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lunes, 27 de enero de 2025

Derecho a discrepar

"Derecho a discrepar", debate en el prime time de TVE1 en 1988

El 14 de enero de 1988 el programa "Debate" dirigido y presentado por Victoria Prego mutaba en un sucesor del mismo género, equipo de redacción y franja de emisión, jueves a eso de las 22.15 h. Había unas cuantas similitudes pero también muchas diferencias. A partir de ese momento recibiría el título de "Derecho a discrepar" y suponía el regreso a TVE de Miguel Ángel Gozalo que a mediados de los setenta había conseguido cierta relevancia televisiva con el innovador informativo de la Segunda Cadena, "Redacción Noche". Aparentemente Prego abandonaba el formato por cansancio pero posiblemente había algo más. Dos hechos nos sirven como pistas de esa hipótesis: el programa pasaba a depender de Informativos tras las fricciones con el equipo de Programas y se "despolitizaba" según su nuevo director "para no agotar al espectador".

Victoria Prego en su "Debate"

En esta nueva etapa se tocarían más temas sociales y culturales, sin que ello fuera óbice para que la política también estuviera presente. "Debate" había sustituido en cierto modo a "La clave" aunque su ubicación en TVE1 hacía que se enfocara a un público aparentemente más popular y, según los directivos de la época, menos "elitista" que el del programa de José Luis Balbín. Sorprende esa calificación teniendo en cuenta no sólo el prestigio sino también la audiencia que llegó a conseguir aquel mítico espacio desde la humilde atalaya de La Segunda. El caso es que Prego consiguió cifras nada despreciables a pesar de que, precisamente desde su hermana pequeña, "Jueves Cine" hiciera mucha pupa. Gozalo se enfrentaba, pues, a un reto difícil tras el año en antena de su antecesora. 

Miguel Ángel Gozalo en "Derecho a discrepar"

Para empezar, la escenografía cambiaba radicalmente, dominada por un ciclorama negro, unos paneles azules y con una mesa protagonista, a diferencia de "Debate" donde los invitados estaban situados de manera muy similar a "La clave" y sólo con unas mesitas supletorias a los lados. El tono también era distinto, marcado por el estilo personal de dos presentadores muy diferentes. Victoria Prego no huía de los enfrentamientos pero tampoco los buscaba, Miguel Ángel Gozalo quería un ambiente de tertulia radiofónica cordial... si bien es cierto que a veces los ánimos se calentaban.

Gozalo (de espaldas) dirige la conversación en "Derecho a discrepar"

Lorca fue el centro del primer coloquio y en semanas siguientes se habló de impuestos religiosos, las relaciones entre España y EE.UU., el mecenazgo olímpico, las relaciones entre judíos y palestinos, la participación de la mujer en política... Temas realmente interesantes que continuaban una vez apagadas las cámaras en un coloquio posterior en RNE abierto a la opinión del oyente. Todo iba razonablemente bien hasta que en febrero del año siguiente el director-presentador es destituido del programa porque, según la directiva de RTVE, en un programa sobre el respeto a la intimidad de los famosos había transgredido precisamente la privacidad de Miguel Boyer. En junio una sentencia obligaba a la Casa a restituir al periodista a su puesto porque consideraba el despido nulo lo que, además, suponía que se le abonara el sueldo de esos meses. La clave (nunca mejor dicho) es que hubo una fórmula en el despido que no era la adecuada puesto que, supuestamente, finalizaban "los cometidos específicos para los que fue contratados" pero como el programa siguió en emisión con Anna Castells al frente se demostraba que eso era una excusa. TVE acató la sentencia pero Gozalo no tuvo tiempo de volver al plató porque el espacio había acabado y no regresó a antena. Desde luego hizo honor a su título y hubo muchas discrepancias, incluso fuera de cámara. 

jueves, 19 de septiembre de 2024

"59 segundos", el regreso del debate con tiempo limitado

Una de las primeras ediciones de "59 segundos" en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de Madrid. Foto Globomedia.

59" para opinar, el límite del minuto para exponer tu criterio, un suspiro para los verborreicos, tiempo suficiente para los que tienen claro qué decir. Con esta idea nacía el 4 de octubre de 2004 el debate "59 segundos" en La 1 de TVE y que hoy, doce años después de su final, regesa a la misma cadena. Esta producción de Globomedia añadía un punto de espectáculo al género y no sólo lo revitalizaba sino que lo "aireaba", le desprendía de su aura formalista. Estaba claro que sus directores no tenían "La clave" de Balbín como referencia sino más bien "Su turno" de Hermida pero con la influencia radiofónica de tener una serie de contertulios fijos. Además de los periodistas y opinólogos de guardia, esta animada tertulia invitaba semanalmente a representantes de los dos principales partidos políticos y eso sí que era novedoso en el horario nocturno de la época. Todos ellos tenían que someterse a la misma limitación de tiempo y si no cumplían, su micrófono se retraía hasta ocultarse en la mesa. Con este simple detalle el programa ya consiguió su propio sello estético, fundamental para llamar la atención de la audiencia y permanecer en el recuerdo. 

Mamen Mendizábal. Foto Globomedia.

El Aula Magna de la Facultad de Derecho acogía inicialmente el programa, con un público atento y participativo, generalmente los propios estudiantes. En las siguientes temporadas los tristementes desaparecidos Estudios Buñuel albergaron este debate. Su primera presentadora era una novata televisiva pero formaba parte del equipo de Gabilondo en el "Hoy por hoy" de la Cadena SER y eso marca. Esta fue su primera gran oportunidad en pantalla y gracias a la visibilidad que le otorgó fue elegida presentadora de la edición nocturna de "La Sexta Noticias" desde los inicios de la cadena, razón por la cual abandonó el programa. No es casual que Globomedia fuera una de las productoras fundadoras del canal. Dato curioso: Mamen sustituyó en "La Ventana" a la que será la nueva conductora de "59 segundos", Gemma Nierga, durante una baja temporal. 

Foto Globomedia

Además de los tertulianos, el programa solía tener una entrevista destacada y ahí no se ajustaba el tiempo de la misma manera. De hecho, en etapas posteriores se realizaba fuera de la mesa de debate. El récord de audiencia de la primera temporada se produjo el 25 de abril con la presencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, entrevista prevista para dos semanas antes pero aplazada porque el PP recurrió ante la Junta Electoral Central quejándose de que interfería en la campaña de las elecciones vascas, lo que nos da una idea de la preponderancia que había alcanzado este programa en el debate público. Más de 2.100.000 espectadores (un 25% de share) siguieron aquella entrega, posiblemente por la polémica. La cuota media de los 36 programas emitidos entre octubre y finales de junio de 2005 se acercó al 19%.

Santiago Segura entre los contertulios. Foto Globomedia.

Precisamente la segunda temporada, se estrenó el mismo día que este "reboot", un 19 de septiembre pero de 2005. Tras las continuas polémicas de la primera, ahora abrían el debate a otros temas que no fueran políticos aunque sin dejar de lado estos. Aseguraban que contarían con el PP pero el partido ya había abandonado el formato en junio del año anterior, entre cosas porque afirmaban que la elección de temas les perjudicaban. Especialmente ofensivo les resultó que se hablara de la tragedia del Yak-42. No obstante, no era el único partido que se quejaba, IU (Izquierda Unida) denunció tendencia al bipartidismo en sus invitados. 

Foto Globomedia

A tenor de estos rifirrafes, estaba cumpliendo su objetivo de plantear temas que interesaran a la audiencia y llevar al plató las discusiones del Congreso pero con la limitación del título. Es más, en cierta ocasión el propio Congreso pidió explicaciones al Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, tras su intervención en el programa por su acusación directa al Gobierno de Aznar de respaldo al fallido golpe de Estado en Venezuela en 2002 contra Hugo Chávez. 

Ana Pastor entrevistando a Antonio Banderas en 2009. Foto RTVE.

Cuando Mendizábal dejó el programa se escogió, no sé si casualmente, a otra periodista de La SER y, concretamente, del equipo del "Hoy por hoy". Ana Pastor se había criado profesionalmente con Gabilondo y, como Mamen, también se había encargado en la misma emisora radiofónica del programa semanal "Punto de fuga" donde se analizaba la actualidad con más profundidad. Para ambas "59 segundos" fue una gran oportunidad, una plataforma para demostrar su profesionalidad ante las cámaras. Pastor permaneció en él hasta 2009 cuando sucedió a Pepa Bueno en "Los desayunos de TVE".

María Casado en 2009. Foto RTVE.

La siguiente moderadora venía de la Casa. María Casado presentaba el TD Fin de Semana con David Cantero (con el que se reencontrará profesionalmente en la misma franja y tarea pero en Telecinco) pero ya conocía el formato porque desde 2007 se encargaba de la versión para el circuito catalán de TVE, "59 segons". Con su llegada al nacional Cristina Puig se puso al frente. TVE Canarias también tenía su adaptación a la actualidad del archipiélago con Fátima Hernández. Casado compagina el informativo y el debate semanal con otros formatos hasta que en septiembre de 2012 toma el relevo una vez más de Ana Pastor, esta vez en "Los desayunos". En realidad "59 segundos" había finalizado su larga andadura en abril para reconvertirse en abril en "El debate de La 1" también con María al frente. La razón era que TVE había sufrido un importante ajuste presupuestario y tenía que "soltar lastre". El sustituto, de producción propia, heredó un cierto desgaste de su predecesor y no consiguió su audiencia ni relevancia social.

Gemma Nierga ayer en el plató del nuevo "59 segundos". Foto RTVE Catalunya.

Esta noche, después de Broncano, se recupera esta cabecera para iniciar una nueva etapa con Gemma Nierga al frente. Es buena noticia que la tertulia animada (pero no chabacana) vuelva al horario estelar de la tele pública y mejor aún que lo haga con una periodista respetada y muy querida que, además, se encuentra en un momento especialmente dulce de su carrera. Su "Café d'idees" en el circuito catalán de TVE es, posiblemente, el matinal informativo más destacado de la televisión en este momento. Ha conseguido incrementar notablemente la audiencia de Ràdio 4 de RNE y crear una franja nueva en TVE Catalunya en su emisión simultánea. Además, cada día genera titulares con sus entrevistas y recibe periódicamente premios por su labor informativa. 

El decorado de la nueva etapa. Foto RTVE Catalunya.

El nuevo "59 segundos" se realizará en directo desde el Estudio 6 de TVE en Sant Cugat del Vallès. El decorado mantiene la línea de las últimas temporadas pero con varias novedades. La principal es que vuelve a haber grada para el público y que también tendrá la palabra. Eso sí, tendrá casi un minuto para explicarse, después el micrófono se bajará. El uso de este artilugio volverá a dejarnos momentos de gran potencia visual pero, más allá del invento, lo importante es que el programa consiga la pluralidad de opiniones y, ya puestos a pedir, que los invitados se olviden de discursos aprendidos y que los colaboradores no sean los mismos que vemos en todas las tertulias. Ojalá lo consigan. 

domingo, 9 de junio de 2024

Debate de las Elecciones al Parlamento Europeo en 1999


Hace un cuarto de siglo vivíamos otra jornada electoral, el 13 de junio de 1999 se votaba por los candidatos al Parlamento Europeo y también por los municipales y autonómicos. Si ahora la desafección por los comicios europeos es grande, 25 años atrás lo era mucho más. El debate que organizó TVE, tras no pocas negociaciones, se emitió cuatro días antes a las 23.45 h por la Primera Cadena. Javier González Ferrari moderaba el encuentro en calidad de Director de los Servicios Informativos. Había sido nombrado en abril de 1998, tras la marcha de Ernesto Sáenz de Buruaga a Antena 3, y venía de una etapa de dos años al frente de RNE. Su labor en esta responsabilidad televisiva fue muy criticada, de hecho, apenas un mes después de este debate Alfredo Pérez Rubalcaba (entonces Diputado y Secretario para Relaciones con los Medios del PSOE) solicitó en sede parlamentaria su dimisión. No sólo no surtió efecto aquella petición sino que un año más tarde fue nombrado Director General de RTVE al conseguir el PP la mayoría absoluta. 

Ferrari decía aquella noche del 13 de junio que en el Estudio 1 de Prado del Rey estaban representadas las seis fuerzas políticas "sobre todo para aclarar las cosas". Los candidatos eran Ignacia de Loyola de Palacio y del Valle (PP), Rosa María Díez (PSOE), Alonso José Puerta (IU), Pere Esteve i Abad (CiU), Josu Ortuondo (PNV) e Isidoro Sánchez (Coalición Canaria). Telecinco se había adelantado cinco días al emitir por la mañana su propio debate moderado por Vicente Vallés, Subdirector de Informativos de la cadena. Eran conscientes de que el interés era escaso pero, al menos, sabían que había una responsabilidad hacia los espectadores aunque no fueran un canal público y cumplieron. 

Aquellas elecciones se saldaron con el 39,7% de los votos para el PP (27 escaños) y el 35,3% para el PSOE (24 escaños). La siguiente fuerza política en número de votos fue Izquiera Unida con el 5,7% (4 escaños) con lo se reafirmaba aún más el bipartidismo. 

miércoles, 6 de octubre de 2021

"Mano a mano", el cara a cara polémico

A la derecha Susana Estrada, a la izquierda José Luis Martín Vigil. Ella, artista que empujó al español a la liberación sexual con sus espectáculos a costa de denuncias, insultos, procesos y presiones de todo tipo. Él, sacerdote jesuita y escritor de novelas de enorme éxito popular durante los sesenta y setenta dirigidas al público juvenil en las que abordaba la sexualidad, la delincuencia o la drogadicción. Esta imagen apareció tal cual la veis ahora en la Primera Cadena de TVE el lunes 13 de julio de1981. Una pantalla partida sin margen, un decorado que desdibuja los límites y que, en su momento, era toda una modernidad. Cuarenta años después la tele sigue utilizando este recurso, con más grafismos, con más adornos, pero con la misma intención: ver la reacción de dos contendientes verbales durante un debate acalorado. Eso es lo que se esperaba de esta conjunción Estrada vs Martín Vigil en el programa "Mano a Mano" pero, para sorpresa de todos, no hubo enfrentamiento, ambos estaban de acuerdo prácticamente en todo... y eso que hablaban de sexo.

Olarra vs Tamames hablando de la crisis económica

Antes de nada, aclaremos qué era "Mano a mano" para entender el escándalo que supuso la entrega protagonizada por Vigil y Estrada. Cada lunes a las 20 h, Joaquim Maria Puyal organizaba un cara a cara en directo desde el Estudio 4 de Prado del Rey. El objetivo de este espacio lo definía Puyal precisamente al finalizar la entrega dedicada al Sexo: "Este no es un programa pedagógico, desde este programa no se dan consejos, en este programa no se sabe cuál es el bien ni cuál es el mal, eso es algo que corresponde, en definitiva, a la conciencia individual de cada espectador, en este programa lo que sí se pretende es tratar de abordar distintos temas cada semana desde perspectivas, desde ópticas que, se supone, que pueden resultar interesantes para llevar a cabo un diálogo entre personas que tienen una inserción, una capacitación, una documentación en torno al tema que cada semana abordamos".

Los contenidos pretendían ser del interés ciudadano, los mismos que se podían comentar en casa, en el lugar de trabajo o en el bar: la crisis económica, la alimentación, los OVNIS, machismo y feminismo, televisión privada y pública, el fútbol, la Iglesia en España, centrales nucleares, la asistencia psiquiátrica en nuestro país... El equipo del programa comandado por Puyal elegía a dos combatientes dialécticos que, no sólo fueran conocedores del asunto a tratar sino que además tuvieran garra, supieran debatir y fueran, en lo posible, bien conocidos por el público. Para hablar de la aristocracia, por ejemplo, acudieron Luis Escobar (Marqués de las Marismas pero conocido sobre todo por su trabajo como actor y director teatral) y José Luis de Vilallonga (Marqués de Castellbell pero, sobre todo, escritor, actor y bon vivant); el empresario Luis Olarra y el político y economista Ramón Tamames discutieron sobre economía,; el periodista Emilio Romero y el poeta Emilio Haro Ibars sobre juventud y nuevas formas culturales; el cantautor Luis Eduardo Aute y el compositor Juan Carlos Calderón sobre música; el filósofo J.L. López Aranguren y el sacerdote J.M. Martín Patino sobre la Iglesia y Paco Martínez-Soria y Bibi Andersen del mundo teatral (o más bien sobre la imagen pública de ambos). El casting de invitados pivotaba entre lo profundo y lo popular con bastante inteligencia. 

Puyal entrevistando en "Vostè pregunta" de TVE Catalunya al arquitecto Ricardo Bofill, que también sería invitado a "Mano a mano"

J.M. Puyal era su director y presentador y era bien conocido por el público de Cataluña pero todavía no tanto en el resto del Estado. Pionero en la retransmisión de fútbol en catalán llevaba desde 1973 trabajando en TVE desde Miramar, sobre todo en programas deportivos. En 1978, sin embargo, dio la campanada con su "Vostè pregunta", un espacio de entrevistas a gente fundamentalmente vinculada a Cataluña, que fue el iniciador absoluto de la interacción con la audiencia. Por primera vez (incluso antes de que lo hiciera Íñigo en "Estudio Abierto") se ponían a disposición del público varias líneas telefónicas para preguntar al invitado/a. El programa se mantuvo cinco años en antena y fue lo que provocó que los jefazos del Ente le propusieran lanzarse a todo el país. "Mano a mano" fue la respuesta y no le permitieron realizarlo desde Miramar, quizás por mayor comodidad para los convidados en general, así que tenía que viajar cada semana a Madrid. 

Luis Escobar y José Luis de Vilallonga, dos marqueses criticando a la Aristocracia

"Mano a mano" fue un aldabonazo en las pantallas. Cada lunes, durante una hora y precediendo al Telediario 2, se presentaban temas que terminaban siendo polémicos, contertulios que soltaban perlas que eran comentadas al día siguiente. Muy frecuentemente, la prensa criticaba el tono del programa con fiereza, por no hablar de los ataques de asociaciones de todo pelaje. Visto hoy nos parecería un coloquio de lo más cordial pero en 1981 el enfrentamiento verbal entre Juan Luis Cebrián, director del diario "El País", y Antonio Izquierdo, director de "El Alcázar", sobre el 23 F adquirió tintes de escándalo. A Puyal eso le daba igual, no buscaba la polémica pero tampoco la esquivaba, por eso invitó a Cebrián e Izquierdo para una segunda entrega. A pesar de la mala hora de emisión, el programa conseguía lo que pretendía: generar conversación, que la gente continuara la discusión en casa. Elías Andrés realizaba con sencillez pero eficacia, mismos adjetivos que podemos usar para calificar la escenografía. 

Pero si uno de los episodios de esta serie de charlas llamó la atención fue, sin duda, el dedicado al sexo que comentábamos al principio de este post. "Cuando dos personas se juntan para hacer el amor es que las dos están de acuerdo en hacer el amor" decía, con toda la razón, Susana Estrada. La artista se había hecho famosa por sus shows eróticos, la primera en realizar un strip-tease en nuestro país pero no se había quedado en eso. También fue modelo, actriz en alguna "Novela" de TVE y con la Transición ya en marcha actuó en varias películas del destape, escribió el libro "Sexo húmedo", publicó un lisérgico disco que hoy es objeto de coleccionista y además tenía un consultorio sexual por el que acumulaba varios procesos por escándalo público. Y todo eso en el momento del programa, aún le quedaba mucha lucha por delante. Además, estaba la famosa foto recogiendo un premio con el pecho fuera al lado del alcalde de Madrid Tierno Galván y que ya había dado la vuelta al mundo. Un simpático accidente de vestuario por el que le preguntó Puyal y al que ella restó importancia a pesar de las amenazas que había recibido por parte de anónimos por tal atrevimiento. 

El sacerdote y polémico escritor (en aquella época todo era polémico) Martín Vigil reconocía, literalmente, ser católico pero profundamente liberal, de ahí que sus novelas juveniles trataran asuntos tan atrevidos como el descubrimiento de la homosexualidad (aunque de forma muy sutil). La charla con Susana fue amena, cordial, llena de acuerdos y, por eso mismo, transgresora. Ambos sabían ser irreverentes pero desde el respeto. Durante el programa, Vigil propuso la teoría de que si la Estrada se hiciera monja cambiarían sus convicciones, hipótesis escandalosa, y ella entró al juego reconociendo que el humano no es inamovible y, por lo tanto, podría acabar en un convento "pero mientras no decida dar ese paso yo quiero vivir mi vida libremente sin hacer daño a los demás, sin meterme con los demás, sin sentar cátedra ni hacer apostolado pero pretendo vivir mi vida libremente y hacer uso de mi cuerpo y de mi persona como a mí me parezca que es bueno, lo que no quiere decir que sea bueno para los demás. Lo que no admito es que mi forma de vivir o de ser tenga que ser mala para los demás". 

Otras perlas del amistoso debate: "Pero cómo se explica que incluso dentro de esa moral cristiana (en este momento Susana hace una pausa y si prestamos atención a la grabación original se oye de fondo, como si lo dijera un técnico,  "ahora, ahora" mientras el zoom se acerca para quedarse en un primerísimo plano de su cara) se prohíba la utilización del sexo, cómo se explica que haya esa represión porque si Dios no quería que lo tuviéramos, pensando desde la moral cristiana, no nos lo hubiera puesto en el cuerpo". Su oponente no sólo no le quita la razón sino que  responde que se debe a una corruptela de estos tiempos porque en el Evangelio no se habla de eso y no debe confundirse con la moral católica, "es una deformación histórica", asegura. 

El programa fue un éxito. No hace falta hablar de audiencias porque en aquel momento no se medían pero al día siguiente buena parte del país hablaba de él y en la prensa se leían decenas de críticas, comentarios, alabanzas... También hubo incluso pastorales indignadas, como la del obispo de Ourense, Temiño Saiz, que afirmó: "Escandaloso e insoportable hasta enrojecer de vergüenza es el triste espectáculo (...) Si los interlocutores en este diálogo desean precipitarse por esta pendiente para revolcarse en ese fango nauseabundo, no les está permitido invitar al público español a seguir su camino con el pretexto de vivir el regalo de la libertad de que se ha visto privado en los últimos años". Un par de días después de la emisión, el secretario del Consejo de Administración de RTVE, José Ignacio Wert (posterior ministro de Educación y Cultura de infausto recuerdo) encargo al CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) una encuesta para saber si la mayoría del público desaprobaba su contenido. Tal cual. Realmente esto formaba parte de una campaña del Gobierno en contra del Director General de la Casa, Fernando Castedo, al que querían forzar a dimitir. 

El resultado de la malévola investigación se pudo ver en otro programa de la propia cadena, "Tome la palabra", un espacio de autocrítica, un antecedente del puesto del Defensor del Espectador. Para empezar se emitió un reportaje grabado con varias mujeres opinando sobre el debate y una de ellas (la segunda empezando por la izquierda de la imagen) se hizo con la palabra inmediatamente para soltar lindezas tan contradictorias como estas: "Pues no lo vi pero me lo han comentado, menos mal que lo pusieron a las 20 y lo vio poco gente, lo ponen a las 23 y otra dimisión del director. El sexo es un tema muy serio y poner a dos personas que son en plan anecdótico pues a mí no me parece bien, para hablar de un tema como el sexo hay que poner a dos personas con una base de tipo científico y moral que las ideas que te den sean buenas porque a las ocho de la noche te expones a que lo vea un niño y esté cogiendo unas ideas puramente superficiales y más bien malas sobre un tema que es muy serio (...) En TV lo que falta muchas es criterio o una escala de valores, tiene que tener unos principios por lo menos sanos que procuren formar a la gente". Para no haberlo visto tenía una opinión muy clara, la buena señora...

Esas palabras airadas no auguraban nada bueno pero cuando el presentador ofreció los datos de la investigación imagino que los miembros del Gobierno que querían a Castedo fuera se tuvieron que morder la lengua: un  20,7% de los entrevistados (1.500 personas) habían visto "Mano a mano" y gustó mucho o bastante a un 40,5%, satisfizo menos a la población mayor de 45 años. Conclusión: los entrevistados opinaban, en general, que el espacio era no informativo, no aburrido, no elegante, no inmoral, sí entretenido, no mediocre, interesante, no vulgar, no conservador y sí progresista. En definitiva, la población estaba más avanzada que aquellos que la gobernaban y no necesitaban ya nadie que les dijera lo que era inmoral y lo que no, lo que debían ver y lo que no. Ya eran libres. 

Susana Estrada en el documental "Susana y el sexo" de RTVE Play

Un magnífico documental de TVE ha rescatado del olvido estos archivos que nos dan un visión muy certera de la sociedad de principios de los ochenta. "Susana y el sexo" tiene el honor de ser el primer docu de producción propia de la plataforma RTVE Play donde se estrena hoy en este enlace. También se podrá ver esta misma noche a partir de las 00.40 h en La 2. Dirigido por César Vallejo y con guión de Valeria Vegas y Ángela Gallardo es un interesantísimo acercamiento a una figura clave de la Transición (mal que les pese a algunos). Además de la recuperación de esas imágenes inéditas durante décadas, han recreado parte de la escenografía de "Mano a mano" (especialmente su curiosa escultura) en el videoclip de la versión que Chica Sobresalto ha realizado de la canción "Gózame ya" (pepinazo de la Estrada del mismísimo año 81) para la banda sonora de este gran reportaje. 

lunes, 20 de septiembre de 2021

"La víspera de nuestro tiempo", la etapa de los ochenta


"La víspera de nuestro tiempo" fue una de las primeras series documentales de la Segunda Cadena allá por 1967 y se mantuvo dos años en antena, su importancia en la historia de TVE justifica que ya hayamos hablado de ella aquí. Unos doce años después de su término se reutilizó su sonoro título para un nuevo programa de la misma cadena pero no podríamos decir que fuera una segunda etapa o una renovación de aquel proyecto porque en realidad este nuevo "Víspera" sólo tenía en común con el primero su afán divulgativo, el formato era bien distinto. 


Comenzó su andadura el sábado 13 de junio de 1981 en la Segunda Cadena en un horario que hoy nos parece raro, las 15.30 pero que entonces era bastante habitual para este tipo de espacios. A lo largo de sus casi cuatro años cambió varias veces de ubicación, se emitió los martes a las 22, los domingos a las 17 y, de nuevo, los sábados a la hora de sus inicios. Su escaleta era simple: un debate entre expertos tras el visionado de un breve documental de unos 15-20 minutos de duración. En ocasiones se incluían las declaraciones filmadas de especialistas que no habían podido acudir al plató. Su primer presentador fue José Antonio Silva que ya había sido el conductor de "Tribuna de la historia", el verdadero referente para este programa. De aquella "Tribuna" (hubo otras: "de la economía", "internacional" y "de la cultura") también formaron parte el director y el realizador del nuevo "Víspera", Luis Ignacio Seco y Eladio Royán respectivamente. 

José Antonio Silva, el primer presentador de "La víspera de nuestro tiempo"

Cada semana se hablaba de temas y personajes de la historia reciente, no sólo de nuestro país sino también de ámbito internacional como el dedicado a "Varsovia 1944". Entre los personajes protagonistas del coloquio y el reportaje encontramos a políticos como Maura, Canalejas o Largo Caballero, literatos y ensayistas del calibre de Pío Baroja, Azorín, Ortega y Gasset o Unamuno e, incluso, algún pintor como Goya. Y de los asuntos podemos destacar algunos que siguen estando de actualidad como la descolonización del Sáhara, España y el Mercado Común o el protectorado español en Marruecos. Catedráticos de todas las especialidades y expertos de reconocido prestigio en su ámbito intervenían en el coloquio en el estudio e, incluso, colaboraban en el guión del documental previo. En algunos casos se pudo contar con testigos privilegiados de los hechos que se analizaban en el programa. 

Cristina García Ramos en atenta escucha de uno de sus invitados

A José Antonio Silva le sucedieron en el plató como moderadores Ana Isabel Cano (la primera corresponsal de TVE de la que ya hemos hablado aquí), Cristina García Ramos (que mucho antes de "Corazón, corazón" tenía una carrera totalmente volcada en informativos y programas de debate) y Pedro Meyer (que había iniciado su carrera como actor, luego se reconvirtió en presentador con el infantil "La Casa del Reloj" para ser, más tarde, uno de los más destacados periodistas de TVE y RNE).

Algunos de los programas de "La víspera de nuestro tiempo" se pueden ver en rtve.es, por ejempo aquí y aquí.  

domingo, 29 de noviembre de 2020

Su turno


En 1981 los programas de debate todavía eran una isla en la programación de TVE, excepto el sesudo y profundo "La clave" de Balbín y algún otro intento de tertulia más o menos bienintencionado, no se planteaba un foro abierto a todo tipo de opiniones y con cierta vehemencia... hasta que llegó "Su turno" el programa de Hermida. Él había sido el más personal de los corresponsales de los 60 y 70 y a su vuelta a España presentó a los gerifaltes multitud de proyectos basándose en su experiencia americana pero no le aceptaron ninguno. Antes de "Su turno" había triunfado, sorprendentemente, con un programa de entrevistas en un horario por entonces muerto, las 15.30 H, "De cerca". Gracias a eso tuvo se le dio la oportunidad de dirigir y presentar un informativo "diferente", "Crónica 3", en el que apenas pudo estar un año. 


Con este debate Jesús Hermida accedía, por fin, al prime time y con un formato basado (muy ligeramente) en uno americano similar al posterior "Tribunal Popular" y que el propio Jesús adaptaría décadas después pero a la británica en "Los comunes" (Antena 3). Se trataba de poner un tema sobre la mesa y dos equipos, uno defensor y otro opositor y dejar que las palabras (y los sentimientos) fluyeran. Por primera vez en nuestra tele se mezclaban populares, expertos y anónimos, estos últimos general mente desde la grada del público, a la que también se le daba voz. Los temas también eran mucho más "cercanos" que el de su hermano mayor de la Segunda Cadena ("La Clave"). En el piloto se habló, del "Vocabulario de los  pasotas" y algunos de los temas posteriores tienen títulos harto elocuentes: "Crisis en el sexo", "¿Es bueno ser malo?", "OVNIS y extraterrestres", "Padres e hijos"...  


De los cuatro invitados de la primera emisión se pasaron a tres por "equipo" para permitir un mayor uso de la palabra. Se procuraba un equilibrio entre los populares y los especialistas en el tema pero desconocidos para el gran público. «La intención del programa es confrontar opiniones enfrentadas -no se trata de establecer trincheras, que bastantes hubo en nuestra historia- en torno a un tema de actualidad y convertir esa confrontación en un espectáculo para una audiencia mayoritaria» decía Hermida en declaraciones a El País el día del estreno, 7 de enero de 1981. Aquella primera temporada se desarrolló desde enero a abril. La siguiente no llegaría hasta marzo del año siguiente pero entre tanto se realizó versión radiofónica en RNE 1. 


La nueva etapa trajo consigo varios cambios, se abandonó la escenografía de la sala de juicios para ofrecer una mesa redonda, con el público presente todo el tiempo. Se mantenía el ritmo y el nervio de la charla pero sin las cortapisas de la "judicialización" del formato inicial . 
Finalizó definitivamente en noviembre del 83, en pleno éxito y de forma precipitada, tras una serie de desacuerdos entre el periodista y los directivos del Ente, sobre todo en la elección de invitados. Hermida ya tenía otros proyectos en mente y estaba cansado de los movimientos internos de la tele así que se pasó a la radio durante una larga temporada. Con "Su turno" los españoles descubrieron que la televisión ya podía hacerse eco de cualquier opinión y los contertulios podían discutir y hasta enfadarse, algo inaudito.

Afortunadamente, Archivo RTVE está recuperando este título y ya hay unos cuantos programas disponibles para todo el mundo: 


domingo, 4 de octubre de 2020

El destino en sus manos


Miércoles, 26 de abril de 1995. La Primera estrena a las 22.45 H un programa innovador, el primer fiction-show español. Una mezcla arriesgada en plena época de competencia con las cadenas privadas y con una lucha encarnizada por la audiencia que no permitía mucho experimento. No obstante, aquella temporada la pública quiso desmarcarse de temporadas anteriores y puso en su parrilla programas dignos de una tele pública, como "Un paseo por el tiempo" presentado por Julia Otero los jueves. El día anterior otra gran comunicadora radiofónica se encargaba de la apuesta más audaz: "El destino en sus manos".


¿Y qué era eso de un fiction-show? Una mezcla entre programa de entrenimiento y una ficción y eso no quiere decir que lo que pasara en el debate del plató estuviera guionizado. El espacio incluía una serie titulada "Mar de dudas" que finalizaba con opciones. Posteriormente, los invitados discutían sobre el disyuntiva de cada semana para ayudar a los espectadores a elegir una u otra. Era la audiencia la que decidía a través de llamadas telefónicas el devenir de la historia. 


La serie podía haber sido independiente, atención: su director era Manuel Gómez Pereira (con éxitos a sus espaldas como "¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?", "Todos los hombres son iguales" o "Boca a boca", que daba nombre a la productora del programa) y el guión era de Joaquín Oristrell (Goya por "Todos los hombres son iguales" y actual jefe de guión de "Cuéntame cómo paso"). El reparto estaba encabezado por una extraordinaria Cristina Marcos y la acompañaban, entre otros, Chema Muñoz, Toni Cantó, Fernando Guillén Cuervo y Candela Peña. Entre los secundarios merecen mención aparte unas magníficas Gloria Muñoz y Elvira Mínguez. Las tramas se desarrollaban en un centro de planificación familiar, lo que daba pie a tratar temas sociales polémicos. De ahí que cada episodio planteara un dilema moral. 


Gemma Nierga era por entonces una gran promesa que había demostrado su valía en radio y televisión en Cataluña. El año anterior, su "Hablar por hablar" había comenzado a emitirse en todo el país desde la Cadena SER (se inició en las emisoras catalanas) y contaba con una amplia experiencia en TV3 así que sabía cómo moverse en un plató y, desde luego, cómo moderar un debate. Además de manejar los tiempos de los cuatro invitados que defendían una u otra alternativa, se acercaba al público para pulsar su opinión. Nierga siempre ha sabido escuchar, ante un micrófono o con cámaras de testigo, y esa es una de sus grandes virtudes, por eso era perfecta para este formato. 


Los contertulios (que también podríamos llamar defensores y fiscales porque asumían su papel con entusiasmo) eran muy conocidos y provenían de campos tan diferentes como el cine, el periodismo, la política o la psicología. Podemos destacar a Javier Bardem, Antonio Resines, Charo López, María Barranco, Adolfo Marsillach, Mónica Randall, Chicho Ibáñez Serrador, Carmen Rigalt, Lorenzo Milá, Xavier Sardà, Ana Botella o Luis Rojas Marcos. En la última emisión fueron los protagonistas de la serie los que acudieron como invitados. 


En el propio decorado se ubicaba una centralita de llamadas (ignoro si era de pega o realmente funcionaba) para contabilizar los votos que se iban recibiendo decidiendo hacia dónde debía ir la serie y he ahí la parte innovadora que quizás no se supo entender en su momento. Por primera vez el espectador podía jugar en la tele a eso de "Elige tu propio aventura", una especie de juego de rol en directo que, teniendo en cuenta, los temas que se tocaban (malos tratos, embarazos no deseados, violaciones, relación entre una alumna y su profesor...) podían interesar a un público heterogéneo y ese poder de decisión atraería aún más a la audiencia. Un chico y una chica eran los portavoces de cada una de las elecciones e informaban de cómo se podían poner en contacto con el programa, del coste de la llamada (55 pesetas por minuto) y la evolución de la encuesta. ¿Reconocéis al muchacho? Efectivamente, es el actor Ernesto Alterio que aquel año había debutado en el cine con pequeños papeles en películas como "Belmonte" o "Morirás en Chafarinas". 


En fin, que todo pintaba bien, era una apuesta atrevida pero no suicida. Sin embargo, no funcionó. En su estreno no llegó a los dos millones de espectadores a pesar de ir precedidos por el programa de "Martes y 13" (más de cinco millones). En las siguientes semanas no consiguieron remontar pero se emitieron los trece capítulos contratados y la serie pudo tener un final. A toro pasado, varios responsables analizaron el fracaso (de audiencia) en el Anuario de GECA. Según Joaquín Oristrell: "No era un programa para prime-time porque nosotros pensábamos que eso exige más biquinis, más faldas, más concursos (...) En todos los casos, la televisión pública debería poner en este horario programas que alimenten el cerebro del espectador. Hay muchos días en la semana, un día podemos alimentar más el cerebro y otro la barriga pero este tipo de programas debe tener su hueco en las televisiones y más en las públicas".


Gemma Nierga asumía que quizás habían sido demasiado optimistas pero defendía el trabajo realizado por el equipo: "Con el programa se pretendía que los espectadores pensaran durante un par de horas. No era sólo un programa de entretenimiento, quizás pedía un poco de esfuerzo por parte del espectador (...) Los temas se han tratado con seriedad, nunca se ha hecho espectáculo ni argumentos fáciles. Hemos preferido la calidad, que los cuatro invitados del debate fuesen interesantes y entendiesen del tema que tratábamos". Desde TVE no había mucha autocrítica, más bien se echaban balones fuera, lo que no le resta razón al razonamiento de la productora delegada, Inés Rodríguez: "No estoy satisfecha con los resultados porque merecía tener más audiencia, ha sido un proyecto en el que ha trabajado mucha gente y en el que se ha apostado fuerte. Creo que debería funcionar porque es interesante y creo que no ha funcionado porque tenemos un país con un nivel intelectual y cultural bastante bajo y la gente prefiere ver otro tipo de cosas que no tienen la mínima trascendencia."
   Parece ser que la serie fue remontada, con los finales que había ido decidiendo el espectador, para volver a emitirla y darle así una nueva oportunidad pero de ese proyecto nunca más se supo. Lo que no se puede negar es el valor de pionero de "El destino en sus manos", puesto que se ganó con todos los honores si bien no obtuviera el respaldo popular. 

   Se puede ver el programa completo en la web del Archivo de RTVE:

domingo, 19 de abril de 2020

"En paralelo", cara a cara a distancia


Ahora que es habitual ver en esta tele de cuarentena  a contertulios distanciados por cientos de kilómetros enfrentarse desde sus respectivas casas vía skype debido a las lógicas medidas de seguridad impuestas por el estado de alarma, un pedantillo como yo debe salir a la palestra para recordar que esto de los "cara a cara" a distancia no es nuevo en la pantalla. Hoy traigo a colación un ejemplo que comenzó su andadura en la Segunda Cadena de TVE los sábados de junio de 1983 y se alargó hasta 1984, "En paralelo". En esa época en la que convivían en la parrilla de los canales públicos espacios de debate y coloquio como el veterano "La clave", el efectista "Su Turno" de Hermida (también con Melgar tras las cámaras una temporada), "La víspera de nuestro tiempo" (sobre historia), "Encuentros en libertad" (economía) o "Usted, por ejemplo" (sociedad, dirigido por Manuel Torreiglesias), había que buscar nuevas fórmulas y el siempre original Luis-Tomás Melgar la encontró. "En paralelo" hacía honor a sus título porque presentaba posturas totalmente contrapuestas representadas por expertos pero que se encontraban en estudios distintos y no podían comunicarse entre sí. De esta forma el espectador escuchaba dos opiniones totalmente diferentes pero sin llegar a discutir, no había careo, sólo exposición de ideas. En cuanto a los asuntos tratados, Melgar no huyó de la polémica. Su objetivo era exponer la realidad social en todos sus aspectos, incluso aquellos que eran "silenciados". El 15 de agosto, por ejemplo, (cuando el programa había cambiado su emisión a la tarde de los lunes) el dedicado a "Las vírgenes españolas: la virginidad en España hoy" levantó "oleadas de indignación en todo el país" según el (no sé si muy objetivo) diario "ABC". El director general del Ente, Calviño, tuvo que pedir disculpas públicas en noviembre ante las protestas del Consejo General de Cofradías Sevillanas. El mismo periódico, sin embargo, alabó la forma en la que se ofreció la cuestión "El tercer sexo: homosexualidad y bisexualidad" la semana siguiente porque "el programa, que presentó la homosexualidad como una desviación de la conducta humana (sic), trató siempre el problema en tono respetuoso, tanto para los homosexuales como para el resto de la audiencia". Eso sí, el rotativo conservador advertía: "sólo rozó lo escabroso en unas imágenes ilustrativas de unos reportajes pasadas por un filtro azul y que apuntaban las caricias entre dos hombres". 
   "En paralelo" estaba presentado por Elena Escobar, Elena Mezquita e Ignacio Salas (que mucho antes de su triunfo como estrella televisiva en "Y sin embargo, te quiero" junto Guillermo Summers había tenido una larga trayectoria en informativos). Su paso por la Segunda Cadena limitaba enormemente su difusión pero hoy constituye un excelente documento y hay que valorar el intento de buscar nuevos procedimientos en la manida fórmula del debate. 

domingo, 26 de enero de 2020

"La clave" en Antena 3


Era un 26 de enero de 1990 cuando uno de los títulos más míticos de la historia de la televisión regresaba a la pantalla. Su última emisión había sido el 20 de diciembre de 1985, la semana siguiente sufrió una censura y desde entonces nunca más se supo. El retorno suponía, por tanto, una noticia buena y muy sorprendente, inesperada. Muchos espectadores habían solicitado a TVE su vuelta sin éxito así que, aparentemente, este primer programa de una nueva etapa sería un éxito porque contaba con una cierta expectación... pero en realidad no fue así. "La clave" reaparecía, sí, pero no en la que había sido su cadena desde 1976, sino en Antena 3, la primera tele privada de nuestro país que había inaugurado sus emisiones regulares tan sólo un día antes. En aquel momento su difusión era muy limitada y la prensa ni siquiera dio mucha cobertura. 


El fichaje de su director y presentador, José Luis Balbín, se había producido (según cuentan algunas crónicas) muy poco antes de que Antena 3 comenzara a emitir a diario tras un breve período en pruebas. El famoso periodista ya trabajaba en Antena 3 de Radio donde presentaba "Hora Cero". Su fundador y director general, Manuel Martín Ferrand, también ostentaba los mismos cargos en la versión televisiva de la emisora así que pensó que sería un puntazo para la nueva cadena dar un golpe de efecto con el regreso de este espacio de debate. Balbín, que se había quedado en coitus interruptus con la cancelación en TVE hasta el punto de organizar el programa previsto en el Hotel Palace de Madrid ante todos los medios de comunicación que quisieran, aceptó. Quién sabe cuánto había de ajuste de cuentas en esta operación. 


Durante las dos primeras temporadas esta nueva "La Clave" mantenía el formato original de presentación, película ad hoc y debate sobre el tema (que en realidad era una adaptación del francés "Les Dossiers de l'écran") pero el último año se redujo al debate y pasó del prime time a la madrugada. ¿Por qué? Varios factores concurrieron para que el canal dejará vagar en pena a un programa que tanto prestigio arrastraba desde los setenta. En primer lugar, un cambio de accionariado. El grupo de Javier Godó vendía su participación mayoritaria a PRISA (cuyo interés era librarse de una radio que le estaba superando en audiencia) y Martín Ferrand dimitía en junio del 92. Sin la protección de su valedor principal y con un nuevo equipo directivo que quería organizar su propia parrilla, Balbín no podía agarrarse a unos buenos datos de audiencia como defensa porque no los tenía. Además, en esos dos años de emisión no había conseguido llevar a su plató a los protagonistas políticos que habían acudido anteriormente. Tampoco tenía presupuesto para invitar a grandes especialistas internacionales sobre el tema, una de las características principales de este espacio en sus mejores épocas. La tertulia deambuló en horarios intempestivos hasta su desaparición en junio de 1993. Pero "La Clave" es eterna y el 5 de diciembre de 1998 hizo su reaparición estelar en La Primera en un especial por el Aniversario de la Constitución realizado desde el Congreso de los Diputados del que hemos hablado aquí