lunes, 2 de marzo de 2026

Cesta y puntos en 1966


Cuando en marzo de 1966 el programa "Cesta y puntos" disputaba los primeros octavos de final de su historia ya era un éxito rotundo. Había comenzado su andadura oficial en noviembre del año pasado, es decir, apenas llevaba cuatro meses en antena y su popularidad era brutal... y no exagero. En ese mes ya empezaba a ser motivo de reportajes en la prensa porque, en realidad, nadie se esperaba que aquella adaptación de un programa radiofónico similar (pero con las reglas del fútbol) de Daniel Vindel iba a conseguir tal respuesta. Los gerifaltes de TVE sí que eran conscientes de que esa competición radiofónica cultural entre institutos con las normas del baloncesto como base estaba funcionando muy bien y se les ocurrió la idea de ofrecer, casi como si fuera un piloto, un "torneo de presentación" entre cuatro equipos de Madrid. Dos semifinales y una final, tres programas que fueron el germen de uno de los concursos más recordados de la historia de nuestra televisión. 

Volvemos a marzo y no es baladí la fecha. Es a finales de ese mes cuando la revista "Tele Radio", la única entonces dedicada exclusivamente a informar sobre TVE (aún faltaban unas semanas para que apareciera "TP" y "Tele Guía" era, en realidad, una revista juvenil musical) un reportaje de cuatro páginas con amplio despliegue fotográfico al programa. Teniendo en cuenta que "Cesta y puntos" no se emitía por la noche era inaudito. El modesto programa juvenil de los sábados por la tarde estaba acaparando más atención que algunas de las apuestas fuertes de la temporada. Y eso se debía al interés del público porque la audiencia no estaba formada sólo por la chavalada. Cada semana a eso de las 18.45 h, entre "Escuela de campeones" y la serie estadounidense "Viaje al fondo del mar", toda la familia se reunía para disfrutar de un concurso cultural que emocionaba. Chicos (y posteriormente también chicas) respondiendo a preguntas del sistema educativo de la época a un ritmo endiablado (para los cánones de la época, por supuesto) y con un público enfervorizado en el plató formado por los compañeros, profesores y familiares de los participantes, así era "Cesta y puntos".

Si a eso sumamos que se emitía en directo, con la adrenalina que supone para los implicados, desde el Estudio 3 del todavía flamante centro de producción de Prado del Rey (inaugurado en julio de 1964) con las mayores innovaciones técnicas disponibles, no es poca cosa. El realizador era Manuel Ripoll que había comenzado en TVE como actor del musical en playback "Escala en HIFI" (donde conoció a la que después sería su mujer, Concha Cuetos, la Lourdes de "Farmacia de guardia"). Fue él quien se encargó de hacer "visual" el concurso radiofónico de Vindel y el que tuvo la idea de cambiar la base de juego: el fútbol por el baloncesto. Durante los dos primeros años se encargó de la realización y en los siguientes cuatro le sucedió Miguel Ángel Román. 

Quizás aprendió del director-realizador de Escala, Fernando García de la Vega, a imprimir un ritmo casi musical al concurso. Y no era fácil porque contaba sólo con tres cámaras y a cada respuesta acertada incorporaban un inserto cinematográfico de una canasta. Entre las innovaciones perceptibles claramente para el espectador estaba el micrófono de solapa que llevaba su presentador, colocado en su chaleco de lana. Curiosidad: este fue su "uniforme" en estas primeras temporadas, posteriormente luciría americanas de distintos cortes, algunas con el logo del programa en el bolsillo superior. Enrique Domínguez Millán se encargaba del guion partiendo del programa oficial de Bachillerato. Más adelante, se criticaría que el concurso premiaba el "papagallismo", es decir, el aprendizaje de memoria repitiendo como un papagallo. Los críticos parecían olvidar que esto era un concurso y que no se trataba de explicar o razonar las respuestas sino de darlas lo más rápido posible y brevemente. 

Daniel Vindel y su mujer, Aurora López Clemente

El programa contaba con la aquiescencia de las instituciones y, de hecho, el delegado nacional de Juventudes, Eugenio López, acudió en esas fechas al programa para otorgar la medalla de bronce a los capitanes de los equipos y ser entrevistado por Vindel y aprovechó la ocasión para felicitarle por su labor. La presidente de los jueces anotadores y locutora Aurora López Clemente era, además, la mujer de Vindel y se tomaba aquel trabajo con enorme responsabilidad. "En realidad no me divierto, más bien padezco muchísimo. Un fallo de Daniel puede hundir un equipo, un fallo en el acta de personales pueden ser cinco puntos a favor o en contra" le confesó al periodista Cristóbal Luque en aquel reportaje para la revista "Tele Radio". Por cierto, al marcador electrónico del plató (otra innovación televisiva), similar al de las canchas de baloncesto, el equipo técnico le había puesto el apelativo cariñoso de "Rodolfo".

Reconocía Vindel en esa misma publicación que "nadie podía suponer al comienzo que un programa de tipo cultural como este alcanzase la difusión y el interés que está despertando. Verdaderamente la gente se apasiona por un equipo o por otro cuando, en realidad, ningún equipo gana ni pierde. Pero se ha conseguido absolutamente revestir lo puramente cultural de un tono deportivo que lo encubre y ahí radica todo el secreto". Recordemos que este presentador tenía gran experiencia en retransmisiones deportivas y supo insuflar emoción aunque siempre desde un discretísimo segundo plano. Es curioso que un programa que todavía permanece en la memoria, más de seis décadas después de su estreno y casi 55 años después de su final, apenas esté representado en el Archivo de TVE. Sólo se han localizado (hasta ahora) dos programas: la gran final de la temporada 67/68 celebrada en el pabellón deportivo del Real Madrid (me atrevo asegurar que es un kinescopio, es decir, una copia cinematográfica de un programa originalmente realizado en soporte videográfico) y otro de marzo de 1971 (parece ser que grabado porque no se podía emitir en directo en Semana Santa). Como curiosidad, alguien grabó directamente con su "tomavistas" particular la entrega del 4 de febrero de 1967 y ha colgado varios minutos en youtube, todo un documento. A pesar de estas lagunas, "Cesta y puntos" sigue muy vivo en la memoria de aquellos que participaron. 


Nota: Archivo RTVE tiene en su web intercambiados por error los dos programas que se conservan.