martes, 10 de agosto de 2010

Juego de niños

La imaginación surrealista del creador Miquel Obiols desembocó en 1988 en un programa llamado "Juego de niños" que era peculiar en todos sus extremos. Obiols ya había demostrado su creatividad en "Terra d'Escudella" y "Planeta imaginario" y si se decidía a dirigir un concurso, éste no iba a ser típico. Para empezar Obiols se inventó el "Gallifante" que se convertiría en símbolo del espacio y premio para los participantes.

El aspecto gráfico fue obra de Mariscal y cada temporada nos trasladaba a un decorado en el que su estilo era fácilmente reconocible. Allí se sentaban los concursantes, dos, acompañados de famosos que les ayudaban a descifrar las definiciones de los niños grabados previamente en colegios de toda España. Ese era el objetivo del concurso, algo sencillo pero no exento de dificultad. Las declaraciones de esos infantes, el desconcierto de los participantes, el grafismo... todo destilaba cierta poesía.

La elección de los presentadores no estaba exenta de originalidad también. La primera fue la veterana actriz Amparo Soler Leal en su primera experiencia en estas lides.

Para sustituirle otra excelente actriz de larga trayectoria en teatro y televisión, Tina Sáinz.

Le continuó Ignacio Salas al que le tocó el papel de profe. Mapamundi de fondo en un decorado que simulaba un aula dibujada por un niño.

Y por último Xavier Sardá (por aquel entonces todavía era Javier) en su primera experiencia ante las cámaras tras haberse bregado como guionista en el programa de su hermana "Ahí te quiero ver".
Hasta 1992 duró el invento aunque después se ha copiado el formato hasta la saciedad y el propio Obiols lo adaptó para Canal Plus con el nombre de "El juego de la luna".
Parece que me estoy olvidando de los verdaderos protagonistas del programa, los niños, no, lo mejor para el final, una definición escatológica:

domingo, 8 de agosto de 2010

Superagente 86

Maxwell Smart es, con toda justicia, uno de los personajes míticos de la historia de la televisión. La serie "Get Smart" (Superagente 86 en España, perdiendo el doble sentido del título en el que se usa el apellido del personaje y el adjetivo inglés "smart", "inteligente") se emitió en la NBC de 1965 a 1969 y un año más en la CBS. Cinco temporadas de parodia de las series de detectives con el sello genial de Mel Brooks antes de que se embarcara definitivamente en el cine y tras su experiencia como guionista en algunos de los mejores programas de humor de los 50.
Don Adams, un actor cómico que decidió usar el apellido de su mujer en lugar del suyo, Yarmy, para evitar ser siempre el último en los castings, fue su protagonista. Su utilización de la voz y una cara en perpetuo desconcierto acompañaban perfectamente las frases de los guionistas y ayudaron a crear un personaje rematadamente estúpido pero entrañable. Nunca sabremos cómo había llegado a CONTROL, la organización contra el crimen, y tampoco entenderemos qué veía en él la Agente 99 (Barbara Feldon), una mujer inteligente y arriesgada que se enamoraba de él. En cuanto a su pobre jefe (Edward Platt) bastante tenía con intentar explicarle cuál era su misión.
Barbara Feldon no tenía experiencia previa como actriz, su experiencia ante las cámaras se limitaba a ser ganadora del concurso "The 64,000 dollars question" como especialista en Shakespeare. El hecho de que tuviera una relación con un productor de la serie se ha ofrecido tradicionalmente como explicación de su salto a la interpretación. En principio su personaje iba a ser "69" pero la censura lo convirtió en "99". Nunca se supo su verdadero nombre.
La serie ganó 5 Emmy (3 para Don Adams como mejor actor de comedia), fue nominada a los Globos de Oro, tuvo una secuela en 1995, dos películas (1980 y 2008), dos tv movies... y su sintonía sigue siendo recordada por cualquier aficionado a la televisión.

sábado, 7 de agosto de 2010

Rosa Morena en "A su aire"

Ayer hablaba sobre el programa "A su aire", conciertos grabados en lugares emblemáticos para sus intérpretes, teatros de su barrio, la plaza de su pueblo... la idea había comenzado en Barcelona pero después Madrid asumió varias de las transmisiones. Precisamente una realizada desde Alcalá de Henares es la que supuso un escándalo en aquella pacata TVE, todavía con miedo a lo que se dijera en El Pardo. La cantante de flamenco-pop Rosa Morena fue elegida para cantar en la sala de plegado de paracaídas de la Unidad de Paracaidismo de la población madrileña antes nombrada. Hasta aquí, todo normal. El problema (o no) es que la Morena era una mujer de muy buen ver en 1974 que jugaba con su sensualidad y que decidió acudir con una camiseta sin mangas bastante ajustada que dejaba ver su generosa anatomía. Su pantalón era, como mandaba la moda, ancho al final pero muy ajustado en ciertas partes. Colocar a Rosa entre cientos de jóvenes militares que no tenían mucho acceso al género femenino no fue una buena idea, el bromuro no hizo efecto y sus carantoñas, contoneos, besitos y animación en general convirtió a los muchachos en orangutanes bramando por una hembra. El clímax llegó con su éxito "Échale guindas al pavo", Rosa Morena bajó del escenario y se arrimó a todos los chavales. La canción fue interpretada en play-back pero el sonido directo que estaba de fondo era un grito ancestral que causó estupor entre el régimen. La Morena comentó en alguna entrevista posterior que salió de allí llena de moratones por los pellizcos de los paracaidistas y que todo había sido idea de Chicho Ibáñez Serrador, por entonces Director de Programas de TVE. Este escándalo se sumó al escote de Rocío Jurado en "Cambie su suerte". Algo estaba cambiando en el Ente, que empujaba a la sociedad española a abrir su mente y liberarse de prejuicios.

viernes, 6 de agosto de 2010

A su aire

En 1974 el Centro de Producción de Barcelona emite para todo el territorio nacional el programa "A su aire", conciertos realizados desde lugares tan dispares como un teatro, la plaza del pueblo o... atención, una sala de plegado de paracaídas. Se trata de transmitir al espectador la emoción y la sinceridad de un concierto.
Para ello era necesario un gran montaje, no vamos a decir que este programa fuera una superproducción ni mucho menos pero sí que fue una apuesta arriesgada para un público minoritario.
Realizadores jóvenes como Antonio Chic o Lluis María Güell consiguieron una cierta libertad en la realización y el uso de la grúa se convirtió en sello distintivo del programa. Desde luego consiguieron una belleza plástica destacable.
El concierto de Serrat desde el teatro del Poble Nou fue uno de los más sonados, Serrat volvía a aparecer en TVE después de haber sido vetado tras el asunto "La, la, la". Güell fue el realizador y Serrat estaba magnífico, "Mediterráneo" fue la sintonía de inicio y sus acordes sirvieron de unión para el resto del recital.
También se grabaron conciertos de María del Mar Bonet (en catalán y con subtítulos en castellano), Peret, Rocío Jurado... pero el más sonado fue el de Rosa Morena... y como fue tan sonado mañana le dedicaremos una entrada independiente.

jueves, 5 de agosto de 2010

Milton Berle

Milton Berle fue la primera gran estrella de la televisión, el primer hombre del show business que supo usar el medio en sus inicios como una nueva parcela de su negocio y también el que más rápido sufrió la caída. Su programa "Texaco Star Theater" fue el primer variety show que encandiló a la audiencia, comenzó en 1948 en la NBC e inmediatamente se hizo con el número 1 en los ratings. La cadena firmó un contrato ¡por 30 años! avalado por la popularidad de Berle en el teatro, la radio y finalmente en "the new medium".
Sin embargo, la NBC no contaba con la rápida y cambiante evolución de la televisión. Al principio las rutinas de vaudeville de Milton encajaban perfectamente con el espectador de finales de los 40, aquel que acudía a lugares públicos para ver el programa (incluída la casa del vecino) y que se contagiaba la risa uno al otro, tal y como sucedía en el teatro. Berle, curiosamente, contribuyó a su propio declive, propició la venta de televisores y en la intimidad del hogar las gracias de "Uncle Miltie" sonaban un poco sobreactuadas y repetitivas.
El hombre que fue apodado "Mr. Television", que contribuyó a la creación de standards en el entretenimiento audiovisual... se quedó sin programa en 1955, si bien es cierto que su carrera no se detuvo ahí. Tuvo algún programa más como un concurso en la NBC y un nuevo variety en la ABC en 1966. Bordó dos papeles dramáticos y apareció como invitado en prácticamente todas las series desde los 60 hasta los 80.

Falleció en 2001 a los 93 años.

Un par de vídeos, comenzamos con uno de sus shows en 1953 al que acudió Ronald Reagan, muchos antes de ser Presidente de los EE.UU., claro:



 El comienzo de "This is your life" en el que se repasaba su vida:



miércoles, 4 de agosto de 2010

77 Sunset Strip

"77 Sunset Strip" es una serie absolutamente perdida en la memoria del espectador español pero que en su día inauguró un género que la productora Warner se encargó de explotar posteriormente: detectives en un destino soleado. Estos se encontraban en los Angeles pero más adelante se atrevieron con Hawai (Hawaiian Eye), Nueva Orleans (Bourbon Street Beat) y Miami (Surfside 6).
Efrem Zimbalist Jr. (padre de Stephanie Zimbalist, la protagonista de "Remington Steele" junto a Pierce Brosnan) encarnaba al detective privado Stuart Bailey, un papel que en el cine ya había sido interpretado por Franchot Tone en 1948 y es que el creador de la serie, Roy Huggins, había comenzado a publicar las historias en las que se basaría esta producción en 1946.
Por supuesto "Stu" estaba acompañado de diferentes personajes muy estereotipados, como mandaban los cánones de la época, desde la operadora francesa que a veces ayudaba como cebo en los casos (Jacquiline Beer, izda.) al contrapunto cómico de Roscoe (Louis Quinn, centro) o el atractivo con personalidad J.R. Hale (Richard Long).
Durante los primeros años Edd Byrnes (izquierda) hizo suspirar a las adolescentes e incluso inició carrera musical. Cuando en 1960 sus peticiones de un papel más destacado y un salario más alto fueron obviadas decidió irse de la serie, fue Robert Logan (derecha) quien suplió su ausencia. Por último, Roger Smith era el agente del gobierno y abogado que ayudaba a Zimbalist desde el lado oficial.
La serie se mantuvo en la ABC desde 1958 hasta 1964 y en 1995 se intentó realizar una nueva tanda de episodios con Vince Vaughn pero no prosperó.

Os dejo con la cabecera, cuya sintonía es una delicia:

lunes, 2 de agosto de 2010

Terenci y sus estrellas...

Hay algo que echo de menos especialmente en este verano televisivo, algo que antes no fallaba, un recurso barato para cubrir las tardes de la 1 y las noches de la 2: el cine clásico. Ya fuera bajo el epígrafe de "Cine Paraíso" o el de "Tarde de Western" o "Cine de siempre"... me da igual, pero extraño títulos de toda la vida en un horario más o menos cómodo. Y ya que la 2 se está reconvirtiendo en Cultural.es ¿por qué no recuperar después de las pelis las entrevistas que a lo largo de la historia de TVE se han realizado a grandes estrellas del Hollywood dorado? Como si fuera un extra de dvd, un valor añadido a la proyección del film. Ejemplos los hay de sobra y el programa "Más estrellas que en el cielo" (del que ya hablamos aquí) ofrece material suficiente. Terenci tuvo que soportar la broma de Kirk Douglas mientras le preguntaba si era "ambicioso", "no te entiendo Terenci", "quizás no lo pronuncio bien", "dímelo en catalán"....
Recibió a Cyd Charisse, las piernas perfectas de los musicales de la Metro, la compañera perfecta para Gene Kelly o Fred Astaire.
Joan Collins, arpía de Dinastía, antes había sido musa de películas exóticas en los 50/60 y del cine independiente británico gracias a los experimentos de uno de sus maridos. A Terenci le llamaba "Terry", cosa que parece que al escritor le encantaba.
En el caso de Lauren Bacall fue ella la que le dijo que podía llamarla como Terenci quisiera.

Joan Fontaine ("Rebeca", Óscar por "Sospecha", también de Hitchcock) confirmó que seguía sin hablarse con su hermana, Olivia de Havilland (Melania en "Lo que el viento se llevó").
Y Ursula Andress hizo lo que ella sabía hacer, seducir, ser divertida y hablar de su limitada carrera. Son sólo algunos ejemplos de las entrevistas de este programa pero hay más, que los documentalistas las recuperen y que algún directivo tenga a bien reponerlas.