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miércoles, 4 de septiembre de 2013

El día que la BBC emitió una corrida de toros


En 1967 el programa del recientemente fallecido Alan Whicker triunfaba en la BBC 2, cadena por entonces dirigida por David Attenborough que confió en el periodista para un programa semanal tras haber presentado varios especiales en la primera cadena británica sin periodicidad fija. En esta nueva etapa se añadía el "World" al título lo que permitía a Mr. Whicker viajar fuera de Reino Unido y mostrar temas completamente ajenos a la cultura inglesa.


El peculiar comunicador, flemático, irónico, inteligente, profundo pero con su punto de frivolidad, sugirió la posibilidad de venir a nuestro país para grabar una corrida de toros y todo lo que le rodeaba para intentar comprender por qué despertaban tanta pasión (al menos, esa es la idea que de los españoles se tenía fuera).


Es política de la BBC no emitir faenas taurinas pero para este documental era indispensable mostrarla desde el principio hasta el final. Whicker y su equipo lucharon para que la cadena pública comprendiera que si iban a hablar del tema no se podían censurar las partes más brutales porque, en realidad, cualquier imagen iba a herir la sensibilidad de la mayoría de la audiencia, era mejor avisar de la crudeza del programa pero no cercenar el documento para que no perdiera su sentido.


El protagonista elegido no podía ser otro que El Cordobés, conocido entonces como "El quinto Beatle" (no es broma).


Las cámaras cinematográficas que se usaban para los reportajes en exteriores no se cortaron un pelo. El sonido de la plaza y de las imprecaciones del torero al animal también se utilizaron en el montaje. El espectador británico no debía de dar crédito a lo que veía, esa imagen distaba de la que había dado Hollywood hasta el momento, la realidad era mucho más brutal, sucia, incómoda...


"Whicker's World" no se ahorró detalles duros, una cogida a El Cordobés fue presentada en primer plano desde dos ángulos distintos. Tampoco se censuró la estocada final.
Aquella emisión tuvo una gran audiencia y permitió que el equipo del programa pudiera proponer otra historia de crueldad hacia los animales pero en terreno propio, la caza del zorro. La BBC tampoco permitía como norma emitir la muerte del raposo pero hizo una excepción en este caso para concienciar al público de lo brutal de esta tradición tan brittish.



domingo, 14 de julio de 2013

Alan Whicker, adiós a un pionero


Cualquiera que haya hecho un programa en exteriores, que se haya dirigido a cámara caminando, que haya entrevistado in situ, que se haya convertido en un personaje televisivo partiendo de su propia personalidad le debe mucho a este periodista británico fallecido el viernes a los 87 años de una neumonía. Alan Whicker fue, literalmente, el inventor de los programas con entrevistas alrededor del mundo en los que la charla era una excusa para mostrar una realidad siempre bajo un punto de vista distante e irónico, muy flemático, más británico imposible. En definitiva, todos los que hemos hecho algún docu-show debemos pleitesía a este pionero.



Comenzó su relación con el periodismo en la Unidad de Filmación de la Armada Británica en la II Guerra Mundial. Se unió a la BBC en 1957 como corresponsal del programa "Tonight" y ahí intuyó las posibilidades de un programa realizado íntegramente en exteriores en el que descubrir otros mundos a los espectadores británicos. Su programa "Whicker's World" (o "The world of Whicker" en algunas temporadas) se emitió entre 1959 y 1988 en la BBC y la ITV (uno de los primeros robos de estrellas de la tele inglesa).


Recorrió el mundo varias veces con sus cámaras siendo testigos de interrogatorios a todo tipo de personalidades, desde miembros de la jet set (cuando eso era algo exclusivo y las cámaras no tenían acceso a esas fiestas) a dictadores, de actores a gangsters, de escritores a vagabundos. Todos conversaron con él y gracias a su peculiar forma de preguntar, como si no fuera un periodista, confesaron lo inconfesable.


Si a eso añadimos una personalidad puramente brittish, la quintaesencia del tópico del hombre con marcado acento, chaquetas cruzadas, corbata con nudo Oxford y gemelos en los puños de la camisa tenemos al primer personaje televisivo potenciado desde su auténtica forma de ser. Tal fue su fama que uno de los más celebrados sketches de los Monty Python lo homenajeaba.

   Para que os hagáis una idea de cómo era su trabajo, el trailer de su último programa para la BBC, el retorno a lugares donde había viajado con su maletín y sus cámaras: