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sábado, 9 de noviembre de 2013

Mónica de Medianoche


A principios de los 70 los musicales dominaban la parrilla de TVE y eso significaba que entre directores existía una sana competencia por crear formatos distintos. En 1973 se estrena un programa que, a priori, tenía buena pinta porque estaba dirigido por Enrique de las Casas, realizado por Pilar Miró, escrito por Fernando G. Tola y presentado por Mónica Randall.



La Randall era ya una actriz conocida por los espectadores. Además de haber interpretado todo tipo de papeles en dramáticos y series de la Casa era una solvente actriz cinematográfica con experiencia en géneros como el western, el cine de aventuras o la comedia española donde solía interpretar a mujeres glamourosas y frías. "Mónica de Medianoche" era su primera oportunidad como presentadora aunque en realidad este programa era una mezcla entre musical y ficción. Las actuaciones musicales era introducidas por esta bella barcelonesa interpretando un rol, el de una mujer moderna que lanzaba unos parlamentos de no te menees a cámara. Teniendo en cuenta que esto se emitía en torno a las 23h (la medianoche del título era una licencia dramática, en realidad a esa hora solía cerrarse la programación) la música elegida solía ser intimista y tranquila.


El programa se mantuvo una temporada en antena pero fue un fracaso de crítica. El diario ABC, el pionero en hablar de tele en nuestro país, destacaba después de su estreno "... tanto Enrique de las Casas como Pilar Miró y Mónica Randall son capaces de otras cosas mejores. Mucho mejores... Claro que si lo que TVE quería era esto y esto se las ha dado, ellos no pueden hacer otra cosa. Pero los espectadores querrían verla. Y nosotros también para comentarla con elogio, si lo merecía. Así, desde luego, que no lo merece; al revés."
   Afortunadamente esto no supuso un problema para la carrera de los tres. De la Miró sobran las palabras, de las Casas siguió ocupando puestos directivos de importancia donde demostró su talento y Mónica siguió triunfando como actriz y como presentadora. Al siguiente año tuvo la oportunidad de borrar el mal recuerdo de este musical con un espacio discreto, "Tele-revista", típico magazine amable setentero, y más adelante demostraría su talento como entrevistadora en "Cosas" y, especialmente, "Rasgos".

miércoles, 6 de marzo de 2013

Claudio Guerín



A finales de los 60 un grupo de alumnos de la Escuela Oficial de Cine (EOC) se fogueó en los estudios de TVE, eran los primeros que tenían estudios audiovisuales de los que trabajaban en la tele y querían hacer algo distinto, mucho más comprometido y artístico, más arriesgado visualmente y eligiendo obras de autores hasta entonces malditos, fueron los llamados "teleastas", el equivalente del cineasta a la pequeña pantalla. De entre ellos destacó un sevillano de precipitado final que en su corta carrera dejó algunas joyas: Claudio Guerín Hill.


Este realizador ya había llamado la atención en la Escuela y, de hecho, fue el número uno de su promoción. Como trabajo de fin de carrera dirigió un mediometraje en el que tuvo como ayudantes a Josefina Molina (Goya de Honor 2012) y Pilar Miró, por entonces su pareja sentimental.
Su ingreso en televisión era algo cantado pero no entró por la puerta grande, sus primeros proyectos fueron para la UHF (la 2), documentales de originalísima factura visual como la premiada y sorprendente "Noche en los jardines de España".


Pero Guerín empezó a ser un nombre conocido por el público gracias a sus dramáticos. Su "Ricardo III", del que ya hablamos aquí, le brindó la oportunidad de acceder a la primera división. Aquel espacio de "Teatro para siempre" se emitió en la Segunda Cadena originalmente pero el poderoso crítico del ABC (diario pionero en la información sobre televisión en nuestro país) exigió públicamente que se repusiera en la Primera para tener la difusión merecida.


A nuestro protagonista le interesaban autores como Beckett, del que dirigió una versión en soporte cine con Fernán Gómez de "La última cinta" en el 69 todavía para la 2, o Harold Pinter ("El portero"). Su creatividad no se quedaba en la elección de las obras sino en su forma de presentarlas al público. Por primera vez pidió a los escenógrafos un decorado completo, sin espacio para las cámaras. Su realización era arriesgada, sí, pero muy eficaz. Por eso un público más joven, urbanita y universitario se sintió más reflejado en sus adaptaciones. 
En 1970 realizó un Hamlet con Emilio Gutiérrez Caba para "Estudio 1", ya era un profesional  reputado y los productores cinematográficos comenzaron a solicitar sus servicios. Un año después se estrena "La casa de las palomas" con Ornella Mutti y Lucía Bosé y en 1973 su último e inacabado trabajo "La campana del infierno". Digo inacabado porque murió durante el rodaje de uno de los últimos planos, al precipitarse desde un falso campanario en la iglesia de Noia donde transcurría parte de la acción. La película la terminó Bardem y se estrenó con la leyenda negra del fallecimiento de su director detrás, leyenda que todavía continúa y es aprovechada con cierto sensacionalismo en algunos libros y programas de televisión. 

Claudio Guerín merece una edición en DVD de sus trabajos televisivos, TVE no aprovecha su sello comercial para estas joyas, debería imitar a cadenas hermanas de países como Reino Unido o Francia.


Para más información sobre la película "La campana del infierno" podéis consultar este artículo en mi otro blog y verla completa.

sábado, 4 de junio de 2011

Pilar Miró

Pocas figuras televisivas generaron (y generan, supongo) tanta controversia como Pilar Miró, en su día fue querida y odiada, admirada y vilipendiada. Hoy nos queda su obra y el poso del tiempo permite ver que fue una incomprendida y que su trabajo fue impecable, repito: IM-PE-CA-BLE.
A principios de los 60 se presentó en el Paseo de la Habana para solicitar empleo en aquella incipiente televisión y ni siquiera ella sabía explicar por qué hicieron caso a una jovencita sin experiencia. El caso es que comenzó trabajando de auxiliar de redacción y pasó por todos los departamentos hasta llegar a realización. Mientras aprendía con la práctica se licenció en Periodismo y Derecho y se graduó en la Escuela Oficial de Cine.
Ya a finales de los 60 Pilar había sido protagonista de varios reportajes de revistas como "Tele Radio", no en vano era la primera realizadora de la Casa. Sus órdenes se oyeron en platós de musicales, dramáticos, divulgativos... pero a ella lo que le interesaba realmente era el cine. Sus dos primeras películas, "La petición" (1976) y "El crimen de Cuenca" (1979) se estrenaron con polémica y con la segunda estuvo a punto de ir a la cárcel y ser sometida a un juicio militar (¡siendo civil y por una película en una España post-franquista!) pero eso no la amilanó y siguió adelante, incluso se convirtió en Directora General de Cinematografía en 1982. Su política en el cargo incluyó un aumento de la calidad de la producción y la presencia de España en festivales internaciones además de un Oscar para "Volver a empezar" pero también supuso una disminución en la cantidad.
Entre 1986 y 1989 fue Directora General de RTVE, durante su estancia se produjeron programas valientes e innovadores y se consiguió que algunos de los grandes se acercaran a un medio que consideraban demasiado popular. Sin embargo, tantas buenas intenciones chocaron con el asunto de unos vestidos comprados con partidas del Ente para actos, festivales y encuentros a los que la Miró acudía en representación del medio. Tres años de juicio político y popular para que al final la Fiscal retirara la acusación al darse cuenta de que estaba siendo utilizada políticamente por la facción guerrista del PSOE para castigar a una mujer que no había hecho nada más que actuar con libertad en su trabajo, sin escuchar a nadie.
Vuelta al cine para redimirse y un éxito inesperado como "El Perro del Hortelano" la colocaron otra vez donde se merecía. En 1995 y en 1997 realizó las bodas de las Infantas Elena y Cristina, casi como si de una película se tratara. Tan intenso fue su trabajo en la segunda que murió pocos días después. Se nos fue una mujer valiente a la que el viernes recordaron en el programa "Imprescindibles" de la 2. Para los que no pudieron verlo, aquí tenéis otra oportunidad.