Mostrando entradas con la etiqueta locutoras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta locutoras. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de abril de 2023

Pilar Cañada, elegante sobriedad

Pilar Cañada a mediados de los setenta. Foto @ArchivoRTVE

El pasado 12 de febrero fallecía la locutora y presentadora Pilar Cañada. Durante más de tres décadas formó parte de TVE y cuando se jubiló era una de las poquísimas veteranas que permanecía en la Casa y que había pasado por las sedes del Paseo de la Habana, Prado del Rey y Torrespaña. Quizás nunca fue una estrella pero adquirió una gran popularidad entre los sesenta y setenta por sus apariciones diarias como locutora de continuidad y su presencia esporádica en otros programas de más fuste e, incluso, como presentadora de algún Festival. Durante los ochenta seguíamos viéndola anunciando los programas de la mañana, la tarde o la noche (según el turno que le tocara) e incluso a principios de los noventa su voz seguía presente, como una especie de nana familiar que llevábamos años y años escuchando. En esa última etapa aún tuvo alguna aparición puntual en imagen pero sólo era reconocida por los mayores del hogar. 

Foto promocional de finales de los setenta @ArchivoRTVE

Que no fuera una de esas presentadoras famosas por un programa de éxito o que no tuviera un currículum brillante no es razón para que su muerte haya sido ninguneada por los medios y, mucho menos, por el que fue su lugar de trabajo durante tanto tiempo. Me temo que tengo el dudoso honor de haber sido el periodista que anunció su pérdida a través de Twitter y lo hice hace tan sólo unos días, el pasado lunes, cuando por fin pude confirmar la noticia. No siento ningún orgullo por ello, más bien me produce pena. Sí puedo decir, sin embargo, que me alegra mucho la repercusión que ha tenido el hilo en el que resumía (brevemente) su carrera y los mensajes de espectadores que la recordaban con cariño. Hoy toca repasar esa trayectoria con un poco más detalle acudiendo, además, a sus propias palabras recogidas en entrevistas aparecidas, fundamentalmente, en la revista TeleRadio. Es de justicia que recordemos a Pilar Cañada porque fue, sin duda, una de las caras más habituales de TVE y pocas han llegado a sus años de servicio ante las cámaras. 

En 1963, cuando ya había cumplido dos años en TVE

Segoviana (de Cedillo de la Torre) de nacimiento, su familia se fue a Madrid siendo ella jovencísima. Sus primeros pasos artísticos los dio en el teatro en obras como "No habrá guerra de Troya" y en piezas de teatro de cámara. Poco después probó en el cine como figurante o en papeles ínfimos. El crítico Jaume Figueras suele recordar cada vez que se repone "Espartaco" en alguna cadena que se la puede distinguir como extra. Desde luego no triunfó en la gran pantalla pero, oigan, trabajar junto a Kirk Douglas en una película dirigida por Kubrick no puede decirlo cualquiera. Fue su amiga Maruja Callaved, ya por entonces locutora de TVE, la que la animó a probar en el nuevo medio. Así lo recordaba en 1973 en una entrevista a Camino Ciordia para la Historia de la TV coordinada por Baget Herms: "Un buen día un grupo de amigos me dijeron en el Café Gijón que por qué no iba a hacerme unas pruebas, que estaban buscando presentadoras nuevas (...) Fueron unas pruebas muy largas que duraron un mes aproximadamente. El realizador era Lombardía y me animó mucho, me dijo que tenía buenas aptitudes."

Septiembre de 1961, una de sus primerísimas fotos como presentadora de "Escuela TV"

Finalmente fue seleccionada para ser una de las presentadoras de un ambicioso proyecto, "Escuela TV", el primer experimento divulgativo con intención de estabilidad en la programación. De este programa ya hemos hablado aquí así que no me extenderé pero hay que reseñar que fue un máster acelerado para Cañada. Al poco tiempo el espacio tuvo un "spin-off" (no sería el único), "Academia TV", y Pilar también intervenía en él. Dos años después fue nombrada locutora suplente lo que se unía a su labor en ambos programas así que semanalmente hacía turnos en el locutorio y educaba a través de la tele en secciones como "Historia de las cosas" y "En aquel tiempo". 

Ejerciendo de locutora de continuidad en los setenta

Aparentemente el trabajo como locutora era más sencillo aunque mucho más pesado pero para Pilar esa nueva faceta de su carrera televisiva comenzó con dificultades tal y como le confesaba a M. Roldán en junio de 1963: "Tiene gracia pero estas dos actividades son completamente distintas. Al hacer de locutora los nervios me han vuelto otra vez. Supongo que es cosa de sugestión. No es que me confunda al hablar sino que olvido la palabra y, al recordarla, la quiero decir tan deprisa que me sale mal". En esa misma entrevista daba cuenta de sus desvelos: "Me preocupo por lograr lo que yo creo que es el secreto de una buena locutora: la sencillez. Huyo de impresionar a la gente con gestos que no sean los normales" y también confesaba que "generalmente caigo seria" (TeleRadio nº 284). Como vemos era muy consciente de algo que, posiblemente, sería uno de los condicionantes de su devenir en la tele. 

Su sobriedad podía ser malinterpretada como seriedad o, incluso, como frialdad. ¿Era una rubia gélida al estilo Hitchcock? Quizás... pero no podemos olvidar que en esa época las locutoras estaban absolutamente encorsetadas y no se les permitía mostrar la más mínima naturalidad. En el caso de Pilar no podemos negar que era más seria que el resto y que su voz grave y profunda la hacía "mayor" pero también era una de sus características más destacadas. Ese tono acariciaba al espectador, incluso me atrevería a decir que tenía cierta sensualidad, dentro de lo que se podía denominar "sensual" en pleno franquismo, claro. En todo caso su elegancia no pasaba desapercibida. Era pura aristocracia televisiva. 

Pilar con Miguel Blasco a finales de los sesenta

Miguel Blasco ha compartido con nosotros algunos de sus recuerdos de esta locutora. Se conocieron en pleno proceso de cambio de "Siempre en domingo" allá por 1972. Blasco después tendría cargos de gran responsabilidad en TVE como Director de Programación y Emisiones, de Centros Territoriales o de Programas en TVE Internacional por citar sólo algunos. Él incide mucho en su carácter retraído: "Era muy discreta y poco dada a hacer ostentación en su vida personal. Pilar era una persona poco comunicativa y muy celosa de su intimidad. Muy pocos sabían de su relación con el pintor Tino Grandío, sólo se filtró a través de un artículo de prensa de Francisco Umbral y por alguna visita al Café Gijón. Además todas las locutoras de Continuidad se sentían muy observadas por los espectadores y se cerraban. Yo tenía buena relación con todas ellas pero amistad sólo con algunas. Eran muy diferentes y algunas más abiertas y expansivas como Marisa Medina, Marisa Naranjo o Eva Gloria López."

Un anuncio de "Tele-Club" en 1965

Volviendo a su carrera, un día normal de febrero de 1964 llegaba al Paseo de la Habana a las 13.45 h. Después de maquillaje iba al locutorio donde anunciaba los programas de sobremesa y se quedaba de guardia hasta que a las 18 h presentaba "Academia TV" hasta las 19 h. Así lo explicaba a "TeleRadio" (nº 320) pero en unos meses iba a cambiar sus rutinas porque en septiembre comenzaría "Tele-Club" en el que permanecería tres años junto a Antolín García, uno de los presentadores populares del momento gracias a sus retransmisiones deportivas y grandes concursos como "La unión hace la fuerza"

Marisol González, Federico Gallo y Pilar Cañada en el Festival de la Canción Mediterránea 1964

Ese mismo año tuvo el honor de copresentar el Festival de la Canción del Mediterráneo desde Barcelona junto a Federico Gallo (megaestrella de TVE gracias, entre otras cosas, a "Ésta es su vida") y una casi debutante Marisol González con la que coincidiría ocho años más tarde en "Siempre en domingo", una gran oportunidad para ambas. Ese festival, nacido al rebufo del de San Remo en Italia, tuvo una vida efímera (1959-1967) pero bastante repercusión y en él participaban países mediterráneos como, además del nuestro, Italia, Francia Grecia, Chipre, Egipto, Israel, Malta, Argelia y Mónaco. 

Portada de la revista "TeleRadio" en marzo de 1966

"Se ganaba muy poco y, además, necesitabas atender a una serie de necesidades que no se tienen en otro tipo de trabajos. Te tienes que cuidar de la presencia física, de la ropa, de los pelos... Y esto suponía un enorme gasto adicional. En mis primeros tiempos me parece recordar que lo que ganaba una de nosotras era la bonita cantidad de 6.000 pesetas (unos 36 euros). Con eso vive, come, vístete y péinate... Teniendo en cuenta que en cualquier momento te podía llegar una nota diciendo que renovaras el vestuario o cosas por el estilo (...) Un buen día pedimos un complemento, 5.000 pesetas al mes. A las demás compañeras les parecía mucho, mejor dicho, les parecía que a los encargados de dar el visto bueno les iba a parecer una cantidad excesiva. Afortunadamente no ocurrió así y, desde entonces, además del sueldo, nos daban 5.000 ptas. para trapos" le contaba a Camino Ciordia en 1973 al respecto de su situación a mediados de la década de los sesenta. 

Pilar tuvo el honor de ser portada de "TP" en noviembre de 1967

Tras su etapa en "Tele-Club" llegó otro programa poco ambicioso pero junto a un compañero estrella, José Luis Uribarri, "TVE es noticia" y en la siguiente temporada "Fin de semana" sucediendo a su compañera Marisa Medina que también se había estrenado en "Escuela TV". Por supuesto, no abandonaba las presentaciones de continuidad. Recuerden ahora esas palabras que habíamos recuperado sobre sus inseguros inicios como locutora suplente. No podía pensar entonces que esa sería su función principal y más recurrente durante treinta años ante las cámaras. 

Presentando un especial con los Coros y Danzas en 1968, uno de los programas más antiguos de Pilar que se conserva en el Archivo de TVE

"La mayor diferencia es que si eres locutora-presentadora tienes un turno diario y si eres presentadora tienes únicamente tu programa. Estamos distribuidas en turnos de cinco horas por prescripción facultativa. Normalmente los turnos son de seis horas pero el ambiente no es muy sano que digamos en un sitio totalmente cerrado, sin apenas ventilación" explicaba a C. Ciordia en la entrevista ya citada. Miguel Blasco me contaba estos días que "se preparaba sus intervenciones concienzudamente porque en Continuidad no se podía improvisar" y él puede atestiguar esto porque durante su etapa como Jefe de Emisiones Pilar estaba a su cargo. 

Elegante y moderna en "Siempre en domingo" en 1972

En 1972 se produce un terremoto en TVE, uno de los buques insignia de la temporada cambia de equipo al completo tras la dimisión de su director, Manuel Martín Ferrand. "Siempre en domingo" era lo que entonces se denominaba "ómnibus", un contenedor que duraba varias horas (unas seis generalmente) que incluía otros espacios y retransmisiones deportivas. Ahí es cuando le llega una gran oportunidad a Pilar Cañada porque es seleccionada junto a Isabel Bauzá y Marisol González para presentar con el nuevo director, Juan Antonio Fernández Abajo. Por fin podrá librarse del maldito locutorio de continuidad y sus aburridos e insanos turnos y demostrar sus habilidades como conductora. No sucedió así. Tenía un papel secundario en comparación con sus colegas que, además, tenían sus propias secciones como "Mundo Camp" en el caso de Isabel y "A todo ritmo" en el de Marisol. Hasta su excompañera de "Escuela TV" Clara Isabel Francia que sólo aparecía en "Zooloco" tuvo muchísima más repercusión. 

Imagen de "Revistero", 1976

Al finalizar este macroprograma (aquí podéis ver el único que se conserva) volvió a sus labores de continuidad que, de vez en cuando, combinaba con programas amables pero intrascendentes como "Revistero" en la temporada 1975-76. Precisamente en septiembre de 1975 se confesaba en la sección "A bombo y platillo" de Antonio D. Olano en "TeleRadio" (nº 924) sobre sus aspiraciones en televisión: "Sinceramente, esperaba algo más. No por cuestión económica, que jamás he tenido ambiciones en este sentido y me conformo con lo que gano. Me refiero a las oportunidades, a que se me hubiese ofrecido un programa estelar como presentadora. Y esa oportunidad no llegó nunca... ¡o no me ha llegado todavía! Estuvimos a punto de conseguirlo varias compañeras y yo cuando íbamos a presentar un programa con el denominador común de 'Mujeres'. Nos distribuíamos contenidos, iba a ponerse en la pantalla y hasta habían designado como realizador a Pedro Amalio López. Largas esperas. Y, al final, se hizo un programa semejante sin utilizarnos a nosotras, con personas distintas. Quedamos bastante desilusionadas. Y aprendí una lección: que las ideas te las pueden pisar otros. Y, de hecho, en televisión, se pisan". 

Una simpática fotografía de los ochenta, el principio de su olvido televisivo

Pero también entendía que debería haber pausas: "La TV puede quemar cuando la gente te ve demasiado. Nosotras pasamos períodos de meses en los que apenas salimos en pantalla. Es bueno este alejamiento que concede un descanso al espectador que, acaso, se había cansado de ver la misma cara. De todas maneras he de decir, por mi propia experiencia, que no conozco casos de fatiga sino de amabilidad por parte de la gente. En una de las épocas en que permanecí apartada de las cámaras visité Galicia, Extremadura, Andalucía... Todas las preguntas que me dirigían eran en torno a mi ausencia que lamentaban sinceramente. Los espectadores acaban familiarizándose, encariñándose con una". 

Un look poco habitual para este foto de los setenta @ArchivoRTVE

Esa conversación con Olano parece casi a tumba abierta y más teniendo en cuenta que era la revista oficial de RTVE. En otro momento reflexiona con cierta amargura sobre el cambio de sus ilusiones de los primeros tiempos: "Comencé siendo una vocacional, una idealista. Después fui evolucionando, sin que ello quiera decir que haya perdido la vocación, hacia una actitud más profesional, llevada a ese terreno por la obligatoriedad de una tarea". Más adelante, ante una provocación del periodista, sobre las nuevas caras que llegan pisando fuerte dice: "No me preocupa que vengan "pegando" otras. Es natural. En otra ocasión era yo la que llegaba. ¡No se va a parar todo en mí!". En este sentido le pregunté a Miguel Blasco por qué Pilar no llegó a despegar del todo y él respondió sin dudar: "No era tan ambiciosa como otras de sus compañeras, tampoco buscó mas notoriedad". También pudo influir la muerte en 1977 de su pareja: "Tras la muerte de Tino atravesó un periodo de tristeza y luego se casó con un compañero técnico más joven que ella pero siempre fue muy discreta." Además, a pesar de tener ofertas cinematográficas una vez que comenzó su fama televisiva, reconocía a Olano que "no acepté hacer cine ni teatro porque en televisión soy yo misma, no tengo que desdoblarme en otro personaje" aunque sí accedió a realizar un cameo en "El padre Coplillas" (1968), vehículo de lucimiento para Juanito Valderrama y Dolores Abril. En definitiva, no parecía perseguir la gloria y no quiso (o no supo) aprovechar oportunidades para aumentar su "caché". 

"Hacia el Eurofestival", un programa extraordinario de "Voces a 45" que serviría para seleccionar al cantante Braulio como representante de TVE en Eurovisión 76

En 1976 presentó junto a Jana Escribano la preselección eurovisiva de la que salió vencedor Braulio con una sonada polémica. Ya en 1971 había tenido una mínima relación con el festival de festivales porque fue la locutora encargada de dar paso a un documental previo al concurso de la canción sobre Dublín, sede de aquel año, y después a la propia retransmisión vía Eurovisión. En esos años hubo varios pilotos de programas que nunca salieron adelante como "Usted dirá, vosotros diréis" que, curiosamente, se conserva en el Archivo. 

En los ochenta anunciando un concierto de la Orquesta Sinfónica de RTVE

En los 80 Pilar se dedicó exclusivamente a las locuciones de continuidad, no sólo en pantalla sino también en off (es decir, sólo voz). Fueron tiempos de muchos "Sean bienvenidos a TVE, la programación de hoy está compuesta por los siguientes espacios", unos cuantos "Rogamos disculpen esta interrupción por causas ajenas a nuestra voluntad" y demasiados "Hasta aquí nuestra programación de hoy, esperamos hayan disfrutado y les emplazamos a mañana tras la carta de ajuste". Además de esa tarea, necesaria pero poco estimulante, a la veterana profesional también le tocaba anunciar conciertos, muchos conciertos, sobre todo de música clásica. El 27 de noviembre de 1983 Salas y Summers le ofrecieron una participación especial en "Y sin embargo te quiero", el irreverente avance de programas que era la digievolución de aquel lejano "TVE es noticia" que la propia Cañada había presentado casi dos décadas antes. "Hola, buenas tardes, espero que alguno de ustedes me conozca y que otros muchos se pregunten qué hace una presentadora como yo en un programa como este". Humor no le faltaba. 

Pilar en Telepasión 1991, una de sus escasas intervenciones en pantalla en esa década

Se inaugura nueva década y ella sigue inasequible al desaliento demostrando su profesionalidad en las tareas residuales que le van encomendando en un momento en el que las presentaciones de continuidad van desapareciendo. De los noventa tenemos que rescatar dos apariciones tan inesperadas como estelares. En la Navidad de 1991 la vimos junto a las también veteranas (pero no tanto) Isabel Baeza, Angelines Morales y Mari Cruz Fernández dando paso a la actuación de... ¡Matías Prats emulando a Jeremy Brett en "My Fair Lady"! Al final de la canción todas ellas (e Isabel Borondo) abrazaban al presentador del Telediario. Y como diría Super Ratón: "No se vayan todavía, aún hay más". El 15 de febrero de 1995 se emitía en La Primera el capítulo 16 de la comedia "Villarriba y Villabajo". Os recomiendo vivamente ir al siguiente enlace y pinchar aproximadamente en el minuto 46.10 para disfrutar de una hilarante intervención de nuestra homenajeada autoparodiándose a sí misma. Viendo esto me cuestiono lo que podría haber dado de sí la Cañada si se hubiera confiado más en ella y la  alentaran a no ser tan formal. 

La última vez que la vi en TVE fue en el acto de celebración del 50 aniversario (2006) durante la actuación de Amaral en el Pirulí. Durante el rápido recorrido de la steadicam por las decenas de profesionales de distintas épocas que saludaban alegremente la distinguí para mi sorpresa. Fue algo demasiado fugaz. Su fallecimiento ha pasado totalmente inadvertido, quizás ella misma lo prefirió así pero creo que muchos espectadores la recuerdan hoy con cariño. Desde luego yo tengo su voz grabada en mi cerebro de espectador agradecido. 


Alicia Moreno y Miguel Blasco han sido de gran ayuda para la elaboración de este post por su documentación y testimonio respectivamente. 

domingo, 8 de marzo de 2020

Las locutoras de los 60 y Francisco Umbral

Las locutoras estrella de 1964: Isabel Bauzá (de pie a la izquierda), Marisa Medina (en la escalera), Carmina Alonso (de pie a la derecha), Mari Carmen García Vela (sentada) y Pilar Cañana (con el teléfono). 

Aquí están las estrellas femeninas de la TVE de 1964, son las locutoras y presentadoras de los flamantes estudios de Prado del Rey inaugurados apenas seis meses antes de esta histórica foto de grupo. No eran las únicas, desde los estudios de Barcelona otro grupo de jóvenes profesionales se encargaban de funciones similares y ni siquiera están todas las que trabajaban en la capital pero estas cinco elegidas para una portada de la revista TeleRadio eran, posiblemente, las más populares o, al menos, las que más ocupadas estaban aquella temporada. Día sí día también se ponían frente a las cámaras ya fuera para informar de lo que se iba a ver a continuación o para presentar algún programa siempre, eso sí, acompañando a los presentadores. Quizás deberíamos cambiar el verbo y usar otro, "secundando" se atañe más a la realidad. Su labor en la tele era un reflejo de las responsabilidades laborales que, en general, podía asumir la mujer en esta época. Eran importantes en la parrilla televisiva, sí, pero no podían aspirar a más, se comían el marrón de la continuidad, horas y horas de guardia en el locutorio para solucionar cualquier problema técnico con su amable presencia y sus tranquilizadoras palabras: "Rogamos disculpen esta interrupción...". Los hombres no. En cuanto a la presentación de programas importantes, habitualmente (salvo importantes excepciones) se tenían que conformar con ser la ayudante del conductor principal, a cambio ellas se encargaban de decenas de horas semanales de otros espacios de menor enjundia. 


El reportaje que acompañaba a este portada (la nº 362) confirmaba la imagen que los hombres tenían de ellas y la que la propia tele quería proyectar, no olvidemos que "TeleRadio" era la revista oficial de la cadena. La breve descripción y la casi telegramática entrevista a cada una reflejaba que su papel, aunque fundamental en TVE se veía con condescendencia y mucho paternalismo. Curioso resulta que el periodista que escribió esto (que hoy resulta sonrojante) fuera nada menos que Francisco Umbral que por aquel entonces trabajaba como corresponsal en Madrid de "El Norte de Castilla" cuyo director, Miguel Delibes, le había dado la oportunidad de estrenarse en Valladolid. Para complementar sus ingresos colaboraba con otras publicaciones como esta. Atención al tono del que muchos años después sería prestigioso escritor y columnista.
"Isabel Bauzá es la más antigua locutora de Televisión Española. Es morena, graciosa, "discreta" que diría el clásico. Está casada y tiene un hijo de pocos meses. Se le nota la veteranía, el oficio, en la desenvoltura con que entra en los hogares, a través de la pantalla, como si estuviera en el suyo propio. Lleva una maleta corta y viste de negro con un original adorno bajo el cuello (...)
- ¿Como empezó?
- Con un programa muy pequeñito.
- ¿Mucho tiempo con el programa pequeñito?
- A la semana de estar en TVE hacía tres programas infantiles y tres largos. 
- ¿Empezó actuando ya con la misma seguridad con que hoy lo hace?
- No. Nadie puede tener seguridad al principio.
- Resuma su historial televisivo.
- He representado a España en Bruselas y en Portugal. Y he hecho varias veces el Festival del Mediterráneo. 
- ¿Tiene sueños de actriz?
- No.
- ¿Es compatible la televisión con el matrimonio?
- Ya ve usted que sí.
- (...) ¿Ha hecho usted publicidad alguna vez?
- ¿Por qué me lo pregunta?
- Porque me parece que, con esa sonrisa, usted es capaz de convencer a cualquiera de qué sopa y qué coñac son los mejores y los que debe comprar urgentemente."


"Carmina Alonso ha obtenido el Premio Ondas como locutora-presentadora de televisión. Ella es rubia y sonriente. Simpática.
- ¿Cuántos años en la profesión?
- Dos y medio.
- ¿Tiene novio?
- Claro.
- ¿Y qué dice su novio?
- Se queja.
- ¿De qué puede quejarse?
- De eso. De los horarios. Siempre tengo que dejarle para entrar a trabajar a las horas en que todo el mundo sale a divertirse.
- ¿Qué hacía antes de dedicarse a sonreír a los españoles desde la minipantalla?
- Estudiaba para hacerme diplomada en belleza facial.
- La que usted tiene.
- (...) ¿Seguirá trabajando en televisión cuando se case? Lo digo porque hay casos. Ya sabe, Isabel Bauzá.
- No sé. Quizá haga algún programa que no sea complicado."


"Pilar Cañada nunca se ha visto en la pantalla de la televisión aunque es una de las presentadoras que con más frecuencia se asoman al receptor (...)
- ¿Está usted aquí por guapa?
- Estoy porque me hicieron unas pruebas y resultaron bien.
- (...) ¿No le resulta monótono su trabajo?
- No.
Pilar tiene un algo aristocrático en su personal Un perfil de grabado ilustre y grandes ojos color de tarde. Su voz es dulce y lenta. Suele peinarse con el pelo recogido. Tiene un novio pintor.
- Pilar, ¿no es el sueño de una locutora llegar a ser actriz?
- Yo lo he sido. He hecho un poco de teatro y otro poco de cine.
- ¿Cree que llegará a algo más en televisión?
- Naturalmente."


"Marisa Medina es, además de locutora de televisión, una señorita de la poesía secreta. Marisa la poetisa le llaman los amigos. Es alta, bonita, espectacular. Una chica llena de inquietudes que, en lugar de dedicar los ratos libres a pasear por Madrid bordeando los socavones con esa gracia que tiene en el andar, prefiere meterse en casita a escribir sus poesías. 
- ¿Cuántos años en televisión, Marisa?
- Tres.
- ¿Cómo empezó?
- Como actriz.
- ¿Es usted entonces una actriz fracasada?
- Nada de eso, oiga. Me pasé a locutora porque este trabajo me parece más seguro."


A Mari Carmen García Vela se empeñó en cambiarle el nombre produciéndose un diálogo casi surrealista: 
"- ¿Cómo la anuncian en televisión?
- Bueno, la verdad es que nunca me anuncian.
- Vamos a probar a recortarle un poquito el nombre para cuando sea usted famosa, ¿quiere?
- Encantada. 
- ¿Qué tal María Vela?
- Muy corto. Muy seco.
- ¿Y Carmen Vela?
- Los dos son como un poco folklóricos.
- Se lo dedicaremos a la primera bailaora de la nueva ola que venga pegando. Carmen Vela, ¡qué nombre para armar la marimorena en esos tablaos! O Mariavela, pronunciado así, todo junto. ¿De verdad que no le gusta? 
- Suena a Marianela.
- Sí. Y a bailarina antigua, a tonadillera de viejo romance. Pero ya veo que no le hace mucha ilusión."

   No es que Umbral no respetara a estas cinco extraordinarias presentadoras, simplemente era la actitud de la época. Todo hay que verlo en su contexto, lo preocupante sería que hoy en día se mantuviera esta postura. Hemos avanzado mucho... pero aún queda mucho por camino por andar. 

jueves, 6 de diciembre de 2018

Las locutoras debaten sobre la Constitución


Ahí están, son cinco de las locutoras y presentadoras más famosas de los setenta. De izquierda a derecha: Marisa Abad, Isabel Tenaille, Rosa María Mateo, Jana Escribano e Isabel Bauzá y casi siguiendo ese mismo orden, de la frescura de la recién llegada a la serenidad de la más veterana. Todas eran popularísimas en 1978, Bauzá en plantilla desde 1959, Abad desde 1975 tras algunas colaboraciones un par de años antes. No era habitual que aparecieran en pantalla todas a la vez, de hecho, era algo inaudito. El 1 de diciembre de ese 1978, y sin previo aviso al espectador, se emite un programa sin título en el que intervienen todas. 


Rosa María Mateo, una de las comunicadoras más prestigiosas del momento gracias a su paso por "Informe Semanal" y el Telediario, da la bienvenida a la audiencia explicando por qué se han reunido todas en un discreto decorado. La semana anterior Joaquín Soler Serrano había moderado un coloquio sobre la Constitución con algunos de los más reconocidos rostros de TVE, Hermida, Martín Ferrand, de la Quadra, Macía y Rodríguez de la Fuente. Ninguna mujer intervino en aquel debate y fue el propio Hermida el que confesó en antena que aquello le parecía discriminatorio. Una semana después Rosa María se presentaba diciendo: "Vamos a hablar a nivel personal y vamos a hablar como mujeres que trabajan y como mujeres que a la vez son amas de casa. Todas estamos casadas, todas llevamos una casa y la vez trabajamos. No va a ser una conversación ni erudita, quizá ni brillante y por supuesto lo que sí aseguramos es que no somos conocedoras del tema, vamos a, informalmente, hablar de esta "cosa", de este libro que es la Constitución que vamos a tener que ir a votar el 6 de diciembre".


En realidad, según me contaba hace tiempo Isabel Bauzá, todo se organizó de manera precipitada, esa misma mañana el jefe les dijo que por la tarde grabarían un especial sobre la Constitución. Hubo una merienda en la que ellas mismas coordinaron cómo llevarían a cabo este improvisado programa. Se trataba de explicar al espectador qué era aquel librito que supuestamente todos deberían tener en casa puesto que había sido enviado por el propio Gobierno para que lo estudiaran antes de votar en el referéndum. Posiblemente los directivos pensaban que la mejor forma de dirigirse a las mujeres era organizar otra charla pero sólo con locutoras. Y para no esconder el enfado por haberlas obviado en el primer especial, el tema escogido para iniciar la tertulia fue el machismo "le vamos a perdonar a TVE que fueran machistas el jueves anterior" decía con sorna la Mateo. Isabel Tenaille abría fuego asegurando que el artículo sobre la sucesión de la Corona era claramente excluyente aunque Jana Escribano respondía que al menos no era como la ley Sálica, en este caso "sólo" se ponía al hombre por encima de la mujer pero no la olvidaba directamente. Breve silencio y todas confirman que efectivamente eso también es machista.


Siguiente tema:  el Consenso. Isabel Bauzá afirma que eso, sin duda, es lo mejor de esta Constitución aunque también lo peor para algunas formaciones que sentían que  habían tenido que ceder en algunas de sus ideas base; Mateo responde inmediatamente que ceder es la única forma de llegar a vivir de forma armónica. Entre risas lo comparan como un matrimonio avenido "difícil pero posible" remata Bauzá. Y ya que se habla de casamiento... pasemos al divorcio. Marisa afirma que por fin habrá igualdad, "la mujer ya no debe obedecer al hombre". La posibilidad de una ruptura del santo matrimonio sin todas las dificultades que tenían hasta ese momento las hacía libres. No obviaban la polémica que estaba trayendo ese artículo, algunas asociaciones católicas estaban presionando para que se votara en contra del texto. Nuestras locutoras templaban gaitas diciendo que la existencia de esa ley no obligaba a nadie a divorciarse y que esa decisión dependerá de la libertad de conciencia y religión de cada ciudadano. 


Mateo iba repartiendo turnos y abriendo nuevas conversaciones con mucha naturalidad. Cada vez que se abordaba una cuestión una de ellas leía a cámara el artículo correspondiente. Estaba claro que aquel coloquio era totalmente divulgativo, se daba por supuesto que muchos españoles no habían leído la Constitución con calma o, incluso, que no comprendía bien sus palabras. El derecho a una vejez digna, a una enseñanza pública, obligatoria y gratuita, el feminismo... Durante 36 minutos, estas presentadoras, que hoy serían consideradas "prescriptoras" para una parte amplia de la población, desgranaron buena parte de un texto que hoy vuelve a estar a debate. 
"No sé si lo hemos hecho bien (...) La convivencia pacífica entre todos los españoles de todas las ideologías y creencias, esperamos que se pueda conseguir una vez refrendemos la Constitución el próximo día 6 (...) Les rogamos nos perdonen si en algún momento les hemos molestado" eran las palabras de despedida de Rosa María Mateo. Y, efectivamente, España votó sí.

Podéis verlo pinchando aquí

viernes, 16 de febrero de 2018

Los locutores de continuidad de la 2 en 1993


En otoño de 1993 los espectadores de la 2 vivieron una especie de viaje al pasado pero con aires modernos. Suena contradictorio pero esta era la intención de los directivos de la cadena cuando decidieron recuperar la mítica figura de la locutora de continuidad y darle aún más presencia de la que había sido habitual cuando desaparecieron a mediados de los ochenta (sí, se mantuvieron hasta los noventa pero ya de forma casi anecdótica, no me seáis pejigueros). 


Una decena de jóvenes actores, modelos y presentadores (o aspirantes a serlo) fueron seleccionados para ser los nuevos locutores y esta vez había más hombres que mujeres, cambiando la tradición secular de nuestra tele donde las féminas ganaban por goleada en esta dura y pesada labor. Luis Miguel Torrecillas, recién salido del programa juvenil "Fanático" era el único de todo el grupo que tenía verdadera experiencia en los platós. Antes de su anterior destino ya había sido uno de los tres presentadores originales del "Club Disney". Del resto, muchos de ellos serían habituales en los años siguientes en programas deportivos, como Carlos Beltrán (en la foto superior), en magazines o culturales como "La mandrágora", caso de Silvia Ruiz, o en series médicas, especialidad absoluta de Jesús Cabrero primero en "Hospital Central" y ahora en "Centro Médico". 


A otros, como este joven de la foto, los perdimos de vista al poco tiempo y su cameo en el "Telepasión" de la Nochebuena de 1993 fue casi su despedida. Su nombre es Leopoldo Mateos y hoy en día es la voz del grupo "Nudozurdo", nada que ver con sus inicios como presentador en la segunda cadena. Esta iniciativa de recuperar a los locutores no funcionó demasiado bien y apenas duró una temporada televisiva, o sea, tres meses. La idea no era mala, estos chavales eran atractivos y tenían ganas de triunfar así que intentaron aprovechar esta oportunidad. Su presencia era constante, cada 3 ó 4 horas aparecía una pareja para informar de lo que se iba a ver a continuación, al principio con cierto humor y después con demasiada solemnidad y mensajes casi filosóficos, quizás ahí la cosa perdió su esencia. 


No se puede negar que, al menos, se cuidó la estética de estas breves presentaciones. Fondo blanco con dos marcos dorados con algún elemento de atrezzo solía ser el decorado habitual. Quizás si se hubiera dejado reposar un poco más y los guiones no hubieran sido tan encorsetados, hoy seguiríamos teniendo locutores de continuidad que sirvieran de hilazón y para reforzar la identidad de la cadena. Eso sí, hoy ya no harían los famosos Cierres de emisión pasada la medianoche, entre otras cosas porque ya no se cierra nunca y la Carta de Ajuste ha pasado a ser objeto de anticuario televisivo. 

Ah... sí, no habéis visto mal, el muchacho de la derecha en la última foto es Carlos Lozano debutando en televisión. 




Nuestro agradecimiento a @DiexistaFM por las imágenes 1, 2 y 3.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Los 80 responden otra vez


Miguel Herrero ya no es aquel muchacho que retaba a que le demostraran que no era el más avezado teleadicto al ser eliminado de "Soy el qué más sabe de TV del mundo" en Cuatro, hoy es uno de los más estrictos y documentados historiadores televisivos del país. Desde hace años colabora con Televisión Castilla y León hablando de la historia de la tele y este año ha presentado su segundo libro, "Los 80 responden otra vez" en el que reincide en la nostalgia de su década favorita.

 La portada del libro

- ¿En qué momento de la elaboración del primer libro fuiste consciente de que tendrías que escribir un segundo debido a la cantidad de material que se iba a quedar fuera?
Es curioso. La decisión de que hubiese un segundo volumen de la televisión de los 80 no se produjo durante la elaboración de "ReVisitando los 80". Los dos libros se hicieron en solo un proceso. Al ir añadiendo datos, curiosidades, anécdotas, entrevistas a personajes de la época... se fue desbordando la cantidad de páginas que compondría ese libro retro de la tele ochentera. El problema vino cuando había que recortar más de la mitad del texto escrito. En ese momento se decidió crear un segundo ejemplar pero que no se notaran demasiado esas ausencias, nombrando, al menos, lo más destacado que formaría parte de la continuación. Una labor ardua y dura pero necesaria.


 Luis Carandell a punto de comenzar el TD2 en los 80

- Este libro está concebido casi como unos "extras del dvd", nos encontramos temas "laterales" a los tratados en el primero, es algo así como un complemento pero con entidad propia...
Eso es. Lo describes perfectamente. Es una historia paralela pero con temáticas que se habían quedado pendientes en el primer libro. "Los 80 responden otra vez" es un proyecto más específico, más centrado en esos telenostálgicos ávidos de conocer detalles del mundo televisivo que, posiblemente, no interesen tanto a quienes sólo recuerdan los programas o series más populares de su infancia. Capítulos dedicados a las revistas de televisión, la historia de Tele Indiscreta, los diferentes espacios divulgativos, la evolución de los informativos en TVE o los ciclos de cine y películas más populares que emitió la cadena pública. Una delicatessen para teleadictos, necesaria para entender lo que fue la tele entonces.
- ¿De qué manera lo estructuraste para que no perdiera interés como libro individual y no fuera un simple complemento?
Esa fue una de las comeduras de coco más complicadas cuando decidimos dividir la historia de la tele ochentera en dos partes. Que la segunda no estuviera carente de interés o que no aportara demasiado respecto al primero. Para ello se tratarían temáticas muy potentes, como las 10 ediciones de Eurovisión, toda la publicidad de los 80, especialmente la decena de spots de Freixenet o las Navidades televisivas, con todos los especiales que se vieron en aquellas fechas, ordenados cronológicamente, con capturas de esos espacios o los grafismos, cortinillas y diseños de la propia TVE. Según vi que iban apareciendo temáticas interesantes, y que daban de sí como para ocupar capítulo completos, me di cuenta que era posible un segundo libro a modo de edición "deluxe" de material extra de "ReVisitando".

 El festival de la OTI es analizado en este volumen

- Por primera vez se habla extensamente de la OTI, muchos se sorprenderán al saber que en los 80 tenía casi tanta importancia como Eurovisión.
La OTI siempre fue la hermana pequeña de Eurovisión pero hay que tener en cuenta que el certamen europeo fue yendo de capa caída durante aquella década. La OTI tenía dos cosas en contra, el horario de emisión, que debía ser mucho más tardío por la diferencia horaria con los países hispanoamericanos, y las canciones que competían, que resultaban bastante áridas para el espectador español, que prefería el pop ligero (años de éxito para Paloma San Basilio o Chiquetete), la canción española ("Gente joven" arrasaba en las mañanas del fin de semana) y los grupos juveniles de moda de los 80 en plena movida (era la época de "La edad de oro" o "Tocata"). Pero al margen de gustos, tanto los medios como los espectadores tenían una cita con el representante de TVE y disfrutaban de la competición de la OTI. El interés también se debe a que ganáramos en el 81 con Francisco y su "Latino", que se hiciera una edición en nuestro país (con Emilio Aragón de maestro de ceremonias), que lleváramos una canción tan pegadiza como "¿Quién piensa en ti?"de Gonzalo o que nos representaran artistas como Alex y Christina o la madrina de mi segundo libro, Vicky Larraz, con su insuperable "Bravo Samurai".

 Pilar Cañada, locutora veterana recordada en el libro

- Uno de los apartados que más ha interesado a los lectores de tu primer libro es el de las locutoras... ¡y locutores! Rescatas de la memoria a algunos comunicadores totalmente olvidados...
Es un capítulo que pensé como homenaje a todos esos profesionales algo olvidados pero que forman parte de la memoria audiovisual de este país. Porque presentadoras como Pilar Cañadas, Eva Gloria o Amelia Muñoz no suelen formar parte de los libros de historia de la tele, sus nombres no suenan demasiado pero sí sus caras y sus voces, su tono reposado y cercano. Gracias a ellas, y a algunos hombres que también "dieron la cara", conocíamos el horario de emisión de nuestros espacios favoritos o nos informaban de la cancelación de ese programa que estábamos deseando ver. Porque es injusto que alguien como Marisa Naranjo, que dio su vida a TVE realizando todo tipo de locuciones, desde retransmisiones de una Semana Santa a una Cabalgata, especiales de lo más variado, además de sustituciones, programas que avanzaban la programación, con un resultado impecable, sea recordada únicamente por haberse confundido en unas Campanadas, al retrasarse el sonido. Ella me ha agradecido personalmente este homenaje y es una de los mejores regalos que me ha dado esta investigación de los 80s.

 Marisa Naranjo, reivindicada por Miguel

- La documentación es tu gran virtud, ¿cómo has conseguido tantos datos para elaborar dos libros tan completos?
Muchas gracias, Alejandro. Cuando me propuse este "trabajo" no quise recaer en los datos ya conocidos y en herramientas de fácil acceso, como Wikipedia. Quise analizar la tele de los 80 introduciéndome plenamente en los archivos, en hemerotecas de diferentes revistas. Por supuesto, TP o Tele Indiscreta. Pero yendo más allá, es sorprendente la cantidad de información de TVE que abordaba la revista del colorín Lecturas. Muy especialmente hasta mediados de los 80, gran parte de su contenido era la programación de los dos cadenas nacionales, llevando a portada al niño de "Con 8 basta" cuando vino a España para grabar una campaña para Galerías Preciados, al "Pájaro espino", a los protas de "V" o de "Fama", Mayra o Mercedes Milá. Es la única manera de saber que hubo una "Clave" de Balbín que presentó una mujer desconocida en el medio y con niños como invitados, que un "Vivir cada día" hizo posible que una espectadora presentara un trozo de "Un, dos, tres" (que sólo se vio en ese programa) o los castings para los nuevos programas, así como los títulos iniciales que tuvieron algunos espacios y fotos exclusivas, gigantes y a todo color, de los mismos. Si a todo ello le añadimos el visionado de todos los anuncios de Freixenet, las ediciones enteras de todos los festivales musicales que hemos nombrado, las películas de la época, los especiales de Nochevieja con la música que triunfaba y, al menos, una entrega de cada programa de los que hablo, la sensación era vivir de nuevo en los 80.

 Miguel con Fradejas, el presentador de "La juventud baila", la sección más marchosa de "Aplauso"

- No olvidemos tu labor como recuperador de imágenes en TVCyL donde has conseguido entrevistar a algunos de los grandes...
Fue parte de la motivación para escribir estos libros. Lo más difícil era ordenar todo este cúmulo de datos y curiosidades. Miles de hojas por mi casa, a mano, con datos para contrastar, con revistas que he guardado de la época, fotos, etc. Pero un día me di cuenta que, poco a poco, estaba entrevistando a los personajes más representativos de la televisión de los 80 (o muchos de ellos, al menos) y en diferentes géneros. Recoger entre comillas sus declaraciones realizadas en mi sección televisiva suponía un aporte muy interesante, un testimonio de primera mano de quienes hicieron la tele de la época. Así, Marisa Abad o Mayra podían hablar de sus programas, Chelo Vivares (Espinete) o Verónica Mengod, Pepe Carabias y el dibujante José Ramón ("El kiosco") de infantiles, Uribarri, Beatriz Pécker, Abellán o Miguel de los Santos de musicales, Gurruchaga de su show, Pedro Macía de "Punto de encuentro", Sánchez Ocaña de salud, Hugo Stuven o Navarrete de Nocheviejas, Campo Vidal, Arozamena o Matías Prats de informativos... Y si incorporaba lo más interesante que me contaron Alaska, Laura Valenzuela, Rosa María Mateo o Lydia Bosch la cosa quedaba espectacular. Por no hablar del testimonio de las tres chicas Hermida más populares, Irma, Consuelo y Nieves, además de Fradejas, Aberasturi, Concha Velasco o la lagarta "Diana", Jane Badler.

 Serrano y Santonja, la entrevista más perseguida por el autor del libro
- Esos presentadores han valorado públicamente tu tarea y por eso no has tenido problemas en que te acompañaran en las presentaciones oficiales de tus libros...
Sin duda es una de las mayores ilusiones que he tenido en estos años dedicados al medio. Que personas que forman parte de nuestra vida, como Guillermo Summers o Primitivo Rojas, la voz de "El precio justo", quisieran acompañarme en las presentaciones. Mayra fue la mejor madrina que un libro retro podía tener y lo hizo por primera vez en su vida. El hombre del tiempo, José Antonio Maldonado, es una gran persona, así como quien ha hecho el prólogo de este "Los 80 responden otra vez", todo un hombre de la pequeña pantalla, el gran Ignacio Salas. Lo cierto es que la relación con mis invitados siempre ha trascendido el mero hecho de la entrevista, creo que mi admiración y cariño por todos ellos, que representan la mejor televisión de todos los tiempos, ha sido enormemente recompensado. Y por gente que he descubierto, como tú, responsable de este estupendo blog, posiblemente el mejor y más completo acerca de la televisión pasada que hay en este país, y que tanto valora la buena televisión que hemos visto.

El "Un, dos, tres" regresó a TVE en los 90

- ¿Estás trabajando en un nuevo volumen?
Sí. Aunque se haya quedado parte de material de los 80 que daría como para un tercer volumen dedicado a "todo lo que siempre quiso saber sobre los 80 y que, por espacio, se ha quedado en el tintero", mi centro de atención está ahora mismo en un volumen sobre cómo fue la pequeña pantalla en los 90, especialmente en aquellos primeros años de competencia con las cadenas privadas, muy interesante, cargado de datos acerca de los programas y series más representativos de la década, donde no faltará toda la programación infantil de Antena 3 y Telecinco, los grandes concursos, los shows más divertidos, la lucha con los realitys, los fenómenos sociales que llenaron las portadas de revistas, las sitcoms españolas, las series americanas que arrasaron, los programas de bromas o los anuncios que más impactaron. Todo un relato con lo mejor de la tele que apasionará a quienes ya han disfrutado de mis dos primeros libros. Prometo sorprender.

lunes, 29 de abril de 2013

Las "speakerines" de la tele francesa


Aquí las llamábamos locutoras y en Francia eran las "speakerines". Usando a su libre albedrío el verbo inglés "speak" y añadiéndole el sufijo frances "ine" se inventaron una palabra para denominar a aquellas bellas mujeres que daban paso a la programación, anunciaban lo que se vería a continuación y estaban pendientes de cualquier fallo en la emisión para pedir disculpas. En el mejor de los casos también presentaban programas (generalmente de "tema femenino") o bien acompañaban a los presentadores estrella en grandes shows. La primera de ellas fue Jacqueline Joubert, entró en en 1949 y hasta los 60 hizo pantalla pero después se ocultó tras las cámaras para ejercer labores de producción y realización. Los eurovisivos recordarán que fue ella quien presentó las ediciones de 1959 y 1961. Murió en 2005.


Catherine Langeais es considerada la locutora más popular desde los 50 a los 60 aunque su noviazgo con el futuro presidente de la República François Mitterrand entre 1938 y 1942 también tuvo algo que ver en su permanencia en la memoria francesa. De hecho el propio Mitterrand la condecoraría por su contribución a la historia de la televisión.
   Durante los 60 se centró especialmente en infantiles pero también trabajó en programas-espectáculo si bien muchos la recuerdan por uno de los primeros espacios culinarios de allá. Su fama hizo que fuera elegida representante francesa en una emisión especial internacional de la BBC en 1952. También fue ella quien el 5 de enero de 1975 clausurará las emisiones de la ORTF que al día siguiente sería renombrada TF1.
   Desde los 50 sufría esclerosis múltiple pero eso no le impidió trabajar hasta su retiro. Falleció en 1998.


A mediados de los 60 aparecieron nuevas "speakerines" debido al aumento de horas de programación y al nacimiento de una segunda cadena. Jacqueline Caurat, Anne-Marie Peysson y Jacqueline Huet forman parte de esa nueva generación. La primera consiguió que la filatelia se hiciera popular y entre 1975 y 1983 presentó un programa sobre el tema. La segunda acompañó al poderoso Guy Lux en "Les Palmarès des Chansons" y fue fichada por la RTL en los 70. La tercera presentó espacios popularísimos como "Champs-Élysées" o "L'Académie des neuf" además de ser productora pero sufrió continuas depresiones y murió en 1986 por una fuerte ingesta de barbitúricos antes de tomar un baño caliente. Todas ellas trabajaron también en el cine.


Posiblemente la más popular con el paso de los años gracias a su permanencia en pantalla es Denise Fabre. A pesar de que entró como locutora de la segunda cadena (minoritaria) en 1964, ascendió a la primera en poco tiempo donde permanecería hasta 1994 si bien continúa apareciendo intermitentemente desde entonces. Desde sus inicios compaginó la tele con la radio lo que le confirió un cierto aire de prestigio que era ajeno al resto de locutoras. Tal fue su popularidad que protagonizó su propia serie en 1971. En el 78 presentó el festival de Eurovisión.


Denise Fabre fue una de las elegidas para acompañar a Roger Moore, popularísimo "El Santo", en 1964 en un paso por el Sena y con las instalaciones de la RTF de fondo. A la derecha de Denis, Michèle Demai, que inaguró las emisiones de la Segunda Cadena y que se retiró de la tele en los 80 para construir el barco de sus sueños. Posteriormente produciría varios documentales sobre sus viajes exóticos que se verían en Antenne 2.


Supongo que no se os habrá escapado un dato importante: estas locutoras eran las primeras (o las últimas) caras de la cadena, aquellas que inauguraban (o despedían) las emisiones, no sólo del día sino de la propia cadena. Esta fotografía pertenece al lanzamiento de la "Deuxième Chaîne" y en ella podemos ver a Denise Fabre, Michèle Demai, Francis Claude y Renée Legrand en un especial llamado "Acte I, Chaîne II".

Fotografías de L'institut National de l'audiovisuel

miércoles, 31 de octubre de 2012

Las dos primeras locutoras

El pasado domingo se celebró el 56º aniversario del inicio de las emisiones regulares de TVE, una fecha curiosa puesto que eso ocurrió en 1956, 56 años de aquel 56. 40 años más tarde (cuánto número) las dos primeras chicas de la tele reaparecieron juntas en la gala "Brindemos por los 40" presentada por Ana Obregón, Matías Prats, Isabel Tenaille y Bermúdez (de la que hemos hablado aquí).
En aquel decorado telecinquero (no en vano producía Lazarov) ubicado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (alguien ganaría algo por conseguir que se organizara allí el evento, llamadme desconfiado) Blanca Álvarez y Laura Valenzuela apagaron las velas de aquella tarta de corchopán.
Laurita es, oficialmente, la primera locutora de TVE. Ni siquiera sabía lo que era la tele cuando le ofrecieron presentar aunque sí había rodado algún anuncio publicitario, desfilado en pases de modelos y en aquel momento era representante de una empresa de martillos pilones así que de "vender el producto" algo sabía. Aquella primigenia etapa televisiva duró muy poco, enseguida se pasó al cine aunque volvería a finales de los 60 para triunfar con "Galas del sábado" y Eurovisión, en los 90 para fracasar con "Las mañanas de la Primera" y "Entre tú y yo" (entre medias su paso por Telecinco y su frustrado fichaje para "Waku Waku"). Hoy se mantiene en enviable forma física y contando cómo era el Paseo de la Habana siempre que se lo preguntan.
Blanquita Álvarez tuvo una carrera más estable en la Casa. Presentó y dirigió de todo excepto informativos. Fue pionera en programas médicos y como directora del departamento de infantiles importó "Barrio Sésamo" y consiguió que se grabara aquí versión patria. No fue la única jefatura que ostentó a lo largo de su carrera, tema del que ya hemos hablado en este blog en varias ocasiones. Falleció en 2000 así que aquella imagen del 96 que hoy recordamos es, desgraciadamente, irrepetible.