miércoles, 14 de marzo de 2018

¿Quién sabe dónde?, el gran éxito de Lobatón


Pocos programas han marcado tanto la carrera de un profesional como "¿Quién sabe dónde?" a Paco Lobatón. A pesar de que no fue su primer presentador y director, supo apreciar el potencial que tenía este espacio que Ernesto Sáenz de Buruaga conducía en la 2 en 1992 y que destacaba en audiencia en una cadena minoritaria. Fue Lobatón el que lo llevó a audiencias superiores a los 9 millones de espectadores en pleno despegue de las cadenas privadas y el que dotó de credibilidad a uno de los primeros reality-show de nuestra tele. Supo pasearse por el límite de lo macabro y lo sentimentaloide sin superarlo nunca, ni siquiera la dramática noche de Alcàsser de la que Nieves Herrero y su "Cita con la vida" quedaron tocados. La diferencia fue que ella tuvo en directo a las familias y las entrevistas, lógicamente, se le fueron de las manos mientras que Lobatón decidió grabar previamente esas conversaciones y no emitirlas al completo para evitar la parte más emocional y, por lo tanto, íntima. 


No en vano este gaditano de Jerez de la Frontera venía de informativos y venía con una idea de la ética periodística grabada a fuego. Había formado parte de la revolución de los Telediarios emprendida en 1984 y de la que salieron triunfadores compañeros como Campo Vidal, Ángeles Caso o Concha García Campoy. Antes de eso, radio, mucha radio. Y después, debates políticos y sociales hasta que se volvió a su Andalucía para ser pionero de Canal Sur. Fue la primera cara, la que dio la bienvenida a la nueva emisora y dirigió sus informativos en sus primeras temporadas. En los 90 volvió a RNE donde estaba presentando el nocturno "24 horas" cuando TVE le reclamó para suceder a Buruaga al frente del programa sobre desaparecidos. 


En esta segunda etapa iniciada el 14 de octubre de 1992 a las 23.35 h, Lobatón se desprendió del encorsetamiento de los monográficos que había implantado su predecesor y se centró en la búsqueda. Se reforzó la interacción con la audiencia, dándole mucha más importancia, presentando ya en el primer programa al equipo de operadores de la centralita montada en el plató y con la que se conectaba continuamente. Poco a poco fue creciendo el número de profesionales de la redacción por las propias necesidades que requería el programa con su crecimiento inesperado. La audiencia aumentaba exponencialmente al número de peticiones de ayuda. Eso también obligó a reorganizar las tareas e incorporar un equipo multidisciplinar en el que se incluían abogados, psicólogos y trabajadores sociales. En la siguiente temporada se creó una lista de protegidos para los que no querían ser localizados y aunque todos recordamos las escenas de reencuentros en el estudio con la música in crescendo tenían la norma de respetar la intimidad de aquellos que preferían la reunión tras las cámaras. 
   No tardó en ascender al prime-time y convertirse en el programa más visto de todas las cadenas. Fue imitado en Antena 3 con "Se busca", primero presentado por José Antonio Gavira y después por Tico Medina. Tras seis años, su última temporada fue desinflándose en audiencia de forma preocupante. Quizás un hartazgo del público por el género que había invadido la televisión (con mayor o menor fortuna y más bien con poca deontología profesional) llevó a que no se renovara. 1998 fue su último año... o no. En 2007 dirigió y produjo "Los más buscados" en las mañanas de Antena 3 que era un remedo poco disimulado de su espacio de mayor éxito y en los últimos años regresó a TVE para presentar "la ventana Quién sabe dónde" también en las mañanas. Esta temporada, y de forma inesperada, ha regresado con todas las de la ley a la primera división dirigiendo y co-presentando "Desaparecidos" en la Uno. Y, por supuesto, no olvidemos su trabajo en la Fundación Europea de Desaparecidos. Lo dicho, no se puede negar que este trabajo marcó a Lobatón. 

    

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