jueves, 28 de abril de 2011

Festival de la OTI

En 1972 la Organización de Televisión Iberoamericana consiguió que las emisoras asociadas unieran sus esfuerzos para emitir el Gran Premio de la Canción Iberoamericana, más adelante conocido como Festival de la OTI y punto. Con el Festival de Viña del Mar en mente, con el precedente del Festival de la Canción Latina pero siempre aspirando a convertirse en la Eurovisión de los países de habla hispana, aquel invento duró hasta el año 2000 y nos dejó unos cuantos momentos de absoluto delirio.
Su primera edición se celebró en Madrid y estuvo presentada por Rosa María Mateo y Raúl Matas. Sus ganadores fueron los brasileños Claudia Regina y Tobías, el segundo puesto lo ocupó Basilio y el tercero Marisol. TVE realizó un gran esfuerzo para emitir el certamen en color puesto que en algunos de los países de América Latina ya era habitual, no en nuestro país.
Los decorados chillones, las ropas absolutamente exageradas, las actuaciones nada discretas, la sobreactuación en general era la norma de un festival que España ganó en seis ocasiones aunque cierto es que la mayoría de ellas poco nos importó.
El triunfo de María Ostiz con "Canta cigarra" en 1976 fue celebrado con un "ya era hora" y esta discreta cantante revitalizó su carrera... durante un tiempo.
Quizás el mayor éxito del festival fue "Latino" interpretada por Francisco y que consiguió excelentes ventas tanto en España como en Iberoamérica. El cantante volvió a alzarse con el primer puesto en 1990 con la recordadísima (ejem) "A dónde voy sin ti". El año siguiente fue Ana Reverte con "Enamorarse" la triunfadora. El grupo de ganadores patrios se completa con Marcos Llunas en 1995 y Anabel Russ (¿ein?) en el 96.
La celebración del festival era cada año una aventura, si bien al principio se seguía el modelo eurovisivo y el ganador se convertía en organizador el año posterior en varias ocasiones se tuvo que cambiar la norma por asuntos tan graves como guerras (Nicaragua, 1978) o desastres naturales. Finalmente, y tras la fórmula del sorteo aplicada en diferentes ediciones con cierta polémica, se llegó a un acuerdo para que lo organizaron las televisiones que tuvieran recursos suficientes... así que se emitió desde Valencia 3 años seguidos, toma ya.
Me quedo, eso sí, con los comentarios de Carlos Herrera en sus retransmisiones, impagables.

Por cierto, hay amenaza de regreso el próximo año en México, de momento es sólo amenaza.

6 comentarios:

  1. Bueno, si vuelve, al menos podremos decir aquello de: "siempre nos quedará la OTI" para consuelo de eurovisivos y eurofans...

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  2. jajajajaja sí, sí, recordadísimos. sólo sé quién es francisco y me suena vagamente maría ostiz.
    me ha gustado la fina ironía que destila tu post :)

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  3. María Ostiz es muy recordada por "Un pueblo es"

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  4. Vale, esta entrada me interesa para el/la que esté al día de ESTO.

    Hubo un año en que los chilenos mandaron a ALGO que rapeaba por el escenario como pollo sin cabeza (UN SEÑOR MAYOR O QUE ESTABA FRANCAMENTE PERJUDICADO CON ASPECTO DE HABER SIDO DADO DE ALTA ESA MISMA TARDE DE UN FRENOPÁTICO), por más que busco no encuentro la actuación.

    NECESITO EL VIDEO YA

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  5. Curioso saber que la gran Rosa María Mateo presentara la primera edición.
    A mí me pasó una cosa curiosa con la OTI: desaparició tan de puntillas que uno no se dio cuenta hasta pasados los años que no había tal festival, supongo que era por la poca relevancia que tenía de últimas.
    Mi actuación favorita fue la de Vicky Larraz con "Bravo Samurai", pop con energía y un tercer puesto.

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  6. Un canto a lo más absolutamente kitsch, si te disponías a verlo con sentido del humor, resultaba desternillante. Nunca olvidaré la edición de 1.984, presentando Raúl Matas, absolutamente delirante. Empezaron bien: prsentando al jurado el Matas se quedó en blanco mientras enfocaban a uno de los miembros, un tipo muy apañao que aguantó como pudo y que resultó ser Emmanuel después de un drástico cambio de look (de jovencito era más feo que un dolor de tripas, me remito a un 300 Millones con melenita y un smoking gris con la chaqueta metida dentro de los pantalones). Inenarrable: Un fulano en la última nota soltó un gallo brutal y alzó los brazos como diciendo "pues ná, he hecho lo que he podido", los representantes de Trinidad y Tobago eran un negrón brutal con brillos en el pelo y una rubia canija al estilo Lulú. El estilo imperante en todas las canciones era el "hermano americano, unamos nuestras manos". Hasta Carlos Mejía Godoy pasó por allí y estoy por decir que también Mercedes Sosa. Chema Purón era habitual, tanto cantando como componiendo las que se enviaban desde aquí.

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