Mostrando entradas con la etiqueta Caras nuevas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caras nuevas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de abril de 2020

Adriano Rimoldi, el galán italiano pionero de TVE

Consuelo Romero, Adriano Rimoldi y Blanquita Álvarez en el segundo aniversario de TVE

En los primeros tiempos de TVE, esos que son denominados los "años heroicos" porque apenas había medios técnicos y los que trabajaban en el chalecito del Paseo de la Habana (primera sede de la recién nacida emisora) no podían ser considerados profesionales porque iban aprendiendo sobre la marcha; en esos primeros tiempos, digo, la Casa se permitió el lujo de contratar a una estrella del cine. Y no era una estrella cualquiera, se trataba de un astro importado de Italia, un galán de sonoro nombre, Adriano Rimoldi, que era bien conocido en su país y que llevaba desde 1943 trabajando asiduamente en el nuestro. Obtuvo importantes papeles en coproducciones hispano-italianas (o ítalo-hispanas más bien) auspiciadas por la buena relación entre la dictadura Franquista y la Repubblica Sociale Italiana, el régimen de Mussolini. Efectivamente, la figura de Rimoldi es hoy controvertida porque ya desde sus comienzos en el GUF (Gruppi Universitari Fascisti)- Teatro Sperimentale estuvo relacionado con el movimiento que después daría lugar a la República Mussoliniana. Más allá de sus ideas políticas, desde sus inicios destacó como "declamador" y como actor de amplio registro. Poco a poco descubrió sus excelentes dotes para la comedia. En el cine español apareció en comedias como "Si te hubieses casado conmigo" (de las denominadas "de teléfono blanco" a imitación de las sofisticadas películas italianas que transcurrían en lugares de lujo y pasión totalmente ajenos a la realidad del país) junto a Amparo Rivelles y Fernando Rey pero también en obras tan interesantes como la versión de Edgar Neville de "Nada", la novela de Carmen Laforet o el thriller político "Pacto de silencio" con Ana Mariscal. 

Blanquita Álvarez y Adriano Rimoldi y Blanquita Álvarez en el concurso "Caras nuevas" en 1959

A TVE llegó unos meses después de la inauguración de las emisiones regulares en octubre de 1956. La razón de su fichaje no está clara (al menos yo no he encontrado datos que lo expliquen). Había regresado a Italia a finales de los 40 donde su relación previa con el Régimen no le ayudó a encontrar papeles protagonistas. No obstante trabajó con fruición y consiguió regresar al teatro de forma triunfal en 1952 y un año antes había participado en la última película del dúo Laurel y Hardy rodada en Francia, la coproducción franco-italiana "Robinsones atómicos". En 1954  colaboró con la RAI en diversos dramáticos. En nuestra televisión se asentó, curiosamente, como presentador. Su mayor éxito popular (éxito entre la escasísima audiencia de la época) fue el concurso "Caras nuevas" en 1959 junto a Blanquita Álvarez en el que se buscaban nuevos locutores (y del que ya hemos hablado aquí). Antes de eso aportó a distintos espacios su depurada voz de recitador, su seductor acento italiano y unas formas de estrella de la pantalla que otorgaban glamour a una tele en pañales. Tan pronto aparecía presentando una actuación musical como charlando con compañeros de profesión. Últimamente se le ha atribuido ser el presentador del primer programa culinario precisamente porque en en 1957 presentó algo titulado "Cocina" que puede llevar a error. En realidad se trataba de una especie de sketch breve protagonizado junto a Rosita Valero (mujer de otro gran locutor, Antolín García) en el que ella, según el historiador televisivo Baget-Herms, "hacía las veces de conciencia del presentador". El mismo estudioso aseguraba que Rimoldi "fue el primer famoso que pasó por TVE". 
   A finales de esa década regresó a su país donde ya se asentó definitivamente. En 1963 intervino en su última película y murió prematuramente dos años después. Su paso por la tele española fue importante en aquellos primeros años para dar cierto caché a esos primeros programas pero está prácticamente olvidado porque sólo se conservan fotos de sus trabajos aquí y muy pocos datos. 

sábado, 7 de noviembre de 2015

El debut de Mari Carmen García Vela


Quizás no la reconozcáis pero la protagonista de esta portada de febrero de 1962 llegaría a ser una figura icónica de los informativos de los ochenta y noventa. Esta jovencita que posaba por primera vez para la revista decana de televisión tras ganar el concurso de noveles "Caras nuevas" de TVE es ni más ni menos que Mari Carmen García, el rostro más emblemático de "Informe Semanal" (con permiso de Rosa María Mateo) y el que más años estuvo al frente del programa.


Ese concurso servía para buscar nuevos locutores televisivos casi desde los inicios y en su primera edición el ganador había sido Miguel de los Santos (que ante una mejor oferta radiofónica cedió su puesto a José Luis Uribarri). Mari Carmen era una joven de 19 años que tras finalizar el bachillerato universitario estaba cursando el laboral al tiempo que trabajaba en una oficina. Decía de sí misma que era tímida pero que sabía dominarse y que aunque había acudido a las pruebas en el Paseo de la Habana muy nerviosa "cuando estuve antes las cámaras se me quitó el miedo. Me mandaron improvisar y lo hice como Dios me dio a entender, sobre el estudio que los padres deben hacer en la psicología de los hijos. Ya en la calle no terminaba de preguntarme cómo había podido hablar de esto.  Ahora no sería capaz". En la segunda fase tuvo que entrevistar a un compositor argentino y parece que durante un segundo se quedó en blanco: "Se me vino el mundo encima. Miré al papel, no veía las letras, seguí entonces como me pareció. Salí muy disgustada". Esa prueba se realizó en directo ante los espectadores que parece que no notaron esa duda porque de los catorce mil y pico votos que enviaron los lectores de "TeleRadio" (que eran los votantes autorizados), más de la mitad fueron a parar a Mari Carmen. Hubo otras pruebas que no fueron retransmitidas y en una de ellas demostró su seguridad de forma aplastante. García Vela sufrió una lesión infantil que le dejó secuelas, por eso cuando el jefe de realización, José Lombardía, le pidió que anduviera por el plató ella no se amilanó y lo disimuló "con coquetería". Decía el periodista Mariano R. Villén en la revista: "María del Carmen opina justificadamente que ese su leve balanceo al andar en nada puede mermar las facultades de una posible locutora de TV". Y tenía toda la razón. 
   "Academia TV" fue su debut oficial como presentadora de la Casa y desde entonces compaginó tele con radio y con sus estudios. Sería a mediados de los 70 cuando despuntó en programas divulgativos como "El canto de un duro" e informativos. Hoy muchos seguimos echándola de menos en "Informe Semanal".