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martes, 30 de julio de 2019

Alejandro Milán. De profesión, sus marionetas.

Alejandro Milán manejando a Paco Micro junto a Sonia Martínez en "Dabadabadá"

El pasado 24 de julio fallecía en Miami Alejandro Milán. Quizás su nombre no era muy conocido pero sus creaciones han entretenido a varias generaciones de chavales de nuestro país, los de los 60 escuchaban las lecciones de Don Procopio en la "Televisión Escolar" o reían con las ocurrencias de Osobuco en "Antena infantil", los de los 70 escuchaban a la niña cubana Inés en "Con vosotros" o a la bruja Caruca en "Un globo, dos globos, tres globos" y los de los 80 flipaban con la marcha de Horacio Pinchadiscos, la labia de Paco Micro o la insolencia de los Electroduendes. Todos ellos habían salido del taller de este cubano que llegó a España en busca de nuevas oportunidades y las encontró en TVE. El experto en historia de la televisión Miguel Herrero ha tenido gran trato con él en los últimos años y en su libro "Telemuñecos" le dedicó un capítulo entero así que era la persona adecuada para hablar de su contribución a nuestra pantalla. 

- Si tuvieras que explicarle a alguien ajeno a la historia de nuestra tele quién es Alejandro Milán y por qué ha sido importante para nuestra tele, ¿cómo lo harías?

Alejandro Milán ha sido un currante de la tele, una persona que ha vivido los mejores años de nuestra televisión usando su ingenio y creatividad para crear personajes míticos de la programación infantil de los 70 y 80. Empezó a colaborar en los 60, en una época en la que había pocos medios pero mucha ilusión y su nombre es uno de tantos que hicieron posible una televisión única en todos los sentidos, inventando muñecos maravillosos.

Don Procopio, una de sus primeras creaciones para TVE en los 60

- Él era cubano de nacimiento y allí fue donde comenzó su andadura televisiva pero se tuvo que venir a España en condiciones complicadas, ¿no?

Efectivamente. Tuvo que salir de su país natal para poder desarrollar un oficio en unas condiciones de libertad que difícilmente se podían tener en Cuba, especialmente en aquellos tiempos. España fue su vida, hablaba maravillas de nuestro país y lo echaba mucho de menos. Siempre comentaba que era su patria y que la echaba mucho de menos. Le hubiera gustado mucho volver y encontrarse con sus antiguos compañeros y amigos. Cuando veía que yo conocía a personas con las que trató en su época, como Pepe Carabias o José Ramón Sánchez, siempre me pedía sus contactos o que les mandara saludos.

En otro de sus primeros programas en España, Alejandro es el segundo por la izquierda de la fila superior y casi a su lado está el presentador Manolo Portillo cogiendo de las manos a lo que sea que es la chica de azul


- Desde mediados de los 60 fue un habitual en los estudios de Prado del Rey, ¿cuáles fueron sus primeros trabajos?

Sus primeros personajes han quedado eclipsados por la falta de imágenes y vídeos. Muchos incluso estaban lejos ya en su memoria por la cantidad de criaturas a las que dio vida en numerosos programas, no sólo infantiles. Con la "TV Escolar" ya pudo involucrarse en ese género, en el cual se especializó. Pero al estar en la agenda de los productores de TVE, cuando se necesitaba un muñeco se contaba con él. En aquella TV Escolar que servía para transmitir conocimientos a los peques, la marioneta Don Procopio, que era como un profesor de escuela de la época, se ganó el cariño de todos los peques, a modo de guiñol.

Con los Chiripitifláuticos vestido de espantapájaros (al lado de Valentina)

- Amén de Don Procopio y otros personajes para programas casi olvidados, tuvo un papel destacado en "Antena infantil" con los Chiripitifláuticos.

Efectivamente, en "Antena infantil" Alejandro hizo muchos personajes. El Osobuco era un gran oso que les acompañó durante esos primeros años de "Los Chiripitifláuticos" pero luego les hizo muchos otros, incluso los propios "Chiris" en pequeño, muñecos muy simpáticos de Locomotoro, Valentina, el capitán Tan, el tío Aquiles... Tenía grandes recuerdos de aquellos primeros tiempos de TVE, de mucho directo, de mucho contacto con los peques que acudían a los platós, de mucha creatividad y mucho programa que podía ver toda la familia unida.

Alejandro con su bruja Caruca interactuando con María Luisa Seco en "Un globo, dos globos, tres globos"

- Con esos pasos no es de extrañar que en "Un globo, dos globos, tres globos" y en su predecesor "Con vosotros" ya tuviera una presencia constante.

Era una cadena de éxitos. El programa desaparecía pero no el equipo básico. Solían cambiar los rostros que aparecían en pantalla pero no así el equipo creativo. Por eso se contó durante años y años con Alejandro, porque siempre resultaba efectivo a la hora de aportar nuevos diseños que resultaran entrañables a los peques. De ahí surgen la niña Inés, con aires muy caribeños, de las pocas veces que se podía ver a alguien de color en la tele, incluso en muñecos, o los que protagonizaban cuentos junto a María Luisa Seco. Igualmente tuvo una brujita muy graciosa, a la que ponía voz Alejandro, que TVE usó en sus avances de programación infantil para dar a conocer a los peques sus novedades en ese ámbito.

Los personajes de "El mago de Oz" que recreó para el "Un, dos tres" de mediados de los setenta

- También en los 70 colaboró en otro clásico, el "Un, dos, tres" en su segunda etapa, ¿cuál era su papel allí?

Chicho le contrató para hacer grandes muñecos que aparecerían en las subastas de Kiko Ledgard. El "Un, dos, tres" ya iba tomando una forma más grande, un show en el que cada vez se ofrecían nuevos elementos más atractivos y sorprendentes. Así, Alejandro creó todo tipo de criaturas que manipulaba él mismo desde su interior, y hacía el diálogo con el presentador al llevar el objeto en la mesa. Fue dentro de una gran cigüeña, una sepia, un puro... Incluso hizo una Ruperta a la que prestó su voz, con su tono cubano tan característico, y fabricó un cuervo que acompañó a los Tacañones en alguna edición del concurso. Su buen funcionamiento le hizo colaborar en el "Un, dos, tres" también con tema de vestuario en números musicales como el del "Mago de Oz" y repitió en el programa ya en su tercera etapa, con Mayra, recuperando alguno de esos personajes y añadiendo otros nuevos.

Con algunos de los muñecos corpóreos que creó para espacios infantiles de los 80

- Quizás es en los 80 cuando su trabajo se hace incesante y tiene que montar una pequeña factoría. Para "Dabadabadá" (en todas sus versiones) crea personajes inolvidables, desde Horacio Pinchadiscos a Paco Micro pasando por decenas de muñecos corpóreos.

Fue aquella una de sus etapas más concurridas. Desde 1981 con Horacio fue aumentando una familia de muñecos hasta convertirla en una de las más numerosas del mundo. Cada cantante y grupo musical tenía sus muñecos, además de los habituales Birli y Birloque, el lobo Fortunato (que no era un perro ni un gato), una banda de músicos que acompañaba a Torrebruno y Mayra.... Y así se cambió el programa de "Sabadabadá" a "Dabadabadá" y llegaron junto a Sonia Martínez el bueno de Paco Micro, con la voz de Pepe Carabias, una banda de osos panda, otra banda municipal de muñequitos, don Pelanas y muchos otros. Sólo unos pocos colaboraron ya alguna vez en "El kiosco" pero Alejandro siguió en muchos otros programas de la Casa, como "Los sabios", donde hizo a MIM o "En la naturaleza", con un oso panda presentador y un gran buitre.

El Hada Vídeo de los Electroduendes, muñeco creado por Alejandro Milán

- Por si eso fuera poco, pasará a la historia por Los Electroduendes, que aunque no eran diseño suyo sí que los fabricó.

Yo entiendo que la realización del diseño, de Miguel Ángel Pacheco, fue llamativa y sorprendente y es digno de valorar. Pero siento que se valora más ese punto que la realización real de los muñecos. Ni los Electroduendes eran exactamente como se dibujaron y poco tienen que ver con los diseños de las últimas etapas de "La bola de cristal", que ya no eran de Alejandro  y que pierden toda su gracia. Los de Alejandro, los originales, los que ha cuidado hasta el último día de su vida, eran bonitos, modernos, poperos, ochenteros, alocados y estrambóticos. Los sustitutos eran mazacotes hinchados que se alejaban tanto del original que apenas nada tenía que ver la bruja Truca con su primer diseño. Alejandro Milán fue el responsable de los Electroduendes, el que utilizó los materiales, el que les dio vida, movimiento, gracia y salero. Y al que no nombraban en un anuncio con Alaska y Pacheco que se realizó hace pocos años. A través de mis libros quise rendirle el  homenaje que yo creo que él sentía que no se le hacía y del que nunca se quejó. 

Isabel Bauzá junto a Quim y Tana de "El espejo mágico"

- Para "Espejo mágico" (con parte del equipo de La Bola) creó una pareja de críos muy modernos.

Aquellos muñecos eran Quim y Tana, que jugaban con el apellido del director del programa, Ernesto Quintana, absolutamente entregados a la moda ochentera, galáctica y hasta con un toque de la jet set. Combinaba diferentes elementos que estaban en boga por entonces y que resultaban muy simpáticos en el contexto de la tele infantil que se hacía entonces. El programa tuvo corta vida pero los personajes engrosan la larga lista de "Telemuñecos" dignos de recordar en la historia de la tele. 

El marionetista acompañado de algunas de sus creaciones, entre ellas la muñeca Inés del programa "Con vosotros" y la gaviota Blasa del concurso "Operación Torpedo" 

- En esos 80 hasta diseñó una yegua para un programa de hípica, personaje que parece que quería especialmente..

Doña Trote necesitaba muchos manipuladores para manejar patas, cuerpo, cabeza, boca... Un trabajo muy elaborado para dar vida a esa yegua, muy popular en la primera etapa de "Al galope" porque hablaba con sus presentadores, Marisa Abad y Daniel Vindel. Su diseño era especialmente bonito y es una de sus obras que mejor se ha conservado. En estos tiempos en los que se ha perdido tanto material de la tele antigua, comprobar que estaba vivita y coleando me ha ilusionado especialmente. 

- Tú que has tenido contacto directo con él quizás nos puedas explicar cuándo y por qué se va de España.

Se fue de España cuando se jubiló porque sintió que la vida en Miami era mucho más acogedora para esa tercera edad, una especie de regalo después de tantos años de oficio, y cercano a su familia, ya que la tenía repartida por Cuba y varios países de América Latina, de los que he sabido con motivo de su muerte. Se marchó en los 90.

En una fotografía reciente junto a su popular Horacio Pinchadiscos 

- En los últimos años ha vivido en Miami, ¿cómo era en el trato a través de las redes?

Facebook le abrió un mundo nuevo en el último lustro. Le sirvió para conectar directamente con sus antiguos compañeros y con tantos fans de sus creaciones, bastante jóvenes, que tenían entre sus buenos recuerdos a sus "hijos" televisivos. Él aportaba fotos, vídeos y muchos recuerdos, realmente impagables, de sus años de trabajo. Fotos inéditas de grabaciones del "Un dos tres" que me cedió para mi libro con la historia del concurso. Por eso, mi libro "Telemuñecos" estaba muy dedicado a él, contaba su vida y sirvió para que le llegara a más gente toda esa historia tan interesante que tenía. Por la diferencia horaria, cuando me sonaba el Messenger a las tres de la madrugada yo sabía que era él. Siempre tan cariñoso, con tanto halago por mi trabajo y por los recuerdos que le dedicaba. Me decía que era la persona que más se había interesado por su trabajo. Cualquier referencia que yo encontraba en mis archivos, bibliotecas, etc. se lo enviaba y respondía extasiado, muy gracioso, que necesitaba tomarse un válium para superar el momento de felicidad que le había provocado. Le sorprendí muchas veces con fotos rarísimas y vídeos y no olvidaré nunca lo agradecido que era. Porque, por encima de un gran  profesional de los muñecos, era una grandísima persona. 

miércoles, 11 de abril de 2018

"Telemuñecos", de Herta Frankel a los Lunnis

 

Nos ha refrescado la memoria televisiva de los 80 y los 90, ha buceado en las hemerotecas incansablemente para recordar aquello que se había olvidado sobre el "Un, dos, tres" y ahora nos descubre que en la tele ha habido muchos más muñecos de los que pensamos. El vallisoletano Miguel Herrero publica nuevo libro con Diábolo que reivindica a creadores de ilusiones como Herta Frankel o Alejandro Milán. 

- Esta vez el reto que te has impuesto ha sido aún mayor porque sobre este tema no se había escrito antes así que has tenido que crear tú mismo la base documental.
Efectivamente, el hecho de que existiera tan poca información acerca del mundo de los muñecos de la tele, especialmente de los que han surgido de manos españolas, fue motivador a la hora de hacer un homenaje a tantos profesionales que se han dedicado a tan noble oficio. He tenido que indagar mucho para localizar a los responsables de cada muñeco y hacer labores de investigación para descubrir datos de algunos de ellos ya que ni en una hemeroteca tan amplia como Internet hay apenas historial de ello.

- Creo que te ha sorprendido descubrir la cantidad de muñecos que han pasado por nuestra tele, no pensabas inicialmente que fueran tantos.
En origen pensaba que la historia de la tele se contaría en unos cincuenta muñecos pero la lista fue engordando cada vez que le daba un buen repaso a mis revistas o vídeos. El ordenarlos por fechas y temáticas me sorprendió enormemente. No solo superaban las doscientas piezas sino que podrían aumentar aún más si tenemos en cuenta ejemplos muy pasajeros o puntuales. Habiendo cerrado la edición en enero, aún he localizado más nombres. Los muñecos han tenido una presencia fundamental en programas infantiles, musicales, concursos y en la publicidad. Y me maravilla la cantidad de criaturas que se han visto en otros países y de los que nunca nos han ofrecido imágenes aquí, propuestas muy originales y de todo tipo.

Don Procopio, la marioneta de la Televisión Escolar creada por Alejandro Milán

- Los muñecos están presentes desde las primeras etapas de TVE aunque la falta de imágenes los hayan proscrito al olvido.
Lamentablemente la historia de la televisión se reescribe en base a los documentos que se hayan conservado. Hay muchos programas que prácticamente quedan fuera de los espacios de archivo porque no ha quedado ninguna grabación, por lo que puede considerarse que van quedando en el olvido "Gran parada", "La unión hace la fuerza" o "Reina por un día" al no haber imágenes que ofrecer. De otros que no fueron relevantes sí quedan y parece que eso les sirva para considerarlos éxitos cuando tal vez no lo fueron. En este caso "muñequil" sólo los más mayores recordarán al pequeño Pedrito Corchea que acompañaba al violinista Walter, a la mascota del programa de Torrebruno "Concertino" o al estático don Decibelio. Igualmente sólo se conserva un NODO de la TV Escolar para poder disfrutar del Don Procopio que instruía a los más peques, una simpática marioneta. 

"Fantasía", programa de éxito en las noches de principios de los 60

- En los primeros sesenta incluso hubo programas de marionetas en prime-time (Fantasía y Ventana mágica)-
Eso es. Muy bien documentado, como siempre, en este blog y gracias a las fotografías de "Tele Radio", una joya que sirve para ver en fotos aquello que se ha perdido para siempre. Sin las fotos sería un leve recuerdo para los memoriones. El inicio de la televisión en nuestro país tenía un carácter de sala de fiestas nocturna en la que mostrar aquellos shows limitados a las personas que vivieran en las grandes ciudades y con buen poder adquisitivo. En cualquier pueblo al que llegara la tele, ver a unas marionetas hablando con el presentador u ofreciendo un espectáculo se convertía en un acontecimiento para acompañar ballets, actuaciones musicales o números de magia. "Fantasía" y "Ventana mágica" fueron muy elaborados y allanaron el terreno para los espacios que vinieron después en ese género. 


- De esa primera época tenemos que destacar sin duda alguna a Herta Frankel por su longevidad en antena y por el impacto que tuvo.
Sin duda, una de las grandes artistas de este país en los 60 fue Herta Frankel. Sus actuaciones con la perrita Marilín y su numerosa familia de trapo se hicieron un hueco muy importante en el corazón de los españoles de aquella época, que disfrutaron de espacios como "Fiesta con nosotros" o la gran serie de la ratita Violeta, "El país de la fantasía". Herta tenía la gran habilidad de no mover la boca mientras charlaba con sus personajes, siendo muy realista. No sólo los más pequeños creían que estaban viendo a un ser vivo sino que los papás disfrutaban igualmente con esa perrita debido al buen acabado del muñeco. Es un punto importante en la valoración de cada personaje que sale en el libro el considerar si estaba bien hecho o si se notaba que era un trozo de trapo. Los de Herta eran de calidad y el libro quiere ser un homenaje a aquellos Vieneses que tanto alegraron a nuestros padres y abuelos. 


- Es curioso el caso de Topo Gigio, presente desde los 60 y popular en los 90 de nuevo.
El topito ha vivido tres fases en la historia de nuestra tele. En los 60 fue popularísimo en los shows de prime time hablando con las presentadoras de la época, al igual que hacía en países de todo el mundo, donde charlaba con presentadores de la talla de Ed Sullivan o Raffaella Carrá. En los 70 se fue alejando su recuerdo pero Enrique y Ana cantaron algún tema con él y volvió a ganarse el cariño de los peques por su aspecto tan simpático, chaparrito, orejudo, tímido pero muy "salao". Los 80 fueron la década de muchos personajes de producción propia en TVE y seres de calidad como "los Fraguel" pero la llegada de las privadas nos devolvió al topo con doble ración. Principalmente por el "Xuxa Park" de la brasileña Xuxa, a la que siempre pedía un besito de buenas noches, e incluso con una serie de dibujos animados igualmente en Telecinco. Por lo que no se descarta una cuarta vuelta por todo lo alto. 

Torrebruno y Sonia Martínez con Paco Micro, otra creación de Milán

- En tu libro también destacas la trayectoria de algunos creadores de muñecos como Alejandro Milán o Don Redondón...
Alejandro Milán fue parte de mi motivación para hacer este libro. El haberle conocido a través de Facebook me ha hecho querer saber más acerca del responsable de personajes como Horacio Pinchadiscos, los Electroduendes o Paco Micro. Es un hombre maravilloso, amable, cariñoso e ingenioso. Ya desde los tiempos pretéritos de la tele estaba trabajando para los peques. El mencionado don Procopio, las mascotas de "La casa del reloj" o los presentadores de "El espejo mágico". Pero lo curioso es que además de otros, como la yegua de "Al galope", surgían nombres y nombres que también le correspondían y que ni él mismo recordaba  haberlos hecho, como el MIM con el que hablaba Isabel Gemio, Garbí, en "Los sabios". Don Redondón fue otro ilustre de nuestra tele, habitual en infantiles de Torrebruno o con marionetas para "El mundo de la música". Se hizo muy popular. Y también fue importante, Talio, Natalio Rodríguez, con muchos personajes para programas como "La mansión de los Plaff" o para la ventrílocua Mari Carmen. 


- Los 80 fueron una época dorada para los muñecos televisivos con Espinete a la cabeza y todos sus sucesores o primos.
Espinete puede ser el gran nombre de esta historia. Tiene un magnífico acabado, mucho más bonito que el pariente israelita de aspecto menos "bonito". Bien es cierto que hasta el modelo que todos asociamos con Espinete hubo varios más que no tenían tan buen acabado, especialmente el que se usó para el programa piloto de nuestro "Barrio Sésamo". Chelo Vivares fue el remate con su voz y sus gestos. Caponata, Bluki, Petete o Yupi son dignos nombres en la historia de los infantiles, que resultaban creíbles y divertidos. En los 80 se fue perfeccionando el género, con programas en forma de series en el que los pedagogos ejercían su labor con eficacia, con tramas muy simpáticas, buen elenco de actores rodeándoles y cancioncillas que se han conservado en la memoria. 


- En esa época había espacio para muñecos "alternativos" como los míticos Electroduendes.
Los Electroduendes son un caso muy especial, porque siendo muñecos, en principio destinados al público infantil, se ganaron el cariño de los adolescentes de la movida, riendo con sus ocurrencias, amparadas en un lenguaje muy enrollado. Los más pequeños apenas entendíamos lo que decían la bruja Avería y sus amigos-enemigos pero su estrafalario aspecto y sus movimientos bruscos nos resultaban muy atractivos. Incluso el decorado que los rodeaba, tan tecnológico y televisivo. Curiosamente "La bola de cristal" tuvo varias etapas también y cuando se politizaron al extremo perdieron bastante gracia, además del cambio de aspecto, demasiado estilizado para su grotesca apariencia inicial. Lolo Rico recuperó la idea para dos producciones posteriores, "Detrás de la puerta", con los Detritus campando en la basura, que emitió Telemadrid, y "Los Bu", del programa "¿Quieres que te lo cuente?" que duraron solo unas emisiones en 1992. Sería una gran idea recuperar a los Electroduendes para alguna serie o como homenaje con algunos especiales, ya que aún viven algunos de sus actores de doblaje. 


- Mención especial merece, obviamente, Jim Henson.
Jim Henson es el dios de esta historia. Un compañero de editorial ya escribió un gran libro sobre la historia de ese creador de Muppets por lo que yo me he limitado a contar levemente cómo llegaron los Teleñecos a nuestra tele, en origen conocidos como "los Chifloteleñecos". El show de la rana Gustavo gustó mucho a los pequeños pero no demasiado a los adultos de finales de los 70, por lo que se les dejó de ver de manera regular, salvo en algún especial. Con su salto al cine cambiaron la pequeña por la gran pantalla pero Canal Plus y A3 nos los recuperaron en los 90 con famosos de la época para jugar en sus sketches. Henson nos dio series tan dignas como "Los Fraguel" o "El cuentacuentos". Ya fallecido nos dejó en legado la gran "Dinosaurios", con ese Pequesaurio que le pegaba al padre bajo el grito de "tú no mami". Es un nombre a reivindicar que también nos regaló un personaje en exclusiva para TVE, el Pepe Soplillo de "El kiosco", que aún en diciembre pasado, a días de morir, el propio Ramón Pradera, director de aquel programa, me comentaba lo mucho que le costó conseguir convencer a Henson que le hiciera un muñeco para un programa que no era de su Compañía. 


- Y también explicas la intrahistoria de producciones patrias como Yupi y Los Aurones.
"Los mundos de Yupi" bebía directamente de la etapa de Espinete en "Barrio Sésamo" puesto que el director era el mismo, el plató donde se grababa se renovó, el equipo era el mismo y muchas tramas se parecían. A ello se debe que haya una especie de competencia entre Yupi y Espinete pero lo cierto es que con Yupi se quiso liberar del alto coste que había que pagar a los propietarios de la marca "Barrio Sésamo" haciendo algo muy similar. Pero Yupi fue una especie de "Star Trek" infantil, muy interesante en sus dos etapas, con muchos actores puntuales que luego han hecho gran carrera, como Penélope Cruz o Roberto Álvarez, y que yo también reivindico. "Los Aurones" fue un trabajo largo y costoso que Josep Viciana realizó con gran talento, con pocos medios pero con mucha ilusión. Pese a que tenga detractores y admiradores por igual, la serie permanece en lugar de honor de programas recordados de los 80, con sintonía, Poti Poti y marionetas transformadas en frutas al grito de "zas, zas, lanzarayos" como ejemplos. 


- Otro apartado especial en tu libro es para los ventrílocuos.
Muchos han sido los ventrílocuos que se han asomado a nuestras pantallas pero pocos los que han sido capaces de ganarse el cariño para sus "hijos". Me he encontrado con muchos que no mueven la boca pero cuyos guiones son muy pobres y no producen nada de gracia. Esa labor no es válida. Tener una habilidad, la de hablar con el vientre, pero no tener improvisación ni gracia fue la tumba para la mayor parte de ellos. Sin embargo, José Luis Moreno y Mari Carmen han sobresalido de manera destacable. En el caso de Mari Carmen, pese a mover los labios, sus guiones siempre han sido muy divertidos, su improvisación ha sido perfecta, consiguiendo la carcajada general en shows en directo y galas. Doña Rogelia, Macario, Nikol y Rockefeller son nombres principales en el libro, muy queridos aún. Moreno venía de familia de ventrílocuos y su tío, el señor Wences, es todo un tótem en Estados Unidos. Muchos lectores se van a sorprender con  su historia, el desconocer que un señor de Salamanca tiene una calle en Nueva York y fuese admirado por gente como Jim Henson. 

- También recuperas los títeres satíricos nacidos tras el éxito internacional de Spitting Image.
Los Spitting Image son parte de la cultura popular de los años 80. Es difícil explicar la tele de la época sin nombrar aquellos personajes que satirizaban a políticos, famosos y monarquía de una manera descarnada. En España hubo un primer intento en "La bola de cristal" aunque Lolo Rico no consiguió sacar adelante a unos Spitting españoles, "los Pepones". Fueron los Muñegotes de "¿Pero esto qué es?" los primeros en reírse de los políticos españoles, incluso compitiendo con los "Guguqús" en Telecinco, a quienes ponían voz Cruz y Raya. La moda de estas criaturas hizo que Canal Plus triunfara por completo con sus guiñoles de "Lo más plus", luego independizados. El programa tenía mucho trabajo detrás, como me comentaban dos de sus manipuladoras. Fueron tremendamente populares en nuestro país, acaparando portadas de revistas y periódicos y haciendo muy entrañable a Hilario Pino con su saludo de "buenas noches, a todos todos". 


- Dos producciones USA de esa época tienen finales terribles que quizás los espectadores hayan olvidado: Alf y Dinosaurios.
Es curioso cómo los guionistas a veces le dan un final traumático a producciones que en principio no parece que encuadraran en sus tramas. ALF terminó siendo pillado por las autoridades y los Dinosaurios se enfrentaban a su terrible sino con la congelación del planeta Tierra. Si ya nos machacaron el corazoncito con el último capítulo de "David el gnomo", estos dos ejemplos nos acabaron por rematar. En cualquier caso se trata de dos series "de primera", por las que no pasa el tiempo. Están muy bien realizadas y sus muñecos podrían volver perfectamente a la actualidad si se hiciera un buena serie o tv movie. 

- Hoy en día casi nos tenemos que conformar exclusivamente con Los Lunnis.
Hay muñecos en el programa más visto de la tele, "El hormiguero". Trancas y Barrancas son dignas herederas de tanto muñeco del pasado. Pero también podemos ver muñecos cada dos por tres en anuncios de televisión o acompañando a Arguiñano. En verdad, "Los Lunnis" es la única gran producción con numerosos muñecos, los más duraderos de toda la historia de nuestra tele. Hay un equipo detrás estupendo y han conseguido crear toda una factoría. El hecho de que en 2005 en su telediario "TeleLunnis" hablaran de tipos de bodas y trataran la boda gay da cuenta del buen trabajo que han realizado. 


- El repaso es enorme pero seguro que, conociendo a los nostálgicos televisivos, ya ha habido quien se ha quejado de la ausencia de su personaje favorito.
En este caso he trabajado mucho para que no se quedara ningún ejemplo fuera. Bien es cierto que en 60 años de televisión ha habido tantos ejemplos de muñecos que se puede haber quedado alguno fuera que haya estado poco tiempo en emisión. Los payasos de la tele sacaron alguno que otro pero es imposible mostrar incluso a los que menos aparecieran. Ya lo hago con nombres como el Boinas de "No te lo pierdas", el Pegote de "El show de la Primera" o el pajarraco de "En la naturaleza". Igualmente en publicidad habría decenas de ejemplos más que Mimosín, los Pelochos, el conejito de Duracell o el Pipo de Ausonia. Casos como el Hambrosio de Danio, de Danone, duraron tan poco que no podían restar protagonismo al resto.

- Confiesa, ya estás trabajando en otro libro. Sé que no vas a decir sobre qué pero tus lectores fieles merecen alguna pista.
Pues la colección de libros retrotelevisivos puede quedar mucho más completa si pensamos en precuelas más que en secuelas, por lo que, tomando como idea la cronología de "Star Wars", hay muchos títulos televisivos que podrían quedar perfectos si enlazamos con la tele que abrió mi faceta de escritor. Más allá de los 80 hubo televisión...