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domingo, 24 de abril de 2022

50 años del primer "Un, dos, tres"

Kiko Ledgard con algunas de sus secretarias en la primera emisión de "Un, dos tres". Todavía no se usaba el mítico atril para las parejas concursantes. A la izquierda asoman los Cicutas. 

Kiko Ledgard, Don Cicuta con sus Cicutillas y las secretarias con sus enormes gafas, ninguno de ellos podía imaginar que aquella noche del lunes 24 de abril de 1972 su carrera iba a catapultarse a la fama. Todo cambió gracias a un concurso que se estrenaba con el peculiar título de "Un, dos, tres... responda otra vez", todo cambió gracias a su creador y director, Chicho Ibáñez Serrador. El presentador, Kiko, había llegado de Perú y sólo  había presentado un programa infantil en TVE, "Hoy también es fiesta"; el actor Valentín Tornos tenía 71 años y en su larguísima carrera (había comenzado en el teatro en los años veinte) no había conseguido ningún papel protagonista de relevancia pero había trabajado en las "Historias para no dormir" de Chicho unos años antes. En cuanto a las jovencísimas chicas seleccionadas para el papel de Secretaria venían del mundo de la moda fundamentalmente aunque una de ellas ya había intervenido en la película "La residencia" (1969) del mismo director (Maria Gustafsson, "Britt" en el concurso, que en los ochenta dirigiría el original programa juvenil "Dinamo" para TVE). 

Las primeras seis secretarias del concurso, de izquierda a derecha: Aurora, Yolanda, Britt, Pilar, Cira y Ana Ángeles

Pero esas fueron las caras visibles y en la historia de este programa mítico de la televisión europea hay tres nombres clave que son desconocidos por el gran público, tomen nota: Salvador Pons, Eugenio Pena y Enrique del Corral. Pons, directivo de RNE y TVE en distintos cargos y etapas y fundador-director de la UHF, fue quien encargó un concurso a "Chichet", que era como él llamaba a Chicho usando el apelativo cariñoso valenciano. El propio director lo contó mil y una veces, aceptó el encargo, que nada tenía que ver con su trabajo como director y guionista de ficción, por el aprecio que le unía a Salvador y también como un pequeño reto que además le llevaba a recordar sus primeros tiempos en la tele argentina donde tocó todos los géneros. Gracias a esa experiencia era consciente de que había tres tipos de juegos en la pantalla: los de preguntas, los de pruebas físicas y los de "psicología", donde había que tomar decisiones siguiendo una estrategia pero en los que el azar también era una parte fundamental. Decidió unirlos y crear un cocktail perfecto. Así nació el programa que tenía tres secciones bien diferenciadas, el título estaba claro.

Eugenio Pena explicando a Kiko Ledgard algún asunto relacionado con la realización ante dos azafatas muy atentas, Pilar y una rubísima Ágata Lys (teñida para que no le reconociera su padre, no funcionó)

El padre de Chicho, el prestigioso y popular actor Narciso Ibáñez Menta le había aconsejado que no aceptara la propuesta porque sería un demérito a su creciente carrera como director-autor. Tras el éxito de "Historias para no dormir" había estrenado en salas "La residencia" y ya estaba trabajando en nuevos proyectos cinematográficos. Le hizo caso a medias, puso en marcha el proyecto, eligió al elenco, escribió los guiones pero dejó en manos de otro la realización... y no en manos de cualquiera, las de un experto y pionero, Eugenio Pena. Su nombre había figurado como director y realizador de programas de enorme tirón facturados en los estudios de Miramar de Barcelona donde fue pionero. "Ésta es su vida" y "Reina por un día" fueron los más populares pero tenía un amplio bagaje en el que se incluían programas de entrevistas, espectáculo, divulgativos... ¡y concursos! Eugenio se encargó del espacio que nos ocupa posiblemente durante sus primeras quince entregas. En esas semanas el "Un, dos, tres" había ido ganando en popularidad y también en prestigio. La crítica lo aplaudía por su originalidad, por su ingenioso desarrollo y por las continuas sorpresas que mantenían al televidente pegado a la pantalla. Fue precisamente un crítico, Enrique del Corral del ABC, el que exigió que diera la cara el responsable de aquello, ¿quién era el inventor? Se sabía quién realizaba, sí, pero... ¿quién dirigía?

Chicho acompañado de tres de las primeras Secretarias y Valentín Tornos (ajustándose la corbata) sin maquillar en una presentación ante la prensa

Narciso "Chicho" decidió entonces que era hora de firmar como director y, a pesar de las advertencias paternas, lo hizo. ¿Que el chico ese de las historias de terror es quien hace esto? ¿Cómo es posible? ¡Loas al creador absoluto! Y también las primeras críticas furibundas porque en este país somos así. Pero los juicios de la prensa daban igual, el público estaba encantado e Ibáñez Serrador les dio más de lo que pedían. A partir de la entrega nº 16 empezó a dedicarse cada semana a un tema, con cambio de decorados, vestuario, humor ad hoc, música. 

Kiko Ledgard fue clave para el éxito del concurso, su naturalidad era una gran novedad en la TVE de 1972. Aquí aparece con los concursantes y el actor Roberto Mosca (Filetto Capocómico en Los Chiripitifláuticos). Atención a la mesa de la subasta.

Efectivamente, hasta ese momento el programa tenía un formato fijo, un decorado blanco (otra innovación) lleno de columnas en el que había tres puertas de las que salían los regalos. Una mesa negra muy historiada servía de apoyo durante la subasta, las gradas tenían como fondo un ciclorama. En la primera parte los concursantes respondían a las tandas de preguntas del tirón y no había tres atriles, sólo uno en el que se iban turnando. Por cierto, en esos primeros tiempos había cuatro parejas de concursantes y no tres... 

Don Cicuta (Valentín Tornos) y sus Cicutillas. Parodia de la censura desde dentro de un programa que tenía su propio censor designado

El programa fue ganando en espectacularidad, Chicho iba incorporando más y más elementos espectaculares, los famosos hacían cameos, bien como humoristas o llevando regalos a la mesa. Ángel Nieto, por ejemplo, apareció desde una fotografía gigante suya que rasgó saltando con su moto. Hay un ballet pero no son las secretarias las que cantan y bailan (aún tendrían que pasar unos diez años para que eso pasara). Y hoy resulta complicado explicar lo distinto que era eso a lo que se podía ver en la tele en aquel 1972. Kiko era un presentador libre, nada encorsetado, no era perfecto en su dicción, se equivocaba, se iba fuera de foco pero eso es lo que le hacía atractivo para la audiencia, era "distinto". Además, en Perú ya había presentado "Haga negocio con Kiko", versión del americano "Let's Make a Deal" que Antena 3 convertiría en 1999 en "Trato hecho" con Bertín Osborne. Aquel programa era muy similar a la subasta así que esa experiencia como tahúr pilluelo fue importantísima. Don Cicuta, por su parte, era un personaje negativo que recordaba claramente a la censura, era una parodia cruel y patética desde la propia TVE que tanto la sufría. Las Secretarias eran chicas jóvenes, guapísimas pero también "normales", mujeres que se podían ver en la calle. Además sabían hablar, eran simpáticas, tenían una función en el programa ¡y usaban minifalda! Algo prohibidísimo hasta entonces en la tele. 

La primera despedida del "Un, dos, tres". Aquel día se iniciaba una tradición.

Casi un año después, el 30 de abril de 1973 el "Un, dos, tres" se despedía de la pantalla. El mismísimo Chicho aparecía en la pista de circo montada para la ocasión para interpretar la primera de sus muchas despedidas ante la cámara. El director se iba porque ya estaba preparando su nueva película, "¿Quién puede matar a un niño?" de verdadero culto en varios países, pero había disfrutado tanto (y tan inesperadamente) con este puro entretenimiento que no quería dar por zanjada definitivamente esa etapa laboral. El 19 de marzo de 1976, apenas un mes antes de que su nuevo film llegara a las pantallas españolas, volvía el "Un, dos, tres" a la Primera Cadena pero esa es otra historia que ya hemos contado aquí, como también las de otras etapas posteriores porque este programa es, sin duda, un emblema de la televisión en España y merece nuestra atención periódicamente. 

Durante años sólo había tres programas localizados en el Archivo de TVE de esa primera etapa, las entregas dedicadas al terror, los toros y el circo (la última). Con la digitalización sistemática de las cintas ha aparecido valiosos fragmentos que podéis ver pinchando aquí, aquí, aquí y aquí. Son breves, sí, pero nos sirven para hacernos una idea de cómo era el programa en sus inicios. 

Ahí fuera hay un grupo de fans entusiastas que, unido al público nostálgico, hubiera agradecido que TVE organizara un homenaje a la altura de las circunstancias. No ha sido así pero, como diría Chico, en el futuro ¡quién sabe!
 

martes, 11 de diciembre de 2018

Kiko Ledgard y Paca Gabaldón llegan a "300 Millones"


En mayo de 1979 "300 millones", aquel programa que se realizaba en España para su exportación directa a los países de habla hispana (de ahí el título, porque se suponía que ese era el número potencial de espectadores), pasaba a emitirse los lunes por la noche. Ese paso de la medianoche de los domingos al horario estelar del inicio de la semana traía implícitos varios cambios. En primer lugar, mayor presupuesto porque al que ya tenía se le sumaba el que se destinaba al programa musical de esa franja. Se anunciaba que el nuevo presentador sería la mayor estrella de los espacios de entretenimiento en esa temporada, Kiko Ledgard, libre del compromiso con el "Un, dos, tres" que había finalizado temporada. 


Pero el famoso comunicador necesitaba compañía porque él se encargaría fundamentalmente, además de ejercer de anfitrión, del concurso que se incorporaba al programa en un esfuerzo por hacerlo más popular y satisfacer al público español (no tanto al americano). Durante varios días el realizador Enrique Martí Maqueda dirigió las pruebas a las aspirantes en el propio plató del espacio, ese tan sencillo pero al mismo tiempo reconocible, aunque sólo fuera porque el título quedaba bien a la vista. Las dos favoritas eran Paula Gardoqui, que ya había triunfado en los infantiles desde los tiempos de "La casa del reloj" y que en aquel momento presentaba con Torrebruno "El recreo", y Paca Gabaldón, que ya había gustado (y mucho) en "625 líneas". 


También se presentaron a las pruebas dos ex azafatas del "Sumarísimo" de Valerio Lazarov, Silvia Aguilar (en la foto junto a Martí Maqueda) y Sara Mora. Según contaba a finales de mes la revista "TeleRadio", la primera estuvo "aceptable" mientras que la segunda "con muchos nervios, acabó por renunciar a la plaza". Además hubo dos muchachas desconocidas, Laura y Azucena, que "estuvieron muy bien aunque se las notaba falta de tablas". 


Entre las pruebas a las que se las sometió se incluía realizar una entrevista a compañeras de la Casa como Mayra Gómez Kemp que, seguramente, podía empatizar perfectamente con ellas y, por lo tanto, ayudarlas a dominarse y demostrar su valía profesional. Finalmente la elegida fue Paca, que no sólo tenía experiencia como presentadora sino que además ya era una actriz con unas cuantas películas en su currículum. 


Una vez solucionado el tema de quién pondría la cara, quedaba uno más importante, remozar una estructura anquilosada que su director, J.J. Marroquí,  justificaba diciendo que "se trata de un programa concebido fundamentalmente para América y, por tanto, al gusto americano, ritmo distinto para permitir mayor número de cuñas publicitarias, etc.  Previendo la emisión del programa para la noche de los lunes y no para la madrugada del domingo y convirtiéndose así en un programa de potencial audiencia masiva es de esperar que, sin desatender a los espectadores americanos, contente a los españoles". 
Aquella etapa en realidad duró poco, apenas unos meses. Después Gustavo Pérez Puig tomaría las riendas y llegaría Pepe Domingo Castaño al estudio... pero esa es otra historia.

sábado, 19 de marzo de 2016

40 años de la Ruperta


El 19 de marzo de 1976 era viernes. Podría haber sido un día cualquiera pero para la historia de nuestra tele se convirtió en una jornada histórica. Aquella noche, tras el Telediario 2, regresaba el "Un, dos, tres"a la Primera Cadena. Había sido el concurso más popular entre 1972 y 1973 y desde entonces se rumoreaba sobre su vuelta constantemente. Cuando por fin se hizo oficial, Narciso Ibáñez Serrador, su creador-guionista-director-realizador, tuvo que responder a cientos de preguntas de decenas de medios de comunicación para explicar si el programa seguiría tal cual o habría muchas novedades. El director siempre había sido muy consciente de que la publicidad gratuita que proporcionaba la prensa era una ayuda y no un estorbo así que, como era su costumbre, accedió a responder a todo el mundo proporcionando estudiadas píldoras sobre su renovada fórmula para repetir éxito. Pero se cuidó muy mucho de anunciar algo importante: la calabaza anónima que indicaba que no había premio para los concursantes en la etapa anterior se antropomorfizaría. Ruperta sería su nombre. Sus rasgos y movilidad serían obra del genial José Luis Moro (el creador de la familia Telerín) y su voz sería la del mismísimo Chicho convenientemente manipulada por el ingeniero de sonido. Aquella cabecera cambiaría la historia del "Un, dos, tres" porque a partir de ese momento y de manera completamente surrealista, su diablo se transformaría en su mascota, una de las más queridas de la historia de TVE. Tanto que se generó un merchandising pirata que obligó a cambiarla en la segunda temporada presentada por Mayra por la Botilde (y más tarde por el Chollo, el Antichollo, el Boom y el Crack) para evitar enriquecimientos que no compensaran al Ente.


Y nada más comenzar el programa se mostraban los cambios. Una representación de las antiguas Secretarias del programa haría entrega de sus enormes gafas a la nueva generación. Aquellas jovencitas que habían revolucionado la pantalla con sus minifaldas ahora quedaban como puritanas profes de Liceo Francés al lado de sus sucesoras, embutidas en unos llamativos shorts (muy muy muy cortitos) y unos jerseys tan ajustados que parecían impedir la respiración. La entrega de trastos fue un excelente comienzo para esta flamante etapa. El primero de los momentazos que nos dejaría aquella entrega dedicada a "Las mil y una noches", algo que se convertiría en tradición, así se inició la etapa de Mayra en el 82 y también la de Luis Roderas en 2004. Entre las nuevas Chicas del programa destacaría Victoria Abril que más tarde se confirmaría como una de las actrices con más personalidad del cine europeo. Sin embargo la que más sonaba al principio era María Casal, hija del gran actor Antonio Casal, y que ya había había debutado como copresentadora de "Gente Joven" junto a Antolín García. Otra hija de actor, María Durán (de Rafael Durán) y Beatriz Escudero formarían el trío Acuario junto a Mayra Gómez Kemp que debutaba como actriz en la subasta. Completaban la formación Raquel Torrent (que abandonó pronto para estudiar Periodismo) y Meggy Schmidt que había participado en la primera película de Chicho, "La Residencia".

 

Una vez presentadas las nuevas azafatas y elegidas las que acompañarían a Kiko Ledgard en la presentación (Raquel y María) tres personajes interrumpirían esa introducción cruzándose ante las cámaras. Kiko era el enlace directo con la anterior temporada, a nadie se le había pasado por la cabeza que pudiera ser sustituido porque su naturalidad había sido vital para el éxito casi inmediato del "Un, dos, tres" en 1972. ¿Y qué iba a pasar con Don Cicuta? ¿Regresaría Valentín Tornos, el otro gran baluarte del concurso? El veterano actor se encontraba muy delicado de salud y estaba claro que no iba a poder retomar su actividad. Esos tres individuos desconocidos que ignoraban a Kiko y su perorata serían la respuesta. Desde el control de realización Chicho conectaba con Tacañón del Todo para escuchar a Don Cicuta anunciando que había designado tres dignos herederos de su labor. Aunque el programa se realizaba en color aquella conexión fue en blanco y negro. Otro acertado guiño de los guionistas. 



El propio director explicaba a la periodista María Luisa Páramo en la revista TeleRadio quiénes eran esos nuevos Tacañones dos semanas antes de la emisión: "Son Don Estrecho, Don Rácano y el Profesor Lápiz. Don Estrecho, encarnado por Juan Tamariz, está absolutamente en contra de la apertura y el destape, le molesta la risa de la gente y va siempre armado de tijeras y spray para tachar y cortar lo que haga falta. Es la censura, en una palabra. Paco Cecilio hará el personaje de Don Rácano, el que cuida del dinero pero no en el sentido del avaro. Es un hijo de papá multimillonario que sigue las mismas técnicas  que empleó su padre para hacer dinero: la tacañería es la mejor manera de conseguir millones. El profesor Lápiz es hombre preocupado por la cultura, le molesta la ignorancia de forma enfermiza y se enfada muchísimo cuando alguien no sabe contestar". Pedro Sempson, un actor habitual en los trabajos de Ibáñez Serrador, encarnaría a este defensor de la sapiencia. Las nuevas generaciones reconocerían su voz como la de Mr. Burns ("Los Simpsons"), personaje al que dobló hasta su fallecimiento. Por cierto, a Tornos se le mantendría en nómina y se le pagarían 15.000 pesetas por programa. Un detalle de Chicho a un amigo que no podía incorporarse al show por cuestiones de salud.


Poco a poco se irían desgranando los cambios, algunos adelantados por Chicho en la citada entrevista: "El concurso anteriormente constaba de tres partes: una primera basada en la cultura general y la rapidez de reflejos, demostración de habilidad en la segunda, al estilo de los programas de Gaby, Fofó y Miliki, y el final, la subasta. Lo creado ahora es la manera de conjuntar esas tres mecánicas diferentes. Me refiero a la innovación que supuso el programa desde su comienzo, a la unidad que presentaba a pesar de su disparidad puesto que los concursos en sí son conocidos de sobra en todo el mundo. Ahora este intento de unidad se va a poner más difícil aunque esperamos conseguirlo porque además de los ya dichos habrá un cuarto concurso que se llamará "Misión Un, dos, tres" y estará conducido por el escritor Alberto Vázquez Figueroa". Pasarían seis semanas hasta que se pudiera estrenar esa parte del programa que consistía en encargar un reto internacional a los concursantes que serían ayudados por Figueroa. Sin embargo, esta ambiciosa propuesta no tuvo gran eco y fue eliminada del programa antes de finalizar temporada.



Aquella primera temporada de la nueva etapa del programa fue un éxito indiscutible. El panel de aceptación lo situaba siempre en el primer puesto con notas cercanas al 9 sobre 10. Con un presupuesto semanal de 1.200.000 pesetas, los ingresos de TVE por publicidad eran muy superiores así que no sólo era célebre sino también muy rentable. Las críticas en algunos casos fueron furibundas. Los mismos que lo habían elevado a la gloria a principios de los setenta lo hundían al infierno ahora. En agosto del 76, el director respondió a algunas de esas críticas al periodista Jesús Mari de la Calle en "TeleRadio" al tiempo que hacía balance justo antes de tomarse las vacaciones de verano: "Cumple el objetivo para el que está hecho: tan sólo entretener y hacer sonreír. Es una especie de relax para la gente. Se trata de que sea un espacio popular pero no populachero. Sé que es popular y no lo juzgo populachero". Sobre la supuesta desidia en la realización argumentaba: "No es que la descuide, es que se dejan algunos fallos a intención... para dar más frescura. Este espacio sería imposible hacerlo en directo. Además, creo que la realización del espacio no tiene importancia. Lo que sí es difícil es cortar. Me gustaría que me dijeses ante uno de los programas, dónde he parado para recomenzar y dónde no. A eso sí le veo un gran mérito. Me preocupa más la continuidad del programa, el "timing". La realización está sometida a la dirección. El programa es, además, prácticamente en directo. Hacemos 100 minutos en cuatro horas, lo cual es un récord."
  Tampoco tenía reparo en aclarar la polémica sobre la paternidad del formato que se había generado en los últimos meses: "Es la mezcla de un programa argentino que yo hacía, "Un, dos, Nescafé", y otro que presentaba Kiko en Perú. Pero ambos están basados en otro tipo de programas que se emiten desde hace tiempo en televisiones extranjeras: "Let's make a deal". Pero nuestro espacio, en estos momentos, no tiene nada que ver con el que hiciéramos antes Kiko y yo. E incluso en otros países ya se está haciendo de la forma en que lo hacemos nosotros". Lo que está claro es que el "Un, dos, tres... responda otra vez" creció de manera exponencial a su propia audiencia y que las inspiraciones iniciales quedaron muy lejos. Este formato es tan peculiar como efectivo y por eso su regreso a TVE hoy hace 40 años fue una alegría para la audiencia. 

   Celebremos este aniversario revisando aquel programa emitido el 19 de marzo de 1976:

domingo, 2 de mayo de 2010

Kiko, Mayra y Jordi

En la anterior entrada recordaba que la última vez que vimos a Jordi Estadella en una televisión nacional fue en la gala de los 50 años de TVE donde protagonizó un sketch sobre el "Un, dos, tres... responda otra vez". Merece la pena recordar aquellas imágenes en las que compartía plano con sus dos predecesores en esa tarea, Kiko Ledgard y Mayra Gómez Kemp. Aurora Claramunt presentaba a Mayra y Jordi como concursantes y Kiko se encargaba de hacer la pregunta.
Nunca se pudo producir tal reunión en la realidad y ya no será posible un encuentro con todos los presentadores del mítico concurso.
Todavía impactada la profesión con la desaparición de Estadella.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Navidad en el "Un, dos, tres"

El programa estrella de TVE durante lustros solía realizar un especial navideño dedicado a los infantes. El decorado se vestía de blanco nieve y hasta los chistes eran menos picantones. Y eso desde la primera etapa, la presentada por Kiko Ledgard.
En las etapas de Mayra ya se hizo habitual que cada año los niños fueron los participantes en estas fechas y que las gradas estuvieran ocupadas por tiernos rapaces que en realidad babeaban con las mamá noeles que enseñaban pierna.
Aquí podéis distinguir, entre otras, a Lydia Bosch y Kim, la jefa de las secretarias, rodeando a la gran Mayrucha.
Y en la etapa presentada por Josep María Bachs (la penúltima del programa) el programa coincidió justo con la Navidad pero decidieron adelantar su horario y emitirlo antes de la Segunda Edición del Telediario de forma extraordinaria.
El programa navideño nos ha dado algunos momentos míticos, como la actuación de la repelente Nika Costa cantando rodeado de jóvenes patinadores o el anuncio de la separación de Enrique y Ana ¡horreur!



Y aquellos números musicales en ciudades nevadas... o no... hubo un año en el que las Navidades fueron... ¡rojas!

sábado, 21 de noviembre de 2009

300 millones

En 1.977 una bola del mundo de corcho giraba sobre su eje anunciando el inicio de un programa que se veía en todos los países de habla hispana, de ahí su título, esa era la audiencia a la que se destinaba. Guadalupe Enríquez y Lalo Azcona (en el punto cumbre de su popularidad gracias a los Telediarios) presentaban este formato dirigido por Gustavo Pérez Puig y realizado por Pedro Amalio López y Enrique Martí Maqueda entre otros.
Música, entrevistas, reportajes y concursos para un espacio de fin de semana de una hora de duración en el que se pretendía vender la imagen de España a Iberoamérica y viceversa. Tico Medina, por ejemplo, recorrió buena parte de Sudamérica para buscar historias y personajes que merecieran la pena.
El logo estaba siempre presente en el decorado y así cualquiera que viviera en Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Antillas, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, República Dominicana, Puerto Rico, México, y Guinea Ecuatorial o Estados Unidos (a través de la otrora SIN, actual Univisión) sabía que estaba viendo el programilla de marras.
Guadalape Enríquez (1.977-1.983), Lalo Azcona (1.977), Jana Escribano (1.977), Ricardo Fernández-Deu (1.977), Tico Medina (1.978-1.983), Paca Gabaldón (1.977-78), José Antonio Plaza (1.978), Alfredo Amestoy (1.977-81), Kiko Ledgard (1.978-79), Marisa Medina (1.979), Pepe Domingo Castaño (1.979-83), Lola Martínez (1.981-82) y Cristina García Ramos (1.982) fueron los presentadores durante los 6 años que se emitió.
A pesar de su popularidad (sobre todo en algunos de los países de América Latina) el programa terminó su trayectoria en 1.983 aunque su archivo es tan grande que es fácil ver su marca detrás de los músicos de los 70 y 80 cada vez que recuerdan sus viejas actuaciones.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Viernes... ¡Un, dos, tres!

Cuando en 1.972 TVE empezó a emitir un concurso llamado "Un, dos, tres... responda otra vez" nadie preveía que se iba a convertir en uno de nuestros formatos más exportados y uno de los programas más queridos de la historia. De hecho, el crítico del ABC, Viriato, exigió que alguien se hiciera responsable de aquello porque nadie firmaba la dirección y ahí fue cuando Chicho hizo acto de aparición. Todo había sido un encargo precipitado de Salvador Pons al niño mimado del Ente en aquel momento, sus Historias para no dormir, su película "La residencia" y su Historias de la frivolidad habían conseguido popularidad y prestigio, no tenía sentido que le propusieran crear un concurso pero como él había tenido experiencia previa en Argentina con esos formatos...
Unir 3 concursos en uno fue una gran idea pero aún fue mejor elegir a un presentador deshinibido, Kiko Ledgard, y su némesis, Don Cicuta. Eso era algo novedoso y sólo comprensible en nuestro país, en esa España en la que se había convivido con una dictadura y su censura por lo tanto ese ilustre habitante de Tacañón del Todo tenía sentido, sonaba a algo reconocible... en los países donde se versionó el programa no se incluyó esta figura.

Desde 1.972 hasta 1.974 Kiko y Don Cicuta y sus Cicutillas triunfaron en la pantalla. Esas dos figuras tan enfrentadas y un concurso en el que nunca se sabía qué iba a pasar eran tan diferentes a todo lo que se hacía que los españoles no se lo perdían semana tras semana.

¡Y qué decir de las secretarias! ¡Chicas en minifalda! Y encima con gafotas... el sueño erótico de cualquier oficinista...
Tras una pausa de casi dos años el programa regresó de 1.976 pero ya en color, con nuevas secretarias, con nuevos tacañones (Valentín Tornos, Don Cicuta, había fallecido) y más presupuesto. Hasta 1.978 duró esta etapa de consolidación absoluta de un concurso que yo echo de menos.
Tranquilos, habrá más posts sobre el "Un, dos, tres...", claro.