domingo, 16 de junio de 2024

La eternidad de Raffaella Carrà

Raffaella en los 70, sus inicios como show-woman televisiva

Raffaella cantante, Raffaella presentadora, Raffaella emprendedora, en definitiva... Raffaella mito. "Nada es eterno salvo la Carrà" (Dos Bigotes Editorial) es el descriptivo título del libro con el que el periodista y comunicador Pedro Ángel Sánchez homenajea a su ídolo. Fue a él a quien la italiana más española concedió su última entrevista radiofónica (para su programa en la radio autonómica de Castilla-La Mancha). No fue algo casual, ella sabía que se estaba despidiendo y eligió a un periodista pero también a un fan. Nunca daba puntada sin hilo, controladora hasta el final de su propia imagen. 

- ¿Por qué un libro sobre Raffaella? ¿Es una deuda con el pequeño Pedro Ángel que la miraba fascinado o una responsabilidad autoimpuesta por el periodista que le hizo la última entrevista en España?

Una mezcla de ambas cosas. Que me regalara esa última entrevista creó en mí la necesidad de agradecérselo de alguna manera y la publicación de una biografía para reivindicar todo lo que significó Raffaella para el mundo de la música, de la televisión y del espectáculo era la mejor manera.

Pedro Ángel Sánchez con su libro en la Feria del Libro de Madrid

- Has elegido escribir de forma no lineal, con muchos saltos de tiempo y creando una narrativa alrededor de la historia de Raffaella y nuestra propia historia. ¿Por qué esta elección? ¿Surgió durante el proceso o lo tenías claro desde el principio? 

Surgió de manera natural. Realmente comencé a escribir dejándome llevar por los conocimientos que tenía sobre ella, completándolos con documentación, entrevistas de la propia Carrà y los más de una veintena de testimonios que me han ido asomando a la parte más desconocida de Raffaella, de la que nunca se había hablado. Hasta yo mismo me he sorprendido del paralelismo de su carrera con la evolución de nuestro país desde el fin de la dictadura franquista hasta nuestros días. 

Con Nino Ferrer en "Io, Agata e tu..." en 1970

- Muchos sitúan su primer Canzonissima y aquel ombligo al aire como el inicio de su estrellato pero tú, muy acertadamente, explicas que aquellos cuatro programas especiales de Nino Ferrer ("Io, Agata e tu...") fueron realmente decisivos, ¿por qué?

Raffaella aceptó la invitación de acudir al show de Ferrer con la condición de que le “regalaran” tres minutos para hacer lo que ella quisiera. Esa actuación le sirvió como escaparate para demostrar a toda Italia que Raffaella era un soplo de aire fresco para la pequeña pantalla, provocando de inmediato que los directivos de la RAI vieran en ella la presentadora perfecta para "Canzonissima", el programa estrella de la tele pública. Ella siempre presumió de intuición,  y en este caso sin lugar a dudas también le funcionó.

A principios de los 80, cuando comienza a evolucionar hacia una presentadora más completa

- En tu libro vas desgranando las circunstancias que la convirtieron en la mayor show-woman de la televisión en Europa. ¿Cómo llegó ella a la conclusión de que la tele era el medio ideal para sus talentos?

Creo que ahí tuvo mucho que ver “Pronto, Raffaella?”. Un programa que cambió por completo su rumbo profesional, dejando desde ese momento las giras internacionales para centrarse en su labor como presentadora. El éxito que cosechó con este programa fue tan brutal que desde ese momento ella comprendió que su sitio estaba en la pequeña pantalla y que la música había pasado a ser un complemento. En ese momento nace el personaje de Raffaella Carrà tal y como hoy lo conocemos, pasando a otra dimensión.

En su primera aparición en TVE, "Señoras y señores", 1975

- Tras su debut en nuestro país como invitada estelar de “Señoras y señores” en 1975 (aún en blanco y negro) el fenómeno Carrà fue alimentado con sus cuatro programas (el cuatro de nuevo, por cierto) en “La hora de…” que fueron un éxito… y también una polémica. ¿Qué supusieron aquellos especiales para Raffaella?

Fue el pistoletazo de salida a su carrera en España. A raíz de ahí llegaron sus primeras canciones ya adaptadas al castellano. Pero curiosamente también serían los culpables de su éxito en Argentina, ya que estos fueron vendidos a aquel país, transformándola de inmediato en todo un ídolo de masas al otro lado del océano. Esos especiales no fueron fáciles de grabar pero merecieron la pena. Demostró que una nueva forma de hacer televisión en España era posible.

En "Pronto, Raffaella?" el teléfono se convirtió en su medio de comunicación directo con la audiencia

- A lo largo de los años probó que era una emprendedora nata y una mujer independiente y luchadora. En tu libro explicas cómo el éxito clamoroso de “Pronto, Raffaella?” (1983-85) se convirtió también en una muestra del machismo imperante aún en esos primeros ochenta.

Isabel Gemio me decía que no debió de ser fácil destacar en un mundo imperantemente masculino, siendo encima una mujer sexy y atractiva como era su caso. Sin embargo, lo consiguió a pesar de verse envuelta en escándalos como el que llegó al Congreso italiano a consecuencia del sueldo que exigió a la televisión pública. Había conseguido multiplicar por cinco la audiencia de la RAI, era coherente que su caché también se multiplicara por cinco. Curiosamente nadie alzó la voz cuando un año después Pippo Baudo, firmó un contrato de las mismas características. ¿Tendría que ver que ella fuera mujer?

Con Ricardo Fernández Deu en "La fiesta del Mediterráneo", una coproducción entre la RAI y TVE

- Raffaella fue una trabajadora incansable y mucha gente ha olvidado que en nuestro país hizo más programas que “Hola, Raffaella” en los 90. ¿Qué significaron “La fiesta del Mediterráneo” y “Sevilla Sueña” para ella? ¿Fueron decisivos para que firmara un programa semanal más tarde?

Realmente aquellos programas fueron una primera toma de contacto. No sólo con el público español que se reencontraba con ella tras años sin cesar de trabajar en Italia, sino también con muchos de los guionistas que posteriormente trabajaron con ella en “Hola, Raffaella”. Entre ellos, por ejemplo, estaba Alberto Maeso, que con el tiempo se transformaría en uno de sus pilares indiscutibles en España y uno de sus más fieles y leales amigos.

Loles León, Ramón García y Raffaella en el telemaratón "Contigo", 2004

- Otro programa olvidado, este mucho más reciente, fue un telemaratón. ¿Era quizás una forma de testar un posible retorno a TVE?

Por entonces ella llevaba varios años luchando por traer a España el formato de “Carràmba”, con el que batió todos los récords de audiencia en Italia, sin embargo varios factores hicieron que finalmente nunca pudiera aterrizar en nuestras pantallas. Desgraciadamente aquel telemaratón no funcionó demasiado bien. Sin embargo, ella siempre positiva, se quedó con la satisfacción de haber logrado que miles de niños fueran apadrinados por el público español.

"Mamma per caso" (1997) supuso su vuelta a la ficción

- Sus regresos a Italia eran siempre un acontecimiento y nunca dejó de sorprender a sus fieles, bien fuera en programas como “Carràmba” o volviendo a la actuación en una serie de los 90. Era una profesional inquieta y en continua reinvención como has podido constatar con los testimonios de sus amigos y compañeros…

Siempre tuvo el don de conectar con el público quizá porque siempre supo que sus programas tenían que ir evolucionando a la par que la sociedad. También fue muy inteligente permitiendo descansar a su personaje en determinados momentos, dejando Italia durante varios años para trabajar en España, y a la inversa. Eso provocó en el público de ambos países ganas de Carrà, garantizando esa “sed” de Raffaella.

Gracias a "A raccontare comincia tu" consiguió cumplir su sueño de entrevistar a Sofia Loren en 2019

- Amén del éxito de “The Voice” a mí me parece especialmente interesante su último programa que es una adaptación del “En tu casa o en la mía” aunque ella, en realidad, ya había hecho eso mucho antes como sección de su Show para Berlusconi

Es que ella se adelantó a muchas de las cosas que hoy en día se hacen en televisión. De hecho ahora es muy habitual ver a determinados personajes pasar por el aro y dar cierto espectáculo para promocionar algún proyecto en un programa de televisión. Pero es que eso ella ya lo hacía 30 años atrás, cuando eso no era nada habitual.  Es el caso de esas entrevistas televisadas desde las casas de los artistas. Es más, en su caso, ella hacía la entrevista en el domicilio del invitado y posteriormente éste le devolvía la visita acudiendo al plató para terminar la charla. 

- Durante este proceso de inmersión total en el Raffaellismo, ¿qué es lo que más te ha sorprendido de ella?

Su otra cara. La más desconocida. La que nos muestra a una Carrà no tan expansiva como la que veíamos en la televisión o en su faceta como cantante. La que se refugiaba en su casa del Argentario para hacer cenas con sus amigos y jugar a las cartas. La que daba al botón del “off” de la popularidad para ser una más en un pequeño pueblecito pesquero de la Toscana. Y la que nadie llegó a conocer del todo, manteniendo en silencio una enfermedad de la que nadie supo nada, ni siquiera algunos de sus familiares más íntimos para no hacerlos sufrir.

- ¿Qué legado televisivo nos ha dejado la Carrà?

La televisión que unía a toda la familia. A los abuelos, los padres y los niños. Nos ha dejado la televisión diversa e integradora, en la que también tenía cabida la ironía y los dobles sentidos, en la que todos y todas nos sentíamos seguros. Era la televisión del carisma, de la naturalidad, de la espontaneidad. Era el sello Carrà, por eso fue pionera y una maestra. Y me atrevería a decir más, siendo italiana, la mejor presentadora que hemos tenido en España.


domingo, 9 de junio de 2024

Debate de las Elecciones al Parlamento Europeo en 1999


Hace un cuarto de siglo vivíamos otra jornada electoral, el 13 de junio de 1999 se votaba por los candidatos al Parlamento Europeo y también por los municipales y autonómicos. Si ahora la desafección por los comicios europeos es grande, 25 años atrás lo era mucho más. El debate que organizó TVE, tras no pocas negociaciones, se emitió cuatro días antes a las 23.45 h por la Primera Cadena. Javier González Ferrari moderaba el encuentro en calidad de Director de los Servicios Informativos. Había sido nombrado en abril de 1998, tras la marcha de Ernesto Sáenz de Buruaga a Antena 3, y venía de una etapa de dos años al frente de RNE. Su labor en esta responsabilidad televisiva fue muy criticada, de hecho, apenas un mes después de este debate Alfredo Pérez Rubalcaba (entonces Diputado y Secretario para Relaciones con los Medios del PSOE) solicitó en sede parlamentaria su dimisión. No sólo no surtió efecto aquella petición sino que un año más tarde fue nombrado Director General de RTVE al conseguir el PP la mayoría absoluta. 

Ferrari decía aquella noche del 13 de junio que en el Estudio 1 de Prado del Rey estaban representadas las seis fuerzas políticas "sobre todo para aclarar las cosas". Los candidatos eran Ignacia de Loyola de Palacio y del Valle (PP), Rosa María Díez (PSOE), Alonso José Puerta (IU), Pere Esteve i Abad (CiU), Josu Ortuondo (PNV) e Isidoro Sánchez (Coalición Canaria). Telecinco se había adelantado cinco días al emitir por la mañana su propio debate moderado por Vicente Vallés, Subdirector de Informativos de la cadena. Eran conscientes de que el interés era escaso pero, al menos, sabían que había una responsabilidad hacia los espectadores aunque no fueran un canal público y cumplieron. 

Aquellas elecciones se saldaron con el 39,7% de los votos para el PP (27 escaños) y el 35,3% para el PSOE (24 escaños). La siguiente fuerza política en número de votos fue Izquiera Unida con el 5,7% (4 escaños) con lo se reafirmaba aún más el bipartidismo. 

jueves, 30 de mayo de 2024

La revolución de Localia

En abril de 2002 Localia llevaba casi dos años emitiendo y había llegado el momento de afianzar la apuesta del  grupo PRISA. La idea original era "profesionalizar las televisiones locales" uniéndolas a través de una red y dotándolas, no sólo de presupuesto sino también de unas horas de programación nacional que cubrieran las necesidades propias de canales pequeñísimos que no podían permitirse producir más de unas cuatro horas diarias. Una vez superada esa primera fase, querían otorgar una cierta "dignidad" al invento apostando aún más por la información pero también aumentando la programación exclusiva para el canal con nuevos espacios y, además, ofreciendo documentales y series de interés. 

El estreno oficial de esta nueva etapa se producía el 22 de abril de 2002 con una nueva imagen que, según el  dossier de prensa que he rescatado, quería ser "más moderna, más limpia y ligeramente más sofisticada." No sólo afectaba al logotipo, a las cortinillas y a la continuidad, también sería evidente en los informativos que lucían nueva escenografía virtual y grafismos ad hoc. Además, se ampliaba la oferta con un edición a las 14.30 h presentada por Urko Gabilondo. Como de este tema ya he hablado aquí no me extenderé. 

El verdadero cambio aparecía antes, a las 11 de la mañana. Durante una hora de lunes a viernes se ofrecía un magazine en directo presentado por Concha Galán y Jaime Cantizano. Ella con gran experiencia en televisión, desde finales de los ochenta en matinales como "Por la mañana" con Hermida y la tarde en "A mi manera", de nuevo con Hermida, "Pasa la vida" con María Teresa Campos, "Tardes de Primera" con Ramón García y, cómo no, el prime time con formatos como "¿Qué apostamos?" o "Todo en familia" y hasta las Campanadas. Cantizano había comenzado en la radio en su tierra, Jerez, y durante una temporada se encargó del último informativo de Localia antes de que le ofrecieran esta gran oportunidad. Podéis encontrar más detalles sobre aquel programa pinchando aquí. Curiosidad: en este programa fue donde se estrenó televisamente Íker Jiménez con una sección, cómo no, sobre misterio.

El otro programa diario de la cadena era un espacio irónico sobre la crónica social presentado por Rebeca J. Cirujano, "Taquicardia". Aprovechando las imágenes de agencia, sus guiones le daban una vuelta al mundo del corazón siendo muy críticos y, a veces, sarcásticos con sus protagonistas aunque no se llegaba a humillarlos ni nada similar. En ese momento este programa nos parecía muy moderno pero después llegarían muchos otros que superarían su irreverencia. Su presentadora había sido directora del Canal Cosmopolitan y eso se notaba. 

Los sábados a las 19.30 era la cita para un divulgativo dirigido y presentado por Luis Miguel Domínguez sobre "la naturaleza y sus problemas" titulado "La mirada de Anselmo". ¿Quién era el Anselmo ese? Pues un bulldog inglés que "copresentaba" con Luismi. El objetivo fundamental era sensibilizar sobre el medio ambiente y hacernos responsables de algo que aún no se nombraba aunque se intuía, el cambio climático. También se implicaban en la adopción de perros abandonados y se buscaban socios para la ONG WWF/Adena. 

Los lunes a las 23.45 h era el turno de "Desde la barrera". Por si no queda claro con su nombre, era un programa taurino dirigido y presentado por un clásico del género, Manuel Molés que ya en los setenta se encargaba en TVE de "Revista de toros" con Mariví Romero (una pionera, por cierto, primera mujer que dirigió un programa de este tipo). Molés llevaba años vinculado a La SER (joya de la corona de PRISA, empresa propietaria de Localia) y narraba las corridas en Canal + (también del mismo grupo). Además de llevar a su pequeño decorado a los toreros del momento, se pudo ver allí a, atención, Rocío Jurado. Otros programas semanales estaban a cargo de dos señeros colaboradores de la Casa como Luis del Val (que estaba en el "Hoy por hoy" de Gabilondo en La SER) y Juan Cruz (también en La SER además de coordinador editorial del Grupo PRISA y director de Comunicación del Grupo Santillana en aquel momento). El primero hacía entrevistas en "Muy personal" con un tono intimista y el segundo dirigía una tertulia literaria en "El pretexto". 

También había tiempo para los niños con el culebrón infantil "Carita de ángel", producido por Televisa, de lunes a viernes a las 18.15 h y con el contenedor infantil "Jaula de pillos" sábados y domingos de 9.30 a 12 h. Vanessa Romero, mucho antes de "La que se avecina", ya había hecho sus pinitos en 40 TV (la versión televisiva de "Los 40 Principales" que se veía en el Plus) y aquí daba paso a series de animación como "Blinky Bill", "Transformers" (que lo habían petado en los ochenta) y "Vida de perros" y la serie de imagen real "Eerie Indiana". Para los adultos, otra "carita" a las 12 h de la mañana, la serie venezolana "Carita pintada". Además, se habían firmado acuerdos con grandes distribuidoras de la época como Buenavista, Disney, Lauren Films y Warner Internacional para ofrecer películas de jueves a domingos de distintos géneros. Para esa temporada se anunciaban "El paciente inglés", "Scream", "Íntimo y personal", "Días contados" o "Casino" además de clásicos como "Un americano en París" o "Extraños en un tren". Sin embargo, la verdadera exclusiva se reservaba para los martes a las 23.45 h, el estreno en primicia para España de "BBC Exclusive", documentales con el sello de calidad de la cadena británica. 

En definitiva, Localia daba un paso de gigante aunque, quizás, llegó demasiado tarde. Las nuevas cadenas privadas no tardarían mucho en iniciar sus emisiones (2005), la TDT ya se comenzaba a vislumbrar y el breve reinado de las locales estaba a punto de expirar. 


martes, 21 de mayo de 2024

El Show de Renny Ottolina en TVE

Renny Ottolina (en el centro) en una foto del primer reportaje de "Tele Radio" sobre su triunfo espectacular en Venezuela. Fue publicado en 1961, dos años antes de su colaboración con TVE.

Hace diez años un nombre fue consultado al mismo tiempo por miles de personas en Google desde España, un nombre que hasta ese momento, probablemente, no habría sido muy tecleado desde aquí: Renny Ottolina. La razón de aquella búsqueda masiva se debía a que Bárbara Rey había confesado (aparentemente de forma improvisada) que él era el gran amor de su vida. Excepto Massiel, que escribió en ese momento a Jorge Javier Vázquez, presentador del "Deluxe" (el programa en el que se estaba produciendo la declaración), poca gente recordaba a este profesional de la radio y la televisión que fue una auténtica estrella... en su país, Venezuela.

Renny Ottolina en su show en Radio Caracas Televisión a principios de los 60

¿Cómo es posible que Bárbara se enamorara de este descendiente de italiano y venezolana nacido en 1927 si su trabajo transcurría a miles de kilómetros? Pues bien, he aquí la respuesta. Renny había iniciado su labor profesional en la radio en 1948 y en 1953 fue quien se encargó de las emisiones inaugurales de la Televisora Nacional de Venezuela. Al poco tiempo es contratado por Radio Caracas Televisión y comienza a investigar las nuevas técnicas y formas de expresión del medio viajando a Estados Unidos. Se convierte en su propio productor y es fundador de Venevisión pero un desacuerdo con la cúpula al pretender ser accionista le lleva de regreso a RCTV. 

Renny en su vehículo con televisor incorporado

Explico todo esto para poner en contexto su viaje vacacional a España en enero de 1963, justo en medio de este conflicto. Durante varios meses Renny se establece en Madrid y varios reportajes dan cuenta de su figura y también de sus comportamientos extravagantes. Gran aficionado a los coches, es noticia que circula por la capital española en un automóvil con un televisor de 21 pulgadas que recibe la señal de TVE. 

Ottolina en el Estudio 3 de TVE, en realidad un plató de Sevilla Films.

En septiembre de 1963 se anuncia a bombo y platillo que presentará un gran espectáculo musical a beneficio de la Asociación de Lucha contra el Cáncer el viernes 13 a las 22 h y durante una hora. En la revista "Tele Radio" el periodista M. Roldán inicia el reportaje con estas palabras que resultan bastante elocuentes: "Renny Ottolina es uno de esos personajes fabulosos, casi míticos, producto de las técnicas modernas que, a diferencia de los clásicos, se le puede diariamente, se le puede conocer personalmente. Su irrupción en el mundo de la televisión ha marcado época en aquel país. El show musical con él al frente ha desbordado fronteras propias y hoy es conocido en el mundo entero. Su creador, el propio Renny, ahora en España, despierta por donde pasa la misma curiosidad periodística que un famoso de Hollywood."

Renny con su equipo y con miembros de TVE inspeccionando las posibilidades del Estudio 3

El programa en cuestión para TVE se realizaría en directo desde el Estudio 3 pero con el mismo equipo humano de sus espacios venezolanos, a saber: George Stone como realizador, Arnaldo Delgado como regidor y Julio Omaña como asistente personal y se recalcaba que el formato sería similar al de allí. Entre los artistas previstos: Karina, Tito Mora, Cassen y Héctor Murga. Aquellos días previos Renny concedió varias entrevistas y nos dejó una frase que después repetirían muchos otros (entre ellos el añorado José María Íñigo): "En TV uno es tan bueno como en su último programa". Parece claro que Ottolina estaba planteándose un traslado definitivo a nuestro país y que este especial sería una "prueba". Qué pasó con ese programa y por qué Renny no se quedó son datos desconocidos para mí. Lo cierto es que en 1964 regresó a Radio Caracas TV con programa diario y otro semanal. Hasta su fallecimiento en una accidente aéreo en marzo de 1978 Renny continuó innovando en la televisión de su país. Quizás si se hubiera quedado en España el Régimen le habría impedido crecer profesionalmente como lo hizo en Venezuela... o quizás habría ayudado a que nuestra tele fuera menos encorsetada en esos años sesenta... ¡quién sabe! 

martes, 7 de mayo de 2024

"Al ritmo de la noche" con María Conchita Alonso

María Conchita Alonso

El éxito de la telenovela venezolana "Alejandra" en las sobremesas de La Primera en 1994 sumado a los trabajos que su protagonista, María Conchita Alonso, había realizado en los últimos años en Hollywood (como "Depredador II" o "Perseguido" junto a Schwarzenegger) hizo remover las células grises de los jefazos de Prado del Rey. Tras mucho estrujarse las meninges invitaron a la actriz a venirse a promocionar la serie a España y, de paso, le ofrecieron un programa espectáculo en el que podría demostrar sus dotes como show-woman. Dicho y hecho, María Conchita se vino a Madrid, fue entrevistada en distintos programas y grabó el "piloto" del programa con el título "Al ritmo de la noche". 

El añorado Constantino Romero en uno de los sketches de presentación con María Conchita

Se calificó de "especial" cuando se anunció su emisión y se emitió el 30 de septiembre de 1994. Contó con la colaboración de algunas de las grandes figuras de TVE en el momento: Constantino Romero, Joaquín Prat, Àngel Casas y Ramoncín colaboraron en la presentación. Además de varios sketches en los que la propia María Conchita se autoparodiaba, ¡cantaba! Uno de los guionistas era Boris Izaguirre que, precisamente, había trabajado a finales de los ochenta con Delia Fiallo, la creadora de la telenovela protagonizada por María Conhita. 

El Consorcio en el decorado de "Al ritmo de la noche"

El realizador fue el siempre eficaz Jordi Solanas que en la temporada siguiente se encargaría de "Zona franca", música para el público joven. Por supuesto en un programa en prime time de la época (22.30 h) no podía faltar la música y allí estaban Miguel Bosé, Carlos Vives, Armando Manzanero y El Consorcio (que lo estaba petando con su primer trabajo discográfico "Lo que nunca muere", como contábamos en el post anterior). 

Prat, Ramoncín, María Conchita, Casas y Romero en el número final con la inevitable tuna. 

Uno de los grandes platós de los (desgraciadamente) desaparecidos Estudios Buñuel  sirvió de escenario, convenientemente atrezado para que no pareciera un remedo de otros musicales de la temporada (aunque lo fuera). Esta prueba que no fue más allá y en la prensa María Conchita mostró su desconcierto por la falta de continuidad a pesar de lo pactado previamente. "Al ritmo de la noche" no tuvo una mala audiencia... pero tampoco tan buena como para pensar en una serie completa. No obstante, fue repetido en la tarde del 7 de enero del año siguiente. 

lunes, 29 de abril de 2024

"Luar", El Consorcio y un estreno internacional en TVG

Viernes noche en Galicia es sinónimo de "Luar". Aunque inicialmente este musical comenzó un miércoles, el 30 de septiembre de 1992, la dura competencia que suponía "¿Quién sabe dónde?" desde La Primera de TVE llevó a un cambio de día que fue el gran acierto de la Televisión de Galicia y contribuyó al asentamiento de un mito popular. De este mítico programa que sigue en antena hemos hablado ya aquí pero hoy toca hacerlo de nuevo porque esta noche se cumplirán exactamente 30 años de una jornada histórica para el propio espacio... y también para la música de este país. 

Aquella noche del viernes 29 de abril de 1994 una nueva formación musical aparecía ante el público, El Consorcio.  Amaya, Estíbaliz e Iñaki Uranga, Sergio Blanco y Carlos Zubiaga habían sido miembros de Mocedades pero se habían separado del grupo hacía años. Amaya e Iñaki habían tenido su propia carrera en solitario y el matrimonio Sergio y Estíbaliz se habían independizado y como dúo acudieron a Eurovisión en 1975, siguiendo el camino del conjunto vocal madre. La idea de reunirse con este nuevo nombre partió de la cantautora y productora Rosa León (a la que muchos niños recordamos poniendo su dulce voz a las canciones de María Elena Walsh). Desde hacía tiempo quería homenajear a las canciones que sonaban en la radio entre los años 30 y 50, incluidos los "jingles" de marcas como el DDT Chas que todo el mundo coreaba en esas décadas y se sabía al dedillo. 

El caso es que El Consorcio grabó el disco "Lo que nunca muere" y lo presentó públicamente en una fiesta para amigos y prensa la noche del 28 de abril. Al día siguiente "Luar" conseguiría una exclusiva sorprendente: ser el primer programa de televisión en todo el país que recibiría al grupo. En definitiva, la audiencia gallega tendría el honor en ver en directo el estreno de estos excelentes cantantes rindiendo tributo a una música que, efectivamente, seguía viva. 

El disco llegaría a las tiendas en mayo así que imagínense la sorpresa del público al escuchar "El cha-ca-chá del tren" con esas voces impresionantes, una canción prácticamente olvidada que, inesperadamente, se convertiría en el gran éxito de aquel verano. El Consorcio recuperó para las nuevas generaciones este y otros temas como "Cachito mío", "Trigales verdes" o "Mirando al mar". Varias de ellas las interpretaron en directo, sólo con el acompañamiento a la guitarra de Carlos, junto al presentador del programa, Xosé Ramón Gayoso, que en los 70 había tenido una breve carrera musical en el dúo Keltia con su amigo Álvaro Somoso. 

En aquellas primeras temporadas del programa era habitual que Gayoso cantara con los artistas del programa, incluso con algunos internaciones como Gilbert Bécaud, un auténtico ídolo para él. Esa primera noche la fiesta finalizó con el inevitable "Apaga o candil", todo un himno que entonaban los artistas invitados. En este caso los vascos compartieron escenario con, , entre otros, Los del Río y con varias formaciones folklóricas gallegas. 

El Consorcio volvería a "Luar" en decenas de ocasiones. Se había establecido una relación especial con el programa después de aquel estreno nacional (bueno, en realidad, internacional) de su primer disco. Entre todas ellas me quedo con su actuación del 29 de marzo de 1996 cuando iniciaron el programa a bordo de las cámaras del travelling situado entre el público en la sala Dona Dana (en Touro, a las afueras de Santiago) donde se realizaba en directo el programa en las primeras temporadas (el plató 1000 de CTV en Teo es su ubicación desde hace ya un tiempo). 

El codirector y realizador Manuel Abad iba pinchando alternativamente las dos cámaras para luego darnos una visión general con la grúa mientras el presentador (y codirector) y los cantantes se dirigían al escenario donde una banda municipal ponía la música en directo. Otra fantasía "luareira" que se ha quedado en mi retina para siempre. 

martes, 23 de abril de 2024

Tengo un libro en las manos

El catedrático Luis de Sosa

"Tengo un libro en las manos" es la historia de cómo un catedrático de Teoría Política de la Universidad de Madrid vio en la prototelevisión una excelente oportunidad para divulgar a las masas. Aquella idea de un hombre tan serio, en apariencia (y muy bien visto por el Régimen), dio pie al que podemos considerar como primer programa cultural seriado y de largo recorrido de nuestra televisión. El profesor e investigador había mostrado su interés por aquel medio incipiente desde el principio y, de hecho, llegó a ofrecer varias conferencias sobre las enormes posibilidades que ofrecía para llevar a una población casi analfabeta conocimientos a los que, de otra manera, no podría acceder. 

"Tengo un libro en las manos" se realizaba en directo desde los estudios del Paseo de la Habana

Es fácil encontrar en varias fuentes que su período de emisión abarcó de 1959 a 1966 pero tengo mis dudas al respecto. También se suele asegurar que adaptaba fragmentos de libros nacionales o extranjeros, tal y como parecía indicar el título del programa. En realidad cada emisión trataba sobre un personaje histórico de importancia (si además podía ser "ejemplar" para las ideas falangistas, mejor que mejor) mezclando la charla del propio Luis de Sosa con la escenificación de capítulos de su vida. 

Los actores habituales de TVE se iban rotando para encarnar a personajes históricos en este programa

En febrero de 1961 el propio director y presentador nos aclaraba el origen del espacio y también su formato que fue evolucionando hasta convertirse en un éxito, así lo contaba a la revista "Tele Radio": "Cuando inicié este programa, hace tres años, la idea que me animó a ello fue muy elemental. Entonces pretendía dar, periódicamente, una charla sobre la vida y obra de algunos personajes de verdadero relieve histórico, religioso o artístico, ilustrándola con la algunas pinceladas escénicas. Pero enseguida me di cuenta de que la televisión requiere un lenguaje distinto al que yo creía cuando tan sólo la conocía como espectador y, por ello, inmediatamente, empecé a dar mayor importancia a las escenificaciones teatrales, sacrificando para ello minutos a mis charlas. En síntesis, mi proposición siempre es que los espectadores encuentren la máxima claridad en temas de gran importancia y también el que puedan ver un programa de interés en el campo artístico". 

Luis de Sosa leyendo la introducción del programa mientras la cámara enfoca unas láminas para ilustrar el tema. Al fondo vemos a los actores prevenidos para entrar en acción cuando el regidor lo indique. 

Aparentemente el propio Don Luis se encargaba de la dirección, el guión, la revisión de decorados, la caracterización y elección de los actores (dentro del cuadro habitual de TVE entonces), la selección musical además de la presentación en directo cada semana del espacio. Por cierto que, aunque no existe ninguna grabación, parece ser que era un gran comunicador que contagiaba su entusiasmo por la historia. "Durante dos días me dedico a pensar en el personaje (...) busco libros que me den detalles precisos y de interés dramático para la escenificación de cinco o seis episodios fundamentales de su vida" contaba De Sosa en el citado reportaje. Teniendo en cuenta que también dirigía el espacio diario "Universidad TV" no sé de dónde sacaba tiempo para sus propias clases en la Universidad. El realizador habitual era Alfredo Castellón y los decorados eran responsabilidad de Bernardo Ballester. 

Paco Morán y una actriz no identificada en "El hombre que vivió de cero" sobre Napoleón Bonaparte, que interpretaría José Calvo, en abril de 1961.

Lo cierto es que "Tengo un libro en las manos" fue un programa innovador que unía la cultura con el "teleteatro" (como se decía entonces) y que alcanzó relevancia en su época, incluso obtuvo el premio Ondas en 1960. He encontrado datos de su emisión hasta 1965 pero no más allá. A lo largo de los años fue cambiando de día pero siempre se mantuvo en un horario estelar, habitualmente las 22 h. Parece ser que este divulgativo/dramático finalizó, como "Universidad TV", cuando su creador y máximo responsable enfermó, una dolencia que no se aclara en la prensa de la época pero que fue larga. Luis de Sosa falleció en 1971 y, posiblemente, fue el divulgador más reconocible por la audiencia televisiva de los primeros años.