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jueves, 23 de marzo de 2017

"Sin fronteras", las entrevistas vía satélite de Soler Serrano


Si hubo un profesional reputado en el género de la entrevista televisiva entre los 70 y los 80 fue, sin duda, Joaquín Soler Serrano. Su ímprobo trabajo en el programa semanal "A fondo" durante varios años fue reconocido en su momento y hoy en día constituye un documento excepcional, un catálogo de lujo de conversaciones íntimas con grandes personajes del siglo XX. Pero en ese inmenso listado faltaba un tipo muy concreto: el del estadista internacional, el político que decidía, el hombre (no había muchas mujeres que ejercieran ese rol por entonces) cuya palabra era tenida en cuenta no sólo en su país sino en la esfera mundial. Por eso, el inquieto y estajanovista trabajador que era Soler Serrano se inventó un nuevo título para añadir a su currículum, "Sin fronteras". Y el programa cumplía lo prometido: "Pretendía aproximarnos de modo vivo y vía satélite a los personajes definitorios del mundo noticioso y crítico en que se inscribe nuestra realidad. Ir a las fuentes, sin fronteras ideológicas o físicas, para ver y conocer, haciendo de vehículos a treinta millones de españoles que también quieren y deben ser informados, y entrar en contacto con los personajes a quienes correspondió el privilegio de escribir la historia" decía el propio Joaquín en su libro "Personajes a fondo" (Planeta, 1987). En definitiva, se trataba de presentar de forma mensual una charla en directo desde cualquier lugar del mundo con un político de gran relevancia. 


El primer invitado fue Henry Kissinger, ex secretario de Estado Norteamericano que respondió a las preguntas (sin límites) del periodista español desde los estudios de la International Communications Agency en Washington, justo frente a la Casa Blanca. Precisamente usando ese fondo comenzaba su emisión "Sin fronteras" el 25 de enero de 1980 en directo. Allí, el presentador explicaba al espectador cuál era el propósito de su nuevo proyecto y daba pasa a una semblanza de Kissinger que ya esperaba en el estudio... aunque esa silla podría haber estado vacía: "El programa estuvo a punto de ser suspendido al avisarme TVE desde Madrid que la hora convenida (...) se retrasaría unos 60 minutos debido a no sé qué problemas surgidos con el alquiler del satélite que debía utilizarse para la conexión. Kissinger mandó llamar a su secretaria para cancelar su compromiso ante esta falta de seriedad. Tuve que ir a su oficina para ver si era posible que el hombre reconsiderase su decisión, lo que me obligó a hacer un montón de llamadas telefónicas para consensuar el retraso de unas reuniones previstas en el Capitolio con gran antelación" explicaba el comunicador en el ya citado libro.  


Finalmente, a las 22.30 hora española comenzó el programa realizado desde Washington por David Cohen en el que se abordaron cuestiones de estricta actualidad que el poderoso ex Secretario de Estado supo campear para no decir nada que le granjeara grandes problemas en su país pero simulando ser muy claro y directo en sus respuestas. No en vano, estamos ante uno de los hombres que más poder acumuló durante dos Presidencias del Gobierno y que supo nadar entre cuantas aguas fueran necesarias y sobrevivir inteligentemente a pesar de acumular unas cuantas polémicas en su historial. 


Este primer programa fue el que marcó la dinámica que seguirían los siguientes de la serie. Se utilizaron dos sets para dividir también estéticamente las dos partes de la conversación que estaban separadas entre sí por una pausa publicitaria. De los siguientes programas tan sólo uno más se realizó en un plató televisivo, el de Joseph Luns, secretario general de la OTAN en aquel momento. "Sin fronteras" se alargó hasta febrero del año siguiente pero sin periodicidad fija, al principio era mensual pero en ocasiones la distancia entre unas emisiones y otras se alargaba y en otras se acortaba, por ejemplo, entre la de Luns y Luis Herrera Campins (presidente de Venezuela) sólo pasaron cuatro días. Entre los otros invitados hubo un rey, Hussein de Jordania desde el Palacio de Ammán y muchos presidentes o jefes de Estado: Omar Torrijos, desde su casa a orillas del mar en la base militar del Farallón en Panamá, Francisco Sa Carneiro (Portugal), Ferdinand Marcos (Filipinas)... así hasta doce invitados de renombre internacional. 


El porqué de la breve vida de este programa es sencillo: TVE no ayudó a que esta emisión tan especial, quizás no confió en sus posibilidades o, simplemente, le pareció algo demasiado complicado alterar la programación cuando los invitados confirmaban con tan poca antelación y la contratación de los tiempos de conexión vía satélite exigía una producción muy eficiente. En definitiva, faltaron ganas y confianza en un producto que merecía mimo. Como cuenta Joan Munsó en la biografía que escribió sobre Soler Serrano para Planeta en 2003: "poseyó la calidad, y por supuesto el atractivo, de las grandes entrevistas de Joaquín pero no tuvo una continuidad regular. Sólo se emitió cuando fue posible dialogar con algún personaje de excepción y cuando la conjunción de los "astros" de Prado del Rey (siempre imprevisibles) favoreció la salida al aire de una nueva edición."

   Recientemente Archivo TVE ha colgado en su web el primer programa de "Sin fronteras" lo que nos da una idea del esfuerzo que supuso ponerlo en marcha en 1980: 


viernes, 29 de agosto de 2014

"Siete días" con Soler Serrano


En verano de 1977, aprovechando el descanso de grabaciones de su mítico programa "A fondo", el incansable Joaquín Soler Serrano toma las riendas de un informativo semanal que ya estaba en antena bajo el nombre de "Crónica de siete días" para renovarlo y mejorarlo. No sólo dirige sino que se pone frente a las cámaras sustituyendo a José Antonio Silva y simplifica el título para hacerlo más directo: "Siete días". Su emisión es los domingos a las 14h precediendo al Telediario. Una hora y en color, lo que no era tan habitual por entonces. Si a este informativo sumamos "Informe semanal", "Los reporteros" y "Opinión pública" amén de los Telediarios comprobaremos que el espectador estaba ansioso de este género tras años de silencio y censura. "Siete días" en su etapa con S. Serrano consiguió una excelente aceptación, las valoraciones del panel que se usaba como referencia superaban siempre el 7 y en ocasiones llegaron al 8 sobre 10.


El periodista tenía muy claras las funciones del espacio y así lo contaba en agosto de 1977 en una entrevista a Belón Molinero para "Tele-Radio": "Primera: el programa que cuenta lo que pasó en la semana, de tal manera que una persona desinformada que no haya leído prensa, ni oído radio o visto TV pueda con "Siete días" estar al cabo de la calle. Y segunda: el semanario que resume, amplia y analiza la actualidad de la semana para el espectador común que está al corriente de cuanto sucede. Pero en ambos casos, operamos con muchísima más agilidad que las revistas impresas, anticipándonos a ellas, por lo menos, en una semana".
   Para conseguir estos propósitos y no aburrir al espectador dominical se usaron todos los recursos disponibles: desde el reportaje a la entrevista o el debate pasando por la interpretación de los especialistas que traducían ciertas informaciones farragosas al entender de la ciudadanía y todo eso sin perder el ritmo: "El programa, con todo su rigor informativo, debe ser también un espectáculo. El telediario, por ejemplo, en razón de su actualidad inmediata, puede ser resuelto con locutores que leen las noticias ante la cámara. Un semanario debe exponer sus contenidos en otro tipo de "show news", de revista con ritmo" decía Soler.


Como hombre viajero, Joaquín conocía muy bien los nuevos formatos que se estaban desarrollando en EEUU o en países más cercanos como Reino Unido y Francia y con la complicidad de su realizador habitual, Ricardo Arias (en el centro de la foto) usó fórmulas visuales muy innovadoras para la época: "Soy partidario de titularlas (las noticias) con rótulos sugestivos, de ponerles corondeles de música, incluso de subrayar su intencionalidad o trascendencia con llamadas, asteriscos, intermitentes, etc. Luego hay que pensar que es imposible condensar tantas cosas en tan pocos minutos sin producir empacho. Hay que seleccionar, quedarse con lo que me más importa. Diría que el estilo de "Siete días" trataría de ser una calculada fusión de noticias, personalidad y espectáculo presentado de tal forma que atraiga el interés y la atención de la audiencia". Y tanto que lo atrajo, durante sus meses al cargo de este semanal consiguió la aceptación del público y de la crítica que valoró muy positivamente esta modernización y puesta a punto. Sin embargo, Soler no se quedó mucho tiempo, la temporada siguiente tomó el mando Fernando Ónega y puso ante las cámaras a Isabel Tenaille y Jesús Álvarez (que ya estaba de redactor en la etapa anterior) con un formato mucho más clásico. Soler Serrano siguió unos cuantos años con su imprescindible "A fondo" pero no contento con eso, al término de su etapa al frente de "Siete días" comenzó "Perfiles", entrevistas a personajes en su entorno.



viernes, 4 de abril de 2014

El exilio y Soler Serrano

Si hay un programa que hizo algo por la normalización del regreso a España de los intelectuales que, por diversas razones, se habían exiliado, ése fue, sin duda alguna, "A fondo". Y en realidad no es extraño porque el propio director y presentador, Joaquín Soler Serrano (a la derecha de la fotografía) había sufrido ese desarraigo cuando viajó a Venezuela en los años 50. Si bien él no fue uno de tantos que huyó del país tras la victoria de Franco en la Guerra Civil, podía comprender muy bien a aquellos que, con la democracia restaurada, regresaban a su tierra.
   Uno de sus invitados fue el escritor oscense Ramón J. Sender, que primero había viajado a México tras sufrir un internamiento en un campo de concentración y después se asentaría en Estados Unidos donde murió en 1982. Sender había regresado a España en 1969, año de la amnistía por los crímenes cometidos durante la Guerra, para recoger el Premio Planeta. La entrevista del 76 reflejó la emoción contenida del escritor, por fin podía hablar para sus paisanos sin que nadie le echara en cara sus antiguas ideas políticas.

Sin duda una de las entrevistas que causó más expectación fue la de Rafael Alberti. Exiliado por su militancia en el Partido Comunista, el poeta volvió a su país en 1977 y ese mismo año acudió a los estudios de Prado del Rey para charlar, no sin cierto nerviosismo, con don Joaquín. Durante hora y media habló no sólo de su poesía, sino también de sus ideas y la conversación finalizó con la lectura de una divertida poesía en la que se autodefinía de forma paródica usando los insultos y tópicos que sus críticos habían utilizado contra él durante años.

Rosa Chacel, superviviente de la Generación del 27 hasta 1994, tuvo una vida de idas y venidas, de estancias más o menos largas en países europeos y americanos. Su regreso a España fue intermitente pero en 1977, tras la muerte de su marido (uno de los responsables de salvar los cuadros del Museo del Prado durante la Guerra Civil), se asentó definitivamente en su patria chica. Con Soler Serrano se mostró tan natural como era su costumbre, no se callaba nada y respondía con tal libertad que podía ser confundida con soberbia pero no, Chacel era consecuente y ese es un lujo del que pocos pueden presumir.

El compositor y pianista Frederic Mompou sufrió diferentes exilios en su vida, nació en Barcelona y en 1911 fue a París con una beca por recomendación de Enrique Granados. Siete años después regresó a Cataluña huyendo de la Primera Guerra Mundial. Volvió a Francia en 1921 y allí permanecería 20 años hasta que tuvo que huir de nuevo con la llegada de los nazis. Cuando acudió al programa en 1977 era un autor reconocido y popular (suya es la "Sinfonía Azul, identificativo de la SER todavía hoy). Su extrema timidez obligó a los responsables del programa a permitir que tocara varias de sus piezas al piano, así se expresaba mejor.

Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1959, Severo Ochoa es (todavía hoy) uno de nuestros científicos más reconocidos internacionalmente. Llegó a tener la doble nacionalidad estadounidense-española y ejerció de profesor en varias universidades norteamericanas que le permitían desarrollar sus investigaciones con el presupuesto necesario. Regresó a España de forma definitiva en 1985 pero en 1976 fue invitado de Soler Serrano.
   Son sólo unos cuantos ejemplos de las decenas que podríamos exponer. "A fondo" ayudó, desde la televisión pública, a dar la bienvenida, sin rencores guerracivilistas ni envidias intelectuales, a todos aquellos que no encontraron hueco en su país durante algún tiempo.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Dalí en la tele

Tal día como hoy de 1989 y tras una larga agonía casi televisada en los informativos, fallecía Dalí, el pintor más mediático del siglo XX. Esta aseveración no es exagerada porque don Salvador supo desde el principio que para que su arte tuviera la mayor difusión posible debía aprovecharse de los medios a su disposición y la televisión era el más popular de todos. Este artista polifacético, que se consideraba mejor escritor que pintor, que trabajó en un proyecto cinematográfico producido por Disney con guión de Harpo Marx y que planificó la secuencia onírica de "Recuerda" de Hitchcock, fue su mejor relaciones públicas y a finales de los 50 ya había aparecido en varios programas norteamericanos de gran éxito como "What's my Line?" (asunto que ya tratamos aquí).
   En España tuvimos que esperar hasta bien entrada la década de los 70 para verlo con cierta regularidad en TVE aunque, en realidad, sus apariciones no fueron tan frecuentes como pueda parecer. Quizás la más destacada fue una larga entrevista concedida al maestro Joaquín Soler Serrano para su mítico programa "A fondo". En 1977 se publicaba "Carta abierta a Salvador Dalí" y esa era la excusa para su presencia en el plató. Durante una hora desgranó su vida, su pensamiento y su filosofía artística e incluso abandonó su personaje en ciertos instantes de despiste.

Fue en este programa donde soltó una de sus famosas "boutades" que pasó a la historia de la tele. S. Serrano le preguntó si seguía poniéndose azúcar de dátil en la punta de los bigotes para conseguir esa peculiar forma a lo que él respondió que ya no, que eso lo hacía cuando pintaba en Port Lligat para atraer a las moscas "limpias, casi vestidas por Balenciaga" de la zona. Es más, aseguraba ponerse miel en los labios para atraerlas, eso unido a "que me bababa mientras pintaba" conseguía que se le colocaran en la comisura y las atrapaba cerrando la boca para que zumbaran, "era una experiencia sibarítica".

Años antes los espectadores habían podido ver a Dalí haciendo un cameo para un especial de Lazarov titulado "A la española" (del que también hemos hablado aquí). La cantante Maruja Garrido bajaba de un helicóptero para encontrar a un mudo pero muy expresivo Salvador encarnando a su hombre porque la canción que intepretaba la tonadillera era precisamente "Es mi hombre" (versión muy cañí de "It`s my man").
   En este mismo aspecto un tanto surrealista también hay que destacar una entrevista para otro programa de Lazarov a cargo de otro grandísimo realizador, Chicho Ibáñez Serrador. El creador del "Un, dos, tres" se enfadó bastante con el artista porque respondió como su personaje y no como Salvador, al que Chicho conocía desde tiempo atrás.

En 1979 Palomo Chamorro (famosa un par de años después gracias a "La Edad de Oro", charló distendidamente con él para el programa "Imágenes: Artes visuales" de la 2 (entonces UHF) y Dalí comenzó diciendo que como "pintor soy muy malo".
   Para finalizar no está de más recordar la entrevista que no fue. José María Íñigo le invitó a "Estudio Abierto" en sus dos etapas y a "Directísimo" pero el genio de Cadaqués no aceptó nunca. Decía que no quería pisar Prado del Rey pero que si querían ir a hacer el programa a Barcelona él encantado.


Y ahora unos cuantos vídeos, para comenzar un fragmento de "A fondo":



La entrevista de Chicho en 1970 en la que el artista afirmaba ver la televisión con una especie de perversión masoquista:



El inefable videoclip lazaroviano:



Y para finalizar no me resisto a volver a colgar el vídeo de "What's my Line?" en el que Dali consigue desconcertar a todos los panelistas que intentan averiguar su identidad:


viernes, 14 de septiembre de 2012

La palabra más larga / Juego de letras


Ayer comentábamos que el programa predecesor de "Cifras y letras", "Le mot le plus long", había sido adaptado también en TVE. Si en Francia comenzó su emisión en 1965, su versión española llegó casi enseguida, en 1966. El difunto Gustavo Pérez Puig fue su realizador y el galán televisivo Mario Beut su presentador. 


No tengo constancia de que el programa durara más de una temporada. Pero no fue la última vez que se adaptó el espacio francés. En 1972 el versátil Joaquín Soler Serrano, que tan pronto te hacía una entrevista en profundidad a un premio Nobel como un concurso familiar o encabezaba una cuestación a favor de los afectados por una inundación, presentó "Juego de letras". 


El especialista en adaptaciones foráneas Eugenio Pena ("Reina por un día" o "Ésta es su vida"), entre otras muchas cosas, dirigió este concurso en el que de nuevo se trataba de conseguir palabras aunque en este caso se complicaba un poco más el asunto. Se mantuvo un año en antena y alguna imagen se conserva, algo que no sé si se podría decir de "La palabra más larga".

lunes, 20 de septiembre de 2010

Joaquín Soler Serrano

El otro día, cuando lamentábamos el fallecimiento de Soler Serrano no pude escribir una entrada como Dios manda para hablar de uno de los periodistas con más prestigio de la radio y televisión de este país y de parte de América Latina. Las prisas y la falta de material gráfico disponible en ese preciso instante se suplieron con admiración y respeto pero hoy he recuperado unas cuantas fotos que quiero compartir con vosotros. Esta primera corresponde a "Carrusel", el primer programa que presentó en TVE, fue en 1960, Joaquín ya era una figura de la radio y había trabajado en la televisión de Venezuela 4 años así que su fichaje era esperado. Importó formatos que ya había probado en Caracas, principalmente de entretenimiento como este mismo espacio o el concurso "¿Sí o no?".
Fue a mediados de los 70 cuando consiguió convencer a la Casa de la necesidad de tener un programa de entrevistas en profundidad a personajes de interés, ya fueran escritores, pintores, arquitectos, médicos, actores, ensayistas, filósofos o músicos como Arthur Rubinstein, el pianista polaco especialista en Chopin.
Actores de la talla de Marcello Mastroianni pasaron por "A fondo", ese programa que comenzó en 1976 y que pasó por distintos horarios, días y duración pero que mantenía como norma la conversación pausada y reflexiva en torno a la vida y obra de sus invitados.
Soler Serrano consiguió una nómina de invitados que hoy alucina, incluso algunos que no solían acudir a platós como el compositor Ennio Morricone aceptaban su invitación que incluía una breve estancia en Madrid o Barcelona antes de la grabación, con comidas y cenas en lugares de moda y la compañía de Soler y algún productor para ir cogiendo confianza. No es de extrañar que cuando comenzaba la grabación todo fuera mucho más natural.
También engatusó a políticos como Richard Nixon y desde luego sin pagarle la astronómica cifra que había desembolsado poco antes el británico David Frost.
En 1980, justo el último año de emisión de "A fondo", compaginó su programa semanal con otro de caracter mensual llamado "Sin fronteras". Un espacio emitido en directo vía satélite con personalidades de calado internacional. Comenzó con Henry Kissinger (secretario de estado de Nixon y Ford), una entrevista que estuvo a punto de cancelarse porque TVE avisó en el último momento de que se retrasaría una hora por culpa del alquiler del satélite. A Kissinger le cabreó tanto la impuntualidad que intentó cancelar el compromiso pero don Joaquín consiguió solventar el asunto con diplomacia y le convenció para retrasar otras citas posteriores en el Senado.
Por cierto, creo que estas entrevistas nunca se han repuesto, una lástima.

Os recomiendo la biografía que escribió Joan Munsó en 2003, editada por Planeta, en la que se cuentan estas anécdotas y muchas otras de boca del propio Soler Serrano.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Soler Serrano

He vuelto de mi viaje y me he encontrado con la noticia del fallecimiento de uno de los grandes, Joaquín Soler Serrano. Llevaba años en una residencia sufriendo Alzheimer, qué ironía más cruel que el hombre que mejores entrevistas había realizado en la televisión no pudiera recordar su pasado. Comenzó en la radio y fue famosa su actitud solidaria durante las riadas del Vallés en 1962 cuando realizó programas desde el lugar afectado pidiendo ayuda para los damnificados. Entre 1956 y 1958 trabajó en TV en Venezuela y a su vuelta a España aprovechó todos los conocimientos y experiencia adquirida allí para espacios como "Carrusel", "¿Sí o no?", "El juego de la oca" o "Clan familiar".
Pero fue con "A fondo" (1976-1981) con el que consiguió fama y prestigio internacional. En este blog ya hablamos de sus invitados de excepción y de la documentación que manejaba este periodista al que ya se le echaba de menos en televisión antes de su muerte.

miércoles, 9 de junio de 2010

A fondo

Imaginaos un programa de entrevistas a las primeras figuras de las letras, las artes y las ciencias a nivel internacional, una hora de conversación pura con gente que ha aportado algo a sus ámbitos y por ende al espectador más exigente. Hoy en día puede parecer un proyecto sin viso de futuro y con un interés escaso pero este programa existió en TVE y se llamaba "A fondo".

Entre 1976 y 1981, en blanco y negro y color, con 4 decorados distintos a lo largo de su historia y con una lista de invitados que es realmente apetecible: escritores como Borges, Cortázar, Octavio Paz, Alberti o Vargas Llosa; dramaturgos como Buero Vallejo (en la foto) o Ionesco; actores como Mastroianni, Fernán Gómez o Marsillach, cineastas como Polanski, García Berlanga o Elia Kazan... podría seguir pero creo que ya es suficiente para que os hagáis una idea.

El director y presentador, auténtico factotum de "A fondo", fue Joaquín Soler Serrano, un hombre de amplísima experiencia radiofónica y televisiva que consiguió convencer a los directores de la televisión pública post-dictatorial de las ventajas de emitir un espacio de estas características, principalmente por el prestigio que le daría a la Casa en toda Europa. Hoy sus entrevistas son un documento excepcional (insisto EX-CEP-CIO-NAL) para acercarnos a algunos de los más grandes creadores del siglo XX.

Soler Serrano envolvía a su invitado en una atmósfera de conversación inteligente y la realización sobria de Ricardo Arias priorizaba el rostro del entrevistado sobre los planos generales o la escucha del presentador.
   Ha habido edición en VHS y DVD de algunas de estas entrevistas y es relativamente fácil conseguirlas.

jueves, 13 de mayo de 2010

Concursos sesenteros

Recordemos hoy dos concursos de finales de los 60 completamente perdidos en la memoria frágil del espectador, ambos presentados por un profesional polivalente, Joaquín Soler Serrano, que tan pronto animaba un programa de entretenimiento como entrevistaba a Borges.
   El primero se llamaba "Clan familiar" y se emitió en 1968. En él se enfrentaban dos familias al estilo del "Family Feud" americano. Fijaos en la pantalla del fondo: se usaba proyección cinematográfica para ilustrar las pruebas.

El otro recibía el pomposo título "Los hombres saben los pueblos marchan" y es de la cosecha del 69. Parece ser que tuvo cierto éxito a pesar de que no continuara su producción la temporada siguiente. Prestad atención a las cabinas en las que se aposentaban los concursantes que parecen de un saldo de la BBC al finalizar la grabación del Doctor Who. Es curioso que la realización estuviera planteada casi como si fuera desde un teatro, las cámaras no podían acceder al espacio central así que supongo que los planos generales o de conjunto serían los más utilizados.