martes, 5 de junio de 2018

El español y los siete pecados capitales


¿Cómo pecan los españoles? ¿Cuál es la relación entre el españolito medio y las infracciones graves contra la fe católica? ¿Somos, por ejemplo, más envidiosos que los ingleses pero tenemos menos gula que los franceses? Algo así se había planteado en 1970 el historiador y escritor Fernando Díaz-Plaja con una reflexión seria pero bajo una forma que no se alejaba demasiado de la ironía. Diez años más tarde se presentaba a bombo y platillo (portadas en TeleRadio y TP incluidas) una serie de televisión basada libremente en aquel texto. Sería el viernes 24 de octubre de 1980 a las 21.30 h cuando se emitiera el primer capítulo de una serie de siete. La soberbia ocuparía las dos primeras semanas (se ve que es el más grave de nuestros defectos) mientras que la avaricia y la gula compartirían la media hora de duración de la tercera entrega.


Dos actores muy reconocidos por el público que en aquel momento formaban pareja cómica en cine y teatro, Juanjo Menéndez y Jesús Puente, serían los protagonistas de esta serie que había sido adaptada para televisión por el guionista Juan Miguel Lamet que años más tarde se haría popular para el público de la 2 gracias a sus habituales colaboraciones como sabio contertulio en "¡Qué grande es el cine!" aquella escuela para ver películas dirigida por José Luis Garci. Un bregado director cinematográfico sería el que pondría imágenes a aquel guión, José María Forqué que, curiosamente, sólo había tenido una puntual contribución a TVE anteriormente, "El sombrerito" en 1970 y basada en un texto de Antonio Gala, premio en Montecarlo por cierto. Entre el elenco de 30 actores contratado destacaba un tercero que junto a los citados tenía un papel fijo, Rafael Alonso


Cada episodio se introducía con la conferencia de Don Marcelino Fernández Carballo (Puente) encargada por el director de un centro cultural, Margallo (Menéndez), viejo amigo con el que ahora tiene una difícil convivencia porque la sana rivalidad con la que comenzó su relación se ha ido tiñendo con los años de una amargura que la ha mutado en continua competición. Alonso interpreta a un amigo común que intenta mediar (sin mucho éxito) en sus desavenencias. 


Tres meses y medio tardó en rodarse en formato cine y con profusión de exteriores esta serie que fue producida por una compañía independiente con un presupuesto de 45 millones de pesetas, cifra que en aquel momento se consideró muy ajustada porque se aseguraba que si hubiera sido llevada a cabo por la propia TVE hubiera costado el doble. Este dato se reconocía sin rubor en la nota de prensa oficial, como si ese ahorro no desvelara un sobrecoste exagerado por la propia tele o bien un trabajo muy por debajo de convenio (si es que lo hubiera) por parte de la productora. Decía Forqué de sus protagonistas: "Tanto el uno como el otro hacen un trabajo brillantísimo, lleno de inteligencia. No se trata de un simple papel cómico o de una interpretación normal. Hay que tener en cuenta que a lo largo de la serie interpretan cientos de personajes distintos" y es que la estructura de esta antología se basaba en pequeños sketches que servían para ejemplificar las teorías del orador. A pesar de la publicidad que se dio a este estreno y al indudable atractivo que suponía para la audiencia la pareja Menéndez-Puente no obtuvo el éxito esperado aunque tampoco fue un fracaso. 

1 comentario:

  1. Fueron tp a los personajes mas populares de 1.980 por esta serie y luego acabaron peleados y se separaron artisticamente,

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