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jueves, 30 de julio de 2026

La historia del Festival de Eurovisión a examen

El logotipo de Eurovisión usado por TVE en los setenta

Siete décadas de música. Setenta años también de intrigas políticas, de votos entre países amigos, de vestuarios llamativos, de letras disparatadas, de decorados móviles, de orquesta pomposa y de playbacks instrumentales que pueden fallar... El festival de la canción de Eurovisión es eso, el estereotipo, pero también es mucho más. Es el evento televisivo más importante del mundo, aquel en el que se prueban nuevas tecnologías, ese en el que, de vez en cuando, se escuchan canciones en lenguas minoritarias en lucha imposible contra el omnipresente inglés, el que reunía familias en los 60-70 y ahora grupos de amigos que organizan fiestas o que, incluso, van a verlo en directo. 

Miguel Martínez ha reunido miles de datos para confeccionar algo así como una guía de la historia del certamen musical, un recorrido por años que se puede leer del tirón o saltando capítulos. Su título es "¡Vivo cantando!" y ha sido editado por Diábolo.

- Este libro aparece tras un debate sobre el Festival que ha llegado incluso a los políticos lo que, quizás, indica que Eurovisión importa más de lo que algunos creen...

Sin ninguna duda. El festival es uno de los eventos más vistos del planeta, después de eventos como Superbowl o el Mundial de fútbol es el más seguido en muchísimos países por lo tanto es lógico, hasta cierto punto, que a nivel político se utilice para canalizar consignas e ideas politizadas. Al final, es un evento conformado por muchos países con diferentes maneras de entender la política, con gobiernos muy diferentes y con su propia cultura. Todo ello convierte el festival en un marco perfecto para difundir cualquier mensaje político.

- Queda muy claro leyendo este volumen que las idas y vueltas de los países participantes, bien por cuestiones políticas, económicas o incluso religiosas es algo que se vive casi desde el principio...

Sí. Cada país entiende su participación en el festival de una manera diferente y en base a la situación social y política de cada nación deciden si su participación o no les revierte positiva o negativamente. Lo normal cuando se produce alguna ausencia suele ser por dos motivos: el económico y las discrepancias. Lo primero es obvio, si una televisión pública de un país, es decir el gobierno del país, no puede cumplir los requisitos organizativos aun habiendo ganado el certamen se puede retirar, aunque en estos casos suele resolverse con que la celebración del certamen se hace en otro país dispuesto a ello. En general lo más habitual es que exista una causa política o discrepancias con la organización o con las normas del propio festival y ahí es donde entra todo lo que te puedas imaginar (religión, tendencias, guerras, banderas…) Luego esta también la circunstancia de que te puedan echar, pero eso es en situaciones muy concretas.

El decorado del primer festival de Eurovisión celebrado en Lugano (Suiza) en 1956

- El festival de la canción es un fenómeno global hoy y eso que quizás muchos no conozcan sus orígenes, se han diluido en el tiempo, ¿qué es en realidad Eurovisión y por qué decidieron organizar un encuentro musical?

Eurovisión comenzó como un experimento realmente. La idea a mediados de los 50, después de lo vivido en la segunda guerra mundial, era unificar de algun modo Europa y hermanar a todos los países al menos mediante la posibilidad de ofrecer una señal de radio y televisión conjunta para todo el continente. De este modo, con la llegada de la emisión televisiva y la evolución tecnológica audiovisual se decidió crear la UER, una entidad que aglutina a diferentes radios y televisiones públicas para canalizar una señal de emisión continental.

Una vez esto se crea y las posibilidades técnicas lo permiten, toca decidir que tipo de emisión ofrecer para que todos los países europeos se sientan cómodos ¿un debate, una competición deportiva…? Pues se decidió un festival de música. Así nace Eurovision, como el experimento para ofrecer una señal audiovisual a toda Europa. Y así, poco a poco, el certamen se fue haciendo más y más famoso hasta llegar a lo que es hoy. Con el tiempo los socios de la UER (Unión Europea de radiodifusión) fueron aumentando y como en todo club, hay unos derechos y unas obligaciones. De hecho, hay países que forman parte de la UER y ni siquiera son europeos, es el caso de Libano, Egipto, Marruecos e incluso Brasil.

Corry Brokken, ganadora de 1957 por Países Bajos

- Desde 1956 han cambiado muchos elementos, pero ¿hay algo que se mantenga inalterable o la diferencia entre el primero y el último lo hacen irreconocible?

Hombre, es muy diferente. Se empezó con un único micro, un único cantante, una orquesta en vivo que interpretaba la melodía para las canciones y un formato conservador donde lo importante era la voz y la interpretación. Ahora eso no tiene nada que ver, es un espectáculo impresionante y visual, un acontecimiento social a nivel mundial que mueve millones y que esta más enfocado al espectáculo como tal más que a la música me atrevería a decir. 

Me resulta complicado encontrar algo que se mantenga inalterable pues hasta el sistema de votación ha ido cambiando, pero si tuviera que decir algo que mantiene el festival desde su primera edición, al menos así lo quiero pensar, es sin duda la capacidad de unión entre países al margen de las disputas.

El escenario de Eurovisión 2024 en Malmö, Suecia

- Los que se animen hoy a ver festivales antiguos se sorprenderán, seguramente, de la celebración en elegantes teatros y no en enormes espacios y la importancia de la orquesta en directo. ¿Cuál fue el punto de no retorno en ambos casos? ¿Cuándo nos pasamos a un estadio y dejamos la orquesta por el playback instrumental? 

Pues este festival es tan cambiante como la sociedad, ha tenido la capacidad de irse adaptando a la evolución tecnológica y a las modas y costumbres sociales y culturales de cada época. No es lo mismo la sociedad, las ideas y la forma de entender la vida en los años 50, que en los 70, los 90…. Realmente este festival ha ido adaptándose y configurándose poco a poco para poder mantener el interés entre generaciones. Las baladas románticas y canciones pausadas acompañadas de una música en directo fuieron dejando paso a mezclas pregrabadas, efectos sonoros y lumínicos, diferentes estilos musicales. 

Pienso que tiene un mérito enorme conseguir mantenerse 70 años en antena a nivel mundial de los cuales mínimo 60 es como un evento ineludible. Jóvenes, maduros, ancianos, niños…. No importa la edad, todo el mundo conoce Eurovision y creo que pocos eventos pueden conseguir un nivel de adaptación tan grande. Otra cosa es los gustos de cada uno, yo personalmente habría mantenido la orquesta, la solemnidad y la relevancia de la voz por encima de otras cuestiones.

Katie Boyle junto al marcador del festival de 1968 organizado por la BBC

- En las primeras décadas eran las propias televisiones vencedoras las que organizaban el festival y hoy es la propia organización de Eurovisión la que se encarga (en colaboración con el país). ¿Hemos ganado en espectacularidad pero hemos perdido en "personalidad"?

Sí, a ver, el coste y magnitud del certamen ha ido creciendo tanto que las televisiones de cada país ganador no podían asumir en solitario. Es entonces cuando, conforme se va haciendo mas grande y relevante el festival, se crea una organización, o más bien un comité por decirlo así, que dicta unos requisitos mínimos para cofinanciar el certamen, algo parecido a la FIFA con el fútbol. 

De este modo, con el paso de los años se fueron probando diferentes fórmulas de financiación. Se creó, por ejemplo, la figura del BIG FIVE por la cual estos países corren con la mayor parte del coste del certamen a cambio de participar siempre de forma directa en la final; también se incorporaron patrocinadores privados, marcas internacionales como Moroccanoil y otras muchas menos relevantes que alivian bastante el coste para la televisión del país organizador. Evidentemente incorporar estos elementos como ayuda a la financiación hacen que el país en cuestión tenga que adoptar unas condiciones que no necesariamente le resten personalidad o identidad, pero sí están sujetas a otras consideraciones.

Massiel, nuestra primera ganadora en 1968

- A este respecto, ¿el uso generalizado del inglés no choca un poco con la idea original de que en Europa se escucharan todas sus lenguas?

Pues sí, pero esto forma de nuevo parte de la evolución y los cambios que el festival ha ido realizando para adaptarse a los gustos. Nos guste más o menos, el inglés se ha impuesto con contundencia en los grandes éxitos musicales del mundo y es el idioma por antonomasia. Con él se programa a nivel informático, con él se estandariza la comunicación en general y por tanto la tendencia se dirige hacia él. 

Hubo una época en la que se puso muy de moda que todos tenían que cantar en inglés, muy pocos países mantuvieron la costumbre de cantar en su idioma, incluso España llegó a llevar canciones en inglés pero con el tiempo, especialmente en los últimos años, se ha recuperando la variedad lingüística y de hecho hasta se han potenciado hablas locales e idiomas muy minoritarios dentro de las lenguas de cada país, de manera que aunque el inglés copa a nivel general las interpretaciones, no creas que actualmente se impone tanto.

Salomé, segunda y última ganadora por España... aunque fuera ex aequo con tres países más

- Eurovisión ha sido un generador de carreras musicales y de grandes éxitos, ¿por qué sigue habiendo cierto snobismo al respecto? ¿O crees que esto ha ido cambiando en los últimos años con las nuevas generaciones de espectadores?

Sin duda. De este festival han salido artistas que han cosechado un éxito infinito, pero también curiosamente grandes artistas que han participado luego han desaparecido incluso habiendo ganado. Creo que, efectivamente, son las generaciones las que en su contexto sociocultural empujan a los artistas a tener un mayor o menor éxito. Hay canciones que incluso quedan en última posición y triunfan más que las ganadoras, es imposible saber el porqué de un éxito más allá de los aspectos técnicos y análisis que podamos hacer como el hecho de que una canción se haga popular por su difusión e incluso por las creencias o el aspecto del artista en cuestión.

- ¿Qué papel ocupa el eurofán en el festival? ¿Ha ayudado a la supervivencia pero, al mismo tiempo, ejerce una cierta dictadura?

Gran cuestión. El eurofán es sin ninguna duda una pieza absolutamente clave para que el festival se sostenga en el tiempo pero, como en todo, cuando un movimiento o colectivo consigue pesar lo suficiente como para que la organización y los diferentes países tengan en cuenta según que cuestiones a la hora de elegir representante, efectivamente se puede llegar a ejercer una presión que no llamaría dictadura pero que claramente impone reglas no escritas o condiciones muy concretas. Esto abriría un debate extenso y muy interesante, aunque creo que a buen lector o entendedor pocas palabras bastan.

Rosa con sus compañeros de OT en Eurovisión 2002 desde Tallin, Estonia

- Cada participante español tiene su propia historia con respecto al festival, ¿cuál es tu favorita? 

Es muy difícil decirte, no soy yo de tener una historia favorita detrás de nuestros representantes pues ha habido propuestas que van desde reconocidos artistas de renombre a desconocidos que han participado en concursos… Cada uno tiene su propia historia y no creas que en general son todas muy llamativas pero mira, te diré que todo lo que fue la participación de Rosa y la época de Operación Triunfo lo tengo muy presente porque date cuenta que por entonces yo tendría como 15 ó 16 años, es decir ya empiezas a tener una edad donde te fijas en este tipo de cosas y el fenómeno de OT era imparable. Recuerdo lo de Rosa de España, cómo se metían con ella diciendo que si estaba muy gorda o cómo se consideró un tongo su victoria en el reality pero después la escoltaron sus compañeros…. Fue un momento que creo que me pilló perfecto para engancharme al festival y de ahí hasta ahora me volví fan. 

José Luis Uribarri en 2008, preparado para retransmitir el festival de Rodolfo Chikilicuatre

- Dedicas una parte especial a los profesionales que han retransmitido el festival para TVE, Uribarri es una referencia, pero ha habido muchos más.

Televisión Española ha contado históricamente con enormes locutores para retransmitir el festival: Miguel de los Santos, Joaquín Prat, Federico Gallo, Beatriz Pecker y más recientemente, aunque no los enmarco como “grandes” Tony Aguilar y Julia Varela (principalmente por su clara tendencia a politizar e ideologizar) pero si hay dos comentaristas inolvidables por la cantidad de veces que han retransmitido el certamen y por sus característica forma de hacerlo son José Luis Uribarri y José María Íñigo. Ellos hicieron suyo el festival, sus comentarios iban más allá de una mera retransmisión, conseguían darle personalidad y por eso decidí recordar a ambos en una sección especial. Me habría gustado ampliar más y dedicar espacio a otros tantos comentaristas, pero la limitación editorial siempre hace que haya que recortar cositas.

Durante décadas las únicas imágenes de Eurovisión 64 fueron estas provenientes de un noticiario

- Este año se celebró el 70º aniversario y había una misión: encontrar el Festival perdido de 1964. No se ha conseguido pero la búsqueda sigue activa, cuéntanos qué pasa con ese certamen en concreto.

Parece difícil de creer, pero es cierto que no existen grabaciones completas de aquel certamen. Al menos oficialmente reconocidas al margen de unos pocos minutos de quien ganó. Se cuenta que todo se perdió en un incendio donde se guardaban las grabaciones originales de la televisión danesa que fue responsable aquel año de su organización pero tampoco es raro que, en la época, debido a los limitados avances tecnológicos según el país, se tendía a borrar grabaciones para utilizar la cinta para otras emisiones. Esto era una práctica muy habitual en las televisiones publicas y todas reconocen el error de esa costumbre. Como en aquella época tampoco había gran capacidad por parte de los espectadores para poder hacer grabaciones de la emisión, se hace extremadamente complicado poder recopilar fragmentos, pero Europa es muy grande, quién sabe. 

Portada del libro editado por Diábolo

- ¿Para quién has escrito este libro? ¿Quién te gustaría que lo leyera?

He intentado hacer un libro que contente a los fans, un poco a modo de pequeño compendio y/o repaso año a año de lo que nos ha ido dejando el festival pero, a la vez, he tratado de hacer el texto lo suficientemente ameno y entretenido como para que cualquier persona que no conozca nada del festival pueda disfrutarlo y despertar su interés por saber más. Hay muchas anécdotas y datos curiosos que, sin duda, van a sorprender y también hay aportaciones de gente muy conocedora del festival, como mi compañera Lorena Armengol, que han salpicado a lo largo del texto curiosidades muy llamativas.

Desde luego me encantaría que todo el mundo lo leyera pero me haría especial ilusión que los menos conocedores del festival le dieran una oportunidad.

lunes, 9 de febrero de 2026

60 años del enlace permanente RTP-TVE

Fue el 31 de enero de 1966, hace ahora seis décadas, cuando se inauguró el enlace permanente entre TVE y RTP, es decir, una conexión definitiva tras varios años de ensayos de las televisiones públicas de España y Portugal. Aquello vino en denominarse, con bastante optimismo, la nueva era de la "televisión peninsular". La idea inicial, ambiciosa a más no poder, era utilizar este enlace hertziano para emitir en directo desde Madrid y Lisboa, los dos centros de producción principales de ambas emisoras, programas en conjunto además de usar esa red para el intercambio de imágenes, fundamentalmente noticias. La realidad se demostró más prosaica, la puesta en común de material sí que fue constante desde ese momento pero la emisión unida de ambas cadenas fue una utopía. Bien por la falta de interés de ambas cadenas o de una de ellas, bien porque la audiencia no respondió adecuadamente a esta primera emisión.

El grupo flamenco Las Brujas en una imagen captada en un monitor portugués

De puertas adentro, más allá de lo que se contaba con lenguaje grandilocuente en la prensa, este vínculo técnico permitió que Portugal tuviera línea directa con la red de Eurovisión a través de este mismo enlace y podía hacerlo a través de España compartiendo la misma emisión (fundamentalmente partidos de fútbol y anualmente el ya famoso Festival de la Canción) o de forma independiente, seleccionando las retransmisiones de otros países que tuvieran especial interés para los lusos pero no para los españoles. Por supuesto, la ideal de ver desde aquí programas de allí y viceversa estaba sobre la mesa porque, según se aseguraba en la prensa: "la perfección y nitidez de las imágenes obtenidas auguran una espléndida recepción y esperanza para el futuro". 

Amália Rodrigues interpretando un fado en los estudios de Lisboa

Para el programa inaugural cada país preparó sendos programas folklóricos que combinaban partes grabadas con otras en directo. En el caso de España se ofrecieron danzas gallegas y aragonesas aunque fue el flamenco el que se llevó el mayor protagonismo con la intervención de Lola Flores y el grupo de baile Las Brujas. El presentador Eduardo Sancho fue quien dio paso a las distintas actuaciones además de dar la bienvenida a los espectadores vecinos. La revista "Tele Radio" reprodujo dos semanas después la excelente crítica del periódico portugués "Diário de Notícias" (tendremos que fiarnos de la publicación española porque no he conseguido encontrar la página original) destacando especialmente la realización española: " Las cámaras actuaron con notoria seguridad y sobriedad llegando incluso al virtuosismo. Especialmente en la segunda actuación del ballet gallego, donde la propia cámara se balanceó al compás y mando del bailarín jefe. Durante mucho tiempo quedará grabada en nuestra retina aquella feliz imagen de los pies ocupando todo el 'ecran' (la pantalla), rápidos, casi febriles, vibrantes de ritmo". 

Fraga tal y como se vio en la televisión portuguesa

Desde Lisboa fue Henrique Mendes el encargado de la conducción. La gran estrella contratada para el evento no podía ser otra que Amália Rodrigues, que había hecho famoso el fado en todo el mundo (no olvidemos que en los cincuenta ya había actuado incluso en EEUU) y que en España era, sin duda alguna, la artista portuguesa más popular. Parece ser que al "Diário de Notícias" no le gustó (citando, insisto, desde "Tele Radio") la selección de canciones por triste: "¿Por qué no se presentaron alegres grupos de nuestro folklore?". En realidad lo más triste de la emisión fueron las alocuciones de, en primer lugar, Manuel Fraga Iribarne como Ministro de Información y Turismo y de José Venâncio Pereira Paulo Rodrigues, subsecretario de Estado da Presidência do Conselho de Ministros. La RTP conserva, como mínimo, la mitad de la transmisió y se puede ver pinchando aquí

Eduardo Sancho (a la izda.) y Henrique Mendes en la despedida del programa

Sorprende hoy la perfecta sincronización en directo de la despedida conjunta de los presentadores Eduardo Sancho y Henrique Mendes a pantalla partida, incluso mirándose el uno al otro coincidiendo la altura de los ojos, algo que se tuvo que medir con cuidado desde realización y, posiblemente, indicando un punto en los respectivos platós para que se fijaran manteniendo esa proporción de imagen. No había ni un segundo de decalaje así que, efectivamente, aquel día las ondas hertzianas no se perdieron en el éter. Si ese enlace permanente hubiera sido aprovechado convenientemente se habría hecho popular el logotipo RTP-TVE que encabeza este post pero no fue así y desaprovechamos la ocasión de hacer real la idea de la TV Peninsular y de conocer mejor a nuestros vecinos e incluso, ¿por qué no?, de poder chapurrear un poco el portugués. Una oportunidad perdida que cumple ahora sesenta años. 

miércoles, 30 de abril de 2025

Artur Kaps, el gran promotor en la sombra

Kaps, de espaldas, dirigiendo el Fin de Año 1972 para TVE. Foto Gabriel Sendra @arxiusendra

El nombre de Artur Kaps  fue sinónimo de entretenimiento de gran categoría durante unos quince años en los títulos de crédito de un programa de TVE. Era un signo de diversión, una combinación de humor, atracciones visuales y música con cantantes de aquí y, sobre todo, con la sorprendente presencia de figuras internacionales. Era un vienés pequeño, nervioso, aparentemente serio, trabajador incansable, que sabía ver el talento y aprovechar las virtudes de cada artista de forma individual y disimular sus carencias. Para los espectadores era sólo un nombre, un apellido que sonaba a extranjero pero su cara era prácticamente desconocida para el público. 

Kaps con el histórico realizador Eugenio Pena en los años 60. Foto cedida por el Museo RTVE.

El director y realizador Artur Kaps marcó nuestra televisión y, sin embargo, su prestigio se ha ido desvaneciendo con el tiempo. Próximamente una serie de televisión lo rescatará del olvido y descubrirá para muchos una historia sorprendente relacionada con el triunfo de Massiel en Eurovisión. Kaps huyó siempre del protagonismo y, ahora, más de medio siglo después de su muerte, lo tendrá. Y lo merece. Aquí hemos hablado varias veces de él pero en esta ocasión vamos a mostrarlo en sus propias palabras y en las de algunos de sus amigos, colaboradores y artistas habituales.

Kaps indicando a Luis Mariano a qué cámara mirar en la grabación de "Esta noche con.."

No solía conceder entrevistas pero, afortunadamente, se conservan varias imágenes suyas trabajando en el plató, ensayando en el propio escenario con los cantantes y dirigiendo las cámaras antes del directo o la grabación. En un documento histórico del Archivo de TVE Catalunya podemos verlo con la gran estrella internacional de origen español Luis Mariano. Le observa con esos ojos de ave de presa, escrutando cada gesto para después captarlo para la audiencia. Sus manos son tajantes, pide a una cámara que lo siga en travelling, a otra le indica que prepare un primer plano. Detiene el ensayo, habla con Luis Mariano, sus indicaciones parecen órdenes pero el intérprete comprende ese lenguaje. Sabe que Kaps quiere sacar lo mejor de él, que todo estará a su servicio para presentarle ante el público como una luminaria. 

Kaps en un ensayo con Carmen Sevilla a principios de los 60. Foto cedida por el Museo RTVE.

Al año siguiente de su fallecimiento TVE emitió un homenaje en el que se incluían declaraciones de artistas de fama y de directores de festivales y reconocidas salas teatrales. Todos insistían en el profundo conocimiento que tenía Kaps del mundo artístico y su respeto absoluto hacia sus profesionales. A muchos los conocía de sus años en el teatro pero a otros los descubrió ya en la televisión. A todos, a los encumbrados y a los noveles, les trataba con la misma disciplina combinada con una complicidad que sólo podía venir desde la fraternidad de los que han pisado las tablas. Y, por supuesto, nunca se descentraba del objetivo básico: el espectador. 

Kaps pendiente de la colocación de cámaras, detrás con sombrero está Charles Aznavour.
Foto cedida por el Museo RTVE.

Decía la cantante francesa Patachou: "Era muy cortés, muy amable, muy gentil. Tenía un gran respeto a su profesión y a la gente que está en ella. Era un hombre que amaba a los artistas, que los ayudaba. Amaba al público, su gran afán era dar al público buenos espectáculos." Otros dos franceses, Mireille Mathieu y Sacha Distel recordaban que en sus principios les había ayudado especialmente y Distel contaba algo que otros repetirían: "Teníamos una relación un poco padre e hijo, no sé quién era quién pero nos entendíamos muy bien, le quería mucho." El italiano Domenico Modugno daba en el clavo en su recuerdo hacia el director: "No se le escapaba nada, era algo así como un periodista del espectáculo, siempre sabía dar algo inédito en la realización de sus programas de televisión."

Artur Kaps en Barcelona a mediados de los años 40. Foto cedida por el Museo RTVE.

Pero antes de llegar a la televisión Kaps ya tenía una dilatada experiencia profesional. Nacido en 1908 o 1912, según la fuente que se elija, comenzó en el teatro como actor infantil del Burg Theatre. Enseguida tuvo claro que ese sería su mundo y estudió en la Escuela de Arte Dramático de Max Reinhardt donde coincidió con los después prestigiosos directores cinematográficos Otto Preminger y Billy Wilder, los tres formarían parte de la pléyade de "ayudantes" del maestro. Se graduó en dirección escénica porque, según sus propias palabras, su primer descubrimiento en la escuela fue darse cuenta de que era un mal actor. En los años veinte compaginaba la dirección de obras como "Fausto", "Otelo" y varias de Schiller con su trabajo en una emisora de Viena como guionista, compositor y letrista. En 1934 fundó su propia compañía en Francia, aparentemente por encargo de Josephine Baker que después sería su invitada de honor en sus programas en TVE en varias ocasiones. El elenco habitual de sus producciones, tanto para las tablas como para los platós, se formó en esa época: Franz Johan, Gustavo Re, Herta Frankel... 

El famoso número de los fantasmas de Franz Johan de la Compañía Los Vieneses.
Foto cedida por el Museo RTVE.

Decía Johan en 1975: "Mi primer recuerdo de él data de nuestra primera juventud. Éramos dos chavales que se movían por los teatros de Viena, una ciudad que nos cautivaba. El espíritu de Viena tenía algo especial que se nos metió en nuestros corazones y que después introdujimos en nuestros espectáculos." Efectivamente, su compañía llevaba por nombre "Los Vieneses" y recorrieron media Europa con sus espectáculos blancos, con numerosos cuerpos de baile, sorprendentes escenografías, música alegre... lo que necesitaba un continente que se preparaba para la Guerra. 

El saludo final de la Compañía Los Vieneses en uno de sus espectáculos en Barcelona en los 40

A España llegaron durante la II Guerra Mundial y se afincaron en Barcelona enseguida tras su debut el 1 de mayo de 1942 en el Teatro Cómico. Tuvieron que abandonar su país durante la invasión nazi pero Viena se quedó para siempre en sus corazones. Durante los cuarenta y cincuenta sus espectáculos de variedades fueron un éxito rotundo en las carteleras barcelonesas. A lo largo de esas dos décadas iban renovando su show para no cansar a su fiel público, una docena de títulos en los que Viena estaba siempre presente de una manera u otra. Cuando debutaron en la televisión de nuestro país en 1959 ya eran popularísimos como "El Clan de los Vieneses"

Kaps observando a una artista en los Estudios de Miramar en los 60. Foto cedida por el Museo RTVE.

Artur no fue el primero en aparecer en los recién inaugurados estudios de Miramar, Johan fue requerido como artista antes y luego Herta Frankel. Kaps se dio cuenta enseguida de que la televisión, que él ya conocía bien por sus continuos viajes, era un medio nuevo que podría ser una salida profesional para él y los suyos. Se reconvirtió en director televisivo y enseguida también en realizador, una tarea totalmente inédita para él pero a la que supo aportar su sello. Fue, indiscutiblemente, el primer fichaje de Miramar de un director escénico y artístico. "Todo está descubierto. Un realizador sólo puede aportar una personalidad pero no puede descubrir nada porque antes ya hubo alguien que lo hizo (...) Lo más importante de un realizador es ser un buen psicólogo en dos aspectos: la psicología del artista y la del público. Un realizador no debe ponerse nunca en la primera fila. Un realizador debe ser un simple servidor del artista, un entrenador, como usted quiera llamarle, y sacar lo máximo posible de él. No es tan importante decirle al artista qué debe hacer como qué no debe hacer" aseguraba Kaps al periodista Tomás Jaque en 1973. Esa charla fue quizás la única vez en la que reflexionó sobre su labor en TVE y aceptó por una razón especial, formaría parte de la "Historia de la televisión en España" coordinada por Baget Herms. 

Kaps con la actriz y cantante Yvonne De Carlo (Lily Munster). Foto cedida por el Museo RTVE.

En 1961 se estrenó el programa que catapultaría al Clan dirigido por Kaps a la popularidad en todo el país, "Amigos del martes" (del lunes en la siguiente temporada). Presentado por Franz Johan con la colaboración de Gustavo Re en las escenas cómicas y la actuación de las mejores orquestas de Europa, de las cantantes más famosas del mundo, de los solistas que más discos vendían aquí, de estrellas de Hollywood que desde el aeropuerto de Barcelona acudían directamente a los estudios de Miramar o a los de Hospitalet de Llobregat. Todos aceptaban porque conocían a Artur. Si Marlene Dietrich vino fue únicamente por esa razón. Y a partir de ahí la lista es interminable. La audiencia lo empezó a comparar con el "otro" programa de variedades, "Gran Parada", que era más veterano, se hacía en un teatro de Madrid y con más medios... pero en la competición resultó ganador el firmado por el Clan de los Vieneses.

Conchita Bautista con Artur Kaps. Foto cedida por el Museo RTVE.

Otros programas similares y prácticamente con el mismo equipo ocuparon las siguientes temporadas: "Noche del sábado", "Noche de estrellas"... En la temporada 1969/70, sin embargo, Kaps innovó con otra fórmula que fue, de nuevo, un éxito: "Esta noche con..." un monográfico musical, media hora dedicada a un solo artista y presentado por una cantante, Conchita Bautista. La elección de la anfitriona fue controvertida pero Kaps sabía lo que hacía. Conchita consiguió un Ondas por su labor ante las cámaras. 

Paquita Rico en bata durante un ensayo con Kaps. Foto cedida por el Museo RTVE.

En sus programas primaba el directo, no sólo en la emisión en sí. Exigía que los cantantes contratados no usaran el playback: "El directo es el riesgo máximo para un artista en el que pueden fallar muchas cosas. En directo el artista sabe que es el 'ahora o nunca' y se entrega mucho más. La entrega es total. Es curioso pero yo no he visto a nadie que se haya equivocado en directo. Siempre prefiero el directo y si es con público, mucho mejor." Y ante los posibles temores él reaccionaba con mucha mano izquierda: "A todos, todos, los artistas hay que quitarles el miedo que tienen. Todos van a televisión con mucho miedo porque saben que una buena emisión les sitúa muy arriba y una mala muy abajo. El realizador les tiene que dar esta confianza en ellos y esto hay un solo modo de conseguirlo: creyendo en lo que hace." Además, el prestigioso (y eurovisivo) compositor y director de orquesta Franck Pourcel añadía otra clave: "Tenía la genialidad de resolver las dificultades en el último momento."

Un gesto habitual del director vienés, pensativo en el estudio. Foto cedida por el Museo RTVE.

Kaps supo dirigir grandes espectáculos, fue como un domador de multitudes en los tiempos de estrecheces de Miramar, en un mismo programa actuaban Los Cinco Latinos, Dalida y los Harlem Globe Trotters... y la cosa salía bien. Cuando Tomás Jaque en 1973 le preguntaba por la falta de medios a la que a veces se enfrentaba, él respondía: "No pienso que sea un problema de medios. Lo más importante en TV es que el realizador y el artista tengan personalidad. Pensar tanto uno como otro que están haciendo esto para usted que está en su casa y de un modo personal. Cuando esto se consigue es un éxito. Sí, la personalidad sustituye los medios porque es el medio. Yo he trabajado en mi vida varias veces con Maurice Chevalier (hablo de TV), una vez con muchas escaleras, con mucha luz... y he hecho su última emisión para TVE en su casa, sin escaleras, sin orquesta de ochenta profesores... pero su personalidad era suficiente. Muchas veces, un exceso de medios es perjudicial porque distrae. La obligación de un realizador no es enseñar qué buenos ángulos coge, qué forma tan especial de mover las cámaras... lo importante es llevarle el artista a su casa de un modo simpático."

Kaps y Frankel en los 70. Pareja artística y sentimental.

Además de los grandes musicales, también dirigió programas infantiles, todos ellos protagonizados por Herta Frankel que había sido primera bailarina de su compañía y que, más tarde, fue una excelente marionetista. "Mire, mi colaboración con Herta Frankel se explica rápidamente. A mí me gusta mucho hacer cosas para niños y cuido estos programas tanto como los programas para mayores. Me interesa hacer programas de televisión pensando en los niños de hoy. Hemos hecho una serie en colaboración con TVE y la TV alemana que se ha dado en catorce países y que ha recibido bastante premios en festivales." La serie en cuestión era "País de fantasía", rodada en cine y color y que, efectivamente consiguió importantes galardones. De su indispensable participación en la "Operación Premios" de TVE hablaremos enseguida pero antes hay que detenerse en su relación con Herta. Se da por supuesto que estaban casados pero en realidad Kaps nunca contrajo matrimonio y Frankel no era su pareja "oficial". 

Uno de los espectaculares números de Herta Frankel en la Compañía Los Vieneses. Años 40. 

Nos aclara el asunto Fernando Gómez: "No estaban casados pero fueron amantes y compañeros desde que se conocieron en 1943. Actuaba Herta en Barcelona con una compañía italiana y Kaps la vio, se enamoraron, la contrató para los Vieneses y formaron familia. Kaps no estaba casado, la que consta como señora Kaps, Frédérique Diry, es un misterio. Herta, Kaps y Diry vivieron como familia artística y personal en la misma casa hasta que fueron falleciendo, Herta fue la última." Fernando forma junto a Pilar Gálvez Marionetarium, la Compañía de Marionetas Herta Frankel con residencia en el Tibidabo. Son ellos quienes atesoran el legado de Los Vieneses y los que perpetúan las enseñanzas que recibieron de Herta desde 1986. 

Grabación del videoclip de Salomé en varios idiomas para la promoción eurovisiva. 

Y vamos ya con la indisoluble relación entre Artur y el triunfo constante durante los años 60/70 de TVE en Festivales Internaciones de televisión. Si Chicho, Lazarov y Mercero fueron los creadores que firmaron las obras televisivas premiadas, Kaps se movía entre bambalinas. Además de tener una buena relación con los directores de las grandes salas de fiestas, de los teatros, los agentes artísticos... también conocía a los realizadores, productores y directivos de televisiones donde había trabajado como Alemania, Bélgica y Portugal. Unos contactos iban llevando a otros y entabló vínculos comerciales y/o amistosos con organizadores de festivales a los que acudían como jurados varios de sus colegas. Los gerifaltes de la Casa se hicieron muy pronto conscientes de que Kaps era el "relaciones públicas" perfecto. No sólo era respetado por sus pares, también hablaba varios idiomas. Pronto fue requerido para ayudar en la participación en el Festival de la Canción de Eurovisión. El austríaco enseguida detectó uno de los grandes problemas de nuestra delegación en las primeras ocasiones. En primer lugar, no había delegación. Conchita Bautista, por ejemplo, viajó sólo con el director de orquesta y el periodista que iba a retransmitir. Estaban abandonados. En cuanto Kaps se encargó del asunto organizó agotadoras promociones por las televisiones para que el público europeo conociera al representante español y la canción aunque no la entendiera. Y poco a poco fuimos colocándonos mejor en la clasificación final hasta llegar a 1968. 

Àlex Brendemühl como Artur Kaps en la serie de Movistar Plus "La canción"

Esta es la historia que se cuenta en la serie "La canción" que se estrenará el 8 de mayo en Movistar Plus. El actor Àlex Brendemühl interpreta a Kaps en esta ficción de tres capítulos que resumen esa serie de "catastróficas desdichas" que llevan a Massiel a representarnos en el Royal Albert Hall en Londres... y ganar. La elección inicial de Serrat, su negativa a continuar si no le dejaban cantar al menos una parte en catalán, las presiones de la BBC para anular la participación de TVE por el cambio de última hora... Kaps estuvo allí y Brendemühl le insufla vida con enorme acierto. Huye de la caricatura y le aporta mala leche, mucha ironía y una tremenda ternura. 

La cantante británica Lulu y la española Salomé viendo las votaciones del Festival de Eurovisión 1969. Foto cedida por Museo RTVE

¿Qué papel jugó en el triunfo? Imposible demostrar hasta dónde llegó su implicación pero que su presencia fue influyente parece indiscutible. Y tampoco deberíamos de dudar de su participación en el siguiente primer premio, aunque fuera un cuádruple empate, en el festival celebrado al año siguiente en el Teatro Real de Madrid. Grabó los videoclips de Salomé en distintos idiomas y fue designado oficialmente productor del Festival. No sólo ganamos dos años consecutivos, es que la prensa internacional destacó que había sido el mejor organizado, no en vano todas las delegaciones y periodistas fueron agasajadas a cuerpo de rey. ¿Idea de Kaps? No tengo dudas. Al año siguiente fue el director de la preselección televisada de la que salió Julio Iglesias para quien también realizó un monográfico de "Esta noche con..." que serviría para presentar su canción a la audiencia. 

Kaps comprobando el encuadre adecuado. Foto cedida por el Museo RTVE.

Con el inicio de los setenta, incomprensiblemente, Artur Kaps fue perdiendo presencia en televisión. Cierto es que no le faltaba trabajo porque siguió dirigiendo programas de Herta Frankel al mismo tiempo que se encargaba de la dirección artística de la sala Scala de Barcelona (cargo en el que le sucedería a su muerte su amigo Franz Johan) pero su firma era menos frecuente. Su último gran programa fue el de Fin de Año de 1972 (del que hemos hablado aquí), un macroespectáculo en el que demostró, una vez más, que su pulso como director y productor no temblaba un ápice. 

Preparando la grabación de "Esta noche con... Luis Mariano" en 1970

Falleció el 24 de enero de 1974 y la noticia produjo sorpresa entre sus propios compañeros y amigos. Bruno Coquadrix, director original del mítico teatro Olympia de París comentó en el tributo que le rindió TVE al año siguiente: "La última vez que hablé con él me contó sus muchos proyectos y eso significaba años y años de trabajo." Otras declaraciones coincidían en este sentido y quedaba claro que algo se rompía en la televisión patria, especialmente la que se preparaba desde Barcelona. Elio Gigante, el entonces poderoso director del Festival de San Remo, se lamentaba: "Era para nosotros el pequeño gran Kaps. Importante, lleno de voluntad, artista por encima de todo. Con él he trabajado en Italia y España en la televisión. Todos los artistas que conozco que han trabajado con Kaps han tenido palabras de elogio para él, era extraordinario. Era un hombre excepcional, creo que TVE ha perdido una gran personalidad".


Su epitafio lo escribió, involuntariamente, un año antes de morir, en la citada entrevista a Jaque. Ahí dejaba claro lo que había guiado su vida artística: "Tengo miedo del público. Cuanto hago me parece insuficiente y es que el público lo nota todo, hasta la buena voluntad con que hayas hecho un programa."

Todas las fotos cedidas por este blog por el Museo RTVE y Gabriel Sendra están sometidas a derechos de autor. 

domingo, 23 de mayo de 2021

Congratulations. Celebrando los primeros 50 años de Eurovisión.

El sábado 22 de octubre de 2005 el Festival de Eurovisión celebraba su quincuagésimo aniversario con un programa especial desde Copenhague producido por la EBU (European Broadcoasting Union) y con la televisión danesa DR como anfitriona. En realidad organizaban este cumpleaños con meses de adelanto puesto que la primera cita del concurso se produjo el 24 de mayo de 1956 en Lugano (Suiza). Llegar hasta esa fiesta televisada no fue fácil puesto que durante los tres años previos cadenas como la BBC (Reino Unido), NDR (Alemania) y NOS (Países Bajos) se postularon como organizadoras y, finalmente, varios países de la red eurovisiva decidieron no retransmitir el show, entre ellos Francia, Italia y Reino Unido que, por cierto, emitiría un documental narrado por el clásico comentarista Terry Wogan en el mes que tocaba. 

El Forum de Copenhague fue el escenario elegido para esta "Extravaganza", calificativo usado durante la producción y que también se repitió durante la propia promoción. TVE lo difundió en directo desde La Primera y también desde el Canal Internacional. Hubo una ligera diferencia entre ambas señales: en España los cortes publicitarios impidieron ver algunos de los vídeos recopilatorios que sí se disfrutaron en el resto del mundo. Beatriz Pécker y José María Íñigo unían fuerzas para la retransmisión, una pareja perfecta para estas lides puesto que ambos tenían experiencia por separado y representaban a dos generaciones bien distintas. 

Katrina Leskanich y Renārs Kaupers fueron los presentadores de esta cita. Ella había ganado el Festival representando a R.U. en 1997 con Katrina and the Waves y él había quedado tercero en 2000 con su grupo Brainstorm por Letonia. Se encargaban de dar paso al resto de participantes que acudieron al Forum para introducir actuaciones, vídeos o, cómo no, cantar sus propias canciones... o las de sus compañeros. "Congratulations" tenía una excusa que servía como hilo conductor: escoger el tema más popular de los cincuenta años de certamen. Una selección previa realizada a través de la web de la EBU y de un jurado profesional dio como resultado una lista de catorce canciones.

España tuvo su representación de varias maneras. Massiel se presentó en Dinamarca con mucho humor: "Ha sido un largo camino hasta aquí pero estoy llegando" dijo en inglés mientras se acercaba al punto de presentación. Había sido introducida por Cliff Richard, su rival en 1968, en un vídeo, una muestra de la ironía tan presente en el Festival en general y en esta emisión en particular. 


La canción "Eres tú" de Mocedades era una de las catorce seleccionadas y tres de sus integrantes originales aparecieron en el escenario aunque no para cantarla, puesto que se usó un ballet para "adornar" las imágenes originales de su participación en 1973. Una Amaya emocionadísima agradecía al público su calor. Uno de sus hermanos había muerto recientemente y aquellos aplausos rompieron su habitual serenidad sobre las tablas, demasiados recuerdos unidos en un solo instante. 

Brotherhood of Man volvió a pedir besos

"Nel blu dipinto di blu" de Domenico Modugno (más conocida como "Volare") era la entrada más antigua de la lista, 1958, una de las no ganadoras que, sin embargo, se había ganado el cariño del público y el derecho a competir. "Poupée de cire, poupée de son" de France Gall (1965), "Congratulations" de Cliff  Richard (1968), "Waterloo" de ABBA (1974), "Save Your Kisses for Me" de Brotherhood of Man (1976), las dos con las que el irlandés Johnny Logan ganó por Irlanda en 1980 y 87, "Ne partez pas sans moi" de Celine Dion (1988) o "Diva" de Dana Internacional (1998) fueron otras de las distinguidas en esta amistosa contienda pero, por razones obvias, no todos sus cantantes originales estaban en Copenhague.  

Lys Assia, primera ganadora de Eurovisión, con 81 años volvió a cantar "Refrain"

Pero, como decía antes, la elección era una simple "percha" para montar este gran espectáculo. El plato fuerte lo constituía la lista de artistas que recrearon sus temas o los de otros compañeros. La mismísima Lys Assia, primera ganadora en 1956, cantó su "Refrain" en riguroso playback; Anne-Marie David, ganadora de 1973, el "Après toi" de Vicky Leandros (Luxemburgo, 1972); Dana Internacional revivió el "Parlez-vous français?" de nuestras Baccara (aunque actuaron por Luxemburgo en 1978); Gali Atari su "Hallelujah" (vencedor 1979) y el grupo Bucks Fizz volvió a bailar al ritmo de su "Making your Mind Up" con el que triunfaron en 1981, por poner unos pocos ejemplos. Además había un cuarteto encargado de varios medleys y que servía de voz de apoyo, entre ellos se encontraban tres ganadores (1992, 94 y 96). 

Nicole y Hugo enfundados en sus trajes de 1973... o unos muy parecidos

Varios vídeos recopilatorios trufaban la gala, no sólo como "respiro" para realización y producción que permitía reorganizar el escenario para las siguientes actuaciones sino también para recordar grandes momentos con mucho humor. En cada uno de esos montajes audiovisuales veíamos, una y otra vez, al dúo belga Nicole y Hugo presentes en la edición de 1973 (la de Mocedades que ganó Anne-Marie David con "Tu te reconnaîtras"). Su baile y sus ajustadísimos trajes no fueron suficientes para llamar la atención de los espectadores y quedaron en último lugar pero aún así se convirtieron en un clásico del Festival porque representaban su espíritu: alegría, sintonía pegadiza, baile reproducible en casa, sentido del espectáculo y una sorprendente ausencia de miedo al ridículo. El running gag de sus continuas apariciones en los vídeos funcionó y la audiencia de la sala aplaudía con furor cada nueva intervención. La cosa se resolvió con su entrada en el escenario donde reprodujeron su tema, quizás con menos flexibilidad, sí, pero ahí estaban 32 años después. 


La canción elegida como la más popular del concurso hasta ese año fue, cómo no, "Waterloo" de ABBA pero el grupo sueco no acudió al evento, cosa que no sorprendía a nadie porque llevaban años sin encontrarse en público. La fiesta terminó con la reunión en el decorado de todos los invitados ante miles de eurofans que fueron los que realmente disfrutaron de este especial lleno de guiños para connaisseurs. 

Aquí tenéis "Congratulations. 50 Years of the Eurovision Song Contest":

sábado, 18 de mayo de 2019

Eurofestival 1965


¿Qué habría pasado si en vez de Conchita Bautista nos hubieran representado en Eurovisión 1965 el Dúo Dinámico o Raphael? Esta hipótesis no es baladí puesto que ellos también participaron en la preselección que realizó TVE aquel año para el ya famoso certamen musical organizado por la Unión Europea de Radiodifusión (UER). El título de aquel programa que se emitió toda la temporada fue "Eurofestival 65", feliz ocurrencia de su presentador, José Luis Barcelona. 


Y sí, pudo ocurrir. En vez de "¡Qué bueno, qué bueno!" pudimos acudir al concurso con "Esos ojitos negros" de Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, canción que después se hizo célebre y que forma parte del repertorio ineludible de los conciertos del Dúo Dinámico y de cualquiera de sus recopilaciones. 


La otra gran rival (de hecho quedó en tercer lugar) en aquella preselección, fue "Feriantes" interpretada con pasión por un Raphael tan excesivo como siempre y que, precisamente, por eso gustaba a público y, sobre todo, a crítica. En realidad tanto unos como otro tuvieron su oportunidad posterior en Eurovisión. Ellos fueron los compositores del famoso "La, la, la" con el que Massiel resultó vencedora en 1968. Además, en varios medios se aseguró que habían compuesto un tema para acudir a la presente edición y que su intención es que la cantara Noelia del último OT. En cuanto a Raphael, no tardaría mucho en ser elegido para representar a TVE, sólo un año... y repitió al siguiente. Quizás muchos no lo recuerden (o no lo sepan) pero efectivamente participó en dos ocasiones: 1966 con "Yo soy aquel" y 1967 con "Hablemos del amor". 


"Eurofestival 1965" se emitió entre noviembre de 1964 y febrero del año siguiente desde los estudios de Miramar en Barcelona en un horario un tanto raro, domingos a las 11 de la mañana. Más de 300 canciones fueron presentadas pero casi cien no cumplían los requisitos exigidos así que finalmente participaron 242. El jurado de esa selección inicial estaba formado por miembros de casas de discos y representantes de la propia cadena. De ese primer barrido se quedaron con 54 temas que fueron presentados al público semanalmente. Para ser jurado del programa había que enviar una carta a TVE y "a cada uno de los solicitantes se le asignó un número y semanalmente ciento, y en ocasiones doscientos, de estos números y personas participaban como jurado de las canciones presentadas en cada día determinado. El sistema de votación: una tarjeta con el nombre de la canción seleccionada" (TeleRadio, nº 373). José Luis Barcelona y Montserrat Cierco eran los presentadores y Ricardo Soria lo dirigía. En la gran final, está sí emitida de noche, Cierco fue sustituida por Irene Mir por enfermedad y Federico Gallo se encargó de coordinar los votos del jurado profesional (en la foto) que se combinaba con cinco de los 635 aficionados que habían ejercido como tal previamente. 


La ganadora de aquella clasificación fue Conchita Bautista con la canción ya mencionada compuesta por Antonio Figueroa. La racial cantante había sido nuestra pica en Flandes, la que inauguró nuestra participación en el Festival en 1961 con "Estando contigo". En esta ocasión el resultado fue catastrófico, 0 puntos. Pero no nos engañemos, quizás ni el Dúo Dinámico, ni Raphael ni otros contendientes  como Jaime Morey (que acudiría siete años más tarde), Lorenzo Valverde (padre de Loreto y Marta), Franciska (madre de Rebeca, la de "Duro de pelar") o Víctor Balaguer (que ya había fracasado tres años antes con "Llámame") tenían posibilidades con aquel pelotazo que fue "Poupée de cire, poupée de son" de Serge Gainsbourg interpretado con una mezcla perfecta de inocencia y picardía por France Gall.