuencia habitual en la época cuando se hablaba de estos temas nos queda claro qué era lo que TVE tenía que ensalzar. Aprovecho para recordar que dentro de dos años se cumplirán setenta del inicio de las emisiones y con un cumpleaños tan redondo debería de organizarse algo grande. ¿Se está pensando ya en los despachos?

sábado, 1 de abril de 2023

50 años de "Informe Semanal"

El logotipo de mediados de los setenta que permaneció hasta 1985

Cincuenta años de emisión ininterrumpida en TVE. Tan sólo un programa ha conseguido ese récord en nuestro país y lo va a celebrar hoy con una emisión especial, un día después del cumpleaños oficial, eso sí, para mantener su cita clásica de los sábados. "Informe Semanal" nació el 31 de marzo de 1973 y, desde entonces, nunca ha dejado de estar en la parrilla de La Uno, antes Primer Programa, Primera Cadena, TVE 1 y La Primera, distintos nombres para un mismo canal pero es que "Informe" vio la luz también con otro título, "Semanal Informativo" y una semana antes de adquirir el definitivo, recibió el efímero "Más allá de la noticia". Da igual la denominación, lo que importa es el espíritu y desde el principio ha sido el mismo: contar la actualidad con mayor profundidad, contextualizándola y narrándola con un indiscutible mimo por la forma. 

Pedro Erquicia a mediados de los setenta

Pedro Erquicia fue su creador basándose en la fórmula del "60 minutes" de la CBS estadounidense pero generando su propia personalidad que se adaptaba a la precariedad informativa y económica española. De esos primeros años hemos hablando recientemente, podéis leer más en este enlace. Erquicia marcó la dinámica que se seguiría durante décadas y que hoy, con la lógica evolución, permanece incólume. "Informe" nació en un momento complicadísimo para el país y, quizás, esa fue la clave porque demostró ser el tiempo perfecto para el desarrollo de un informativo moderno: final del franquismo con la censura todavía en funcionamiento, la Transición e inicios de la Democracia. A lo largo de los años el programa ha demostrado ser útil para la ciudadanía, nos ha enseñado a entender mejor la información y nos ha acompañado en la evolución hacia un tiempo de libertades, luchando por ellas y ampliando el techo informativo (aquello que se podía contar) con grandes dosis de valentía... y de ingenio. En los primeros años la treta más habitual para burlar a los censores (unos memos, como diría años después Erquicia) era contar lo que sucedía fuera para poner a los espectadores ante un espejo. Los reportajes de Carmen Sarmiento sobre el aborto y el divorcio en el mundo emitidos en pleno tardofranquismo son buena muestra.

Pedro Erquicia (con melena) y otros miembros del equipo (distinguimos a Javier Vázquez, presentador sustituto y al realizador) en 1974, antes de que el programa adquiriera su título definitivo.

Cuando "Semanal Informativo" se presentó a la audiencia era un programa totalmente experimental en fondo y forma. Contar lo que no se contaba en los Telediarios ya era una irreverencia pero hacerlo como alentaba el director a sus equipos lo era más todavía. La figura del realizador colaborando activamente junto al redactor en los reportajes fue una innovación que hacía reír a los veteranos de la Casa pero que se convirtió en una de sus mejores bazas. Por primera vez se "narraba" una historia en imágenes para explicar qué estaba pasando en la calle y era la imagen la que tenía prioridad sobre el texto. Esa idea es la que después se ha ido aplicando poco a poco en otros programas y hoy es lo común en todos los informativos pero no debemos olvidar que "Informe" fue el primero en hacerlo contra viento y marea. Se puso en marcha precipitadamente así que se fue perfilando el formato y corrigiendo defectos sobre la marcha, con mucha autocrítica. Fue el primero en "institucionalizar" el consejo de redacción y esa fue otra aportación que más tarde devino en norma. 

Baltasar Magro (izda.) con el cámara Pedro Bañuelos y el ayudante de filmación Manuel Rojo rodando un reportaje sobre el Estado de Israel en 1980. Magro ha trabajado para el programa dos décadas, primero como reportero y, más tarde, como director.

Al principio los reporteros tenían mucha más presencia pero su "protagonismo" era rompedor: aparecían sin traje y corbata (lo obligado en los Telediarios), haciendo entradillas en plano secuencia mientras explicaban algo. Daban voz al ciudadano en largas encuestas a pie de calle (también una innovación y un riesgo) y repreguntaban si era necesario. Carmen Sarmiento tuvo que rodar decenas de entrevistas hasta encontrar a una señora que reconociera estar a favor del aborto, todavía ilegal en nuestro país. Valiente la señora y valiente también el programa por emitir esas declaraciones. Poco a poco el reportero fue desapareciendo de la pantalla para centrarse en los protagonistas de cada asunto y ampliando el número de "fuentes" para cada historia, haciéndola más plural. 

Rafael Martínez-Durbán (segundo por la izda.) en la exigua redacción de "Informe Semanal" en 1979

En 1975, menos de dos años después de su creación, consiguió un Ondas y eso nos da una idea de la importancia que había adquirido en tan poco tiempo. En un reportaje de la revista "TeleRadio" con motivo del V aniversario se leía lo siguiente: "Al revisar los paneles de aceptación de programas se observa cómo este espacio ha estado por encima de programas musicales o telefilmes, con una buena acogida, normalmente, por parte del público. Esta aceptación destacada hacia un programa informativo es lo que confirma su calidad y la demostración de una fórmula consagrada". En mayo de 1979 el director del momento, Rafael Martínez-Durbán (que llevaba en el equipo desde el principio y sucedió a Erquicia cuando éste aceptó la corresponsalía en Nueva York) explicaba a la misma publicación algunos de los secretos de la fórmula mágica: Un tema de impacto para comenzar el programa y cerrar con uno suave para "dejar con buen sabor de boca al televidente, ya que hay que tener en cuenta que es sábado y la gente quiere distracción (...) En la variedad está el éxito, por eso hay que saber combinar lo cultural con un tema de política nacional candente y un tema de internacional de fuerza (...) Buscamos la exclusiva. La vertiente de la noticia que se ha omitido en otros programas. Por ejemplo, cuando Juan Pablo II fue nombrado Papa, un equipo de IS se fue a Cracovia para tratar de llegar al aspecto humano de la noticia. Ver dónde ha vivido y tratar de acercarnos a su gente". Cada director o directora ha aportado su personalidad al sello "IS", Ramón Colom apostó claramente por la cultura y María Antonia Iglesias por los testimonios personales de políticos como Adolfo Suárez, Felipe González o José María Aznar. 

Una emocionada Rosa Artal en el Muro de Berlín en el momento exacto en el que se abre la frontera

El archivo del programa es una excelente muestra de los cambios que ha vivido la sociedad y de los grandes acontecimientos mundiales, incluso en unas cuantas ocasiones las imágenes emitidas han sido exclusiva mundial. La lista de reportajes inolvidables, no sólo por lo que se contaba sino por su tratamiento especial para el programa, es tan larga como la propia historia de "Informe". Sin duda, la historia de Omayra sigue en el Top de las más recordadas e impactantes pero no es la única: el primer reportaje en el que un homosexual salía a cara descubierta para sorpresa de la propia Rosa María Calaf; el desalojo de Riaño en 1986 para convertirse en pantano, con la consecuente pérdida de la historia personal e intransferible de sus habitantes; el parricidio de Ondara, con la confesión ante la reportera Cari Perals de la madre tras las rejas reconociendo que encubría a su hijo tras años de malos tratos a la familia; la entrevista al Nani de Paz Fernández-Xesta; la Intifada de 1987, pedradas contra armas en el conflicto entre Israel y Palestina; el atentando del Hipercor en Barcelona el mismo año o el que dejó sin piernas a Irene Villa en 1991 en una época en la que ETA era noticia semanal; la matanza de Tiananmen con las imágenes inéditas de J.L. Márquez que pudo sacar del país a riesgo de su propia vida...

El maestro Vicente Romero en la entradilla del reportaje "Hotel Kigali"

... las barrigas abultadas de los niños del Biafra; el acceso del reportero Juan Restrepo a las FARC de la guerrilla colombiana; la caída del Muro de Berlín con Rosa María Artal en el momento exacto en el que se abre la frontera ¡y grabando desde el Este! con una entradilla en la que se transmite su nerviosismo pero también su emoción; el "Hotel Kigali" de Vicente Romero, una cárcel ruandesa donde se hacinaban 30.000 acusados de genocidio, muchos de ellos menores de 10 años; el naufragio del Kursk en 2000 con Anna Bosch como única periodista desplazada al lugar; el monográfico del 11M... 

Montserrat Caballé en las ruinas del Liceu con un equipo de "Informe Semanal" en 1994. Foto cedida por el Museo de RTVE en Sant Cugat.

Muchos de esos reportajes estaban dominados por el nervio de la propia actualidad pero otros conseguían generar su propia historia personal. "Regreso al Liceo" de 1994 es una clase magistral de narración periodística. Este teatro ardió en llamas en enero y un equipo de RTVE en Cataluña convenció a Montserrat Caballé para que recorriera las ruinas con ellos, recordando sus vivencias en este templo de la música. El momento en el que comienza a cantar entre los escombros sigue poniendo los pelos de punta. Esta emisión fue el aldabonazo definitivo para que muchas instituciones y empresas apostaran por la reconstrucción inmediata. 

Rosa María Mateo a mediados de los setenta

No es fácil ser presentador/a del programa, por allí ha pasado una veintena de comunicadores, algunos con gran experiencia en la presentación de telediarios pero que no consiguieron permanecer en el recuerdo del espectador. Son dos mujeres las que el público relaciona directamente con este puesto, Rosa María Mateo y Mari Carmen García Vela. Rosa María fue la primera mujer que condujo el programa, llegó en 1974 para suceder a José Antonio Silva y durante esa década fue el rostro habitual del espacio. Regresó a finales de los ochenta, a instancias de Pilar Miró, pero apenas se quedó unos meses. Fue una época de cambios y al final regresó, precisamente, Mari Carmen que había iniciado su relación con "Informe" en 1982 (tal y como contamos aquí la semana pasada) y que continuaría hasta 1997. Ambas tienen en común varias características que han demostrado ser las necesarias para afrontar esta tarea: serenidad, seguridad y, por encima de todo, credibilidad. De la larga lista de presentadores del programa ya hemos hablado en otro post que podéis leer pinchando aquí

Mari Carmen Gª Vela, teléfono en ristre, conectando con la corresponsal en Oriente Medio el día del asesinato de Isaac Rabin, primer ministro de Israel.

Quizás se asume que éste es un programa de reportajes grabados con cierta antelación y es una idea equivocada. Ciertos temas que no encajaban en la definición de "rabiosa actualidad" podían ser preparados con algo más de tiempo (quizás una o dos semanas más) pero lo habitual es que el lunes se decidieran los reportajes en el consejo de redacción y a partir de ahí "los elegidos" tenían hasta el sábado para realizar su trabajo. Era (y es) frecuente que se terminaran de montar poco antes de su emisión. Además, no ha sido poco frecuente que tuvieran que cambiar todo el programa el mismo día para tocar temas de gran calado o que tuvieran que ir modificando los contenidos porque la noticia lo exigía. El 4 de noviembre de 1995 el primer ministro de Israel, Isaac Rabin, fue asesinado por un tiro en la espalda tras un acto a favor del proceso de paz. La presentadora Mari Carmen García Vela conectó vía telefónica con la corresponsal en Oriente Medio Esther Vázquez para informar de lo que estaba sucediendo. 40 minutos después del atentado, Rabin falleció en el hospital y eso se contó en directo en "Informe" que evidenció su pulso en situaciones inesperadas. En esa temporada, a pesar de las privadas, el programa tenía audiencias millonarias y a su cita semanal se sumaron otras especiales con monográficos como el dedicado a la muerte de Lola Flores que consiguió un share del 42,9%. 

Ramón Colom, director y presentador en distintas épocas, en el decorado de 1987

Generalmente se resta importancia a la estética del programa pero, en realidad, ha sido tan importante como para cualquier otro programa de televisión. El contenido debe ir acompañado de una imagen y sonido acordes al espíritu que se quiere transmitir e "Informe" ha sido muy consciente de ello. Su primer decorado era un lujo en comparación con la austeridad de los TD de esa temporada, dominados por las cortinas y los paneles de madera. Los siguientes, con toques pop a juego con su nuevo logotipo, eran una declaración de intenciones ante el espectador, "somos de informativos, sí, pero mucho más iconoclastas". 

En 1986 se estrena la mítica sintonía de Rafael Beltrán que acompañaba a un logo que buena parte de los españoles sigue identificando como el más reconocible del programa y que también servía de decorado, en 1987 esas letras en tamaño gigante presidían el set. No había más escenografía, veíamos los ladrillos del plató y eso también era una señal: os presentamos la información más real, al desnudo. Al año siguiente se simplifica y llega el fondo más recordado: el logo en vertical con luz azul y sobre fondo negro, el mensaje es "somos nosotros, los de siempre, no necesitamos adornos para contarte la verdad". Es elegante, efectivo y transmitía solvencia. 

José Carlos Gallardo entrevistando a Lorenzo Milá en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para el especial 50 aniversario

"Informe Semanal" cumple medio siglo pero no es una antigualla, cada sábado sigue demostrando su capacidad para informar con mayor profundidad y aportando otra visión. Su actual director, José Carlos Gallardo (al que hemos visto como presentador de "La 2 Noticias" y corresponsal en Argentina y Rusia), es consciente del legado y, por lo tanto, de su responsabilidad. Por eso ha preparado un extraordinario documental de una hora que se emitirá esta noche, un poco antes de su horario habitual, a las 21.15 h en La Uno y el Canal 24 horas de RTVE. Para ello ha entrevistado a redactores, reporteros, realizadores, directores, presentadores y otros miembros del equipo que, a través de sus propias vivencias, nos explicarán cómo el programa ha sido "Reflejo de nuestras vidas", título de uno de los reportajes. También se intentará explicar cómo se fue creando la leyenda de "Informe" y la primera reportera, Carmen Sarmiento, tendrá un especial protagonismo en otra pieza. 

Miembros históricos de "Informe Semanal" entre los que distinguimos a Vicente Romero, Almudena Ariza, Baltasar Magro, Marisa Palop, Ramón Colom, Jenaro Castro, Mayte Pascual, Rosa Molló, Beatriz Ariño o Sylvia Fdez. de Bobadilla, entre otros.

El pasado miércoles se celebró el aniversario con un evento en el Teatro Real de Madrid al que acudieron personalidades políticas, institucionales y televisivas pero, sobre todo, gente de "Informe Semanal" que representaba las cinco décadas de éxito. Entre ellos se echaba de menos a su creador, Erquicia (fallecido en 2018) y a Alicia Gómez Montano (que se nos fue demasiado pronto en 2020). El acto fue presentado por Ana Blanco, otro icono de la tele pública que, además, conducirá el especial de esta noche grabado en el Guggenheim como símbolo de Bilbao, una ciudad que ha evolucionado en el último medio siglo tanto como el programa. Por cierto, Ana debería ser la presentadora de "Informe" porque acumula años de experiencia, credibilidad, sobriedad y serenidad, características que la enlazan con Rosa María Mateo y Mari Carmen García Vela. Además, sería un icono presentando otro icono de nuestra cultura y ya estuvo en ese cargo entre 2007-09 en la etapa de las rotaciones entre los comunicadores de los Servicios Informativos. Al menos la veremos hoy de forma excepcional, ya veremos qué sucede en el futuro.

El equipo actual de "Informe Semanal" comandado por J.C. Gallardo, presente y futuro del programa.

No me canso de decir que es un tesoro que TVE debe cuidar y proteger. El prestigio se ha recuperado, tras una etapa ominosa, y la audiencia supera el millón de espectadores al final de su tramo, es decir, "a pesar de" su edad", sigue con buena salud y si volviera a la duración de una hora lo más posible es que su audiencia también creciera (nos lo dice la tendencia del minuto a minuto) y permitiría tratar más temas y en mayor profundidad, es decir, lo que ha hecho siempre y ha caracterizado al programa. 

En definitiva, felicidades y a mantener la herencia. Esta sociedad necesita seguir informada con el marchamo de calidad que supone "Informe Semanal". 

sábado, 25 de marzo de 2023

El regreso de Mari Carmen García Vela a "Informe Semanal"

Mari Carmen García Vela con José Carlos Gallardo, director de "Informe Semanal", en el Círculo de Bellas Artes de Madrid minutos antes de la entrevista para el especial del 50º Aniversario

Hace 26 años que Mari Carmen García Vela presentó por última vez "Informe Semanal". En 1997 el programa estaba totalmente consolidado entre la crítica y la audiencia con una media superior a los tres millones de espectadores cada sábado. El romance entre presentadora y formato se había iniciado en 1982 y, entre idas y vueltas, se mantuvo unos catorce años poniendo cara al resumen semanal más veterano de nuestra televisión. Su salida del informativo sorprendió no sólo al público, también a ella. Durante varios años siguió apareciendo en la lista de las periodistas con mayor credibilidad a pesar de su ausencia de la pantalla nacional. Su huella había sido demasiado fuerte y todavía ostenta el récord de la presentadora más años al frente del programa.

El 31 de marzo "IS" cumplirá 50 años y para conmemorar tan insólito aniversario (caso inédito en España y único en su género con esa longevidad en Europa) se ha preparado un especial que se emitirá el próximo sábado 1 de abril. La lista de figuras periodísticas de renombre relacionadas de manera directa o indirecta con el espacio que intervedrá es enorme: Carmen Sarmiento, Rosa María Calaf, Mercedes y Lorenzo Milá, Diego Carcedo, Alfredo Amestoy, Baltasar Magro... y Mari Carmen García Vela. Esta presencia, que parece obvia, es noticia porque la admirada comunicadora lleva años retirada y su aversión a las entrevistas y a los eventos es bien conocida en el sector. De hecho, no estaba muy por la labor de aparecer en el programa de celebración pero, finalmente, regresará a "Informe Semanal" y esta vez como testimonio, no como presentadora. Hemos tenido la oportunidad de charlar con ella de este retorno y de su larga relación con el informativo semanal más reconocido (y reconocible) de la televisión española. 

Una imagen clásica de Mari Carmen García Vela a mediados de los noventa

- Tu primera vez en "Informe" fue como sustituta de Adela Cantalapiedra pero inmediatamente te ofrecieron ser la presentadora oficial, ¿por qué no aceptaste entonces?

¡Pero esto cómo lo sabes! Es cierto, me llamaron un verano para sustituir a Adela en agosto y a mí casi me da un ataque al corazón porque yo tenía en mente la imagen de un Informe que había visto de toda la vida pero, sobre todo, en esos tiempos memorables de J.A. Silva, Rosa María Mateo… en fin… que a mí me parecía aquello… jamás pensé que podría estar ahí también. Era una oportunidad preciosa, sin más. Sustituí a Adela ese mes y cuando terminó bajó el realizador al estudio a decirme que quería que lo presentara yo y me resultó algo casi violento porque no dejaba de ser una sustitución a una compañera y de una forma muy provisional. Me recordó a aquello del colegio de “quien fue a Sevilla perdió su silla”. Además, creo que era una cosa del realizador, que decidió ofrecérmelo pero no fue algo oficial ni muchísimo menos.

En la Primera Edición del Telediario en 1982. Durante los ochenta combinó ambos espacios.

- El primer "regreso" al programa es cuando te vuelven a proponer ser la cara del programa, de nuevo como algo provisional.

Fue en el año 82 y también a final del verano. Venía de presentar durante tres años “El canto de un duro”, un programa de divulgación con Rafa de la Torre y Luis Montilla, ellos me habían "captado" en la cafetería de Prado del Rey, no me conocían de nada. Ahí fue donde me debió de ver Ramón Colom y se me acercó, también en el comedor de Prado, con Jesús Ortiz para preguntarme si quería presentar el programa. ¡Calcula la pregunta y la respuesta! Inmediatamente dije que sí, claro. Me advirtió de que se trataba de algo provisional porque querían reestructurar el programa. Respondí que lo que fuera, una semana, cuatro… Empecé a presentarlo y ahí sí que eso se prolongó más de lo que me habían propuesto y de lo que yo había pensado. Estuve tres años y medio o cuatro. Después me anunciaron que podía terminar mi actividad en el programa porque lo iba a presentar Rosa María Mateo o Ramón Colom, no me acuerdo, ¡qué curioso! Pasé a un telediario matinal, “Buenos días”, que también me pareció estupendo. Esta es una profesión y un medio de cambios. Y allí estuve un año y pico o algo así y, nuevamente, alguien que no me conocía en persona (que eso es lo que más me gusta de las ofertas que me han hecho a lo largo de mi carrera) me ofreció volver al programa. Era María Antonia Iglesias, que la habían nombrado directora de I.S. La razón por la que había pensado en mí es porque le había gustado cómo había presentado un par de reportajes suyos en mi etapa anterior. Por eso quería que fuera yo la presentadora. A mí aquello me resultó un privilegio y volví. Ahí sí que estuve hasta el final, 1997.

Mari Carmen al principio de su larguísima etapa en "Informe", aún con el logo setentero

- A lo largo de tu larga estadía en el programa hubo algunas idas y venidas, entre ellas para presentar el "Buenos días". ¿Era difícil adaptarse a proyectos tan distintos en fondo y forma tras haber pasado varias temporadas en Informe?

Yo creo que te adaptas. Además hay algo que tiene esta profesión y, en concreto, la televisión: la cámara. Es algo curioso y hay que sentirlo para entenderlo. Puedes llegar hecho polvo y ajeno a lo que vas a hacer y fuera de lo que es ese ambiente, te sientas ante la cámara y, oye, de repente eres ESO que tienes que ser. Tienes que contar, tienes que comunicar, tienes que enganchar con tu información al que está al otro lado de la cámara. Te voy a hacer una confidencia, soy una persona tremendamente insegura y tímida, hablar ante el público me cuesta sudores y, sin embargo, ¿cómo es posible? La cámara no me cuesta, a ver, te cuesta como a todo el mundo, la responsabilidad, la sensación… pero puedo sentirme feliz y ante la gente… es que no puedo.

En la Gala del XX Aniversario realizada en directo desde el Palacio de Deportes de Madrid

- ¿Y entonces cómo te las apañaste para presentar la gala del XX aniversario ante cientos de personas en el Palacio de los Deportes de Madrid?

Ya… Pues no lo sé porque créeme que fue una experiencia demasiado improvisada, se preparó muy poco, casi ni se ensayó y, además, tenía una lumbalgia de mucho cuidado, me tuvieron que inyectar. Aparte de eso, tuve polio cuando era pequeña y en ese momento hacer un espectáculo de ese calibre… "Informe Semanal", aniversario, políticos… pues era algo un poco cortante. Pero al final a mí eso no me preocupaba, lo que quería es que aquello saliera adelante porque no teníamos ni idea. Este medio es así, a veces lo improvisado sale mejor.

La presentadora en el decorado de mediados de los ochenta, con un logotipo efímero

- Creo que no eres consciente de que aquel día fuiste un ejemplo para muchos afectados de la polio y, además, ayudaste a concienciar al público que, en su mayoría, se enteró de tu problema cuando saliste caminando por el escenario.

Pues no lo sé, es posible. He de decir que nunca he jugado con eso, ni siquiera para ayudar a la gente y quizás ha sido una falta mía, un defecto. Hay algo al hilo de esto que me gustaría comentar, cuando me presenté al concurso de locutoras de TVE pasó algo curioso. Fue a través de la revista TeleRadio y tenías que mandar una foto, fui seleccionada y cuando llegué al Paseo de la Habana para hacer la prueba de cámara, un realizador muy destacado me dijo que tenía un problema muy importante para el medio (refiriéndose a la cojera) y yo enseguida le aclaré que quería hacer radio. Sin embargo, me respondió que ya que había llegado hasta la última prueba que la hiciera… ¡y gané! A partir de ahí me quedé y luego me fui a la radio. En definitiva, este problema de la polio ha sido algo de lo que no he sido muy consciente porque como me dio con año y medio, creces con ello. Luego tuve suerte, con novietes, tenía mi palmito y no viví eso como un problema, era algo habitual para mí. A ver, no soy idiota, los defectos nunca son bonitos pero siempre digo que esos “fallos” pueden ser interiores, como el corazón o el hígado, y no se ven. A mí se me ve, ¡qué le vamos a hacer!

Mari Carmen, en el centro, con sus compañeras locutoras en 1964, Isabel Bauzá, Marisa Medina, Carmina Alonso (arriba, de izda. a dcha.) y Pilar Cañada (en el suelo). 

- En aquel momento del debut ya te preguntaban en prensa por ello y demostraste tu firmeza y eso es algo que después te ha caracterizado en Informe: tu seguridad y tu serenidad… y luego me dices que eres insegura. ¿La cámara te ayuda a sentirte cómoda, quizás?

¡Exacto, Alejandro! Eso es, para mí la cámara ha sido algo fácil. Cuando en su día en el informe GECA me ponían al lado de Gabilondo como la profesional más creíble… ¿¡tú te crees que me iba a acordar de la polio!? ¡Pues no! Ni yo ni los espectadores. También te digo, eso de la credibilidad se lo debo a mis equipos. Hay una cosa cierta: el cuerpo de TV es tan grande y tan necesario cada miembro del conjunto, que la importancia que yo pueda haber conseguido como profesional es exclusivamente gracias a ese grupo de gente. Vale que pueda ser natural pero también podría haberme tocado presentar una porquería. Es que había unos reportajes tan fabulosos, tan perfectos, tan interesantes, tan bien tratados en todos los aspectos… que eso es lo que ha dado importancia a mi persona y a mi trabajo.

Mari Carmen mirando a cámara en 1996 en un plano captado desde un lateral en un "making of"

- Tu salida del programa se debe a una combinación de factores, una especie de tormenta perfecta... pero creo que tú no querías irte...

Es verdad que ya llevaba mucho tiempo en el programa y aquí no tenemos la misma cultura que en otros países donde las figuras se consolidan y es casi un orgullo para la cadena pero no fue algo decidido por mí. Surgió una publicidad y llegué a un acuerdo con los directivos de entonces, María Antonia Iglesias y Ramón Colom, para no salir en el programa mientras se emitiera el anuncio. No me habían dejado nunca hacer publicidad y yo lo había aceptado pero esta era demasiado importante económicamente y estaban a punto de llegar las elecciones generales, se lo comenté a ellos pero me dijeron que a mí no movía nadie del programa. Bueno… ya sabes… el caso es que llegamos a ese acuerdo. Terminó la emisión del anuncio y volví y no hubo problema pero en el segundo anuncio, que ya estaba contratado, había otro partido en el Gobierno, que era el PP, y otro director en Informe y, por un lado, parece ser que yo no era persona grata para el partido y, por otro, el director quería presentarlo. Aprovecharon la circunstancia y surgió el cambio, también lo entiendo. Ahí me designaron al TD Internacional a las 2 de la madrugada… y fue muy bonito. Una etapa preciosa con mis compis allí y no sabes qué cartas he recibido de América Latina. Es que lo de la tele es un medio muy mágico, te puedes manifestar y te pueden recibir como alguien importante en sus vidas, es algo magnífico, una suerte.

Con Olga Lambea durante el programa del 40º aniversario

- Hace 10 años aceptaste, tras mucho pensarlo, una colaboración especial por el 40 aniversario pero me temo que no quedaste muy satisfecha…

No, me pareció un horror. Efectivamente, mi profesión me gusta por mi trabajo no por lo que la rodea, la parte más festivalera. Me marché de la tele con uno de los famosos ERE y también aproveché para disfrutar más de mis hijos que estaban a punto de irse de casa ya, por fin podíamos cenar juntos. Además, a mí lo de las entrevistas no me encanta, la verdad. Lo que pasó en ese programa del 40 aniversario es que el director que estaba en ese momento me convenció y accedí. En fin, no me gustó nada cómo trató el programa ni cómo me trató a mí, no porque me prohibiera hablar porque dije lo que quise, sino de imagen y de cuidado del programa conmemorativo. No, no me gustó y dije que no volvería a aparecer. Por eso ahora me resistía cuando me llamó un compañero para decirme que una productora quería mi teléfono. No estaba por la labor pero hablé con José Carlos Gallardo (el actual director de “Informe”) y es otro mundo con respecto a lo que acabo de contar. Es un caballero y además ha conseguido retomar la categoría que tenía el programa. Yo llevaba tiempo sin verlo y ahora lo vuelvo a ver. Todo eso suma, esto es un cuerpo místico y ahora Gallardo lo está haciendo espléndidamente, por eso acudí a su entrevista. Por cierto, Álex Barreiro me encanta como presentador. 
Y con todo esto me estáis obligando a recordar cosas que me gustan. Estando por la calle hace un par de años me paró una mujer joven de treinta y algo, me saluda y me dice que es una admiradora. Resulta que es profesora de la Complutense y me usa para sus clases. Sinceramente, es abrumador… Por cierto, esa profesora es Laia Falcón y, además, tiene una voz de soprano maravillosa. 
La fama de la TV es totalmente desproporcionada con el valor real pero es algo bonito que es muy difícil de rechazar, ni falsa humildad ni narices. Lo que pasa es que cuando leo cosas sobre mí o la gente me dice cosas que son como para morirse… es un poco de mito.

Durante la entrevista para el especial que se emitirá el 1 de abril

- ¿Estás preparada para el cariño que vas a recibir tras la emisión?

Para estas cosas ahora sí que estás preparada. Me parece maravilloso cómo lo están haciendo. Es muy, muy bonito porque le dan una importancia a este aniversario y a lo que ha supuesto este programa que no es pasajera y eso se debe a que lo llevan dentro. Pertenecer a ese recuerdo vuestro… me parece la leche.

sábado, 4 de marzo de 2023

Los primeros años de "Informe Semanal"

El sábado 31 de marzo de 1973 se abre la primera página de un brillante relato de la historia de nuestra televisión. Aquel día, tras la Segunda Edición del Telediario se emite el primer "Semanal Informativo". Quizás este título os suene a algo (es evidente) pero no es el nombre por el que este programa ha pasado a la posteridad televisiva. "Informe Semanal", efectivamente, inició su longeva andadura con otro nombre y es más, ¡no sería el único! El 9 de noviembre de 1974 se presenta ante los espectadores, sólo durante una semana, como "Más allá de la noticia". Siete días más tarde aparece el título definitivo, parece ser que por "indicación" del jefe de los Servicios Informativos de TVE, Juan Luis Cebrián, un par de años antes de fundar y dirigir el diario "El País".

Lo del título no tiene mucha importancia, sólo forma parte del anecdotario de un programa que a pesar de los experimentos iniciales en cuanto a fondo y forma no tardaría mucho en asentarse entre las preferencias de la audiencia, algo no demasiado raro puesto que fue toda una innovación informativa en aquellos procelosos tiempos del tardofranquismo donde la censura seguía imperando. Este "magazine informativo" fue creado y dirigido en su primer lustro de vida por Pedro Erquicia, un periodista "melenudo" que durante su larga trayectoria en TVE tendría tiempo de crear otro formato mítico, "Documentos TV", además de dirigir y presentar programas como "Buenos días" o "48 horas" en distintas etapas y ser corresponsal en Nueva York, precisamente el puesto por el que tuvo que abandonar su criatura en 1978, si bien la dejó en manos de un compañero del equipo inicial, Rafael Martínez-Durbán.

Aquel grupo de gente que se apiñaba en una minúscula redacción de Prado del Rey (aún faltaba casi una década para que se inaugurara Torrespaña) era una curiosa mezcla de periodistas jóvenes y "progres" (había más de un "melenudo", algo en lo que se insistía mucho en la prensa de la época como símbolo de la modernidad de esa cantera) y realizadores que aportarían un plus a la imagen de los reportajes. Allí estaban en esos primerísimos tiempos Pedro Barceló, Javier Basilio, Carmen Sarmiento, Manu Leguineche, José Antonio Silva (el primer presentador), Carmen Hernanz, Aurelio Rodrigo, Miguel Cruz, Agustín E. Monasterio, Luis Leal Soto, Emilio Martínez-Lázaro, Carlos Amann, Enrique Suárez y José Manuel Dueñas. La idea era aparentemente sencilla, resumir la semana en reportajes más elaborados de lo habitual. En aquellos primeros tiempos los reporteros tenían mucha más presencia en pantalla y el número de "informes" variaba, al igual que su duración. Aún se tardaría un tiempo en afianzar la fórmula de cuatro reportajes de unos quince minutos cada uno que se convirtió en sello del programa durante décadas. 

José Antonio Silva fue quien dio la bienvenida a los primeros espectadores de "Semanal Informativo" desde un decorado dominado por el azul y con un gran mapamundi... que la gente veía en blanco y negro en sus casas, pro supuesto. Era un presentador habitual de los noticiarios de la época que combinaba esta actividad con la de piloto aéreo de líneas comerciales. Murió prematuramente a los 58 años. El primer reportaje emitido fue uno sobre el control de la calidad de los alimentos del periodista Agustín E. Monasterio con la locución de Florencio Solchaga. Ya estaba allí también la firma de una periodista mítica de este programa que después nos demostró su maestría como reportera de guerra y experta en periodismo de denuncia, Carmen Sarmiento. En esta primera emisión ofreció un trabajo sobre el ballet Moisseiev, nada que ver con los temas que después serían su sello en Informe y en el resto de su trayectoria. La ofensiva diplomática del general Torrijos para recuperar la soberanía sobre la zona del Canal en Panamá, el aumento de la población mundial y el puente aéreo de Berlín eran otros temas. 

Carmen Sarmiento revisando una de las cintas de los reportajes rodados en cine

El reportero Javier Basilio, por su parte, había preparado otro sobre el atleta Mariano Haro. A finales de los ochenta Basilio, que estaba pasando una mala época, fue "rescatado" de los pasillos por su amigo Jesús Hermida que lo convirtió en una estrella en su "Por la mañana" y antihéroe de los niños con su famoso "Bote de Don Basilio". Una semana más tarde, el 7 de abril, Carmen Sarmiento ofrecía dos trabajos: uno sobre "los fans", para el que había entrevistado a Raphael, y otro, atención, titulado "El aborto en el mundo". Y entramos aquí en una de las curiosidades de la primera época del programa. Recordemos: franquismo, censura vigente, las emisoras de radio aún tenían que conectar cada hora con "El Parte de RNE" y tenían prohibido ofrecer información propia. Este programa nuevo no sería una excepción, tenían que "convivir" con las limitaciones así que el truco era poner el punto de mira en el extranjero para hacer paralelismos con lo que aquí ocurría. Por eso apenas se tocaban temas nacionales de importancia y sí, en cambio, se enviaba a los reporteros a otros países. 

Además, Erquicia había planteado otra gran diferencia con respecto a los Telediarios y otros espacios informativos de la Casa. Fijándose en referentes de EE.UU. como "60 minutes" de la CBS y aportando una visión estética europea dejó claro a su equipo que quería hacer "periodismo audiovisual", la realización era tan importante como la redacción. De ahí que se rodeara de jóvenes creadores que entendían la imagen como algo más que un mero soporte para la palabra. Un ejemplo era Emilio Martínez-Lázaro que más adelante se convertiría en uno de los directores más taquilleros de nuestro cine con ejemplos notorios como "El otro lado de la cama" u "Ocho apellidos vascos" y sus respectivas secuelas. Pocos años después también se uniría a la "troupe" en el puesto de realizador Antonio Gasset al que todos añoramos por su trabajo al frente de "Días de cine". Fue en 1977 cuando se asentó definitivamente el dúo guionista-realizador para los reportajes y ambos firmarían su trabajo conjuntamente, algo inédito en la época (en realidad hoy sigue siendo raro eso en general). 

En 1974, además del título definitivo, llega un nuevo rostro al plató del programa, Rosa María Mateo que se afirmaría poco a poco como una de las comunicadoras más importantes de la época. Hay dos presentadoras que, aún hoy, siguen siendo relacionadas directamente con este formato, la Mateo y Mari Carmen García Vela, que llegaría a Informe en 1983 a instancias de Ramón Colom que era el director (y también presentador) desde principios de la década. Ambas definirían el tono del programa ante la audiencia: sereno, creíble y seguro. Tres características básicas del formato "erquiciano". 

Ana Cristina Navarro recordando uno de sus reportajes en el especial del 30º aniversario

Poco a poco los periodistas consiguen ir abriendo los límites dentro de "Informe Semanal". A los habituales temas internacionales se van añadiendo reportajes sobre temas sociales como los problemas laborales, el hambre en el mundo, cierto interés en el ecologismo y las consecuencias de la contaminación y los derechos de la mujer. Esto último solía llevar la firma de Carmen Sarmiento que sabía cómo colársela a los censores, vistos hoy sus trabajos sorprenden por su audacia. Al equipo se han ido sumando nombres como los de Sol Alameda, Mercedes Milá y Ana Cristina Navarro que nos ofrecería algunos de los reportajes más recordados del programa como el de la niña Omayra (del que hablaremos próximamente) pero que en esos mediados setenta viajaba a Marruecos en plena Marcha Verde para ser testigo de las maniobras del Rey Hassan II para presionar al Régimen sobre el futuro del Sáhara mientras el Dictador era ingresado nuevamente. Y lo contaron, a pesar de los censura. 

La muerte de Franco revuelve todos los estamentos y, oficialmente, la censura es desterrada de las instalaciones de Prado del Rey pero eso no significaba que se pudiera hablar de cualquier cosa inmediatamente. Décadas después el propio Erquicia contaba que esa época de incertidumbre duró unos dos años. La baraja se había roto y hasta finales de los setenta no quedó claro cuáles eran las nuevas cartas. Esto quiere decir que hasta 1978 aún se impidió la emisión de varios reportajes ya terminados por "órdenes de arriba" sin más especificación. Ramón Colom sufrió esta prohibición con sendos trabajos sobre la pena de muerte, tal y como se cuenta en el libro "Informe Semanal. 30 años de historia" (Plaza & Janés, 2003).  

Pedro Erquicia a mediados de los setenta

El 1 de abril de 1978 "Informe Semanal" celebró su primer lustro en antena con un programa especial en el que, además de mostrar cómo se elaboraba, realizaron un ejercicio de libertad y honestidad ante la audiencia presentando algunas imágenes censuradas bajo el título de "El streaking", o sea, desnudándose ante sus espectadores. Entre aquellas imágenes se encontraban las de un reportaje sobre el adulterio y la doble moral que la ley abalaba con grave perjuicio para la mujer. Unos meses más tarde, en octubre, Pedro Erquicia, factótum del invento, se despedía para iniciar una nueva etapa como corresponsal en Nueva York. Ignoro si hubo dudas en TVE sobre si el programa sin él podría sobrevivir. Lo cierto es que tras cinco años se había formado un equipo compacto que sabía lo que tenía que hacer y cómo hacerlo. Los siguientes 45 años lo han demostrado. 


Pinchando en este enlace se pueden ver los reportajes emitidos en el primer programa, el 31 de marzo de 1973. No se conserva la emisión íntegra y parece ser que este montaje no corresponde a la orden real de los "informes" aquel día pero es, sin duda, un gran documento.