domingo, 12 de enero de 2020

"El cantor de Méjico", Luis Mariano en directo en TVE


El 21 noviembre de 1964 era sábado, el día de la semana destinado para los programas de variedades en la parrilla de TVE. Los musicales, los espectáculos a los que se destinaba un mayor presupuesto se ubicaban en la programación esa jornada y las mayores estrellas nacionales (y unas cuantas internacionales) acudían a esos espacios. Aquella fecha los programadores tenían preparada una gran sorpresa para los espectadores que prácticamente no se había anunciado porque estaba previsto un homenaje a Cole Porter dentro del espacio "Sábado 64" pero quedaría aplazado para la siguiente semana. Ese día de noviembre aparecería en la pantalla uno de los grandes cantantes españoles pero que había conseguido el éxito en toda Europa vía Francia, Luis Mariano. 


Había nacido en Irún en 1914 y en el comienzo de la Guerra Civil se había exiliado junto a su familia en Francia. Tras muchas vicisitudes su carrera musical, que había comenzado de forma casual, despegó en los años 40 y se hizo el rey de las operetas, género que también explotó en el cine con enorme éxito. "El cantor de México", estrenada en teatros en 1951, fue su primer gran triunfo popular que también se extendió a las pantallas de medio mundo cinco años después. Se encontraba de gira con esta obra en 1964 y cuando TVE le propuso interpretar una de las operetas con las que triunfaba en París, él eligió esta, no es de extrañar puesto que había sido compuesta para el propio artista.


La adaptación para TVE fue obra de Ruiz Castillo sobre letra de Arozamena (que la había traducido al castellano) y música de Francis López. A Luis Mariano le secundaban en el reparto María Cuadra, Irene Daina y Paquito Cano (pocos años después famosísimo por su Locomotoro de Los Chiripitifláuticos). Gustavo Pérez Puig, pionero de TVE y reconocido director teatral después, dirigió y realizó este show con coreografía fue de Alberto Portillo y dirección musical de los maestros Lauret y José Perera. Y, como era habitual en la época, se emitió en directo así que el mérito era enorme. Aquí, por cierto, se estrenó con la j en México y no con la x que los propios mexicanos prefieren. 



"En su conjunto, por la riqueza y variedad de sus decorados, por la cuidada elección del vestuario, por los nombres incluidos en el reparto, por la calidad de los coros y la disciplina de los bailarines, por el gran número de actores y figurantes y por lo ambicioso del empeño, esta realización es una de las más importantes que TVE nos ha ofrecido hasta la fecha en el capítulo de variedades" aseguraba la revista "TeleRadio" una semana después. En ese mismo número Luis Mariano reconocía que uno de sus propósitos al aceptar este contrato televisivo era "aparte de cumplir el lógico objetivo de distraer a los espectadores, darles a conocer, de una forma directa, lo que es exactamente una opereta entendida a la manera tradicional en Francia". 
   Muchos años después, Pérez Puig le contaba a Lorenzo Díaz en su "La televisión en España" que se había sorprendido con la impecable profesionalidad de la estrella internacional y su extremada puntualidad, virtudes muy alejadas de las costumbres de otros cantantes y actores que no habían llegado, ni de lejos, a sus éxitos.

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