Mostrando entradas con la etiqueta Íñigo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Íñigo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de julio de 2025

Los veranos viajeros de "Estudio Abierto"

Raf Vallone entrevistado por Íñigo en el Palacio de la Diputación de Barcelona (actual Generalitat).
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

Hay capítulos de la historia de TVE que están olvidados a pesar de que en su día tuvieran una gran popularidad. Son esos momentos los que me gusta especialmente rescatar en este blog y hoy toca desempolvar una historia que cumple ahora 55 años y de la que no se habla simplemente porque  (hasta donde yo sé) no se conserva ninguna grabación completa. En los veranos de 1970 y 1971 el programa "Estudio Abierto" realizó sus programas de verano en localizaciones en exteriores. Gracias a unas magníficas fotos de Gabriel Sendra, digitalizadas recientemente por Nicolás Albéndiz para el Museo de RTVE en Sant Cugat, podemos hacernos una idea de cómo eran aquellos programas y del dispositivo técnico que se montaba. Los negativos de estas instantáneas han permanecido ocultos desde 1971, tan sólo alguna de ellas se había publicado en su día pero hoy, gracias a la generosidad de su autor, las disfrutamos en exclusiva para este blog. 

Una cantante en el Patio de los Naranjos en 1971.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

"Estudio Abierto" era el programa más seguido, con mucha diferencia, de la Segunda Cadena de TVE. La idea de mezclar entrevistas y música en directo y en un tono mucho más informal del que era norma en la tele patria de aquellos tiempos fue del argentino Solly Wolodarsky que recluto a José María Íñigo en los pasillos de TVE donde llevaba un tiempo copresentando "Ritmo 70" con Pepe Palau. Se había fijado en él para su nuevo proyecto y no sólo por aquel trabajo sino por su experiencia previa como DJ en la Cadena SER y su fama como crítico musical implacable. A pesar de su juventud tenía experiencia, había visto cómo se hacía televisión en el extranjero durante su etapa transmitiendo para España desde la BBC... Solly tuvo buen ojo. Realizaba el francés Pierre Baldie hasta que en otoño de 1971 tomó el relevo el que era su ayudante, Fernando Navarrete que se convertiría en el socio habitual de Íñigo en sus siguientes programas ("Esta noche... fiesta", "Fantástico", el nuevo "Estudio Abierto" de los ochenta...). 

Actuación en el salón Sant Jordi de la Generalitat.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados.

Desde septiembre a junio el programa se realizaba en el Estudio 1 de Prado del Rey con todas las comodidades que eso suponía, así que la decisión de llevárselo fuera en plena canícula, con toda la complicación técnica que eso implicaba, sonaba arriesgada. Si hoy en día sigue siendo un jaleo importante montar un set fuera de plató para emitir todo un programa en directo, imaginaos hace más de medio siglo. Pero el equipo de aquel espacio que estaba rompiendo techos desde la Segunda Cadena de TVE no se arredraba ante las dificultades. Eran jóvenes, irreverentes y querían innovar... y a buena fe que lo hicieron. 

Íñigo con algunos de sus invitados en los jardines del palacete Albéniz.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

A lo largo de la temporada regular hicieron varios experimentos, presentando algunos segmentos fuera de los estudios de Prado del Rey pero en las cercanías, a tiempo para que Íñigo pudiera llegar en coche mientras un intérprete cantaba tres o cuatro temas a lo sumo.  Tras esas pruebas, exitosas a pesar de andar siempre jugando al límite con los tiempos de traslado, se atrevieron a lanzarse definitivamente a llevar todos los bártulos a exteriores y fuera de la capital durante el estío. Una prueba de fuego fue la que se llevó a cabo desde el primer Jumbo adquirido por Iberia. La cantante francesa Nicoletta fue una de las invitadas aquel día y la visita se saldó con un mareo a pesar de que no despegaron. "Pierre se las había ingeniado para llenar de cámaras cada rincón del más grande plató móvil que hemos tenido" cuenta Íñigo en el libro homónimo del programa que publicó Ediciones 99 en 1972. 

En esta fotografía podemos ver que se usaban dos cámaras para las entrevistas. También distinguimos el atril para los rótulos, que se hacían en directo y no con tituladora electrónica.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

Uno de los secretos del éxito del espacio era la combinación de famosos, música y personajes anónimos pero peculiares. Por primera vez en la historia de nuestra televisión esas personas que en su pueblo eran catalogadas de "raras" por sus aficiones, sus talentos, sus historias... eran llevadas a un plató en directo. Eran los famosos 15 minutos de fama que (supuestamente) había pronosticado Andy Warhol para todo el mundo. "En los programas de verano, procurando no caer en el tópico folclorista, hemos buscado hombres de alguna significación en la ciudad visitada. Así hemos entrevistado a Genero Penín Valdomar, vigilante del Faro de Finisterre; a Daniel "El Guardia", camarero de la Facultad de Santiago; a don Francisco López, cuidador de unos preciosos caballos cartujanos (que, por cierto, cocearon a uno de los mozos a causa de los focos); a Joaquinito, campanero de La Giralda y Antonio, el florero más antiguo de Sevilla; al "tío Gatica", pescador más viejo de El Cabañal (Valencia), etc." (Íñigo en el libro ya citado). Hubo, sin embargo, una emisión sin entrevistas, la emitida desde el Parque de Atracciones de Madrid con motivo de la Primera Muestra de la Canción del Verano en 1970. 

Los Mustang actuando para "Estudio Abierto" desde el exterior del palacete Albéniz.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

La complejidad de realizar un programa como "Estudio Abierto", siempre en directo, se multiplicaba en exteriores. Hasta el viaje era una aventura, tal y como contaba el comunicador en el libro al que hemos aludido anteriormente: "Uno de los viajes a Santiago fue catastrófico. En la agencia se habían equivocado y cuando llegamos al aeropuerto nos encontramos que el avión había salido media hora antes. Los de Iberia comprendieron nuestro apuro y nos embarcaron en un avión que iba a La Coruña (sic), un avión de la compañía Spantax. De hélice. Antiguo. Lento". Total, que casi no llegan para el directo pero a cambio de tanta confusión y nerviosismo descubrieron que el piloto era una piloto, la única mujer en líneas comerciales españolas. Aquel día no pudo asistir al programa a pesar de los intentos del equipo pero ya la habían fichado y acudió en otra ocasión. Su nombre, para la historia, es Bettina Kadner. 

Entrevistas en una de las salas de la actual Generalitat con dos Mossos con el traje histórico y, en primer término, el atril con los rótulos y las fotos que ilustraban algunas de las charlas.
Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

Desde Barcelona se realizaron, como mínimo, dos programas en 1971 y a ellos pertenecen las fotos que ofrecemos en primicia gracias al fotógrafo Gabriel Sendra, y a quien las ha recuperado, Nicolás Albéndiz. Una de las entregas se realizó desde el entonces Palacio de la Diputación que hoy es el edificio de la Generalitat, no olvidemos que durante el Franquismo esta institución fue abolida. Las entrevistas se produjeron en sus espectaculares interiores y las actuaciones se dividían entre el Salón de Sant Jordi y el Patio de los Naranjos. Eso suponía un obstáculo más porque impedía usar todas las cámaras al mismo tiempo por la imposiblidad de un traslado rápido de una ubicación a otra. Entre los invitados de aquel día reconocemos a la entrañable actriz y vedette humorística catalana Mary Santpere y el actor italiano Raf Vallone. En una de las fotos también aparecen dos Mossos d'Esquadra con el traje histórico que hoy es el de gala, tal y como nos apunta el historiador del arte y escritor Roger Bastida. Él mismo nos llama la atención sobre unas pinturas del salón Sant Jordi que precisamente el verano pasado fueron eliminadas por "españolistas". 

Fotografía de Gabriel Sendra. Todos los derechos reservados. 

El otro programa desde la Ciudad Condal del que tenemos constancia gracias al testimonio gráfico aportado por Sendra se emitió desde el palacete Albéniz el 2 julio de 1971. Cuenta José María Íñigo en su libro que estuvo a punto de no realizarse ante la negativa de un sargento a permitirles el acceso porque se estaban entrenando unos corredores de moto. En este caso todo el programa se realizó en el exterior, tanto las charlas como la parte musical aunque en sets diferentes. Los famosísimos Mustang interpretaron varias canciones con la fuente de fondo.

Aquellos programas veraniegos mantuvieron el interés de "Estudio Abierto" en "temporada baja". No sólo no había descanso para el equipo sino que, por añadidura, tenían que redoblar sus esfuerzos para viajar con la unidad móvil, montar equipos en las localizaciones, tirar cables, colocar focos... Es una pena que aún no haya aparecido ninguna grabación de aquellas emisiones (nunca debemos de perder la esperanza) pero hoy recuperamos aquí su pequeña historia con el atractivo de unas fotos inéditas. 

Nota: Las fotografías no pueden ser usadas en otros medios sin expreso consentimiento del autor. 

domingo, 9 de mayo de 2021

Rita Hayworth en "Directísimo" o los apuros de Íñigo ante Gilda

 

Era una de las entrevistas más codiciadas por José María Íñigo, llevaba tiempo intentando traer a "Gilda" a Prado del Rey y finalmente lo consiguió en 1976. El presentador estaba triunfando en aquel momento con "Directísimo", su primer programa en el horario de máxima audiencia de la Primera Cadena. Tras su enorme éxito en TVE2 (o UHF como se la conocía por entonces) con "Estudio Abierto" entre 1970 y 1974, había saltado a la primera división televisiva con "Hoy 14.15", un magazine diario con los mismos mimbres pero menor prespuesto y que precedía a la primera edición del Telediario. Su buena acogida confirmó que el otrora irreverente disc-jockey era apto para todos los públicos y no sólo para el minoritario del "Canalillo" que ni siquiera se veía en todo el país. A "Directisímo", además de Uri Geller, acudieron grandes estrellas del cine y la música, al público español todavía le sorprendía ver a figurones internacionales en directo y, además, no venían en una gira promocional, el programa les traía en exclusiva a Madrid. 

Así fue con Rita Hayworth, se contactó con ella y accedió a volver al país de origen de su padre, el bailarín Eduardo Cansino. En 1964 había rodado aquí "El fabuloso mundo del circo" dirigida por Henry Hathaway y producida por Samuel Bronston. Ya por entonces había mostrado síntomas de una enfermedad prácticamente desconocida entonces y que haría de la charla con Íñigo una experiencia amarga. Él mismo lo contaba en su libro "Ahora hablo yo" editado por Belaqva en 2004: "Guapa, guapísima todavía. No como en la película "Gilda" pero sí con una belleza muy espectacular. Fue una entrevista fallida porque la mujer, a la que se le había diagnosticado Alzheimer, había caído en la bebida. Su mánager nos rogó por todos los medios que la tuviéramos alejada de la bebida, que la entretuviéramos como fuera en televisión para que no tuviera ocasión de beber. Así que la peinaron y despeinaron diez veces. La maquillaron y desmaquillaron otras tantas, con el fin de tenerla entretenida. Ella, que se dio cuenta de la operación, me dijo que necesitaba regresar al Hotel Palace donde se alojaba porque se había olvidado de una cosa muy importante, de algo muy personal, algo muy íntimo (...) me confesó que se había olvidado las bragas (...) Se lo conté al mánager y este me dijo: "No se preocupe. Seguro que eso se le olvida en un ratito". Y así fue. No insistió más después de que le informamos que le buscaríamos un coche para llevarla al hotel."

Una conversación en directo ante las cámaras y en esas condiciones era prácticamente imposible y así fue: "Realmente estaba muy mal. La entrevista fue un fracaso. Duró apenas cinco minutos porque yo le preguntaba una cosa y ella me respondía otra. Se sonreía o reía sin ton ni son (...) Ella retrataba de maravilla pero la entrevista fue un fracaso". El comunicador, experto en lidiar en directo con todo de personajes, famosos y anónimos, se encontró ante una sombra de la actriz que él admiraba. No quiso exponerla más a una audiencia que no era tonta y se daba cuenta de que algo raro estaba pasando. Hayworth no tenía un diagnóstico en aquel momento y su mánager simplemente la consideraba una borracha. Años después se supo que bebía para calmar la ansiedad que le producían esos olvidos intermitentes. Rita, por siempre Gilda, murió el 14 de mayo de 1987, cuidada por su hija Yasmine. Tenía 68 años. 

domingo, 21 de octubre de 2018

La gente quiere saber


Imaginen que ustedes dirigen la TVE de principios de los setenta. Tienen en plantilla a una serie de profesionales que han dado con la varita del éxito como Chicho Ibáñez Serrador que tras "Historias para no dormir" sorprende con el "Un, dos, tres", a Tico Medina que desde los 50 ha dirigido y presentado de todo y a un jovenzuelo que hace poco ha regresado de Londres y está revolucionando la Segunda Cadena con un programita en principio modesto pero que ya hace competencia a su hermana mayor, "Estudio Abierto" se llamaba el invento. Ahora pónganse en su lugar si un día Chicho les propone un proyecto en el que estas tres estrellas trabajarán juntas. ¿Qué dirían? ¡Adelante! El resultado recibía el pomposo nombre de "La gente quiere saber" y, contra todo pronóstico, fue un absoluto desastre.


Contaba José María Íñigo en su libro "La tele que yo he vivido" (Dolmen Books , 2006): "El año 1973 fue un año de doblete para mí porque junto al trabajo normal con "Estudio Abierto" asumí la presentación de un nuevo programa mensual titulado "La gente quiere saber". Era un programa de entrevistas donde veinte personas elegidas al azar podían formular preguntas al invitado. Los guiones los escribía Tico Medina, un periodista infatigable que siempre ha estado al pie del cañón tanto en prensa como en radio como en televisión. El esquema del programa era muy simple: tras la presentación y breve fotografía narrada del invitado, saludaba al invitado de turno y daba paso a las diferentes preguntas formuladas por el público." ¿Les suena esto de algo? Efectivamente, Chicho se inventó 34 años antes el formato de "Tengo una pregunta para usted" (y si posterior versión cotilla de Antena 3 "Si yo fuera tú"). 


Chicho dirigía y al principio también realizaba, Medina se encargaba de los guiones o, como rezaban los títulos de crédito, "asesoraba a los entrevistadores" e Íñigo moderaba, repartía turnos y, puntualmente, repreguntaba o aclaraba alguna respuesta pero su papel era realmente modesto. Su estreno en la Primera Cadena no le permitía desenvolverse con la misma "libertad" (recordemos que estamos todavía en la encorsetada tele del franquismo) que sí le permitía la limitada difusión del UHF: "Para mí eran dos trabajos muy distintos: en La gente me limitaba a estar y dirigir mientras que en Estudio Abierto era coprotagonista de lo que ocurría allí. En este tenía la facultad de hablar, de dirigir, de planear y orientar. En La gente hacía una labor puramente secundaria porque la auténtica protagonista era la gente, la gente curiosa. Yo me sentía mucho más cerca de Estudio porque era mucho más personal. En el otro me llamaron, me explicaron cómo era el programa y me limité a aceptarlo sin cambiar nada." (La tele que yo he vivido, 2006).


La cosa ya no empezó bien: "En el programa piloto, que es una prueba que se hace para ver cómo puede funcionar un programa, la invitada era Massiel. Sin venir a cuento empezó a decir que ella era partidaria de la píldora, que la tomaba habitualmente y que nadie tenía potestad para decidir por ella en la cuestión de tener o no tener hijos. Lógicamente el programa fue prohibido y esta historia no salió. Así estaban las cosas en la España de principios de los setenta". ("Ahora hablo yo". Belaqva 2004). Aquel programa grabado en 1972 nunca vio la luz pero la digitalización del Archivo de TVE depara gratas e inesperadas alegrías. El piloto maldito apareció y en el estreno del magazine sabatino "El día por delante" presentado por Inés Ballester en 2008 se recuperaron varios fragmentos. Más recientemente se ha colgado íntegro en la web del Archivo y, de nuevo, ha sorprendido a propios y extraños haciéndose viral. Al menos ha servido para que una nueva generación haya conocido a una lenguaraz y modernísima Massiel. 


Aunque los datos sobre este espacio no están muy claros, parece que se grabó otro piloto con Álvaro de Laiglesia, escritor y director de la famosa revista satírica "La Codorniz" que tampoco llegó a emitirse.  El estreno del programita de marras, ya famoso en los corrillos de Prado del Rey por sus continuos retrasos, se produjo el 4 de abril del año siguiente, 1973, con Xavier Cugat como interrogado. Si en los dos pilotos la mesa circular de "gente curiosa" estaba rodeada de público, en el de Cugat sólo están los entrevistadores, fórmula que se repitió, al menos, con el boxeador Urtain. 


Según la base de datos IMDB sólo se emitieron cuatro programas, el de Cugat, otro dedicado a la bailaora Pastora Imperio, al bailarín Antonio y al torero Antonio Bienvenida en meses sucesivos. Sabemos que existe un episodio más, el ya mencionado de Urtaín, porque en "Ochéntame otra vez" aparecieron imágenes pero poco más hemos podido averiguar. Otro dato que hemos corroborado es que Chicho siguió dirigiendo pero que de la realización se ocupó posteriormente Pierre Baldie en alguna ocasión que, a la sazón, también se encargaba de esa tarea en "Estudio Abierto". Si bien es cierto que el presentador me comentó en cierta ocasión que creía recordar que Valerio Lazarov también había desempeñado esa labor alguna vez. Vamos, que aquello era un descontrol. 



El propio Íñigo me confesó en una entrevista televisiva en 2004 (después de sorprenderse porque le preguntara por un título que él prácticamente había olvidado): "Aquel fue un programa maldito. Aquello era una pelea tremenda, una lucha, un desastre porque nos enfadábamos constantemente por los criterios sobre cómo hacer el programa. Un día dije yo ya no aguanto más, digo que estoy enfermo y no voy pero casualmente todos decidimos hacer eso el mismo día con lo cual aquello murió. Es muy duro trabajar con gente de tanto talento, demasiado talento junto... hablo de ellos, eh." 

Posiblemente "La gente quiere saber" era demasiado moderno para su época. No sólo se enfrentaron a los censores, que no iban a permitir dislates como el de Massiel o preguntas como la de una mujer al torero Bienvenida sobre su supuesta pertenencia al Opus Dei (a lo que el respondió "¿Y usted?"). Las críticas fueron feroces desde la primera emisión. En definitiva, a pesar de que la idea era excelente, tal y como se demostró décadas después, faltaba libertad para poder hacer el programa tal y como se había ideado. Gracias al trabajo de los documentalistas de TVE ahora podemos alucinar con la inteligencia de Massiel o la finísima ironía de De Laiglesia en emisiones inéditas hasta ahora. 


sábado, 5 de mayo de 2018

José María Íñigo, el bigote que modernizó la tele


El anuncio de que este año José María Íñigo no retransmitiría Eurovisión causó sorpresa pero aún más llamativo fue que el propio comunicador aclarara que fue él mismo quien decidió renunciar a la tarea. A eso se sumaba un evidente cambio físico en sus recorridos gastronómicos en "Aquí la tierra" y sus intermitentes ausencias del programa del fin de semana de RNE "No es un día cualquiera". Precisamente ha sido la directora Pepa Fernández quien ha informado esta mañana del fallecimiento de su "maestro, amigo y cómplice". 


La primera vez que lo vimos en un programa de televisión fue en un invento de Pedro Olea e Iván Zulueta emitido en la UHF en 1968 con el poderoso título de "Último grito". Aquello era lo más revolucionario que se podía ver en una pacata televisión, los grupos más modernos eran presentados a la audiencia juvenil que lo seguía casi a escondidas de una manera totalmente rompedora. Aquella primera experiencia ante las cámaras, tras una larga etapa en la radio que incluso le llevó a "la BBC de Londres", fue premonitoria: sus siguientes programas fueron agitadores de fórmulas anquilosadas.


Podemos obviar su siguiente programa, "Ritmo 70", porque fue simplemente un paso previo sin apenas repercusión pero que le permitió practicar en un plató porque su anterior proyecto se grababa en formato cine y en localizaciones. "Estudio Abierto" fue su verdadero bautismo para el público general... y eso que se emitía en la por entonces (eso no ha cambiado mucho) marginal Segunda Cadena. Nunca la UHF había tenido tanta audiencia y posiblemente nunca más la tuvo. Se calcula que en aquellos primeros setenta alcanzó la increíble cifra de los 15 millones de espectadores y eso que ni siquiera se podía ver en todo el territorio nacional. Él fue quien trajo a España un formato clásico de la tele mundial, el talk show. Entrevistas y música, nada más... y nada menos. Lo importante era cómo hacerlo y el bilbaíno supo encontrar el punto perfecto de cocción. Aunque las nuevas generaciones puedan encontrarlo muy sobrio al revisar las viejas grabaciones en la web ArchivoRTVE hay que ponerlo en contexto. Era la primera vez que en un estudio de TVE se unían en un mismo espacio famosos con anónimos y estos eran mucho más naturales que los primeros. Eso, señores, se hacía en directo y en esos días te ponían una multa o te suspendían de empleo y sueldo a la mínima.


A Íñigo eso le afectaba lo justo, forzó la máquina hasta la máxima potencia, engañó continuamente al censor y se hacía el ingenuo cuando algo se salía de madre. A pesar de los "disgustos" que ocasionaba a los jefes con tanta libertad autoconcedida (pero conociendo muy bien los límites que no podía cruzar), enseguida se hizo evidente que había nacido una estrella. Hubo un "ascenso" a primera división con "Hoy 14.15", un magazine matinal previo al TD1, también en directo pero ya en la 1. Funcionó y le dieron el prime-time de los sábados en 1975, "Directísimo". Sólamente una temporada en antena sirvió para pasar al ideario colectivo. El día que Uri Geller dobló cucharas y arregló a distancia miles de relojes en todo el país supuso un hito para la historia de TVE. Por cierto, ese programa no se conserva, las imágenes que hemos visto mil y una veces son de un informativo. 


En sus programas siempre había famosos, de hecho, consiguió llevar al Estudio 1 de Prado del Rey a los más populares y prestigiosos actores, escritores, cantantes y hasta astronautas del mundo entero. Por primera vez el español medio podía ver en directo a personajes de renombre internacional y algunos hasta chapurreaban en español para deleite de todos. La lista es interminable así que mejor no citar a nadie pero es muy posible que si piensas en alguien importante de los últimos 50 años haya sido entrevistado por José María. 


Su siguiente proyecto fue también una innovación total. Sacó las cámaras de la comodidad del plató a la sala de fiestas Florida Park del Retiro madrileño para montar un espectáculo de variedades en el que no se sabía si eran mejor mirar al escenario o a las mesas del público. Cada martes se congregaba allí la "beautiful people" para disfrutar de la música, la magia y el humor más populares en 1976/77 o para arropar a su hijo en su debut televisivo, caso de Lucía Bosé y su ex marido Dominguín reunidos para morbo de la audiencia para ver a su hijo Miguel cantando. Allí pasó de todo, desde que Lola Flores perdiera un pendiente a que un torero se liara a bofetadas con los que había por allí indignado por una actuación de Raffaella Carrà que él consideraba una burla al flamenco. Por cierto, no era la primera vez que en uno de sus programas, un matador la montara gorda. El año anterior, en "Directísimo", Sebastián Palomo Linares y Paco Camino terminaron en comisaría tras un enfrentamiento ante las cámaras.


En esa época comenzó su colaboración con Hispano América. Su programa se emitía en varios países de EE.UU., Centro América y Sudamérica y además viajaba cada semana a Puerto Rico para presentar allí "Estudio 2" en el Canal 2 de Telemundo. En 1978 dio un paso más en su carrera al encargarse de la larga tarde del domingo con "Fantástico", un ómnibus en directo, cómo no, que duraba horas y horas y que se mantuvo cuatro años en emisión. Y después, vuelta a su formato más popular, "Estudio Abierto" en una nueva etapa ochentera que dio una vez más en la diana y que le afianzó como uno de los presentadores más populares. Pero no se acomodó, implantó algunas novedades a la vieja fórmula, la más impactante en el momento fue la incorporación de las preguntas de los espectadores a través del teléfono... sin censura. El invento nos dejó momentos impagables como la cara de Rocío Jurado al escuchar que una señora le decía que "a veces parece tontita". Mención aparte merece su afeitado de bigote, del que ya hemos hablado aquí. 


Íñigo también fue un pionero de los autonómicas, tuvo su propio programa a mediados de los ochenta en una primitiva ETB. El porqué fue apartado de la primera línea es un tema un tanto oscuro. Tuvo que ser precisamente en plena libertad democrática (o eso parecía) cuando le prohibieron, por ejemplo, un debate entre el fachoso Blas Piñar y el comunista Santiago Carrillo que ambos habían aceptado mantener ante las cámaras. Ser de Bilbao marca carácter y eso ayudó a que supiera reconvertirse. Aunque tuvimos que esperar a 1993 para verlo de nuevo a nivel nacional con las mañanas de Telecinco y después en Antena 3, dedicó esos años a escribir libros, editar revistas sobre viajes y gastronomía y presentar mil y un proyectos a varias cadenas. 


La radio volvió a su vida y se convirtió en la mano derecha ante el micrófono de Pepa Fernández durante lustros. Su aparición como invitado en la nueva década en "El Show de Flo" demostró que aún estaba en forma y en 2003 copresentó con Jesús Vázquez "Vivo cantando" en Telecinco. Al año siguiente regresó a la pública con "Carta de ajuste", una revisitación a sus clásicos programas de entrevistas pero con un puntito más canalla y un toque nostálgico muy autocrítico. 


En 2006 apareció con la cabeza totalmente descubierta en "Supervivientes: Perdidos en el Caribe" encargándose de la parte de la Isla, parece ser que a petición de Jesús Vázquez que presentaba desde plató. De nuevo sorprendía a sus seguidores, no había registro que no fuera capaz de asumir. También regresó a las autonómicas en 2012, en concreto a la Castilla -La Mancha y lo veíamos en "¡Qué tiempo tan feliz!" junto a la Campos por citar sólo dos de sus últimos trabajos ante las cámaras. 


Con José María Íñigo se va un rebelde, un innovador, un entrañable gruñón pero sobre todo, un profesional honesto que en una época en la que la tele era en blanco y negro consiguió sacarle los colores. Él, siempre tan realista y pragmático, decía que uno en la tele vale lo que su último programa. No, maestro, usted vale mucho más.


lunes, 19 de junio de 2017

Raffaella en "Estudio Abierto"


Raffaella Carrà es casi tan española como italiana o, al menos, así lo percibimos muchos de los que hemos crecido no sólo con sus canciones sino con sus programas en televisión. Ese trabajo como show woman es el que nos ha permitido descubrirla más allá de sus festivos temas musicales y quererla como una comunicadora más del país. Desde que debutara en TVE como invitada de "Señoras y señores" en marzo de 1975, su contribución al mundo del espectáculo televisivo patrio ha sido intermitente pero muy valiosa, por eso cada vez que regresa a nuestras pantallas es un acontecimiento. En mayo de 1982 se produjo una de esas rentrées en el programa dirigido y presentado por José María Íñigo en la Segunda Cadena, "Estudio abierto". El vasco y la italiana se conocían ya porque ella había sido la estrella de una memorable actuación en "Esta noche fiesta" en 1977 que incluso terminó en comisaria (tal y como contamos aquí). 


Su reencuentro con el público español en este programa no era casual, aunque se emitiera en la cadena minoritaria, este programa era uno de los más populares de la época y solía alcanzar cifras de audiencia espectaculares, cercanas a los ocho millones de espectadores. Raffaella sabía que ser entrevistada por Íñigo era un baluarte, una garantía de prestigio, si no aparecías en su espacio, tu espectáculo no iba a tener éxito. Supo aprovechar esta oportunidad al máximo, en la breve entrevista con la que se iniciaba aquella emisión informaba a los espectadores de su larga gira por Latinoamérica donde había recibido el cariño de todos los países visitados pero también recalcaba que "esta noche me siento particularmente emocionada porque Madrid ha sido mi primera ciudad después de Italia donde he actuado y he empezado aquí mi carrera internacional y, entonces, desde aquí he tenido muchos éxitos después pero nunca olvido mi primer amor" (sic).


Tras la entrevista llegaban otros contenidos del programa pero se anunciaba que la Carrà actuaría más tarde, no podía ser de otra manera y ella no decepcionó. Vestida con un largo traje dorado de hombreras que harían palidecer de envidia a Joan Collins y Linda Evans en "Dinastía" (cuando no lanzarse a arrancárselas en un claro precedente de la maldita lisiada) interpretó un primer popurrí de sus últimos éxitos en español, algunos inéditos en aquel momento en España. Destacó la loca puesta en escena para ese tema inmortal que nos hablaba de una infedilidad oculta dentro de un armario. Aplausos emocionados del público presente en el Estudio 1 de Prado del Rey y también del  genial humorista Miguel Gila, cuyas manos se colaban en el primer plano del presentador cuando agradecía la primera intervención musical de Raffaella e iba a dar paso a la entrevista con el cómico que regresaba de Buenos Aires y anunciaba su retorno a España tras un exilio de varios años.


En el larguísimo programa de Íñigo se sucedían las entrevistas y las actuaciones durante casi tres horas de directo (contando las pausas de publicidad porque sí, todavía la había entonces). Raffaella ofrecía un segundo popurrí con éxitos como "Caliente" o aquello de "Mamá, dame cien pesetas" acompañada de su grupo de bailarines que tan pronto aparecían semidesnudos y sin conocer el concepto "depilación", como vestidos de niños o con un imposible frac azul y rosa. El último tema de aquel reencuentro fue, cómo no, "Adiós, amigo". Da igual que aquel día también actuara la brasileña Gal Costa o el grupo Bordón 4 o la reunión ante las cámaras de los futbolistas Zarra y Panizo, no importa que los rotulistas del programa no supieran escribir bien el nombre de Raffaella y le quitaran una L; aquella noche, la Carrà conseguía otro éxito y que los españoles desearan que pronto volviera a tener su propio programa aunque para eso tendríamos que esperar casi una década. 


Nota: Siento que la calidad de las imágenes no sea superior pero esto es lo que hay, amigos.

miércoles, 29 de julio de 2015

Chicho y sus niños asesinos en Directísimo

 
En  1976 Chicho Ibáñez Serrador había regresado a televisión con la segunda etapa de su popularísimo "Un, dos, tres" presentada de nuevo por Kiko Ledgard y producida por primera vez en color. Esa temporada había comenzado en marzo pero no sería la única sorpresa que tenía preparada para el público ese año porque en abril presentaba su segunda (y desgraciadamente última) película. En apenas dos meses se le acumulaba el trabajo, había retornado a los dos medios que le habían convertido en una celebridad en nuestro país: la tele y el cine. Mientras su concurso crecía en espectacularidad y se reafirmaba como un show para toda la familia, su film suponía un nuevo acercamiento a su género favorito, el terror psicológico. Si en su primera película, "La residencia", había insistido en la estética neogótica de su serie "Historias para no dormir" realizando casi un capítulo especial con más presupuesto, en "¿Quién puede matar un niño?" se atrevía con una trama mucho más psicológica y con escenas tan audaces que fueron censuradas. En algunos países incluso fue prohibida y no se exhibió hasta hace bien poco en festivales especializados. En su día la película tuvo premios internacionales y fue un éxito considerable; dentro de su campaña de promoción, el director acudió al entonces famoso programa "Directísimo" acompañado de algunos de los inquietantes niños protagonistas de la peli. Ellos en realidad no se habían enterado de nada durante el rodaje, a pesar de lo bestial de algunas escenas todo se había planteado como un juego, descontextualizando las situaciones que después serían convenientemente alteradas gracias el montaje creando las incomodas sensaciones que agobiarían al espectador en la sala de cine. Íñigo arriesgó mucho al tener en el mismo plató a los actores que no sabían de qué iba la película y al director que tenía que hablar de la trama...

lunes, 7 de julio de 2014

Y Di Stéfano fue a "Directísimo"


Nunca fue hombre de muchas palabras, Alfredo Di Stéfano era más bien parco y dicen que de poco humor. Esa era la fama que le habían puesto y con la que cargaba desde que había dejado de ser primera plana de la prensa deportiva. En los 70 andaba por Valencia trabajando y José María Íñigo despuntaba en la 2 con "Estudio Abierto". Quería entrevistarlo y había leído en un periódico unas declaraciones del futbolista en las que aseguraba que nunca iría a televisión a menos que fuera cobrando. Por aquel entonces aseguraban que tenía problemas con Kubala y su aparición en el programa podía ser un bombazo así que, ni corto ni perezoso, le envió un telegrama con estas palabras "Dígame cuánto quiere cobrar y la fecha en la que quiere aparecer en Estudio Abierto". Parece ser que a don Alfredo aquello le pareció una impertinencia y mandó recado al bilbaíno asegurándole que si lo veía le apalearía. O eso dijeron los terceros que se metieron en discordia.
   Meses después Íñigo envió a un redactor del equipo a Valencia para contactar directamente con Di Stéfano para aclarar la situación. Parece ser que el encuentro no fue precisamente amable y el periodista volvió sin conseguir la entrevista.
   En la primera semana de julio de 1975 los espectadores de TVE no daban crédito a lo que veían en la pantalla. José María Íñigo charlaba con Alfredo Di Stéfano en el plató de "Directísimo" y además se aclaraba el malentendido de unos años atrás: "Un periodista tergiversó mis palabras y apareció en los periódicos lo que usted vio. Me sentó muy mal, como puede comprender, y encima recibo su telegrama..." La culpa, ya saben, siempre es del mensajero. Sobre su carácter respondió: "No tengo ni mejor ni peor humor que otros. Es un sambenito que me han colgado y ya me he acostumbrado". La otrora estrella del Madrid era noticia aquellos días por ser el nuevo entrenador del Rayo. Su aparición en directo en la tele fue una exclusiva de "Directísimo" que surtió efecto, aquella semana el programa se colocó el cuarto en el panel de aceptación (no existían audiencias pero sí este medidor de la respuesta del público) sólo por detrás de "El alcalde de Zalamea", "El circo de TVE" y "La línea Onedin".

domingo, 6 de julio de 2014

¡Esa no es Pippi!


Estudio 1 de Prado del Rey, programa "Directísimo", abril de 1975. José María Íñigo, a quien distinguimos entre la multitud gracias a su bigotazo, intenta entrevistar a una rubia adolescente de fama internacional mientras los niños presentes en el plató se agolpan junto a la mesa impidiendo que las cámaras capten primeros planos de la invitada.


Unos 600 chavales han invadido el decorado porque ella es su ídolo. En realidad el realizador Fernando Navarrete y el director Íñigo tienen todo bajo control, han permitido que la turba acceda a una parte del plató habitualmente vedada para el público. Pero esos niños están decepcionados, la estrella no es quien esperaban... o quizás sí pero no la reconocen... ¿qué pasa?


Ella es Inger Nilsson o, lo que es lo mismo, Pippi Calzaslargas o, al menos, lo era en 1969 cuando se estrenó la serie que se había rodado un año antes para la televisión sueca SVT. En TVE no se emitió hasta 1974 y cuando Íñigo la trajo a su programa desde luego no era una cría. Sus 16 años se notaban en su cuerpo, ya había desarrollado y hasta tenía novio. Los espectadores españoles no reconocían en aquella muchacha a la traviesa Pipilotas.


Por favor, prestad atención al niño de la esquina superior izquierda, su cara lo dice todo. "Esa no es Pippi, ¿quién narices es esa que habla tan raro?". El chiquillo es la demostración gráfica del sentir de todos aquellos que acudieron emocionados a la invitación de TVE para conocer a la estrella de la televisión del momento en medio mundo.
   La propia Nilsson decía sobre la serie: "Es algo, por supuesto, no olvidado pero es una cosa pasada, Pippi era un trabajo que hacía, lo terminé y ya no tengo nada que ver". Bueno... eso no era estrictamente verdad porque aprovechando la expectación de su visita un empresario espabilado la contrató para hacer una gira por España vestida del personaje creado por Astrid Lindgren y acompañada de un jamelgo pintado de mala manera al que se le caían chorretones durante el show como a Dirk Bogarde en la escena de la playa de "Muerte en Venecia".
   Lo cierto es que "Directísimo" consiguió gran relevancia con esta visita y la presencia de fotógrafos de distintos medios que durante los siguientes días hablaron del tema proporcionando publicidad gratuita al programa. Íñigo y Navarrete sabían lo que hacían.

jueves, 23 de enero de 2014

Hoy 14.15

"Por fin Íñigo en la Primera Cadena y no sólo habrá un Estudio Abierto, habrá cinco". Así de entusiasmada se mostraba la prensa en noviembre de 1974 ante el estreno de "Hoy 14.15" presentado por José María Íñigo, la estrella de la 2 gracias a su magazine semanal "Estudio Abierto", el programa que había convertido la U.H.F. en una cadena no sólo para progres e intelectuales (tal y como se decía entonces). Su discreta pero incisiva manera de preguntar a sus invitados habían sido una revolución en una tele encorsetada y los gerifaltes (que no eran tan tontos como parecía) se dieron cuenta de que eso había que aprovecharlo en el canal con más difusión. Muchos recordarán "Directísimo", la adaptación del show de la 2 para la 1, con más presupuesto y ambiciones pero antes de ese paso hubo uno intermedio: este programa del que hablamos hoy.

Su nombre indicaba la hora de emisión, justo antes de la primera edición del Telediario, una franja que desde entonces se usaría habitualmente para magazines similares. El formato era muy parecido al de "Estudio Abierto", entrevistas, actuaciones musicales y algo de humor pero en este caso era un programa diario, de lunes a viernes, así que el presupuesto se dividía y el resultado era más modesto en forma aunque no tanto en contenido.
   Habitualmente acudían actores con obras de teatro en cartel o películas de estreno, escritores populares de promoción, toreros y cantantes de gira... pero de vez en cuando se las arreglaban para conseguir algún invitado de campanillas, una estrella internacional como Roger Moore de plena actualidad por "Los Persuasores" y de fama planetaria gracias a "El Santo".

Por supuesto no faltó la "gente peculiar", una de las secciones que más había sorprendido en su programa anterior y que mantendría también en "Directísimo". Aquí vemos al presentador bilbaíno junto al "rompebotellas", un buen hombre cuya máxima pericia era la de recibir botellazos en la cabeza con una sonrisa.
   Una temporada duró en antena "Hoy 14.15" con buenas críticas, esto demostró a TVE que Íñigo también podía triunfar en la Primera así que el prime-time sería suyo hasta final de la década con distintos proyectos.

martes, 2 de abril de 2013

Christopher Lee en "Estudio Abierto"

Se ha ido el cineasta Jesús Franco, el que más ha tocado la muerte en su amplísima cinematografía, no en vano tuvo especial predilección a lo largo de su carrera por los vampiros, los zombies, los monstruos y todo tipo de seres del más allá. Aunque su cine fue, principalmente, de bajo o bajísimo presupuesto, tuvo la oportunidad de dirigir a grandes actores internacionales, posiblemente el más famoso, en activo hoy todavía, es Christopher Lee quien, por aquella época, visitó "Estudio Abierto" para promocionar uno de aquellos trabajos.
Lee interpretó para Jess Franco a Drácula y Fumanchú, dos personajes que le marcaron en aquella etapa de su carrera post-Hammer. En 1974 se pasó por Prado del Rey para hablar con José María Íñigo de aquellas películas pensadas para un público adolescente con ganas de aventuras, terror, sangre y alguna tetilla...

viernes, 4 de enero de 2013

Entrevistando al Rey

Esta noche se producirá un momento histórico, el Rey será entrevistado por Jesús Hermida, que abandona momentáneamente su retiro televisivo para charlar amigablemente con el monarca. Histórico por varias razones, no es habitual que don Juan Carlos conceda entrevistas, y menos en estos términos de conversación con el periodista en cámara, pero también es curioso que el mismísimo Jesús Hermida regrese a TVE. De hecho, parece ser que todo partió del propio presentador y que Su Majestad (no es que ejerza de Cortesano, es que me gusta usar sinónimos para no repetirme) lo aceptó por vernir la propuesta de don Jesús. No obstante no será la primera vez que el Jefe del Estado conceda una entrevista. El primer comunicador que le entrevistó para la tele del que tengo constancia es otro histórico: José María Íñigo, pero no fue para España sino para Alemania. Según él mismo cuenta de forma bastante divertida en su libro "Ahora hablo yo" (Belacqva, 2004) una agencia publicitaria le propuso una entrevista para un canal germano (no especifica cuál pero imagino que sería el público, ZDF) en la que no se podía hablar de política, o sea, más o menos como ahora. Fue en la época de "Estudio Abierto" y de ese programa no hemos sabido más por estos lares. Íñigo no cobró por aquel trabajo pero guarda buen recuerdo, también tuvo la oportunidad de hablar brevemente con la Reina que, según cuenta, fue un poco distante.
Una vez muerto Franco, al entonces Príncipe de Asturias lo vimos unas cuantas veces más en la tele y en algunos casos de manera muy informal gracias a impagables imágenes rodadas en cine en las que se capta su vida familiar (o lo que los españoles debíamos entender por vida familiar de un monarca). Tras la abdicación de su padre a don Juan Carlos empezamos a verlo desde la distancia más respetuosa, sólo en ocasiones muy especiales concedía entrevistas bastante protocolarias para programas como "Informe Semanal". Una de las periodistas que le entrevistó en aquellos años 90 fue Victoria Prego y consiguió algunas declaraciones interesantes. En 1992 la británica Selina Scott grabó un documental llamado "A year in Spain" que se emitió primero en Reino Unido y después en TVE. De ese programa es de donde proceden las imágenes en las que don Juan Carlos, entre risas, tira a la presentadora al mar desde un barco. Por cierto, la Scott tiene una cierta querencia por la Monarquía, puesto que también rodó sendos trabajos sobre el Príncipe Carlos y el Rey Constantino de Grecia. Hay otra faceta del Rey que ha propiciado más encuentros con los periodistas, la deportiva. María Escario o Muntsa Ballfegó (en la foto) han tenido charlas televisadas tras las competiciones de vela. La entrevista de esta noche no nos aportará gran cosa y es evidente que se trata de un intento por mejorar la maltrecha imagen de la Casa Real pero no deja de ser interesante escuchar a don Juan Carlos interrogado por un gran periodista como Jesús Hermida. Mañana tendremos tiempo de criticar.

sábado, 13 de octubre de 2012

La Carrà, los flamencos, la bronca e Íñigo


En la temporada 1976-77 Raffaella Carrà tuvo bastante presencia en TVE, no sólo con su propia serie de especiales "La hora de..." sino también por su aparición como invitada estelar en otros programas de la Casa como "Esta noche, fiesta" dirigido y presentado por José María Íñigo y realizado por Fernando Navarrete. Su presencia en aquel espectáculo emitido desde Florida Park no estuvo exenta de polémica.


Aprovechó la invitación del bigotudo bilbaíno para presentar en España su canción "Fiesta", una especie de agradecimiento a los españoles por la grandísima acogida que le habían brindado. Desde entonces es uno de sus sellos pero hubo algún presente aquel día que no se lo tomó de la misma manera. No me refiero a Fernando Fernán Gómez o Mary Santpere, que también estaban por allí tomándose un copazo y disfrutando del show.


En cierto momento, los bailarines de Raffaella, entre los que se encontraba el marido de Carmen Russo, salen a escena vestidos de flamencas... o algo así y el problema surgió justo en ese momento. Cierto personaje relacionado con el mundo del toreo y una pariente cantaora se tomó el vestuario poco acertado como una burla insultante a la patria y olé.


Atentos a esta imagen, fijaos en el público. En la parte inferior distinguimos sonriendo a Fernán Gómez, Mary Santepere, a su lado, ya se ha girado ante el escándalo que se está produciendo detrás. El hombre que está de espaldas intenta sujetar al individuo agraviado en cuestión que quiere liarse a mamporros con aquellos bailarines, con Íñigo por permitirlo, con Navarrete por transmitirlo y hasta con el director de TVE si es necesario.


Tal debía ser la trifulca montada que la propia Carrà escuchó algo por encima de la música, tanto como para girarse hacia el lugar de los hechos con cara de susto. Demostró una vez más su profesionalidad manteniendo el tipo hasta el final. Según contó Íñigo años después, el asunto terminó en comisaría.

Podéis ver el programa completo en el siguiente enlace:

https://www.rtve.es/play/videos/esta-noche-fiesta/esta-noche-fiesta-17-05-1977/3874866/