martes, 29 de marzo de 2016

The Julie Andrews Hour


Julie Andrews es una de las grandes estrellas del Hollywood del siglo XX. Tan sólo por su protagonismo en dos de las películas más taquilleras de los sesenta, "Mary Poppins" y "Sonrisas y lágrimas", ya habría pasado a la historia pero si a eso añadimos su etapa en Broadway (donde estrenó "My Fair Lady" y "Camelot") ya tenemos más razones para auparla al podio de los grandes artistas del showbiz. Pero aún podemos añadir una faceta más que aquí no es tan conocida, la televisiva. Ya en 1957 había sido elegida por Rodgers & Hammerstein para encarnar a Cenicienta en su versión musical en directo para la CBS (tal y como contamos aquí) y en la década siguiente protagonizó varios especiales (el más recordado uno con Gene Kelly como invitado estelar). Estaba en pleno apogeo por sus roles en el cine (Mary y María, le daba suerte el nombre) y no tenía ningún prejuicio en compaginar ambos medios, para ella la tele no era un medio menor.

Por eso quiso aprovechar la oportunidad que le ofrecía la ABC en 1972 de tener su propio variety show en prime time. En aquella época prácticamente cada noche se podía encontrar un programa de música y humor presentado por un gran nombre de la televisión en alguna de las tres cadenas nacionales. Julie era mucho más estrella que cualquiera de ellos. Había triunfado en el cine... y eso cuenta doble en ese mundillo (o al menos contaba en los setenta). Sus habilidades eran evidentes pero mostrarlas al completo en su propio espacio era una apuesta segura... o eso pensaban los directivos. Acompañaron a la artista del comediante Rich Little (especialista en imitaciones y recién salido de "ABC Comedy Hour") y de Alice Ghostley, veterana actriz y humorista con la que protagonizaba hilarantes sketches, uno de los más celebrados las convertía en compañeras de piso al inicio de su carrera. A Julie todo le salía bien pero a la pobre Alice... en fin, hacía lo que podía.


Cada semana, además, acudirían invitados de renombre, tal y como era habitual en todos los variety. Actores del viejo Hollywood como Donald O'Connor  (de "Cantando bajo la lluvia", en la foto), actrices de amplio espectro como Angela Lansbury (curiosa reunión entre protas de dos de las películas Disney más recordadas de todos los tiempos y dirigidas ambas por Robert Stevenson) o compañeros de Broadway como Robert Goulet (con quien había estrenado "Camelot" unos años atrás) o Joel Grey ("Cabaret") y cantantes como Cass Elliot o Harry Belafonte aparecían en su plató para intervenir en números musicales y sketches. Hay que destacar la presencia regular de los Muppets (inicio de una larga colaboración) y de Maria Trapp, la auténtica. Aunque, por supuesto, la gran estrella era Julie y se esforzó en demostrar todos sus talentos, se puso a las órdenes de sus productores y cada semana se presentaba ante su público cantando, bailando y actuando como ningún otro anfitrión de un variety había hecho nunca. Tal esfuerzo fue premiado con 7 Emmy (de 10 nominaciones) y una candidatura a los Globos de Oro como mejor actriz protagonista en una serie musical o comedia. Todo el mundo reconocía que la Andrews estaba genial, que el show era espectacular e imaginativo, que las canciones suponían un acierto, los decorados sorprendían... todo funcionaba excepto la audiencia. En una época en la que los grandes musicales estaban caducando en el cine, la tele exigía algo más moderno. La ABC era la tercera cadena en el ránking y además no supo proteger su inversión. Sus horarios fueron cambiando constantemente a lo largo de los siete meses de emisión y se enrfrentó a series muy asentadas en otros canales como "Cannon" o "La chica de la tele". Para compensar su cancelación a pesar de las críticas y los premios, la ABC y Sir Lew Grade, su coproductor británico, le ofrecieron varios especiales estacionales que se realizaron en Inglaterra en los dos años siguientes (como "One to One" del que hablamos aquí). De todo este proceso Blake Edwards rodó un documental titulado simplemente "Julie", que visto hoy resulta bastante melancólico. 

TVE emitió algunos compactados del programa a mediados de la década y con la misma fórmula se repitieron de foma sindicada en EEUU. El show no ha sido editado en DVD todavía a pesar de las múltiples peticiones de sus fans en todo el mundo, parece ser que por un problema de derechos compartidos. No os fíeis de las  ediciones piratas y disfrutad de lo que hay colgado en webs como Vimeo o Daily Motion y tened en cuenta que son grabaciones caseras de hace más de 40 años que algunos fans han decidido compartir y no comerciar con ellas: 




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