martes, 1 de septiembre de 2026

El decorado que cambió la estética del Telediario

Ramón Pellicer en la segunda edición del Telediario en 1995

Generalmente las prisas no son buenas pero, a veces, sólo a veces, los encargos precipitados pueden dar como resultado un "producto" eficaz e, incluso, creativo. El martes 5 de abril de 1994 los Telediarios de TVE estrenaban nueva línea gráfica: cabecera, rótulos y, sobre todo, una escenografía sobre la que pivotaría el resto de cambios. Aquel día se inauguró un decorado que, a pesar de la costumbre habitual, se mantendría en pantalla dos años, casi un récord de permanencia en esas temporadas. Un mapamundi en relieve sobre un ciclorama en gradación hacia el naranja con un enrejado en cuadrícula, monitores en los laterales y mesa de madera. Con estas características haría historia por muchos motivos pero al principio nadie apostaba por él e, incluso, comenzó a trompicones, con todo a medio hacer. Y es que, efectivamente, en ocasiones del caos surge la solución y este decorado encomendado con urgencia marcó una nueva etapa que permitió saltarse reglas. 

La escenógrafa Machús Martín Iruretagoyena con Mara Torres en la recreación del decorado original de "La 2 Noticias" con motivo de su vigésimo aniversario, otra de sus creaciones. Foto cedida por Machús.

Aquello tenía la firma de Machús Martín Iruretagoyena, una veterana que había iniciado su trabajo en TVE a lo grande en 1979 como ayudante de escenografía en la ambiciosa serie "Cervantes". Apenas tenía 19 años y aún estaba estudiando, "Entrar en esa época era un lujo porque había grandes presupuestos, la última serie que hice fue 'La forja de un rebelde' y no creo que se pueda hacer algo así de nuevo. Cuando entré de ayudante todavía estaban trabajando los que habían empezado en el 56 así que era muy enriquecedor. Para mí eran semidioses, siempre contaban historias, puedo decir que aprendí el oficio con los mejores" nos cuenta vía telefónica Machús. Al principio trabajó mucho en ficción, en las grandes series producidas por TVE durante los años ochenta pero más tarde llegaría a Torrespaña y durante quince años fue la responsable de escenografía de esos estudios es decir, fundamentalmente de los informativos "y yo encantada". En su nuevo destino pudo comprobar que no se valoraba lo suficiente la creatividad necesaria para idear decorados para el Telediario. Al contrario que en los dramáticos, donde se representaba (generalmente) algo realista, para los informativos partías "de la nada". Había que proyectar un entorno para presentar noticias y esa era toda la premisa. No tardó en convertir el habitual terror de la página en blanco en un reto artístico: "Es como todos los oficios, una vez que lo tienes controlado es sota, caballo y rey pero siempre tienes la ansiedad creativa de algo distinto, nuevo." 

El logo del Telediario incrustado en un plano general de la edición de fin de semana en el que también se puede ver la "continuación" de la parte principal del decorado

Volvamos a la Semana Santa de 1994. Justo antes de los días festivos a Iruretagoyena le anuncian que se va a renovar la imagen del Telediario y que hay que hacerlo ya. El martes siguiente tenía que estar todo listo y aquí comienza  la historia del famoso decorado del mapamundi en relieve. "Nos tocaba cambiar decorados de los informativos cada poco, a veces incluso a los pocos meses de haber estrenado uno, porque como es una empresa pública está en manos del gobierno de turno. Siempre que había cambio de gobierno, se cambiaba de director general y el nuevo decidía modificar el decorado del Telediario para que no se le relacionara con la etapa anterior. Este, en concreto, creo recordar que fue una de esas ocasiones en las que se exigió el cambio de forma inmediata, no quiero exagerar pero creo que fue cuestión de dos o tres días y tenía que ser con pocos medios así que había que pensar en algo fácil de construir y barato." Incorporamos a la conversación a otro protagonista, el realizador Antonio Casado Ruiz con el que le unía una gran complicidad profesional, según sus propias palabras. Él es uno de los "clásicos" de Torrespaña y su palabra, casi casi, es ley. Ha sido jefe de realización y le ha tocado de todo: Telediarios, especiales electorales y hasta jornadas históricas como el 11S. En 1994 se encargaba de la segunda edición del Telediario. ¿Guarda en su memoria algo de aquella precipitación? "No recuerdo el detalle pero sí que el cambio visual fue grande, pasamos de azules y grises a estos nuevos tonos ámbar o cálidos. Respecto a la cierta precipitación, pues es lo habitual y supongo que en casi todas las cadenas." Está claro que tanto Machús como Antonio estaban acostumbrados a estas lides y ya no le otorgaban la mayor importancia.

El decorado de los informativos de la NBC en 1993

Antes de continuar desgranando aquel decorado, abramos un paréntesis para  contextualizar. En esos años eran pocos los que podían ver cadenas extranjeras a través de una antena parabólica (que costaba un pastón, por cierto) pero en Torrespaña sí que tenían acceso a la emisión internacional. "Por supuesto, estaba pendiente de lo que se hace en otros países" recuerda Machús y Antonio añade: "Yo veía desde hacía algunos años el informativo de 'ABC World News Tonight' con Peter Jennings, lo veía por la mañana en Canal + subtitulado, fue una referencia magnífica, una fuente de ideas extraordinarias tanto periodísticas como de temas de ritmo, grafismo, estructura del programa…". Una vez aclarado esto es lógico que ante el encargo urgente a la decoradora (ella prefiere ese cargo antes que el de escenógrafa) le viniera a la cabeza el fondo de los informativos de la norteamericana NBC desde hacía un par de años. La mitad del espacio estaba ocupado por un mapamundi grisáceo y otro mapa de EE.UU. sobre un fondo azafranado para la primera edición que cambiaba a un tono azulado en la última. La otra parte del decorado estaba ocupada por una gran pantalla, un conjunto de monitores y una columna de madera con otra pantalla. Para ser justos, era una versión actualizada del informativo pionero de la cadena, "Camel News Caravan" (sí, estaba patrocinado por la marca de tabaco) de John Cameron Swayze de los años 50. Mismo concepto, más medios. 

El A4 de Torrespaña en el especial electoral de 1993, con el rollo de papel continuo en el decorado

Iruretagoyena no recuerda si esta fue la referencia directa o si era algo que se le había quedado en la memoria y resurgió ante la necesidad de hacer algo barato y rápido. Lo cierto es que sí que tuvo claro desde el principio que había algo que le iba a servir de mucha ayuda, un producto que en pantalla quedaba fenomenal: "El material del relieve eran rollos de papel continuo y lo había usado antes para unas elecciones, un especial en el Estudio 4 que había tenido que preparar también a toda leche. Esos rollos de color marrón los pintabas con manchas, en degradado, lo arrugabas y lo volvías a estirar y con eso forrabas paños. Hubo una época en la que todo el mundo lo quería y es un material baratísimo. Se repitió muchísimo porque daba mucho juego al iluminarlo, daba unas texturas y unas sombras estupendas, a los realizadores les encantaba".

Ana Blanco y Matías Prats en la versión sin acabar del decorado

Sin embargo, ese relieve que daría verdadera personalidad al mapamundi (un elemento, por otra parte, presente en los decorados informativos desde los primerísimos tiempos, como ya hemos contado aquí) no estaría listo para los primeros días de emisión. Ni tampoco la cabecera, sintonía y grafismos definitivos. Hubo que empezar con lo que se tenía e ir incorporando o cambiando el resto sobre la marcha. "Cuando un equipo está acostumbrado a una forma de trabajo y a repetir el formato día a día, no es extraño que se vayan añadiendo detalles o mejoras después de la crítica de los que hacen el programa y de los comentarios que llegan de los espectadores" afirma Casado. 

Ana y Matías en la versión definitiva, ya con el relieve incorporado a la base del mapamundi

Cuando se llegó a la versión final se hizo evidente que suponía un cambio radical con respecto a las anteriores. Era la primera vez que se usaban tonos cálidos para el decorado del Telediario (los informativos de La 2 eran tema aparte). "El color corporativo de los informativos había sido el azul, ha ido variando el tono, más oscuro, más claro, hubo una temporada que fue el azul Ducados que a mí me gustaba especialmente. Y después de este nuevo, una vez que los realizadores y los iluminadores le perdieron el miedo, se pusieron de moda los colores cálidos. También me pasó algo similar con el último que hice antes de jubilarme, que era todo blanco, porque era algo prohibido durante muchos años. Nadie apostaba por él, ni siquiera el productor de informativos" explica Machús y agrega con respecto al de 1994: "Lo cierto es que la idea inicial es que se fueran cambiando los colores del fondo según la edición, desde el matinal hasta el de la medianoche, siguiendo un poco la tonalidad del cielo en cada franja horaria. Esto no era la primera vez que quería hacerlo pero luego, según van avanzando las semanas, la cosa se queda como está, fija. No sé si era porque no tenían personal suficiente o porque consideraban que era suficiente con cambiar los tiros de cámara." Finalmente la iluminación quedó con un azul oscuro en la parte superior que se iba difuminando y cambiando al cereza y finalizando, en la parte inferior, en ámbar. 

Elena Sánchez y Ramón Pellicer en el TD 2 realizado por Antonio Casado

"Respecto a la iluminación, aquí fue una constante el plantear que cada edición tuviera una referencia visual relacionada con la hora en la que se emite. Y eso está bien, pero luego no es siempre especialmente eficaz; si se hace con mucho cuidado se pueden conseguir matices interesantes pero, sobre todo en aquellos años, los televisores respondían de forma que no siempre se podían controlar esos matices. De hecho, el buen trabajo de iluminación a veces se perdía en unos receptores, en unas televisiones que todavía no estaban preparadas como las actuales. Sí que recuerdo que había ligeros cambios en el planteamiento, y sobre todo en la edición nocturna, el TD3" rememora el realizador Antonio Casado. 

Ana Blanco y Matías Prats en el Telediario Primera Edición en mayo de 1995

Y es que la clave estaba en la propia tecnología de la época, que tenía ciertas limitaciones para aquella renovación en los colores: "Al principio a los iluminadores, que no tenían las herramientas actuales, los fondos cálidos se les “fundían” con las caras, decían que era difícil de iluminar, por eso les daba un poco de respeto. También pusimos de moda la madera en la mesa, que era imitación de cerezo, y a los iluminadores tampoco les convencía pero luego vieron que funcionaba" dice Machús. "Hay que tener algo claro: esto es 50% escenografía, 50% iluminación, tú no haces nada ni sacas partido al decorado si no está correctamente iluminado y eso lo teníamos muy en cuenta. Nosotros, los decoradores, intentamos jugar siempre a favor de los planos, podemos mover elementos para ayudar a las cámaras." 

Primer plano de Elena Sánchez con el fondo de los monitores

En realidad los presentadores tenían un fondo distinto que no se veía en las dos ediciones principales, la de las 15 h y la de las 21 h, dos filas de monitores que aparecían desenfocados con tonos azulados enmarcados por el naranja del ciclorama y que no distraían la atención del espectador. "Hicimos un truco para que el fondo de los monitores en el primer plano desenfocara: colocar las cámaras lo más lejos posible del presentador, incluso en el pasillo de seguridad. Eso hoy estaría prohibidísimo pero entonces ni existía el departamento de prevención de riesgos laborales." Los Telediarios se realizaban tradicionalmente en el estudio A1, (actualmente el del Canal 24 h) que es rectangular. Esta vez decidió que lo más práctico era usarlo a lo ancho y aprovecharlo hasta límites insospechados. Nos cuenta al respecto Antonio Casado: "El decorado actual está en el estudio 2, se inauguró en 2020, justamente yo realicé ahí el primer programa que fueron unas elecciones autonómicas catalanas. Se iba a inaugurar unas semanas antes pero la gran nevada Filomena hizo que se retrasara y me tocó a mí estrenarlo desde el control de realización, con la ayuda de Germán Sancho y Marta Puerto. Yo era el jefe de realización y desde uno o dos años antes no realizaba el Telediario. Los platós de Torrespaña son todos iguales y hay que adaptarse al tamaño, son relativamente pequeños, no hay otra forma. En esos años 90, además de las cámaras con pedestal o trípode, había una grúa y creo recordar que Eugenio Calderón usaba también una cámara en altura que se desplazaba por un carril, que era complicado de manejar, pero él lo organizaba muy bien y hacía planos preciosos para algunas ráfagas."

María Escario y Fernando Delgado en el TD fin de semana

En abril de 1994 había cuatro ediciones del Telediario: una matinal que se estrenaba esos días presentada por Enrique Peris y Almudena Ariza, el TD 1 con Ana Blanco y Matías Prats, el TD 2 con Ramón Pellicer y Elena Sánchez y el TD 3 con Pedro Altares y Montserrat Balfegó (podríamos añadir uno más que se emitió efímeramente de madrugada y que se realizaba para el Canal Internacional). En el fin de semana las dos ediciones estaban presentadas por Fernando Delgado y María Escario. Cada uno tenía un realizador y se plantearon ciertas diferencias entre cada edición, tal y como recuerda Casado: "Hubo algunas reuniones, pero realmente cada uno hacía lo que pensaba que era mejor y que se adaptaba a algo que llamaríamos el estilo propio del programa. Aquí insisto en la figura de Carlos Rubio, nuestro jefe de realización, que daba todo tipo de libertad, pero que era una referencia si hacía un comentario o planteaba una modificación. Cuando un gran realizador te hace una crítica o te plantea una prueba a ver si mejora tu trabajo, eso es algo impagable. Con todo, sí que recuerdo que hicimos bastantes pruebas de tiros de cámara y de composición de cómo debían aparecer los presentadores y luego cada uno elegía lo que pensaba que iba a funcionar mejor."

Montserrat Balfegó y Pedro Altares en el TD 3

El TD 3 era el más radical en cuanto a sus planos. La cámara del plano general se situaba en un extremo del plató y daba una perspectiva totalmente distinta del resto, que solía ser frontal. Además la zona de monitores se usaba para las entrevistas que realizaba el editor-presentador, Pedro Altares. Tanto en este de medianoche como en el de fin de semana, los editores tenían el mapa como fondo y sus compañeras, Balfegó y Escario, los monitores (como norma general). En la edición nocturna se veía "la continuación" de la escenografía, que prescindía de la cuadrícula y tenía varias columnas de luz azulada.

Pedro Altares entrevistando a José Luis Solana, entonces Ministro de Exteriores, en el TD 3

Casado añade algo más sobre esas diferencias estéticas entre cada Telediario: "En aquel tiempo, los estudios tenían unas dotaciones técnicas y el tema de las ópticas venía dado, se podía pedir cambios, pero había que unificar criterios con todas las ediciones. Había un jefe de realización, que era un realizador excepcional, el ya mencionado Carlos Rubio Domínguez, que nos dirigía y supongo que intentó siempre que tuviéramos los mejores recursos. Tampoco recuerdo que este tema nos complicara mucho, eran hecho consumados. Tanto en el Telediario 1 –con mi querido amigo Eugenio Calderón- como el Telediario 2, el que yo realizaba, teníamos claro que había que ir rápido y directo a los presentadores y a las noticias. En otras ediciones intentaron otras formas, con planos laterales, que eran buenas ideas o bien intencionadas, pero que era complicado resolver por las dimensiones del plató y por la dotación de cámaras disponible. Eugenio y yo comíamos juntos casi todos los días y parte de la conversación era trabajar en avanzar y mejorar lo que hacíamos en la realización del Telediario".

La versión para el Centro Territorial de Extremadura

Hay más razones por las que este decorado hizo historia en TVE. Fue el primero que tuvo versiones para los Centros Territoriales, si bien no todos lo adaptaron como fue el caso de TVE Galicia que había estrenado uno nuevo poco antes. A pesar de esas ausencias, a partir de entonces se convirtió en norma que se mantuviera la misma línea en todos los informativos de la Casa. "Los diseñabámos también nosotras y teníamos que adecuarlos a las dimensiones de los centros territoriales que variaban mucho pero, en general, eran más pequeños que el A1. En cierto modo era sencillo replicarlo, se elaboraban versiones más modestas pero a imagen y semejanza del de Torrespaña. Que conste que a veces tardaban un año en ponerse en marcha" y precisamente por eso el decorado siguiente, el conocido como "el Espacial" no se llegó a implantar en los Centros debido a que apenas duró unos meses en pantalla. 

"Entrevista con...", otro programa informativo en la línea gráfica del Telediario

Pero no sólo se hizo versión territorial, también sirvió de referencia para todos los programas informativos de esa temporada, incluido "Entrevista con...". Nacido, cómo no, de forma apresurada para que Felipe González respondiera sobre los GAL ante Iñaki Gabilondo, después continuó con otros líderes políticos y, más tarde, sirvió de escenario para las entrevistas electorales realizadas por José Antonio Martínez Soler. El concepto se mantuvo pero sin mapa: fondo cálido (sin la cuadrícula) y paneles con el ya famoso papel continuo haciendo relieve. El primer plano de los políticos con aquel material quedaba muy elegante. "Te puedo asegurar que antes era más fácil trabajar en escenografía porque te daban más libertad. Según fue pasando el tiempo había más jefes, directivos, altos mandos, medios mandos que opinan sobre absolutamente todo y al final eso termina siendo, sobre todo en mi última etapa antes de prejubilarme, un Frankestein. Antes de eso te daban unas pautas o te decían: el lunes tiene que estar entregado este proyecto para cumplirlo en una semana", asegura Iruretagoyena.

Gabilondo en "Entrevista con...". El desenfoque del fondo "despegaba" al presentador del decorado.

Han pasado más de tres décadas de esta imagen que supuso una ruptura. ¿Qué opina hoy Antonio Casado de él? "Visto 30 años después, no estaba nada mal, sobre todo me gustaba el que hubiera dos presentadores, que hubiera entradillas conjuntas bien organizadas y que cambiaran el ritmo de la rutina presentador + vídeo y así una y otra vez. Los fondos eran monitores que no tenían una función informativa sino decorativa. Los colores sí que me gustaron e iban dentro de una renovación visual propia de la época, más lenta de conseguir que ahora. Ya había televisiones privadas y eso dinamizó mucho las ganas de mejorar y de marcar una línea de referencia." Por supuesto, no olvidemos que la escenografía siempre debe estar al servicio del programa en cuestión. "La calidez del ambiente que se creaba podía ser atractiva para el espectador, se cuidaba mucho la iluminación, el maquillaje, la peluquería, el vestuario. La comunicación con la mirada de Ramón Pellicer o Elena Sánchez era directa, el plano corto (sin manos) también ayudaba, pero eran ellos más que el decorado lo que me importaba. Una clave de un informativo, con todas las críticas que se quieran hacer al enfoque del programa y las noticias, es la credibilidad que aportan los presentadores. Y este decorado no despistaba en este tema de la credibilidad de la persona, tanto cuando había monitores de fondo, como cuando había una zona indefinida de mapa y textura ámbar. Además, comenzamos a hacer algunos planos conjuntos, pocos pero fueron cada vez más, ver cómo se entendían, cómo se relacionaban sin imposturas...  creo que eso se consiguió." Ante la pregunta ¿qué te parece ahora, con el paso del tiempo? Machús responde rápido y se percibe en su tono una sonrisa: "Amable, cálido, humano. La verdad es que me sigue pareciendo actual."

El famoso reloj que marcaba el inicio del Telediario fue otra de las innovaciones gráficas

Al revisar varios Telediarios de esa época antes de esta entrevista, Antonio reflexiona: "Recuerdo más el trabajo en la redacción y el COI (la zona de montaje, en aquella época se trabajaba con cintas analógicas Betacam), con el paso del tiempo cada vez me interesó más el tema de escenografía y puesta en escena. Estamos hablando de hace más de 30 años y hay puntos que he visto y he recordado que son muy destacables. Lo que más me llama la atención es que el formato era 4:3 y la calidad de las imágenes era variable, pero ya habíamos empezado –de forma incipiente- a prestar más atención al cuidado del sonido ambiente, a las pausas, a los sonidos de la vida. Cada vez se hacían más directos, todavía con satélites (no había mochilas, ni 5G). Ha cambiado mucho todo lo relacionado con la inmediatez y las comunicaciones, pero si ves ahora un telediario de esos años ni mucho menos están peor contadas las noticias o las historias."

El plano medio de Pedro Altares en el TD 3, pura elegancia visual

Machús Martín Iruretagoyena gozó de una larga y apasionante etapa en Torrespaña, plagada de diseños más estables y de especiales informativos para los que había que preparar un decorado en menos de 48 horas. “He vivido jornadas de 15 o 16 horas para sacar esos proyectos adelante y nunca he puesto pegas. Luego ya veríamos cómo se compensaba eso pero lo importante era hacerlo bien y en el tiempo que te daban. Tenía una implicación tremenda y además, muchas ganas. Cuando me surgía una idea la plasmaba a mano alzada sobre el papel, hacía unos bocetos y a partir de ahí ya empezaba a hacer los cálculos y convertirlos en un plano con todos los requirimientos técnicos pero lo hacía yo misma, en mi tablero de dibujo. Creo que, con la informática, se ha perdido esa parte artística y creativa, la creatividad iba directamente de la cabeza a mis manos a través del lápiz.” Quizá esa sea la clave para que hoy esta escenografía sea recordada por aquellos que la vivimos (como espectadores o como profesionales) con más calidez que otras de la misma época. 


En la web del Archivo RTVE están disponibles varios Telediarios de esta época. Podéis verlos pinchando aquí y aquí

Este post es una amplicación del que publiqué aquí en 2011. 

sábado, 22 de agosto de 2026

"Mikimoto Clip" en La 2

Foto Carlos Cid para TVE. Todos los derechos reservados.

Cuando en 1990 Mikimoto llegó a TVE para presentar "Mikimoto Clip", el departamento de prensa de la cadena pública definio el proyecto como "un nuevo concepto audiovisual para un espacio musical". Y en realidad no exageraba. Aparentemente el formato no era cosa del otro mundo, se trataba de emitir videoclips, algo que estaba muy de moda en aquel momento gracias al esplendor de la MTV, que ya había llegado a varios países europeos. El estreno de estos vídeos promocionales de las canciones previsiblemente más populares de cada disco se había hecho antes en grandes musicales para la juventud como "Aplauso", "Tocata" o "A tope" y en otros programas específicos del género y, por supuesto, se haría después pero aquí la diferencia estaba en su director-presentador. Lo principal, en teoría, eran los videoclips y lo accesorio, el envoltorio del regalo, eran las presentaciones de Mikimoto pero en realidad lo más original de esta propuesta era, precisamente, el lacito. De Mikimoto no se podía esperar un paso a vídeo con un par de datos del cantante o de la banda y una anécdota simpática ad hoc. No, Mikimoto no era un locutor de radiofórmula y este programa no se parecería en absoluto a lo anterior... ni tampoco a lo posterior a pesar de que tuvo imitadores.  

Foto Carlos Cid para TVE. Todos los derechos reservados.

Miquel Calçada i Olivella, alias "Mikimoto" (en aquellos 90 aún aparecía acreditado como "Calzada") tenía entonces unos 25 años (aparentaba más, sí) y, a pesar de su juventud, una gran experiencia en medios catalanes. Había debutado en la radio local de Terrassa con apenas 15 años. Poco después inició su colaboración con Catalunya Ràdio y a finales de los ochenta tenía su propio talk show en TV3, la tele autonómica catalana, "Mikimoto Club", aunque su verdadero éxito allí llegaría en 1993 con "Persones humanes". Pero antes de eso, pasó por los estudios de TVE en Sant Cugat, aunque fuera una experiencia efímera, apenas una temporada. 

Foto Carlos Cid para TVE. Todos los derechos reservados.

"Mikimoto Club" se estrenó el 17 de septiembre de 1990 y si bien tuvo varias ubicaciones en la parrilla, en general se emitió los miércoles por la tarde en La 2. Una característica llamativa en aquel momento es que se emitía simultáneamente en castellano para toda España y en catalán para el circuito regional. Es decir, se grababan dos versiones que deberían durar prácticamente lo mismo (segundo arriba, segundo abajo) para que no fuera necesario ajustar la programación de ambas señales con promociones o imágenes de relleno. El programa tenía tres partes: los videoclips más votados, revival-clip (vídeos que no eran de estricta actualidad pero que habían sido un éxito años ha) y novedades. El origen estaba en "Clip-Club" que se emitía al mismo tiempo en la radio y la televisión autonómicas en 1986 y que unía ambos lenguajes de una forma absolutamente innovadora. En aquel momento Miquel sólo ponía voz en off en la versión para TV3 así que la propuesta para TVE daba un paso más allá y, como la propia cadena reconocía, todo estaba al servicio de "la personalidad y carisma de su presentador" que además, insisto, ejercía de director. 

El logotipo del programa

Y es que por primera vez un programa musical ofrecía una lista de éxitos subjetiva y sin disimulo. Se presentaba con un ritmo acelerado y cada clip tenía una duración limitada. El propio look del comunicador llamaba la atención de la audiencia nacional (la catalana ya lo conocía de sobra): gafas de sol que ocultaban sus ojos ¿verdes?, look  informal, con camisetas y, a veces rollo motero con chupa de cuero, lenguaje moderno, irreverente y provocador... Incluso cuando invitaba a cantantes a su mesa no era para hacer la típica promoción sino para participar en sus presentaciones o jugar al ratón y al gato en brevísimas entrevistas. No me resisto a recordar que una de las invitadas fue la simpar Leticia Sabater. Desgraciadamente el espacio no caló lo suficiente o, quizás, Mikimoto prefirió centrarse en los medios de su tierra que, por cierto, le permitieron llevar a cabo proyectos más personales e interesantes, alejados del constreñido mundo del videoclip. 

Podéis ver la primera entrega emitida en La 2 en Cataluña pinchando aquí

Fotos Carlos Cid digitalizadas por Nicolás Albéndiz para el Museo de RTVE en Sant Cugat.

viernes, 14 de agosto de 2026

¿Qué ponen hoy? 14 y 15 de agosto de 1976


¿Cómo era la tele veraniega hace 50 años? Echemos un vistazo al fin de semana del 14 y 15 de agosto de 1976 a través de las páginas de "Tele Radio", la revista oficial de TVE. Como la programación se enviaba a prensa con unas dos semanas de antelación podían producirse alteraciones pero esto nos sirve para hacernos una idea del planteamiento de los programadores para un mes de consumo más bajo como es agosto. Muchas series norteamericanas, mucha reposición y cambio de horarios para ciertos programas e incluso de cadena para darlos a conocer a otros públicos. 

El sábado no había programación infantil por la mañana, por eso de que la chavalada se iba a la playa, al río o al monte a jugar. Después del Telediario la famosa serie "Nacida libre" (basada en una película) y la primera versión de "Barrio Sésamo" en nuestro país que entonces se titulaba "Ábrete Sésamo" y sólo incluía los sketches originales con Epi y Blas, Coco, el Monstruo de las galletas, etc. Los espectadores de "Un globo, dos globos, tres globos". Después película, dibujos y serie divulgativa sobre nuestras profundidades marinas a cargo de Eduardo Admetlla al que TVE quiso convertir en el Cousteau español. Después "Papá, querido papá", serie con un rombo (no apta para menores de 14 años) y el extravagante programa de Marujita Díaz "Música y estrellas" que, a pesar de ser un espectáculo aún se producía en blanco y negro para disgusto de la propia artista. Antes de las Noticias, "Informe Semanal" presentado por Rosa María Mateo, ambos en color como "Palmarés TV", el musical que convirtió en estrella a Bárbara Rey (para disgusto también de Marujita, por cierto) y para finalizar, "Kojak", la serie de Telly Savallas, el detective del chupa-chups, también con un rombo. 

La 2 (Segundo Programa) sólo emitía desde las 20.30 h hasta las 00.30 h. El musical especializado "Flamenco" de Fernando Quiñones y el espacio de debate "Opinión", producido en Barcelona, eran los únicos estrenos. Antes, reposición de un western que marcó récords en la tele en EE.UU. pero aquí no tanto, "La ley del revólver". 

Al día siguiente sí que había programación matinal y variada: la Misa (desde un plató), el programa de jóvenes talentos "Gente Joven", que había iniciado su larga trayectoria esa temporada, y retransmisión de Hockey sobre hiel desde San Sebastián. Resumen semanal informativo en "Crónica de siete días", el Telediario y dibujos animados de Hanna-Barbera hasta el comienzo del musical sobre el folklore olvidado "La banda del Mirlitón" con Ismael Peña y que ya se había visto dentro del contenedor "Un globo, dos globos, tres globos". Capítulo de estreno de la exitosa "El Virginiano" (sí, mucho western para el fin de semana), el musical juvenil "Voces a 45" (juvenil pero en blanco y negro) y un curioso espacio que aquel verano cambiaba programas o series de la Segunda a la Primera Cadena para que los pudiera ver mucha más gente, "De la Segunda a la Primera". No olvidemos que entonces el UHF no llegaba a todo el país así que esta oportunidad era importante, en este caso, para "El humor de Carol Burnett" (exitosa en EE.UU. y aquí no tanto) con doblaje latino (como casi la mitad de las series a mediados de los setenta) y "Flamenco". 

Dentro del genérico "Misterio", que incluía series detectivescas o de suspense, tocaba nuevo capítulo de "Mac Millan y esposa" con Rock Hudson y Susan Saint James. Antes del segundo Telediario una retransmisión deportiva no especificada. Y para despedir la jornada el telefilme francés "Reflejo en el mar" estrenado en su país tres años antes. En cuanto al Segundo Programa, más dibujos de Hanna Barbera, cine mudo de Charlot, la retransmisión de una gala internacional, la serie estadounidense "Kodiak" (no confundir con Kojak, esta fue mucho más breve, apenas una temporada, aventura en sólo media hora de duración) y "A fondo", el mítico programa de entrevistas de Soler Serrano y todo apunta a que también fue una reposición. Así era la tele agostera de los setenta. 


jueves, 30 de julio de 2026

La historia del Festival de Eurovisión a examen

El logotipo de Eurovisión usado por TVE en los setenta

Siete décadas de música. Setenta años también de intrigas políticas, de votos entre países amigos, de vestuarios llamativos, de letras disparatadas, de decorados móviles, de orquesta pomposa y de playbacks instrumentales que pueden fallar... El festival de la canción de Eurovisión es eso, el estereotipo, pero también es mucho más. Es el evento televisivo más importante del mundo, aquel en el que se prueban nuevas tecnologías, ese en el que, de vez en cuando, se escuchan canciones en lenguas minoritarias en lucha imposible contra el omnipresente inglés, el que reunía familias en los 60-70 y ahora grupos de amigos que organizan fiestas o que, incluso, van a verlo en directo. 

Miguel Martínez ha reunido miles de datos para confeccionar algo así como una guía de la historia del certamen musical, un recorrido por años que se puede leer del tirón o saltando capítulos. Su título es "¡Vivo cantando!" y ha sido editado por Diábolo.

- Este libro aparece tras un debate sobre el Festival que ha llegado incluso a los políticos lo que, quizás, indica que Eurovisión importa más de lo que algunos creen...

Sin ninguna duda. El festival es uno de los eventos más vistos del planeta, después de eventos como Superbowl o el Mundial de fútbol es el más seguido en muchísimos países por lo tanto es lógico, hasta cierto punto, que a nivel político se utilice para canalizar consignas e ideas politizadas. Al final, es un evento conformado por muchos países con diferentes maneras de entender la política, con gobiernos muy diferentes y con su propia cultura. Todo ello convierte el festival en un marco perfecto para difundir cualquier mensaje político.

- Queda muy claro leyendo este volumen que las idas y vueltas de los países participantes, bien por cuestiones políticas, económicas o incluso religiosas es algo que se vive casi desde el principio...

Sí. Cada país entiende su participación en el festival de una manera diferente y en base a la situación social y política de cada nación deciden si su participación o no les revierte positiva o negativamente. Lo normal cuando se produce alguna ausencia suele ser por dos motivos: el económico y las discrepancias. Lo primero es obvio, si una televisión pública de un país, es decir el gobierno del país, no puede cumplir los requisitos organizativos aun habiendo ganado el certamen se puede retirar, aunque en estos casos suele resolverse con que la celebración del certamen se hace en otro país dispuesto a ello. En general lo más habitual es que exista una causa política o discrepancias con la organización o con las normas del propio festival y ahí es donde entra todo lo que te puedas imaginar (religión, tendencias, guerras, banderas…) Luego esta también la circunstancia de que te puedan echar, pero eso es en situaciones muy concretas.

El decorado del primer festival de Eurovisión celebrado en Lugano (Suiza) en 1956

- El festival de la canción es un fenómeno global hoy y eso que quizás muchos no conozcan sus orígenes, se han diluido en el tiempo, ¿qué es en realidad Eurovisión y por qué decidieron organizar un encuentro musical?

Eurovisión comenzó como un experimento realmente. La idea a mediados de los 50, después de lo vivido en la segunda guerra mundial, era unificar de algun modo Europa y hermanar a todos los países al menos mediante la posibilidad de ofrecer una señal de radio y televisión conjunta para todo el continente. De este modo, con la llegada de la emisión televisiva y la evolución tecnológica audiovisual se decidió crear la UER, una entidad que aglutina a diferentes radios y televisiones públicas para canalizar una señal de emisión continental.

Una vez esto se crea y las posibilidades técnicas lo permiten, toca decidir que tipo de emisión ofrecer para que todos los países europeos se sientan cómodos ¿un debate, una competición deportiva…? Pues se decidió un festival de música. Así nace Eurovision, como el experimento para ofrecer una señal audiovisual a toda Europa. Y así, poco a poco, el certamen se fue haciendo más y más famoso hasta llegar a lo que es hoy. Con el tiempo los socios de la UER (Unión Europea de radiodifusión) fueron aumentando y como en todo club, hay unos derechos y unas obligaciones. De hecho, hay países que forman parte de la UER y ni siquiera son europeos, es el caso de Libano, Egipto, Marruecos e incluso Brasil.

Corry Brokken, ganadora de 1957 por Países Bajos

- Desde 1956 han cambiado muchos elementos, pero ¿hay algo que se mantenga inalterable o la diferencia entre el primero y el último lo hacen irreconocible?

Hombre, es muy diferente. Se empezó con un único micro, un único cantante, una orquesta en vivo que interpretaba la melodía para las canciones y un formato conservador donde lo importante era la voz y la interpretación. Ahora eso no tiene nada que ver, es un espectáculo impresionante y visual, un acontecimiento social a nivel mundial que mueve millones y que esta más enfocado al espectáculo como tal más que a la música me atrevería a decir. 

Me resulta complicado encontrar algo que se mantenga inalterable pues hasta el sistema de votación ha ido cambiando, pero si tuviera que decir algo que mantiene el festival desde su primera edición, al menos así lo quiero pensar, es sin duda la capacidad de unión entre países al margen de las disputas.

El escenario de Eurovisión 2024 en Malmö, Suecia

- Los que se animen hoy a ver festivales antiguos se sorprenderán, seguramente, de la celebración en elegantes teatros y no en enormes espacios y la importancia de la orquesta en directo. ¿Cuál fue el punto de no retorno en ambos casos? ¿Cuándo nos pasamos a un estadio y dejamos la orquesta por el playback instrumental? 

Pues este festival es tan cambiante como la sociedad, ha tenido la capacidad de irse adaptando a la evolución tecnológica y a las modas y costumbres sociales y culturales de cada época. No es lo mismo la sociedad, las ideas y la forma de entender la vida en los años 50, que en los 70, los 90…. Realmente este festival ha ido adaptándose y configurándose poco a poco para poder mantener el interés entre generaciones. Las baladas románticas y canciones pausadas acompañadas de una música en directo fuieron dejando paso a mezclas pregrabadas, efectos sonoros y lumínicos, diferentes estilos musicales. 

Pienso que tiene un mérito enorme conseguir mantenerse 70 años en antena a nivel mundial de los cuales mínimo 60 es como un evento ineludible. Jóvenes, maduros, ancianos, niños…. No importa la edad, todo el mundo conoce Eurovision y creo que pocos eventos pueden conseguir un nivel de adaptación tan grande. Otra cosa es los gustos de cada uno, yo personalmente habría mantenido la orquesta, la solemnidad y la relevancia de la voz por encima de otras cuestiones.

Katie Boyle junto al marcador del festival de 1968 organizado por la BBC

- En las primeras décadas eran las propias televisiones vencedoras las que organizaban el festival y hoy es la propia organización de Eurovisión la que se encarga (en colaboración con el país). ¿Hemos ganado en espectacularidad pero hemos perdido en "personalidad"?

Sí, a ver, el coste y magnitud del certamen ha ido creciendo tanto que las televisiones de cada país ganador no podían asumir en solitario. Es entonces cuando, conforme se va haciendo mas grande y relevante el festival, se crea una organización, o más bien un comité por decirlo así, que dicta unos requisitos mínimos para cofinanciar el certamen, algo parecido a la FIFA con el fútbol. 

De este modo, con el paso de los años se fueron probando diferentes fórmulas de financiación. Se creó, por ejemplo, la figura del BIG FIVE por la cual estos países corren con la mayor parte del coste del certamen a cambio de participar siempre de forma directa en la final; también se incorporaron patrocinadores privados, marcas internacionales como Moroccanoil y otras muchas menos relevantes que alivian bastante el coste para la televisión del país organizador. Evidentemente incorporar estos elementos como ayuda a la financiación hacen que el país en cuestión tenga que adoptar unas condiciones que no necesariamente le resten personalidad o identidad, pero sí están sujetas a otras consideraciones.

Massiel, nuestra primera ganadora en 1968

- A este respecto, ¿el uso generalizado del inglés no choca un poco con la idea original de que en Europa se escucharan todas sus lenguas?

Pues sí, pero esto forma de nuevo parte de la evolución y los cambios que el festival ha ido realizando para adaptarse a los gustos. Nos guste más o menos, el inglés se ha impuesto con contundencia en los grandes éxitos musicales del mundo y es el idioma por antonomasia. Con él se programa a nivel informático, con él se estandariza la comunicación en general y por tanto la tendencia se dirige hacia él. 

Hubo una época en la que se puso muy de moda que todos tenían que cantar en inglés, muy pocos países mantuvieron la costumbre de cantar en su idioma, incluso España llegó a llevar canciones en inglés pero con el tiempo, especialmente en los últimos años, se ha recuperando la variedad lingüística y de hecho hasta se han potenciado hablas locales e idiomas muy minoritarios dentro de las lenguas de cada país, de manera que aunque el inglés copa a nivel general las interpretaciones, no creas que actualmente se impone tanto.

Salomé, segunda y última ganadora por España... aunque fuera ex aequo con tres países más

- Eurovisión ha sido un generador de carreras musicales y de grandes éxitos, ¿por qué sigue habiendo cierto snobismo al respecto? ¿O crees que esto ha ido cambiando en los últimos años con las nuevas generaciones de espectadores?

Sin duda. De este festival han salido artistas que han cosechado un éxito infinito, pero también curiosamente grandes artistas que han participado luego han desaparecido incluso habiendo ganado. Creo que, efectivamente, son las generaciones las que en su contexto sociocultural empujan a los artistas a tener un mayor o menor éxito. Hay canciones que incluso quedan en última posición y triunfan más que las ganadoras, es imposible saber el porqué de un éxito más allá de los aspectos técnicos y análisis que podamos hacer como el hecho de que una canción se haga popular por su difusión e incluso por las creencias o el aspecto del artista en cuestión.

- ¿Qué papel ocupa el eurofán en el festival? ¿Ha ayudado a la supervivencia pero, al mismo tiempo, ejerce una cierta dictadura?

Gran cuestión. El eurofán es sin ninguna duda una pieza absolutamente clave para que el festival se sostenga en el tiempo pero, como en todo, cuando un movimiento o colectivo consigue pesar lo suficiente como para que la organización y los diferentes países tengan en cuenta según que cuestiones a la hora de elegir representante, efectivamente se puede llegar a ejercer una presión que no llamaría dictadura pero que claramente impone reglas no escritas o condiciones muy concretas. Esto abriría un debate extenso y muy interesante, aunque creo que a buen lector o entendedor pocas palabras bastan.

Rosa con sus compañeros de OT en Eurovisión 2002 desde Tallin, Estonia

- Cada participante español tiene su propia historia con respecto al festival, ¿cuál es tu favorita? 

Es muy difícil decirte, no soy yo de tener una historia favorita detrás de nuestros representantes pues ha habido propuestas que van desde reconocidos artistas de renombre a desconocidos que han participado en concursos… Cada uno tiene su propia historia y no creas que en general son todas muy llamativas pero mira, te diré que todo lo que fue la participación de Rosa y la época de Operación Triunfo lo tengo muy presente porque date cuenta que por entonces yo tendría como 15 ó 16 años, es decir ya empiezas a tener una edad donde te fijas en este tipo de cosas y el fenómeno de OT era imparable. Recuerdo lo de Rosa de España, cómo se metían con ella diciendo que si estaba muy gorda o cómo se consideró un tongo su victoria en el reality pero después la escoltaron sus compañeros…. Fue un momento que creo que me pilló perfecto para engancharme al festival y de ahí hasta ahora me volví fan. 

José Luis Uribarri en 2008, preparado para retransmitir el festival de Rodolfo Chikilicuatre

- Dedicas una parte especial a los profesionales que han retransmitido el festival para TVE, Uribarri es una referencia, pero ha habido muchos más.

Televisión Española ha contado históricamente con enormes locutores para retransmitir el festival: Miguel de los Santos, Joaquín Prat, Federico Gallo, Beatriz Pecker y más recientemente, aunque no los enmarco como “grandes” Tony Aguilar y Julia Varela (principalmente por su clara tendencia a politizar e ideologizar) pero si hay dos comentaristas inolvidables por la cantidad de veces que han retransmitido el certamen y por sus característica forma de hacerlo son José Luis Uribarri y José María Íñigo. Ellos hicieron suyo el festival, sus comentarios iban más allá de una mera retransmisión, conseguían darle personalidad y por eso decidí recordar a ambos en una sección especial. Me habría gustado ampliar más y dedicar espacio a otros tantos comentaristas, pero la limitación editorial siempre hace que haya que recortar cositas.

Durante décadas las únicas imágenes de Eurovisión 64 fueron estas provenientes de un noticiario

- Este año se celebró el 70º aniversario y había una misión: encontrar el Festival perdido de 1964. No se ha conseguido pero la búsqueda sigue activa, cuéntanos qué pasa con ese certamen en concreto.

Parece difícil de creer, pero es cierto que no existen grabaciones completas de aquel certamen. Al menos oficialmente reconocidas al margen de unos pocos minutos de quien ganó. Se cuenta que todo se perdió en un incendio donde se guardaban las grabaciones originales de la televisión danesa que fue responsable aquel año de su organización pero tampoco es raro que, en la época, debido a los limitados avances tecnológicos según el país, se tendía a borrar grabaciones para utilizar la cinta para otras emisiones. Esto era una práctica muy habitual en las televisiones publicas y todas reconocen el error de esa costumbre. Como en aquella época tampoco había gran capacidad por parte de los espectadores para poder hacer grabaciones de la emisión, se hace extremadamente complicado poder recopilar fragmentos, pero Europa es muy grande, quién sabe. 

Portada del libro editado por Diábolo

- ¿Para quién has escrito este libro? ¿Quién te gustaría que lo leyera?

He intentado hacer un libro que contente a los fans, un poco a modo de pequeño compendio y/o repaso año a año de lo que nos ha ido dejando el festival pero, a la vez, he tratado de hacer el texto lo suficientemente ameno y entretenido como para que cualquier persona que no conozca nada del festival pueda disfrutarlo y despertar su interés por saber más. Hay muchas anécdotas y datos curiosos que, sin duda, van a sorprender y también hay aportaciones de gente muy conocedora del festival, como mi compañera Lorena Armengol, que han salpicado a lo largo del texto curiosidades muy llamativas.

Desde luego me encantaría que todo el mundo lo leyera pero me haría especial ilusión que los menos conocedores del festival le dieran una oportunidad.

martes, 14 de julio de 2026

El verano televisivo de Ramón García en Galicia


El verano de 1991 fue especial para Ramón García. Aún no era imagen indispensable de la TVE de los noventa pero estaba a punto de serlo. Tampoco era un icono veraniego televisivo gracias al "Grand Prix" pero aquellos meses estivales de comienzo de la década presentaría el programa estrella de ETB para la canícula aunque no se grabaría en el País Vasco. Ramontxu pasaría parte del verano en la pontevedresa Illa da Toxa (O Grove) donde la Televisión de Galicia había montado un espectacular decorado con vistas a la ría de Arousa. El programa se llamaba "Mar a mar" y García era el encargado de las presentaciones para la autonómica vasca desde la terraza del hotel Gran Hotel de La Toja. 


De este mastodóntico programa musical (con puntitos de humor) ya he hablado aquí así que no me alargaré pero por resumir: fue una superproducción que llevó a aquel rincón gallego a artistas de primerísima categoría nacional e internacional: Ana Belén, María Dolores Pradera, Sergio Dalma, Miguel Bosé, Joe Cocker, Rick Astley, Dulce Pontes, Status Quo, Boy George... y, por supuesto, grupos gallegos que tendrían una difusión inesperada para ellos hasta entonces como Milladoiro, Os Resentidos y agrupaciones folklóricas como Cantigas e Agarimos. Para sufragar los enormes gastos que suponía la infraestructura técnica y artística de semejante programa TVG consiguió coproducir con la FORTA (excepto TV3), RTP (el canal público portugués) y TVE Internacional (se vería en Europa y América pero no en España). Cada versión tendría su propio comunicador: la debutante Marisa Álvarez para Galicia, el reconocido actor Pepe Sancho para Canal Sur, Canal 9 (en valenciano) y Telemadrid y la curiosa elección de Fidel Fernán para TVE Int. Curiosa porque Fernán era muy popular con sus programas en la propia cadena gallega, el porqué de esta permuta TVG-TVE lo desconozco. Y no me olvido de Ramón, claro, como ya he dicho él se encargó de las introducciones para ETB. 


Sin embargo, los últimos serán los primeros... y Ramón se convirtió en el favorito del equipo gallego y del público que ocupaba las mesas de la entrada del Hotel. El papel de los presentadores no era fácil. Como era habitual en este tipo de macroprogramas musicales las "entradillas" de cada actuación no se grababan de forma cronológica sino que, por cuestiones prácticas, se hacian todas seguidas cuando ya habían actuado todos los grupos y solistas. Eso era un peñazo para ellos y también para las personas que servían de fondo como asistentes al espectáculo. Se perdía la emoción del directo y, generalmente, resultaba algo muy frío. Marisa, como novata, sufría bastante cada vez que se trabucaba u olvidaba un nombre aunque su espontánea risa ayudaba a que el público no se cansara. Sancho no tenía mucha paciencia y tenía por costumbre quejarse del guion delante de todo el mundo. Fidel y Ramón eran, a pesar de su juventud, perros viejos así que supieron manejar este asunto con más soltura. Pero lo de Ramontxu... llamó la atención. Aunque llevaba muchos años en la radio, su experiencia televisiva era limitada. Había debutado en 1989 en la autonómica vasca y con el progama de parejas "Tal para cual" alcanzó enorme popularidad allí, tanto como para llamar la atención de la primeriza cadena privada nacional Antena 3 que le fichó como sustituto veraniego de Mayra Gómez Kempo para "La ruleta de la fortuna" en 1990. 


De cada pequeña presentación hacía un show, animaba al público que le rodeaba y hacía cómplices a los técnicos... y a los espectadores, que es lo importante. Hablaba de tal operador de cámara o sacaba a la regidora en el momento más inesperado. Si algo fallaba hacía una fiesta y si era él quien se equivocaba (cosa rara) el personal aplaudía alborozado. Era consciente de que ser demasiado formal en estos programas era un error y proponía cosas a los guionistas: desde disfrazarse de buzo y salir del mar a hacer un striptease y quedarse en calzoncillos. Si preguntas a cualquiera del equipo de TVG qué recuerda de aquella primera edición de "Mar a mar", hablará de cierto artista que le impresionó, de las largas horas de grabación, de "la pasta que había allí invertida" y ¡de Ramón García! Se los llevó a todos de calle. El programa se emitió desde finales de junio hasta principios de octubre, cuando él ya había debutado en "No te rías que es peor" sustituyendo a Jordi Estadella que se había ido al "Un, dos, tres"... El resto es historia. 

domingo, 28 de junio de 2026

Yoshio y sus trucos en "Lo + Plus"

Yoshio Murakami en "Lo + Plus"

Yoshio Murakami fue una de las primeras e inesperadas estrellas de temporada inicial de "Lo + Plus" en 1995. Sus consejos sobre estética, salud y nutrición eran un islote extraño en aquel magazine de entrevistas que era tan francés (nunca escondieron su origen) que no tardó en encontrar un público fiel. Pequeño, sí, pero muy fiel. Digo lo de francés porque cuando la señal de Canal Plus se descodificaba de martes a viernes a las 20.30 h para emitir este programa, se notaba que era distinto a lo que habíamos visto hasta ese momento. Y no sólo por el decorado blanco (elegantísimo) y su realización (no menos estilosa) sino por la forma de abordar el contenido que alternaba entrevistas a personajes muy interesantes con secciones bastante peculiares. Los primeros días extrañaba ver a aquel japonés tan simpático hablando de potingues caseros para reafirmar la piel de la cara o hacer un masaje colocándose encima de un caballero como si fuera un caballo y tirando de sus brazos pero, al cabo de unas semanas, su segmento iba ganando adeptos y enseguida trascendió al propio programa. 

Máximo Pradera se prestó voluntario para uno de los masajes de Yoshio

En realidad Yoshio ya estaba en el Plus antes que Fernando Schwartz o Máximo Pradera... pero no que Ana García Siñeriz. Él había colaborado en el espacio divulgativo cultural "Mucho +" y ella fue pionera de los informativos de la cadena. Yoshio era, oficialmente, un naturista originario de Tokio que había venido a España en los setenta de vacaciones. Tanto le gustó nuestro modo de vida que se quedó. Posiblemente también influyó que su preparación en masajes, nutrición y estética era tan amplia que no tardó en ser requerido por la jet set. Y así fue cómo lo conocieron los responsables de "Mucho +". Su sección allí era muy encorsetada, un reportaje semanal en realidad, así que cuando debutó en "Lo + Plus" en directo descubrimos al verdadero Yoshio, un hombre que sabía mucho de lo suyo y que lo transmitía con gracia, que espontáneamente se reía de sus continuos errores con el español y que parecía tener un sexto sentido para saber qué pensaba el espectador al verle y se adelantaba a la crítica para convertirlo en cómplice. Era consciente de que algunas de las posturas que recomendaba parecían ridículas ante las cámaras y soltaba, con su peculiar español, una frase al respecto que desactivaba la burla. Ya se mofaba él mismo. 

Yoshio con dos satisfechos voluntarios del público del programa

El presentador Máximo Pradera decía de Yoshio en su libro "Lo Max Plus" (El País Aguilar, 1999): "Está claro que uno de sus principales ganchos con el público era lo mal que habla español a pesar de que llevar viviendo entre nosotros la tira de años. Sus intervenciones estaban plagadas de onomatopeyas (el famoso y a veces irritante ¡chum, chum, chum!) y también de tortitas que se daba a sí mismo en la cara para castigarse cada vez que no le salían las palabras o metía algún taco sin querer." Lo cierto es que el espectador de Canal Plus ya había convertido en estrella a Michael Robinson en el futbolístico "El día después", un inglés que también llevaba un porrón de años aquí y no había conseguido mejorar su acento (aunque su gramática no era mala en absoluto) así que Yoshio no desentonaba. Sus consejos, y eso era lo importante, enganchaban. Las recomendaciones en realidad estaban basadas en las milenarias culturas china y japonesa. Tan pronto hablaba de los puntos clave de reflexología para una migraña o la alergía (hay que masajear el ceño y estirar las orejas),  como explicaba posturas de yoga o taichí. Pero además ofrecía trucos para la resaca como tomar un gazpacho explicando el porqué de sus virtudes o sugería frotarse la barriga diariamente durante diez minutos después de la ducha con crema hidratante para conseguir un vientre firme (pero él mismo se reía de que para demostrarlo habían elegido un chaval sin una pizca de grasa). 

Yoshio en "Hoy en casa"de Tele 5 en 1998

Cuatro días a la semana Murakami (ignoro si existe parentesco con el escritor Haruki) hacía suyo un rinconcito del ya de por sí pequeño plató de los bajos de Torre Picasso en Madrid y llegó un momento en que la seccion se esquilmó tras una temporada. Así lo contaba Pradera en el citado libro: "Yoshio se fue porque su verdadera profesión no es la de divulgador mediático de trucos de belleza sino la de peluquero-maquillador-no-sé-cuántas-cosas-más. (...) Le echamos mucho de menos, no exactamente por su sección, que terminó por agotarse, sino porque daba unos masajes macanudos a todo el equipo del programa, y lo que es aún mejor, los daba gratis (hago esta apostilla porque Yoshio tiene fama de ser uno de los profesionales más caros dentro de su gremio)."

"El programa de Carlos Herrera" en La 2 con Yoshio "amenazando" a Santiago Segura.
Foto Alejandro Macías. Todos los derechos reservados. 

No desaprochó la oportunidad y tampoco estuvo mucho tiempo en barbecho. Publicó un libro con sus consejos que le llevó a programas como el de Carlos Herrera en Canal Sur. Tanto le gustó al presentador que le invitó de nuevo cuando se llevó el chiringuito a TVE. En su etapa en 1997 en La 2 (tras un breve paso por La Primera) acudió a los estudios Buñuel donde, entre otras cosas, dio un masaje descontracturante a Santiago Segura. María Teresa Campos le contrató para su "Día a día" de Tele 5 pero la asociación no funcionó, era otro rollo y duró poco. Menos aún se mantuvo "Hoy en casa", semanal de fin de semana presentado por Isabel Preysler en el que Yoshio volvía a sus orígenes en "Mucho +", reportaje finamente empaquetado con asuntos de belleza y nutrición. Una buena forma de cerrar el círculo.  Pero Yoshio siempre estará en los corazones de los más pluseros.