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domingo, 8 de marzo de 2020

Las locutoras de los 60 y Francisco Umbral

Las locutoras estrella de 1964: Isabel Bauzá (de pie a la izquierda), Marisa Medina (en la escalera), Carmina Alonso (de pie a la derecha), Mari Carmen García Vela (sentada) y Pilar Cañana (con el teléfono). 

Aquí están las estrellas femeninas de la TVE de 1964, son las locutoras y presentadoras de los flamantes estudios de Prado del Rey inaugurados apenas seis meses antes de esta histórica foto de grupo. No eran las únicas, desde los estudios de Barcelona otro grupo de jóvenes profesionales se encargaban de funciones similares y ni siquiera están todas las que trabajaban en la capital pero estas cinco elegidas para una portada de la revista TeleRadio eran, posiblemente, las más populares o, al menos, las que más ocupadas estaban aquella temporada. Día sí día también se ponían frente a las cámaras ya fuera para informar de lo que se iba a ver a continuación o para presentar algún programa siempre, eso sí, acompañando a los presentadores. Quizás deberíamos cambiar el verbo y usar otro, "secundando" se atañe más a la realidad. Su labor en la tele era un reflejo de las responsabilidades laborales que, en general, podía asumir la mujer en esta época. Eran importantes en la parrilla televisiva, sí, pero no podían aspirar a más, se comían el marrón de la continuidad, horas y horas de guardia en el locutorio para solucionar cualquier problema técnico con su amable presencia y sus tranquilizadoras palabras: "Rogamos disculpen esta interrupción...". Los hombres no. En cuanto a la presentación de programas importantes, habitualmente (salvo importantes excepciones) se tenían que conformar con ser la ayudante del conductor principal, a cambio ellas se encargaban de decenas de horas semanales de otros espacios de menor enjundia. 


El reportaje que acompañaba a este portada (la nº 362) confirmaba la imagen que los hombres tenían de ellas y la que la propia tele quería proyectar, no olvidemos que "TeleRadio" era la revista oficial de la cadena. La breve descripción y la casi telegramática entrevista a cada una reflejaba que su papel, aunque fundamental en TVE se veía con condescendencia y mucho paternalismo. Curioso resulta que el periodista que escribió esto (que hoy resulta sonrojante) fuera nada menos que Francisco Umbral que por aquel entonces trabajaba como corresponsal en Madrid de "El Norte de Castilla" cuyo director, Miguel Delibes, le había dado la oportunidad de estrenarse en Valladolid. Para complementar sus ingresos colaboraba con otras publicaciones como esta. Atención al tono del que muchos años después sería prestigioso escritor y columnista.
"Isabel Bauzá es la más antigua locutora de Televisión Española. Es morena, graciosa, "discreta" que diría el clásico. Está casada y tiene un hijo de pocos meses. Se le nota la veteranía, el oficio, en la desenvoltura con que entra en los hogares, a través de la pantalla, como si estuviera en el suyo propio. Lleva una maleta corta y viste de negro con un original adorno bajo el cuello (...)
- ¿Como empezó?
- Con un programa muy pequeñito.
- ¿Mucho tiempo con el programa pequeñito?
- A la semana de estar en TVE hacía tres programas infantiles y tres largos. 
- ¿Empezó actuando ya con la misma seguridad con que hoy lo hace?
- No. Nadie puede tener seguridad al principio.
- Resuma su historial televisivo.
- He representado a España en Bruselas y en Portugal. Y he hecho varias veces el Festival del Mediterráneo. 
- ¿Tiene sueños de actriz?
- No.
- ¿Es compatible la televisión con el matrimonio?
- Ya ve usted que sí.
- (...) ¿Ha hecho usted publicidad alguna vez?
- ¿Por qué me lo pregunta?
- Porque me parece que, con esa sonrisa, usted es capaz de convencer a cualquiera de qué sopa y qué coñac son los mejores y los que debe comprar urgentemente."


"Carmina Alonso ha obtenido el Premio Ondas como locutora-presentadora de televisión. Ella es rubia y sonriente. Simpática.
- ¿Cuántos años en la profesión?
- Dos y medio.
- ¿Tiene novio?
- Claro.
- ¿Y qué dice su novio?
- Se queja.
- ¿De qué puede quejarse?
- De eso. De los horarios. Siempre tengo que dejarle para entrar a trabajar a las horas en que todo el mundo sale a divertirse.
- ¿Qué hacía antes de dedicarse a sonreír a los españoles desde la minipantalla?
- Estudiaba para hacerme diplomada en belleza facial.
- La que usted tiene.
- (...) ¿Seguirá trabajando en televisión cuando se case? Lo digo porque hay casos. Ya sabe, Isabel Bauzá.
- No sé. Quizá haga algún programa que no sea complicado."


"Pilar Cañada nunca se ha visto en la pantalla de la televisión aunque es una de las presentadoras que con más frecuencia se asoman al receptor (...)
- ¿Está usted aquí por guapa?
- Estoy porque me hicieron unas pruebas y resultaron bien.
- (...) ¿No le resulta monótono su trabajo?
- No.
Pilar tiene un algo aristocrático en su personal Un perfil de grabado ilustre y grandes ojos color de tarde. Su voz es dulce y lenta. Suele peinarse con el pelo recogido. Tiene un novio pintor.
- Pilar, ¿no es el sueño de una locutora llegar a ser actriz?
- Yo lo he sido. He hecho un poco de teatro y otro poco de cine.
- ¿Cree que llegará a algo más en televisión?
- Naturalmente."


"Marisa Medina es, además de locutora de televisión, una señorita de la poesía secreta. Marisa la poetisa le llaman los amigos. Es alta, bonita, espectacular. Una chica llena de inquietudes que, en lugar de dedicar los ratos libres a pasear por Madrid bordeando los socavones con esa gracia que tiene en el andar, prefiere meterse en casita a escribir sus poesías. 
- ¿Cuántos años en televisión, Marisa?
- Tres.
- ¿Cómo empezó?
- Como actriz.
- ¿Es usted entonces una actriz fracasada?
- Nada de eso, oiga. Me pasé a locutora porque este trabajo me parece más seguro."


A Mari Carmen García Vela se empeñó en cambiarle el nombre produciéndose un diálogo casi surrealista: 
"- ¿Cómo la anuncian en televisión?
- Bueno, la verdad es que nunca me anuncian.
- Vamos a probar a recortarle un poquito el nombre para cuando sea usted famosa, ¿quiere?
- Encantada. 
- ¿Qué tal María Vela?
- Muy corto. Muy seco.
- ¿Y Carmen Vela?
- Los dos son como un poco folklóricos.
- Se lo dedicaremos a la primera bailaora de la nueva ola que venga pegando. Carmen Vela, ¡qué nombre para armar la marimorena en esos tablaos! O Mariavela, pronunciado así, todo junto. ¿De verdad que no le gusta? 
- Suena a Marianela.
- Sí. Y a bailarina antigua, a tonadillera de viejo romance. Pero ya veo que no le hace mucha ilusión."

   No es que Umbral no respetara a estas cinco extraordinarias presentadoras, simplemente era la actitud de la época. Todo hay que verlo en su contexto, lo preocupante sería que hoy en día se mantuviera esta postura. Hemos avanzado mucho... pero aún queda mucho por camino por andar. 

martes, 28 de octubre de 2014

Así celebró TVE sus 45 años

Era miércoles, 24 de octubre de 2001, TVE no tenía previsto celebrar su 45 aniversario a pesar de lo significativo de la fecha. Habían preparado una gran gala cinco años antes y organizarían otra un lustro después pero tampoco querían que el asunto pasara sin pena ni gloria así que pensaron que podrían festejarlo en su magazine "Tiempo al tiempo" presentado por Concha Velasco, que había comenzado como un programa nostálgico pero que fue adentrándose en temáticas mucho más escabrosas.

Aquel día, se había hablado de violencia doméstica, abusando del morbo del testimonio de dos afectadas, y de los tejemanejes del certamen Miss España. Rozando la medianoche, tras una pausa de publicidad, Concha daba paso a un reportaje sobre el cumpleaños de nuestra tele y tras él... Marisa Medina en primer plano daba la bienvenida al programa "Todo es posible en domingo".

La mítica locutora era interrumpida por otro no menos veterano presentador, la primera cara de TVE en Barcelona, don José Luis, de apellido, la mismísima ciuda condal. Él aclaraba que en realidad estaba allí para conducir el recordado "Reina por un día".

Pero él también veía cómo su discurso era cortado por Elena Santonja y ésta por Ramón Sánchez Ocaña...

... él por el Padre Mundina y, finalmente, llegaba Paco Costas para recordar que todos merecemos una Segunda Oportunidad, como su famoso programa sobre seguridad en la conducción.

Un grupo de presentadores de diferentes épocas y géneros que celebrarían con cuatro días de antelación el aniversario del medio que les había hecho famosos y que había constituído su pico profesional. Todos juntos en el sofá del plató de Sant Cugat del Vallés durante Concha Velasco luchaba contra su propia ética al presentar un programa que no era lo que le habían prometido.

Sin embargo aquella noche, la gran actriz pudo sentirse cómoda en el último tramo del espacio. Además de los comunicadores que se sentaron con ella también estaban presentes dos concursantes que alcanzaron la popularidad en los 60, Secundido Gallego de "Las diez de últimas", y Mercedes Carbó, la "mamá del millón" de "Un millón para el mejor". Todos juntos soplaron simbólicamente la tarta cumpleañera.

De esta forma tan sencilla TVE quiso sacar pecho en un momento difícil, recordando que su experiencia era un grado y que en el corazoncito de cada espectador habría un hueco para un programa, un personaje, un momento de la cadena pública.
   Posiblemente, la corporación esté viviendo uno de sus peores épocas pero prefiero pensar en todos los instantes de felicidad que nos ha proporcionado, por eso levanto mi copa y digo bien alto ¡FELICIDADES Y GRACIAS!

domingo, 17 de febrero de 2013

625 líneas

 Un programa para avanzar los contenidos de TVE durante la semana, así de simple, esto era en definitiva "625 líneas", sin embargo lo sencillo a veces encierra grandes misterios, ¿cómo es posible que un espacio de promoción consiga audiencia y los primeros puestos en las listas de aceptación de los espectadores?

La clave está en su primer director y presentador, José Antonio Plaza, un periodista que ya había sido corresponsal de los Telediarios en Londres y copresentador de "35 millones de españoles" con Amestoy. Plaza tiene pendiente una recuperación de su memoria porque fue un profesional con una trayectoria interesante y poco reconocida. El caso es que infundió a un programa aparentemente de relleno como este una serie de elementos que lo convirtieron en una ventana al mundo de la televisión desde dentro de la propia tele. Además añadió contenidos propios de un magazine de tal modo que el ritmo era muy rápido para la época.


Como primera acompañante en pantalla eligió a Paca Gabaldón, actriz que comenzó su carrera en España como Mary Francis y que ya había debutado en la tele junto a José Luis Barcelona en "Musical 14.05". También la pudimos ver en "300 millones" en 1978 antes de volver definitivamente al mundo de la interpretación.
En la segunda temporada Plaza decidió renovar a los presentadores y se apartó de las cámaras para dejar paso a una pareja que estuvo dos años al frente del programa. Ella era Mayra Gómez Kemp en su primera oportunidad como presentadora tras haber intervenido como actriz en el "Un, dos, tres" de Kiko Ledgard. Tal fue la fama que alcanzó con este espacio que consiguió un TP de Oro.
Él era Juan Santamaría, un profesional de voz grave y sonrisa fácil que se retiró para dedicarse a la hostelería y que regresó hace unos años de manera puntual al Canal Cocina con un excelente programa sobre cocina tradicional española. No había perdido un ápice de sus dotes de comunicación, por cierto.
Una de las características más singulares de "625 líneas" fue la posibilidad de ver en un plató y chapurreando español a grandes estrellas internacionales, protagonistas de series como "Raíces", "La casa de la pradera" o "El nido de Robin". Por supuesto también acudían los nacionales e incluso ejercían de presentadores ocasionales.

La pléyade de colaboradores puntuales es enorme pero hay que destacar a la primera presentadora negra de TVE, Roxana Dupré, dominicana que daba la réplica a Plaza y Gabaldón en la primera época y que fue una revolución en su día.

Desde 1979 este informativo con dosis de entretenimiento fue presentado en temporadas sucesivas por locutoras de la casa, entre ellas Isabel Borondo.
Como presentador, Santiago Peláez sustituyó a Santamaría y asumió la dirección en el 79 reemplazando al creador, José Antonio Plaza, hasta el final del programa en 1981. Peláez se dedicó posteriormente al periodismo deportivo.
Además de los reportajes y las entrevistas también se ofrecían actuaciones musicales, humor (aquí fue donde Tip y Coll soltaron aquella coletilla de "Y la próxima semana, ¡hablaremos del Gobierno!") y pequeños concursos con famosos de TVE compitiendo y Marisa Medina como presentadora.
"625 líneas" no fue el primer promotor de la programación televisiva, le había precedido "TVE es noticia" y "La semana que viene" (ambos con Uribarri) y tuvo sucesores como "Vamos a ver" o "Próximamente" hasta que en los 80 "Y sin embargo... te quiero" (Salas y Summers) consiguió un éxito similar al del programa creado por Plaza.

miércoles, 11 de abril de 2012

Adiós a Marisa Medina

Ella misma lo había anunciado tiempo atrás, no había solución a su cáncer e intentaría vivir lo que le quedaba con la mayor dignidad posible. Finalmente ha sido esta madrugada cuando Marisa Medina ha fallecido. A pesar de que sus últimos veinte años no han sido precisamente un lecho de rosas y sus apariciones televisivas son más bien dignas de olvido, esta presentadora mantenía el cariño de aquellos espectadores que la siguieron durante los 60 y 70, su etapa de apogeo.

Su ingreso en TVE se produjo a principios de los 60, en la Televisión Escolar, primer paso de toda una generación de locutoras que se formó en aquel experimento. Al principio compaginaba su trabajo de secretaria en una embajada con su labor delante de las cámaras. Su primer gran éxito fue "Fin de semana", programa contenedor de diversas secciones relacionadas con el ocio de los domingueros y donde debutó Félix Rodríguez de la Fuente.

Todos sus compañeros destacan su excepcional memoria fotográfica lo que le permitía aprenderse guiones con gran rapidez y no mirar demasiado los papeles. En la década de los 60 alternó la presentación de varios programas con sus guardias en el locutorio de continuidad.

Ya en los 70 probó suerte en el cine e incluso en la música y TVE confió en ella para cometidos más importantes como la copresentación de grandes magazines al estilo de "Buenas Tardes" con Joaquín Prat o "Todo es posible en domingo", el que consideraba su programa favorito.

Los festivales de la canción también fueron terreno familiar para la Medina que, con su calma habitual, era capaz de soltar las farragosas normas de puntuación sin inmutarse y mirando a cámara constantemente.

En los 80 su figura se fue apagando y de los programas estrella la pasaron a los avances de programación como "625 líneas", "Vamos a ver" o "Próximamente". No aceptó bien esa decadencia profesional y a mediados de la década se retiró de pantalla.

Su vuelta se produjo ya en los 90 con un programa sobre la vivienda en una época en la que no había burbuja inmobiliaria, "Llave en mano".
Las drogas, la bebida, el juego y un cáncer fueron un cóctel demasiado fuerte para una mujer que demostró su coraje últimamente, superando sus adicciones y haciendo frente a la enfermedad.

lunes, 16 de mayo de 2011

Jurados Eurovisivos 2

Continuando con el recordatorio de los programas previos al festival de Eurovisión que iniciamos en la entrada anterior nos situamos ahora en 1981, cuando Isabel Tenaille repetía la labor que ya había realizado en 1977. Aquel año nos representaba un desconocido Bacchelli (que por cierto sigue siendo desconocido hoy en día) con la canción "Y sólo tú". Miguel de los Santos, quien retransmitía el concurso, aseguraba al conocer que los ganadores habían sido los británicos Bucks Fizz que la canción española tenía más calidad musical y merecía un puesto mejor que el que conseguió, el 14º.
Los siguientes cuatro años sería una locutora de la casa, Marisa Medina, la encargada de presentar al jurado y entrevistar brevemente a sus integrantes. Es increíble comprobar viendo aquellos programas la extraordinaria memoria de esta profesional. Se largaba unos discursos de 6 minutos a cámara sin mirar al papel y, por supuesto, sin la ayuda del auto-cue.
En 1995 la entonces popular Concha Galán daba la bienvenida a los espectadores con su amplia sonrisa. Aquel año nos representaba Anabel Conde con "Vuelve conmigo", la última gran posición de TVE, nada menos que un segundo lugar y con polémica para el ganador, una canción instrumental en un principio a la que se le añadió letra in extremis para cumplir las normas del eurofestival y que más tarde se enfrentó a una denuncia por plagio.
Galán repitió el año siguiente y el último presentador de un jurado fue José Manuel Parada en 1997 pero no olvidemos a los previos que aquí no han aparecido porque no tengo imágenes:
José María Íñigo (1976), Matías Prats (1978), Manuel Almendros (1979), Marisa Naranjo (1986), Isabel Borondo (1987), Marta Sánchez y Laura Valenzuela (1988), Inka Martí (1989), Vicky Larraz (1990), Isabel Gemio (1991-92) y Ángeles Martín (1993-94)

miércoles, 14 de julio de 2010

El maldito locutorio

Ahi está Marisa Medina en pleno anuncio de los programas de la tarde a mediados de los 60. Tres micrófonos, tres, apuntan hacia ella, no sea que falle alguno. Un par de monitores, uno con la señal de antena y otro con la interna, le ayudan en los momentos de absoluto descontrol.
En el control de realización están pendientes de su despedida para conectar con otro estudio o bien para dar paso a la señal del otro control donde están a punto de "soltar" la serie o película de turno. Mientras tanto, Marisa reza (bueno, ella era atea, creo) para que todo salga bien y no tenga que improvisar ad infinitum.
Ya he hablado varias veces del locutorio, el maldito locutorio, ese lugar donde las locutoras hacían guardias interminables, no sólo para anunciar la programación sino para estar al quite cuando había algún problema con la emisión. Ya era hora de mostrar el cuchitril en el que permanecían horas y horas... pobres...
Y hablemos de alguna de ellas, continuando con las que ya hemos presentado en ocasiones anteriores. En la foto superior podéis ver a Amelia Muñoz, a diferencia de alguna de sus compañeras, Amelia nunca presentó un gran programa que le diera más popularidad, ella permaneció de guardia desde los 70 hasta los 80. Su dulce voz, su aspecto de mujer agradable y su tono calmado era el que mandaba la época. Amelia, por dar un dato curioso, está casada con Pepe Ruíz, Avelino de "Escenas de Matrimonio". Quién sabe si se conocieron en Prado del Rey mientras ella estaba en el locutorio y él iba de paso a grabar un Estudio 1...
María José Valero ingresó en TVE oficialmente en 1959, con los estudios de Paseo de la Habana todavía en funcionamiento, allí comenzó haciendo papeles en programas infantiles. Durante aquellos primeros años también colaboró en programas de variedades y dramáticos. Su relación con TVE era de ida y vuelta, en la temporada 1971-72 era habitual verla como locutora de continuidad. También intervino en varias películas, por ejemplo en "La Residencia" de Chicho Ibáñez Serrador y parece ser que fue ella la que le dió la idea de la escena de las duchas con las alumnas en camisón porque la propia Valero había vivido aquella experiencia en su juventud.
Fue pareja del realizador Luis Tomás Melgar.
Mercedes Rodríguez es paisana mía, nació en Ponferrada, así que le dedicaré un día una entrada un poco más amplia pero adelantemos que se incorporó al Ente en 1967 como presentadora de programas culturales. En los 80 tuvo una etapa de popularidad inesperada (quién se lo iba a decir después de más de una década en la Casa) con su trabajo en programas como "Aplauso" o "Gente Joven".

lunes, 8 de febrero de 2010

Buenas tardes, 1970

Cada temporada somos testigos del comienzo de nuevas temporadas de los magazines de tarde más asentados o del estreno de formatos que prometen hacer algo distinto. Esto no es nada nuevo, ya en 1970 Joaquín Prat presentaba "Buenas tardes", quizás el primer gran intento de hacer un macro-espacio contenedor de pequeñas secciones, entrevistas, música, conexiones y telefilmes. Presentadoras de la casa como Marisa Medina o Nelly (en la foto) ayudaban a Prat en su cometido, descrito por él mismo como "vehículo de unión entre un microespacio y otro. Debe establecer una línea de naturalidad y sencillez procurando, en todo momento, que se luzca el entrevistado y no el entrevistador. Me gustaría utilizar el gag siempre que sea bueno". Sabias palabras de las que deberíamos aprender todos los que nos dedicamos a esto.

"Buenas tardes" suponía un gran esfuerzo para TVE en aquel momento, la audiencia a esas horas era prácticamente mínima pero se decidió abrir una ventana para un público no sólo femenino. 70 profesionales se encargaban de dotar de contenido a un programa que tenía 35 secciones semanales y unas 15 conexiones en directo.
Entrevistas, música, colaboradores, humor (por ejemplo con Joaquín Portillo, en la foto), conexiones... Como véis todo está inventado, lo que cambia es la forma.

José Luis Monter fue nombrado productor ejecutivo y, por tanto, coordinador de los equipos y lo digo en plural porque se les ocurrió una idea que no es ninguna tontería, organizar un grupo de director-guionistas-realizador para cada día de tal forma que no se caía en la rutina ni en la repetición. Eso sí, era un lujo.


El programa se mantuvo varias temporadas aunque cambió de presentadores, en 1971 tomó las riendas el chileno Raúl Matas y poco a poco se fue reconvirtiendo en algo menos ambicioso pero que quede constancia de su existencia.

viernes, 5 de febrero de 2010

Locutoras de continuidad

Buenas tardes señoras y señores, bienvenidos a TVE, les informamos de los programas que podrán ver a continuación...
Más o menos así era el inicio de la intervención de las locutoras de continuidad, esas mujeres que nos daban paso a la programación de tarde o noche o despedían la emisión de la jornada antes del Himno Nacional. Profesionales como Isabel Bauzá hicieron muchas guardias en la garita de locución esperando su turno o bien atentas a que cualquier eventualidad cortara la emisión y tuvieran que intervenir ellas pidiendo disculpas por la interrupción y aguantando el tipo. La propia Isabel me comentó que una vez tuvo que suplir a un comentarista deportivo en directo porque falló la conexión y ahí estaba la pobre sin tener ni idea de fútbol y retransmitiendo jugadas que era incapaz de distinguir en el pequeño monitor del locutorio.
Esta figura comenzó con la propia televisión pero a partir de los 60 se hicieron indispensables al aumentar la programación y los centros de producción con los que había que conectar. Trabajaban por turnos y todas deseaban que les tocara presentar un programa de la casa que les permitiera liberarse de las guardias una temporada. Marisa Medina comenzó en TVE con "Fin de semana" pero enseguida se hizo popular como locutora de continuidad. Su memoria prodigiosa le permitía aprenderse los tochos de la programación y no mirar al papel en toda su intervención.
No me digáis que esta foto no es una chulada, fue recuperada del archivo por Javier Herráez, del departamento de fotografía de TVE.
Con la inauguración del Centro de Producción de Programas de Miramar en Barcelona también aparecieron las primeras locutoras de allá como Irene Mir (en la foto), Aurora Claramunt (proveniente del "Un, dos, tres..."), Ana María Solsona o el primer (y creo que único) locutor de continuidad, el gran José Luis Barcelona al que apodaron "el tío Averías" porque siempre le tocaba pedir disculpas por el fallo de la conexión con Prado del Rey.
Algunas de las locutoras solían tener programa propio cada temporada como esta beldad llamada Marisol González a la que podíamos ver luciendo palmito en espacios como "Canción 71" o "Siempre en domingo", precisamente este último compartiendo plano con otra compañera, Isabel Bauzá.
Con los 70 se produjo un relevo y aparecieron nuevos rostros como el de Jana Escribano, una bella con una voz profunda a la que de pequeño veía sustituyendo a Mari Carmen García Vela en Informe Semanal durante el verano.
Marisa Abad fue otro de esos rostros setenteros que tan pronto la veías anunciando la programación como presentando Gente Joven o Bla bla bla. Ella me confirmó en una entrevista hace un par de años el pitoste que se montó cuando contrataron a Bárbara Rey para presentar Palmarés en 1976. Aquello fue considerado intrusismo y no entendían que habiendo muchas presentadoras en plantilla se apostara por una artista conocida principalmente por la prensa rosa. Marisa me explicó que ellas entendían que se fichara a una estrella como Raffaella Carrá, una show woman para un programa espectáculo, pero lo de Bárbara Rey provocó sus protestas públicas. De nada sirvieron, por cierto.
Marisa Naranjo, esa canariona con una de las voces más límpidas de la televisión, fue otro rostro de los 70 que aguantó hasta los 80 en el estudio de locución aunque eso sí, desde finales de los 70 las guardias pasaron a mejor vida, afortunadamente para ellas, claro.

Os dejo con un video en el que se ve la intervención de una estas aguerridas mujeres: