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martes, 5 de septiembre de 2023

María Teresa Campos


Poco antes de las ocho de la mañana hemos conocido la noticia a través de la radio, el medio en el que empezó y donde afianzó sus criterios profesionales. La agonía de María Teresa Campos ha sido motivo de tertulias televisivas y de la preocupación del público. Esa inquietud era lógica, desde finales de los ochenta ha sido una presencia habitual en nuestras vidas, horas y horas en la pantalla. 
Para muchos ostenta el título de Reina de las mañanas televisivas de forma honorífica a pesar de que el último programa para el que madrugó fue "La mirada crítica" hace quince años y no era líder de audiencia. Pero María Teresa era una mujer "hecha a sí misma" y acostumbrada a reinventarse. Cada tropiezo en el camino era un acicate para regresar con honores y, en muchas ocasiones, con un rol totalmente distinto al anterior. Es de las pocas periodistas de su generación que seguía siendo popular entre las nuevas generaciones... aunque precisamente fuera con un programa con un importante componente nostálgico como "¡Qué tiempo tan feliz!". 


Siempre se habla de su fuerte carácter. ¿Podría haber sobrevivido en el proceloso mundo de la televisión sin tener la capacidad de plantear sus puntos de vista con una firmeza que, quizás a algunos, podía parecer apabullante? A veces su severidad se trasladaba a sus colaboradores o, incluso, a su audiencia, inolvidable aquella coletilla "¡Vaya terminando, amiga!" dirigida a la típica espectadora que llamaba por teléfono y que se alargaba demasiado. Frase que pronunciaba mientras miraba fíjamente a cámara y movía un poco la cabeza como si fuera una madre que regañara cariñosamente a un hijo. 


Esa ha sido una de las características que la llevaron a triunfar entre "targets" muy distintos: era la madre severa pero cómplice, la compañera picona pero divertida, la jefa exigente pero justa, la periodista mordaz pero no hiriente, la amiga fiel... Todas esas personalidades cabían en una y así era la Campos. Revisar su larguísima carrera en los medios es harto difícil y además sería una enumeración de programas, personajes, anécdotas, triunfos y también, por qué no, algún fracaso que se convertiría en una enumeración falta de emociones. Pero sí que hay una serie de hitos en su trayectoria que merecen ser recordados y que no sólo jalonaron su currículum sino que, de alguna manera, cambiaron la historia de la tele. 

Su primera labor como presentadora en TVE, un Festival de Villancicos desde Pamplona en 1971

Cuando su cara comenzó a aparecer en TVE, de forma esporádica y sin gran repercusión, Maritere ya era una estrella en Málaga, su tierra, donde era locutora radiofónica desde finales de los 50, siendo aún una adolescente. En la radio se crió, allí conoció al que sería su marido, compatibilizó los micrófonos con los estudios de Filosofía y Letras (el título de Periodismo lo conseguiría décadas más tarde gracias a un examen de convalidación) y tuvo a sus dos hijas. Años intensos de discos dedicados y también de lucha social porque durante los 70 dirigió un programa rompedor titulado "Mujeres". Con la llegada de la democracia también se apuntó a la política aunque sin demasiada repercusión. Ya había aparecido en la tele en blanco y negro presentando algún festival y a finales de los setenta, ya en color, como jurado de "Aplauso" representando a la radio malagueña. España estaba cambiando y ella necesitaba revolucionar su propia vida. Deja Málaga, se separa de su marido y se va a trabajar a Madrid tras conseguir el traslado en su cadena, Radiocadena Española. A principios de los ochenta será la primera mujer en dirigir los informativos de una radio nacional. 

Con Patricia Ballesteros en el "Apueste por una" de Radiocadena Española. 

La radio es su gran pasión pero tras finalizar su etapa en informativos necesita reinventarse de nuevo. Un espacio de debate directo y lenguaraz es la primera piedra para ese camino que inicia hacia el cambio. "Apueste por una" junto a Patricia Ballestero es un éxito. Es la primera vez que dos mujeres periodistas se enfrentan en un fuego cruzado dialéctico sin cortapisas y con mucho humor. En esos primeros años ochenta ya ha comenzado a asomarse a la tele con más frecuencia pero todavía de forma puntual. Una entrevista en el popular "Esta noche" de Tola presentado por Carmen Maura, reportajes para el programa ecuestre "Al galope" y, de vez en cuando, era presentadora sustituta en "La Tarde" pero su primer programa como titular fue "Diario de sesiones".

En "Diario de sesiones", un programa que consideraba un rollo (y lo era).

Ella lo recordaba como aburrido y poco motivador. Simplemente presentaba los reportajes en plató sobre la actualidad parlamentaria. Tenía poca audiencia y no se sentía natural, no podía demostrar sus dotes comunicativas pero lo cierto es que este modesto espacio serviría para que su credibilidad ante la audiencia no se resintiera y, además, demostraba su versatilidad. María Teresa era esa mujer con pinta de profesora que un día salía entrevistando a Martes y 13 por la tarde o un sábado te explicaba qué había pasado en el Congreso. Aún no era popular pero estaba en camino. 

Teresa durante el cásting para los nuevos Telediarios de TVE a mediados de los ochenta

Por aquel entonces hizo un casting para el Telediario que era su verdadero objetivo entonces. Fue un desastre. Aquella prueba se ha conservado y es un claro ejemplo de cómo un "examen" puede pillarte en mal momento y cambiar tu carrera. No estaba cómoda, miraba con miedo a la cámara, parecía desconcertada en aquel lugar. El remate fue que leyó "el legendario Kari" en vez de "el lendakari" (presidente del Gobierno Vasco). No formó parte del nuevo y joven equipo de presentadores de los  informativos renovados de la tele pero aquel cásting no supuso su fin en la Casa. 


En 1987 Hermida inicia su brillante etapa al frente de "Por la mañana" acompañado de sus "chicas Hermida". Teresa no fue seleccionada inicialmente, se lo tuvo que buscar ella misma. Cierto día coincidió en los pasillos de Torrespaña con Don Jesús y le propuso llevar a la tele su "Apueste por una" como sección del matinal. Al excorresponsal en EE.UU. le gustó la idea y allí aparecieron Patricia y María Teresa cierto día con sus discusiones. La cosa funcionó. Funcionó muy bien sobre todo para la malagueña que en la temporada siguiente ya presentaba otras secciones y fue ganando importancia poco a poco. Cuando todo el equipo se fue a hacer la tarde con "A mi manera" ya era una de las figuras más reconocidas. 

María Teresa heredó "A mi manera" de Hermida y durante unos meses no hizo cambios, mantuvo las tertulias con intelectuales y la escenografía elegante de un hotel de lujo. 

Tanto que cuando Jesús se fue del programa para hacer el Telediario, se quedó como presentadora del espacio hasta que, en la siguiente temporada, cambió de nombre por "Ésta es su casa" y lo remozó a su estilo. Menos "elitista", más popular. Hermida quería que el programa simulara un encuentro de intelectuales en el hall de un gran hotel al estilo Ritz mientras que Teresa invitaba a la audiencia a entrar en su saloncito o, incluso, en su cocina. Ya se estaba fraguando el estilo "Campos" que estallaría (en todos los sentidos) en "Pasa la vida", primero en las tardes (sí, sí) y ya, a partir de 1993 en las mañanas. Comenzaba su reinado. 

La complicidad con Paco Valladares fue inmediata y desde "Pasa la vida" lo convirtió en su "marido televisivo". En esta imagen también aparece a la derecha Emilio Varela a quien había conocido como pianista de "Por la mañana". Tras la barra, con peluca, su hija Terelu. 

Este magazine fue el primer paso en firme en su afianzamiento como estrella popular. Ahí comenzó a ser "La Campos". Si su maestro Hermida inició las mañanas pensando "a la americana" y ofreciendo avances informativos, entrevistas de fuste y hasta información bursátil, la sucesora corrigió un error de sus predecesores (si exceptuamos a Pepe Navarro en "El día por delante"), estudió las audiencias y siendo muy consciente de cuál era el target real a esas alturas de los noventa, se dirigió directamente a él o, mejor dicho, a ella. El ama de casa era la que podía tener la tele encendida mientras hacía sus labores. Tras la curiosidad inicial, esa franja ya había asentado su perfil de espectador y era ese. María Teresa, pues, le ofreció lo que más podía interesar a esas mujeres pero sin prejuicios. 

Alonso Caparrós, un miembro de la orquesta del programa, Teresa, Concha Velasco, Parada, Terelu y Concha Galán en la parte final de "Pasa la vida" a principios de los noventa.

Había secciones de salud, belleza, moda, cocina... sí. Pero también había homenajes a grandes artistas, juegos, concursos culturales, tertulias irreverentes y mucha música. Se llevó de "Por la mañana" las parodias de los culebrones pero las convirtió en sitcoms de mercadillo con mucho morro. Y también mantuvo algo que después otros programas han copiado: la idea de que el equipo es una familia, discusiones incluidas. Era un grupo heterogéneo, había periodistas de toda la vida, intelectuales para las tertulias (que a veces se desarrollaban en un "patio de vecinos"), ex rockeros, locutoras setenteras, hijos/as de famosos, actores y jóvenes presentadoras que despuntaban. Hoy sabemos la razón por la que, de repente, parte del equipo de redacción hacía un playback de una canción o se incorporaba a los sketches. Para que se les pudiera pagar un extra que redondeara sus sueldos (no demasiado altos) se le ocurrió un truco: si hacían pantalla de vez en cuando entraban en otra categoría y cada vez que aparecían ante las cámaras recibían un pequeño sobresueldo. Mamá Campos al ataque y allí todos eran sus hijos. 

En la "serie" basada en su libro "Cómo librarse de los hijos antes de que sea demasiado tarde" adaptado para el programa "Tardes con Teresa".

Por fin era una estrella y aparece como invitada de los grandes programas de la Casa, canta en Telepasión y comienza a ser portada de revista. TVE quiere rentabilizar su éxito matinal ofreciéndole otros proyectos como el vespertino sabatino "Tardes con Teresa" o el reality de testimonios sobre desencuentros "Perdóname". El primero no fue un éxito pero tampoco un fracaso pero el segundo fue retirado enseguida tras las brutales críticas y su escasísima audiencia (si hubiera tenido 5 millones las críticas hubiera importado poco). Sin embargo, sí cuaja la edición de tarde de "Pasa la vida", creada para competir con los talk shows que comienzan a inundar las tardes televisivas. María Teresa no tiene descanso. 

Cantando con su equipo en el último día de "Pasa la vida"

Mientras tanto, las otras cadenas miran de reojo a Teresa y Telecinco, que está en plena transición de las Mamá Chicho hacia una programación menos frívola, le hace una oferta difícilmente rechazable. No sólo por la enorme cantidad económica sino porque le dan una libertad que en la pública, siempre tan rígida, no tiene. Lo más importante: le aseguran que podrá hacer una tertulia política, algo por lo que llevaba años luchando para incorporar a sus programas en TVE sin éxito. El último día de "Pasa la vida" Teresa llora mientras canta, rodeada de su equipo, "Cómo han pasado los años". Nadie entiende por qué. Ya había firmado su fichaje pero todavía no lo podía comunicar, sabía que ese iba a ser su último día en la Casa por un tiempo. 


A "Día a día" se llevó buena parte de su equipo, otros no pudieron aceptar la propuesta porque tenían contrato con TVE (como Concha Galán o Parada). Quien sí acompañó a María Teresa a su nueva casa, además de su hija Terelu entre otras, fue su "marido" en la ficción, Paco Valladares. Amigos hasta el final. Fue ella misma la que anunció, entre lágrimas, que su cómplice había fallecido. Fue durante la emisión en directo de "¡Qué tiempo tan feliz!". 


El nuevo magazine era más de lo mismo pero con el formato ya muy rodado y perfeccionado tras años de experimentación. Hasta 2004 consigue ser la líder indiscutible de las mañanas y ahí es cuando, de verdad, comienza su Reinado oficial. En su etapa en la pública había luchado mano a mano contra Pepe Navarro que, desde Antena 3, alcanzaba cuotas más altas en los ratings con contenidos más escandalosos. Cuando la Campos llega a Telecinco Navarro está en el late night de la misma cadena con su Mississippi así que la malagueña consigue superar a sus competidores directos sin grandes dificultades. De nuevo la cadena quiere aprovechar su figura e intenta que compita en prime time o por la tarde pero fallan los proyectos. Como es incansable compagina la mañana con "La tarde de COPE" un par de temporadas en un intento de la emisora radiofónica de encontrar sustituta a Encarna Sánchez. 

Concha Velasco acudió a todos sus programas, también a "Cada día" en Antena 3. Aquí en una sección "culinaria" de Paco Valladares junto a Rocío Carrasco

Aparentemente el cansancio no hace mella en la presentadora y sigue renovando su magazine con nuevos contenidos, demostrando su olfato. La tertulia política llega en la segunda temporada (parece ser que los jefes le piden que primero se afiance con contenidos similares a los de "Pasa la vida"), más tarde su famoso Corrillo, los análisis de los realities, etc. En 2004 llega otra de esas ofertas millonarias a las que es difícil negarse, esta vez de Antena 3. "Día a día" se convierte en "Cada día" con los mismos mimbres pero... esta vez no se produjo el trasvase de audiencia inmediato. Su sustituta inicial, Carolina Ferre, la supera y deja un buen colchón a la sucesora oficial, Ana Rosa Quintana que gana la batalla de la audiencia desde el primer día. Llegan los nervios de la cadena de San Sebastián y de la propia comunicadora. A finales de 2005, la noticia inesperada (aunque lógica): se cancela el magazine. Pero el fichaje ha sido carísimo y hay que capitalizarlo como sea. Se estrena enseguida (quizás demasiado rápido) "Lo que inTeresa" (¡qué gran título!, lo digo sin asomo de ironía), que comienza a media mañana y es más breve. Apenas dura cuatro meses. La Campos se encuentra, por primera vez, sin trabajo pero bajo contrato con Antena 3 hasta el verano de 2007. 

En 2008 vuelve a los informativos con "La mirada crítica"

Tras un tiempo de barbecho María Teresa regresa por partida doble, a la radio para presentar la última parte del "Protagonistas" de Luis del Olmo en Punto Radio y con un late night semanal en Telecinco, "El laberinto de la memoria". En 2008 comienza su etapa al frente del magazine informativo "La mirada crítica", una nueva reinvención que se frustra por un cáncer que la aparta de la pantalla de un día para otro. Ahí retoma las llamadas de los espectadores y en los primeros días se produce una anécdota para la historia. Redacción le pasa una nota: alguien ha llamado para quejarse de que en el icónico mapamundi del programa (fabricado con chapas) España aparece demasiado pequeña. María Teresa reacciona al instante: "Pues si con la que está cayendo usted se fija en eso...".

Ana Rosa, que le había robado el Reinado, le devolvió la visita al plató en "¡Qué tiempo tan feliz!"

Una vez recuperada, en 2009 acepta una serie de especiales para la tarde de los sábados que tocan la fibra nostálgica. Al principio no tienen título, será en marzo de 2010 cuando adquieren el definitivo "¡Qué tiempo tan feliz!", su última reencarnación televisiva de éxito. Al poco tiempo se amplía su emisión a los domingos. El formato va cambiando según las necesidades y combina el recuerdo con la actualidad. Este será el espacio por el que la conocerá la juventud. Es el relevo natural de "Cine de Barrio" e igual que los nietos de los noventa veían ese programa con los abuelos, los del nuevo milenio acompañan a la yaya mientras la Campos baila al ritmo de los Supersingles sobre unos taconazos imposibles. Compagina su programa con una colaboración con "Sálvame" que parece que le da más disgustos que alegrías pero ahí sigue, inasequible al desaliento. Parecía que se iba a convertir en nuestra Mirtha Legrand, con su propio reality acompañada de sus hijas y todo, pero no. En 2017 se cancela su programa (decisión discutible, por cierto). De su regreso en 2021 con una única entrega de "La Campos móvil" mejor ni hablar. 

María Teresa despidiéndose de "Pasa la vida"

María Teresa estuvo reclamando un trabajo hasta hace unos meses, como "terapia ocupacional" decía. Se ha ido pero las reacciones del que ha sido su público confirman que permanece en el corazón de la audiencia. Me viene a la cabeza la letra de la canción que ella eligió para despedirse de "Pasa la vida" y creo que ella la eligió por algo. Ahora cobra sentido: 

Cómo han pasado los años
Las vueltas que dio la vida
Nuestro amor siguió creciendo
Y con él, nos fue envolviendo
Habrán pasado los años
Pero el tiempo no ha podido
Hacer que pase lo nuestro



domingo, 16 de julio de 2023

El último "Por la mañana" de Hermida


El 14 de julio de 1989 finalizaba una etapa brillante en la historia de la televisión, ese día se emitía el último programa de "Por la mañana", el primer magazine matinal que definió el género en nuestro país. Había comenzado en abril de 1987 y aunque el honor de inaugurar la tele por las mañanas lo tuvo un año y cuatro meses antes el "Buenos días" dirigido por J.A. Martínez Soler (no contamos aquí los intentos previos de los 60 por lo efímero de su duración), sin duda fue Jesús Hermida quien marcó los estándares del género. Si "Buenos días" era un informativo "amagazinado", "Por la mañana" era un magazine con toques informativos que fue evolucionando en sus dos años en antena hacia el puro entretenimiento. Su director y presentador principal consiguió que millones de espectadores encendieran el televisor a horas impensables, de reinado radiofónico, para atender sus entrevistas, vibrar con los encendidos debates entre María Teresa Campos y Patricia Ballestero, jugar con Cao Cao de Irma Soriano o el Bote de Don Basilio o bailar con los conciertos. Si el programa de Martínez Soler (de Erquicia después y Melgar, Piqueras...) se había iniciado a imagen y semejanza del "Breakfast" de la BBC, el de Don Jesús venía influido por lo que había visto durante su largo período como corresponsal en EEUU. Allí había visto el "Today Show" de la NBC y el "Good Morning America" de la ABC y se trajo lo mejor de cada uno pero, además, lo adaptó a nuestra idiosincrasia. 


"Por la mañana" era una sorpresa continua, por eso gustaba tanto a los niños que apuraban la salida del colegio para ver la última parte. Y en su última cita con la audiencia no defraudó. El programa terminó con un desahucio. Pero en sus primeros minutos nada hacía prever algo así. El desayuno, la primera y cercana entrevista con la que se inauguraba el espacio cada día, invitaba a café a "la más grande", Rocío Jurado. Presentador y artista eran grandes amigos, quizás por eso él no quiso ahondar en los duros momentos personales que estaba viviendo ella. Esa charla era una exclusiva en toda regla, pero sin dinero de por medio, la Jurado se acababa de divorciar de su primer marido, Pedro Carrasco. Su aparición ante las cámaras era una sorpresa para los espectadores pero también para los fotógrafos que aquel día acudían al Estudio 2 de Torrespaña para cubrir la despedida de Hermida. A Rocío se le escaparon las lágrimas ante algunas preguntas formuladas a través de títulos de canciones de la chipionera y su amigo cesó el cuestionario para abrazarla. 


También hubo tertulia de políticos, que lamentaban el cierre del programa al tiempo que se postulaban como colaboradores del nuevo espacio que Jesús ya había anunciado a la prensa, a partir de septiembre se encargaría de la franja vespertina para sustituir al siempre cambiante "La Tarde". Allí estaban, entre otros, Santiago Carrillo y Ruiz Gallardón que, efectivamente, serían fijos de los informales debates de "A mi manera" en la siguiente temporada. Desfile de modelos, música y más lágrimas, las de las chicas Hermida que ya se habían convertido en auténticas estrellas: Nieves Herrero, Consuelo Berlanga, Irma Soriano... 


Sin embargo lo más emotivo estaba por llegar... y también lo más inesperado. A partir de las 12 h el equipo de producción del programa pedía a las amas de casa que solían llenar las gradas que las abandonaran. Aprovechando una pausa de publicidad, esas mujeres que representaban el público más fiel, eran sustituidas por una veintena de jóvenes modelos de agencia, muy delgadas, que ocuparían esos asientos, lo contaba la revista "Tele-Indiscreta" unos días después. Tras los anuncios y mientras el presentador contaba algo ante las cámaras un hombre bajito, regordete y canoso entraba al plató acompañado de unos cuantos operarios con monos azules y cascos rojos. Enseguida comenzó a repartir órdenes, había que quitar aquel panel, esas columnas de madera hueca, las cortinas... En definitiva, toda la escenografía. Aquel hombre aseguraba ser un gestor de TVE y reclamaba el pago de facturas de luz y sonido. Decíase obligado a embargar todo el estudio, incluido el público. Evidentemente era un actor, Miguel de Grandy al que muchos espectadores recordaban por ser habitual en los sketches de "Ni en vivo ni en directo" de Emilio Aragón. 


Los obreros retiraron las gradas mientras Hermida discutía con el ficticio funcionario. Esa era la razón del cambio de las amas de casa por las modelos, querían que el público estuviese conchabado y que fuera "fácilmente transportable" aunque, sin duda, aquellas señoras que habían sido "desalojadas" de verdad unos minutos antes habrían ofrecido mucha más veracidad y hasta, quizá, se hubiera liado a bolsazos contra esos impertinentes que interrumpían a su ídolo en medio del programa. El caso es que Hermida consiguió el golpe de efecto deseado. Se quedó a oscuras en el plató, con los ladrillos como único fondo y despidiéndose de su audiencia con profundo agradecimiento... pero recordándoles que en unos meses volvería a entretenerles pero desde otra franja. Como siempre, Hermida lo hizo "a su manera". 

domingo, 15 de enero de 2023

El cambio de "Buenos días" en 1987


El 5 de octubre de 1987 "Buenos días", el primer espacio de la programación diaria de TVE, cambia de formato. Hasta ese momento, desde su inicio un año antes, había sido un magazine informativo (tal y como hemos contado aquí) que, literalmente, "abría la tele", porque sí, hubo un tiempo en el que la emisión 24 horas ni se contemplaba. Aunque ya había habido distintos intentos en los sesenta de tener programación matinal, incluido un "Buenos días" a finales de esa década, no fue hasta 1986 y bajo el impulso de Pilar Miró como directora general de RTVE que se puso en marcha esta iniciativa. 

En octubre de 1987 "Buenos días" se traslada al decorado del Telediario

El cambio que hoy recordamos suponía una mutación en toda regla, ya no sería un espacio de actualidad, con boletines intermitentes, entrevistas, conexiones en directo con los centros territoriales y otras secciones más o menos amables. José Antonio Martínez Soler primero y Pedro Erquicia después, habían dirigido el programa a primerísima hora que era seguido por Jesús Hermida y su exitoso "Por la mañana". José Díaz Argüelles tomaba las riendas en esta nueva etapa y también, como los anteriores, se pondría frente a las cámaras.

Mari Carmen García Vela, José Díaz Argüelles y Sandra Sutherland

Para empezar retrasaba su comienzo a las 8 de la mañana y duraba media hora menos, hasta las 9 que es cuando llegaba Hermida con sus famosas chicas. Se eliminaban todas las secciones anteriores entre las que, atención, estaba el horósocopo de Sibila Toronti a imitación de lo que hacía la BBC en su "Breakfast" que fue la verdadera referencia para el primer matinal de TVE. A partir de ahora sería un informativo al estilo clásico que se dividía en un breve boletín al inicio que era seguido por gimnasia y dibujos animados para continuar con un telediario de media hora para finalizar. Además, se cambiaba el decorado que emulaba un salón y se iban al plató oficial del Telediario para dar una continuidad informativa durante todo el día. 


El director-presentador compartía pantalla con Mari Carmen García Vela (ya famosa por su larga asociación con "Informe Semanal", espacio al que volvería) y Sandra Sutherland que era la única que estaba en el programa desde la primera etapa con Martínez Soler. La propia Sutherland contaba en "La noche del Telediario" en 2014: "Había una mezcla que funcionaba muy bien que luego se dejó de hacer, era noticias y dibujos animados, ¡era fantástico porque así conseguíamos reunir a todos!". Efectivamente, en aquella época fue una fórmula revolucionaria que permitía que los niños disfrutaran con los Terrytoons y su Super Ratón o las Urracas Parlanchinas, y los padres se enteraran, aunque fuera mientras desayunaban a toda prisa y terminaban de organizar la mochila del niño, de los grandes titulares. El programa no llegó a alcanzar la estabilidad nunca y tras unos cuantos meses Argüelles fue relevado en la tarea de editor por Pedro Sánchez Quintana. Hasta su finalización en 1990 aún hubo otras dos etapas más que merecen sendos posts. 

En el fantástico canal de Youtube "InformativosTV" encontramos un primer avance de "Buenos días" de febrero de 1988 con Sutherland y Díaz Argüelles: 

domingo, 28 de agosto de 2022

"No me cortes", las mañanas desde Sitges

Marc, Marta, César y Cristina (de izda. a dcha.), los presentadores de "No me cortes". Foto Gabriel Sendra @arxiusendra

El verano de 1993 TVE1 decidió ocupar parte de sus mañanas a un magazine realizado en exteriores y destinado a una audiencia "descaradamente juvenil" tal como decía su propia directora. "No me cortes" se emitía de lunes a viernes a eso del mediodía durante una hora. En aquellos tiempos los matinales de la temporada regular descansaban en verano, hoy eso parece impensable a riesgo de perder la fidelidad de su público. El respiro permitía no sólo que el equipo desconectara sino que a mediados de agosto se pudieran preparar los nuevos contenidos del programa, renovar decorados, sintonías, etc. Aquella temporada la mañana había estado ocupada por el "Pasa la vida" de María Teresa Campos que se había trasladado desde las tardes a las mañanas.

El decorado instalado en la playa de Sitges

"Un programa juvenil que se rueda (sic) en una ciudad mediterránea, bella, culta, divertida, bueno... como va a ser 'No me cortes'", con esta presentación iniciaba su andadura el 5 de julio. La ciudad era Sitges y aseguraban en aquella introducción: "En este escenario vamos a tener de todo, desde actuaciones musicales hasta debates cachondísimos (os juro que decían eso), encuestas en la calle, concursos en la playa, deportes espectaculares...". Esas eran sus armas principales: frescura, escenario en exteriores y secciones intrascendentes pero divertidas. En definitiva, lo que se espera de un magazine veraniego y que hoy tanto se echa de menos en nuestras pantallas. 

 Los presentadores posando para Gabriel Sendra @arxiusendra en la presentación oficial del programa 

Cuatro jovencísimos presentadores daban la cara en este espacio estival: César Heinrich, Marc Martínez, Marta Serra y Cristina Carrasco. El único con experiencia como presentador era César y casualmente había trabajado junto a la Campos en el vespertino "Ésta es su casa", predecesor de "Pasa la vida". Sin embargo, su verdadera oportunidad le llegó en 1992 con el espectacular "Juegos sin fronteras". Elisa Matilla y él sucedieron en las tareas de presentación a Daniel Vindel e Isabel Gemio que lo habían conducido en la temporada anterior. En esta época combinaba sus labores televisivas con los estudios de Arte Dramático, oficio en el que coincidía con sus compañeros aunque el único que ha tenido continuidad es Marc. El último trabajo cinematográfico estrenado en el que hemos podido verle es en el de padre en "Live is Life" pero no es representativo de su amplio currículum en series (mención especial su trabajo en "Abuela de verano"), películas (¡cómo no destacar "Tierra y libertad" de Ken Loach!) y teatro (premio Max a mejor actor de reparto por "Esperando a Godot" en 1999). Ni Cristina ni Marta consiguieron despuntar tras este programa a pesar de su naturalidad, desparpajo y belleza. Había un quinto actor, Clemente F. Torres, que intervenía de vez en cuando para "molestar" al cuarteto. Había sido concursante del "Un, dos, tres" y como había destacado por su simpatía Chicho le llamó para el especial del vigésimo aniversario para repetir como participante. A lo largo de los años le hemos visto en mil anuncios, quizás recordéis uno de La Primitiva en el que sus ojos giraban como los de Marujita Díaz. 

Marc Martínez y César Heinrich vistos por Gabriel Sendra @arxiusendra

De este programa ya habíamos hablado aquí hace años pero he decidido repetir porque el foto-fija Gabriel Sendra (@arxiusendra en Twitter) ha cedido estas magníficas fotos y porque podemos ampliar información gracias al testimonio de Nicolás Albéndiz, realizador de "Saber y Ganar" y director del Museo de RTVE, que trabajó como ayudante de realización en el matinal: "El realizador era Miquel Fortuny, yo tenía una especialización en directos así que me propusieron este programa, además coincidía que tenía muy buena relación con Miquel". Fortuny comenzó su carrera en TVE a mediados de los 60 y destacó por su seguridad en las retransmisiones deportivas aunque era tan versátil que era capaz de encargarse de "Ahí te quiero ver" con Rosa María Sardà, "Buenas noches" con Mercedes Milá o "Ven al Paralelo" con Sara Montiel.  Albéndiz recuerda que trabajar junto a él "era un auténtico placer, era un gran realizador y aprendí, sobre todo, a tener tranquilidad y confiar en tu equipo ante un reto como este". 

Cristina Carrasco y Marta Serra retratadas por Gabriel Sendra @arxiusendra

La directora era Aurora Claramunt, un veterana que había debutado como secretaria del "Un, dos, tres" en 1972 y que se convertiría en una de las estrellas de Miramar con programas "Canciones de una vida" junto a José Luis Barcelona o "Cita con..." además de multitud de espacios para Cataluña, de hecho fue una de las pioneras de los informativos en catalán tal y como contamos aquí. "Una profesional histórica de la televisión y una buena directora que entendía perfectamente que el programa era un directo desde la playa y con ambiente juvenil y supo transmitir eso a los guionistas" nos cuenta Albéndiz que volvió  a coincidir con Claramunt en el departamento de promociones de la Casa hasta que ella finalizó su larga etapa en TVE en 2007 por medio de un ERE. 

Los presentadores y, a la derecha, Clemente F. Torres, que interpretaba al plasta del programa

El programa tenía dos grandes complicaciones: la realización en exteriores y la bisoñez de sus presentadores (excepto César todos eran novatos en esta labor). Nicolás Albéndiz nos cuenta que "se realizaba en una unidad móvil que, por cierto, hoy pertenece al Museo de RTVE y se puede visitar. Recuerdo especialmente el calor y más calor que pasábamos en la preparación y durante el directo pero el ambiente entre todo el personal de TVE era fantástico así que al final todo era fácil y divertido". En cuanto a la inexperiencia de los conductores del show y a la pregunta de si eso fue un inconveniente, responde tajante: "No, todo lo contrario, la frescura en sus intervenciones era muy importante, el ambiente juvenil que se vivía se transmitía por la pantalla". Había una tercera dificultad que se había presentado como innovación pero que nunca llegó a funcionar: el Telepick, un sistema muy precario de TV interactiva con el que, aparentemente, la audiencia podría comunicarse directamente con el programa para participar en los debates y concursos. Ni este aparatejo ni el Tele Trébol de Tele 5 calaron. 

Los presentadores en Sitges en el posado para la prensa. Foto de Gabriel Sendra @arxiusendra

"No me cortes" cumplió su cometido aquel verano y regresó en la semana festiva de Navidad, esta vez con un plató a resguardo de las inclemencias del tiempo situado en el Salón de la Infancia de la Fira de Barcelona. Muchos esperaban su retorno en el verano del 94 pero entonces TVE decidió llenas sus mañanas con series extranjeras a las que también hemos dedicado un post

Su primer programa está disponible en la web del Archivo RTVE, podéis verlo aquí

domingo, 4 de abril de 2021

Los decorados de María José García Molina (Segunda y última parte)

"En buena hora" dirigido y presentado por Joaquín Arozamena (a la dcha). Marisé (segunda por la izda.) no sólo era la decoradora, también colaboraba puntualmente en pantalla

En la anterior entrega de esta entrevista con Marisé García, así era como solía aparecer en los títulos de crédito, nos hablaba de sus inicios televisivos como actriz e incluso como azafata del Un, dos, tres (entonces denominadas "secretarias"). También recordamos a su padre, Diego García Solórzano, pionero en la producción de TVE. Hoy nos centramos en su trabajo como escenógrafa y decoradora aunque sus comienzos en el departamento fueron como figurinista. Los pioneros de los decorados televisivos, los problemas que daba el primer sistema de color y cómo los solucionaban, los paneles de doble uso para reaprovecharlos para varios programas, las grandes series... y las pequeñas. Recuerdos de una profesional de la Casa que tocó muy diversos palos y que supo disfrutar de los retos diarios de una televisión a pleno rendimiento, en la que un día te tocaba un dramático y al día siguiente te pedían que buscaras una solución práctica para un número musical de un programa de variedades.

Marisé (segunda por la izda.) al lado del director de "Al otro lado del espejo. La vida probable de Maria Callas" en 2002. El decorado simulaba una calle griega en el exterior de los Estudios Buñuel.

 - Quizás deberíamos diferenciar entre decoración y escenografía...

 Sí, efectivamente no es lo mismo, porque el Escenógrafo tiene la misión de coordinar decoración, ambientación, vestuario, peluquería y maquillaje, aunque en televisión no se coordina y tiene un nivel superior al decorador, que solo se encarga del decorado y atrezzo.

- En los primeros años trabajabas sobre todo en dramáticos, con toda aquella producción, ¿cómo os organizabais?

En los primeros años en los que estuve en ambientación de vestuario donde más disfruté y donde más aprendí fue, después de las Novelas, en la serie Divertido Siglo, que era una historia del cuplé realizada y dirigida por Fernando García de la Vega y que se empezó a emitir el 16 de septiembre de 1972. Fue uno de los primeros programas en color y tuvimos algunos problemas a los que les teníamos que ir pillando el truco hasta que fueran subsanados técnicamente, ya que el recién incorporado a la Casa, sistema PAL, estaba en pruebas. Por ejemplo, las uñas de las señoras no podían ir pintadas en tonos nacarados, porque ese brillo metalizado dejaba rastro en el movimiento de las manos; los violetas y morados viraban hasta el azul eléctrico, dependiendo de la fibra de las telas, si era sintético o no y de la temperatura que iba cogiendo por cámara, este problema todavía existe con este color; el blanco había que matarlo con gris o beige porque saturaba, igual que algunos rojos, la ropa blanca había que meterla en té por el problema de saturación, lo cual hacía que las caras se oscurecieran mucho por saturación de la ropa. Otro ejemplo, si algún invitado aparecía a entrevista con blanco se le maquillaba muy claro y se cambiaba su iluminación bajando la intensidad y el mezclador de imagen también tenía que ajustar, un problema que hacía perder tiempo. Hoy ya eso está controlado.

Una muestra del ingenioso y colorido vestuario de "Divertido siglo" en 1972

Aquí era ayudante del más ingenioso y artista de los ambientadores de vestuario, un "genio muy especial", Matías Montero, que me espabiló de lo lindo en el campo creativo, primero, porque era un pedazo de artista capaz de hacer cada día un vestuario distinto para ochenta personas a base de mangas sueltas, faldas, corpiños, blusas, pamelas, canotiers, y cientos de plumas, lazos y flores todo de diferentes colores con lo que íbamos vistiendo a cada persona de figuración, incluida la bisutería y complementos, como bolsos y guantes,  a toda velocidad a primera hora de la mañana y que teníamos puestas en fila. Así con lo mismo combinábamos el vestuario y parecía que teníamos cientos de trajes y sombreros, cuando en realidad trabajábamos con el mismo reducido material. También me tenía que agudizar el ingenio cuando no se presentaba y encima se le había olvidado traer algo concreto para alguna actriz y ni me lo había dicho porque, como todo genio, era un despistado, así que echaba mano de trapos y montaba un maravilloso traje adecuado al papel. Así era como nos organizábamos en esa primera etapa mía.

Rocío Dúrcal como Cleopatra en la serie "Mujeres insólitas" de 1976

Finalizando esta serie, Alberto Fuertes, uno de los bailarines del ballet de Alberto Lorca, coreógrafo del programa, que me conocía de las grabaciones, me vio bailar en Pizarro 5, donde yo tomaba clases de ballet clásico por las tardes, al tiempo que ellos ensayaban en otra sala, preparándome para concluir mis años de carrera en el Conservatorio; me esperó a la salida y me ofreció ir de primera bailarina clásica en su compañía Arte de España. El plan me sedujo y harta de trapos, de no dibujar, que era lo que me gustaba, y de no ver allí panorama de continuidad estable en nuestro departamento, no me lo pensé dos veces y me enrolé en su ballet. Estuve fuera hasta el 76 al enterarme de que necesitaban ayudantes de decoración para una serie dramática, Mujeres insólitas y siendo consciente de que la vida de bailarín es corta, aproveché la oportunidad de entrar donde yo quería.

 - ¿Qué recuerdas del departamento de decoración de aquellos años setenta? ¿Quiénes eran tus maestros? 

En los setenta y ya con los decoradores estuve de ayudante de los mejores, la primera Rosa Germán en la serie Mujeres insólitas y después en infinidad de teatros y Estudio 1 con otra joya, como decorador y como persona, Miguel Díaz Orts.   

"Los libros" dirigido por Sotillos y Armas Marcelo. En el fondo del decorado había figuras que representaban a grandes escritores como Paco Umbral o Virginia Wolf

- ¿Te has sentido más cómoda en programas o en dramáticos?

 Me he sentido cómoda siempre, pero donde más en dramáticos, musicales y en el programa Los libros, con Fermín Peñafiel de realizador y Eduardo Sotillos y Armas Marcelo como directores. También hice dos programas muy especiales con Javier Díez Moro de la serie Al otro lado del espejo. La vida probable de María Callas y Joaquín Rodrigo; digo especiales porque sus biografías eran representadas con decorados muy fantásticos con ideas de él, pero que supe captar muy bien, porque nos entendíamos, fueron estupendamente ejecutados y el resultado fue magnífico y original porque la evolución de la vida de estos personajes era representada por unas coreografías con unos bailarines que les daban vida.

"Esperando a Godot", un "Teatro Estudio" de 1978 que supuso una gran oportunidad para Marisé

- Si hablamos de dramáticos,“Esperando a Godot" marcó un antes y un después en tu carrera en la Casa...

Me permitió demostrarme que tenía capacidad de crear yo sola, sin que nadie me marcase ninguna pauta, dejando libre mi imaginación y provocando una reacción en la crítica periodística, que fue muy buena, a pesar de la obra tan compleja. Sin embargo, no supieron captar el mensaje que yo quería dar a través del decorado: la creación de la civilización y la destrucción de la misma por el propio ser humano, con la eterna espera, como la de Godot, de que la humanidad fuera salvada en otro planeta, que estaba colgado de la parrilla con unos nylon invisibles, al final de una  perspectiva espacial trucada, por unas líneas en pintadas en el suelo que figuraban la historia, representada desde la época egipcia hasta la hecatombe de la destrucción del planeta con elementos arquitectónicos representativos situados a los lados del decorado detrás de las líneas pintadas en el suelo que marcaban la perspectiva y el camino de la civilización. Si te fijas, premonitorio y muy relacionado con la película del 82 de Ridley Scott Blade Runner. Fue trabajando como ayudante con Miguel Diaz Orts en el espacio Estudio 1.

Uno de los decorados interiores de "Fortunata y Jacinta"

- En cuanto a momentos importantes en tu carrera (y en TVE), debemos hacer parada y fonda en "Fortunata y Jacinta"...

Como momentos importantes en carrera profesional desde luego uno de ellos fue en Fortunata y Jacinta, donde me incorporé al equipo en mayo del 79, ya empezada la preparación de planos de construcción de decorados y sintiéndome muy orgullosa de trabajar con ellos y con Mario Camus como director. Ayudé a terminar los planos y empezamos el montaje y rodaje. Podría decir que en esta serie y en Sábado noche, ya como decoradora, han sido en los programas que más he aprendido y donde más he disfrutado; el primero por su complejidad de escenarios, aprendí cómo se coordina en una superproducción, dirigidos por Rafael Palmero, escayolado desde su casa, Félix Murcia, que lo relevó activamente maravillosamente bien y Carlos Dorremochea, que se encargaba cuando yo entré de dibujar y organizar a los dos dibujantes contratados y luego a mí, que empezado el rodaje me fui con Félix y después de que él montara yo me encargaba de coordinar a los ambientadores de decorados con el atrezzo y al maravilloso Ángel Sevillano, de medios, que le pidiese lo que le pidiese, por imposible que fuera siempre lo traía y, casi siempre de su casa. Era un gran profesional del cine con muchísima experiencia.

Número musical en "Sábado noche", este barco se convirtió a la semana siguiente en una nave especial. El truco consistió en ponerlo boca abajo, cambiar colores y añadir luces

- A finales de los ochenta tienes un reto importante ante ti, el gran programa de variedades de la época, "Sábado noche”.

Sábado noche fue un reto porque yo era ayudante entonces y solo había tenido la experiencia de hacer un solo decorado sin directrices y, de repent,e me llama el Jefe de Escenografía y me dice: tengo un papelón, el decorador de Sábado noche se ha ido a Mallorca con un espectáculo de Norma Duval y ha dejado el programa, he mandado a otro y ha vuelto al día siguiente porque no sabe cómo solucionar el decorado que se graba esta tarde, lo que el anterior ha hecho no vale porque lo ha entendido mal. Si vas y lo solucionas te doy funciones y serás decoradora. Me fui, lo solucioné y me quedé en uno de los programas en los que más me he divertido, con mi trabajo y por los maravillosos artistas internacionales que pasaron por allí y que conocí. Allí realicé un trabajo de escenógrafa, porque para los números del ballet coordinaba con maquillaje y peluquería el estilo y las tonalidades que quería dar en imagen, todo azules y platas o tonos cálidos anaranjados y tierras, todo coordinado. En este programa hice, como bailarina que llevo dentro, muy buena amistad, que todavía mantengo, con Claudette Walker, la mítica coreógrafa del Folies Bergère de París, porque me explicó por teléfono los ballets que llevaba y quedó encantada por los decorados y por cómo había podido captar la idea por teléfono y es que claro, estábamos en la misma línea y tuvimos una perfecta conexión. Justo antes de empezar esta pandemia me dijo que como ahora me dedico a escribir que quería que le escribiese sus memorias, pero no ha podido ser hasta el momento, porque no he podido viajar a París a por la documentación por los confinamientos y por el riesgo. Espero que sea realizable.

Con el equipo de "Pasa la vida". Marisé está a la derecha (de verde) en la segunda fila desde abajo

- Durante los noventa te encargaste de los decorados de varios matinales, ¿cómo te planteabas aquellas escenografías? 

Durante más de diez años, desde el 89 que volví de los estudios Roma porque fueron vendidos a Berlusconi, hice los diferentes matinales en directo, empecé con Pepe Navarro en El día por delante, con Joaquín Arozamena y su En buena hora, con Javier Vázquez en De par en par, Pasa la vida con María Teresa Campos durante cinco años y en este periodo mientras comía organizaba el decorado para la tarde en el mismo plató de otros programas que iban variando. Mi secreto para poder hacerlo, porque no daba tiempo a desmontar y montar, era hacer decorados con ruedas a dos caras, solo había que dar vuelta fácilmente a los módulos, que solían ser de tres metros por uno de fondo para su estabilidad y ya estada el cambio hecho, solo había que colocar muebles.

De nuevo colaborando en pantalla, como ya había hecho con Arozamena, en "Pasa la vida". En la foto aparece junto a María Teresa Campos (dcha.) y Cuca García de Vinuesa (izda.)

- En varios de esos programas también colaborabas en pantalla, ¿qué hacías? 

En el programa Pasa la vida Teresa me puso un espacio de decoración donde yo solucionaba problemas diferentes de decoración. Eran consultas que me hacía el público en un apartado de correos, como por ejemplo cómo combinar muebles de madera de distinto color, como combinar unas paredes en rojo, algo aparentemente difícil de hacer, cómo hacer con una chimenea y con puertas y ventanas pequeñas para que parezcan más grandes sin obra y cosas así. También hice un pequeño papel como actriz en el último capítulo de la serie Paco y Veva, donde hacía funciones de escenógrafa, representando en la boda a la madre de Borja, uno de los protagonistas.

- Quisiste cerrar tu vida profesional en TVE de una manera especial...

Quise cerrar mi vida profesional yendo al Palacio de la Zarzuela a preparar el salón de recepciones con el nacimiento y el árbol de Navidad para el discurso del Rey emérito, nunca me había tocado y me hacía ilusión pasar allí la mañana. Un antojo como otro cualquiera, pero era lo que me faltaba y no me iba a quedar con las ganas.

martes, 12 de diciembre de 2017

"A plena luz" o el intento de Piqueras de pasarse al magazine


El 16 de septiembre de 2002 Antena 3 presentaba su nueva programación matinal, dos nuevos programas que intentaban separarse de las cadenas que ganaban la batalla de la audiencia desde hacía años, Telecinco con María Teresa Campos en primer lugar secundada por Inés Ballester desde la Primera. Roberto Arce y Marta Cáceres inauguraban la mañana con "Buenos días, España", un informativo amable al estilo de lo que se podía ver en televisiones europeas, con saloncito incluido en vez del típico decorado de los noticiarios matutinos. Pero la verdadera apuesta de la privada era "A plena luz" comandado por Pedro Piqueras, un veterano de los informativos que había sido estrella de su edición de las 21 h hasta la llegada de Sáenz de Buruaga.


En la presentación a la prensa, el periodista dejó muy claro que la crónica social tendría su espacio pero ni la entendía ni le interesaba (declaraciones a "El País") así que dejaba ese cáliz en manos de Yolanda Alzola, presentadora proveniente de ETB que después se haría fija de "Decogarden". Piqueras se lo tomaba como un reto y pisaba el luminoso plató sin prejuicios y con ganas de aprender (o eso decía) pero no tuvo mucho tiempo de margen para adaptarse a un formato totalmente ajeno a sus competencias. Su única experiencia en este campo fue en el "Buenos días" de TVE a finales de los 80 y aquellos eran otros tiempos así que ni siquiera se podía aceptar comparación entre uno y otro.


A pesar de que "A plena luz" pretendía ser un infoshow a la americana, fijándose sobre todo en el "Good Morning America" de la ABC, España estaba acostumbrada a otras cosas y con el paso de las semanas Piqueras se tuvo que "descorbatar" y bajar a la arena del cotilleo. Sí, al otrora sobrio presentador del Telediario (muy alejado del adjetivo "dantesco" que le haría famoso en su etapa actual en Telecinco) le tocó compartir mesa con Lydia Lozano y Antonio Sánchez-Casado entre otros especialistas en corazón. Su ignorancia sobre vidas ajenas era patente y se notaba más cómodo en las entrevistas a directores, actores, músicos y toreros en promoción. Ni la llegada en noviembre de Mar Saura para conducir un concurso musical al estilo del "La música es la pista" de otra Mar (Flores) en las autonómicas, ni los continuos cambios en la estructura, ni el recorte de tiempo sirvieron para subir la audiencia. Con la llegada de la Navidad el equipo se despidió para siempre, más de 10 puntos de share por debajo de la Campos. El programa se quedó como un intento más de Antena 3 de renovar las mañana... y eso no es poco. 

Fotos cedidas por Atresmedia