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lunes, 12 de agosto de 2024

La Sinfonía Musical de la clausura de los JJ. OO. Londres 2012


El éxito incontestable de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (ver post anterior) había generado una lógica expectativa con la clausura. ¿Serían los británicos capaces de mantener la indudable calidad artística y técnica demostrada en la inauguración? Tamaña empresa sería responsabilidad de un grupo de creadores de renombre internacional. Stephen Daldry (director de "Las horas" y "Billy Elliot") ejercía de productor ejecutivo de esta fiesta, Kim Gavin como director creativo y coreógrafo, la diseñadora Esmeralda Devlin, el director musical David Arnold y el arquitecto Mark Fisher como responsable del diseño de producción completaban el equipo.  

Con esa camarilla creativa y la seguridad que siempre aporta la BBC en la realización era difícil que la cosa saliera mal... y no decepcionaron a pesar de las comparaciones con la apertura. Inevitablemente hubo críticas y el cierre de los Juegos salió perdiendo en el examen pero aún así el balance fue muy positivo y es innegable que aquella noche del 12 de agosto de 2012 nos dejó momentos para la historia televisiva. 

Esta vez el estadio se había convertido en una representación de Londres con algunos de sus iconos, el Big Ben o el London Eye, asentados sobre la bandera del país cuyas líneas servían de rampas para el epatante desfile musical que se avecinaba. Los espectadores más atentos podían distinguir en el escenario y en los coches que circulaban por él algunas de las frases más recordadas de la literatura inglesa. Emeli Sandé, el violoncelista Julian Lloyd Weber y The Urban Voices Collective pusieron música a esta primera parte que finalizaba con el grupo Stomp y sus coreografías percusionistas. 

El actor Timothy Spall emergía del Big Ben caracterizado del Primer Ministro Winston Churchill recitando el discurso de "La Tempestad" de Shakespeare que en la inauguración había interpretado Kenneth Branagh en la piel del ingeniero Kingdom Brunel. Esta "autoridad" dio paso al Príncipe Harry, en representación de la Reina Isabel II, que llegaba con el Presidente del COI Jacques Rogge mientras la bandera británica era izada. 

Y, por fin, comenzaba el imparable concierto de grandes éxitos del British Pop de todos los tiempos. Madness y su enérgico "Our House" abrió la veda haciendo que el público comenzara a animarse. No sé si los presentes allí eran conscientes del privilegio que tenían porque iban a ser testigos de la reaparición de grandes artistas del último medio siglo. La banda de ska recorría el Estadio a bordo de un camión descubierto y a continuación la Household Division (los de los gorros peludos de la Armada) atacaban con sus instrumentos de viento "Parklife" de Blur. El relevo lo tomaba Pet Shop Boys y después One Direction... esta iba a ser la dinámica de las tres horas de evento. Cuando uno pensaba que no podía ver nada mejor, nuevas sorpresas subían la apuesta. 

Y es que esta gala es conocida como "A Simphony of British Music" aunque ese fuera el título sólo de uno de los segmentos, el que comenzaba después del desfile de los atletas, un básico en estas ceremonias puesto que no debemos de olvidar que ellos son los verdaderos protagonistas y esta fiesta es para ellos. 

Sendos homenajes a Queen y a John Lennon, cuya cara se representaba en una escultura, daban inicio a esa Sinfonía, difícil de resumir porque fue un no parar de actuaciones de cantantes y bandas internacionalmente conocidas: George Michael entonando con fuerza su canto a la libertad, Kaiser Chiefs, Annie Lennox, Ed Sheeran, Nick Mason de Pink Floyd y Mike Rutherford de Genesis, Fatboy Slim... llegaban en distintos vehículos, cantaban en otros tantos escenarios... un circo multipista que dejaba al espectador sin resuello.

A eso de las doce de la noche, hora española, cinco taxis llegaban al centro del Estadio y de ellos salían... ¡las Spice Girls!, una reaparición muy esperada no sólo por sus fans sino por el público de medio mundo que en años anteriores había bailado con "Wannabe" o "Spice Up Your Life". Creo que ellas, aparte de la alegría del reencuentro en un lugar así en un día tan importante, no disfrutaron mucho del viaje a toda leche por el Estadio en unas plataformas que no parecían muy seguras sobre los taxis. A pesar del supuesto peligro, ¡qué momentazo! ¿Quizás el más recordado por la audiencia en general de aquella noche?

Posiblemente hay otra parte que rivaliza con la de las Spice y no me refiero la actuación de Oasis sino a la de Eric Idle en representación de los Monty Python entonando su optimista "Always Look on the Bright Side of Life" (de "La vida de Brian"). Los silbidos de los presentes se mezclaban con gaitas y bailarines indios, monjas con bragas con la Union Jack y un hombre bala. Parecía difícil subir la apuesta pero la organización no se iba a amilanar. 

La imagen de Freddie Mercury alumbraba el Estadio para dar paso a sus compañeros de Queen Brian May y Roger Taylor que, junto a Jessie J, interpretarían "We Will Rock You". Después de eso era necesario un breve parón de emociones musicales. Tocaba recoger la bandera y recibir el saludo de Rio de Janeiro, lugar donde se celebrarían los siguientes Juegos. La samba animó y Pelé saludó a los presentes, era inevitable su aparición, uno de los mejores futbolistas del mundo (y posiblemente también uno de los más famosos) como representación de la siguiente cita olímpica en su propio país. 

Se acercaba el final y el pebetero formado por pétalos se apagaba lentamente. De aquellas llamas aparecía un Fénix y al ritmo del "Rule the World" de Take That (sin Robbie Williams) se representaba un ballet. Estos mágicos minutos habían relajado un ambiente que estaba a punto de caldearse otra vez, aunque el fuego se hubiera extinguido...

The Who ofreció un medley de algunos de sus éxitos como homenaje a los miles de voluntarios de los Juegos de Londres, otra parte fundamental para el éxito de la organización y que son reconocidos habitualmente en estas ceremonias. El resto de músicos participantes en esta velada se unían en el escenario al tiempo que los fuegos artificiales iluminaban el London Stadium y sus alrededores. Un The End apoteósico para una clausura eminentemente musical seguida por una audiencia global estimada de 750 millones de personas. En España casi 3,5 millones, un 29,7%, la segunda más vista en nuestro país sólo por detrás de la de Barcelona 92.  

Podéis verla en el canal oficial de los Juegos Olímpicos en youtube pinchando aquí

martes, 30 de julio de 2024

JJ. OO. Londres 2012. Así comenzaron.

Vista general del London Stadium en los primeros minutos de la retransmisión de la BBC

Londres, capital de Reino Unido. 27 de julio de 2012. Después de años de preparación, expectativas y muchas incógnitas el Estadio Olímpico se prepara para la inauguración de sus Juegos Olímpicos. Una hora un tanto extraña para los ingleses, las 21 h pero había sido una exigencia del director para aprovechar la nocturnidad como elemento clave de la dirección de fotografía. En realidad, esa era la hora fijada para la "ceremonia artística" pero a las 20.12 (coincidiendo con el año) los Red Arrows (el equipo acrobático de la Royal Air Force) sobrevolaron el Estadio para dar paso a un concierto en Hyde Park. Volvamos al London Stadium, ¿qué habrán preparado los ingleses? Se había dado por sentado que sería imposible superar la ceremonia anterior, la de Pekín 2008, la más costosa hasta su momento y considerada como una de las mejores (sino la mejor) de la historia. ¿Intentarían competir contra ese recuerdo unánime? ¿Se atreverían a intentar superarlo? Desde las primeras ruedas de prensa el comité organizador había sido humilde: su presupuesto sería muy inferior con lo que sería imposible aspirar a la escala china. 

Niños entrenados especialmente para no asustarse cuando estallaban los globos de la cuenta atrás

Sin embargo, los británicos se habían guardado varios ases en la manga: su cultura (literatura, música, cine, moda...) había generado cientos de iconos muy reconocibles en todo el mundo. Para amalgamar una mezcla que fuera un canto a la historia del país y, al mismo tiempo, emocionara al resto del orbe contrataron a un cineasta singular con una carrera tan independiente como exitosa y que tenía muchas razones personales para involucrarse a tope: Danny Boyle. El director de "Trainspotting", "La playa", "28 días después" y "Slumdog Millionaire" reconoció su afición desde niño a los JJOO y, además, el 27 de julio ¡era el cumpleaños de su padre! Se rodeó de un gran equipo artístico: su compañero de profesión Stephen Daldry ("Billy Elliot"), Mark Fisher (diseñador de las escenografías de conciertos míticos que también había trabajado en las ceremonias de Pekín) y Hamish Hamilton (director de los Oscar y los MTV Awards), entre otros. 

Tan sólo 5 días después de ganar el Tour B. Wiggins da el campanazo en los JJ. OO.

La ceremonia constaba de cinco "cuadros escénicos", el primero de ellos "Isles of Wonder". Tras un corto filmado que partía del nacimiento del río Támesis para llegar a la propia capital y su Estadio, la cuenta atrás con globos que estallaban .El grito emocionado de la multitud allí congregada recibía al reciente ganador del Tour de Francia (Bradley Wiggins) que dio inicio oficial tañendo la campana "más grande del mundo" según presumían y forjada, por supuesto, en el país. Enseguida veíamos una pequeña aldea rural que se transformaría ante nuestros ojos para explicar cómo la revolución industrial hizo cambiar el país y su paisaje. 

Branagh en la piel del ingeniero Kingdom Brunel observa satisfecho la industrialización

Los verdes campos agrícolas y ganaderos se hacían grises mientras las torres industriales medraban rápidamente,  ahí comenzaba el "Pandemonium". El actor, guionista y director Kenneth Branagh interpretaba a Isambard Kingdom Brunel, ingeniero creador de barcos de vapor, puentes, líneas férreas y considerado uno de los británicos más importantes de todos los tiempos. El recorrido histórico continuaba por las dos guerras mundiales (con homenaje a los soldados británicos fallecidos), el sufragismo, el comienzo de la inmigración y llegaba hasta los años 60 con los Beatles a punto de invadir EE.UU. 

Pompa y circunstancia, Bond acompaña a la Reina hasta el Estadio

En el siguiente segmento, "Happy and Glorious", es cuando se emite uno de los cortos más recordados del evento, la secuencia en la que el actor Daniel Craig en su papel de James Bond acude a Buckingham para escoltar nada menos que a la mismísima Reina Isabel II hasta el Estadio. Un helicóptero los traslada hasta allí y aterrizan, literalmente, saltando en paracaídas. Una vez más, la flema y la ironía británicas como marca registrada de la que participa hasta la sacrosanta (para ellos) Realeza. A continuación la bandera británica es izada por miembros de las Fuerzas Armadas.

Una cohorte de Mary Poppins acude al rescate de los niños

"Second to the right and straight till the morning" es la dirección del País de Nunca Jamás según las someras indicaciones de Peter Pan en la inmortal obra de J.M Barrie y ese era el título de la tercera secuencia de la ceremonia con homenaje directo a las obras infantiles provenientes de Reino Unido que han poblado los sueños de niños de todo el mundo, desde el eterno infante volador hasta Harry Potter, desde Alicia hasta Mary Poppins y con villanos como Cruella de Vil y el innombrable Lord Voldemort alentando a las criaturas que se esconden en los armarios y bajo la cama y que atrapan niños bajo la inquietante banda sonora de Tubular Bells con el propio Mike Oldfield sobre el escenario. Pero también era un tributo al NHS, el servicio británico de salud. No es casual esta unión porque hay que recordar que Barrie cedió los derechos de su obra al Great Ormond Streed Hospital, el primero infantil del país, también representado en la gala con personal y varios niños pacientes. 

A Mr. Bean le aburre Vangelis

En esta misma parte se incluía otro de los momentos más celebrados, la reaparición de Mr. Bean nada menos que como teclista de la Orquesta Sinfónica de Londres dirigida por Sir Simon Rattle que interpretaría la banda sonora de Vangelis para la película "Carros de fuego". Sin embargo, la responsabilidad del desastroso personaje se limitaba a tocar la misma nota una y otra vez, algo tan aburrido que le lleva a soñar que él mismo protagoniza la famosísima carrera en la playa del film y resulta ganador. El talento mímico de Rowan Atkinson quedo, una vez más, demostrado. Por cierto, no olvidemos que la primera vez que el humor formó parte de una ceremonia olímpica fue en 1992. Sí, la actuación de los Tricicle en los JJ.OO. de Barcelona fue pionera y si la organización no se hubiera atrevido quizás este número de Bean no hubiera sido posible veinte años más tarde.

El hombre del tiempo de la BBC anuncia nubarrones sobre el estadio pero la previsión falla

La última de las secuencias artísticas comenzaba con una madre llegando con su hijo a casa mientras sonaban varios temas muy reconocibles para los británicos... y también para el resto del mundo. Esta pieza sería un continuum de referencias pop porque la amplia familia que habita una casa en medio del estadio sirve de excusa para recodar música inglesa del último medio siglo. Además, esos temazos constituyen la banda sonora de una historia de amor entre dos adolescentes que surge en medio de la fiesta gracias a la pérdida de un móvil. 

El momento en el que la familia Alcántara "irrumpe" en el London Stadium

Al mismo tiempo, sobre la fachada de la casa se proyectan breves escenas de películas, programas de TV y series. La gran sorpresa para la audiencia española aparece cuando distinguimos a la familia Alcántara en esas imágenes, escuchamos claramente a Herminia criticando la minifalda de Inés y luego, a toda pantalla, vemos a Antonio aseverando "Hay modas y modas". No sólo fue un reconocimiento a la ficción española, es que después supimos que ¡Danny Boyle conocía la serie!

Pau Gasol como abanderado de la delegación española

Finalizaba la representación cultural para iniciar los momentos imprescindibles en todas las ceremonias de apertura: el desfile de los deportistas, el izado de la bandera olímpica y el encendido del pebetero. El futbolista David Beckham tripulaba una lancha por el Támesis encabezada por una compañera de disciplina: Jade Bailey que portaba la antorcha olímpica. Las delegaciones de deportistas recorrían el Estadio de nuevo al ritmo de música británica. En el caso de España Pau Gasol portaba el estandarte y nuestros deportistas demostraron ser de los más animados parándose ante cada cámara para saludar, incluso ralentizando el desfile, lo que parecía divertir a los comentaristas de la BBC. También pudimos ver a la entonces Reina Sofía y al embajador de España en R.U. Federico Trillo saludando efusivamente al equipo patrio. 

¿Elliot y E.T.? ¿Un bicivolador? No, una bicicleta con alas de paloma pacífica.

La banda de Sheffield Arctic Monkeys puso el broche al recorrido y se atrevió con una versión del "Come Together" de The Beatles que acompañaba a unos ciclistas con alas que simbolizaban la paz. Una de ellas incluso voló, lo que nos remitía a E.T. aunque no fuera esa la intención. A continuación los inevitables discursos oficiales y la Reina inauguraba los Juegos. 

Sally Becker, Marina Silva, Shami Chakrabarti, Leymah Gbowee, Haile Gebrselassie, Doreen Lawrence, Ban Ki-moon y Daniel Barenboim portan la bandera

Eso daba paso al portado de la bandera olímpica, en este caso, ocho personas que encarnaban los valores olímpicos y con prestigio internacional, desde el secretario general de la ONU Ban Ki-moon al pianista y director de orquesta israelí-palestino-español Daniel Barenboim (seis años antes de las acusaciones de maltrato por parte de varios músicos). 

Los representantes de los valores olímpicos se detienen respetuosos ante Ali que la toca para que prosiga el camino hasta el asta.

Un momento tremendamente emotivo fue la parada ante el boxeador Muhammad Ali que había encendido el pebetero en Atlanta 96 y que ya estaba muy afectado por el Parkinson. La enseña fue izada, de nuevo, por las Fuerzas Armadas. 

Callum Airlie, Aidan Reynolds, Adelle Tracey, Jordan Duckitt, Desiree Henry, Katie Kirk y Cameron MacRitchie abrazan a sus "nominadores", dos generaciones unidas por el fuego olímpico.

La antorcha ya había llegado al estadio gracias al remero multipremiado en cinco juegos consecutivos Steve Redgrave. Allí se produjo un relevo que ejemplificaba el lema de los Juegos de ese año, "Inspire a Generation". Siete deportistas muy jóvenes elegidos por otros olímpicos británicos veteranos portaban la llama hasta que se encontraban con sus "seleccionadores" para fundirse en un abrazo antes de encender el resto de antorchas. 

Esos siete fuegos iluminarían un original y bellísimo pebetero diseñado por Charles Heatherwick. Este diseñador y arquitecto es famoso por el uso de materiales no convencionales y no decepcionó. La construcción estaba formada por pétalos que representaban a cada nación participante y que al encenderse se iban levantando hasta crear una gran flor como alegoría, de nuevo, de la paz. Por cierto, se anunció que al finalizar los Juegos cada país se llevaría un pétalo, ignoro si se cumplió la promesa y dónde está el nuestro. 

McCartney en pleno éxtasis tras interpretar a coro con miles de personas "Hey Jude"

El fin de fiesta estuvo a cargo de Sir Paul McCartney, por eso decía antes que los Arctick se "habían atrevido" a interpretar una pieza del grupo más famoso del mundo ante la presencia (aún sorpresa) de uno de sus miembros. El cantante y compositor se lanzó con la canción "The End" del disco "Abbey Road" y el mítico "Hey Jude" del que TODO el estadio se convirtió en emocionante coro. 

El bello pebetero diseñado por Charles Heatherwick

A grandes rasgos estos fueron los grandes momentos de una ceremonia de más de tres horas realizada impecablemente por la BBC y que, a pesar de la espada de Damocles que suponía el éxito de su predecesora, alcanzó una cifra de audiencia récord en su país y EE. UU. En nuestro país más de 5,6 millones de personas la disfrutaron a través de TVE lo que la situó en la segunda ceremonia más vista hasta el momento, sólo superada por la de Barcelona 92. El minuto de oro se produjo a las 00.38 con más de 7,1 millones de espectadores. No es difícil de adivinar que coincidía con la entrada de la delegación española en el Estadio. La gala también convenció a la crítica, incluso a la británica, siempre dispuesta a la puntilla autocrítica. Esa carta de amor al país y su cultura emocionó en casa pero también fuera y no se le puede pedir más al comienzo de unos Juegos Olímpicos. 

Podéis verla completa pinchando aquí

domingo, 19 de febrero de 2023

JJ.OO. Seúl 88

Los Juegos Olímpicos de Seúl fueron un gran reto para TVE, era el gran evento deportivo de la temporada y suponía un enorme esfuerzo humano pero, sobre todo, técnico. Los satélites fueron los verdaderos aliados de todas las televisiones europeas y americanas. Hay que tener en cuenta que entre España y Corea del Sur hay unos 10.000 km de distancia (en línea recta) y ocho horas de diferencia horaria, en definitiva, todo eran complicaciones. Para esa cobertura la tele pública tuvo que organizar su "propia área técnica en el IBC (International Broadcast Center) donde se dispuso de 240 metros cuadrados con un estudio completo y 18 posiciones de comentaristas, contratados a la UER (Unión Europea de Radiodifusión)" según se contaba en el Anuario interno de 1989. 

Matías Prats desde Seúl dando paso a una de las retransmisiones

Además de las imágenes oficiales, TVE personalizó las transmisiones con su propia señal en la residencia de los atletas españoles y en la línea de llegada del Estadio Olímpico y también disponía de cinco equipos ENG para realizar reportajes y entrevistas. Todo un despliegue. Las imágenes se enviaban desde Seúl a Torrespaña por línea directa entre dos satélites, uno sobre el océano Índico y otro sobre el Atlántico. El primero remitía la señal a Canadá que la rebotaba al segundo que la reenviaba a la estación de seguimiento de Buitrago, a unos 80 km de Madrid. Después había que encomendarse a Santa Clara, patrona de TVE, para que no hubiera fallos en ese dispositivo. 

Ramón Trecet, Elena Sánchez y Olga Viza en el set de Seúl 88

Desde el 17 de septiembre al 2 de octubre los espectadores españoles pudieron ver casi 300 horas de contenido sobre estos Juegos, desde los programas especiales a las competiciones deportivas, con especial relevancia de aquellas con presencia patria, claro. La mayor parte del seguimiento se ubicaba en la Segunda Cadena en dos turnos. El primero comenzaba a la una de la madrugada y se extendía hasta las 15 h bajo la dirección del veterano Joaquín Díaz-Palacios y con Olga Viza, María Escario y Matías Prats ante las cámaras, un trío de presentadores de auténtico lujo que, además, sigue en activo. La segunda parte se iniciaba a las 21 h y finalizaba a la una. Este espacio dirigido por Sergio Gil (de la Escuela de Barcelona) y con Elena Sánchez (actual Presidenta de RTVE) y Ramón Trecet (especialista no sólo en deporte sino también en música) se centraba más bien en reportajes y entrevistas mientras que el anterior incluía retransmisiones, comentarios y análisis. Por último, desde las las 15 h y durante media hora Miguel Vila (otro clásico que se había iniciado en el infantil "La casa del reloj"), se encargaba de resumir la jornada de los deportistas españoles pero desde un estudio de Torrespaña. 

Unas 120 personas dirigidas por Juan R. Mediavilla se trasladaron a Seúl para cubrir estos JJ.OO. y, además de los habituales profesionales especializados en deporte se contó con trabajadores de los Centros Territoriales. Entre los comentaristas desplazados podemos destacar a gente tan reconocida y admirada como Paloma del Río (se encargó de comentar hípica, gimnasia, y tenis de mesa) Pere Barthe (baloncesto), el recientemente fallecido José Ruiz Orland (natación, waterpolo y saltos), José Ángel de la Casa (fútbol y atletismo), Gregorio Parra (atletismo) y Esperanza Solano (gimnasia). Los presentadores Olga Viza y Matías Prats también estuvieron en el puesto de comentarista (gimnasia y tenis respectivamente). 

Una representación del equipo de TVE en Seúl 88 junto al alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, tras recoger el Premio Ondas

TVE también se sintió especialmente orgullosa de su apartado gráfico, muy novedoso para la época, sobre todo de la cabecera grabada en el plató de Esplugas (Barcelona) usando la rotoscopia, es decir, filmando, en este caso, a un lanzador de disco y usando esa imagen como referencia para reconstruirlo en 3D. Las referencias estéticas eran la Grecia clásica y el robot de la película de Fritz Lang "Metrópolis". 

El gran esfuerzo de TVE fue reconocido con el Premio Ondas al año siguiente.

domingo, 31 de julio de 2022

"Juegos de sociedad", el primer late night de TVE

Inka Martí dando la bienvenida a los espectadores en la primera emisión de "Juegos de sociedad"

La semana pasada celebramos los 30 años de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, un auténtico reto televisivo como no había tenido antes la tele pública pero no debemos olvidar otros desafíos que llegaron de forma colateral a ese gran evento. El 26 de julio de aquel año, un día después de esa jornada histórica, TVE1 estrenaba su primer late night diario. "Juegos de sociedad" comenzaba a las 23.40 h y no tendría un horario fijo, dependía del programa, serie o película del prime time. Se trataba de un experimento dirigido por el añorado Joan Ramón Mainat y presentado por Inka Martí. ¿Y qué tenía de prueba ese programa? Nos remitimos a las palabras del director al diario "El País" el día del debut: "Intentaremos mostrar la intensa actividad que se vivirá en Barcelona durante los Juegos y para conseguirlo no nos hemos ceñido a un sólo género. El espacio tendrá contenidos informativos, humor, entrevistas y reportajes y con todo ello moldearemos día a día la idea del programa". 

Inka Martí y Pilar Eyre en el elegante decorado de Paco Justel para "Juegos de sociedad"

En definitiva, se trataba de mostrar el ambiente de la Ciudad Condal durante la cita olímpica pero no desde el punto de vista deportiva, sino del "social", de ahí su título. La periodista y escritora Pilar Eyre era colaboradora fija y sus crónicas llenas de ironía (y un punto de causticidad) se convirtieron en la sección favorita del espectador según le decía el propio Mainat.  En conversación telefónica me contaba hace unos días que "Mainat era un genio, con una mirada sabía calibrar qué funcionaría y lo que no. Sobre la marcha alargaba espacios y los acortaba. A mí me decía que tenía que contar anécdotas porque era lo que funcionaba, incluso mejor que los grandes invitados." Joan Ramón fue uno de los directivos más creativos y valientes de TVE Cataluña así que no es de extrañar que se atreviera a lanzar un programa con un bajo presupuesto y con una ambición tan grande. En declaraciones a la periodista Silvia Díaz para la revista "Tele-Indiscreta" en esas semanas, Inka Martí reconocía: "Cuando Mainat me propuso presentar `Juegos de sociedad´ le dije que sí sin acabar de oír de qué iba el proyecto. Porque era él me lancé con los ojos vendados".

En esa misma entrevista  la presentadora aseguraba: "Significa para mí un nuevo desafío y aunque me estoy acostumbrando a los retos, siempre tengo miedo ante algo nuevo. Eso debe ser cosa de catalanes. Siempre afronto lo nuevo con prudencia. Sin embargo, me estoy divirtiendo. Mi equipo es maravilloso, todos hablamos el mismo lenguaje y creo que se trasluce en pantalla. Además, nos reímos un montón, a pesar de irnos a dormir a las 5 de la madrugada para volver a empezar al día siguiente. Tal y como soy yo, trabajo todas las horas que hacen falta y eso significa mucha caña". Su compañera Pilar Eyre sólo tiene buenas palabras para la comunicadora: "Inka era fenomenal, guapísima, con unos recursos increíbles y, además, conocía a todo el mundo." Martí había presentado esa temporada "Peligrosamente juntas" con Marisol Galdón y desde su debut en el 86 en "Momentos", había mostrado su versatilidad en concursos como "Hablando claro" o "Aventura 92" (con De la Quadra Salcedo) o magazines como "Tal cual" y su edición veraniega. Tras este magazine nocturno presentaría un noticiario en La 2, "El informe del día". Abandonaría el mundo televisivo, según su misma confesión a "El Periódico", por un episodio de acoso. Desde entonces se dedica a la fotografía y la edición. 

Julia Otero en animada conversación con dos grandes de la escena: Núria Espert e Irene Papas

El programa competía con otro de similares intenciones pero formato más clásico, "Jocs de nit" con Julia Otero en TV3. La diferencia estribaba, sobre todo, en el presupuesto. Otero contaba con el apoyo total de la cadena y con un amplio equipo. En un amplio decorado que representaba simbólicamente un estadio, Julia recibía a invitados como Arnold Schwarzenegger o a Núria Espert charlando con Irene Papas codo con codo. En "Juegos de sociedad" tenían que improvisar diariamente para convencer a grandes personalidades a acudir al estadio, "siempre al filo de la navaja" me recordaba entre risas Pilar Eyre. La famosa periodista se hizo consciente enseguida de que "tenía dos posibilidades: ir a las cosas oficiales a las que nos invitaban o ir a los otros sitios. Me di cuenta de que el centro neurálgico era el Hotel Princesa Sofía y ahí me enteraba de todo. Me acuerdo de un día que me encontré allí con los Duques de Alba mientras yo comía y Jesús Aguirre ya no tenía casi relación con su familia ni con su mujer, estaba casi apartado. Le invité al programa porque era así como teníamos que captar a los invitados, todos los otros iban con Otero. Total, que vino y, mientras llegaba su intervención, estábamos en la sala de espera viendo en el monitor a Regina dos Santos y Paquito Clavel hablando de las bolas de una y de otro y haciendo juegos de palabras y Aguirre con cara de 'quiero irme de aquí' y yo diciéndole: '¿quieres una copa? ¿un bocadillo?'.  Al final se quedó a la entrevista y me confesó que había pensado en irse pero había dado su palabra y tenía que cumplirla."

Pilar Eyre contándole alguna jugosa anécdota a Inka

Eyre rememora aquella etapa con un sentimiento agridulce, su madre estaba en la recta final de un cáncer. Se había ido unos días a Francia cuando en una de sus llamadas diarias a su padre (recordemos que no existían los móviles aún) le informó de una llamada de TVE para colaborar en un programa diario sobre los JJOO y cómo estaban cambiando Barcelona. "A tu madre le haría ilusión", le dijo. Aceptó. "Vivía una bipolaridad absoluta. A las 2 de la madrugada, cuando terminaba el programa, me iba a cuidar a mi madre y velarla pero el resto del día tenía que estar muy animada, sonriendo ante las cámaras. Sé que los primeros días sí que lo veía, en una especie de duermevela continuo. Después ya no era tan consciente. Además, las monjas del hospital donde estaba debían de creer que yo era puta porque llegaba vestida como una puerta y vestida con faldas apretadas y satenes y cosas así. Supongo que pensarían que, después de todo, era buena porque me preocupaba mucho por mi madre. Murió el 2 de agosto y se produjo algo muy bonito, ya sabes que en los equipos de televisión se produce una unión muy fuerte aunque sea efímera y todos los miembros fueron al funeral. Fue muy emocionante". 

Inka Martí entrevista a Catherine Fulop y Fernando Carrillo, protagonistas del exitoso culebrón "Abigail" en el primer programa de "Juegos de sociedad"

¿El programa tuvo éxito? No hay datos de audiencia disponibles pero todo indica que sí. Al día siguiente, según recuerda la propia Eyre, los grandes magazines matinales de la radio reproducían fragmentos del programa. A pesar de la improvisación y del bajo presupuesto se cumplieron ampliamente las expectativas. Al hilo del poco dinero que se manejaba, la finalista del Premio Planeta en 2014 nos cuenta que como no había partida económica para su vestuario tuvo que pedirles prestados vestidos y trajes a su amiga la cantante y actriz Guillermina Motta. Quizás la modestia presupuestaria afiló el ingenio y se consiguió un tono canalla que contrastaba con el tono habitual de la cadena pública. Se generó un sentimiento de optimismo ante los buenos resultados y "la idea de todos era que siguiera durante la temporada normal" pero, a saber por qué, no fue así. No obstante, para Pilar fue el inicio de una nueva etapa porque "a los 15 días de terminar el programa, me llamó Luis del Olmo para colaborar en "Protagonistas" y supongo que era porque había trabajado en este programa. Me estoy dando cuenta ahora. 

TVE no ha celebrado el trigésimo aniversario de "Juegos de sociedad" y, quizá, ni siquiera sea consciente de que este fue su primer late night diario. Eso sí, podemos encontrar en la web de Archivo RTVE su estreno.

lunes, 25 de julio de 2022

30 años de Barcelona 92


25 de julio de 1992. Inauguración de los XXV Juegos Olímpicos desde Barcelona. Aquella noche miles de profesionales de TVE estaban tan nerviosos como ilusionados. Después de dos años y medio de preparación, por fin, iban a comprobar que aquel esfuerzo ímprobo e inédito no sólo en nuestra tele sino en todo el mundo iba a hacer historia como creían que iba a suceder. A las 20 h comenzaba la Gala de inauguración, es decir, se iniciaba Barcelona 92. 

El operador Lluís Vidal con una de las cámaras de última generación que captarían las imágenes de Barcelona 92. Vidal es uno de los cámaras más reconocidos de TVE donde trabajó más de 30 años

Unos 1.500 profesionales de la cadena pública estaban dispuestos a no descansar hasta el 9 de agosto, a vivir en una especie de limbo en el que para ellos no habría nada más que deporte. Por primera vez en la historia se retransmitirían absolutamente todas las pruebas, lo que suponía unas 2.500 horas de retransmisiones en directo y otras 50 de resúmenes. 410 cámaras fijas, otras 78 entre las que la mayoría estaban repartidas en unidades móviles y el resto eran consideradas "espaciales" porque ofrecían espectaculares planos aéreos. También las había a control remoto, otra novedad, y algunas ubicadas en espacios casi "recónditos" pero que permitirían tomas inéditas. Cinco helicópteros, dos coches eléctricos y un globo se añadían a la infraestructura habitual para este tipo de emisiones.

María Escario y Sergio Sauca en pleno relevo de turno de retransmisiones

La cita olímpica había comenzado en realidad cinco días antes, La 2 emitía ya desde ese día deporte desde las 15 hasta las 23 h pero a partir del 24 de julio se convertía en un canal olímpico 24 horas al día. No era el único. Gracias a un acuerdo entre TVE y TV3 la frecuencia del Canal 33 (el segundo de la corporación catalana) pasaba a ser el Canal Olímpic con retransmisiones exclusivamente en catalán y con la tarea repartida entre periodistas y técnicos de ambas cadenas. Y sí, la gala de inauguración se emitió por La 2, si bien la de clausura sí que se vio en TVE1. 

María Escario conecta desde el Centro Internacional de Radio Televisión con unos emocionados Prats y Viza tras la ceremonia inaugural

TVE había pagado por los derechos casi 5.500 millones de pesetas (más de 33 millones de euros) y se había hecho cargo de uno de los montajes más impresionantes de la historia del olimpismo televisado. El 29 de junio se había puesto en marcha el Centro Internacional de Radio Televisión, 35.000 metros cuadrados para albergar los estudios de todas las cadenas acreditadas, situados en varios palacios de la Feria de Barcelona. TVE disponía de dos estudios y siete salas de grabación. 

La cabecera de los especiales de la NBC desde los JJOO de Barcelona 92

En total, 3.000 profesionales de 150 cadenas que habían pagado más de 600 millones de dólares por los derechos de emisión. La NBC estadounidense era una de las que más pasta había invertido, entre otras causas por la competencia en la compra de las otras dos grandes, ABC y CBS. Allí la inauguración no se vería hasta el día siguiente para aprovechar la mayor audiencia que podría tener en su prime time que no coincidía en absoluto con el europeo por el cambio horario. En total se calcula que tres mil quinientos millones de espectadores de todo el mundo estuvieron pendientes del inicio de los Juegos. En España la noche del 25 de julio La 2 consiguió un 62,6 de cuota de pantalla. 

De izda. a dcha.: Jesús Álvarez, Sergio Sauca, Ramón Trecet, María Escario, Matías Prats y Elena Sánchez, un dream team en el que faltaba Olga Viza para la foto porque ya estaba en BCN. 

TVE había destinado a los presentadores y periodistas deportivos más reconocidos y reconocibles. Prácticamente toda la plantilla estaría disponible para estos Juegos e incluso muchos de ellos habían retrasado su jubilación o sus vacaciones para participar de esta fiesta. Se habían organizado turnos de presentación, Sergio Sauca coordinaría desde el plató las retransmisiones de 8 h a 15 h, María Escario de 15 h a 22 h cuando le tomarían el relevo Olga Viza y Matías Prats. A la 1 de la madrugada llegaría Ramón Trecet que aseguraba haberse preparado como un atleta para aguantar el turno hasta las 8 del día siguiente. Además habría resúmenes especiales o conexiones en directo en TVE1 de 14.15 a 15 h con Elena Sánchez y de 20.15 a 21 con Jesús Álvarez. Pere Barthe se encargaría de narrar las competiciciones de Baloncesto, José Ángel de la Casa y Carlos Martín de Atletismo, Luis Miguel López y Juan de Dios Román de Balonmano y María Antonia Martínez de la natación, entre otros.  

Matías Prats y Olga Viza en la inauguración de BCN 92. La pareja perfecta. 

Pero, sin duda, las grandes estrellas televisivas de aquellos días fueron Viza y Prats. Ambos se habían conocido durante el Mundial 82 cuando presentaron el magazine resumen de mediodía. En total retransmitieron juntos cinco JJOO y ya entonces habían compartido los de Sarajevo 84, Seúl y también los Mundiales de Fútbol de Italia 90. 
El pasado sábado se reunieron en la sección que Olga Viza presenta en el espacio de los fines de semana que Carles Mesa dirigía y presentaba en RNE hasta ayer mismo, "No es un día cualquiera" (a partir de la próxima temporada estará en las tardes). Este reencuentro (que podéis escuchar aquí) es una de las escasas ocasiones en las que ambos se han reencontrado para recordar aquella quincena histórica. A ambos les fallaba el sábado la memoria al afirmar que era la única vez desde entonces. Hace unos años se reunieron en un plató también con María Escario para un documental de TVE. En todo caso, sus recuerdos hace un par de días fueron realmente emotivos.

Antonio Rebollo en pleno lanzamiento de la flecha de fuego

Contaron que se enteraron apenas un mes antes de que iban a compartir horas en Barcelona. Matías estaba ya en el TD1 con Ana Blanco y, por lo tanto, fuera de la órbita deportiva. Tenían claro que la ceremonia inaugural era clave, tanto para los propios JJOO como para ellos profesionalmente. "Hasta ese momento las ceremonias inaugurales eran galas de espectáculo de entretenimiento, que estaban muy bien, pero llego Barcelona y lo cambió (...), lo hizo de forma muy diferente a lo que se había hecho hasta entonces" explicaba Matías. Recordaron que hasta el mismo momento de la retransmisión no se enteraron de ciertos aspectos, como por ejemplo de la famosa flecha ardiente de Antonio Rebollo. En realidad, la flecha no tenía que incidir en el pebetero pero Rebollo insistió en que, al menos, le permitieran probar. Una imagen que se ha convertido en icono de aquella ceremonia.  



José Ramón Díez fue el realizador de las galas de inauguración y clausura, fue su primera vez como director de la retransmisión visual pero ya había sido realizador en los JJOO de Seúl cuatro años antes y desde entonces se convertiría en un reputadísimo realizador de este tipo de eventos. Repetiría como máximo responsable de llevar la imagen a las casas del mundo entero el primero día de los Juegos de Sidney 00, Atenas 04, Pekín 08 y Londres 12 y ya desde Atlanta 96 había coordinado la señal internacional y la realización y producción de distintas disciplinas deportivas. En la ocasión que nos ocupa fue, además, subdirector de producción de la Radio TV Olímpica (que era la que llevaba la señal internacional a todas las cadenas del planeta) y se encargó de las pruebas de natación, waterpolo, gimnasia y atletismo. En Díez se puede aplicar aquello de "de casta le viene al galgo" porque su padre, Ramón Díez, fue pionero de TVE y uno de los realizadores con mayor temple y elegancia de la Casa. No sólo estaba bien considerado aquí sino en otros países europeos por sus transmisiones futbolísticas aunque también fue él quien firmó la realización de Eurovisión 69 desde el Teatro Real de Madrid. 


El "Hola", el mar Mediterráneo, Freddy Mercury y Montserrat Caballé, Los Manolos, El Tricicle (primera vez que hubo humor en un acontecimiento deportivo de este calibre), los saltos de natación con Barcelona de fondo, la mascota diseñada por Mariscal que marcó un antes y un después, Cobi... BCN 92 ha dejado tantas imágenes para el recuerdo que los que vivimos esos días devorando horas de televisión lo tenemos marcado a fuego, un fuego tan ardiente como el del pebetero. 

De izda. a dcha.: Manuel Huerga, Pepo Sol, J.Mª Casanovas y Lluís Bassat con Ramón Trecet 

Esa medianoche de la inauguración, María Escario retomaba la palabra desde el estudio del C.I.R.T. para resumir junto a Olga y Matías lo que acababan de vivir y para dar el relevo, después, a Ramón Trecet que reuniría en el plató a los responsables creativos de esa locura fantástica: Lluís Bassat, Manuel Huerga, Pepo Sol y también a Josep María Casanovas, uno de los coordinadores del proyecto. La emoción era evidente pero aún no eran conscientes de que habían hecho historia. Aún quedaban quince días de esfuerzo y la gala de clausura ideada por Els Comediants y la Rumba comandada por Peret que hizo que miles de atletas se subieran a un escenario que estaba preparado para soportar tanto peso. Constantino Romero e Inka Martí se vieron obligados a advertir en varios idiomas, con voz calmada pero firme, que debían abandonar el lugar para evitar males mayores pero nadie quería irse, todos querían alargar aquellos Juegos, los mejores de la historia. 

Ah, en cuanto al medallero español: 22 en total, 13 de oro, 7 de plata y 2 de bronce. Nunca antes se había conseguido ese número... y nunca más se ha vuelto a alcanzar. 


Olga Viza y Matías Prats despidieron así aquel sueño que fue realidad: 
Olga: Esperamos que hayan disfrutado tanto como nosotros. Samaranch ha dicho "han sido sin duda los mejores del Olimpismo". Esperamos que ustedes opinen lo mismo. Moltes gracies y fins de sempre.
Matías: Gracias a ustedes por habernos seguido durante tantos días. Enhorabuena a los atletas españoles, enhorabuena por los méritos cosechados y ¿quién sabe? a lo mejor, cuando pase el tiempo y cuando nuestros hijos o quizás nuestros nietos nos escuchen hablar tanto sobre lo que sucedió durante dos semanas nos digan: "Papá, papá, cuéntanos, ¿qué pasó aquel verano del 92?". Muchas gracias. Hasta siempre, buenas noches.