lunes 23 de enero de 2012

Aquí España con José María Íñigo

Desde 1966 TVE produjo un programa que en su momento constituyó un auténtico récord porque continuó su andadura ininterrumpidamente hasta 1992 siendo la producción propia de la Casa más longeva hasta que "Informe Semanal" pulverizó esa marca. Atención, he escrito "produjo" y no "emitió" muy conscientemente. Efectivamente, era una producción de TVE pero se emitía en la ZDF alemana y estaba dirigido a los emigrantes españoles en aquel país.
En esta ocasión sólo hablaremos de la etapa presentada por José María Íñigo, entonces en pleno apogeo en su carrera televisiva. Tras haber presentado "Ritmo 70" tuvo la gran oportunidad de conducir el mítico "Estudio abierto" en la 2. Fue justo en esa época cuando le solicitaron que también se encargara de este espacio informativo-divulgativo.
A su lado Gemma Jordana de Pozas, que hablaba un alemán casi perfecto y que iba traduciendo las palabras de Íñigo. Ella se mantuvo en el programa hasta su desaparición.
En "Aquí España" se alternaban las noticias con reportajes de carácter folklórico y cultural además de actuaciones de cantantes modernos o agrupaciones tradicionales. Ocasionalmente se realizaban entrevistas en plató como esta de la imagen superior a Jaime Morey para hablar de su participación el festival de Eurovisión en 1972.
Parece ser que Íñigo se mantuvo en el programa hasta 1974 o 75 (no hay muchos datos sobre el tema) para ser sustituído por otro grande, Joaquín Soler Serrano. Esta etapa de su brillante carrera como comunicador es de las más desconocidas por el espectador español pero seguro que resulta inolvidable para aquellos que se trasladaron a Alemania en busca de un trabajo... historia que se repitea ahora aunque sin la necesidad de que la ZDF tenga un convenio con TVE, gracias a internet cualquiera puede ver la programación española casi al completo.

5 comentarios:

  1. Voy a sacar el "talante" de paseo y no voy a admitir opiniones en contra, JOSE MARÍA ÍÑIGO ES, HA SIDO Y SERÁ EL MÁS GRANDE.

    Ni tan siquiera se le acerca Jesús Hermida (mi segundo grande), segundo pero a varios cuerpos de distancia.

    ResponderSuprimir
    Respuestas
    1. ¡Qué voy a decir yo de Íñigo! Echando un vistazo a este blog se demuestra mi profunda admiración por este profesional... pero ¡ojo! Hermida es otro grande en campos distintos, cada uno en lo suyo es irrepetible.

      Suprimir
  2. Desconocía la existencia de este programa, para mi ha sido toda una sorpresa.

    ResponderSuprimir
  3. Gemma Jordana de Pozas!! ¿Dónde estabas que nunca saliste en mi pantalla?

    ResponderSuprimir
  4. Voy a compartir con vosotros algo de lo que no he sido consciente ni yo misma, hasta hoy.

    Navegando por internet en busca de viejerías, me he dado de bruces con mi primer amor, un cantante de la época llamado Juan Erasmo Mochi. Lo recuerdo en la televisión, saliendo de entre una montaña de paja, cantando no sé qué, pero eso era lo de menos. Yo tendría cuatro o cinco años y me quedé con la boca abierta y la mandíbula desencajada al ver al hombre más guapo del universo. Claro que el universo español franquista de aquella época junto con mis tiernos ojos infantiles no contenían la suficiente información como para sacar conclusiones demasiado realistas acerca de la belleza masculina. ¡Quién iba a decirme a mi que algún día podría encontrarle de nuevo por arte de birlibirloque internetil! El caso es que me he puesto a investigar más y me he desanimado un poco cuando he llegado a su repertorio musical. Yo lo recordaba un tanto rockero, no sé por qué. Creo que mi mente me jugó una mala pasada y mezclé el rostro del guapo Mochi con las canciones de Bruno Lomas: un cacao normal dada la pila de años que han pasado. Títulos más dignos de la tienda de los horrores que de un rockero decente han dado con todas mis ilusiones al traste: "Mami Panchita", "Los que se van", "El lagartija" o “Maria Teresa (si que besa)" más la carátula de un disco reciente en el que rostro y cuerpo lucen un tanto expandidos, han sido definitivos para no querer volver a encontrarme con mi viejo amor nunca más y, si fuera necesario, pediría una orden de alejamiento virtual, al menos hasta que yo misma haya cumplido los sesenta; momento en el cual, seguramente, me apetecerá volver a encontrármelo, aunque solo sea para darme cuenta de que, tarde o temprano, todos llegamos al mismo punto.
    Aun así, nunca olvidaré el mágico momento "sillón frente a televisor" durante el cual Mochi salía, guapísimo, de entre una montaña de paja, cantando algo que yo siempre pensé que era un rock and roll.

    Ana Vallejo

    ResponderSuprimir