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domingo, 8 de mayo de 2022

40 años de TV infantil

 

De las marionetas de Herta Frankel a los Lunnis, de las aventuras de los Chiripitifláuticos a las travesuras de los Electroduendes, de las canciones de los Payasos de la Tele al Leti-Rap, de los edulcorados dibujos de Disney a los irreverentes de Cartoon Network, de los amables consejos de María Luisa Seco a las lecciones ecologistas de David el Gnomo. Desde 1956 a 1996 la televisión cuidaba su programación infantil y Jorge San Román ha recopilado la historia de esas cuatro décadas con cariño, respeto y mucha documentación. Los lectores recordarán con esta lectura a sus personajes favoritos pero también conseguirán recuperar del olvido series que, quizás en su día, había disfrutado cada tarde. Entrevistamos a este estudioso de la tele y también del cine y de la animación tal y como nos ha demostrado en sus libros anteriores, también editados por Diábolo. 

- La TV infantil es un género casi olvidado en la programación a pesar de que existen varios canales dedicados al público más joven. ¿Cómo le explicarías a alguien de unos 10 años en qué consistía la programación para los niños hace 40 años más allá de los dibujos animados?

Habría que empezar por explicarle que, no hace tanto, los teléfonos eran sólo de mesa o pared, y que tenían una rueda para marcar el número. En esos tiempos no tan lejanos, había hogares en los que ni siquiera había tele, y si ese fuera su caso, para verla tendría que ir a un escaparate de un comercio donde se vendiesen electrodomésticos, o a casa de un amigo cuya familia tuviese una. Aún teniendo tele en casa, sólo habría dos canales, y los dos en blanco y negro. A partir de ahí, quizá pueda formarse una idea de lo que suponía ver un programa de dibujos animados para quienes crecimos en aquellos años. Durante la semana, la programación Infantil concluía justo antes de la segunda edición del Telediario, y los fines de semana, en especial la mañana de los sábados, suponían un verdadero festín de series juveniles, telefilmes de aventuras, música, juegos y concursos.  

La careta de presentación de "Un globo, dos globos, tres globos" en su etapa en B/N

- Hasta los 90 la programación infantil funcionaba como una mini-parrilla adulta: tenía programas de puro entretenimiento, concursos, divulgativos, series de imagen real... ¡Se destinaba un buen presupuesto y había gente que se planteaba un organigrama equilibrado!

Cuando yo contaba 10 años, a mediados de los años 1970, la programación dirigida a los niños era excelente. Recuerdo en especial "Un globo, dos globos, tres globos", un programa-contenedor que empezaba a emitirse cuando llegábamos del cole, y en él se incluían espacios como "El taller de los inventos", donde el presentador Alberto Méndez nos enseñaba, por ejemplo, a construir un cohete espacial en miniatura, que se impulsaba con una mezcla de vinagre y bicarbonato. O a reproducir la superficie de la luna en la tapa de una caja de zapatos, empleando harina. Un globo, dos globos, tres globos incluía también una serie de dibujos que me encantaba, "Vickie el vikingo", que trataba sobre un imaginativo niño que gracias a su inteligencia solucionaba los problemas que surgían en la aldea vikinga. Recuerdo también "Las canciones del desván", que recorría España de la mano de la chiripitifláutica Mari Carmen Goñi en busca de la música popular de las diferentes regiones. Los sábados por la mañana podíamos pasar toda la mañana viendo "La Guagua", otro espacio-contenedor conducido por Torrebruno, que cada semana presentaba actuaciones infantiles, concursos, cuenta-cuentos, y series infantiles como "El pato Saturnino". El festín de los sábados continuaba en la sobremesa con Heidi, una novedosa serie de dibujos costumbrista y exenta de toda violencia, que logró reunir a toda la familia en torno a la tele. Y se completaba, por la tarde con "Los Payasos de la Tele", que introdujeron el circo mediante una forma de hacer televisión como nunca hasta entonces habíamos visto, sin fieras ni látigos, y sí con muchas canciones, aventuras, diversión y risas. La música clásica también tuvo cabida en aquella programación Infantil, gracias a Mari Ángeles Morales y al maestro García Asensio, que conducían "El mundo de la Música". Y por supuesto el Deporte, que no podía faltar, de la mano de Daniel Vindel, en "Torneo", un programa que presentaba una mezcla de competiciones deportivas y pruebas de atletismo enfrentando los equipos de diferentes colegios. Lo que más me gustaba de aquel programa era su música de cabecera, nada menos que una sección del disco “Tubular Bells” de Mike Oldfield.

"Cesta y puntos", uno de los concursos más populares de los 60

- Para realizar este volumen imagino que te has pasado mucho tiempo buceando en todo tipo de archivos, ¿cómo ha sido ese proceso?

La primera parte del libro, la que abarca los orígenes y el nacimiento de TVE, es la más difícil de documentar, ya que no existen grabaciones. Gracias a las hemerotecas, y a Blogs de investigación como  vuestro “Carta de Ajuste” han salido a la luz programas que habrían estado condenados al olvido. La parte que se desarrolla desde finales de los años 1960, cuando me convertí en telespectador, hasta mediados de 1980, cuando progresivamente dejé de ver la tele (no sólo la programación Infantil), es la que he podido contar desde mi propia vivencia como telespectador. La tercera parte llega hasta 1996, cuando se cumplieron 40 años desde la inauguración oficial de TVE, y este es un período del que existe mucha información en toda clase de formatos.

- ¿Por qué tu estudio se detiene a mediados de los 90?

El subtítulo del libro es “Cuarenta años de programación Infantil en TVE”, porque esa cifra de “Cuarenta años” ha tenido unas connotaciones muy especiales en la reciente historia de España, aunque en este caso la mitad del relato se desarrolla durante el anterior régimen, y la segunda, en el nuevo. Además, es a mediados de la década de 1990 cuando comienza el principio del fin de la programación Infantil, tal como la habíamos conocido.

- ¿Cómo eran los programas infantiles en los inicios de TVE? ¿Había una planificación?

Seguro que la había, tenía que haberla. Pero a mediados de los años 1950 los medios técnicos con que contaba el recién nacido medio televisivo sólo permitían una incipiente programación Infantil, compuesta por espectáculos de circo o de títeres, emitidos desde el antiguo plató del Paseo de la Habana de TVE, con una cámara fija, y sin cortes ni otra clase de posproducción.

Boliche y Chapinete en un programa de 1962

- Las primeras estrellas de aquellos espacios distan mucho de las que lo que fueron en los 90, Walter, Boliche y Chapinete...

Aquellas primeras estrellas televisivas nacieron con el medio, alguna de ellas, como el caso de Walter, se habían forjado en la radio, que fue el gran medio de comunicación y entretenimiento hasta mediados los años 1960, y a través de las ondas llegaron a convertirse en verdaderos ídolos de masas.

- Muchos piensan que la tele infantil nació con los Chiripitifláuticos o, con suerte, con Herta Frankel, hay un total olvido de los pioneros...

Es que no existen grabaciones de aquellos primeros tiempos, de algunos programas y presentadores se conservan unas pocas fotografías, pero de otros, ni siquiera eso. Y esto sucede hasta mediados los años sesenta, cuando el Video Tape llega a TVE. Podemos hallar capítulos de series infantiles históricas emitidas en TVE a finales de los años 1950 o principios de los 1960, pero proceden de las cadenas americanas que las programaron antes. Queda, eso sí, la memoria colectiva, aunque son cada vez menos quienes quedan para recordar los tiempos en los que en Madrid había sólo seiscientos aparatos de televisión.

Herta Frankel en el programa de 1972 "Vuestro amigo Quique" con el loro que daba nombre al espacio

- Hablando de Frankel, las marionetas fueron una constante en los programas infantiles durante esos primeros 40 años...

Los títeres, el guiñol y las marionetas siempre han ejercido una fuerte fascinación entre los más pequeños, y, al igual que el circo, estuvieron presentes en la programación Infantil desde el principio. La marionetista y ventrílocua Herta Frankel es uno de los rostros más recordados y queridos, hizo famosa a la ratita Violeta y, sobre todo a la perrita Marilyn. Entre los creadores de personajes destaca el muñequista “oficial” de Prado del Rey, Alejandro Millán, que mucho antes de los Electroduendes de “La Bola de Cristal” ya había dado vida a Don Procopio y otras marionetas que aparecieron en “Televisión Educativa”, a finales de los años 1960.   

Los protagonistas de "Bonanza", una de las series más famosas y longevas de la TV

- En los 60, a tenor de las encuestas, la mayoría de la chavalada prefería las series que venían de EE.UU., como Bonanza, antes que los espacios destinados para ellos. Teniendo en cuenta que se consideraban "programas infantiles" algunos religiosos quizás no sea de extrañar...

Aquella España era en blanco y negro, y no me refiero sólo a la tele. Los telefilmes norteamericanos, cargados de emoción, suspense y aventuras podían trasladar al espectador a mundos lejanos sin salir de casa, proporcionando así momentos de evasión. Y abandonar la rutina y poder soñar,  era entonces algo muy necesario.

- Los dibujos animados eran y son parte imprescindible de la parrilla y en tu libro dedicas una parte especial a las producciones españolas (incluidas las que se realizaban en Taiwán o Corea).

La animación española siempre ha gozado de muy buena salud, de hecho algunos incluso afirman que los dibujos animados se inventaron en España, y que fue el aragonés Segundo de Chomón el creador de las primeras secuencias animadas. Entre 1966 y 1967 TVE participó en la producción de las series de animación “Villancicos de España y América” y “Molécula”, ambas obra del animador madrileño Cruz Delgado, que en 1979 vería estrenada su serie de dibujos “Don Quijote de la Mancha”. Es a partir de la década de 1980 cuando la animación española se internacionaliza, gracias sobre todo al productor Claudio Biern Boyd (“Ruy el pequeño Cid”, “David el Gnomo”, “D’Artacán”...), que planteó sus series de un modo menos artesanal, y transformó la animación española (aunque hecha fuera) en una industria muy competitiva.

Valentina, Locomotoro y el Capitán Tan en 1967

- ¿Podríamos decir que los Chiris fueron realmente las primeras estrellas de la programación infantil? ¿Qué tenían para arrasar como lo hicieron?

“Antena Infantil” renovó el entretenimiento infantil televisivo gracias a la imaginación de su creador, el productor Oscar Banegas, que introdujo en el programa un personaje que cautivó de inmediato a la audiencia: el Capitán Tan. A este le siguieron Valentina, Locomotoro, el tío Aquiles, y toda una saga que fue apareciendo en las sucesivas etapas del programa, que terminó titulándose “Chiripitifláutico” debido al éxito que sus protagonistas habían alcanzado. El Capi viajaba a lo largo y ancho de este mundo; Locomotoro (conductor de todo menos del codo), era como un niño grande vestido de ferroviario; el tío Aquiles, que tenía sobrinos a miles, aparecía vestido como un tirolés; los Hermanos Malasombra decían ser malos de verdad, pero todo les salía al revés; y Valentina representaba la cordura, y era quien ponía orden en el disparatado grupo. Después llegarían Poquito, Barullo, y Fileto Capocómico. A parte del carisma de los actores que les daban vida, los Chiris presentaban nuevas canciones cada semana, y terminaron ofreciendo conciertos multitudinarios en estadios de fútbol, como si de estrellas de Rock se tratase.

Milikito, Miliki, Gaby y Fofito en los setenta

- ¿Fueron los Payasos de la Tele sus sucesores en cuanto a cariño y estrellato? ¿No podrían haber convivido?

Hubo un tiempo en que compartieron sus espacios en la parrilla, un programa se emitía a continuación del otro, y aquello no tenía mucho sentido, pues los Payasos, por ejemplo, incluían en su espacio una aventura, como hacían los Chiris en el suyo. Finalmente se produjo el relevo, como establecen las reglas no escritas de la televisión, y años después los propios Payasos también terminarían por desaparecer de la programación.

Walt Disney en la presentación de unos de sus shows para TV

- Disney y Hanna-Barbera fueron estrellas de todas las televisiones, pero aquí, además, se usaban como relleno ante cualquier eventualidad. Cada productora tenía sus características propias...

Los desajustes de programación que se producían en horario de mañana o de tarde era lo bueno que tenían, si ponían dibujos animados los niños corríamos hacia la tele, porque resultaban un bien escaso. Hoy día, que existe una oferta tan amplia de dibujos que se emiten durante las 24 horas en diferentes canales, resulta difícil concebir la ilusión que aquello nos hacía. Hanna-Barbera se dedicó por completo a la animación televisiva, que emplea procedimientos técnicos y artísticos diferentes a los del cine. Los cartoons de Warner, alocados e irreverentes, contrastaban con la producción de Disney, que iba no sólo dirigida al público infantil, sino a toda la familia. Antes de que llegase el mercado del vídeo doméstico, en los años noventa mi pasión por Disney me llevaba a destinar cintas completas de vídeo para grabar los cortos que con cuentagotas se emitían en la Segunda cadena, y al finalizar “Club Disney” en la Primera, los sábados por la mañana.

- Los 70 suponen una verdadera edad de oro en la programación infantil, ¿qué sucedió en esa década para que hubiera tantos programas (y de tal calidad) destinados a la juventud y en buenos horarios?

Estos son años en los que TVE se encuentra plenamente consolidada, cuenta con un importante número de técnicos y profesionales que han ido formándose y creciendo a la vez que el medio. Además, están los estudios de Prado del Rey y de Miramar, las unidades móviles, y una cobertura de emisión que abarca todo el país. Todos estos elementos hicieron posible una programación de gran calidad, y no sólo en el apartado Infantil. 

María Luisa Seco y Manolo Portillo, presentadores de "Un globo, dos globos, tres globos"

- Los 80 no van a la zaga pero se da un paso más, si antes se trataba a los niños desde el papel de la tía simpática y cómplice (María Luisa Seco, por ejemplo), aparecen espacios transgresores como "La Bola de Cristal" que les tutean y les hacen sentir adultos...

La tele evolucionaba con el país, aquellos efervescentes y creativos años 1980 trajeron una nueva forma de comunicación con los telespectadores, se trataba – o eso debía parecer –, de que los niños aprendiesen a pensar por sí mismos, de que se les tratase como a “mayores”, aunque eso ya lo hicieron los Chiripitiflaúticos cuando se dirigían a la audiencia diciendo “Señores Chicos”… 

El Hada Vídeo de los Electroduendes

- "La Bola de Cristal" convivía en la programación con programas más clásicos como "Dabadabadá", era realmente una tele plural...

Muy cierto, además, aparecieron una serie de comunicadores que supieron sacar todo el partido al medio televisivo, por ejemplo el mago Juan Tamariz, o el ilustrador José Ramón Sánchez, que conectaron con la audiencia a las mil maravillas.

- En esa década, además, se emitían con asiduidad series europeas de procedencias poco habituales antes, como Checoslovaquia...

Cómo no recordar los dibujos animados checoslovacos, de una delicadeza abrumadora, aquellos que terminaban con el rótulo “Koniec”; nada que ver con la desenfrenada locura de Bugs Bunny y el pato Lucas. Además de las series venidas “del Este”, también llegaron películas cuya estética y sensibilidad eran completamente distintas a la de los telefilmes y los dibujos animados norteamericanos, que habían primado hasta el momento. Recuerdo en especial una, esloveno-yugoslava nada menos, titulada “Kekek” o “El hábil Kekec”, que vi en la Primera Cadena en 1976 o 1977, cuya melodía de apertura me ha perseguido y sigue resonando en mi cabeza después de tantos años.  

Juanjo Pardo rodeado de niños en la primera temporada del "Club Disney", 1990

- ¿La llegada de las privadas fue el principio del fin de la tele infantil tal como la conocíamos?

Al final así fue, porque la llegada de los canales privados supuso una guerra de audiencias que con el tiempo terminaría transformando las preferencias de los telespectadores, siguiendo criterios meramente comerciales. Aunque no hay que olvidar que cuando “las Privadas” comenzaron sus emisiones, trataron de copiar de alguna manera el formato de programación Infantil de TVE, y ese período y esas programaciones infantiles merecerían que se le dedicase un libro aparte.

- ¿Tendrían cabida hoy programas y no sólo series en canales como Clan TV?

Aquellos programas-contenedor que se emitían los sábados por la mañana tenían un encanto especial, alternaban dibujos animados con series juveniles, y los presentadores organizaban juegos y concursos, o proponían manualidades. Es difícil saber si espacios así hoy tendrían o no audiencia, aunque no creo que hoy pudiera adoptarse la “vieja fórmula”. Eso dependería de las cadenas de televisión, que se han esforzado por conseguir que las franjas horarias que antes ocupaba la programación Infantil ahora se dedique a sectores de público como amas de casa y jubilados, que son quienes hoy día pasan más tiempo delante de la tele.

Como complemento de esta charla os proponemos un viaje audiovisual a nuestra infancia con la entrega del programa "Cómo hemos cambiado" dedicada al asunto. Podéis verlo aquí

jueves, 10 de julio de 2014

La semana. Informativo infantil.


Se cumplen cuarenta años del estreno de un programa destinado, en principio, para los niños y jóvenes y que finalmente veían los adultos para entender mejor la actualidad. "La semana", que comenzó su andadura con el título "Informativo infantil y juvenil" (que después quedó como subtítulo) era lo que prometía su nombre, un telediario realizado para que los chavales de entre 12 y 16 años pudieran comprender las noticias.

 Rafael Turia (a la izquierda) coordina una entrevista de los niños al torero José Mari Manzanares y al novillero, ganadero y crítico taurino Alfonso Navalón en una mesa sobre el mundo taurino

Su director, Francisco García Novell, decía en una entrevista en el número 918 de TeleRadio (agosto de 1975): "Me parece interesantísimo, no sólo para el publico al que va dirigido sino también para una audiencia adulta y más preparada. El objeto de nuestro programa es orientar y servir a nuestros espectadores y que les divierta. Para ellos hemos querido utilizar un lenguaje llano, comprensible... sin ningún tipo de solemnidades ni protocolos". 
   El programa estaba basado ligeramente en el "Newsround" de la BBC, informativo para niños de entre 6 y 12 años que comenzó en 1972 y sigue en antena hoy en día. "La semana" no tuvo la misma suerte y a pesar de su excelente posicionamiento en el panel de aceptación de TVE, los premios conseguidos y las buenas críticas tuvo grandes problemas... y en este caso el enemigo estaba en la Casa.

 

Carmen Lázaro y Rafael Turia eran los presentadores de este espacio que se emitía dentro del contenedor "Un globo, dos globos, tres globos" cada viernes a las 20.30h, justo antes del Telediario oficial. No deja de ser curioso que apareciera justo antes del envarado y oficialista noticiario de TVE y que los mayores, con la excusa de seguir el programa con sus hijos, escucharan atentamente los razonamientos de estos comunicadores.

 

Turia nos comenta, con la misma claridad meridiana que usaba entonces, este fenómeno:
"Se explicaban de forma clara y sencilla las cosas que ocurrían en España y en el mundo. Paulatinamente se incorporaron a la audiencia, personas no tan jóvenes, porque las cosas se contaban de forma sencilla, muy lejos del lenguaje informativo oficial de final de la dictadura. Esa fue su gran virtud y su gran enemigo en la Dirección de la Casa. El comentario habitual de la gente era: Os vemos toda la familia. La explicación de los acontecimientos era muy diferente. Si un domingo había una marcha de tractores en una carretera, la explicación oficial era que organizaciones comunistas y judeo masónicas atentaban contra…. La realidad es que los agricultores protestaban de la desmesurada cantidad de intermediarios que hinchaban los precios de sus productos. Y se daban datos. Y eso duele"

 Carmen Lazaro entrevista a Forges

Su director ejercía de coordinador de varios grupos de trabajo formados por chicos de diferentes partes de España que seleccionaban las noticias. Además los propios chavales realizaban entrevistas a invitados de todo tipo y protagonizaban reportajes, bien como entrevistados bien como reporteros. García Novell era al mismo tiempo miembro del programa "Crónica 2" dirigido y presentado por el reputado periodista Carlos Sentís así que conocía muy bien los entramados de una redacción informativa. 
   En el TeleRadio nº 951 (marzo de 1976) se presumía de que en la versión española, a diferencia de la británica, "sí se tocan temas políticos y, por cierto, y a modo de ejemplo sirva la explicación que en ese programa se dio, hace algunas semanas, sobre las multinacionales, tema enjundioso de política económica, que Rafael Turia trató de exponer con una claridad admirable. Creo incluso que los adultos que la escucharon sacaron un montón de ideas claras". Decía Carmen Lázaro en la misma revista: "No hay que recurrir a palabras artificiosas ni cantinelas. Hay que hablar con naturalidad, es más positivo. Ahora ya empiezan a saber qué es la Comunidad Europea. Antes, cuando sus padres hablanban de estos temas en la mesa quedaban desplazados. Uno de los objetivos es acercar a padres e hijos, además de que los niños entiendan la actualidad".


Ya en su primera temporada en antena consiguió el premio Arco de Plata a mejor programa, un galardón otorgado por los propios niños. El éxito fue creciente y más adelante ocuparía todo el espacio de "Un globo..." de los viernes, lo que obligó a hacer ciertos ajustes en su contenido porque ahora tenían que dirigirse a niños a partir de los 9 años. Es el propio Rafael, de nuevo, quien nos cuenta que, de puertas para adentro, no todo era tan bonito: "Premios, muchos. Broncas con los jefes, muchas. Restricciones de medios y seguir grabando en blanco y negro cuando toda la Casa ya emitía en color, por ejemplo".

 

De repente, en 1978 todo se acabó. Así lo recuerda el maestro Turia: "Un buen día de grabación, estaba en maquillaje y vino el productor a decirme que ya no se hacía más. Nunca quise saber cuál había sido el detonante. Aprendí mucho. Nunca se lo agradeceré bastante a mi director. La televisión es un oficio que se aprende haciéndolo. Conservo grandes recuerdos y la amistad de Francisco García Novell y de uno de los redactores, Ramón Colom".
  García Novell no cejó en su empeño de informar a los jóvenes a lo largo de la siguiente década con títulos como "Nosotros", "El domingo es nuestro" o "Crónica juvenil"; Carmen Lázaro continuó ligada a TVE hasta su jubilación, quizás algunos la recuerden por haber presentado "Pueblo de Dios" (y no es broma). Rafael Turia regresó puntualmente a TVE con programas como "El Primijuego" o "Cuéntame cómo pasó" pero la radio y el doblaje han sido sus verdaderos dominios.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Un globo, dos globos, tres globos

Paparava papapara va... creo que pocas sintonías televisivas transmiten tanta energía y entusiasmo con sus primeras notas como la de "Un globo, dos globos, tres globos" compuesta por July Murillo con letra de Gloria Fuertes. Mi consejo es que vayáis primero al final de esta entrada, pinchéis en el vídeo y cantéis la canción al mismo tiempo que leéis todo esto.

En 1974 María Luisa Seco se asomó a la ventana de TVE para dar la bienvenida a este macroprograma que se emitía diariamente en horario de tarde inicialmente desde las 18.35 (justo después de la carta de ajuste y un avance informativo) hasta las 20h. En su último año de emisión la duración se recortó media hora y se podía ver entre las 19 y las 20.05.
   Ella ya era veterana de la casa, en 1966 se había estrenado en "Buenas noticias" en compañía de Alfredo Amestoy y después se pasó a "Escala en HI-FI" aunque realmente es conocida por los infantiles, especialidad en la que brilló y en la que terminó sus días con "¡Hola chicos!". Si bien es cierto que había adquirido gran popularidad a principios de los 70 sustituyendo a Clara Isabel Francia en el espacio "Zooloco" (dentro del ómnibus "Siempre en domingo") fue con el programa que hoy nos ocupa con el que pasó a la iconografía infantil.

María Luisa estuvo acompañada en los dos primeros años de Manolo Portillo que ya se había enfrentado a la chavalada en "La casa del reloj" y que posteriormente sería locutor de informativos.


Como se anunciaba desde la cabecera el programa se dividía en tres partes, cada una de ellas era para un público determinado: preescolares, niños y preadolescentes. A lo largo de la semana se ofrecían distintos programas pensados para esos targets que, si bien parecían muy similares, tenían distintos intereses, lo que a un niño de 5 años le encantaba, a uno de 14 le resultaba ñoño y lo que a uno de 13 le parecía divertidísimo, a uno de 6 le parecía incomprensible.

La primera parte del programa recibía el clarificador título de "Para los más pequeños" e incluía cuentos ilustrados por dibujantes de la Casa y leídos por locutores de rotunda voz o locutoras de suave dicción. Ocasionalmente la propia Seco se vestía ad hoc para presentar esos cuentos, si era una leyenda oriental nos aparecía de esta guisa. Esa parte del programa también incluía otros contenidos como iniciación a la música o la plástica.
   "Ábrete Sésamo" servía como eslabón entre un público y otro y finalmente consiguió gran aceptación entre el público adulto, tanta como para que después TVE comprara "El show de los Teleñecos". Este precedente de "Barrio Sésamo" sólo presentaba los sketches americanos, no había producción española, tendríamos que esperar hasta el final de la década para conocer a Caponata y Pérez Gil.


No eran las únicas marionetas que aparecían el programa, las de Alejandro Millán o las de Manuel de la Rosa (Don Redondón en "La Guagua") también fueron protagonistas en distintas etapas. Los dibujos animados eran también parte imprescindible, desde "Vikie el Vikingo" a los "TerryToons" o los inevitables cortos de Hanna-Barbera.


Y por supuesto programas divulgativos, tan de moda en aquella década. "El taller de los inventos", adaptación de un clásico americano, puede resultar ejemplo perfecto de este tipo de espacios. Un especialista en un tema determinado (en este caso con nulas capacidades televisivas, todo sea dicho), que enseña a los niños con la propia práctica.


También concursos, el más famoso con diferencia "El monstruo de Sánchezstein" con la ubicua María Luisa dirigiendo al monstruito creado por Pedro Valentín e interpretado por Pepe Carabias (del que ya hemos hablado aquí). "El mundo de la música" con Angelines Morales y el maestro Asensio también ocupó varias temporadas.
Series de producción propia como "El hada Rebeca", "La Odisea" según Els Joglars o las aventuras del grupo teatral "La comparsa" se alternaban con otras extranjeras y de enorme popularidad como "Espacio 1999".
Y, atención, documentales de naturaleza de gran calidad se emitieron por primera vez en España a través de "Un globo..." Jacques Cousteau se estrenó aquí aunque su creciente audiencia le permitió un lugar de privilegio en la programación más tarde. No menos importante fue el informativo juvenil "La semana" que cada viernes explicaba la actualidad de forma clara y concisa, tanto que hasta los adultos lo veían.

Durante 5 años fue la referencia ineludible de todos los infantes que tenían tele. Hablamos de una época en la que existía un departamento exclusivo dedicado al desarrollo de espacios para los más pequeños que se acomodaran a sus necesidades y gustos.
Y digo yo, ¿no sería pertinente producir un programa de este tipo en la 2 en vez de emitir dibujos animados y punto?


 Ampliado el 17-8-14

sábado, 31 de octubre de 2009

40 años de Barrio Sésamo

El 10 de noviembre de 1969 se emitió el primer programa de "Sesame Street" en la televisión pública estadounidense (entonces NET, actual PBS) así que estamos en pleno cuadragésimo aniversario de un espacio infantil educativo que ha marcado escuela y que tiene versiones en todo el mundo conocido (del desconocido no tenemos noticia pero quién sabe). Jim Henson estaba por aquella época recorriendo todos los programas de gran audiencia con sus Muppets y preparando el que después sería The Muppet Show pero entonces Joan Ganz Cooney le propuso realizar un formato para niños y a pesar de la reticencia inicial de Henson y para bien de todos nosotros, finalmente aceptó.

En España comenzó a emitirse en 1975 dentro de "Un globo, dos globos, tres globos" pero sólo eran los sketches doblados. Fue en 1979 cuando la directora del departamento de infantiles, Blanca Álvarez (ver la entrada anterior) decidió que había que realizar una versión propia y ahí surgió la versión con Caponata (Emma Cohen) y el caracol Perezgil (Jesús Alcaide). Duró un año.

Realmente la versión más exitosa fue la que desde 1983 a 1988 protagonizaron Espinete y Don Pimpón y que hace poco se editó en DVD. Chelo Vivares y Alfonso Vallejo se complementaron a la perfección junto con el resto de personajes, los humanos del Barrio, para hacer las tardes de TVE mucho más entretenidas y esa versión sí que funcionó, entre cosas, porque era menos encorsetada que la anterior.

No es ningún secreto que Henson sabía dotar a sus personajes de un surrealismo que hacía que los niños disfrutaran con lo evidente y los mayores con la doble lectura, quizás por eso Sesame Street sigue en antena tantos años después y Gustavo, Coco, Epi y Blas y tantos otros son los favoritos de los niños. En España la última versión se produjo en 1996 y aunque no tuvo tanto éxito como la anterior hay que reseñar que consiguió un premio al mejor decorado y ambientación de todas las versiones que se producían en el mundo. No es moco de pavo.