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jueves, 22 de diciembre de 2022

Los sobrinos del capitán Grant, zarzuela navideña


El viernes 21 de diciembre de 1973 TVE daba la bienvenida a la Navidad con la emisión en horario estelar, 22.10 h, de la zarzuela "Los sobrinos del capitán Grant" en una curiosísima e ingeniosa versión dirigida y realizada por José Antonio Páramo. Aunque este "teleasta" fue reconocido por dirigir dramáticos de lo más sesudos y series innovadoras como "Personajes al trasluz" o reivindicativas como "Los comuneros" (con guión de Ana Diosdado, de la que también dirigiría su primer guión televisivo, "Juan y Manuela"), también fue famoso su trabajo al frente de la antología de terror "El quinto jinete". No obstante, a pesar de este currículum, no era ajeno a la zarzuela, aquel mismo año se encargó de la adaptación de "Luisa Fernanda".

Uno de los creativos decorados de Jaime Queralt para esta versión de "Los sobrinos del Capitán Grant"

En el caso que nos ocupa, Páramo tuvo la suerte de contar con medios suficientes como para encarar una obra compleja y ambiciosa, con nada menos que 18 cuadros (escenas) con distintos decorados tan difíciles de representar como montañas o fondos submarinos. La solución fue imaginativa: no ocultar su origen teatral y hacerlo aún más evidente con escenografías absolutamente fantasiosas y tendentes al minimalismo obra del siempre eficaz (y poco reconocido hoy) Jaime Queralt. No menos llamativo era el vestuario diseñado por Rafael Borque que se atrevió a darle un puntito de originalidad y colorido a los figurines propios de la época que representa el texto, finales del siglo XIX. Páramo pudo rodar en formato cine 35 mm (¡nada menos!) y color a pesar de que prácticamente nadie tenía televisor adaptado en esa época. Aún así, ya comenzaba a ser habitual producir dramáticos en este sistema pensando en su futura reposición y con la evidencia de que, más pronto que tarde, TVE tendría que apuntarse al carro del resto de Europa en el tema de los colorines. 

En el sentido de las agujas del reloj: Pedro Osinaga, Conchita Goyanes, Pastor Serrador, Conchita Márzquez Piquer y José María Prada

Un reparto espectacular y lleno de contrastes demostró ser la perfecta elección: Conchita Márquez Piquer (aún tenía el diminutivo), José María de Prada (más habitual en obras de fuste como el famoso "Ricardo III" de Guerín Hill), Pedro Osinaga (siempre eficaz en comedias), Conchita Goyanes (niña prodigio de los inicios de la tele proveniente de una larga saga de intérpretes), el elegante Pastor Serrador (tío de Chicho), su ex cuñado Narciso Ibáñez Menta, Fernando Sánchez Polack (hermano de Tip) y Joaquín Pamplona (el primer Sancho Panza de nuestra tele). 

El anuncio de la emisión en la famosa revista TP

Las voces en la parte lírica eran de Josefina Cubeiro, Mari Carmen Ramírez (la madre de las chicas de la oscarizada película "Belle Époque"), Vicente Sardinero y Andrés García Martí en los papeles principales y los protagonistas de esta adaptación televisiva hacían play-back, incluida la Márquez Piquer, cantante profesional pero quizás no con la tesitura adecuada o... que simplemente era más práctico aprovechar una versión ya grabada en disco por la Orquesta Lírica Española y el Coro de Cantores de Madrid.

Pedro Osinaga y Pastor Serrador con el vestuario de Rafael Borque

"Los sobrinos del capitán Grant" fue denominada pomposamente en su día "novela cómico-lírico-dramática". Es una zarzuela con libreto de Miguel Ramos Carrión y música del maestro Manuel Fernández Caballero basada en el famoso libro de Julio Verne "Los hijos del capitán Grant" que  exagera las escenas más emocionantes hasta convertirlas en una parodia y además traslada el inicio de la acción a una corrala madrileña. A pesar de que se estrenó en agosto de 1877 en Madrid, se convirtió en una tradición Navideña que se ha mantenido durante décadas y que en en el nuevo milenio regresó con fuerza. Durante varios años Millán Salcedo protagonizó una versión dirigida por Paco Mir (Tricicle) e incluso en 2015 se reencontró en el escenario con Fernando Conde, su compañero de Martes y 13 cuando eran trío. 

La escena del terremoto de "Los sobrinos del capitán Grant"

La emisión en TVE entraba, por tanto, en esa tradición navideña de la misma manera que la tele había adoptado la costumbre teatral de representar el Tenorio el Día de Todos los Santos (o alrededores). Esta versión lujosa y a todo color era un regalo para los espectadores que ahora podemos seguir disfrutando gracias a que está disponible en la web de Archivo RTVE. Podéis verlo pinchando aquí

domingo, 14 de febrero de 2016

Adiós a Concha Goyanes


Pionera de los dramáticos de TVE, Concha Goyanes (durante lustros "Conchita"), falleció el sábado a los 69 años tras una breve lucha contra una enfermedad que había provocado su regreso a Madrid para intentar atajarla. En los últimos años y tras el éxito de la serie de Canal Sur "Arrayán" donde había participado, se reencuentra con sus orígenes malagueños y se asienta de nuevo en su localidad natal, Coín. Su reaparición televisiva con personaje fijo en la serie de Emilio Aragón "Javier ya no vive solo"(2002) había iniciado una nueva etapa de trabajo tras haber permanecido cierto tiempo alejada de la pantalla. En esta recuperación también se incluye su papel en "Herederos", su retorno a TVE, la Casa donde había conseguido realmente su popularidad. Ya en 1963 alcanza la portada de la revista "TeleRadio", indicativo de su enorme fama por sus papeles en la prototelevisión.


Y es que Conchita había debutado prácticamente con el inicio de los dramáticos de la tele. Decía Baget-Herms en su "Historia de la Televisión" que junto a Luisito Varela (ambos en la foto superior) eran los niños prodigio oficiales del Paseo de la Habana. En realidad, ella había debutado sobre las tablas un poco antes en "Fuenteovejuna" y cuando fue contratada por TVE era una de las actrices del cuadro artístico de Radio Nacional. Su primer papel fue en "Un drama sensacional" junto a Jesús Puente por el que cobró nada menos que 500 pesetas. No había cumplido los diez años. Le decía en 1973 a la periodista Camino Ciordia: "Me tenía que llevar el bocadillo de casa porque allí no había un mal bar donde comprarlo. Otras veces nos íbamos a uno cerca de los estudios. A raíz de esta obra empecé a hacer papeles muy variados y me tuvieron que poner un profesor particular para que pudiera seguir con mis estudios. Hice indistintamente de niño o de niña. De Mozart, de niño Jesús, de Pimpinela Escarlata... Y anuncios, también publicidad. Mi primera serie fue "Margarita y Rufinín", dentro de los espacios infantiles, y constaba de 30 ó 40 capítulos".


En aquella época la audiencia de TVE era mínima y se restringía a Madrid y alrededores así que todavía era más famosa por su voz que por su aspecto, las radio-novelas de RNE fueron su primer peldaño a la popularidad. El siguiente fue el cine, sobre todo en las películas de Marisol y Rocío Dúrcal donde era la perpetua amiga de la protagonista. Estos films estaban producidos por su pariente Carlos Goyanes. Y es que Concha provenía de una larga estirpe artística, su abuelo había sido primera figura en la compañía de Margartita Xirgú, su madre era la actriz Mimí Muñoz y sus hermanas Mara y María José también se decantaron por el arte dramático. Sus hijos han continuado la tradición, Rebeca es actriz y Pablo es guionista, como su padre, Juan Tébar.
   A mediados de los 60, Concha (bueno, todavía Conchita en los créditos) alternaba el teatro con el cine y la televisión, tanto trabajo hacía que se espaciaran más sus apariciones en la tele pero algunos fueron muy sonadas. Por ejemplo, era una de las "embrujadas" de la adaptación de Pedro Amalio López de "Las brujas de Salem" (en la foto) de Arthur Miller. Corría 1965 y había participado en varias "Novela", en "Estudio 3" y en "Primera fila". En aquel espacio se incluyó la obra "Plaza de Oriente" y recordaba en la entrevista antes mencionada: "Había veinte decorados, todos en semicírculos concéntricos, y sobre la marcha había que ir montando unos y desmontando los usados. A Emilio, el de atrezzo, siempre le llamaban "protagonista" porque entre unas cosas y otras, siempre salía de rondón en todas las obras".


En mayo de 1966 apareció en un capítulo de la serie más popular de la época, "Historias para no dormir", "El aniversario", junto a a Manuel Galiana, Fernando Delgado y Félix Dafauce. Apenas un mes antes había intervenido en la Novela "Orgullo y prejuicio" y en un "Estudio 1". En agosto regresaría al espacio de Luis de Sosa "Tengo un libro en las manos" donde ya había interpretado a la Isabel II niña a finales de los 50. Finalizaría aquel prolífico año con un rol en la serie rompedora del momento, "Habitación 508" de Adolfo Marsillach.


Más series, películas y mucho teatro durante los setenta pero siempre como secundaria. Fue en 1976 cuando tuvo la oportunidad de ser la estrella de una serie, de nuevo un producto infantil, "Las aventuras del hada Rebeca". Su propio marido, Juan Tébar, realizó los guiones con Lola Salvador y el nombre de la protagonista era el mismo que el de su hija. En principio iba a estar dirigida y realizada por Josefina Molina pero desde el comienzo del proyecto en 1973 hasta su emisión en el 76 cambiaron muchas cosas y finalmente sería Miguel Picazo el director. Con este hada traviesa que no conseguía aprender bien sus hechizos tuvo un gran éxito y alcanzó la portada de la revista TP.


La guionista Lola Salvador le escribiría un bonito papel para otro programa infantil, la primera adaptación nacional de "Barrio Sésamo" en 1979 protagonizada por Emma Cohen como Caponata. Concha sería la propietaria de la mercería, una de esas humanas que ayudaba a los muñecos a entender el mundo de los adultos. Para ella, ya toda una mujer, tampoco estaba siendo fácil entrar en ese mundo: "No me arrepiento de aquella época ni de lo que hice, pero hubiera sido mejor estudiar y divertirme con los juegos de los demás niños. No me gusta nada haber empezado de pequeña. Además, luego me ha marcado mucho el haber sido niña prodigio porque me he quedado de niña de por vida. Y cuesta que la gente cambie de esquemas" decía en 1973. Años más tarde confesaría que había sufrido abusos y maltrato en algunos rodajes. 
   Pero Concha siguió luchando por mantener un puesto en la profesión y alternó papeles serios con los cómicos en teatro y tele. El cine la iba olvidando poco a poco. Entre los 70 y 80 intervino en multitud de series populares como "Crónicas de un pueblo", "Cuentos y leyendas", "Anillos de oro" o "Gatos en el tejado" (con José Sacristán) pero en papeles episódicos. En los noventa desapareció prácticamente de la pantalla y se refugió en el teatro. Su regreso a la tele en esta década fue una agradable sorpresa para muchos espectadores. Era como si una antigua y querida amiga volviera al vecindario. Concha Goyanes se ha ido tras haber disfrutado de una larguísima trayectoria profesional y tener el respeto de sus compañeros y el cariño de la audiencia.