jueves, 7 de abril de 2016

Simone Signoret, la primera jueza de la tele


"Espero no hartar al público que cada sábado verá a la misma buena señora durante seis semanas". Así de humilde y tras una brillante carrera cinematográfica se presentaba ante su primer trabajo en una serie televisiva la genial Simone Signoret. Aunque ya había interpretado dos dramáticos de forma excepcional en los años sesenta, la televisión no le había interesado demasiado pero la llegada del guión de "Madame le juge" (que podríamos traducir como "La señora juez" aunque perderíamos algo por el camino) cambió su parecer. Élizabeth Massot es una abogada retirada que acaba de enviudar. Su marido fallece de forma accidental y Massot decide retornar a la vida legal pero esta vez como jueza de instrucción. "A lo largo de mi carrera he interpretado prostitutas, criadas y un montón de criaturas más. Por lo tanto no había ningún motivo para rechazar este personaje de juez en eterno equilibrio entre su vida personal y la profesional" le decía al corresponsal de la revista "TeleRadio" en París, Sergio Berrocal. En realidad, junto con la rotunda presencia de una actriz de carácter y mirada magnética como la Signoret, ése era el gran atractivo de la serie: además de sus asuntos en el juzgado, Massot tenía que resolver sus problemas personales que se iban desentrañando poco a poco.

Chabrol explica algunos pormenores del guión a la protagonista

Para esta ambiciosa producción se contrató a seis directores distintos, uno por capítulo, y todos con gran experiencia. Empezando por el genio de la comedia Édouard Molinaro (en un trabajo curioso dentro de su filmografía), continuando con el clásico Claude Barma (pionero de la TV francesa, adaptador de Shakespeare, realizador de "Los tres mosqueteros" con Belmondo y "Belphegor, el fantasma del Louvre"), la sensible y combativa Nadine Trintignant, el genial e imprescindible Claude Chabrol y para finalizar, Philippe Condroyer (un veterano del que destacamos una rareza en su producción: "Tintín y las naranjas azules", rodada en España). Decía Chabrol en pleno rodaje: "Signoret confrontará su vida privada, su vida de mujer, con la de juez de instrucción. Será la eterna lucha de la mujer para preservar su intimidad cuando se ejerce una profesión tan delicada". Algunas de las historias se basaban en hechos reales pero transformados convenientemente para que encajaran con las necesidades de la trama principal .

   La emisión comenzó el 11 de marzo  de 1978 por la cadena pública Antenne 2 y finalizó el 15 de abril. La presencia de Signoret en la televisión fue todo un acontecimiento... aunque demasiado fugaz.


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